4 de diciembre de 2013

LAS COMPRAS CON TARJETAS EN EL EXTERIOR Y DE DIVISAS PARA VIAJES PAGARAN 35 POR CIENTO A CUENTA DE IMPUESTOS.

LAS COMPRAS CON TARJETAS EN EL EXTERIOR Y DE DIVISAS PARA VIAJES PAGARAN 35 POR CIENTO A CUENTA DE IMPUESTOS
Un tapón para el drenaje de divisas
En respuesta a la salida de dólares por turismo al exterior y por compras electrónicas, el Gobierno elevó de 20 a 35 por ciento la percepción a cuenta de Ganancias y Bienes Personales. También lo aplicará a la adquisición de moneda extranjera para viajes.
Por Tomás Lukin

El déficit de la balanza por turismo llega a 6500 millones de dólares entre enero y septiembre, según datos del Banco Central.Imagen: Leandro Teysseire
El Gobierno elevó hasta 35 por ciento el adelanto del pago de los impuestos a las Ganancias y Bienes Personales para los consumos con tarjetas de crédito y débito en el exterior. La decisión publicada ayer en el Boletín Oficial también extendió el alcance del mecanismo a la compra de moneda extranjera en el mercado oficial que valida la AFIP. Con la medida, el equipo económico busca desincentivar la salida de divisas por turismo y compras electrónicas. Pero, fundamentalmente, considera que permitirá limitar las difundidas (y rentables) “prácticas fraudulentas” enmarcadas dentro de las operaciones con tarjeta que tienen como objetivo atesorar dólares y presionan sobre las reservas del Banco Central. El precio del dólar oficial cerró ayer en 6,18 pesos. Por lo tanto, con la aplicación del 35 por ciento para aquellos consumos la cuenta trepó a 8,34 pesos por dólar. Desde la visión del Gobierno, la herramienta no implica un desdoblamiento del mercado cambiario, ya que son pagos a cuenta de Ganancias y Bienes Personales y quienes no pagan esos tributos pueden reclamar el reintegro del dinero. Fuentes oficiales afirmaron anoche a Página/12 que los paquetes o pasajes adquiridos en cuotas antes de los cambios se pagarán con la percepción anterior del 20 por ciento hasta que termine de cancelarse el gasto.

“Hay un drenaje de divisas que se da por el turismo y nosotros debemos ser muy cuidadosos para garantizar el flujo de bienes intermedios y bienes básicos. Creemos que la situación tenderá a normalizarse en virtud de las asimetrías de ciclo: hay momentos de mayor exceso de liquidaciones de dólares y otros de menos. Uno debe administrar esto”, explicó ayer por la mañana el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich. Entre enero y septiembre, las más de 4 millones de personas que salieron del país por placer y negocios generaron egresos netos de divisas por 6500 millones de dólares. Las cifras del balance cambiario del Banco Central son relevantes aunque inferiores al déficit automotor.

La decisión, desestimada en los últimos meses, se transformó en una realidad con el recambio de gabinete. No tiene un objetivo recaudatorio ni representa una solución por sí sola a las tensiones más amplias en el mercado cambiario. Lo que busca es desincentivar la fuga de dólares. El diagnóstico del nuevo equipo económico es el siguiente: la creciente salida de moneda extranjera por motivo de turismo no sólo refleja una mejora de poder adquisitivo de los sectores de mayores ingresos, sino la profusión de vías de compra de divisas para atesoramiento por parte de quienes especulan con una fuerte devaluación.

Incrementar el adelanto del Impuesto a las Ganancias y Bienes Personales de 20 a 35 por ciento para las compras con plásticos en el exterior busca desincentivar esas operaciones especulativas/fuga, restringe el uso suntuario de divisas al encarecer las compras con tarjeta –aunque no logró ese objetivo desde que se instaló hace 14 meses– y permitiría desinflar el segmento del dólar ilegal (cerró ayer en 9,31 pesos) que afecta negativamente las expectativas y decisiones de inversión. En ese sentido, la medida se conjuga con la aceleración en el ritmo de alza del tipo de cambio desde que desembarcó el nuevo equipo económico que redundó en una baja del “blue” y la reducción de la diferencia con la cotización oficial.

El Gobierno no descarta tomar nuevas medidas para restringir diferentes “operaciones abusivas” como limitar a una tarjeta de crédito por CUIT la posibilidad de extraer divisas con tarjeta de crédito en cajeros del exterior. Desde Economía señalaron que realizarán un estricto monitoreo de precios en los principales destinos turísticos del país para evitar abusos si la medida consigue desestimular los viajes al exterior durante la temporada de verano.

La AFIP instaló el régimen de percepción en octubre de 2012 con una alícuota del 15 por ciento. En abril se elevó hasta 20 por ciento y se extendió a los paquetes turísticos contratados en el país y los pasajes al extranjero. Ayer, además de subir la alícuota hasta 35 por ciento, la resolución publicada en el Boletín Oficial incorporó al esquema a las compras de divisas a través del sistema de validación de la AFIP.

Fuentes oficiales afirmaron a este diario que las compras realizadas antes del martes 3 de diciembre pero que todavía no fueron canceladas serán calculadas con una percepción del 20 por ciento. Quienes hayan adquirido un libro o indumentaria en noviembre deberán ver en sus resúmenes de la tarjeta la alícuota vigente al momento de la transacción. Lo mismo sucederá con los pasajes o paquetes turísticos que se hayan adquirido en cuotas. Los pagos mensuales restantes tampoco verán incrementada la percepción durante los meses subsiguientes, aseguraron desde el Gobierno. Si se compró un pasaje por 5000 pesos el viernes pasado a pagar en 3 cuotas la percepción total correspondiente será de 1000 pesos y el usuario deberá pagar 2000 pesos por mes.

Como ocurrió el año pasado, el Ministerio de Economía y la AFIP consideraron que la medida fortalece la fiscalización de la capacidad contributiva de los individuos que operan con tarjetas en el exterior. Por eso, rechazaron que se trate “un tipo de cambio turista”, ya que los asalariados, cuentapropistas o dueños de empresas alcanzados por Ganancias y Bienes Personales pueden destinar los anticipos al pago de esos impuestos. En tanto, aquellos a los que no les corresponde pagar esos tributos están habilitados a reclamar su reintegro, aunque se trata de un procedimiento engorroso que no siempre prospera.

COMO SE RECUPERA LA PERCEPCION COBRADA SOBRE CONSUMOS EN EL EXTERIOR
Tarea para después del viaje
El recupero puede ser sencillo para quienes pagan Ganancias y están en relación de dependencia. Es más complicado para monotributistas y asalariados no alcanzados por el gravamen. Una aproximación a lo que hay que saber.
La AFIP resolverá, sin plazo, si aprueba o no cada pedido de devolución.Imagen: Bernardino Avila
El mecanismo de devolución de la percepción que hace la AFIP por los consumos en el exterior, compra de pasajes y paquetes turísticos define que a medida que más se paga por el Impuesto a las Ganancias y a los Bienes Personales, mayores son las posibilidades de recuperar el dinero retenido. El resultado es incierto y el trámite más engorroso para los turistas con menor nivel de ingreso que no están afectados por esos tributos. En el primer caso, el consumo afectado por la percepción que ahora subió al 35 por ciento debe incorporarse a las deducciones anuales o cargarse contra Bienes Personales. Asalariados de menor porte y monotributistas deben enviar un formulario a la AFIP y esperar respuesta. Es requisito ineludible tener ingresos declarados.

El año pasado se computaron 7,2 millones de viajes de argentinos al exterior por vía aérea, fluvial y terrestre. De ese total, un grupo paga Ganancias y/o Bienes Personales y otra porción no está afectada a esos impuestos. El universo de asalariados y jubilados afectados por la cuarta categoría de Ganancias (que no agota a todos los inscriptos en ese tributo) se redujo de 2,3 millones a menos de un millón después del aumento del mínimo no imponible hasta los 15 mil pesos que aplicó el Gobierno a fines de agosto. El pago (o no) de Ganancias y Bienes Personales define cómo pedir la devolución de la percepción de AFIP.

Los contribuyentes que pagan Ganancias tienen que incorporar la retención que hace AFIP en la deducción anual, que se realiza a través del formulario 572 (Declaración Jurada Impuesto a las Ganancias). Los pasos a seguir para completar la versión web del formulario son los siguientes: Ingresar con clave fiscal al Siradig-Trabajadores (Sistema de Registro y Actualización de Deducciones de Ganancias). En la carga del formulario, donde se debe especificar si hay deducciones por hijos o pagos de hipoteca, por ejemplo, el punto 4 es “Otras retenciones, percepciones y pagos a cuenta”. El tercer subítem del punto 4 es “Pago a Cuenta”. Se abren luego tres opciones según el tipo de gasto afectado por la percepción de la AFIP. La primera es para el pago con tarjeta, donde se requiere ingresar la entidad bancaria y la percepción por el gasto en el exterior a nivel mensual. El segundo punto permite deducir compras en agencias turísticas, que requiere datos de la factura emitida. En tercer lugar están los gastos en pasajes, donde hay que ingresar la fecha del viaje, nombre del pasajero y empresa emisora del ticket.

La declaración de Ganancias se realiza hasta el 31 de enero para el año 2013, en este caso. La liquidación del impuesto se habilita a partir de marzo. Los asalariados pueden también acceder al dinero percibido por la AFIP a partir de una baja de los anticipos que se pagan durante el año, para lo cual se debe informar del gasto en el exterior al empleador. Los autónomos recién pueden cobrar la devolución desde marzo.

Los asalariados que no pagan Ganancias o son monotributistas necesitan que la AFIP les reintegre el dinero en sus cuentas bancarias. Para ello deben recurrir en forma online al Formulario 746/A. Para realizar ese trámite el contribuyente debe ingresar con Clave Fiscal a la web de la AFIP al link “Administrador de Relaciones de Clave Fiscal” y luego a “Adherir servicio”. El logo de la AFIP conduce a “Servicios interactivos” y a “Mis Aplicaciones Web”. Debería entonces en la web de AFIP aparecer la opción “Nuevo Formulario”.

Ahí puede comenzar a completarse el formulario 746/A. Hay que agregar datos como el período fiscal del gasto en el exterior y detallar la percepción que en cada tarjeta se realizó, también el banco emisor, últimos cuatro dígitos de la tarjeta, número de resumen de cuenta y el CBU propio para poder recuperar la percepción. “Esto es un trámite, el cual puede ser aprobado o no de acuerdo con si estos consumos se condicen con la capacidad contributiva del cliente”, explica el economista Ari Setton. AFIP no se pone plazos para dar una respuesta y advierte que “la aprobación o rechazo de la solicitud efectuada será resuelta por este organismo mediante controles sistémicos y verificaciones posteriores”.

OPINION
Correcciones económicas, señales políticas
Por Raúl Dellatorre


Podría decirse que se trata de una medida razonable, en cuanto ataca el uso superfluo de divisas mientras que privilegia otros destinos de mayor interés económico y social, como la importación de insumos y maquinarias. También podría decirse que no resuelve el problema de fondo del desbalance de divisas y que es irrelevante en su aporte a la recaudación fiscal. Lo sorprendente es que ambas afirmaciones, aparentemente expresadas desde veredas enfrentadas, probablemente sean acertadas. El problema consiste en leer el aumento de la percepción del impuesto sobre los gastos en el exterior como una medida aislada, y no como parte de un conjunto de medidas que buscan generar correcciones en el frente externo, algunas de las cuales se han ido aplicando y otras están por llegar.

La administración del mercado cambiario por el Estado fue una decisión política correcta, pero resistida por quienes tenían intereses concretos que defender al reclamar “un mercado libre de divisas”: exportadores, importadores, financistas en operaciones externas y otros traficantes en divisas con acceso a un mercado no tan libre para cualquiera. Muchos que no pertenecían a ese núcleo exclusivo también lo reclamaban, creyendo en la “ilusión” de sentirse más libres si le permitían comprar dólares sin restricciones en una casa de cambio. La experiencia de los ’90 con la convertibilidad y su secuela de desempleo y destrucción del aparato productivo pareciera no haber dejado aprendizaje.

Lo discutible es cómo se fue aplicando y administrando el mercado. Requerir autorización previa para la venta de divisas es razonable. No lo es tanto que el “sistema” de la AFIP les negara esas divisas a quienes cumplían los requisitos e, incluso, a quienes debían viajar por razones de trabajo. Un poco tarde se advirtió que, además del desbalance energético y fugas de activos líquidos por grandes capitalistas, había un desequilibrio en divisas por viajes al exterior y compras de bienes suntuarios, vehículos y electrodomésticos, fundamentalmente.

En los últimos quince días se dispusieron varias medidas que buscan cerrar algunos de esos flancos: una suba en la retribución a medianos productores de gas sobre el aumento del volumen extraído, un aumento de impuestos internos a la venta de vehículos suntuarios y, ayer, la suba de 15 puntos en la percepción sobre gastos con tarjeta en el exterior. El impacto de cada una de ellas no es igual, pero todas tienen un rasgo común: son señales de lo que el Gobierno pretende alentar (mayor producción de gas, en el primer caso) o de-salentar (compras de bienes suntuarios y viajes al exterior, en los otros dos). También, en forma implícita, es una definición clara: será a través de estos ajustes en los mecanismos de administración que se apliquen las correcciones, no a través de una megadevaluación.

Quienes cuestionan las medidas dirán que no resuelve la cuestión de fondo ni genera mayor recaudación, como se señaló al principio (una megadevaluación tampoco lo haría, salvo que provocara una violenta recesión, resolviendo el balance de divisas con el costo de un problema económico y social mucho más grave). El Gobierno bien lo sabe. Su apuesta es a preservar el modelo de crecimiento, aunque la solución externa tarde más en llegar. Y seguramente habrá más medidas para lograrlo.

La mirada de tres economistas
“Logra ganar tiempo”


Ramiro Castiñeira *

La medida permite ganar tiempo. La decisión se demoró porque hubo una discusión interna entre el desdoblamiento cambiario y aumentar este anticipo. La intención que se percibe es reducir la brecha cambiaria, tanto a través del aumento en el ritmo de devaluación como de la baja del dólar blue. Ahora este aumento ayuda a bajar la presión sobre los dólares que demanda el turismo. Puede tener buen efecto, pero no soluciona el problema de fondo, que es el retraso cambiario que invita a hacer turismo en el exterior y que no atrae a los turistas de afuera a vender los dólares en el circuito oficial. Este anticipo del 35 por ciento se transforma en impuesto si no se pide la devolución, aunque a medida que aumenta la alícuota es más alto el incentivo para reclamar el dinero a la AFIP. En el corto plazo, mientras atacás el problema central, no está mal tomar estas medidas. Peor hubiera sido desdoblar el tipo de cambio, porque eso genera rápidamente una larga cola en el Ministerio de Economía para pedir por un dólar más alto, algo que corre de lugar la agenda económica.
* Econométrica.




Alejandro Fiorito *


“Fuga por rentabilidad”

Es una medida que apunta a resolver el problema de la restricción externa. Refleja la intención de converger hacia un tipo de cambio intermedio, junto a la suba del dólar oficial y la baja del contado con liqui y del blue, para en un futuro liberalizar la venta de divisas. De todas maneras, no está claro en cuánto se reduce el turismo con este aumento, porque muchos optarán por pagar más. La medida ataca la coyuntura, pero se debe acompañar con otras decisiones, como acceder al crédito internacional para hacer “roll over” de la deuda y a préstamos a tasas bajas de China y Rusia. Un lugar central de la agenda debe ser reducir el diferencial de tipos de interés nominal entre la economía local y las colocaciones en el exterior: la fuga de capitales se explica porque es más rentable tener la plata en el exterior que dejarla en el país. Hay que dejar de devaluar y hacer guiños para bajar la percepción de riesgo de la Argentina. La fuga no es por cultura, es por un tema de rentabilidad esperada. La medida de ayer está bien para la coyuntura, pero es necesario jugar con todas las fichas a la vez.
* Docente Universidad de Luján.




Héctor Valle *


“Un camino necesario”

Es necesario preservar las divisas que precisa la actividad productiva. En un contexto complejo como el actual no estamos en condiciones de tener un déficit de turismo tan elevado. Yo me pregunto si el aumento del 20 al 35 por ciento en la percepción de la AFIP alcanzará o si no serán necesarias medidas más extremas. Se viene un año difícil, con mayores vencimientos de deuda y un nivel de actividad que genera una importante exigencia de importaciones. Los dólares son un bien escaso, por eso yo no descartaría, si fuera necesario, continuar en este camino, porque puede suceder que esto tenga un efecto inferior al deseado. El tema de fondo es que en los últimos años los sectores de ingreso medio y medio-alto han tenido una mejora notable. Tienen un excedente del que disponen para realizar consumo suntuario y viajes al exterior. Además, el tipo de cambio torna atractivos esos gastos, lo que se conjuga con menor ingreso de divisas por la situación de la balanza comercial. La combinación obliga a tomar medidas, porque es necesario priorizar las divisas para apuntalar el desarrollo productivo.
* Director en YPF y presidente de la FIDE.
Fuente:Pagina12

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