Explotó el Calbuco; si, el volcán. La verdad que no lo tenía entre los volcanes que tienen prensa. Pero ahora, apenas un par de horas de su erupción, somos como unos avanzados sabedores sobre el comportamiento de los volcanes al menos de América del Sur. No todos los volcanes son los mismos (como las personas) y comienzan las hipótesis teniendo como fuente de información, la tele. Explotó el Calbuco y en Neuquen, con criterio se suspendieron las clases. Por algo más de un día hemos tenido ceniza molesta suspendida en el aire y entrando por todos los rincones posibles, pero nada comparable con lo que está sucediendo por ejemplo en San Martín de los Andes y Junin de los Andes y otras localidades. Habrá por lo que dicen, ir acostumbrándose a estos fenómenos que impone la pachamama, que tiene agenda propia y sin calendario establecido. Habrá que dejar de pensar en esas ideas tontas que lo vinculan al apocalipsis o a castigos de carácter divino.
Es la naturaleza a secas. Como ocurrió en Pompeya me acota Eva que lo leyó por ahí. Explotó el Calbuco, y parece que seguirá intenso por algunos largos días. Los expertos seguirán intentando aportar sus conocimiento en programas boludos de la tele y la radio. Surgen especulaciones políticas en torno a una elección provincial que viene cerrada en cuanto al resultado. Hay comité de emergencia en las localidades que lo están pasando peor. Los barbijos, valen más que un barril de petróleo. Los aviones no vuelan. El agua potable y la mineral están bajo la lupa de los organismos estatales para que no ocurra lo mismo que con los barbijos.
Explotó el Calbuco, obligando, al menos por ahora, a pensar sobre la importancia de las ciencias que estudian e investigan los fenómenos naturales que impactan en la vida de comunidades, pueblos y ciudades. Explotó un volcán prácticamente desconocido para muchos; volcán que no tiene nacionalidad, es un volcán ni más ni menos. Explota y obliga a los Estados a incorporar estos fenómenos en las agendas públicas. Obliga a pensar en las consecuencias de estos fenómenos, y de cómo los Estados debieran actuar a la hora de llevar adelante las acciones tendientes a que la “normalidad” vuelva lo más pronto posible entre la gente.
La vida aparentemente vuelve a la normalidad al menos por ahora. Tendremos seguramente que empezar a entender, que vivir en el planeta tierra tiene además, estos momentos de metamorfosis violenta. Ante lo cual no debiéramos quedarnos paralizados, a pesar de la sorpresa y de las vinculaciones no científicas que explican muchas veces estos fenómenos…naturales que conmocionan. Explotó el Calbuco; la tercera erupción puede esperar. Ya tuvimos suficiente.
H.A
Viento Del Sur

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