cien manifestaciones contra el fallo que absolvió a un vigilador que asesinó a un joven negro en florida
Marchas por justicia en Estados Unidos
Suma más críticas la decisión de liberar a George Zimmerman. Trayvon Martin tenía 17 años y estaba desarmado.
Miles de manifestantes salieron a las calles en Estados Unidos para protestar por la absolución del vigilador George Zimmerman, quien en febrero del año pasado asesinó a Trayvon Martin, un adolescente afroamericano de Florida. Las marchas se desarrollaron pacíficamente en más de 100 ciudades de todo el país, frente a los principales edificios del Poder Judicial de cada distrito.
Los padres del fallecido Martin estuvieron al frente de dos manifestaciones. Sybrina Fulton, madre del joven, lideró la marcha en el centro de Nueva York. El papá de la víctima, Tracy, encabezó la concentración en Miami, donde más de 500 personas marcharon por las principales calles de la ciudad hasta llegar a los juzgados y pedir "justicia para Martin", según podían leerse en algunos de los carteles.
El joven Martin murió después de que Zimmerman, un vigilante urbano voluntario, disparara contra él hace ya más de un año. En ese entonces, el acusado alegó que actuó en defensa propia. Sin embargo, Martin, de 17 años, estaba desarmado. Zimmerman, de 29 años, fue acusado del delito de homicidio en segundo grado y hace una semana un jurado le otorgó la absolución.
El polémico veredicto levantó una ola de protestas y reabrió el debate sobre las inequidades raciales que aún hay en Estados Unidos. "No podemos seguir en un estado de duelo. Seguiremos recordando la muerte de Trayvon, pero luchando por la verdad. Puede que hayamos perdido la batalla, pero la guerra por la igualdad acaba de empezar", dijo el reverendo Al Sharpton, titular de la Red de Acción Nacional, que se encargó de organizar las movilizaciones de ayer. El reconocido activista por los derechos civiles solicitó al Departamento de Justicia de EE UU que el caso llegue a un tribunal federal.
Entre las personas que asistieron a las marchas también hubo muchas mujeres. "Soy madre. Tengo un hijo, que se parece a Trayvon Martin. Vivo en Florida, llevo diez años aquí y estoy preocupada por la vida de mis hijos", comentó Jenny Monis, una afroamericana residente en Miami. "No podemos permitir que se diga que eso es legal. Que un hombre maté a un niño que iba a su casa. No puede continuar así. Estamos en 2013. No en los años cincuenta", completó la mujer.
El presidente Barack Obama ya había hecho referencia a la muerte del joven Martin el pasado jueves. "Cuando le dispararon dije que podría haber sido mi hijo. Otra forma de decirlo, es que Trayvon Martin pude haber sido yo hace 35 años, aseguró el mandatario. Obama planteó la necesidad de "examinar" el tipo de leyes que rigen en los Estados en materia de defensa personal y de invertir tiempo en pensar "cómo apuntalamos y reforzamos a nuestros chicos afroamericanos".
Las declaraciones del presidente fueron recibidas cálidamente por los padres del adolescente asesinado. Ambos afirmaron estar "profundamente honrados y conmovidos" por las palabras de Obama y consideraron su discurso "un maravilloso tributo" a su hijo. A través de un comunicado, los padres de Martin agregaron que "la muerte de Trayvon, el proceso y el veredicto de no culpabilidad fueron profundamente dolorosos y difíciles para muchas personas".
Las manifestaciones contra la absolución de George Zimmerman fueron acompañadas y apoyadas por un grupo de celebridades estadounidenses. Entre ellos, el rapero Jay-Z y su mujer, la famosa cantante Giselle Knowles, conocida como Beyoncé.
En Nueva York, y ante más de 200 personas, la pareja se subió a un escenario armado especialmente para la ocasión y pidió justicia para el joven Martin. Jay-Z y Beyoncé estaban rodeados por pancartas en las que podían leerse leyendas como "Boicot al tribunal", en referencia a la polémica decisión de un jurado de Florida que otorgó la absolución a Zimmerman.
