26 de junio de 2014

PROPONEN QUE EL EDIFICIO DONDE FUNCIONÓ EL BATALLÓN 601 SEA DECLARADO SITIO HISTÓRICO.

25.06.2014
De ese modo, podría continuar la obra civil de la Universidad del Salvador
La Defensoría propone que el edificio donde funcionó el Batallón 601 sea declarado "sitio histórico"

La mole de nueve pisos del "ex-601". Allí funcionará una sede de la USAL
La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires presentó un proyecto de ley para que la Legislatura porteña declare "sitio histórico" el edificio donde funcionó el Batallón 601, desde donde se planeó buena parte de la represión ilegal durante la dictadura, que actualmente está siendo remodelado. "Fue uno de los sitios de planificación y operaciones más importantes de la última dictadura cívico militar argentina, donde se planearon y dirigieron, en el marco del Plan Cóndor, intervenciones represivas sobre el Estado Plurinacional de Bolivia y países de América Central, lo cual le otorga un innegable valor histórico y simbólico", señaló el organismo porteño en los fundamentos de la iniciativa.

Las obras de remodelación del edificio, ubicado en la Viamonte y Callao, a cargo de la Universidad del Salvador, avanzan rápidamente tras una demolición interna parcial.

El edificio, ubicado exactamente en Viamonte 1818 y que desde septiembre de 2005 tenía aviso de obra, salió a licitación en el último semestre de 2002 y su venta se concretó en enero/febrero de 2003. Pocos meses despues se lanzaría política de Memoria, Verdad y Justicia del gobierno liderado por Néstor Kirchner, que hubiera impedido la libre disposición de ese emblemático edificio afectado al uso militar.
  
"Es importante entonces asegurar que la memoria de este sitio sea rescatada para las presentes y futuras generaciones, particularmente si allí van a estudiar y residir transitoriamente futuros estudiantes de una universidad que profesa la religión católica, la cual padeció víctimas del terrorismo de Estado en la persona de seminaristas, sacerdotes y autoridades eclesiásticas", señaló la Defensoría del Pueblo porteña que conduce la doctora Alicia Pierini. El organismo encontró así la fórmula para que no se interrumpa el desarrollo de las obras, y al mismo tiempo se mantenga el espacio afectado como "sitio de Memoria". Es más factible que, en esas condiciones, el proyecto cuente con el voto de los distintos bloques legislativos.
  
La iniciativa de la Defensoría se inscribe dentro de la Ley Nacional 26.691 de 2011, sancionada para la "Preservación, Señalización y Difusión de Sitios de Memoria del Terrorismo de Estado".

A principios de este mes, Organismos de Derechos Humanos denunciaron "la irresponsabilidad de quienes permitieron que se esté modificando la estructura del edificio".

Barrios por la Memoria y Justicia-Balvanera y Baldosas por la Memoria, pidieron "la inmediata suspensión de las obras, preservando pruebas y el valor histórico de los espacios donde se decidió la desaparición o muerte de miles de personas".
  
Además se preguntaron, sabiendo que allí funcionará la Universidad del Salvador, "¿qué clase de formación académica se impartiría en ese lugar a las nuevas generaciones, eliminando los vestigios de su triste rol histórico?".
  
En una de las oficinas de este edificio de nueve pisos estuvo escondido el cuerpo embalsamado de Eva Perón y en otras, represores como Guillermo Suárez Masson planificaron los operativos represivos. La historia reciente cuenta que en febrero de 2000, el entonces jefe del Ejército, Carlos Brinzoni, anunciaba el cierre del Batallón y la futura venta del edificio, medidas que formaban parte del proyecto de reestructuración integral del área de Defensa, que tenía a Ricardo López Murphy como ministro. Al asumir la titularidad de la cartera Nilda Garré, el status del edificio y la venta del mismo no sufrieron cambios.
  
El "Plan de Modernización para Mejorar la Calidad del Gasto" del Ministerio de Defensa preveía, entre otras medidas de ajuste y cambios en la organización de las Fuerzas Armadas, la venta de más de 100 inmuebles. Hoy el Batallón 601, nombre de guerra del Servicio de Informaciones del Ejército (SIE) y rebautizado como Central de Reunión de Inteligencia Militar por el ex jefe del Ejército, Martín Balza, funciona en la guarnición militar de Campo de Mayo. La dimensión exacta del papel del "601" sólo apareció una década después del golpe, cuando se supo que por allí había pasado Suárez Mason, comandante por entonces del Cuerpo I de Ejército.

También pasaron por el "601", los llamados PCI -personal civil de inteligencia- Leandro Sánchez Reisse, implicado en varias operaciones de secuestros extorsivos y desapariciones, y Raúl Guglielminetti. Los represores del 601 trabajaban en íntima conexión con los jefes de inteligencia del Primer Cuerpo de Ejército y eran los que planificaban y realizaban los operativos, pero rara vez los detenidos eran llevados a la sede del 601, con la excepción de las desapariciones de Laura Creatore y Carlos Capitman, ambos secuestrados en la vía pública el 28 de marzo de 1976.

Otro caso en el que está probada la intervención del Batallón 601 es el secuestro y desaparición del periodista y escritor Haroldo Conti, perpetrado el 4 de mayo de 1976 en su domicilio de la Capital Federal, ya que cuando en noviembre de 1982 fueron detenidos en Ginebra, Suiza, tres miembros del 601 confesaron tener información sobre lo sucedido con Conti.
Fuente:Telam

No hay comentarios: