6 de mayo de 2013

CATAMARCA: HOY COMIENZA EL JUICIO POR EL ASESINATO DE CATORCE MIEMBROS DEL ERP EN 1974.

HOY COMIENZA EL JUICIO POR EL ASESINATO DE CATORCE MIEMBROS DEL ERP EN 1974
Los fusilados de Capilla del Rosario
Por el asesinato en Catamarca de los combatientes del ERP que se habían entregado, desde hoy serán juzgados los militares retirados Carlos Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Exequiel Acosta. Está prevista la declaración de 65 testigos.
Un helicóptero del Ejército mientras rastreaba a los militantes en Capilla del Rosario.

En agosto de 1974, el Ejército fusiló a catorce combatientes de la Compañía de Monte “Ramón Rosa Jiménez” del Ejército Revolucionario del Pueblo, que se habían entregado tras el frustrado intento de tomar el Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada de Catamarca. Los diarios de la época dieron cuenta de un “combate”; la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón felicitó a los militares, y los abogados que denunciaron el fusilamiento fueron asesinados o apresados durante años. Hoy, a las 9, a 38 años de los crímenes, el Tribunal Oral Federal de Catamarca comenzará a juzgar por la Masacre de Capilla del Rosario, como pasó a la historia, a los militares retirados Carlos Carrizo Salvadores, Mario Nakagama y Jorge Exequiel Acosta, quien ya fue condenado por delitos de lesa humanidad en Córdoba.

El ERP planificó dos operaciones simultáneas para conseguir armas a mediados de 1974. Los objetivos: la Fábrica Militar de Villa María, en Córdoba, y el Regimiento 17. En la medianoche del sábado 10 de agosto, dos jóvenes en bicicleta se toparon en Banda de Varela, a pocos kilómetros de Catamarca, con un grupo de guerrilleros que se preparaba para la operación. Los ciclistas alertaron a la policía, que llegó al lugar en cuatro patrulleros. Se produjo entonces un enfrentamiento que terminó con dos militantes muertos y dos policías heridos. El ERP ordenó la retirada y sus militantes se dispersaron en tres grupos. Algunos consiguieron autos y lograron volver al campamento base en los montes tucumanos. Otros fueron detenidos en la ciudad y años después serían condenados sin conocer al juez. El tercer grupo, al mando de Antonio Fernández, del buró político del PRT-ERP, terminó aislado en las lomadas de Capilla del Señor, en Collagasta, departamento de Fray Mamerto Esquiú.

Cinco militantes que bajaron al pueblo a conseguir alimentos fueron capturados y torturados para arrancarles información sobre sus compañeros. Cuando las fuerzas de seguridad se acercaron al campamento se produjo un enfrentamiento en el que murió un policía. Los jefes del Regimiento 17 informaron al Tercer Cuerpo de Ejército, convocaron a todos sus oficiales, e iniciaron un rastrillaje junto con la policía con el fin de “aniquilar” a los militantes, según consta en el libro histórico del regimiento. Cuando el abogado tucumano Mario Marca le pidió al ministro de Gobierno Alberto del Valle Toro que intercediera para evitar más muertes, el funcionario se comunicó con el coronel Eduardo Cubas, jefe del Regimiento 17, quien le respondió que no había posibilidad de diálogo porque el Ejército “salía con instrucciones de aniquilar”. La orden la había dado el segundo comandante del Tercer Cuerpo, general Antonio Vaquero. Marca fue detenido un día después y estuvo nueve años preso.