"Como me ha dicho Jay Z, él es padre, y Beyoncé es madre. Todos tenemos hijos y tenemos miedo. Las leyes deben proteger a todos", aseguró el reverendo Al Sharpton, célebre activista por los derechos civiles, después de reunirse con la pareja.
El músico Bruce Springsteen, de 63 años, también brindó su apoyo a la familia de Martin y dedicó una canción en homenaje al joven asesinado. En uno de sus versos, la letra del tema de Springsteen dice: "Pueden matarte simplemente por vivir en tu piel estadounidense."
Fuente:TiempoArgentino
Caso Zimmerman: Preparense que esto explota
Publicado el 7/15/13 • en Contrainjerencia
CI – Este caso de la muy británica BBC deja ver el nivel de tensión en la sociedad norteamericana y lo que se perfila para un futuro no muy lejano.
BBC – Es inusual que el presidente de Estados Unidos opine sobre un fallo de la justicia, y más raro aún si no se trata de uno de la justicia federal, pero los comentarios de Barack Obama tras la absolución de George Zimmerman por la muerte del joven negro Trayvon Martin indican cómo el caso tocó puntos sensibles del tejido social estadounidense.
Un tribunal de Sanford, en Florida, determinó el sábado que no había evidencias suficientes que contradijeran el argumento de defensa propia esgrimido por Zimmerman para justificar que disparara y matara a Martin en febrero de 2012, cuando lo interceptó mientras caminaba por su vecindario, rumbo a la casa de la novia de su padre.
Aunque la fiscalía aseguró que el caso no era sobre la supuesta discriminación que Zimmerman -un vigilante vecinal voluntario- habría aplicado al adolescente negro de 17 años, el fallo ha generado indignación entre grupos de defensa de los derechos civiles, que piden ahora que se abra un caso federal por crimen con motivaciones raciales.
Obama, siempre cuidadoso a la hora de involucrarse en discusiones sobre raza y discriminación, reaccionó mediante un comunicado lamentando la “tragedia” de la muerte de Martin pero pidiendo “calma” y “respeto” a la decisión alcanzada por el tribunal.
Zimmerman puede no tener ya “asuntos pendientes con la justicia” –al menos no con la local, como le dijo la jueza al final del juicio- pero otros asuntos vinculados al proceso quedaron pendientes para el resto del país, desde discriminación racial hasta el control de armas.
Perfiles raciales
El vigilante voluntario George Zimmerman, acusado de matar al adolescente negro Trayvon Martin en Florida, Estados Unidos, fue declarado inocente este sábado por la noche. Hubo protestas por el veredicto.
El caso de Trayvon Martin se convirtió en un nuevo escenario para el siempre complejo debate racial y el tratamiento que reciben las minorías en el sistema de justicia estadounidense.
El caso de Trayvon Martin se convirtió en un nuevo escenario para el siempre complejo debate racial y el tratamiento que reciben las minorías en el sistema de justicia estadounidense.
Cuando en 2012 se supo del caso, el presidente Obama tuvo una también inusual intervención, recodando que de haber tenido un hijo varón “se parecería a Trayvon”.
La negritud de Martin fue para muchos el catalizador de la cadena de eventos que terminaron en su muerte, pues a Zimmerman le habría parecido “sospechoso” que un adolescente negro, usando una capucha –prenda que algunos vinculan con conductas delictivas entre jóvenes- caminara por un vecindario de clase media mayoritariamente blanco.
Además, el que el departamento de policía local no arrestara preventivamente a Zimmerman y que su aprehensión se produjera al cabo de seis semanas de creciente presión por parte de la opinión pública, ayudó a completar el argumento de quienes blandían la “carta racial”.
Al final, el jurado del caso estuvo integrado por seis mujeres, cinco de ellas “de tez blanca” como las describieron algunos medios locales.
