20 de febrero de 2013

BRASIL.

DESAFIO DE LAS MAFIAS CARCELARIAS AL GOBIERNO DE DILMA ROUSSEFF
La violencia sigue en Santa Catarina
El viernes llegaron 350 efectivos federales de seguridad. La respuesta de los narcos fueron más quemas.
Por Eric Nepomuceno
Pese a las detenciones masivas y los traslados, los narcos continuaron su ofensiva armada.
Los poco más de 350 hombres de la Fuerza Nacional de Seguridad llegaron a Santa Catarina al anochecer del viernes, para quedarse al menos por los próximos noventa días. Su misión es acabar con la ola de violentos ataques determinados por los narcotraficantes que se encuentras detenidos en presidios de la provincia. Y en las primeras 48 horas que pasaron en Florianópolis, algo cambió: la violencia aumentó, en un claro desafío de los bandos criminales que, desde los presidios (algunos irónicamente llamados de máxima seguridad), continúan ordenando ataques por todo el estado. Fueron diez nuevos golpes, con lo que hasta la mañana de ayer sumaban 116 en diecinueve días, afectando a 36 municipios. El principal blanco siguen siendo los autobuses, con 43 incendiados.

Entre la tarde de este sábado y la madrugada del lunes fueron incendiados tres autobuses, dos automóviles particulares y un centro cultural. Varios hombres dispararon ráfagas de metralleta contra una base de la Policía Militar. Entre la noche del lunes y la mañana de ayer, martes, hubo cinco ataques más, esta vez contra automóviles particulares. No hubo muertos, no hubo heridos, pero el pánico persiste en todo el estado, especialmente en la capital, Florianópolis, considerada una de las ciudades con mejor calidad de vida del país.


Justamente por esa bien merecida fama empezaron los males ahora padecidos por su población. Para comenzar, hubo una explosión demográfica: desde 1992, el total de habitantes de Florianópolis pasó de 225 mil a 435 mil. La ciudad se transformó en un importante y muy disputado centro turístico: en el Carnaval de 2013 pasaron por Florianópolis 450 mil turistas. La mayor parte de ese aluvión de visitantes es gente joven, con alto poder adquisitivo. La vida nocturna de Florianópolis, especialmente durante los fines de semana, es muy animada. Gracias a eso, la ciudad pasó a ser un importante centro consumidor de cocaína y drogas sintéticas, con destaque para el consumo de LSD y extasy. Y el estado de Santa Catarina es, hoy, el principal proveedor del sur del país. El Primer Grupo Catarinense (PGC), mayor cartel local de narcotráfico, controla ese mercado, que crece.


Con la llegada de las tropas de la Fuerza Nacional de Seguridad, la policía local, reforzada, efectuó 147 detenciones entre la mañana del sábado y la tarde de ayer. Al menos cuatro de los detenidos son abogados acusados de actuar como mensajeros de los cabecillas del PGC, creado hace diez años a imagen y semejanza del PCC (Primer Comando de la Capital) de San Pablo. Las instrucciones impartidas desde los presidios suelen ser muy precisas y la acción de las pandillas en la calle es eficaz.


Aislar a sus cabecillas es una de las prioridades de las autoridades. Así, cuarenta prisioneros considerados altamente peligrosos, entre ellos los principales líderes del PGC, fueron transferidos ya en la noche del viernes y en la madrugada del sábado a presidios federales a miles de kilómetros de distancia, especialmente en el nordeste brasileño, donde permanecen en régimen de aislamiento absoluto.


Por lo visto, la medida no surtió efecto, de la misma forma que resultaron inútiles los retenes y barreras esparcidos por carreteras y por algunos de los casi 270 municipios del estado: los ataques siguieron, inclusive en Florianópolis. Son muy claros los indicios de que no será nada fácil acabar con el actual conflicto entre el PGC y las autoridades, que arrancó el año pasado. El inicio de la ola de violencia se dio a partir del nombramiento del nuevo director del mayor presidio local, el San Pedro Alcántara, en Florianópolis. Los presos empezaron a denunciar malos tratos, torturas y empeoramiento de la comida y de las condiciones de higiene. Las autoridades carcelarias dijeron que lo que hubo fue una suspensión de beneficios y comodidades concedidas a los cabecillas.


