TRES REPRESORES IMPUTADOS EN LA CAUSA FUERON DETENIDOS ESTA SEMANA
Contraofensiva de la Justicia
Ayer fue el turno de Carpani Costa, con quien sumaron tres los represores detenidos esta semana en la causa por los crímenes de la Contraofensiva montonera. Aún faltan declarar otros ocho imputados.
Por Adriana Meyer
Carlos Carpani Costa es conducido ayer a su detención domiciliaria luego de negarse a declarar.
El proceso había comenzado con una audiencia fallida, pero esta semana repuntó. Tres de los represores imputados por crímenes en la causa por la llamada Contraofensiva montonera ya fueron indagados y detenidos con arresto domiciliario por la jueza federal de San Martín, Alicia Vence, en la investigación por la desaparición de 85 militantes montoneros y el secuestro de otros 20 entre 1979 y 1980. Ayer le tocó a Carlos Alfredo Carpani Costa, quien se negó a responder preguntas y fue conducido a cumplir prisión en su casa. Carpani Costa fue jefe del Departamento de Inteligencia del Estado Mayor del Comando de Institutos Militares entre 1979 y 1980. Aún faltan ocho imputados, y sobre este desfile de personeros del terrorismo de Estado el abogado querellante Pablo Llonto dijo a Página/12 que “es un gran avance”.Sin embargo, el abogado recordó que todas las querellas esperan una segunda etapa de imputaciones que incluya a los más de cincuenta represores que pertenecieron, en su mayoría, al área de Inteligencia y que son responsables por los delitos de lesa humanidad cometidos contra quienes protagonizaron la Contraofensiva montonera, la frustrada operación político-militar con la cual esa organización guerrillera pretendió derribar a la dictadura. “Son decenas y decenas de acusaciones las que faltan y esperamos que el juzgado avance en esa segunda etapa con toda la prueba que hemos aportado”, apuntó Llonto.
El miércoles había sido indagado y detenido Raúl Guillermo Muñoz, ex jefe del Departamento Personal (G1) del Estado Mayor del Comando de Institutos Militares, entre 1980 y 1982, y a quien la jueza Vence también le otorgó la prisión domiciliaria porque “padece problemas de salud”. En tanto, el martes había sido sometido a declaración indagatoria Roberto Dambrosi, de 79 años, quien revistó como jefe de la Compañía de Actividades Psicológicas del Batallón de Inteligencia 601. El acusado no negó haber estado en ese lugar, pero dijo que no tenía nada que ver con “la subversión”, tras lo cual rechazó las imputaciones en su contra. Dambrosi había llegado en silla de ruedas, y para acreditar sus problemas de salud, presentó un certificado de haber sufrido un ACV. La magistrada también lo envió a su casa. Los familiares de las víctimas cuestionaron que los imputados “no salgan esposados y se vayan tranquilos a tomar mate”, como expresó Gustavo Molfino, cuya madre y hermana fueron asesinadas.
De los trece imputados originales, uno está prófugo y el otro se encuentra imposibilitado de asistir al juicio por razones de salud. Ellos son Mario Guillermo Ocampo, ex jefe de la Segunda Sección del Destacamento 201 de Inteligencia del Comando de Institutos Militares, y Alfredo Sotera, ex jefe de la Jefatura II de Inteligencia, respectivamente. El juicio había comenzado con una citación fallida debido a un error en la notificación judicial, y el beneficiado fue Luis Angel Firpo, ex jefe de la Central de Contrainteligencia y jefe de la División de Seguridad del Batallón 601.
El antecedente de esta causa fue la que impulsó el juez Ariel Lijo por seis de los casos de la Contraofensiva, mientras que el expediente de Vence aborda más de un centenar de víctimas, entre desaparecidos y asesinados, fue abierto en 2012 y pretende un abordaje más abarcativo. En tal sentido, toma los dos años completos, los secuestros que se produjeron en distintos puntos del país, e incluso afuera, como Perú o Brasil. Los querellantes coinciden en destacar la reactivación de la causa, pero aún consideran que es insuficiente. Según Llonto, está bien sentar en el banquillo a las conducciones militares, pero también habría que apuntar a una enorme cantidad de autores directos, ex miembros del Ejército y de las policías Federal y Bonaerense, que actuaron en los operativos de secuestros, que en su mayor parte terminaban en Campo de Mayo.
Fuente:Pagina12
21.02.2014
Los primeros dos casos fueron los de Roberto Dambrosi y Guillermo Muñoz
Ya son tres los represores detenidos al declarar en juicio por la Contraofensiva
Ex jefe de Inteligencia en el Ejército durante la dictadura, Carpani Costa fue indagado en la causa por la desaparición de 85 militantes montoneros. La jueza ordenó arrestarlo, pero por su edad fue beneficiado con la prisión domiciliaria.
Por: Franco Mizrahi
El militar retirado Carlos Alfredo Carpani Costa ingresó ayer a los tribunales de San Martín a las 9:15 para prestar declaración indagatoria en el marco de la causa Contaofensiva Montonera, donde se investiga a 13 oficiales y suboficiales de la inteligencia castrense por 85 desapariciones y 20 secuestros cometidos por el terrorismo de Estado. Tres horas más tarde, Carpani Costa, quien fue jefe del departamento de Inteligencia del Estado Mayor del Comando de Instituto Militares entre 1979 y 1980, se retiró del edificio como el tercer detenido del caso. La jueza federal Alicia Vence decidió beneficiarlo con la prisión domiciliaria por su edad.
El ex jefe de inteligencia se presentó en el juzgado 45 minutos antes del horario estipulado. Un tanto exasperado, a la salida, sus familiares lo custodiaron para que pudiera subir a su vehículo sin contactarse con las víctimas de la Contraofensiva. Tras su cita en tribunales, Carpani Costa se convirtió en el último indagado de la semana y siguió los mismos pasos que sus antecesores: Roberto Dambrosi (79), que revistó como jefe de la Compañía de Actividades Psicológicas del Batallón de Inteligencia 601 entre 1979 y 1980; y Raúl Guillermo Muñoz, que se desempeñó como jefe del Departamento Personal (G1) del Estado Mayor del Comando de Instituto Militares entre 1980 y 1982.
El martes, la jueza le imputó a Dambrosi 89 delitos de lesa humanidad de los más de 100 que se investigan. Vence no le creyó su endeble argumento: que durante el terrorismo de Estado trabajaba en una oficina donde recortaba diarios. Según la justicia, el accionar de Dambrosi "fue de vital importancia para que pudieran tanto él, como sus subordinados, proceder a la privación de la libertad, torturas o asesinatos de las víctimas". A Muñoz, que el miércoles se negó a declarar, Vence le imputó 47 casos.
La pesquisa que se desarrolla en el Juzgado Federal Nº 2 de San Martín involucra, además, a otros diez militares retirados. Ocho serán indagados en las próximas tres semanas. Ocurre que un represor está prófugo –Mario Guillermo Ocampo, ex jefe de la Segunda Sección de Ejecución perteneciente al destacamento 201 de Inteligencia del Comando Institutos Militares– y otro padece graves problemas de salud.
Por lo pronto, la semana que viene se esperan cuatro audiencias. El martes está citado Ricardo Pianta, quien fue jefe del Departamento Operaciones (G3) del Estado Mayor del Comando de Institutos Militares. El miércoles la justicia esperará escuchar a Jorge Norberto Apa, ex jefe de la División Inteligencia "Subversiva Terrorista” del departamento Interior de la Jefatura II de Inteligencia; y a Carlos Blas Casuccio, quien se desempeñó como segundo jefe del Destacamento 201 de Inteligencia del Estado Mayor del Comando de Institutos Militares.
El jueves, finalmente, está citado Marcelo Cinto Courtaux, ex jefe de la Primera Sección de Ejecución, perteneciente al destacamento 201 de Inteligencia de la misma dependencia.
Fuente:TiempoArgentino


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