20 de marzo de 2016

BRASIL.

Crónica desde Sao Paulo, sábado 19 de marzo de 2016
por Paulo Pecanha
Las manifestaciones del domingo 13 de marzo contra el Partido de los Trabajadores, Dilma, Lula y la corrupción fueron impresionantemente grandes en todo el país. La de Sao Paulo fue la mayor de toda la historia de Brasil.
Claro, no había estudiantes, ni intelectuales, ni sindicatos, ni movimientos sociales, que están asustadamente quietos.
Hubo entre lunes 14 y el martes 15, otras denuncias graves y, después de muchos “arreglos”. Dilma decidió nombrar a Lula como primer ministro. Inmediatamente se armaron, otras manifestaciones, esta vez contra del nombramiento de Lula.
Un juez (que participó de las manifestaciones) determinó la anulación del nombramiento de Lula. Salieron a la calle más manifestantes de nuevo contra Lula.
Esto es un verdadero quilombo, no me imagino cómo se va a resolver, pero de hecho el gobierno de Dilma se hace insostenible.
El esquema de corrupción en el que, como un todo, se metió el PT, es objetivo y enorme, casi increíble.
La corrupción entre los políticos de este país no es ninguna novedad. Y están o han estado todosmetidos; parece que el PT ganó de todos.
Un juez, Sergio Moro, encargado de la “operación lavajato” (término usado para los equipamientos para lavar autos) que investiga los robos en la Petrobras, ha sido evidentemente selectivo, no dando continuidad a denuncias sobre otros políticos y concentrado selectivamente con los políticos del PT, especialmente Lula.
Auxiliado descaradamente por la prensa, estas denuncias selectivas han tenido una repercusión enorme, especialmente la “clase media”.
Para mí no hay duda sobre la participación de casi todos los petistas en reales actos ilegales, inclusive donde aparece muchísima plata contada, a veces, en millones de dólares. Lo reaccionario de la cosa está en la selectividad y la difusión masiva e insistente de esas noticias en la TV, diarios y revistas junto al silencio sobre otras noticias que acusan a la oposición.
El PT no consigue defenderse porque está con cola de paja.
Pero lo más importante, para mí, es que el PT no ha tenido capacidad, no ha querido o se ha cagado de convocar a las masas.
Esto no es nuevo, hace mucho que el PT ha desistido de esta movilización. Por el contrario, el PT ha concentrado sus esfuerzos en hacer alianzas con otros partidos y/o políticos.
Resultado, las manifestaciones de la oposición y la derecha (industriales, sectores medios y lúmpens) consiguieron juntar, por ejemplo, más de un millón de personas el domingo en Sao Paulo, contra la corrupción (vista como exclusiva del PT), contra Lula y contra el gobierno Dilma, pidiendo su impichment (juicio político para destituirla)
El viernes 18, hubo finalmente un llamado a manifestaciones en defensa del gobierno y Lula. En Sao Paulo juntaron unos 300 mil.
Tanto el domingo -contra- como el viernes -a favor- las manifestaciones se sucedieron por todo el país.
El gobierno está extremamente solo, desgastado y con índices de aprobación ínfimos. Trata desesperadamente de conseguir aliados. La tentativa de incluirlo a Lula como primer ministro ha fracasado con impedimentos legales inventados, traídos de los pelos.
Como de costumbre, la tentativa de incorporar Lula al gobierno tenía por objetivo político esas alianzas transformadas en fundamentales por el PT. Se imaginaba que Lula conseguiría concretarlas con más facilidad dado su antiguo prestigio.
Tal como van las cosas y la fuerza de la oposición PSDB (Partido Social Demócrata Brasileño) de Aecio Neves, la situación del gobierno se hace insostenible. Lo que era base aliada del gobierno (del vice Temer del Partido del Movimiento Democrático Brasileño) ahora hace parte también de la oposición.
Sectores del PT también estaban en la crítica a Dilma un poco –un poco nomás- a la izquierda. Ahora, ante la situación caótica se colocaron en el mismo barco junto al gobierno.
Este proceso viene de lejos, diría casi desde la posesión de Dilma. Es, de fahecho un golpe mediático sustentado por buena parte del Poder Judicial.
Lula, fuera del gobierno, probablemente irá preso con cualquier argumento falluto. Dilma…no sé; no tiene, a mi modo de ver, mucha salida: renunciar o resistir lo más posible al proceso deimpichment y a las movilizaciones contra ella.
La similitud con Argentina es notable. Un gobierno neoliberal imaginado como “de izquierda”, sustituido por un gobierno de tinte fascista. Apenas en Argentina se procesó una elección y aquí un golpe.
Envío:Abajero

Acto en solidaridad con el pueblo brasileño: los “irredentos" de ayer y de hoy
por Ana Guillermina Roca Iturralde, Resumen Latinoamericano, 19 de marzo 2016.- 
En momentos en que la situación de Brasil se agrava notoriamente y la derecha avanza a pasos acelerados, en Buenos Aires se realizó una actividad solidaria con el pueblo y las organizaciones populares brasileñas. La convocatoria la hizo Resumen Latinoamericano y las Cátedras Bolivarianas, invitando a tres luchadores revolucionarios brasileros, como son: Raphael Martinelli, máximo dirigente de los ferroviarios antes de la dictadura,  y cofundador junto a Carlos Marighella de la organización político militar Accion Liberadora Nacional,  Paulo Gomes Neto exmilitante de Acción Liberadora Nacional y Geraldo Sardinha fundador del Partido Comunista Brasileño Revolucionario y ex integrante del MLN Tupamaros. A ellos les tocó presentar en la Taberna Internacionalista Vasca de Buenos Aires el documental “Os Irredentos”. Una excelente película para el debate, ya que gira sobre la lucha revolucionaria en Brasil, pero a su vez, da cuenta, mediante los testimonios de varios protagonistas de los movimientos revolucionarios de los 60´s y 70´s, que “la historia la escribe la elite y por eso hay que contar la otra historia” para que la juventud entienda la lucha de los movimientos populares en el país, porque “un pueblo sin memoria es un pueblo sin cultura”.

FOTOS: MARTINA MAUS (Resumen Latinoamericano)
Irredentos son los  hombres que no paran de luchar, así lo explicó Raphael Martinelli y además lo personifica porque a sus 92 años sigue firme peleando por sus ideales como en la década del sesenta. “He pasado por varias dictaduras, fui preso, pero todo lo que hemos realizado es experiencia para la juventud”, afirmó. 

Asimismo, Paulo Gomes Neto declaró que el film es académico, para la militancia, para la juventud. Por su parte, Geraldo Sardinha expresó que además del documental le van a dar continuidad a este propósito de defender la memoria. Por ello crearon un blog para contribuir con la historia de las organizaciones militantes en América Latina.

En cuanto al panorama actual en Brasil, Martinelli resaltó la importancia de la combatividad y la necesidad de unificar esfuerzos contra el imperialismo en América Latina. Señaló que están claras las intenciones de Estados Unidos, ya que viene por el agua, con Nestlé y Coca-Cola, ratifica los ataques contra Venezuela por el petróleo, y además usa los medios concentrados para la campaña de miedo. “Brasil está prendido fuego, la clase media está alborotada, la oposición está agresiva, hay una ola de fascismo, a la que los medios le dan publicidad, sobre todo el Grupo O’Globo”, aseguró Gomes Neto.

Sardinha con una “lectura más dialéctica y desde el punto de vista del militante” expresó que en América Latina los movimientos de izquierda tienen que tener una alternativa para la revolución. También, resaltó que Lula fue el único presidente que dio atención para los pobres. “Llevó energía eléctrica a lugares donde antes no había, fue el que creo más universidades y escuelas técnicas. Combatió el hambre y la pobreza. Pero no acompañó con educación y formación política”.

Frente a las manifestaciones opositoras en Brasil el fundador  del PCBR declaró que en el interior de Sao Paulo hubo  movimientos fascistas que desfilaron uniformados, en Rio manifestantes levantaron el brazo como los nazis y se vieron inscripciones facistas. “Hay que entender la realidad concreta, hay que defender la estabilidad del gobierno.  Hay que cambiar el mundo y esa es tarea de los revolucionarios, de los militantes, de los irredentos. Tenemos que prepararnos porque la lucha continúa”, afirmó Sardinha. Y también la necesidad de seguir bregando por la Revolución latinoamericana.

Habla Geraldo Sardinha, ex fundador del PCBR y ex integrante de los Tupamaros uruguayos. A su lado Rafael Martinell y Paulo Gomes Neto








Habla Julio Santucho, hermano del comandante del ERP argentino.



Paulo Gomes Neto, ex integrante de la ALN brasileña

Rafael Martinelli se dirige al público que llenó la Taberna Internacionalista Vasca.

Habla el Cónsul de Bolivia, Antonio Abal.






Abrazo fraternal entre Brasil, Argentina y Euskal Herria, recordando a los luchadores asesinados en Brasil y a los presos y presas vascas de hoy.






19 MARZO 2016

ESPECIAL BRASILLULA SE MOSTRO FIRME FRENTE AL EMBATE JUDICIAL Y MEDIATICO. HUBO MARCHAS DE APOYO AL GOBIERNO EN TODO EL PAIS
Contra el golpe, con una multitud en la calle
Como en sus mejores épocas, ante una manifestación mucho mayor a la esperada, el ex presidente llamó a respetar la democracia y el voto. Poco después, un juez de la Corte Suprema abiertamente opositor volvió a bloquear su nombramiento.
Por Darío Pignotti


Como en sus mejores épocas, Lula arenga a la multitud en defensa de la democracia en el centro de San Pablo.

“No habrá golpe”. Un Luiz Inácio Lula da Silva entero, inspirado, de camisa rojísima, habló ayer en San Pablo frente a una multitud posiblemente mayor de la esperada por los propios organizadores del acto, que seguramente cayó como un mazazo en aquellos que daban por inminente la caída de la presidenta Dilma Rousseff. “El martes le voy a llevar a Dilma una foto de este acto para que ella sepa que acá, en San Pablo, hay mucha gente queriendo que ella gobierne este país, que no va a haber golpe”, dijo Lula al cerrar su discurso, y la muchedumbre le respondió unánime “¡no habrá golpe, no habrá golpe!”.