El gobierno de Santa Catarina se negó a dialogar con los presos, la violencia aumentó y en noviembre hubo la primera oleada de ataques indiscriminados. El director del San Pedro Alcántara fue alejado y la situación volvió a la normalidad, pero por poco tiempo. El 25 de enero, la policía local detuvo a una abogada que ejercía un importante rol en el control financiero del PGC. Al mismo tiempo, recrudecieron en los presidios las denuncias de malos tratos, agresiones y vejaciones. Y los ataques volvieron el 31 de enero: 116 en 19 días.


Que las acciones criminales hayan seguido a pesar de la llegada de la Fuerza Nacional de Seguridad es un indicio claro de que no será nada fácil desarticular el crimen organizado en Santa Catarina. La guerra va para largo.

Fuente:Pagina12


18.02.2013
BRASIL
Investigan la presencia del cónsul de EEUU durante torturas en San Pablo
La Comisión de la Verdad de ese estado, investiga la colaboración del entonces cónsul general estadounidense en San Pablo, Claris Halliwell, durante sesiones de tortura en el principal centro de detención de la dictadura brasileña (1964-85).

La presencia del entonces cónsul general estadounidense en San Pablo, Claris Halliwell, durante sesiones de tortura en el principal centro de detención de la dictadura brasileña (1964-85), será investigada por la Comisión de la Verdad de ese estado, que reúne pruebas sobre colaboración de civiles en delitos de lesa humanidad.

Así lo anunció hoy la Comisión de la Verdad del estado de San Pablo, que investiga la colaboración de civiles en la persecusión, detención, torturas y muerte de personas en el Departamento de Operaciones Políticas y Sociales (DOPS), principal centro de detención paulista.

La comisión paulista colabora con la Comisión de la Verdad creada por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, para investigar los crímenes de la dictadura, bloqueados judicialmente por la Ley de Amnistía de 1979.

En el libro de registros de entrada del DOPS se cuenta el ingreso de Halliwell, cónsul estadounidense en San Pablo entre 1971 y 1974, el mismo día en el que fue detenido el obrero metalúrgico Devanir Carvalho, del Movimiento Revolucionario Tiradentes (MRT).

"Queremos saber por qué razón el cónsul Halliwell iba tanto al DOPS, teniendo en cuenta que la CIA asesoró a las represiones en América Latina", dijo el presidente de la Comisión de la Verdad paulista, Adriano Diogo, del Partido de los Trabajadores (PT), citado por la agencia noticiosa ANSA.

El dirigente de derechos humanos Ivan Seixas, que presentó el caso ante la Asamblea Legislativa paulista, sostuvo, además, que "Halliwell es apuntado por textos académicos como un agente de la CIA y era hijo de un misionero estadounidense que se radicó en la Amazonía".

Agregó que "en 1958 participó de una reunión con el embajador norteamericano y el presidente Juscelino Kubitschek".

En 1974 Halliwell dejó su puesto en San Pablo para ser destacado en la embajada estadounidense en Santiago, Chile, un año después del golpe de Estado del general Augusto Pinochet que derrocó al presidente Salvador Allende, agregó el dirigente, ex preso político en el DOPS.

La comisión también encontró en la lista de visitantes asiduos al centro de torturas a dirigentes de la empresa automotriz Chrysler y a jueces del fuero laboral, en coincidencia con la detención de dirigentes sindicales en las fábricas del Gran San Pablo.

Uno de los empresarios que más visitó el centro de torturas, según el registro obtenido por la Asamblea Legislativa, fue Geraldo Resende Mattos, identificado como dirigente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp).