Ecos de Los Ángeles, 1992
Algunos ven paralelos entre este caso de Florida y el de Rodney King, el conductor negro que en marzo de 1991 fue detenido por la policía de Los Ángeles y terminó siendo vapuleado por los agentes en una golpiza captada por un video aficionado.
En 1992 un jurado estatal absolvió a los policías, quienes aseguraron que King se resistió al arresto, lo que desató una ola de violentas protestas que durante días arrasaron varios vecindarios de Los Ángeles.
Unas 50 personas murieron en los disturbios, que además dejaron pérdidas por US$1.000 millones, hasta que la intervención militar logró controlar la situación.
En 1993 el gobierno federal presentó cargos contra los oficiales y dos de ellos fueron encontrados culpables.
Con el caso criminal cerrado, la familia de Martin podría presentar una demanda civil contra Zimmerman, aunque los expertos indican que esa movida puede verse debilitada por el resultado del primer juicio.
En 1992 un jurado estatal absolvió a los policías, quienes aseguraron que King se resistió al arresto, lo que desató una ola de violentas protestas que durante días arrasaron varios vecindarios de Los Ángeles.
Unas 50 personas murieron en los disturbios, que además dejaron pérdidas por US$1.000 millones, hasta que la intervención militar logró controlar la situación.
En 1993 el gobierno federal presentó cargos contra los oficiales y dos de ellos fueron encontrados culpables.
Con el caso criminal cerrado, la familia de Martin podría presentar una demanda civil contra Zimmerman, aunque los expertos indican que esa movida puede verse debilitada por el resultado del primer juicio.
Los abogados de Zimmerman, quien es de raza “mixta” –madre hispana y padre blanco anglosajón- negaron que el color de piel del fallecido fuera relevante en el proceso y de hecho no promovieron el origen peruano materno de su cliente para evitar hacerlo pasar como miembro de una minoría.
Sin controles
Aunque el factor racial terminó dominando el debate en torno al caso, al principio la muerte de Martin también tuvo el mismo efecto que suelen tener las frecuentes masacres que suceden en EE.UU., generando una discusión en torno a la incidencia de la amplia disponibilidad de armas en la violencia que sufre el país.
En su comunicado del domingo, Obama llamó a los estadounidenses a preguntarse “si estamos haciendo todo lo posible para contener la ola de violencia con las armas que diariamente cobran demasiadas vidas en todo este país”.
Grupos que abogan por un mayor control de las armas aseguran que las leyes que le garantizan el acceso al ciudadano común facilitan esas grandes masacres y desenlaces como la muerte de Martin, porque consideran que si Zimmerman no hubiera estado armado, el incidente podría haberse limitado a una pelea callejera.
Pero sean terribles matanzas o casos individuales, el debate no pasa del intenso pugilato retórico con quienes defienden vehementemente la, para ellos sacrosanta, segunda enmienda de la Constitución y como resultado el Congreso no logra acuerdos para limitar la compra y venta de armas.
Ni siquiera después del asesinato de 26 personas, 20 de ellos niños, en una escuela en Connecticut en diciembre de 2012 -que desató una ola de indignación nacional- el Congreso pudo aprobar una propuesta que buscaba establecer mejores chequeos de antecedentes a quienes compran armas. Tampoco consideró otra para limitar la venta de fusiles de asalto.
Otro tema polémico que resaltó el caso Martin-Zimmerman es el ejercicio de la violencia en defensa propia y las para algunos permisivas leyes que justifican su uso en algunos estados.
La defensa propia es una noción universalmente aceptada que en el caso de Florida está reforzada por la ley conocida como Stand Your Ground (“mantente en tu sitio” o “alto o disparo”) que justifica que una persona ataque a otra si la percibe como agresora, incluso sin necesidad de emitir una advertencia previa.
Con el “alto o disparo” la persona puede usar fuerza letal contra quien le amenaza, incluso cuando quien se defiende no está su casa y tiene posibilidades de escapar a la amenaza.
Aunque los abogados no invocaron el concepto durante el juicio, el “alto o disparo” amparó a Zimmerman y evitó que la policía lo arrestara cuando lo encontró al lado del cuerpo de Martin en el lugar del crimen.
Los críticos aseguran que este tipo de leyes fomenta conductas agresivas y que si no existieran, muchas personas proclives a solucionar problemas de manera violenta, tratarían de evitar engancharse en situaciones potencialmente riesgosas.
Esos aspectos quedaron reactivados con el caso, pero como suele suceder no reciben una solución globalmente satisfactoria para todos en el corto tiempo que dura un juicio.
Como consecuencia, esa frustración y esos debates resurgirán con seguridad en el próximo caso de alto nivel que roce las sensibles heridas que siguen a flor de piel.
La comunidad negra de EEUU sale a la calle para pedir justicia para Trayvon
Miles de manifestantes piden a la Administración Obama que procese al vigilante, absuelto de la muerte del joven, por violar los derechos civiles
Yolanda Monge El País es Washington 20 JUL 2013
Miles de manifestantes piden a la Administración Obama que procese al vigilante, absuelto de la muerte del joven, por violar los derechos civiles
Yolanda Monge El País es Washington 20 JUL 2013
Las palabras del presidente un día antes -que bien podrían haber servido de prólogo para un libro bajo el título ‘Ser hombre y negro en el Siglo XXI’- sirvieron de acicate para las miles de personas que desde Nueva York a Los Ángeles y desde Wichita (Kansas) a Birmingham (Alabama) reclamaron ayer justicia para el joven Trayvon Martin, muerto de un tiro en el corazón a quemarropa en 2012 cuando un vigilante vecinal ejerció su derecho a la autodefensa, según ha certificado un jurado.
Llamados a tomar las calles de la principales ciudades de EEUU por el reverendo-activista-presentador de televisión Al Sharpton, los manifestantes pidieron que se presenten cargos federales contra George Zimmerman por haber violado los derechos civiles de Trayvon Martin, al perseguirle y acosarle basándose en su raza. Un caso que se inició en Florida en febrero de 2012 ha acabado por aglutinar temas tan diversos y polémicos como las relaciones raciales –Martin era negro y Zimmerman se define hispano-, las leyes de defensa propia –muy amplias en Florida- y las armas –que cada año cuestan la vida a miles de personas en el país-.
Los padres de Martin, 17 años, lideraron las manifestaciones de Nueva York y Miami. “Quiero que el mundo sepa que Trayvon era mi hijo. Era un chico amado que no hizo nada malo y no vamos a permitir que lo acosen del modo que lo han hecho”, advirtió sereno Tracy Martin en un emotivo discurso ante una audiencia de poco más de 300 personas congregadas frente al Juzgado Federal de Miami, informa Maye Primera. “Le juré a Trayvon cuando yacía en su ataúd que usaría toda mi energía para buscar justicia para él. Voy a luchar por Trayvon hasta el día en que muera”, finalizó.
Como muchos de los manifestantes que ayer salieron a expresar su dolor –y que no lo hicieron de forma multitudinaria como se esperaba-, el padre del joven llevaba una camiseta con la foto de su hijo cubierto con la capucha de una sudadera, prenda que ya se ha convertido en un símbolo nacional para todos aquellos que apoyan la causa de Martin.
"No podemos seguir en un estado de duelo. Seguiremos recordando la muerte de Trayvon y luchando por la verdad. Puede que hayamos perdido la batalla, pero la guerra por la igualdad acaba de empezar", Al Sharpton, organizador de las protestas. El reverendo y comentarista de la cadena MSNBC manifestó su deseo de que los mítines resultaran todos pacíficos y no se produjera ningún altercado como los sucedidos a principios de la semana en Los Ángeles y san Francisco, que acabaron con varias detenciones. El presidente Obama también alertó contra la violencia en sus palabras del viernes y declaró que sería “un deshonor” para la familia de Martin si se producían disturbios.