El ex presidente, que el jueves fue nombrado ministro jefe de la Casa Civil por Rousseff, comentó que espera poder ejercer el cargo pese a la andanada de medidas cautelares disparadas por jueces y un ministro de la Corte que parecen (en realidad lo están) sincronizadas para impedirle actuar en el gabinete.

“Quiero decirles que a los que no les gustamos tenemos que convencerlos de que democracia es acatar el resultado del voto de la mayoría del pueblo brasileño”, afirmó Lula ante los militantes del PT, la Central Unica de los Trabajadores y el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra. Los responsables del evento calcularon unas 500 mil personas en la Avenida Paulista; la opositora Policía Militarizada, menos de 100 mil.

Cientos de miles de personas se movilizaron este viernes por las principales calles y avenidas de las principales ciudades de Brasil en defensa de la democracia. Las multitudes se repitieron en ciudades tan distantes como Brasilia, Río, Fortaleza o Recife, donde los manifestantes se pronunciaron en respaldo de la democracia y contra el golpe en marcha.

“Perdí las elecciones de 1989, 1994 y 1998 y en ningún momento salí a la calle a protestar contra el que ganó... ahora ellos creyeron que iban a ganar (en 2014), no imaginaron que Dilma les ganaría en la segunda vuelta, y allí ellos, que se dicen tan educados, no aceptaron la derrota, y hace un año y tres meses que están obstruyendo a Dilma,” dijo Lula. La oposición “intenta darle un golpe a Dilma para anticipar las elecciones; nosotros, que luchamos por la democracia, no vamos a aceptar un golpe,” señaló.

Enseguida Lula hizo una mención a las marchas destituyentes del domingo pasado donde la vestimenta dominante era el amarillo y verde, y no se toleraba alguien vestido de rojo. “Aunque se pongan la camiseta de la selección ellos no son más brasileños que nosotros que preferimos llevar ropa de color rojo como la sangre de Jesucristo”.

“Ellos –siguió con la voz que parecía un trueno– se enfadan cuando aumenta el dólar y no pueden viajar a Miami; nosotros, en cambio, viajamos a Garanhuns (interior de Pernambuco) y a Bahía”.
La comparación entre “ellos y nosotros” electrizó al público que cantó “Oeee, oee, oee, oaaaa, Lulaaa, Lulaaa”.

En los próximos días, análisis más reposados, abastecidos de números detallados, permitirán medir en su real dimensión política la concentración realizada ayer en una Avenida Paulista abarrotada. Al concluir este despacho, minutos después de iniciada la desconcentración del público, surge una evidencia: Lula confirmó ser el único político brasileño capaz de convocar tamaña cantidad de personas.

El contraste entre el ex presidente-tornero mecánico con los cardenales de la oposición no deja dudas de ello.

Cinco días antes del mitin de ayer cientos de miles de enemigos de Dilma y Lula, entre quienes había miles de simpatizantes de la dictadura militar, impidieron que hablen ante la concentración el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, y el senador Aécio Neves, bajo el grito de “corruptos”. Alckmin y Neves son dos caciques del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña interesados en derrocar a Dilma para llegar al poder por la ventana. Pero ninguno de ellos goza por ahora de la simpatía popular, ni siquiera entre las clases medias que son la masa de maniobra del plan golpista.

Lejos de cualquier tipo de pluralismo, la cadena opositora Globo, que transmitió en vivo durante horas las movilizaciones destituyentes, no concedió igual cobertura al discurso de 24 minutos de Lula, durante el cual la emisora prefirió poner al aire una telenovela.

Con todo, uno de los columnistas políticos del diario O Globo, Jorge Bastos Moreno, aceptó que el evento realizado frente al Museo de Arte de San Pablo y otras 25 capitales fue más caudaloso que lo esperado por la derecha. “Es muy significativa la reacción petista, muestra que el país está dividido, es sorprendente el número de manifestantes a favor del gobierno que está en las calles del país... esto fue una ducha de agua fría para la oposición”, se sorprendió el periodista “global”.

El líder del Partido de los Trabajadores adoptó un tono claro de rechazo al golpe sin embarcarse en nombrar a los responsables del plan para derrocar a Rousseff, algo que quedó para los otros oradores.

Contó que cuando acordó con la Presidenta ser parte del gabinete le dijo “yo no voy a exigir mucho de vos Dilma, sólo quiero que vos sonrías diez veces por día para gobernar el país con tranquilidad”.

Al inicio de su discurso confesó estar emocionado por el impresionante marco de público reunido frente al Museo de Arte de San Pablo y anunció que llegaba al gobierno de Dilma con ánimo de volver a ser “Lulinha, paz y amor”, a pesar de los ataques recibidos cotidianamente.

El último de ellos fue anunciado después del acto por el ministro de la Corte Gilmar Mendes, un declarado simpatizante del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, que volvió a suspender el nombramiento de Lula como ministro. Y autorizó al juez Sergio Moro, el personaje más admirado por la oposición, a retomar las riendas de la investigación sobre Lula en relación al escándalo de corrupción en la petrolera Petrobras. Más temprano, un tribunal de Brasilia y otro de Río de Janeiro habían anulado los fallos que suspendían el nombramiento del líder del PT, y habilitado a Lula, finalmente por el lapso de unas horas, a ejercer el cargo en el que había jurado ayer. El tribunal regional de la capital del país había hecho lugar a la apelación presentada por el gobierno brasileño, que argumentó “falta de imparcialidad” por parte del juez Itagiba Catta Preta Neto, del Tribunal Federal de Brasilia, un abierto partidario del excandidato presidencial por la oposición, Aécio Neves.

De este escenario surge que el partido de los jueces radicalizó su plan de choque y proscripción contra Lula. Sergio Moro es quien el miércoles pasado pinchó una llamada telefónica entre Lula y Dilma y una hora después entregó la grabación a los grandes medios, que la reprodujeron insistentemente hasta que un sector enardecido saltó a las calles otra vez exigiendo el derrocamiento del gobierno.

“Moro pinchó la democracia cuando invadió a la presidenta Dilma. Moro tiene que ser castigado, pero nosotros decimos desde acá: golpistas, no pasarán”, bramó el presidente de la Central Unica de los Trabajadores, Vagner Freitas, refrendado por el público casi unánimemente vestido de rojo. Fue unos minutos antes de que Lula tomara la palabra.

Por la mañana Dilma había embestido contra las acciones ilegales del juez.
“En muchos lugares del mundo quien pincha (las llamadas de) un presidente va preso, si no tiene autorización de la Corte Suprema... Pinchen (el teléfono) del presidente de Estados Unidos para ver lo que pasa”, remató Dilma.



Tras la anulación de la asunción de Lula, la oposición acelera el juicio político a Rousseff 14/07/2014 

Por Pablo Giuliano, 17 de marzo 2016.-

Este jueves, el juez Itagiba Catta Preta Neto suspendió la asunción de Lula como jefe de la Casa Civil. Previamente, la Justicia divulgó las escuchas telefónicas entre el ex presidente y la actual mandataria, quien condenó el accionar del juez a cargo. Los partidos opositores también presentaron otra cautelar para frenar su nombramiento.


Brasil vivió una serie de sucesos que grafican la exponencial crisis política que atraviesa el país, que se inició con la jura del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva como ministro de la Casa Civil del Gobierno encabezado por Dilma Rousseff y continuó cuando la justicia suspendió la asunción, 40 minutos después, al entender que puede obstaculizar el proceso de corrupción por el que se lo investiga.


Tras conocerse la medida cautelar presentada contra el nombramiento de Lula, la Cámara de Diputados eligió hoy a los 65 miembros de una comisión especial que determinará si existen argumentos jurídicos para la apertura de un juicio político con miras a la destitución de Rousseff.


Si bien durante toda la jornada medios de prensa difundieron la anulación del nombramiento del ex presidente, hacia la tarde el titular de la Abogacía General de la Unión (AGU) de Brasil, José Eduardo Cardozo, aclaró que el líder del Partido de los Trabajadores (PT) ya es ministro de la Casa Civil pero no podrá ejercer las funciones de su cargo hasta que la Corte Suprema resuelva sobre la decisión judicial que suspendió su nombramiento. 


“Lula está con un impedimento en el ejercicio de los actos, pero está investido”, señaló Cardozo durante una rueda de prensa en Brasilia, tras asegurar que el Gobierno apelará la decisión de Itagiba Catta Preta Neto, el magistrado de la Corte Federal 4 de Brasilia que pidió la cautelar.


El abogado del Estado y ex ministro de Justicia declaró que el ministerio de la Casa Civil “no está vacante” y precisó que solo “hubo una suspensión de los efectos de la investidura del cargo”.


El ejercicio del cargo que Lula acababa de asumir fue suspendido por Catta Preta Neto quien consideró que Rousseff incurrió en “improbidad administrativa”, pues su intención fue que el nuevo ministro tenga foro privilegiado ante las denuncias que lo comprometen.


El juez, que según medios locales publicó tweet y posteos en redes sociales contra el gobierno de Rousseff y del que circularon fotos participando en la marcha del domingo que pidió la destitución de la mandataria, sostiene que la situación es “compleja y grave”, ya que el ex mandatario, indicó, al parecer fue designado por Rousseff para dotarlo de foro y escapar de la jurisdicción del juez Moro, que investiga el caso Petrobras.


Anoche, como antesala a la asunción, el juez Moro dio a conocer un audio grabado en el que Lula y Rousseff hablaban de la firma para el nombramiento del cargo, lo que despertó protestas en las calles contra el gobierno y la toma de cargo de Lula.


Hoy, la presidenta cuando encabezó la ceremonia de asunción a eso de las 11 de la mañana y rodeada de militantes y funcionarios, le dedicó, sin mencionarlo, un apartado a Moro y prometió la “más rigurosa investigación (porque) convulsionó a la sociedad lo cual viola garantías constitucionales y abre un precedente gravísimo”.


