9 de octubre de 2014

DICIEMBRE TRÁGICO-2001 TESTIGOS DE LA PFA ACUSARON A SANTOS DE ORDENAR LA REPRESIÓN.

19 y 20 de diciembre de 2001: nueva audiencia del juicio por los crímenes previos a la caída de la Alianza
Testigos de la PFA acusaron a Santos de ordenar la represión
Dos policías que estuvieron en la Sala de Situación afirmaron que el jefe de la fuerza mandó despejar Plaza de Mayo. "Los manifestantes estaban en forma pacífica", aseguró una agente.
Testigos de la PFA acusaron a Santos de ordenar la represión
Órdenes - "El que estaba a cargo del servicio era Santos. Él decía qué se debía o no hacer", precisó la oficial Karina Agostini.
Antes del desalojo estaban en forma normal, pacífica, no había incidentes." Así describió la actitud de los manifestantes en la Plaza de Mayo una de las oficiales de la Policía Federal (PFA) que estuvo en la Sala de Situaciones durante el 19 y 20 de diciembre de 2001, el lugar desde donde partió la orden de reprimir. Cynthia Noemí Figueroa declaró ayer en el marco del juicio oral por los asesinatos ocurridos durante el operativo policial que ordenó despejar las inmediaciones de la Casa Rosada, horas antes de la renuncia del ex presidente Fernando de la Rúa. Otras testigos que también trabajaban en la Dirección General de Operaciones relataron que esa jornada el jefe de policía Rubén Santos y el ex secretario de Seguridad de la Alianza, Enrique Mathov –ambos en el banquillo– estuvieron presentes e informados del desarrollo los acontecimientos.

"El que estaba a cargo del servicio era Santos. Él decía qué se debía o no hacer y cuando no se encontraba en la Sala, el resto podía decir algo pero todo confirmado con él", testificó a su vez Karina Alejandra Agostini, oficial subinspector de la PFA. Los testimonios recibidos ayer por el Tribunal Oral Federal N° 6 son de singular relevancia porque podrían echar luz sobre cómo fueron los pormenores del operativo, y la cadena de mando que motivó la feroz represión y las muertes de los manifestantes.

Las tres oficiales que prestaron testimonio estaban abocadas a la recepción de modulaciones desde el conmutador, transmitiendo la información a la jefatura de la PFA, el lugar desde donde se realizaba un constante monitoreo de las cámaras policiales y de los canales que transmitían los incidentes.

Ante una pregunta de los fiscales Mauricio Viera y Mariano Domínguez, Figueroa declaró lo que sucedió el 20 de diciembre: "Recuerdo cuando entró el jefe de policía se sentó adelante mío –donde estaban las pantallas– y pidió detenciones puntuales (…) En ese momento no había mucha gente, habrían 100 personas", sostuvo. Figueroa dijo también que "la orden que dio Santos la moduló el jefe de guardia agregando que era por orden del jefe de Policía". Ante preguntas de Maximiliano Medina y Rodrigo Borda, querellantes por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), relató que "la actitud de los manifestantes, de los civiles que eran detenidos, no era hostil. Cuando comenzaron las detenciones se comenzaron a ver muchísimas corridas. Antes del desalojo estaban en forma normal, pacífica, no había incidentes."

"(Santos) se dio vuelta, miró y dijo: 'que desalojen la Plaza'", aseguró Figueroa. Agregó que no hubo una orden precisa de sobre quién actuar, y que la instrucción fue aplicada de forma indiscriminada. "Que haya 50 detenidos", fue la orden que Santos habría dado, pese a que la jueza María Servini de Cubría había pedido el cese de la represión. "Estamos en estado de sitio", fue la respuesta que se oyó del jefe de la PFA para avanzar, según los testimonios.

"Hubieron modulaciones referidas con respecto a la falta de 'parque': no sé quién fue que dijo que no había más 'parque'. Fue cerca de la tarde noche", consignó la testigo en relación a la munición de goma que la PFA tenía asignada para la represión. La hipótesis más fuerte es que la policía, desbordada por los manifestantes, con la orden de despejar las inmediaciones de la Plaza de Mayo, utilizó armas de fuego, causando las cinco muertes y más de un centenar de heridos. "Eran muchos y en varios lugares", sostuvo sobre las informaciones que llegaban a la Sala reportando personas baleadas.

Por su parte, Agostini afirmó que los informes que reportaban las muertes eran notificados "automáticamente" a la superioridad, "garantizando así que todos los jefes estén enterados de qué sucedía en la calle". Todos estos datos complican a Mathov, quien en su descargo sostuvo que era permanentemente informado por Santos de lo que ocurría, por lo que también debió haber sido anoticiado de las muertes y de los lastimados.
Fuente:TiempoArgentino








EL JUICIO POR LA REPRESION DE DICIEMBRE DE 2001
El interior de la sala de situación
Por Ailín Bullentini

Una testigo complicó al ex jefe de la Policía Federal Rubén Santos en el juicio que se le sigue a él, a otros uniformados y al ex secretario de Seguridad del gobierno de la Alianza, Enrique Mathov, por las muertes y los heridos que provocó la represión del 20 de diciembre de 2001. La policía Cintia Figueroa aseguró ayer frente al Tribunal Oral Federal Nº 6 que, aquel día, Santos ordenó en la sala de situación de la Dirección de Operaciones (DGO) de la Federal el desalojo de la Plaza de Mayo y la detención de manifestantes. Su entonces colega Karina Agostini aseguró oír lo mismo.

Aunque la lista de citaciones prometía las declaraciones de seis testigos, sólo la mitad se concretaron. Figueroa estuvo aquel 20 de diciembre desde temprano en la sala de situación. Ese día trabajaría escuchando las modulaciones entre las autoridades de ese sitio y los oficiales jefes en servicio de calle y transcribiendo lo más fielmente posible aquellos diálogos para luego emitir partes informativos. También atendería el teléfono y estaría atenta a las pantallas de televisión: algunas mostraban las cámaras de la Federal, otras, los noticieros.

La sala de situación “se llenó de gente” desde temprano, contó. Ella trabajó bajo las órdenes del jefe de guardia, Oscar Passi, encargado de emitir las modulaciones. También estuvieron el entonces titular de la DGO, Norberto Gaudiero, y Santos. El hoy ex superintendente de la zona metropolitana, Raúl Andreozzi –imputado en el juicio–, “iba y venía”. “No eran las 10” cuando oyó a Santos ordenar el desalojo de la plaza. “Me acuerdo bien porque pasó delante mío, se paró frente a las pantallas de televisión y ordenó detener a personas que estaban en la plaza manifestándose y desalojarla”, puntualizó. También aseguró que por las imágenes que vio en la sala se enteró de que aquel día hubo heridos.
Además de complicar a Santos, la declaración de Figueroa pone en aprietos a Mathov, quien en su indagatoria aseguró que Santos lo mantuvo informado “todo el tiempo” de lo que ocurría aquellos días de crisis y represión y que no se enteró de la existencia de gente herida hasta entrada la noche del 20. Si Figueroa se enteró por la televisión de los heridos, ¿Santos no? ¿O sí, pero se lo ocultó a Mathov? ¿O no le ocultó nada?

Agostini declaró ante el TOF que aquel 20 de diciembre no debía trabajar, pero que se acercó “espontáneamente para dar una mano”. Reconoció a Passi, Gaudiero, Andreozzi y Santos en la sala de situación y le confesó al tribunal que le oyó a este último dar la orden de desalojar la plaza vía Cronos –una vía de comunicación interna de la que no quedan registros–. El paso del tiempo fue mucho más dañino para Olga del Valle Garnica, que en 2001 se desempeñaba en la misma posición que las otras dos policías: ayer recordó poco y nada del 19 de aquel diciembre.
Fuente:Pagina12

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