Conocedor de la historia de opresión racista de primera mano como pocos –o ningún- políticos en este país, el presidente reconoció ante las cámaras que existía “una historia de disparidad racial en la aplicación de las leyes criminales” en EEUU. “Muchos chicos afroamericanos son caricaturizados con una brocha gorda”, dijo. “Si un adolescente blanco hubiera estado en el mismo escenario… el resultado y el día después hubiera sido muy distinto”.
George Zimmerman, 29 años, permaneció en libertad hasta seis semanas después de la muerte de Trayvon Martin, con quien forcejeó tras alertar a la policía de que había un sujeto extraño merodeando por la urbanización de Sanford (Florida) –donde vivía su padre- y tras obviar la recomendación de la policía de que permaneciera en su coche y lo dejara estar.
Las autoridades aceptaron su versión de la defensa propia entonces como lo aceptó el jurado hace una semana y solo la multitud de protestas en todo el país clamando por justicia y la denuncia pública de que los prejuicios raciales estaban tiñendo el caso hicieron que se acabara deteniendo a Zimmerman y la fiscalía presentase cargos contra él.
Todas las manifestaciones se produjeron frente a sedes de tribunales o comisarías de policía para reclamar nuevos cargos contra Zimmerman que aporten justicia a Martin y su familia. Sin embargo, todo apunta a que el fiscal general, Eric Holder, no aceptará la revisión del caso por el Departamento de Justicia al tratarse de un asunto local y no federal, a pesar que en un primer momento lo considerase.
La declaración cercana y personal de Obama se suma a la que a principios de semana hacía también Holder en una conferencia de la NAACP (la Asociación para el Avance de las Personas de Color, siglas en inglés), cuando relató que cuando era pequeño su padre le explicó que como joven negro tendría que saber que la sociedad siempre le iba a juzgar diferente. Lo que el fiscal general dijo a continuación es que no esperaba que esa misma conversación la fuera a tener que mantener con su hijo en la actualidad.
Tanto la declaración de Obama de que él podría haber sido Martin hace 35 años como la de Holder llevan implícito el mensaje de que un joven negro del que se sospecha que puede ser un criminal solo por su color de piel puede algún día llegar a ocupar tan altas instancias del poder.
En Nueva York, sin duda la más multitudinaria de las congregaciones, la madre de Martin, Sabryna Fulton, encabezaba una protesta que contó con la presencia del rapero Jay Z y Beyoncé Knowles. Junto a ellos, el reverendo Sharpton, líder e icono de los derechos civiles. La señora Fulton declaró que “Trayvon era solo un chico que llevaba caramelos en la mano”, en referencia a la bolsa de chucherías que portaba y que pudo hacer creer a Zimmerman que empuñaba un arma. “Lo que le pasó a él le puede ocurrir a cualquiera de vuestros hijos”, finalizó la madre de Martin.
Envío:Amarelle
Llamados a tomar las calles de la principales ciudades de EEUU por el reverendo-activista-presentador de televisión Al Sharpton, los manifestantes pidieron que se presenten cargos federales contra George Zimmerman por haber violado los derechos civiles de Trayvon Martin, al perseguirle y acosarle basándose en su raza. Un caso que se inició en Florida en febrero de 2012 ha acabado por aglutinar temas tan diversos y polémicos como las relaciones raciales –Martin era negro y Zimmerman se define hispano-, las leyes de defensa propia –muy amplias en Florida- y las armas –que cada año cuestan la vida a miles de personas en el país-.
Los padres de Martin, 17 años, lideraron las manifestaciones de Nueva York y Miami. “Quiero que el mundo sepa que Trayvon era mi hijo. Era un chico amado que no hizo nada malo y no vamos a permitir que lo acosen del modo que lo han hecho”, advirtió sereno Tracy Martin en un emotivo discurso ante una audiencia de poco más de 300 personas congregadas frente al Juzgado Federal de Miami, informa Maye Primera. “Le juré a Trayvon cuando yacía en su ataúd que usaría toda mi energía para buscar justicia para él. Voy a luchar por Trayvon hasta el día en que muera”, finalizó.