La Fiesp negó en un comunicado que Mattos haya formado parte de su directorio en la época de la dictadura.

El libro de entradas del centro de detención que aún sigue funcionando como una comisaría en la ciudad de San Pablo apuntó como una de las visitantes a Zelia Cardoso de Mello, hija del comisario Emiliano de Mello.

Zelia Cardoso fue ministra de Economía del presidente Fernando Collor de Mello, mandatario que renunció en 1992 antes de cumplir la mitad de su mandato, envuelto en un escándalo de corrupción.
Fuente:Telam 


Un cónsul de los EEUU y varios directivos de empresas, entre los denunciados
La Comisión de la Verdad brasileña comienza a investigar participación de civiles en la dictadura

Zelia Cardoso de Mello, hija de un comisario y ex ministra de Economía 
San Pablo.- La presencia del entonces cónsul general estadounidense en San Pablo, Claris Halliwell, durante sesiones de tortura en el principal centro de detención de la dictadura brasileña (1964-85), será investigada por la Comisión de la Verdad de ese estado, que reúne pruebas sobre colaboración de civiles en delitos de lesa humanidad. Así lo anunció hoy la Comisión de la Verdad del estado de San Pablo, que investiga la colaboración de civiles en la persecución, detención, torturas y muerte de personas en el Departamento de Operaciones Políticas y Sociales (DOPS), principal centro de detención paulista. La comisión paulista colabora con la Comisión de la Verdad creada por la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, para investigar los crímenes de la dictadura, bloqueados judicialmente por la Ley de Amnistía de 1979.

En el libro de registros de entrada del DOPS se cuenta el ingreso de Halliwell, cónsul estadounidense en San Pablo entre 1971 y 1974, el mismo día en el que fue detenido el obrero metalúrgico Devanir Carvalho, del Movimiento Revolucionario Tiradentes (MRT). "Queremos saber por qué razón el cónsul Halliwell iba tanto al DOPS, teniendo en cuenta que la CIA asesoró a las represiones en América Latina", dijo el presidente de la Comisión de la Verdad paulista, Adriano Diogo, del Partido de los Trabajadores (PT), citado por la agencia noticiosa ANSA.

El dirigente de derechos humanos Ivan Seixas, que presentó el caso ante la Asamblea Legislativa paulista, sostuvo, además, que "Halliwell es apuntado por textos académicos como un agente de la CIA y era hijo de un misionero estadounidense que se radicó en la Amazonia". Agregó que "en 1958 participó de una reunión con el embajador norteamericano y el presidente Juscelino Kubitschek".

En 1974 Halliwell dejó su puesto en San Pablo para ser destacado en la embajada estadounidense en Santiago, Chile, un año después del golpe de Estado del general Augusto Pinochet que derrocó al presidente Salvador Allende, agregó el dirigente, ex preso político en el DOPS.

La comisión también encontró en la lista de visitantes asiduos al centro de torturas a dirigentes de la empresa automotriz Chrysler y a jueces del fuero laboral, en coincidencia con la detención de dirigentes sindicales en las fábricas del Gran San Pablo. Uno de los empresarios que más visitó el centro de torturas, según el registro obtenido por la Asamblea Legislativa, fue Geraldo Resende Mattos, identificado como dirigente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp).

La Fiesp negó en un comunicado que Mattos haya formado parte de su directorio en la época de la dictadura. El libro de entradas del centro de detención que aún sigue funcionando como una comisaría en la ciudad de San Pablo apuntó como una de las visitantes a Zelia Cardoso de Mello, hija del comisario Emiliano de Mello.

Zelia Cardoso fue ministra de Economía del presidente Fernando Collor de Mello, mandatario que renunció en 1992 antes de cumplir la mitad de su mandato, envuelto en un escándalo de corrupción.
Fuente:Telam

No hay comentarios: