16 de mayo de 2013

LA PLATA: PRIMERA AUDIENCIA DEL JUICIO POR EL SECUESTRO DE LOS IACCARINO.

PRIMERA AUDIENCIA DEL JUICIO POR EL SECUESTRO DE LOS IACCARINO
“Una mochila de 37 años”
En el comienzo del proceso declararon Carlos Iaccarino y Pérez Esquivel, quienes se refirieron al apoderamiento de los bienes de la familia. Los acusados por secuestro coactivo y torturas son los ex policías Bruno Trevisan y Jorge Rómulo Ferranti.
Por Gustavo Veiga
El ex subjefe de la Brigada de Investigaciones de Lanús Jorge Ferranti, llegando ayer a la audiencia.Imagen: Télam
Los hermanos Iaccarino esperaron 37 años para estar en un juicio frente a los represores que los mantuvieron cautivos y bajo tortura. Ayer se sentó Carlos ante el Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata con la serenidad de saber que se acerca el día de una reparación. Alejandro lo hará pasado mañana. Son los sobrevivientes de una familia de empresarios despojada de todos sus bienes por la dictadura cívico-militar. Su caso comenzó a tratarse en la primera audiencia del proceso que se les sigue por secuestro coactivo y aplicación de tormentos a los ex policías Bruno Trevisan y Jorge Rómulo Ferranti. Ambos se desempeñaban como jefe y subjefe respectivamente de la Brigada de Investigaciones de Lanús, en cuya jurisdicción funcionó el centro clandestino de detención conocido como “El Infierno”. Ahí, los hermanos permanecieron alojados durante varios meses de su largo cautiverio entre noviembre de 1976 y septiembre de 1978.
Además de la declaración de Carlos Iaccarino, el menor de los hermanos, también brindó su testimonio el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. Trevisan se negó a declarar y Ferranti incurrió en contradicciones que lo dejaron descolocado ante el tribunal integrado por Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus.

La primera definición de Pérez Esquivel marcó el camino de lo que será el tema de fondo que analizará el TOF Nº 1: la rapiña y enajenación de bienes pertenecientes a empresarios que no se disciplinaron a la política económica de José Alfredo Martínez de Hoz: “Las Fuerzas Armadas no pudieron por sí mismas dar un golpe de Estado, necesitaron de sectores civiles y religiosos”, dijo. Luego aseguró que “hubo muchos empresarios que fueron víctimas de la dictadura y de casos de tormentos por dinero y propiedades”.

El Premio Nobel declaró que conoció a los Iaccarino “hace cinco años en el Serpaj, porque ahí tenemos personas que se acercan a asesorarse. Al hablar con ellos recordé el caso de un empresario de Tucumán que conocí en el exilio, y llegué a la conclusión de que a ambos les había ocurrido algo muy similar”.
A su turno, Carlos Iaccarino aseguró ante el tribunal: “Hoy me saco una mochila de 37 años. Ojalá sirva para la verdad, la memoria y la justicia”. Luego describió ante los jueces que a comienzos de agosto de 1977 lo llevaron a él y a sus hermanos al despacho del ex policía Ferranti, donde dos presuntos empresarios les comunicaron que estaban dispuestos a comprar 25 mil hectáreas de campo que la familia poseía en Santiago del Estero, y un avión.

“No podemos vender las propiedades, tenemos juicios y además estamos detenidos”, contó Iaccarino que les respondió en su lugar de detención a los empresarios Bruno Chessi y Vicente García Fernández, de la sociedad Equino Química, quienes le ofrecieron 800 millones de pesos o un campo de golf y 300 mil dólares a cambio de sus bienes.


Iaccarino le dijo anoche a Página/12 que “en total pasamos por catorce centros de detención de los cuales nueve eran clandestinos. El punto central fue que se pudo demostrar cómo se fraguaba la documentación y lo hacían aparecer a uno como estando en la Brigada de Investigaciones de Lanús con sede en Avellaneda, cuando en realidad estábamos en el llamado COT Nº 1 Martínez. El Infierno era como que cubría legalmente la operatoria que hicieron con nosotros”.


El caso Iaccarino es uno de los más emblemáticos entre los 141 que registró hasta ahora la Comisión Nacional de Valores (CNV) sobre empresarios desapoderados por la última dictadura. Once de ellos están todavía desaparecidos. El 4 de noviembre de 1976, esta familia de La Plata, compuesta por un matrimonio y tres hijos varones, fue secuestrada en dos operativos simultáneos. En la capital bonaerense Dora Emma Venturino de Iaccarino y Alejandro; en Santiago del Estero, el padre Rodolfo Genaro y los hermanos Rodolfo y Carlos.


“Estuvimos los primeros 16 meses con detenidos comunes. No sabíamos cómo venía la mano. No estábamos en el mundo político, estábamos en el mundo de los negocios. Y hasta que no llegamos a la cárcel número 9, porque antes habíamos pasado por COT Martínez y el Infierno, la pregunta que nos hacíamos era, ¿por qué?”, cuenta Alejandro.


Las tribulaciones de los Iaccarino comenzaron cuando el régimen del ’76 colocó personal de Inteligencia en las sociedades que tenía la familia. Eran la constructora Sureña Argentina Sociedad Anónima; Ilumbras SRL; Ciatra, que hacía auditorías para empresas; la láctea ILSA; La Marta SA y El Milagro. Los hermanos también apuntan: “Sabían hasta de un campo que habíamos comprado en la localidad de Las Tahonas, cerca de Verónica. Y hubo otros empresarios a los que les pasó lo mismo; nosotros contamos 266”.

A lo largo de cinco audiencias que se realizarán los miércoles y viernes, y en las que está previsto que den su testimonio unos quince testigos, los hermanos Iaccarino esperan que la Justicia repare lo que para ellos significó la “destrucción de nuestro proyecto de vida”.

Alejandro fundó en 1983 la Confederación Económica Argentina (CEA), que presidió durante cuatro años, y además integró la misión investigadora de la Comisión Trilateral y el FMI en América latina. Era quien mantenía los contactos internacionales en la sociedad familiar. Carlos era el organizador del grupo económico y Rodolfo, el hermano mayor fallecido en 2009, después de ser amenazado de muerte en una plaza de La Plata, el responsable del personal de las empresas que poseían. De él dependían unos 150 empleados.


Los tres hermanos fueron dejados en libertad por la dictadura el 4 de septiembre de 1978 y, desde entonces, persiguieron dos Objetivos: conseguir la devolución del patrimonio que les saquearon (valuado en unos 10 millones de dólares) y organizar a los empresarios que fueron secuestrados y saqueados durante la dictadura.

Fuente:Pagina12


15.05.2013El caso que se debate en La Plata revela un modus operandi de la dictadura
"O venden o van al río", dijo Carlos Iaccarino que fue el ultimátum de sus secuestradores


  • Memoria Verdad y Justicia - Télam
La Plata.- Dos policías ya retirados, acusados de extorsionar y privar ilegalmente de la libertad a los hermanos Rodolfo, Carlos y Alejandro Iaccarino durante la última dictadura cívico militar, comenzaron a ser juzgados hoy por el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata. Los acusados habrían amenazado a los empresarios con "tirarlos al Río de La Plata" si no entregaban sus campos y un avión particular a los secuestradores. "Para irse tienen que entregar los campos y el avión. O entregan algo o van al río de La Plata", recordó Carlos Iaccarino que les advirtieron sus captores cuando se hallaban detenidos en la Brigada de Investigaciones de Lanús, con asiento en el partido de Avellaneda, en el centro clandestino de detención bautizado "El Infierno".
Iaccarino prestó declaración hoy en la primera audiencia del juicio oral y público que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata contra el ex Jefe de la Brigada, Bruno Trevisan, y el ex subjefe, Jorge Rómulo Ferranti, por los delitos de “extorsión, privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos”.
  
Según consta en la acusación formulada por la fiscalía a cargo de Sergio Molina y Hernán Schapiro, los hermanos Iaccarino fueron secuestrados en 1976 “con motivaciones de índole económica" y tras pasar por varios lugares de detención en Buenos Aires y la provincia, el 6 de julio de 1977 fueron trasladados a la brigada de Investigaciones de Lanús, donde funcionaba el centro clandestino de detención conocido como "El Infierno".
  
Carlos Iaccarino detalló que en ese lugar “fuimos alojados en celdas con presos comunes, sin recibir comida, con condiciones de higiene nulas” y que al segundo día de permanecer allí llegaron un juez de La Plata, Leopoldo Russo, y una doctora de apellido Aparicio, que era su secretaria”. Agregó que pese a que ellos les comunicaron que “venimos de estar secuestrados”, la secretaria les comunicó que se les había iniciado una causa por “monopolio de carnes” por las explotaciones agropecuarias que tenían en la provincia. Precisó que en los primeros días de agosto de 1977, los llevaron al despacho del ex policía Ferranti donde dos personas, empresarios, les comunicaron que venían a comprar las 25 mil hectáreas de campo que poseían en Santiago del Estero y un avión. "No podemos vender las propiedades, tenemos juicios y además estamos detenidos"”, dijo Iaccarino que les comunicó a los empresarios Bruno Chessi y Vicente García Fernández, de la empresa Equino Química, quienes le ofrecieron 800 millones de pesos o
un campo de golf y 300 mil dólares a cambio de sus propiedades.

Sostuvo que en ese encuentro les advirtieron que “"si venden, se van en libertad"”, y agregó que el 9 de noviembre se presentó en "El Infierno" la escribana Díaz de Camaño y les hizo firmar a los hermanos un poder especial para que el padre de los tres, Rodolfo Genaro Iaccarino, y el doctor Eduardo Araujo, pudieran vender las dos fracciones de campo.


Iaccarino declaró además que cuando su padre efectivizó la operación preguntó "“¿no me llevo nada?"”, en relación a que no le entregaban el dinero, y recibió como respuesta “"¿te parece poco la vida de tus tres hijos?"”.


El testigo aseguró hoy que había “una organización y sincronización perfecta entre la estructura represiva y las instituciones económicas” y aseguró que fueron despojados de todos los bienes de la familia, los que nunca más pudieron recuperar. "Hoy me saco una mochila de 37 años. Ojalá sirva para la verdad, la memoria y la justicia"”, le dijo Iaccarino al Tribunal al finalizar su extenso testimonio.

  

El testimonio de Pérez Esquivel


En la audiencia de hoy, prestó también declaración el premio Nobel de la Paz y presidente del Servicio Paz y Justicia (Serpaj), Adolfo Pérez Esquivel, quien aseguró


que “las fuerzas armadas no pudieron por sí mismas dar un golpe de estado, necesitaron de sectores civiles y religiosos”.

    “
"Hubo muchos empresarios que fueron víctimas de la dictadura y de casos de tormentos por dinero y propiedades"”, aseguró Pérez Esquivel, quien mencionó el caso de un

empresario de Tucumán y otro de Azul que fueron obligados también a ceder sus propiedades durante la dictadura.



Ferranti declaró, Trevisan se negó


También declaró uno de los imputados, el ex subjefe de la Brigada de investigaciones de Lanús, Jorge Rómulo Ferranti, quien negó conocer a los hermanos Iaccarino, que estuvieron detenidos en esa dependencia durante la última dictadura militar, y aseguró que allí no se infligían maltratos.

  
"Yo no recuerdo a estos señores (los hermanos Iaccarino) y a la escribana (que hizo firmar a los hermanos un poder para proceder a la apropiación de sus bienes) nunca la vi en mi vida", declaró Ferranti.
  
Si bien negó recordarlos, el policía retirado tuvo que aceptar que ambos hermanos estuvieron detenidos allí, tras exhibírsele documentación donde consta la detención de los tres hermanos en esa dependencia policial. "Esta gente (los Iaccarino) arranca mal, yo no estuve en nada, se había fugado un preso y yo no estaba en noviembre de 1977 (cuando los hermanos fueron obligados a firmar un poder para proceder a la venta de sus bienes), el 21 o 22 de octubre me trasladaron a otra dependencia", detalló.
  
Por su parte, el otro imputado, Bruno Trevisan, ex jefe de la Brigada de Investigaciones de Lanús, se negó a declarar, mientras que el Tribunal informó que las audiencias se retomarán el viernes con la declaración de Alejandro Iaccarino. 
Fuente:Telam

15.05.2013
lesa humanidad
Los hermanos Iaccarino pasaron la noche insomnes expectantes por el inicio del juicio
Así se expresaron en su página de facebook, los hermanos Carlos y Alejandro Iaccarinoen relación al juicio que comienza hoy contra dos represores que los mantuvieron cautivosen el centro clandestino de detención" El Infierno", en Avellaneda.
Así lo contaron en su página de facebook "Caso hermanos Iaccarino", donde en una nota firmada por ambos contaron cómo viven estas horas previas al juicio que los enfrentará desde las 10.30 a sus represores Bruno Trevisan y Jorge Ferranti.

"La noche fue ganando su espacio cíclico y las horas transcurriendo, pero mi mente estaba obsesa en este hoy fundamental de nuestra vida e historia, cuántas cosas pasaron, cientos de noche de insomnio recordando cosas que es mejor olvidar", detallaron los hermanos en su muro.


Los secuestrados durante la última dictadura recordaron "las conversaciones con mi madre", que también fue secuestrada junto a su esposo, aunque ambos fueron liberados a los 15 días.


"Hoy, 15 de mayo, quizás si el tiempo lo permite declararé, esperamos más de 30 años y dentro de unas pocas horas estaré en el estrado con dos genocidas que destruyeron un proyecto de vida exitoso y dejaron sumida a toda una familia, cuyo pecado fue haber trabajado intensamente en ayudar a los más necesitados", destacaron.


Precisaron "son las 3.10 de la madrugada es imposible dormir pero es posible explicar que después de atravesar el Jordán de rodillas el espíritu se eleva y el más pequeño de los detalles toma una gran dimensión".


La nota finaliza agradeciendo a todos aquellos que acompañaron la lucha de ambos por obtener justicia a la apropiación de bienes y el secuestro sufrido durante la última dictadura y la firman Alejandro y Carlos Iaccarino.
Fuente:Telam

Jueves, 16 de mayo de 2013 
Lesa humanidad: comenzó un nuevo juicio oral por crímenes en La Plata 
Es encabezado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de esa ciudad. Se juzga a dos imputados, por secuestro e imposición de tormentos, en perjuicio de Alejandro, Carlos y Rodolfo Iaccarino. 

CIJ TV transmitió en vivo el inicio del proceso 


El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata dio inicio este miércoles a un nuevo juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura. 


El tribunal, integrado por los jueces Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus, comenzaron a juzgar a los expolicías Bruno Trevisán y Jorge Rómulo Ferranti, por los delitos de secuestro coactivo y tormentos, en perjuicio de los hermanos Alejandro, Carlos y Rodolfo Iaccarino. 


CIJ TV transmitió en vivo el inicio del debate. 


Los hechos habrían ocurrido en 1977 en el centro clandestino de detención conocido como “El Infierno”, de la localidad de Avellaneda. 


Al momento en que habrían ocurrido los hechos, Trevisán y Ferranti se desempeñaban como jefe y subjefe, respectivamente, de la Brigada de Investigaciones de la localidad de Lanús. Está previsto que durante el juicio se presenten a declarar como testigos alrededor de 20 personas.

Fuente:CIJ.gov.ar


15.05.2013
Derechos Humanos
En el inicio del juicio, el imputado negó conocer a los Iaccarino
El ex subjefe de la Brigada de investigaciones de Lanús, Jorge Rómulo Ferranti, negó conocer a Alejandro, Carlos y Rodolfo Iaccarino, que estuvieron detenidos en esa dependencia durante la última dictadura militar y aseguró que allí no se infligían maltratos.
"Yo no recuerdo a estos señores y a la escribana (que hizo firmar a los hermanos un poder para proceder a la apropiación de sus bienes) nunca la vi en mi vida", declaró Ferranti ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.

El ex policía comenzó a ser juzgado hoy, junto a su en ese entonces jefe de la Brigada, Bruno Trevisán, por el secuestro y tormentos sufridos por los Iaccarino en el centro clandestino de detención "El Infierno" que funcionó allí.

"Me parece que mienten" aseguró el ex policía al desacreditar las acusaciones que se le imputan.

Si bien negó recordarlos, el ex policía tuvo que aceptar que ambos hermanos estuvieron detenidos allí, tras exhibírsele documentación donde consta la detención de los tres hermanos en esa dependencia policial.

"Esta gente (los Iaccarino) arranca mal, yo no estuve en nada, se había fugado un preso y  yo no estaba en noviembre de 1977 (cuando los hermanos fueron obligados a firmar un poder para proceder a la venta de sus bienes), el 21 o 22 de octubre me trasladaron a otra dependencia", detalló.

Ferranti afirmó que "yo no he ordenando jamás que a ellos o a nadie se los castigue".

"La propia escribana dice que no me conoce y que no me vio en mi vida", insistió y al preguntarle por qué figuraba su nombre, sello y firma al pie del poder que se le hizo firmar a los Iaccarino, el ex policía dijo que "era una vieja usanza, mala usanza, que me mandaran a La Plata (donde había sido trasladado) papeles para que firmara".

Respecto a si en la Brigada funcionaba el centro clandestino denominado "El Infierno", Ferranti sólo precisó que "he leído por Internet que le decían El Infierno, pero nunca los detenidos lo tildaron de Infierno ni mucho menos".

Insistió que no estuvo en noviembre, cuando los hermanos fueron despojados de sus bienes, y hasta llegó a decir que si hubiera estado "nunca hubiera permitido" la entrada de la escribana, aunque acotó que "pudo ocurrir que la escribana se presentara y dijera quiero ver a zultano y allí le hicera firmar ese papel".

Por su parte, el otro imputado, Bruno Trevisan, ex jefe de la Brigada de Investigaciones de Lanús, se negó a declarar.
Fuente:Telam 


Declaró en el juicio que se investiga los tormentos sufridos por los Iaccarino.
Perez Esquivel: “Las FFAA no pudieron dar un golpe sin la ayuda de civiles y de religiosos"

El fundador del Serpaj tuvo referencias directas del caso Iaccarino, razón por la cual fue citado a dar testimonio en el juicio.
El premio Nobel de la Paz y presidente del Servicio Paz y Justicia (Serpaj), Adolfo Pérez Esquivel, dio su testimonio en el juicio de secuestro y tortura de los hermanos Iaccarino, y aseguró que las fuerzas armadas no pudieron por sí mismas dar un golpe de estado, necesitaron de sectores civiles y religiosos”. "Hubo muchos empresarios que fueron víctimas de la dictadura y de casos de tormentos por dinero y propiedades", aseguró Pérez Esquivel, quien mencionó el caso de un empresario de Tucumán y otro de Azul que fueron obligados a ceder sus propiedades durante la última dictadura cívico militar.

Al exponer ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, en torno al secuestro y tormentos que sufrieron los hermanos Carlos, Rodolfo y Alejandro Iaccarino, sostuvo que en esa época "hubo una doctrina internacional en torno al accionar de los militares".

Ejemplificó que “los militares argentinos tomaron el secuestro y la desaparición de chicos de la guerra civil española, lo cual se realizaba como una práctica para evitar que los niños crecieran con esa ideología que ellos buscaban borrar”.

Sobre su relación con los hermanos Iaccarino, precisó que "los conocí hace cinco años en el Serpaj, ya que allí tenemos personas que se acercan a asesorarse. Al hablar con ellos recordé el caso de un empresario de Tucumán que conocí en el exilio, y llegue a la conclusión de que a ambos les había ocurrido algo muy similar. Ahí fue cuando empezamos a ayudarlos y asesorarlos”.
Fuente:Telam

No hay comentarios: