5 de febrero de 2015

CAUSA AMIA - MUERTE DEL FISCAL NISMAN.

Nisman: la muerte no redime 
por Carlos Aznárez
Un par de preguntas para comenzar: ¿recuerda el lector cuando se produjo el bombardeo efectuado por aviones colombianos, con apoyo táctico de la CIA y el Mossad israelí, contra el campamento del comandante de las FARC, Raúl Reyes, situado en Ecuador? Eran los primeros días de marzo de 2008, Reyes fue vilmente asesinado por orden del dueto Alvaro Uribe-Juan Manuel Santos, y a partir de ese momento comenzó a tejerse una gigantesca novela a propósito de la computadora de Reyes. El tema dio para mucho, ya que a partir de los supuestos datos que “habrían descubierto” los servicios de inteligencia colombianos, fueron allanados domicilios y detenidos numerosos militantes, bajo la excusa de haber cometido mil y una tropelías “al servicio de las FARC”. El tiempo fue pasando y la gran mayoría de los acusados quedaron absueltos ya que como suele ocurrir en estos casos, todo lo consignado como “delictivo” eran falsas sospechas, mentiras bellacas, puro humo. 

Con este muchacho Alberto Nisman pasa algo muy similar. El hombre, vale la pena repetirlo, era un simple peón de una estrategia internacional para condenar a la República Islámica de Irán. Y de paso, entrometerse cumpliendo órdenes de sus patrones sionistas en el difícil y tantas veces manoseado caso AMIA, para sentenciar, en función de la decretada “pista iraní”, a diversos luchadores de la Revolución que derrocó al Sha pro-yanqui. Agente del Mossad y de la CIA, el tal Nisman se dedicó durante todos estos años a acumular infundios disfrazados de “información A1” con la mira puesta en lo que sus monitores de Tel Aviv y de la Embajada de EEUU le ordenaban y sus operadores de la SIDE le soplaban. En ese compendio de alcahueterías y maniobras distractivas, Nisman no pudo reunir en una década y media ni un solo elemento que pudiera ser tomado en serio para allanar las dificultades que impedían encontrar -realmente- a los culpables del atentado. O demostrar, como piensan muchos políticamente incorrectos que se trató de sendos atentados (sumando el de la Embajada) de “falsa bandera”. Con el espía Jaime Stiusso como garganta profunda y su íntimo amigo Lagomarsino como comparsa, Nisman mezcló el agua con el aceite y el resultado fue un disparatado sumario. Un día la emprendía contra el religioso iraní Moshen Rabani, a quien estigmatizó sin prueba alguna (salvo el odio y la islamofobia que patrocina el sionismo), en otro momento dio por ciertas las escuchas (330 discos) suministrados por la SIDE (apuntando a Luis D’Elía, Fernando Esteche, Yusuf Khalil y... siguen las firmas) y en otras ocasiones la emprendió contra algunos funcionarios a los que vinculaba a maniobras de ocultamiento de información o encubrimiento. Si faltaba algo que agregar, también embistieron contra Hugo Chávez, su ex embajador Roger Capella y la Revolución Bolivariana, a quienes Nisman y sus amigos de la SIDE acusaron, y Clarín e Infobae entre otros medios aprovecharon para machacar. En ese maremagnum de barbaridades judiciales dignas de los sumarios que elaboraba Baltasar Garzón en España, Nisman creía que patinaba sobre hielo y que nada lo iba a quitar del medio. El hombre no previó que sus jefes ya lo consideraban una pieza gastada y de pronto (no por casualidad) pocos días después de la operación (también sospechada de falsa bandera) contra Chalie Hebdó en París, le dieron la orden de que levantara la apuesta. Ya no les alcanzaba con las escuchas y los susurros en la oreja a cargo de Stiusso o Lagomarsino, esta vez había que involucrar a la propia presidenta y su ministro de Relaciones Exteriores. Justamente a ellos, el muy ingrato de Nisman, que tanto lo protegieron desde el 2003 hasta los días del Memorando, en que cayeron en desgracia por decisión de Netaniahu y su selecto grupo de killers. No valieron de atenuante ni la permanente "declaración de guerra" a Irán por parte del Gobierno ni las visitas al Congreso Judío Mundial en Nueva York protagonizadas por el matrimonio gobernante, ni la persistencia de las alertas rojas de Interpol para ver si cazaban a algún persa distraído. Cuando los discípulos de Theodoro Herzl bajan el pulgar, lo menos que salen de sus bocas son misiles.

Lo demás es conocido: como obediente soldado del Mossad, Nisman dejó a su hija al garete en Madrid y de la mano de Lanata, Magnetto, Morales Solá y todo el regimiento de leales a USA irrumpió como una tromba en el caluroso enero porteño. Sus amigos de la prensa se vanagloriaron de la primicia: “el gobierno es culpable” y “sus días están contados”, ladraban. Sin embargo, el fiscal se dio cuenta que sus 350 y pico de folios no servían ni para papel picado y seguramente en algún segundo de cierto sentido común sintió que se le venía la noche encima y que estaba "más solo que la una”, diría un gallego. Después, todo se precipitó y el circo acusatorio terminó en un funeral.

En realidad Nisman ya había muerto antes de tomar el avión en Madrid. Lo de menos es si lo mataron o se mató, lo importante es contra quien se programó su deceso. "Golpe al Estado", escribió Alfredo Grande, con certera puntería. “Peleas del poder y no de los de abajo”, agregó, lúcido, un militante popular. Pero también, operación internacional de alto vuelo -utilizando al perejil de turno- para de un solo tiro (de 22 para colmo) horadar la soberanía argentina, volver a poner a Irán en la mira, y de paso golpear a la militancia antisionista, pro palestina y anti racista. Todo por el mismo precio. A partir de allí y hasta el presente, gran parte de la población (acicateada por el terrorismo mediático) cree que al agente Nisman lo mató el Gobierno, otra parte no sabe no contesta, y una franja, entre la que lamentablemente hay cierta militancia de izquierda, confundida u oportunista, no digamos que defiende a Nisman pero le pasa muy cerca. Como muestra allí están sus dichos de mala leche en las redes sociales o en la TV corporativa, contra los militantes populares atacados por Alberto “Mossad” Nisman.

Mientras tanto, nadie cita a declarar a Stiusso, que hubiera seguido en su cargo, si no fuera porque el periodista Miguel Bonasso, en la presentación de su último libro, alertara sobre el personaje y se preguntara cómo es posible que nadie lo toque. Tres o cuatro días después el Gobierno intervenía la SIDE y echaba al súper espía a la calle, impune. Por otra parte, las víctimas de la AMIA están hartas de que todos les mientan y exigen que los culpables del atentado aparezcan de una buena vez (los reales y no los que desearían los genocidas israelíes).

Después de muchos cabildeos, el Gobierno disolvió la SIDE y convocó a armar otra estructura que obligatoriamente tendrán que rellenar con el mismo personal de la anterior, por lo cual poco y nada alentador se puede vaticinar sobre esa medida. No estará Stiusso (es de imaginar) pero otros como él, acostumbrados a espiar, sembrar cizaña, acusar falsamente, perseguir, crear proyectos X o Z, y hasta prefabricar atentados, ya estarán imaginando “nuevos” y peligrosos escenarios.

En medio de todo este complicado panorama, un dato importante: siguen avanzando las alianzas estratégicas en lo económico de América Latina con China y Rusia. Otros dos detalles a tener en cuenta para imaginarse por qué razón Washington -siguiendo las coordenadas fijadas para todo el continente- alienta, sin ningún tipo de sutilezas, cambios de gobiernos. Incluso en aquellos que hasta ayer nomás consideraba como fuerza propia.
Envío:ResumenLatinoamericano






5-2-2015
Nisman
El abogado de Stiusso dijo que el ex espía no fue citado a declarar
Santiago Blanco Bermúdez aseguró que Antonio Stiusso no fue citado a declarar en la fiscalía de Viviana Fein. Y anticipó que si lo citan pedirá medidas especiales de seguridad.
Leo Vaca

El abogado de Antonio "Jaime" Stiusso dijo que no fue notificado de ninguna citación y dijo que aunque "su voluntad es presentarse a declarar", le parece "difícil" que se presente hoy a declarar ante la fiscal Viviana Fein. Desde anoche circulaban versiones cruzadas sobre la citación del ex espía en los tribunales porteños, pero el abogado Santiago Blanco Bermúdez rechazó esas afirmaciones y aseguró que se había enterado de ellas a través de los diarios.

El defensor de Stiusso anticipó que si el ex espía es citado, pedirá medidas especiales de seguridad, como que "no se le vea el rostro". Sostuvo que "la ley le impone a los agentes, la obligación de guardar secreto respecto de todo lo que hayan conocido con motivo de actividades en la agencia".

"Lo que yo conozco de Stiusso es que ha sido un excelente funcionario público, un hombre honesto. Ha cumplido con la ley permanentemente, siempre preocupado por hacer las cosas siempre legalmente", aseguró. Y explicó que "el trámite para relevar a cualquier agente de inteligencia de guardar secreto constituye "un acto administrativo" que "encierra una decisión política".

Stiusso fue director general de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia hasta el 19 de diciembre pasado. Fue desplazado del cargo un día después de que Oscar Parrilli y Juan Martín Mena asumieran al frente del órgano de inteligencia en reemplazo de Héctor Icazuriaga y Francisco Larcher. El titular de la UFI AMIA, Alberto Nisman, habló varias veces sobre su trabajo con el ex espía, que le brindaba información para la causa.




4-2-2015
Nisman
La causa está en manos del juez Luis Rodríguez
Arroyo Salgado recibió una foto de Nisman con una marca en la frente

La jueza, ex mujer de Alberto Nisman, declaró ante la justicia que un día antes de que apareciera muerto el fiscal recibió en su casa un ejemplar de Noticias. Una foto de la nota tenía un punto negro marcado en la frente de Nisman. Investigan si se trató de una amenaza. Los exámenes toxicológico e histopatológico al cuerpo estarán recién la semana que viene.
Por: Cecilia Devanna y Juan Carrá

La fiscal Viviana Fein incorporó al expediente que investiga la muerte de Alberto Nisman la denuncia realizada por su ex mujer, la jueza de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, en la que dice haber recibido un día antes de que apareciera muerto Nisman una revista con la foto del fiscal a cargo de la UFI AMIA con una marca que parecía simular un balazo en la frente. La causa tramita en el juzgado Federal Nº 9 a cargo de Luis Rodríguez, donde Nisman ya había presentados otras dos denuncias por amenazas. Además, desde la fiscalía se informó que los exámenes toxicológicos e histopatológicos demorarán algunos días más. Para mañana se espera que Fein continúe tomando testimoniales.

Fue el atardecer del sábado 17 cuando se escucharon ruidos de pisadas en el piso superior de la casa de Arroyo Salgado. Ella estaba en Europa y su pareja en la planta baja de la casa. Cuando la custodia de la mujer entró, no vio nada. Ese mismo día, más temprano, ella había llamado desde España para pedirle a su pareja que tomara una foto de la tapa de la revista Noticias y se la enviara. El hombre fue a buscar la revista que todos los sábados el diariero dejaba junto a los diarios. Pero no la encontró. Entonces fue al kiosco a reclamarla. A pesar de que el canillita le aseguró haberla dejado en el domicilio, de todos modos le ofreció llevarse otra.

“No fue la primera, agarró una de más abajo, que no estuviera arrugada. Y se la llevó”, explicó a Infojus Noticias una fuente cercana a la causa. Al llegar buscó mejor entre los diarios y sí, finalmente encontró el otro ejemplar. La misma fuente confirmó que es esa la revista la que tenía la marca en la frente de Nisman. En el correr del día, en su trabajo, la pareja de Arroyo Salgado vio el círculo perfecto en la frente de Nisman en la portada de la revista. También lo vio Arroyo Salgado en Europa que, ante una consulta de su hija sobre qué era esa marca, explicó que seguramente se trataría de un fotomontaje.

Arroyo Salgado en su denuncia habla de los pasos en la casa y también de la peculiar marca en la tapa de Noticias que recién percibieron al comparar las dos tapas. El viernes pasado, un día después del entierro de Nisman, llegó sola alrededor de las 11 a la sede de los tribunales federales de Comodoro Py. Frente al juez Marcelo Martínez De Georgi, que subrogaba el juzgado N° 9, a cargo de Luis Rodríguez, renunció al privilegio de declarar por escrito –algo que le permite su rol de funcionaria– y comenzó a contar lo que había sucedido.

La justicia ya envió al Cuerpo de Peritos Caligráficos la edición de la revista y citó a declarar para los próximos días al dueño del kiosco de revistas y a la pareja de Arroyo Salgado, un hombre que nada tiene que ver con el mundo judicial, como trascendió en algún momento. También pidieron informes a la Editorial Perfil, editora de Noticias, para ver si el hecho se repitió en otros ejemplares.

La próxima semana esperan tener los informes caligráficos y así tener un poco de luz entre tanta oscuridad. En medio de las medidas, trámites y denuncias, una fuente judicial concluyó: “Acá nada puede parecer descabellado. Tenemos una causa por amenazas de muerte y al denunciante, muerto. Entonces tenemos la obligación de investigar. Es todo muy perturbador”.

La fiscal Fein a la espera
Dos de las pericias más importantes realizadas sobre el cuerpo de Nisman aún no fueron terminadas y la fiscal Viviana Fein aguarda sus resultados. Hoy una fuente con acceso a la causa informó a Infojus Noticias que los exámenes toxicológico e histopatológico se demorarán algunos días más.

La primera de las pericias tiene un rol importante en esta causa ya que busca comprobar si el fiscal Nisman estaba bajo los efectos de alguna sustancia estimulante o tranquilizante al momento de su muerte. Esos datos no son importantes en todas las investigaciones en la que la carátula habla de muerte dudosa, sobre todo en las que se sospecha la posibilidad de un suicidio.

En relación al examen histopatológico, se trata de un estudio de los tejidos de los órganos. Esa muestras tomadas durante la autopsia son observadas en microscopio con el fin de determinar si existe alguna lesión en los órganos y, en caso de hallarla, si se trata de un daño previo o con relación directa con la causa de la muerte.

Por otro lado, se espera que hoy la fiscal avance en la toma de declaraciones testimoniales mientras se siguen el análisis de los videos del complejo Le Parc y se aguarda el análisis de las llamadas entrantes y salientes de los teléfonos de Nisman y de la información de su computadora.
Fuente:Infojus



ARROYO SALGADO PRESENTO UNA FOTO DE NISMAN
Una extraña denuncia por amenazas
Por Raúl Kollmann


Una extraña presentación por amenazas de la ex esposa de Alberto Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, impactó ayer en todo lo que rodea a la muerte del fiscal y alertó sobre una eventual movida para quitarle la causa principal a Viviana Fein. Hay dos versiones sobre la supuesta amenaza. La que aparentemente figura en la presentación –que se agregó a una causa ya existente– indica que la actual pareja de Arroyo Salgado retiró un ejemplar de la revista Noticias de un quiosco de San Isidro y que en el interior, en la nota referida a Nisman, había un redondel negro en la foto del fiscal como si fuera un disparo en la frente. Otra versión señala que esa marca en la frente estaba en un ejemplar que se distribuyó desde el quiosco al domicilio de Arroyo Salgado y que quedó dentro de un diario. El día de la supuesta amenaza, Arroyo Salgado estaba en Europa. La presentación de la ex esposa de Nisman se hizo en la causa que instruye desde 2012 el juez federal Luis Rodríguez, un hombre que, en el mundo judicial, es vinculado con sectores de la ex SIDE. Hay dos versiones de la presentación:

- Lo que trascendió es que en el texto entregado al juez Rodríguez, Arroyo Salgado cuenta que Nisman le mandó un WhatsApp con un anticipo de la tapa de Noticias del viernes 16 de enero, con foto de Nisman en la portada. La jueza estaba en Europa con sus dos hijas, tras el abrupto regreso del fiscal. Desde allí se comunicó con su nueva pareja –un abogado– y le pidió que comprara un ejemplar de la revista. Al día siguiente, el quiosquero le dejó a la nueva pareja la revista Noticias dentro de un diario. El abogado no vio el ejemplar y fue hasta el quiosco, pidiendo que le dieran la revista. Es en este ejemplar, retirado en el quiosco, que habría encontrado el círculo negro parecido a un balazo en la foto de Nisman en una página interior.

- La otra versión es que la marca en la frente del fiscal la detectó la nueva pareja en el ejemplar que el quiosco había distribuido y que quedó dentro del diario. En cualquier caso, la amenaza es de por sí extraña porque Arroyo Salgado no estaba en la Argentina y la idea era que seguiría en Europa por otra semana más, hasta el 23 de enero. O sea que el que amenazó parece que no sabía que la jueza estaba ausente. Y anoche todavía se verificaba si la marca podía provenir, no de una amenaza, sino de una mancha de la imprenta.

En corrillos judiciales se deslizaba anoche una versión asombrosa: que la movida podía derivar en que el juez Rodríguez intentara quedarse con la causa principal, la de la muerte de Nisman, argumentando que tiene relación con una amenaza que recibió en 2012, otra de 2013 y la de la revista Noticias. Rodríguez tiene un antecedente llamativo. El caso fue largamente explicado por Horacio Verbitsky en una nota publicada en este diario en junio de 2013. Estaba referida a una causa vinculada con irregularidades en el saneamiento del Riachuelo. El juez Juan Ramos Padilla ordenó escuchas que comprometían al subdirector de Asuntos Jurídicos de la Policía Federal, Marcelo Pecorelli. En las escuchas, el uniformado se manifestaba preocupado por la investigación de Ramos Padilla y se lo comentaba, en intimidad, al fiscal general Ricardo Sáenz, actual jefe de Fein. Este le decía que se quedara tranquilo, que la causa la iba a pedir Luis Rodríguez. Eso fue lo que ocurrió: Rodríguez le pidió a Ramos Padilla que se inhibiera y le mandara el expediente y efectivamente se quedó con la causa en agosto de 2013. Las cosas después quedaron en la nada: todos fueron sobreseídos, con confirmación de Cámara. Ya en ese momento, Verbitsky vinculó a Rodríguez con Nisman y con los sectores que se mueven con financiamiento de la Secretaría de Inteligencia y que “aspiran a imponerle condiciones a la presidenta CFK”.
Fuente:Pagina12






4-2-2015
Nisman 
Moreau sobre Nisman: “Con la muerte del fiscal se buscó dar un golpe blando"
El ex senador radical dijo que el fiscal de la causa AMIA fue “empujado” al suicidio por miembros del sistema de Inteligencia, grupos económicos y miembros del Poder Judicial. Según su análisis, se esperaba que luego de esas maniobras golpistas los hechos derivaran en el “juicio político a la Presidenta y el adelantamiento de las elecciones".
“Me parece que esta tragedia ocurrió a partir de una decisión que seguramente adopto él pero que de alguna manera lo empujaron a adoptar quienes -como dijo el juez Canicoba Corral, no lo digo yo- conducían, orientaban y controlaban al fiscal Nisman”, dijo el ex senador radical Leopoldo Moreau en el programa “Mañana es hoy” de Radio Nacional y apuntó concretamente a “ese grupo de los servicios de informaciones que fue desplazado por la Presidenta el día 17 de diciembre”.

Moreau aseguró “que está muy claro” que con la muerte del fiscal se buscó dar lo que se conoce como “golpe blando” comandado por “ese entramado mafioso entre grupos económicos, agentes de los servicios y un sector del Poder Judicial que aporta la herramienta de la extorsión”.

Según su análisis, se esperaba que luego de esas maniobras golpistas los hechos derivaran en el “juicio político a la Presidenta, adelantamiento de elecciones. En fin, lo que vienen buscando algunos por otros medios desde hace tiempo”, denunció. “Yo creo que este hombre se encontró con que se le venía el mundo abajo y para sostener esa operación de conmoción pública le dijeron: ‘vamos a hacer una sesión secreta en la Comisión de Asuntos Penales’”, contó Moreau.

“Si la sesión era secreta, podían zafar porque, en definitiva, cuando una sesión es secreta, la editorial la hacen los diputados y nadie tiene la posibilidad de comprobar qué se dijo efectivamente y confrontar preguntas y pruebas”, relató el dirigente, pero con la reacción del arco político y de la sociedad para que dicha sesión fuera pública y además se televisara el panorama cambió.

“Me parece que dejó en una situación de alta exposición a Nisman pero no solamente porque no podía sostener ni cinco minutos la famosa denuncia sino porque iba a tener que responder peguntas muy incomodas”, expresó.

“Creo que a partir del viernes él debe haber puesto como condición que la sesión fuera secreta o sino no iba y me parece que ahí empezaron las presiones sobre Nisman. Porque si Nisman no iba al Congreso -después de haber anunciado con bombos y platillos eso- la verdad es que se derrumbaba todo”, afirmó.

Según Moreau, una de las claves para descifrar el por qué murió el fiscal está en el rastreo de las llamadas que recibió aunque llamativamente la parte querellante todavía no aportó un perito técnico para que las rastree.

En ese sentido dijo: “Nadie entiende por qué demoran eso. Es como si hubiera una intención de que no se conocieran las llamadas que recibió el fiscal, tanto de cuando estaba en Europa y de acá. Ahí hay una clave importante, no de cómo murió pero si se puede saber por qué ocurrió esa muerte”.






4-2-2015
nisman
Había sido presentada ante el juzgado de Lijo
La Cámara resolvió que Rafecas investigue la denuncia de Nisman

Después de que Sebastián Ramos se declarara incompetente, el presidente de la Cámara Federal, Martín Irurzun, decidió que la denuncia presentada por el fiscal vuelva al juzgado de Daniel Rafecas.
Sol Vazquez
Por decisión de la Cámara Federal,  el juez Daniel Rafecas deberá investigar la denuncia presentada por el fiscal Alberto Nisman cuatro días antes de su muerte.  Así lo resolvió el presidente de la Cámara, Martín Irurzun, después de que el  juez Sebastián Ramos -subrogante del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 3- declarara su incompetencia. La resolución dice es prematuro afirmar que la denuncia por encubrimiento hecha por Nisman deba tramitar en bajo la órbita del juzgado de Ariel Lijo. Por eso resolvió  enviarla nuevamente al juzgado sorteado el lunes 2 de febrero.

El camino de la denuncia realizada por Nisman comenzó con su presentación en el juzgado de Lijo en plena feria judicial. Por eso cayó en manos de la jueza María Romilda Servini de Cubría subrogante de Lijo. La intención de Nisman era que su denuncia por encubrimiento cayera en manos del juez que ya había trabajado en una causa vinculada al encubrimiento del atentado. Pero la decisión de Servini de Cubría fue no habilitar la feria para tratar la denuncia por “falta de pruebas”. También el juez Rodolfo Canicoba Corral –que lleva la causa por el atentado- expresó su desconcierto respecto de que Nisman hubiera presentado la denuncia en el juzgado de Lijo.

El lunes 19, tras conocerse la muerte del fiscal, Lijo volvió de sus vacaciones y, sin habilitar la feria, resguardó las pruebas de las denuncias de Nisman. Entre ellas hay más de 5000 horas de escuchas. El lunes, tras el fin de la feria judicial, Lijo consideró que no había conexidad entre la denuncia nueva y la causa que él ya había tramitado, y la envió a sorteo. Allí salió sorteado el juzgado Nª 3, a cargo de Daniel Rafecas, que ese día comenzaba sus vacaciones, por lo que estaba a cargo Ramos.

Ramos se desvinculó rápidamente y señaló: “Concuerdo con el titular del Juzgado n° 4 del fuero en torno a que, dado el embrionario estado de este expediente, no podría vincularse en principio directamente un expediente con el otro, por el hecho de que los imputados en una causa y en la otra serían, a priori, personas diferentes, en distintos momentos históricos en cuanto al trámite de la investigación principal –causa A.M.I.A.-, sin embargo, más allá de la comprobación o no mediante la prueba que se acumule, de esta nueva denuncia, se trataría de hechos delictivos tendientes a desviar la investigación de una de las causas de mayor trascendencia en el fuero”.

“Esa sola circunstancia, impone, al menos a criterio del suscripto, que esta nueva pesquisa sea llevada adelante por el mismo Magistrado que ya conoce en el hecho anterior, por ser él quien ha tomado cabal conocimiento acerca de la totalidad del expediente principal, además de conocer en el proceso por el cual un grupo determinado de personas habrían intentado –con su accionar- desviar el camino que llevaría a dar con los responsables del atentado a la A.M.I.A”, agregó.

De vuelta en lo de Lijo, la denuncia fue a la Cámara Federal que hoy tomó la decisión de que el expediente vuelva a manos de Rafecas. La Cámara en su escrito manifiesta que tanto Lijo como Ramos en sus excusaciones hablan de que la denuncia de Nisman y la causa que lleva Lijo por encubrimiento “resultan en principio desvinculables entre sí” y que los argumentos dados por Ramos no “satisface las exigencias mínimas requeridas para afirmar la conveniencia de que ambas pesquisas tramiten bajo la esfera de actuación de un mismo magistrado, máxime cuando a la fecha no se cuenta con el requerimiento fiscal de instrucción que delimite el objeto procesal y permita conocer la dirección de esta investigación”.
Fuente:Infojus






LA DENUNCIA DE NISMAN LE QUEDO A RAFECAS
¿Yo, señor?
El expediente que ningún juez quería al final cayó en el juzgado de Rafecas por decisión de la Cámara. Debe opinar el fiscal.
Por Irina Hauser
El juez Rafecas por estos días está de vacaciones.Imagen: Enrique Medina
El Gran Bonete judicial que protagoniza la denuncia presentada por Alberto Nisman cuatro días antes de su muerte se detuvo ayer en el juzgado de Daniel Rafecas, que en estos días está de vacaciones y es reemplazado por Sebastián Ramos. Así lo resolvió el presidente de la Cámara Federal, Martín Irurzun, quien tampoco dio por cerrado el destino del caso: dijo que primero hay que ver si el fiscal, que en este caso es Gerardo Pollicita, dictamina a favor de abrir una investigación y cómo define los hechos. Recién entonces se verá adónde va a parar el expediente, que ya había pasado por los juzgados de María Servini de Cubría y Ariel Lijo, que lo rechazaron. Se hace evidente, otra vez, que nadie quiere quedarse con el pedido de Nisman de indagatoria de Cristina Kirchner y el canciller Héctor Timerman por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA, que tanto el juez Rodolfo Canicoba Corral (a cargo de la causa del ataque terrorista), Servini y Lijo señalaron como endeble y falto de pruebas. Todo hace pensar que la Fiscalía tendrá una decisión la semana que viene.

En plena feria judicial, al volver de Europa, Nisman llevó su denuncia al juzgado de Lijo, quien desde hace una década tiene a cargo la investigación sobre el encubrimiento del atentado. Como el juez estaba de licencia, intervino Servini de Cubría, quien rechazó habilitar días de las vacaciones por no encontrar ninguna razón de gravedad. No bien Lijo regresó, esta semana, también se desprendió de la denuncia y elogió lo que llamó el “buen criterio” de su colega y coincidió en que “no se acompañó a la denuncia los elementos que daban sustento a las afirmaciones, requisito esencial para evaluar cualquier caso”. Además planteó que los hechos que él investiga se remontan al año 2000, mientras que los que Nisman describe son más recientes, de 2011 al año pasado, y por ende tampoco coinciden los imputados. Lijo ya mandó a juicio al ex juez Juan José Galeano, el ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy, el ex comisario Jorge “Fino” Palacios, los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia, entre otros.

En el limbo, la causa fue a sorteo y le tocó a Rafecas. En su ausencia, pero en sintonía con su postura, el juez Ramos también ayer se inhibió. Dijo que en lo esencial coincidía con Lijo, pero que mejor que se lo quede él, que conoce bien el expediente principal, que tiene 120 mil fojas, y la maniobra inicial que se utilizó para “desviar el camino que llevaría a dar con los responsables del atentado a la AMIA”. “Se trataría de hechos delictivos tendientes a desviar la investigación de una de las causas de mayor trascendencia del fuero”, dijo Ramos. Al rato nomás, Irurzun resolvió que todo vuelva a Ramos/Rafecas y que el juzgado le pida, como es habitual, opinión al fiscal para que “delimite el objeto procesal y permita conocer la dirección de la investigación”.

En los tribunales federales olfatean que Pollicita impulsaría la apertura del expediente. Suponiendo –por improbable que sea– que desista y diga que no hay elementos para abrir una causa, se le podría pedir opinión al fiscal de Cámara. Lo concreto es que hasta ahora nadie se quiso hacer cargo del escrito de Nisman y entre los propios jueces hubo quienes lo cuestionaron. Aun en vida del fiscal, Canicoba Corral la descalificó. Deslizó que había tratado de hacer “forum shopping” (elegir el juez) y señaló que en todo el tiempo que supuestamente estuvo detrás de esta presunta maniobra de encubrimiento, Nisman nunca le notificó nada. Como es ya conocido, su teoría era que hubo un pacto con Irán para dar impunidad a los funcionarios de ese país sospechados y con pedido de captura. Según Nisman, se buscaba un intercambio de petróleo iraní por granos (que nunca existió) y el acuerdo era levantar los alertas rojos para capturar a los iraníes, para lo que se habían hecho gestiones tras el memorándum de entendimiento. Esto fue desmentido abiertamente por el ex secretario general de Interpol Roland Noble. A Canicoba Corral se sumaron Servini y el propio Lijo, que advirtieron falta de sustento. Y un grupo de prestigiosos juristas (León Arslanian, Julio Maier y Raúl Zaffaroni) que sostuvo que no encuentra delito alguno en la denuncia. Hay que ver si Pollicita piensa lo mismo.
Fuente:Pagina12




LA FISCAL FEIN SUSPENDIO SUS VACACIONES Y HABRIA CONVOCADO AL EX ESPIA
Stiuso con un pie en Tribunales
Según la versión que circulaba anoche en Tribunales, el ex hombre fuerte de la SI fue citado a las 11. Tendría que ver con las comunicaciones que mantuvo con Nisman antes de su muerte.
Por Raúl Kollmann

La fiscal Viviana Fein finalmente no se tomará vacaciones.Imagen: DyN
La fiscal Viviana Fein no sólo desistió de tomarse vacaciones sino que habría llamado a declarar al ex jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Antonio Jaime Stiuso. Según la versión, el otrora hombre fuerte de la SI está citado para hoy, a las 11. Se menciona que la citación obedece al primer análisis de las llamadas entrantes y salientes de los cuatro celulares de Alberto Nisman. Las comunicaciones de Stiuso serían de las últimas que mantuvo el fiscal y se concretaron a través del radio, es decir, el aparato Nextel de Nisman.

Uno de los datos más públicos de la actuación de Nisman fue su vínculo con la Secretaría de Inteligencia y, en concreto, con Stiuso. Esto implicó un alineamiento también con sectores de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos e Israel. El propio juez del caso AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, sostuvo que Nisman se basaba demasiado en informes de Inteligencia de la CIA, el Mossad y la ex SIDE y no concretaba evidencias judiciales. Por ello, hasta ahora llamaba la atención que no se haya puesto ningún foco en quienes trabajaban con él desde la SI: parece cantado que participaron de la redacción de su insólita denuncia contra la Presidenta, el canciller y otras personas, presentada cuatro días antes de su muerte.

Ayer a la noche empezó a circular la versión de que Fein le había pedido a la jueza Fabiana Palmaghini la realización de varias medidas que tienen que ver con las llamadas entrantes y salientes de los celulares de Nisman. Según parece, en esas comunicaciones figurarían varios contactos de Stiuso con el Nextel del fiscal. Serían diálogos por el sistema de radio y figurarían entre los últimos contactos antes del fallecimiento. No está claro si esas comunicaciones las mantuvo el sábado o el mismo domingo 18 de enero, día en que apareció muerto.

Por lo que surgió hasta ahora del expediente, Nisman se habría disparado a sí mismo, un diagnóstico que surge del primer informe de la autopsia: “No hubo participación de terceras personas en la muerte del doctor Nisman”, sostuvieron los médicos forenses Héctor Di Salvo y Fernando Trezza, supervisados por el decano del Cuerpo Médico Forense, Luis María Godoy. Todos ellos dependen de la Corte Suprema de Justicia.

Como ya ha dicho la fiscal, ese diagnóstico no es definitivo, porque faltan estudios y otras pruebas. Sin embargo, si Nisman se suicidó, la obligación de Fein será investigar si hubo presiones o instigación al suicidio. Por ello estudia el clima que rodeaba al fiscal y particularmente las últimas comunicaciones.

Ayer arrancó con la novedad de que Fein pospondría su licencia, prevista a partir del 18 de febrero. El anuncio de las vacaciones lo hizo la propia fiscal el martes y anticipó que sería reemplazada por dos fiscales de prestigio: Adrián Pérez y Fernando Fiszer, a los que calificó de “totalmente independientes”. Aun así, la decisión de tomarse vacaciones cayó mal en todos los ámbitos. Al fiscal general Ricardo Sáenz, su superior –enfrentado con el Gobierno–, no le gustaron los fiscales que Fein dejaba en su lugar. Y desde el oficialismo Aníbal Fernández se enojó porque la fiscal abandonaría dos semanas la causa más importante que le haya tocado en su carrera. Se ve que a Fein le impactaron las críticas y ya por la mañana de ayer le informó a Sáenz que postergaría su licencia. Desde el principio, la Procuración decidió no interferir en ninguna decisión de la fiscal. Por ejemplo, le propusieron designar otros fiscales que le sacaran de encima las demás causas en las que interviene Fein y que se quedara sólo con el expediente Nisman. Ella no aceptó y dijo que podía con todo. Se le ofreció personal adicional, cosa que Fein hizo público el mismo martes, pero fue una oferta que la Procuración le hizo ya en los primeros días de la investigación.

Además de Stiuso, se dice que habrá otros citados y que Fein también avanza en el análisis de las comunicaciones de Diego Lagomarsino, el hombre que le prestó el arma y que fue el último que lo vio con vida.





OPINION
La investigación y el contorno
Por Mario Wainfeld


La sangre y la actividad siniestra de los “servicios” afrentan al sistema democrático y lo jaquean. La “muerte dudosa” del fiscal Alberto Nisman conjuga (según el imaginario social casi unánime) ambos factores, su investigación es mucho más que una prioridad. Si se descifrara de modo creíble y con evidencias qué pasó se cumpliría con el deber estatal hacia la familia y sus allegados. También sería un aporte para relegitimar al régimen democrático. No es para nada seguro que así suceda: la experiencia argentina previa es, en ese aspecto, desoladora.

Se ha comentado asiduamente con anterioridad: el Poder Judicial y las agencias de seguridad, en promedio, son muy inhábiles para investigar a fondo los crímenes que conmueven al conjunto social. Esto vale tanto para delitos cometidos contra personas del común cuanto para aquellos con gravitación política. Como meros ejemplos que podían multiplicarse o potenciarse: vale para María Marta García Belsunce o Nora Dalmasso, para la Embajada de Israel o la AMIA.

Adentrándonos en hechos de sangre con incidencia política, la estadística abruma. La regla es la falta de esclarecimiento o la demora desmedida que desvaloriza cualquier desenlace o las dos variables unidas. Claro que de estadísticas hablamos y no de un caso concreto, el actual. Por abrumadora que sea la tendencia, esta vez puede (debe) ser la excepción. Con el expediente recién iniciado vale abrir un crédito para el activismo y la capacidad de los responsables.

Hay contraejemplos gratificantes, pocos. Las pesquisa y el juicio sobre los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán fueron dos de ellos. Con imperfecciones se llegó a condenar a los autores materiales. Un ejemplo más acabado fue la investigación sobre el homicidio de Mariano Ferreyra. Ahí se conjugaron la celeridad, la detección de autores materiales e instigadores (autores intelectuales, en jerga común). Es posible, entonces, aunque cabe apuntar que dichos crímenes se cometieron a la luz del día, ante muchos testigos siendo registrados por cámaras de tevé y máquinas fotográficas. Son contingencias excepcionales, bien diversas a las de la muerte de Nisman. La buena praxis de fiscales y querellas fue imprescindible pero contaba con esa sólida base probatoria. En el caso Ferreyra, en particular, la jueza de primera instancia tuvo un desempeño inusual, por lo eficaz y corajudo.
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Las interpretaciones políticas y familiares convergen en una conclusión común: fue asesinato y no suicidio. O como alternativa el llamado “suicidio inducido”. La expresión aceptada por consenso designa a un suicidio instigado por presión brutal e irresistible de otra u otras personas. Con tales aditamentos es algo mucho más similar a un asesinato que a la desaparición por mano propia.

No hay paradoja en la coincidencia de diagnóstico entre la familia, el Gobierno, la oposición política o mediática. El relato que explica cada versión es diferente. La familia, representada por la madre de las hijas de Nisman, su ex esposa Sandra Arroyo Salgado, niega que haya sido suicidio.

Para el oficialismo la muerte es un jalón de un recorrido que comienza con el dictamen de Nisman acusando por encubrimiento a la propia presidenta. El dictamen es producto de una operación política. Añaden que el ex fiscal fue utilizado como una pieza de una escalada que incluía su asesinato, ya que su denuncia tendría nula fortuna en los tribunales. La mano de obra desocupada (recientemente) tendría mucho que ver. La conspicua relación entre el fiscal y el súper espía Antonio “Jaime” Stiuso redondea la hipótesis.

Para los opositores, el Gobierno es responsable del asesinato. Sea por omisión de deberes: no haber custodiado o protegido debidamente a un protagonista expuesto a riesgos especiales. O sea por una conducta más atroz, que pocos explicitan pero que se sugiere aquí y allá.

Así las cosas, un dictamen o una resolución que decidiera que fue suicidio sería rechazado o denostado por una mayoría abrumadora de protagonistas. Todo indica que respondería parecido la “opinión pública”, suspicaz por idiosincrasia y por experiencia acumulada.
Volvamos a la estadística, que nunca aplica al ciento por ciento de las situaciones ni define de antemano el caso. En tendencia jueces y fiscales son muy vulnerables al ulular de la tribuna, a las presiones directas o difusas de los medios, al “qué dirán” por ponerlo en términos simplotes. Es más que común que decidan en función de (o tengan muy en cuenta) las expectativas sociales, tal como ellos las ven. La aversión al descrédito pesa en un platillo de la balanza, la idea de justicia concreta en otro... el balance puede defraudar.

La jueza y la fiscal conocen esas visiones, que fungen como demandas. De su calidad y capacidad depende que sepan y puedan “enfrascarse” en lo empírico, lo comprobado, las evidencias.
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En el transcurrir de los días el dictamen sobre el encubrimiento perdió voltaje, preeminencia y credibilidad. Buena parte de sus acérrimos apologistas a priori van asumiendo que tiene baches gigantescos, que su fundamentación jurídica frisa con lo inexistente, que el cúmulo de pruebas es nimio.

Para el conglomerado opositor nada de eso importa porque la muerte de su autor es traducida como corroboración de la calidad de su trabajo. No es así, por varios motivos evidentes. El primero, como ya se escribió en este diario, porque el dictamen es pobre, sus premisas no se corroboraron y las acusaciones contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no tienen siquiera una mención con nombre y apellido, ni hablar de algún elemento de prueba.

El expediente, tras declinaciones de competencia de los jueces Ariel Lijo y Daniel Rafecas, fue adjudicado por la Cámara a éste. No es el que Nisman eligió, un elemento más que habla de la ligereza de su planteo.
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Se están procesando pruebas esenciales, en particular las comunicaciones de Nisman, sea por llamadas telefónicas, mensajes de texto o por soportes informáticos. Puede que la querella reclame nuevas pericias o ampliaciones de las realizadas. No se completó la primera tanda de evidencias imprescindibles. Hay, de movida, falencias probatorias. La seguridad del edificio no cumplía con lo que prometía y cobraba. Muchas cámaras eran simulacro, no capturaban imágenes. Será imposible, pues, probar por ese medio que nadie entró o salió en las horas determinantes. Ese vacío no prueba que alguien lo hizo, pero deja incertidumbre.

Hasta acá, todo lo comprobado concuerda con la hipótesis del suicidio: el arma, el cuerpo, el estado del departamento, la entrada de la bala. Se ratifica: faltan piezas esenciales. Especular, cree este escriba, es prematuro y hasta perjudicial.
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La oposición y su vanguardia mediática transforman a Nisman en un estandarte. Pero se desbocan al hablar de dictadura, equiparar la etapa kirchnerista al terrorismo de Estado. Las comparaciones carecen de asidero, lo que se corrobora con sólo leer los diarios y escuchar lo que se divulga en medios audiovisuales. Y nada tiene que ver con el clima de exaltada libertad de expresión que caracteriza a la Argentina.

Quienes anunciaban el fin de ciclo desde hace más de un año encuentran un nuevo argumento. Proclaman que el Gobierno perdió poder, que no controla al Estado. Dictadura y vacío de poder, dos peligrosos argumentos, remanidos en la historia nacional.

El aparato comunicacional opositor es formidable, ya que dispone del multimedios más grande de América latina, con escasos parangones mundiales. La táctica responsiva del Gobierno es replicar uno a uno. Es asunto opinable, el autor de estas líneas cree que se escala en la temática propuesta por el adversario, incluso en puntos laterales de importancia relativa o nimia.

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, cometió un acto indebido al romper un ejemplar de Clarín. Un gesto violento e impropio dada la historia reciente. Para colmo, lo hizo refutando un dato real, o sea le concedió un gol o un doble de básquet (que vale menos en el conjunto) a Clarín. Ese revés puede acaecer, lo peor es ser incongruente con la firme política de derechos humanos del Gobierno, que comprende la simbología.

La disputa por la agenda es un clásico del sistema democrático. La muerte de Nisman ocupa un sitio preferencial y lógico. El oficialismo tiene el deber de tutelar la investigación, dotarla de recursos.

Y a su vez construir. Es quimérico suponer que los aumentos jubilatorios (que son reales y mejorarán a los beneficiarios) o los acuerdos con China serán reconocidos en las tapas de Clarín o en el discurso opositor. Pero es sensato pensar que el Gobierno debe velar y promover el bienestar de todos los argentinos. Su agenda de gestión será su recurso de legitimidad ante los votantes. Hablar o pensar en el “impacto electoral” de una muerte violenta es aleatorio y en algún sentido de mal gusto.

Pero sí es imperioso saber que el colectivo social tiene muchas prioridades que es misión del Estado atender día a día, con eficiencia y solidaridad. Esos son sus deberes permanentes, que no excluyen otros urgentes y lacerantes pero que no deben ser olvidados.
Fuente:Pagina12




Jueves 05 de Febrero de 2015 
Aníbal: "El Comandante en la denuncia era Stiuso, Nisman era un empleado".
El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, destacó la citación de Fein al ex agente de inteligencia y sostuvo que "son muchas las cosas que debería explicar" sobre su relación con el fallecido fiscal de la causa AMIA.
El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, dijo hoy que "hay demasiados elementos para escuchar" al ex director de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Jaime Stiuso, que anoche fue citado a declarar como testigo por la fiscal que investiga la muerte de Alberto Nisman, Viviana Fein.

"No es lo mismo que declare como testigo que como imputado", dijo Fernández ante los periodistas, como ya es habitual cada mañana, y consideró que "hay demasiados elementos para escucharlo", ya que el propio Nisman reconoció que trabajaban juntos en la causa AMIA.

En ese sentido, el funcionario nacional señaló además que le "preocupa" la relación que existía entre Stiuso y Nisman, y que por ese motivo "son muchas las cosas que deberá explicar" el ex espía ante Fein.

En diálogo con radio Vorterix, el ex senador dijo estar "convencido de que el que escribió la denuncia contra la Presidenta fue Stiuso" y no Nisman. En ese sentido, explicó que "hay gente que presta un determinado servicio" y que "no tiene que resultar funcional, tiene que recibir órdenes y cumplirlas".

"El Comandante ahí (en el armado de la denuncia) era Stiuso, Nisman era un empleado".

"Del trabajo que lleva adelante el fiscal no puede opinar el ejecutivo, si le solicita una tarea a la Secretaria de Inteligencia, la solicita y punto, yo no puedo meterme a opinar. A la luz de los años pasados y el dinero invertido, hicieron mal las cosas", sentenció Fernández.

Cuando le preguntaron si le consta que Stiuso haya tenido relación con la muerte del fiscal, respondió: "No puedo saber, si lo supiera lo hubiera denunciado". Sin embargo, enfatizó: "Me consta que el Comandante ahí era Stiuso, Nisman era un empleado".



Martes 03 de Febrero de 2015 
Aníbal sobre el supuesto borrador de Nisman: "Lo de Fein es un papelón"
El Secretario General de la Presidencia se refirió al misterioso borrador hallado en el departamento de Nisman y criticó a la fiscal que lleva adelante el caso por un comunicado emitido ayer que desmentía el hallazgo. Hoy, se retractó y confirmó que el papel existe. "Es un papelón fenomenal", dijo el funcionario.
 El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, habló con Dady Brieva en radio América y se refirió al misterioso borrador hallado en el departamento de Nisman.

"¿Quién lo trajo el escrito? ¿La Prefectura, la Policía, el Grupo Clarín, quién lo trajo? ¿Desde el mes de junio que no limpian el departamento de Nisman?", dijo.

Además, criticó a la fiscal que lleva la causa, Viviana Fein. Es por un comunicado emitido ayer que desmentía el hallazgo. Hoy, se retractó y confirmó que el papel existe. “Cuando la fiscal dice lo que dice, que en el departamento no fue hallado un borrador y que no figura en el expediente, me consta que no estaba en el expediente”.

Y agrega: “Lo de la fiscal Fein fue un papelón de los grandes. Si la fiscal es la que conoce y es la que transmite para afuera, ella fue la que dijo que no había un borrador, es un papelón fenomenal”.

Además, sobre la supuesta denuncia, dice: “El fiscal nunca pudo haber redactado ese documento porque no se puede pedir la detención de la Presidente”.

Y volvió a cargar contra el ex espía de la SIDE, Antonio Stiuso: “Yo no tengo dudas de que está Stiuso detrás de esto tras la decisión de la Presidenta de sacarlo de la SIDE. No tengo dudas de que Stiuso era jefe de Nisman, estoy seguro de que Stiuso le mentía a Nisman”. Y finaliza: “Stiuso tenía carácter de comandante y Nisman de comandado”.
Fuente:TiempoArgentino

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