Como muchos de los manifestantes que ayer salieron a expresar su dolor –y que no lo hicieron de forma multitudinaria como se esperaba-, el padre del joven llevaba una camiseta con la foto de su hijo cubierto con la capucha de una sudadera, prenda que ya se ha convertido en un símbolo nacional para todos aquellos que apoyan la causa de Martin.
"No podemos seguir en un estado de duelo. Seguiremos recordando la muerte de Trayvon y luchando por la verdad. Puede que hayamos perdido la batalla, pero la guerra por la igualdad acaba de empezar", Al Sharpton, organizador de las protestas. El reverendo y comentarista de la cadena MSNBC manifestó su deseo de que los mítines resultaran todos pacíficos y no se produjera ningún altercado como los sucedidos a principios de la semana en Los Ángeles y san Francisco, que acabaron con varias detenciones. El presidente Obama también alertó contra la violencia en sus palabras del viernes y declaró que sería “un deshonor” para la familia de Martin si se producían disturbios.
Conocedor de la historia de opresión racista de primera mano como pocos –o ningún- políticos en este país, el presidente reconoció ante las cámaras que existía “una historia de disparidad racial en la aplicación de las leyes criminales” en EEUU. “Muchos chicos afroamericanos son caricaturizados con una brocha gorda”, dijo. “Si un adolescente blanco hubiera estado en el mismo escenario… el resultado y el día después hubiera sido muy distinto”.
George Zimmerman, 29 años, permaneció en libertad hasta seis semanas después de la muerte de Trayvon Martin, con quien forcejeó tras alertar a la policía de que había un sujeto extraño merodeando por la urbanización de Sanford (Florida) –donde vivía su padre- y tras obviar la recomendación de la policía de que permaneciera en su coche y lo dejara estar.
Las autoridades aceptaron su versión de la defensa propia entonces como lo aceptó el jurado hace una semana y solo la multitud de protestas en todo el país clamando por justicia y la denuncia pública de que los prejuicios raciales estaban tiñendo el caso hicieron que se acabara deteniendo a Zimmerman y la fiscalía presentase cargos contra él.
Todas las manifestaciones se produjeron frente a sedes de tribunales o comisarías de policía para reclamar nuevos cargos contra Zimmerman que aporten justicia a Martin y su familia. Sin embargo, todo apunta a que el fiscal general, Eric Holder, no aceptará la revisión del caso por el Departamento de Justicia al tratarse de un asunto local y no federal, a pesar que en un primer momento lo considerase.
La declaración cercana y personal de Obama se suma a la que a principios de semana hacía también Holder en una conferencia de la NAACP (la Asociación para el Avance de las Personas de Color, siglas en inglés), cuando relató que cuando era pequeño su padre le explicó que como joven negro tendría que saber que la sociedad siempre le iba a juzgar diferente. Lo que el fiscal general dijo a continuación es que no esperaba que esa misma conversación la fuera a tener que mantener con su hijo en la actualidad.
Tanto la declaración de Obama de que él podría haber sido Martin hace 35 años como la de Holder llevan implícito el mensaje de que un joven negro del que se sospecha que puede ser un criminal solo por su color de piel puede algún día llegar a ocupar tan altas instancias del poder.
En Nueva York, sin duda la más multitudinaria de las congregaciones, la madre de Martin, Sabryna Fulton, encabezaba una protesta que contó con la presencia del rapero Jay Z y Beyoncé Knowles. Junto a ellos, el reverendo Sharpton, líder e icono de los derechos civiles. La señora Fulton declaró que “Trayvon era solo un chico que llevaba caramelos en la mano”, en referencia a la bolsa de chucherías que portaba y que pudo hacer creer a Zimmerman que empuñaba un arma. “Lo que le pasó a él le puede ocurrir a cualquiera de vuestros hijos”, finalizó la madre de Martin.
Envío:Amarelle



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