Los guerrilleros resistieron, pero ante la superioridad numérica y de poder de fuego de militares y policías depusieron las armas y se entregaron. El mismo lunes 12 fueron fusilados. Los cuerpos fueron trasladados en helicópteros y camiones a la morgue del cementerio municipal, donde se los pudo ver con manchas de pólvora, infinidad de impactos y huesos rotos. Las autopsias de tres médicos forenses establecieron que “todos recibieron disparos certeros efectuados a corta distancia”. Algunos fueron baleados en los brazos, ante “un gesto defensivo reflejo”. El 20 de agosto, la flamante viuda de Perón, presidenta de la Nación, felicitó a los militares por “la encomiable actitud de arrojo y valor demostrado”, que “ha dejado sentado el prestigio de la fuerza”. Entre los abogados que por esos días denunciaron las torturas y ejecuciones estuvieron Ricardo Curuchet y Silvio Frondizi, asesinados por la Triple A al mes siguiente. El ERP, en tanto, decidió responder al “asesinato indiscriminado” con “una ejecución de oficiales indiscriminada”. “Es la única forma de obligar a una oficialidad cebada en el asesinato y la tortura a respetar las leyes de la guerra”, informó desde la revista Estrella Roja.

Los guerrilleros fusilados en Catamarca eran Mario Héctor Lescano, Juan de Olivera (Héctor Moreno), Rogelio Gutiérrez, José María Molina, Luis Santiago Billinger, Carlos María Anabia, Raúl Eduardo Sainz, Juan Carlos Lescano, Luis Roque López, Silverio Pedro Orbano, Roberto Domingo Jerez, Rutilo Dardo Betancour Roth, Alberto Rosales y Hugo Caccivillani Caligari. Cinco fueron enterrados como NN en el cementerio, el resto fue devuelto gradualmente a sus familiares.

La causa se inició en 2004 a pedido de organismos de derechos humanos de Catamarca y Córdoba, que reclamaron conocer la identidad de los NN. El juez federal subrogante Pedro Navarro se declaró competente, el Equipo Argentino de Antropología Forense realizó las exhumaciones e identificó al santiagueño Rosales y a los uruguayos Betancour Roth y Cacciavillani Caligari, ambos militantes tupamaros. Con la investigación a cargo del fiscal Santos Reynoso, comenzaron a declarar militares, policías y soldados.

En mayo de 2009, el coronel retirado Nakagama se convirtió en el primer detenido por la masacre. Con el grado de capitán, en 1974 Nakagama era jefe de la sección morteros pesados del Regimiento 17. Siguió sus pasos Carrizo Salvadores, que entonces era asistente personal del jefe del regimiento y que en 2004 llegó a ser jefe de policía de Jujuy. Finalmente, fue procesado Acosta, que en 1974 tenía a su cargo una compañía del regimiento y ya fue condenado por su actuación en La Perla. En 2010, la Cámara Federal de Tucumán confirmó los procesamientos y dictaminó que el fusilamiento era un crimen de lesa humanidad y por ende imprescriptible.

El tribunal que a partir de hoy escuchará a 65 testigos lo integran Juan Carlos Reynaga, Gabriel Eduardo Casas (camarista en Tucumán) y Carlos Jiménez Montilla (juez del Tribunal Oral de Tucumán). Los acusados llegan a juicio en prisión: Carrizo y Nakagama en Catamarca, Acosta en el penal de Bower, en Córdoba. Están acusados de “homicidio doblemente calificado por alevosía y por ser cometido como integrante de una fuerza de seguridad”. Además del Ministerio Público Fiscal y los abogados que representan a familiares, actuarán como querellantes la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y la Fiscalía de Estado de Catamarca.
Fuente:Pagina12


Por el fusilamiento de 14 guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo 
Tras cuatro décadas, empieza el juicio por la Masacre de Capilla del Rosario 
Los imputados responderán por homicidio doblemente calificado por alevosía y por ser integrantes de fuerzas de seguridad. 
Hoy, pasados 39 años del hecho detonante, iniciará en el Tribunal Oral Federal el debate oral y público por el fusilamiento de 14 guerrilleros de la Compañía de Monte “Ramón Rosa Jiménez” del Partido Revolucionario de los Trabajadores - Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), hecho acaecido el 12 de agosto de 1974 en inmediaciones de la Capilla del Rosario, en el departamento Fray Mamerto Esquiú. 

La causa llega a juicio finalmente tras casi diez años de espera, luego de que en 2004, Mirtha Clérici, Ana Radusky, Jorge Alberto Perea y Guillermo Díaz Martínez elevaran el primer pedido formal a la Justicia Federal para que inicie la investigación, identificando cinco cuerpos enterrados en el Cementerio Municipal de Catamarca que, se presumía en ese momento, eran de los guerrilleros asesinados. 

Tres años después, en 2007, dos cuerpos exhumados fueron identificados merced al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense como Rutilio Betancour Roth y Alberto Rosales Sánchez. En julio de 2011, los presuntos autores de la masacre fueron detenidos e imputados penalmente. 

Un año después, en agosto de 2012, el juez Federal Ricardo Moreno ratificó la elevación a juicio rechazando la solicitud de la defensa de los imputados, asumida por el abogado Lucio Montero, para declarar inconstitucional la imputación que recae sobre Mario Nakagama, Carlos Eduardo del Valle Carrizo Salvadores y Jorge Exequiel Acosta y remitió al Tribunal Oral Federal todos los cuerpos de la causa para que se fijara fecha de inicio del debate.

La investigación en sí había sido concluida por el fiscal federal Santos Reinoso en julio del mismo año. La imputación a la que arribaron los investigadores y por la cual tendrán que responder los tres acusados es homicidio doblemente calificado por alevosía y por ser cometido como integrante de una fuerza de seguridad. 

El tribunal que juzgará a los tres imputados está compuesto por los magistrados Juan Carlos Reynaga, Gabriel Eduardo Casas y Carlos Enrique Jiménez Montilla. 

La Masacre 
La ejecución de la maniobra del ERP para tomar el 17º Regimiento de Infantería Aerotransportada de Catamarca que derivaría en el enfrentamiento armado y posterior fusilamiento por parte de efectivos del Ejército Argentino, había sido ideada en conjunto y simultáneo con un ataque a la Fábrica Militar de Pólvora y Explosivos, ubicada en la localidad cordobesa de Villa María. 

Según archivos históricos recopilados en diferentes obras -entre ellas “Presas y presos políticos desde Trelew a la dictadura” de Santiago Garaño y Werner Pertot, y “Todo o Nada”, de María Seoane- la Companía de Monte “Ramón Rosa Jiménez” llegó a Catamarca el 9 de agosto de 1974 en un colectivo a Banda de Varela y desde allí los líderes del grupo -entre ellos Hugo Irurzún, conocido como “Capitán Santiago”- se comunicaron con contactos locales. 

En la madrugada del día 11, un ciclista vio a los guerrilleros preparándose para el asalto y dio aviso a la Policía, al mando general del teniente Coronel Anello. Minutos después llegaron al lugar efectivos policiales y entablaron un tiroteo que arrojó un saldo de varios policías heridos, un guerrillero gravemente herido -Rutilio Betancour Roth- y dos más fallecidos. 

Al día siguiente, conocida la posición del ERP, los altos mandos ordenaron la retirada pero un grupo mayoritario no logró escapar. El día 11 fue apresado otro grupo de guerrilleros tras una búsqueda realizada por la policía. La mayoría de los sobrevivientes, ahora en retirada, ya estaba a escasos kilómetros de la Capilla del Rosario. Cinco guerrilleros más fueron apresados en una incursión de reconocimiento. 

El día 12, Anello pidió ayuda al Ejército para reducir a los sobrevivientes luego de un infructuoso intento para rodearlos. Las fuerzas armadas llegaron con 60 efectivos y 4 aeronaves y bombardearon a fuego de mortero la posición de los guerrilleros. Tras quedarse sin munición, los sobrevivientes se rindieron. La versión oficial informó que murieron durante el combate. La historia reveló que habían sido golpeados y fusilados. 
Fuente:ElEsquiu
Envío:Agnddhh

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