“Repudio, total e íntegramente, todas las versiones contra ese hecho”, agregó y advirtió: “Los golpes de estado comienzan así”. Paralelo a la medida presentada por el juez de Brasilia, el ministro Teori Zavaski, miembro del Supremo Tribunal Federal (STF, Corte) recibió hoy otro pedido de medida cautelar del opositor Partido Socialista (PSB) contra el nombramiento de Lula.


La tensión que despertó la cautelar tras la asunción en el Palacio de Planalto quedó graficada en los enfrentamientos que se desataron frente de la sede de gobierno entre militantes del PT y opositores.


En este marco, la Cámara de Diputados eligió hoy a los 65 miembros de una comisión especial que determinará si existen argumentos jurídicos para la apertura de un juicio político con miras a la destitución de la presidenta Rouseeff.


La elección de los miembros de la comisión fue el primer paso de un engorroso proceso que definirá si la mandataria será sometida a un juicio con miras a su destitución por irregularidades contables en las que el Gobierno supuestamente incurrió en sus balances de 2014 y 2015.


Las formaciones con mayor participación en la comisión serán el PT de Rousseff, y el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del vicepresidente Michel Temer -primero en la línea sucesoria en caso de una destitución- y que alberga alas disidentes que apoyan el juicio político.


La elección de los miembros de la comisión se dio en medio de un constante alboroto, con la bancada opositora entonando “Fuera Dilma” y el oficialismo acusándolos de “golpistas”. 


El anuncio de la elección de la comisión, hecho por el presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha, quien responde ante el Tribunal Supremo a un proceso por presunta corrupción vinculada a la estatal Petrobras, fue festejado por los opositores, que entonaron el himno nacional entre las protestas de los legisladores del oficialismo.


La comisión ahora deberá elegir a su directiva y al diputado que actuará como instructor y notificar oficialmente sobre el proceso a Rousseff, quien tendrá un plazo de diez sesiones para presentar su defensa.


El proceso inició en diciembre pasado, pero fue interrumpido por una decisión de la Corte que identificó “errores de procedimiento”. El Supremo esclareció el trámite ayer y hoy, al calor de la profunda crisis política que mantiene acorralada a Rousseff, la Cámara baja decidió retomar de inmediato el trámite para un eventual juicio político. “



Mañana es preciso que las calles estén ocupadas por la gente que no tiene miedo a la derecha” 

Por Rute Pina, De Brasil de Fato, 17 de marzo 2016.- 

Valter Pomar – historiador y profesor del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal del ABC (UFABC), en São Paulo – afirma que “la derecha” no quiere acuerdos, ni está preocupada con discursos acerca del Estado de derecho”


Valter Pomar | Foto: Agência PT

El escándalo que estalló en las últimas semanas tras el intento de detener al ex presidente Lula por supuestos casos de corrupción, su posterior designación y la pose – hoy (17) por la mañana – como ministro-jefe de la Casa Civil, generaron un ambiente de convulsión en las calles de diversos puntos del país que repercute en el cambiante escenario político.

En medio de acciones calificadas de golpistas por los movimientos populares, los partidos de derecha, en complicidad con sectores del poder judicial, de la policía federal y con los medios de comunicación empresariales, presionan al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, que se ve obligado a tomar medidas para hacer frente a los intentos distituyentes que amenazan al pueblo brasileño.


Consultado sobre la nominación del ex presidente Lula como ministro-jefe de la Casa Civil y la reacción de sectores conservadores de la sociedad en manifestaciones en las calles durante la noche del miércoles (16), Valter Pomar – historiador y profesor del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal del ABC (UFABC), en São Paulo – afirma que “la derecha” no quiere acuerdos, ni está preocupada con discursos acerca del Estado de derecho”.


Según el profesor, las movilizaciones nacionales convocadas por movimientos populares, sindicatos y partidos políticos – organizados en torno de la Frente Brasil Popular – para este viernes (18) en todo el país, son una oportunidad para los sectores de izquierda reaccionar a la ofensiva de la derecha frente al actual panorama.


Como ex dirigente nacional del Partido de los Trabajadores, Pomar reflexiona acerca del posicionamiento del partido y la necesidad del PT debe dar una respuesta a la crisis, no solamente en las calles sino también en el gobierno. Aceda al analices de Valter Pomar sobre la actual coyuntura brasileña.


Brasil de Fato: ¿Cuál es su evaluación sobre la ida del ex-presidente Lula al gobierno como ministro de la Casa Civil? Valter Pomar: La oposición quiere el impeachment de la presidenta Dilma y quiere impedir que Lula dispute las elecciones del 2018.


Para derrotar a la oposición, precisamos de movilización social y mudanzas en la conducta del gobierno. Su presencia contribuye en este sentido, especialmente en la modificación de la política económica.


Por ejemplo, archivando la Reforma de la Previdencia, el “ajuste fiscal de largo plazo”, los altos intereses y la privatización de activos estratégicos. La ida de Lula para el gobierno generó una reacción brutal de la derecha.


La situación está precipitándose rápidamente. La derecha va a trabajar por el desenlace en los próximos días. Buscarán criminalizar a Lula e impedir su pose, en la Justicia y en las calles. Buscarán impedir a la presidenta Dilma y sabotear su gobierno.

Buscarán destruir a la izquierda y agredir físicamente a nuestra militancia.

Brasil de Fato: ¿Cómo evalúa la divulgación de la conversación telefónica de la presidenta Dilma Rousseff y de Lula, y la respuesta que eso desencadenó, con protestas en frente del Palacio del Planalto y en otros locales del país en la noche del miércoles (16)? 

Valeter Pomar: La situación es extremadamente difícil. La derecha está en la ofensiva y articulado Moro [Sergio Moro, titular de la 13ª Vara Criminal Federal de Curitiba/Paraná que encabeza la Operación Lava Jato, responsable de investigar supuestos actos de corrupción en la empresa estatal Petrobras], los grandes medios de comunicación empresariales y las masas, consiguió ganar amplios sectores de la sociedad con su interpretación acerca de la presencia de de Lula en el gobierno. El acto del miércoles por la noche, en la Avenida Paulista (São Paulo) y en otros puntos del país, son una demostración de esto. La derecha no quiere acuerdo, ni está preocupada con discursos acerca del Estado de Derecho.

La divulgación de una grabación ilegal entre la presidenta y el ex presidente demuestra la absoluta falta de límites del justiciero de Curitiba y sus aliados de la Policía Federal. A pesar de todo, todavía hay tiempo y medio para reaccionar.


El lado de allá está dividido sobre cómo hacer, sobre quien colocar en el lugar y sobre como “cortar las alas” del justiciero [el juez Sergio Moro] (que en el afán de destruir al PT, entra en el juego sucio de la derecha).


Hay tiempo para reaccionar, porque los sectores democráticos y de la izquierda perciben cada vez mejor lo que está en juego. Y el gobierno tiene medios para tomar medidas prácticas. Medidas contra los jurista de la derecha, contra el gangsterismo político, contra los agentes del estado que están actuando por fuera de la ley.


Y, principalmente, medidas que mejoren inmediatamente la situación de los sectores populares. Sin recuperar el apoyo popular, el Palacio se convertirá en una trampa.


Brasil de Fato: En su visión, ¿Cómo los sectores de izquierda pueden posicionarse en este contexto político? 

Valter Pomar: De inmediato, jugando todas las energías en la manifestación del viernes (18). Precisamos no apenas de mucha gente; precisamos también de mucha combatividad. La oposición de derecha precisa saber que ellos no tendrán un minuto de paz, caso insistan en pisotear las libertades democráticas, caso sigan adelante en el golpismo.

El día 18 de marzo es preciso que las calles estén llenas de ciudadanos y ciudadanas dispuesto a dejar claro, para las derechas, que el golpismo no tendrá un segundo de paz. El día 18 de marzo es preciso que las calles estén ocupadas por gente que no tiene miedo de la derecha, ni miedo de la derrota.


Más allá del día 18 de marzo, es preciso trabajar duro no apenas para detener, pero también para derrotar a la oposición de derecha. Por ejemplo, también, en las elecciones del 2018, cuando precisamos conquistar un quinto mandato, en condiciones que no permitan hacer reformas estructurales.


Claro, todo eso depende de recuperar el apoyo de la clase trabajadora y de los sectores populares. En el fondo, se trata de hacer una reorientación del programa, de la estrategia y del modus operando de las izquierdas, especialmente del Partido de los Trabajadores. 


Brasil de Fato: La presidenta Dilma ya afirmó que no renuncia y que el pedido de impeachment, otro deseo de la oposición, tendría que pasar por un proceso en el Tribunal Superior Electoral (TSE) o por el rito en la Cámara de los Diputaos, ambos largos procesos. ¿Cómo queda la gobernabilidad en el próximo periodo? ¿Cuál es el papel de Lula en estas articulaciones?

Valter Pomar: Todo lo que aconteció desde el 2003, probó que la gobernabilidad no puede depender apenas, ni principalmente, del apoyo parlamentar e institucional. Precisamos de apoyo popular y de la movilización social, que depende en buena medida de las medidas prácticas que o gobernó adopta para mejorar la vida de las personas. Por otro lado, la oposición de derecha son varias: la que está en las calles, la que está en los medios, la que está en Curitiba, la que está en el Congreso, la que actúa dentro del gobierno.

Para lidiar con todo eso, será preciso, como dije antes, cambiar la conducta general del gobierno y hacer mucha movilización social. Además, lo que aconteció en los días 4 [abordaje coercitivo de Lula por la Policía Federal en São Paulo] y el 13 de marzo [manifestaciones de la derecha en las calles] demuestra que hay un sector de la derecha que está con prisa y gana, mucha prisa y ganas.


Derrotar a esta gente va a exigir más capacidad de articulación. Brasil de Fato: Sobre la manifestación pro impeachment del día 13 de marzo, aunque las protestas tengan crecido, el diario “Folha de S. Paulo” publicó un perfil socioeconómico de las manifestaciones que indica que había el mismo extracto social elitista que estaba en la Avenida Paulista el año pasado.


Al mismo tiempo, hay un descontento generalizado con el gobierno y si política económica, opero esa parcela de la población no adhirió el año pasado. ¿Por qué y qué significa eso? 

Valter Pomar: De hecho, las manifestaciones del 13 de marzo fue una especie de “grito de los incluidos”. Pero esto no quiere decir que las periferias estén contentas. Por el contrario, hay varias señales de que la mayoría de la clase trabajadora está descontenta. Y tienen motivos para eso, entre los cuales destaco el crecimiento del desempleo.

También hay varias señales de que el discurso de la derecha penetró en los sectores populares. Nuestro desafío es revertir esto, atreves de la lucha política e ideológica, de la movilización social y de cambios prácticos en la conducta del gobierno.


Brasil de Fato: ¿Cuántas y cuales e las medidas del “Programa Nacional de Emergencia”, lanzado el mes pasado por el Directorio Nacional del PT, tiene más chances de ser llevadas adelante por la presidenta Dilma? 

Valter Pomar: Todas. Hay medidas para apoyar a los sectores más golpeados por la crisis. Hay medidas que apuntan a que los ricos paguen impuestos, para el Estado tener recursos para hacer las políticas sociales y de desarrollo. Hay medidas que apuntan a retomar el crecimiento y el desarrollo, por ejemplo, usando parte de nuestras reservas externas.

Todo pode ser llevado adelante, desde ya. Enfrentaremos, es claro, fuerte oposición. Pero siempre es mejor sufrir oposición por hacer las cosas ciertas.



DIRIGENTE DEL MST DE BRASIL, JOAQUIN PIÑERO HABLA DE LA SITUACIÓN EN SU PAÍS DONDE LA DERECHA INTENTA DERROCAR A DILMA ROUSSEF



Suspende juez investidura de Lula como jefe de gabinete

jue, 17 mar 2016 

El ex presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, durante su toma de protesta como jefe de ganinete de la presidenta Dilma Rousseff, hoy en Brasilia. Foto Afp Brasilia.


Un juez federal de Brasilia logró suspender de forma provisional la investidura del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva como ministro del gobierno de Dilma Rousseff, mediante un recurso que admite apelación, informaron medios locales.


El juez Itagiba Catta Preta, que admitió la petición al respecto de una acción popular, suspendió la designación de Lula en ese cargo o en cualquier otro que le otorgue prerrogativa de fueros, un privilegio que permite que sólo pueda ser juzgado por el Supremo Tribunal Federal, la corte de mayor rango del país.


Lula, quien enfrenta una denuncia penal y una petición de prisión preventiva por sus presuntos nexos con la red de corrupción que operó en Petrobras, había asumido poco antes como titular de la cartera más importante del ejecutivo de Rousseff.


El juez considera que su designación busca interferir en la actuación de la Justicia y la Fiscalía, ya que las acciones contra el ex mandatario, de no verse protegido por los fueros, se tramitarían en instancias judiciales de más bajo rango.


“En vista del riesgo de daño al libre ejercicio del Poder Judicial, de la actuación de la Policía Federal y del Ministerio Público Federal (Fiscalía), admito el pedido de suspender el acto de nominación del señor Luia Inacio Lula da Silva para el cargo de ministro de Estado del Gabinete Civil de la Presidencia de la República, o de cualquier otro que le otorgue prerrogativa de fueros”, expresó el juez Itagiba Catta Preta, del 4.


Tribunal del Distrito Federal. La decisión será ahora analizada por el Tribunal Regional Federal de la 1. Región.




Entre protestas, asume Lula como jefe de gabinete de Rousseff 

jue, 17 mar 2016 

Manifestantes antigubernamentales y simpatizantes del ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva se enfrentaron en los alrededores del palacio presidencial este jueves. Foto Ap Brasilia.


El ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva asumió hoy como ministro jefe de gabinete del Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, en medio de protestas en las calles y gritos de apoyo y también abucheos dentro de la sede presidencial.


La ceremonia de asunción tuvo lugar en un ambiente de mitin político que atribuía a “golpistas” las denuncias de corrupción que desestabilizan al gobierno. “¡No habrá golpe! ¡No habrá golpe!”, gritaban los asistentes al acto en el Palacio de Planalto, en Brasilia, interrumpido por un opositor que gritó: “¡Vergüenza!”, ante los abucheos de los presentes. 


La entrada de Lula al gobierno es presentada por los analistas como una última tentativa de Rousseff para evitar el juicio de destitución que impulsa en su contra la oposición en el Congreso, por presunta manipulación de las cuentas públicas.


“Cuento con su experiencia de expresidente, con su identificación con el pueblo de este país, con su incomparable capacidad (…) de entender a ese pueblo y de ser entendido y amado por él”, afirmó la mandataria, levantando estruendosos aplausos.


“Usted tiene la grandeza de los estadistas y la humildad de los verdaderos lideres”, agregó Rousseff, que ocupó cargos ministeriales, incluyendo el de jefa de gabinete, durante los dos mandatos de Lula (2003-2010).


La presidenta Rousseff firmó por la mañana los términos del mandato del ex presidente Lula da Silva como su nuevo jefe de gabinete.


Manifestantes chocan en Brasilia antes de toma de protesta 

Partidarios deLula da Silva chocaron brevemente el jueves con opositores a su Partido de los Trabajadores en los alrededores del palacio presidencial, previo a su toma de protesta como jefe de gabinete.

La policía dijo que usó gas pimienta para impedir un enfrentamiento entre los grupos rivales y separar a unos 300 manifestantes de la oposición que intentaban entrar a la plaza, ocupada por más de 300 manifestantes a favor del gobierno.


Cientos de manifestantes contra el gobierno pidiendo la impugnación de Rousseff y el arresto de Lula también bloquearon la Avenida Paulista de Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña y centro económico del país


 La moneda y las acciones de Brasil subieron con fuerza el jueves en los primeros negocios, ya que un segundo día de protestas para pedir la salida de Rousseff aumentó las apuestas a que esto efectivamente ocurrirá.


La designación de Lula en el gabinete, un movimiento visto por sus críticos como una forma para defender al ex presidente de las acusaciones en una investigación de corrupción, desató grandes protestas en varias ciudades brasileñas el miércoles.


La economía brasileña se encuentra estancada en la peor recesión en una generación y el descontento popular con Rousseff está creciendo a medida que una investigación sobre los sobornos y arreglos políticos en torno a la petrolera estatal Petrobras alcanza a su círculo íntimo.



Senado brasileño decidirá sobre juicio político contra Rousseff 

mié, 16 mar 2016 

Detractores del gobierno de Dilma Rousseff salen a las calles esta noche, en Sao Paulo. Foto Afp Brasilia. El juicio de destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, podrá proseguir, aunque el Senado, más favorable a la mandataria que la Cámara de Diputados, tendrá la última palabra, confirmó este miércoles la Corte Suprema.


Por 9 votos contra 2, los jueces del máximo tribunal del país rechazaron los recursos presentados por el líder de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, que cuestionaban las reglas establecidas en diciembre y acabaron trabando el proceso.


El máximo tribunal estipuló a fines del año pasado que el Senado -donde el gobierno cuenta con mayor apoyo que en la Cámara de Diputados- tendrá la palabra final para admitir un juicio político contra la presidenta.


La Corte anuló asimismo en diciembre la comisión especial de mayoría opositora elegida por voto secreto y pidió reiniciar el proceso en una votación abierta. Cunha, acérrimo adversario de Rousseff, cuestionó esas decisiones, argumentando que se trataba de una intromisión del Poder Judicial en el Legislativo.


Pero este miércoles los jueces rechazaron sus cuestionamientos y mantuvieron firmes las nuevas reglas. Esta resolución permite a la Cámara de Diputados proseguir con el trámite, e instalar la comisión especial que analizará en primera instancia si existen argumentos para abrir un juicio contra la mandataria izquierdista.


Reelegida en 2014 al frente del mayor país de Sudamérica, Rousseff es acusada por juristas y opositores de aumentar gastos sin permiso previo del Congreso y de tapar agujeros del presupuesto con préstamos de bancos estatales.


El pueblo de Brasil da espaldarazo a Lula Da Silva 

Telesur, 18 marzo 2016.- 

En rechazo a los intentos de golpe de Estado contra Rousseff los brasileños marchan hoy en todo el país para defender la democracia del gigante del Sur.


Maceió, capital del estado brasileño de Alagoas, fue la primera ciudad que arrancó este viernes con la jornada de marchas convocadas por el Frente Popular Brasil en apoyo al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva y la presidenta Dilma Rousseff, ambos víctimas de ataques de factores de la derecha de este país.


Los actos que se realizan en defensa de la democracia en toda la nación son protagonizados por organizaciones y movimientos sociales y tiene como punto central la plaza Centenario, en São Paulo, Brasil.


En un comunicado, el Frente Popular expresó que este viernes es un gran día “para celebrar la democracia que tenemos en nuestro país, lo que garantiza a todos expresar sus opiniones y posiciones dentro de la ley y sin violencia”.


Llamaron a los ciudadanos a movilizarse. “Ven ahora, con nuestras banderas, pancartas, el vigor y la animación celebrar y reafirmar nuestros valores democráticos y legales”. El integrante del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), João Pedro Stédile, refirió que hay clases sociales de poder interesadas en manipular la opinión pública “y han creado una especie de comando especial compuesto por el poder judicial y fiscales para convertirse en ‘dueños de la verdad’ y atentar contra el Estado”.


Más 60 organizaciones populares, sindicales y sectores políticos de izquierda fueron convocadas a la manifestación nacional este viernes en defensa de los derechos sociales, de los trabajadores y contra el golpe de Estado.




Brasil se debate entre el golpismo y el ajuste. 

Por Carlos Aznares / Resumen Latinoamericano / 18 de marzo de 2016 – 

Lo que está ocurriendo en estos días en Brasil es de manual. Del Manual de Golpes Blandos, Suaves y otras variedades, que el Imperio, con la ayuda de cómplices locales ejecuta reiteradamente en el continente latinoamericano y en otros rincones del planeta.


Se ataca a la Presidenta Dilma Rousseff legítimamente elegida por el voto popular desde varios flancos. Y en todos ellos la derecha emplea diversos recursos para el hostigamiento, como es el hecho de lanzarse a la calle masivamente en las grandes capitales, cantando consignas destituyentes y exhibiendo en algunos casos banderas norteamericanas (para que nadie duda quien está detrás de este tinglado) o haciendo el saludo hitleriano, no como una humorada sino como reafirmación de principios.


Así, San Pablo, Río de Janeiro y otros enclaves han vuelto a inundarse de camisetas con los colores de la bandera brasileña, pero no para festejar un triunfo futbolístico sino para “cambiar” (palabreja muy de moda y con varios significados) al gobierno progresista por otro de signo contrario.


Detrás de estas algaradas “populares” (como dicen los periodistas más canallas de la Red O’Globo), está el protagonismo del terrorismo mediático, que en este caso embiste contra Dilma y a Lula, aprovechando algunos datos de la realidad, (entre ellos, los continuos actos de corrupción de algunos funcionarios y dirigentes del PT), para generar campañas de desprestigio en los que se mezclan certezas con infamias.


Si faltara algún ingrediente, el tan anunciado “impeachment” o juicio político contra la Mandataria, impulsado por el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha (del partido “aliado” del gobierno, el social-demócrata-derechista PMDB), ahora parece que avanza con luz verde y en las próximas horas es muy probable que Dilma tenga que estructurar una defensa sólida si no quiere que la destituyan por esa vía.


En el otro andarivel, la “esperanza” del PT y de la propia Dilma, el ex presidente Lula da Silva no ha podido separarse del acoso, como hubiera deseado. Para impedirlo la derecha cuenta con el juez Sergio Moro, “investigador” del affaire de corruptela en Petrobras, que tiene a Lula en un ojo y a Dilma en el otro.


Si por él fuera, ambos estarían presos, sin contar con la más mínima prueba, pero eso también es parte de los “golpes blandos” no tan blandos. Moro se parece más a un agente de algún Servicio de Inteligencia foráneo que a un imparcial magistrado decidido a impartir justicia (recuerda mucho al fallecido Fiscal argentino Nisman), y usando sus atribuciones de juez federal es el que ordenó semanas pasadas el virtual allanamiento de la casa de Lula por 200 policías paulistas, y lo hizo trasladar a su despacho.


Un colega suyo, Itagiba Catta Preta Neto, subió la apuesta y no dejó que Lula disfrutara por lo menos un día de su nombramiento como Jefe de Gabinete, suspendiendo ese mandato presidencial, acusando a Dilma de intentar obstruir la justicia.


¿Cual fue la excusa? Una escucha ilegal de una conversación entre la Presidenta y Lula. Más allá de que después de lo que le ocurriera a Dilma con el espionaje realizado tiempo atrás por EEUU, debería haber tomado previsiones y no usar el teléfono como si fuera Facebook, es evidente que quien escuchó, filtró y armó la campaña aniquiladora, tiene olor, otra vez, a servicios de inteligencia foráneos.


Con semejante panorama, valen algunas reflexiones para estas horas inquietantes y peligrosas, en las que Estados Unidos y sus bufones locales intentan hacer una carambola perfecta, subiendo en poco más de dos meses, un par de nuevas estrellas a su emblemática bandera.


Primero Argentina con el obediente alumno Mauricio M. y en Brasil con el que sea (hay varios candidatos en las línea de partida) o que mejor haya contribuido a un eventual derrocamiento del gobierno actual. Antes que nada, reconocer que en las propias filas del gobierno, se coló con fuerza el discurso del enemigo.


De qué otra manera hay que calificar a los planes de ajuste impulsados por el “Chicago boy” Joaquim Levy, designado contra la opinión de todos y cada uno de los votantes de izquierda a los que Dilma había acudido en la última elección para que la ayudaran “a frenar a la derecha”.


Luego, reemplazó al neoliberal Levy por otro ídem, Nelson Barbosa, propinando un nuevo cachetazo en el rostro de los trabajadores, campesinos y estudiantes que exigían girar a la izquierda con prontitud para que no pase lo que está ocurriendo ahora. Apostar al sostenimiento del capitalismo con un discurso progre ya no va más, y es hora que estos mandatarios que aún quedan en el continente tomen nota.


El capitalismo no es ni suave ni blando ni simpático, es salvaje y cuando tiene que sacarse de encima a quienes dicen sostenerlo con levedad, lo hace sin más miramientos. La segunda gran anormalidad de este y otros gobiernos similares es la naturalización de la corrupción en filas propias.


Que un funcionario destacado birle 6.000 millones de dólares, o que un tesorero del Partido esté entre rejas por embolsarse cifras mayores, no es una hazaña de la derecha, sino que simplemente se aprovecha de un flanco más que débil que la propia izquierda debería ser la primera en rechazar.


Si los partidos necesitan financiación, que sus dirigentes se expriman el cerebro para ver como lo logran, pero de ninguna manera puede tolerarse que en el campo popular se comente que tal o cual es corrupto y todo siga como si fuera una anécdota. La tercera y muy grave falencia es que todos estos retrocesos provocan desencanto y desmovilización en las propias filas, y en ese sentido la derecha se lanzó a ganar la calle de manera masiva.


Eso es muy peligroso, ya que una de las premisas fundamentales de quien se dicen de izquierda, no es merodear tanto por los cargos y las instituciones, sino estar a pie de calle, como muy bien lo ha planteado el MST de Brasil y todas las organizaciones que componen el Frente Brasil Popular.


Ellos si que no se equivocaron en los análisis, precisamente porque están en las bases, son las bases, y a la vez representan la única garantía de que este gobierno no caiga como pretenden los gringos.


Dicho esto, y frente al grave cuadro de situación actual, de nada sirve restregar las heridas producidas por las graves falencias de gobiernos “nuestros” que a veces no lo parecen tanto, sino que es necesario evitar que sean derrocados.


Porque en su caída, como ocurriera con el caso argentino, arrastran al resto. Todo lo que viene después es más miseria y desocupación para los más humildes, es neoliberalismo extremo, o para ser más claros es Mauricio Macri multiplicado por 2 o por 3, ya que quien no conoce a la derecha brasileña no sabe lo que son capaces de generar. Algo parecido a lo que ocurriría en Venezuela si los escuálidos se hicieran con el gobierno, o en Cuba si se instalara la gusanera.


Estados Unidos quiere quedarse con Brasil y su Amazonia, y si no se prenden todas las alarmas y se gana la calle como ya lo están haciendo miles de militantes populares (repudiando al golpismo derechista pero no olvidándose del ajuste actual), de nada servirá quejarse posteriormente.


A pesar de todo lo denunciado, no es lo mismo un gobierno plagado de limitaciones ideológicas, que en vez de mimar al capital debería abrazarse con los que luchan contra él y quieren el socialismo, que un gobierno fascistoide, amigo de la Alianza del Pacífico, los tratados de libre comercio que producen más dependencia, y una política exterior de relaciones carnales con EEUU, que condene a Venezuela, a Cuba y al resto de los países del ALBA.


No son lo mismo, y por eso no hay que tener dudas en apoyar a las organizaciones sociales y populares que ahora mismo están dispuestos a convertirse en un muro para que el fascismo no se apodere de Brasil.




“El griterío no me va a dejar de rodillas”, afirma Dilma 

Resumen Latinoamericano / Alba Movimientos-Brasil de Fato / 18 de marzo de 2016 – 

En la mañana de ayer (17), el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, tomó pose en Brasilia (DF) como ministro-jefe de la Casa Civil. La ceremonia ocurrida en el salón noble del Palacio del Planalto, contó con un duro discurso de la presidenta Dilma Rousseff.


“los griteríos golpistas no van a sacar a nuestro gobierno del rumbo y dejarme de rodillas”, afirmó.


El tono elevado del discurso se dio un día después de que el juez federal Serio Moro (jurista que encabeza la Operación Lava Jato por supuestos actos de corrupción en la empresa estatal Petrobras) pinchara la conversación entre Dilma y Lula.


El contenido fue obtenido a partir de maniobras consideradas ilegales por muchos juristas. 


Justicia

Después de afirmar que la experiencia de Lula ayudará “a colocar el país en el rumbo”, Dilma pasó a las críticas sobre la actuación de jueces y procuradores en la Operación Lava Jato. Rousseff afirmó que todas las investigaciones deben basarse en los principios de “presunción de inocencia y amplio derecho a la defensa”.

Según la presidencia, la actual del judiciario exige “objetividad, serenidad, discreción e impersonalidad”.


Arbitrariedades 

Dilma atacó directamente los hechos ocurridos el miércoles (16).

No hay respeto a la Justicia cuando las garantidas constitucionales de la propia Presidenta de la Republica son violadas. No hay justicia cuando denuncias son tornadas públicas de forma selectiva”, afirmó.


De acuerdo con Rousseff, el contenido filtrado no apunta a ningún desvío por parte del gobierno. Según ella, fue una “conversación republicada. Nada que pudiese levantar cualquier sospecha”.


Golpe 

En su discurso, la presidenta apuntó que los rumbos que la actuación judicial viene tomando en Brasil pueden ser un riesgo a la estabilidad democrática, resaltando que las garantías constitucionales deben valer para todos los ciudadanos.

“Si hieren las prerrogativas presidenciales, ¿qué harán con las del ciudadano común?”, se preguntó. Dilma fue aun más directa en su crítica a las medidas de la Operación Lava Jato. “Investigaciones basadas en escuchas ilegales no favorecen la democracia en este país. Queda claro el objetivo de atravesar la frontera del Estado Democrático de Derecho”. Para ella, lo ocurrido “abre un antecedente gravísimo”.


“los golpes amenazan así, afirmó en forma directa la presidenta.


Pose

Además de Lula, también tomaron pose dos nuevos ministros: Eugenio Aragão, responsable por la Justicia, y Mauro Lopes, que quedará en la Secretaria de Aviación Civil. Jaques Wagner, substituido por Lula, pasará al comando del Gabinete Personal de la Presidencia de la Republica.
Traducción: Maria Julia Giménez



Anularon la segunda cautelar y Lula puede asumir como ministro de Casa Civil

Resumen Latinoamericano / Télam / 18 de marzo 2016.-
UN TRIBUNAL DE RÍO DE JANEIRO ANULÓ LA SEGUNDA DE LAS MEDIDAS CAUTELARES PRESENTADAS CONTRA EL NOMBRAMIENTO DEL EX PRESIDENTE BRASILEÑO COMO MINISTRO EN EL EJECUTIVO DE DILMA ROUSSEFF.

Un tribunal de Río de Janeiro anuló este viernes la segunda de las cautelares presentadas contra el nombramiento del ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva como ministro de Dilma Rousseff, por lo que el ex mandatario puede ejercer su cargo de ministro, según confirmaron voceros de la Abogacía General de la Unión (AGU) a la agencia EFE.


Lula fue nombrado ministro de la Casa Civil el pasado miércoles y un día después fue investido, pero entonces dos jueces ordenaron suspender los efectos de su posesión, a partir de sendas demandas presentadas por partidos y grupos opositores.


La primera cautelar, tomada en un tribunal de Brasilia, fue anulada el jueves, y la segunda, que procedía de una corte de Río de Janeiro, fue reprobada por el Tribunal Regional Federal de la Segunda Región, corte de segunda instancia.


En su decisión, el vicepresidente de la corte, Reis Fride, argumentó que la corte de Río de Janeiro no es competente para impugnar un acto decidido por la presidenta Rousseff, que solo podría ser contrariada por el Tribunal Supremo, según un comunicado.


Además, el magistrado Fride consideró que “no le cabe al Judiciario inmiscuirse en consideraciones de carácter político” y valoró que la suspensión del nombramiento de Lula podría acarrear una “grave lesión” al orden público y a la economía, considerando “el riesgo de agravamiento de la crisis político-social que la nación atraviesa”.


La Abogacía General de la Unión solicitó hoy al Tribunal Supremo que unifique las decenas de demandas que los opositores han presentado en cortes de todo el país para cuestionar el nombramiento de Lula como ministro.


Entre otros argumentos, la oposición considera que el nombramiento es ilegal porque se trata de una supuesta maniobra para que Lula evite ser juzgado por corrupción en los tribunales comunes.


Los opositores sostienen que Lula no puede ser nombrado ministro al estar bajo investigación y haber sido acusado formalmente de delitos de enriquecimiento ilícito, blanqueo de dinero y falsificación de documentos.


La condición de ministro le garantiza un fuero privilegiado y supone que las causas en su contra salgan de la órbita de la Justicia común y pasen a la Corte Suprema. Además alegaron que existe la posibilidad de que se sirva de su cargo, que goza de muchos poderes, para influir en la Policía, en la Fiscalía y en los tribunales con la intención de obstruir el curso de la Justicia.


A pesar de las cautelares, el abogado del Estado, Eduardo Cardozo, explicó el jueves que Lula no dejó de ser ministro y solo fue impedido de ejercer sus funciones hasta que la decisión judicial fuera resuelta.




Médicos populares brasileños repudian las tentativas de “golpe jurídico-mediático” 

Resumen Latinoamericano / Alba Movimientos-Saude Popular/ 18 de marzo de 2016 – 

Delante de esta realidad coyuntural, la Red Nacional de Médicas y Médicos populares se posicionan contra la agenda política-económica, por ofrecer riesgos a la manutención del Estado de Derechos, y contra el Golpe que pretende romper el orden democrático como primer paso para subyugar a las clases subalternas del país”.


La Red Nacional de Médicas y Médicos Populares lanzó una nota en la que analiza el actual momento político del país y repudia la tentativa de un “golpe jurídico-mediático” en curso en Brasil. Para la Red, hay objetivos claros en la movilización de las fuerzas conservadoras del país, que sería “domesticar a las fuerzas que proponen un proyecto soberano de país”, queriendo “desmantelar la Petrobras, privatizar a la Caixa Econômica Federal, arrancar los recursos de la Previdencia y retirar los gastos obligatorios en derechos sociales”.


En cuanto a la salud, afirman que “esta agenda puede agravar aún más el cuadro de sub-financiamiento del Sistema (de salud pública). Llevando al completo caos en la Salud con el cierre de establecimientos, el fin del Programa “Mais Médicos para o Brasil”, ampliación de las privatización y aumento de la desasistencia ya bastante grave”.


“No podemos tergiversar en cerrar filas en la defensa de la Democracia que costó tanto a las generaciones que nos anteceden. Así como el Frente Brasil popular –de la cual somos orgullosamente miembros- también defendemos un cambio Radical en la política económica, la protección de los intereses de la Soberanía Nacional con la Defensa de Petrobras y la retomada de una agenda de crecimiento con aumento del presupuesto para políticas públicas en Educación, Reforma Agraria, Seguridad Social, políticas de inclusión social, etc”.


Acceda a la nota completa:

Nota Publicas de la Red Nacional de Médicas y Médicos Populares Resistiremos al Golpe”! En Defensa de la Democracia y de los Derechos Sociales! Desde 2014 se evidenció la tensión de dos proyectos políticos de país. Uno, victorioso, que implica la continuidad de la tentativa de un desenvolvimiento soberano con reducción de las desigualdades y el avance en la democratización al acceso de oportunidades para el ascenso social.

El otro, derrotado, se traduce en la sumisión del País a una agenda restricta y secuestradora de las conquistas y garantías, con señales favorables al capital financiero y a los intereses extranjeros. En medio de este proceso, a pocos días de la victoria, en una de las elecciones más polarizadas de la Nueva Republica, la Presidenta Dila Rousseff cedió a los intereses económicos colocados por la agenda derrotada, intentando así un nuevo pacto nacional pos electoral, ofreciendo espacios para la agenda conservadora en el plano de la economía.


Esta movilización fue la partera del ajuste fiscal, de retirada de los derechos de os trabajadores y, más recientemente, de la propagada Reforma de la Previdencia. En el área de la salud, la política de “entrega a los anillos” costo la concesión do Ministerio de Salud para o PMDB, en un intento de garantizar la mayoría parlamentaria y barrer el proceso de Impeachment.


No bastaron estos retrocesos en el ámbito del Ejecutivo, que tuvimos la elección del parlamento más conservador desde la redemocratización, haciendo avanzar en una velocidad jamás vista la agenda conservadora en el legislativo. Proyectos que atacan la soberanía nacional –como el del diputado Jose Serra, que acaba con la Ley de división en la explotación de petróleo del Pré-sal – e los derechos sociales – como los proyectos contra las prácticas de anticoncepción de emergencia y asistencia de aborto, reducción de la edad de imputabilidad, legalización de la tercerización y restricción de los derechos LGBT- son algunos de los innumerables ejemplos.


En el área de Salud, además de las derrotas en la pauta del presupuesto y en la apertura a la entrada de Capital Extranjero, incluso con el consentimiento del Gobierno de Dilma, también está en tratamiento el Proyecto de Enmienda Constitucional 451 (PEC) del diputado Eduardo Cunha, dando un tiro de muerte en el sistema Único de Salud.


No hay dudas de que Cunha es la síntesis de este parlamento degenerado y conservador, electo en 2014 con el dinero de las grandes empresas. Se suma a esta onda conservadora que enfrentamos en el escenario nacional, el contexto internacional, también de avance conservador. En Europa crecen las reacciones xenofóbicas y fascistas contra los inmigrantes que llegan al continente justamente por las guerras creadas por los Estaos europeos y Norte América en los países africanos y de Oriente Medio en búsqueda de petróleo.


La agenda global de Austeridad da el tono al “ajuste fiscal” para todas las económicas mundiales, creando amplios movimientos de reforma constitucionales, que ha intentando destruir la agenda del Pacto Social de posguerra. Buena parte del Sistema de Salud europeos, que son referencia para el mundo entero, están en crisis y corriendo serio riesgo de desmantelamiento.


Destacamos este contexto porque ninguna agenda Golpista en Brasil puede ser entendida sin que se observen estos presupuestos. Hay una agenda por detrás del Golpe en curso en Brasil que tiene un claro objetivo: domesticar a las fuerzas que proponen un proyecto soberano de país.


Quieren desmantela Petrobras, privatizar la Caixa Econômica Federal, arrancar los recursos de la Previdencia y reducir los costo obligatorios en derechos sociales. Quien tuviese dudas de la nueva agenda, basta observar el Programa Político contenido en el documento “Ponte para o Brasil” del PMDB. En los que toca a la Salud, esta agenda puede agravar aun más el cuadro de sub-financiamiento del Sistema, llevando al completo caos en la Salud, con el cierre de establecimientos, el fin del “Programa Mais Medicos para o Brasil”, ampliación de las privatizaciones y aumento de la desasistencia que ya es muy grave.


La agenda golpista encuentra cualquier tipo de experiencias para ponerse en marcha, y en nuestro país se abrazó el combate a la “corrupción” de forma genérica y al mismo tiempo selectiva, recurso utilizado desde la época del presidente Getulio Vargas.


Hoy se ve el intento de linchar públicamente al Partido de los Trabajadores (PT) y del más importante líder social del partido en las ultima décadas (Lula), porque los enemigos del pueblo saben que destruyendo estos dos pilares de la resistencia, conseguirán su objetivo con facilidad.


Por eso, se engaña a quien cree que la ofensiva conservadora estará satisfecho con acabar con el PT y Lula, porque en medio de esta maniobra se vienen creando en la sociedad un profundo sentimiento anti-solidario e irrespetuoso de los preceptos mínimos de la Democracia.


Esta ofensiva es contra los valores solidarios defendidos por el conjunto de la izquierda. Nunca se trató de realmente hacer una “limpieza” en la parte podrida del sistema político brasilero. Este es una narrativa para intentar ganar a la opinión pública entrampándola. El golpe jurídico-mediático en curso está claro.


No podemos tergiversar en cerrar filas en la defensa de la Democracia que cuesta tanto a las generaciones que nos antecedieron. Así como la Frente Brasil Popular –de la cual somos orgullosamente miembros- también defendemos un cambio Radical en la política económica, la protección de los intereses de la Soberanía Nacional con la Defensa de Petrobras y la retomada de una agenda de crecimiento con aumento del presupuesto par apolíticas publicas en Salud, Educación, Reforma Agraria, Seguridad Social, políticas de inclusión, etc. Delante de esta realidad coyuntural, la Red Nacional de Médicas y Médicos Populares se posiciona contra esta agenda político-económica, por ofrecer riesgos a la manutención del Estos de Derechos, y contra el Golpe que pretende romper el orden democrático como primero paso par subyugar a las clases subalternas de este país.


Ni un paso atrás! Resistiremos al golpe” Red Nacional de Médicas y Médicos Populares Traducción: Maria Julia Giménez 




Especial Brasil 

18 de marzo: Una multitud “en las calles por la democracia y contra el golpe”
Resumen Latinoamericano / 18 de Marzo de 2016.-

Organizados en defensa de la democracia y contra la tentativa de golpe que amenaza el Estado Democrático de Derecho, las movilizaciones que se efectúan en las principales ciudades de Brasil reúnen movimientos populares, sindicatos, partidos, artistas, intelectuales y todos aquellos que desean un país libre y soberano. Los derechos de los trabajadores y cambios en las políticas económicas y sociales también son banderas levantadas por los manifestantes.






Miles de manifestantes en la Avenida Paulista, de Sao Paulo


15 MIL PERSONAS SE MANIFIESTAN EN FORTALEZA


LA POLICIA REQUISA LOS OMNIBUS DE MILITANTES Y LOS HACE BAJAR DE LOS MISMOS PARA CHEQUEARLOS, EN EL DISTRITO FEDERAL.







Médicos populares brasileños repudian las tentativas de “golpe jurídico-mediático” 

por ALBA Movimientos · 18 marzo, 2016
Delante de esta realidad coyuntural, la Red Nacional de Médicas y Médicos populares se posicionan contra la agenda política-económica, por ofrecer riesgos a la manutención del Estado de Derechos, y contra el Golpe que pretende romper el orden democrático como primer paso para subyugar a las clases subalternas del país”.

La Red Nacional de Médicas y Médicos Populares lanzó una nota en la que analiza el actual momento político del país y repudia la tentativa de un “golpe jurídico-mediático” en curso en Brasil.


Para la Red, hay objetivos claros en la movilización de las fuerzas conservadoras del país, que sería “domesticar a las fuerzas que proponen un proyecto soberano de país”, queriendo “desmantelar la Petrobras, privatizar a la Caixa Econômica Federal, arrancar los recursos de la Previdencia y retirar los gastos obligatorios en derechos sociales”.


En cuanto a la salud, afirman que “esta agenda puede agravar aún más el cuadro de sub-financiamiento del Sistema (de salud pública). Llevando al completo caos en la Salud con el cierre de establecimientos, el fin del Programa “Mais Médicos para o Brasil”, ampliación de las privatización y aumento de la desasistencia ya bastante grave”.


“No podemos tergiversar en cerrar filas en la defensa de la Democracia que costó tanto a las generaciones que nos anteceden. Así como el Frente Brasil popular –de la cual somos orgullosamente miembros- también defendemos un cambio Radical en la política económica, la protección de los intereses de la Soberanía Nacional con la Defensa de Petrobras y la retomada de una agenda de crecimiento con aumento del presupuesto para políticas públicas en Educación, Reforma Agraria, Seguridad Social, políticas de inclusión social, etc”.


Nota completa:

Resistiremos al Golpe”!
En Defensa de la Democracia y de los Derechos Sociales! Desde 2014 se evidenció la tensión de dos proyectos políticos de país. Uno, victorioso, que implica la continuidad de la tentativa de un desenvolvimiento soberano con reducción de las desigualdades y el avance en la democratización al acceso de oportunidades para el ascenso social.

El otro, derrotado, se traduce en la sumisión del País a una agenda restricta y secuestradora de las conquistas y garantías, con señales favorables al capital financiero y a los intereses extranjeros.


En medio de este proceso, a pocos días de la victoria, en una de las elecciones más polarizadas de la Nueva Republica, la Presidenta Dila Rousseff cedió a los intereses económicos colocados por la agenda derrotada, intentando así un nuevo pacto nacional pos electoral, ofreciendo espacios para la agenda conservadora en el plano de la economía.


Esta movilización fue la partera del ajuste fiscal, de retirada de los derechos de os trabajadores y, más recientemente, de la propagada Reforma de la Previdencia. En el área de la salud, la política de “entrega a los anillos” costo la concesión do Ministerio de Salud para o PMDB, en un intento de garantizar la mayoría parlamentaria y barrer el proceso de Impeachment.


No bastaron estos retrocesos en el ámbito del Ejecutivo, que tuvimos la elección del parlamento más conservador desde la redemocratización, haciendo avanzar en una velocidad jamás vista la agenda conservadora en el legislativo.


Proyectos que atacan la soberanía nacional –como el del diputado Jose Serra, que acaba con la Ley de división en la explotación de petróleo del Pré-sal – e los derechos sociales – como los proyectos contra las prácticas de anticoncepción de emergencia y asistencia de aborto, reducción de la edad de imputabilidad, legalización de la tercerización y restricción de los derechos LGBT- son algunos de los innumerables ejemplos.


En el área de Salud, además de las derrotas en la pauta del presupuesto y en la apertura a la entrada de Capital Extranjero, incluso con el consentimiento del Gobierno de Dilma, también está en tratamiento el Proyecto de Enmienda Constitucional 451 (PEC) del diputado Eduardo Cunha, dando un tiro de muerte en el sistema Único de Salud.


No hay dudas de que Cunha es la síntesis de este parlamento degenerado y conservador, electo en 2014 con el dinero de las grandes empresas. Se suma a esta onda conservadora que enfrentamos en el escenario nacional, el contexto internacional, también de avance conservador. En Europa crecen las reacciones xenofóbicas y fascistas contra los inmigrantes que llegan al continente justamente por las guerras creadas por los Estaos europeos y Norte América en los países africanos y de Oriente Medio en búsqueda de petróleo.


La agenda global de Austeridad da el tono al “ajuste fiscal” para todas las económicas mundiales, creando amplios movimientos de reforma constitucionales, que ha intentando destruir la agenda del Pacto Social de posguerra.


Buena parte del Sistema de Salud europeos, que son referencia para el mundo entero, están en crisis y corriendo serio riesgo de desmantelamiento. Destacamos este contexto porque ninguna agenda Golpista en Brasil puede ser entendida sin que se observen estos presupuestos. Hay una agenda por detrás del Golpe en curso en Brasil que tiene un claro objetivo: domesticar a las fuerzas que proponen un proyecto soberano de país.


Quieren desmantela Petrobras, privatizar la Caixa Econômica Federal, arrancar los recursos de la Previdencia y reducir los costo obligatorios en derechos sociales. Quien tuviese dudas de la nueva agenda, basta observar el Programa Político contenido en el documento “Ponte para o Brasil” del PMDB. En los que toca a la Salud, esta agenda puede agravar aun más el cuadro de sub-financiamiento del Sistema, llevando al completo caos en la Salud, con el cierre de establecimientos, el fin del “Programa Mais Medicos para o Brasil”, ampliación de las privatizaciones y aumento de la desasistencia que ya es muy grave.


La agenda golpista encuentra cualquier tipo de experiencias para ponerse en marcha, y en nuestro país se abrazó el combate a la “corrupción” de forma genérica y al mismo tiempo selectiva, recurso utilizado desde la época del presidente Getulio Vargas. Hoy se ve el intento de linchar públicamente al Partido de los Trabajadores (PT) y del más importante líder social del partido en las ultima décadas (Lula), porque los enemigos del pueblo saben que destruyendo estos dos pilares de la resistencia, conseguirán su objetivo con facilidad.


Por eso, se engaña a quien cree que la ofensiva conservadora estará satisfecho con acabar con el PT y Lula, porque en medio de esta maniobra se vienen creando en la sociedad un profundo sentimiento anti-solidario e irrespetuoso de los preceptos mínimos de la Democracia.


Esta ofensiva es contra los valores solidarios defendidos por el conjunto de la izquierda. Nunca se trató de realmente hacer una “limpieza” en la parte podrida del sistema político brasilero. Este es una narrativa para intentar ganar a la opinión pública entrampándola. El golpe jurídico-mediático en curso está claro.


No podemos tergiversar en cerrar filas en la defensa de la Democracia que cuesta tanto a las generaciones que nos antecedieron. Así como la Frente Brasil Popular –de la cual somos orgullosamente miembros- también defendemos un cambio Radical en la política económica, la protección de los intereses de la Soberanía Nacional con la Defensa de Petrobras y la retomada de una agenda de crecimiento con aumento del presupuesto par apolíticas publicas en Salud, Educación, Reforma Agraria, Seguridad Social, políticas de inclusión, etc.


Delante de esta realidad coyuntural, la Red Nacional de Médicas y Médicos Populares se posiciona contra esta agenda político-económica, por ofrecer riesgos a la manutención del Estos de Derechos, y contra el Golpe que pretende romper el orden democrático como primero paso par subyugar a las clases subalternas de este país.


Ni un paso atrás! Resistiremos al golpe” Red Nacional de Médicas y Médicos Populares Traducción: Maria Julia Giménez Video: La policía reprimió a manifestantes, en medio de la crisis política Brasil



Usaron camiones hidrantes en San Pablo contra manifestantes que rechazan a Lula y a Dilma Rousseff.


La tropa de choque de la policía brasileña despejó esta mañana un campamento instalado desde la noche del miércoles en la Avenida Paulista de la ciudad brasileña de San Pablo, usado por opositores para reclamar la renuncia de la presidenta Dilma Rousseff.


Los manifestantes intentaban continuar bloqueando la principal avenida de la mayor urbe de Brasil para evitar la realización, en horas de la tarde, de una manifestación de la izquierda para defender a Rousseff y la designación como ministro de la Casa Civil del ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.


“No hubo detenidos”, dijo un portavoz policial, que indicó que el despeje de la avenida se realizó con camiones hidrantes y permitió el flujo de tránsito en esta ciudad con siete millones de vehículos.


A 300 metros de allí, frente al edificio del Museo de Arte de San Pablo (MASP), se esperan para las próximas horas miles de personas para defender al gobierno en un acto convocado “Contra el golpe y en defensa de la democracia” por el Frente Brasil Popular, del cual forman parte partidos y movimientos sociales.


La manifestación pretende ser una respuesta a la movilización del domingo pasado que pedía la renuncia de Rousseff, contra quien el Congreso abrió ayer el proceso de juicio político por supuestas maniobras fiscales en el presupuesto 2015, un asunto que parecía terminado pero que ganó fuerza con la vorágine de la crisis política.


La falta de control de los manifestantes opositores en San Pablo se vio evidente esta madrugada cuando los acampantes en 31 carpas montadas en la Avenida Paulista llamaban “comunistas” a los propios líderes de los grupos que encabezan las revueltas, como ocurrió con Marcelo Reis, del grupo ultraderechista Revoltados Online



Juez de Corte de Brasil revoca nombramiento de Lula

Río de Janeiro. Un juez de la Corte Suprema de Brasil suspendió el viernes el nombramiento del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva a un puesto en el gabinete federal en medio de una investigación por corrupción, al llamarlo un claro intento por ayudar al alguna vez popular ex líder a sortear sus crecientes problemas legales.

Era probable que la decisión del juez Gilmar Mendes avivara las de por sí altas tensiones, ya que se produjo poco después que decenas de miles de simpatizantes del gobierno centro-izquierdista brasileño se movilizaron para respaldar a Lula y su sucesora, la actual presidenta Dilma Rousseff. Las manifestaciones contra el gobierno durante el fin de semana llevaron un estimado de 3 millones de personas a las calles en todo el país.

"El objetivo de la falsedad está claro: evitar el cumplimiento de una orden de detención preventiva" contra Lula da Silva que está siendo considerada por un tribunal menor, escribió Mendes en su fallo.

Hace dos semanas, Lula fue interrogado como parte de una extensa investigación sobre presuntos pagos de sobornos en la empresa petrolera estatal Petrobras. Si se convierte un ministro del gabinete, sólo podría ser procesado por una decisión de la Corte Suprema.

La decisión de Mendes deja a Lula y al país más grande de Latinoamérica en el limbo. El gobierno seguramente apelará el fallo, que a la larga tendrá que ser decidido por el pleno del máximo tribunal. Sin embargo, con la Semana Santa en puerta, podría pasar algún tiempo antes de que el pleno del tribunal se reúna.

La agitación política ocurre mientras Brasil se prepara para albergar los Juegos Olímpicos en agosto y cuando la nación más poblada de América Latina enfrenta crisis en muchos otros frentes. 

El país es el centro de un brote del virus del zika, que científicos creen está ligado al nacimiento de niños con una extraña malformación congénita que hace que las cabezas de los bebés sean más pequeñas de lo normal. Y su economía, motor de las de los países vecinos, se ha contraído en un 4%, la inflación ha aumentado y los anuncios de despidos masivos atemorizan a la población y se han vuelto parte de la vida cotidiana.

La decisión de Mendes, quien criticó el nombramiento de Lula a principios de esta semana, fue la última volea en lo que se ha convertido en un juego legal de ping-pong toda la semana. El viernes por la mañana, una corte de apelaciones detuvo en seco un segundo intento por suspender el nombramiento de Lula como jefe de gabinete, al tiempo que miles de sus partidarios salieron a las calles a respaldar a un gobierno cercado por varias crisis.

Lula da Silva tomó juramento el jueves como jefe de gabinete del gobierno de Rousseff, un cargo que le da al carismático líder la oportunidad de ayudar a bloquear un juicio político que se sigue en contra de la mandataria, y que también dificulta las indagaciones en contra del propio ex presidente en relación con sobornos en la compañía petrolera estatal.

Los partidarios de Lula, uno de los líderes políticos más famosos del mundo como presidente de Brasil de 2003 a 2010, se reunieron en mítines en diversas ciudades del país, en especial en el sur industrializado, donde el ex trabajador metalúrgico y sindicalista tiene su fortín político. Muchos vestían camisetas y gorras rojas, y entonaban el cántico "¡Lula, el ministro de la esperanza!".
La respetada agencia encuestadora Datafolha calculó que 95 mil personas participaron en el mitin, mientras que la policía consideró que habían sido 80 mil.

Cuando Lula apareció encima de un enorme camión con bocinas para dirigirse a la multitud, fue recibido con sonoros vítores y gritos de "¡Lula, Lula!".
"La semana próxima, si no hay impedimento, comenzaré a servir a la presidenta Dilma y al pueblo brasileño", afirmó.

"Voy de vuelta para ayudar a la presidenta Dilma a hacer lo que debe hacerse: reestablecer la paz y la esperanza. En este país no hay espacio para el odio". Concluyó su discurso de 20 minutos con una mirada fija a la multitud y un grito: "¡No habrá golpe de Estado!".

Mientras la oposición acusa a Rousseff de querer ayudar a Lula a evitar un cerco legal que se cierne sobre él, sus partidarios tienen otra lectura: dicen que la habilidad del expresidente de 70 años para llegar a consensos podría ayudar a que Rousseff evite un juicio político en el Congreso y a que vuelva a encarrillar la economía del país, que parece ir a un abismo.

La presidenta, cuyos índices de popularidad se desplomaron al 8%, libra una lucha contra los intentos por echarla ante denuncias de mal uso de fondos fiscales en una investigación que no está relacionada con los presuntos malos manejos de Petrobras. La maniobra para realizarle un juicio político dio un paso importante el jueves con el nombramiento de una comisión especial en la cámara baja del Congreso.

Tanto Lula como Rousseff han negado insistentemente que hayan cometido cualquier irregularidad.

En una carta pública el viernes, Lula dijo que las dos últimas semanas han estado marcadas "por episodios tristes y vergonzosos" que les han hecho daño a todos los brasileños.

Como a menudo lo hace, Lula echó mano de sus orígenes humildes y de la poca educación formal a la que tuvo acceso. "Pero como ser humano sé distinguir entre el bien y el mal, y entre la justicia y la injusticia", afirmó.

Cuestionó también la legalidad de la sorpresiva revelación de unas grabaciones telefónicas entre él y una serie de prominentes figuras públicas, incluida Rousseff.

El juez Sergio Moro, a cargo de la investigación por la entrega de presuntos sobornos en Petrobras, dio a conocer las escuchas telefónicas el miércoles por la noche, poco después de que Lula fuera nombrado jefe de gabinete, y sostuvo que las escuchas parecen insinuar que hubo intentos para influenciar a las autoridades judiciales a favor del ex presidente.
Rousseff dijo que la divulgación de las cintas es ilegal y que su revelación fue un "intento por traspasar los límites que impone un estado democrático".

En su decisión del viernes, Mendes también dictaminó que la investigación de Lula se quedaría en manos de Moro. Los simpatizantes de Lula y su Partido de los Trabajadores acusan a Moro de estar en una cacería de brujas con motivos políticos, y han intentado que sea retirado del caso.
fuente: La Jornada, de México



Lula vuelve, pero el golpe sigue
Por Eric Nepomuceno

OPINION


En el mismo día en que el ex presidente Lula da Silva volvía a participar de un acto multitudinario en San Pablo, donde la consigna era “¡no habrá golpe!”, en Brasilia Gilmar Mendes, integrante del Supremo Tribunal Federal, dejaba bien claro que el golpe sigue en marcha. Atendiendo a una petición presentada por el PSP, pequeño partido de oposición, Mendes, que se caracteriza por hostigar duramente al gobierno de Dilma Rousseff y a Lula da Silva cada vez que se manifiesta en el Pleno de la corte, suspendió su nombramiento como jefe de Gabinete del gobierno y remitió de vuelta al polémico juez de primera instancia, Sergio Moro, la causa judicial. Ahora le toca al gobierno y a los abogados del ex presidente presentar un recurso para suspender la medida.

Poco más de hora y media antes, Lula da Silva había hablado a la multitud que cubrió la avenida Paulista al anochecer de ayer. Fue el cierre de una jornada que llenó las calles de todo el país en defensa del mandato alcanzado por Dilma Rousseff en las elecciones presidenciales de octubre de 2014, y que desde el primer día es boicoteado por una oposición que no se resigna a la derrota, por un Congreso que confunde el quehacer político con un mostrador de negocios, por unos medios monopólicos de comunicación que creen que ya basta de gobiernos populares y, finalmente, por un Poder Judicial que se cree por encima de las leyes y de la misma Justicia.


Las manifestaciones de ayer, que transcurrieron de manera pacífica, seguramente llevaron a las calles multitudes menores que las del domingo pasado, que exigían la inmediata deposición de Dilma Rousseff. Un primer cálculo indica que ayer se manifestó entre la mitad y un tercio.


Un detalle ayuda a explicar la diferencia: para los actos de ayer no estaban los medios del Grupo Globo insuflando la presencia de manifestantes. Para que se tenga una clara idea de la parcialidad del grupo, mientras Lula hablaba ni la emisora por cable, Globo News, y menos la emisora abierta, se dignaron a transmitir sus palabras. El pasado domingo, la programación por cable se volcó directamente a cubrir las manifestaciones, que también ocuparon grandes parcelas del horario central de la emisora abierta.


De todas formas, comparar números es algo, a esta altura, no tan importante. Importa constatar que ayer tanto Lula como el PT y las organizaciones y movimientos sociales que respaldan al gobierno de Dilma Rousseff dejaron claro de toda claridad que su poder de convocatoria, ampliamente puesto en duda por el complot mediático-jurídico, está lejos de agotarse. Al contrario: llevar cientos de miles de personas a la avenida Paulista, epicentro del golpismo, para escuchar a un Lula cuya imagen es corroída cada hora de cada día por los medios hegemónicos de comunicación es toda una hazaña. Ha sido igualmente muy significativo el número de manifestantes reunidos en Recife, Salvador y Río de Janeiro, bajo la consigna “no habrá golpe”.


El golpe, sin embargo, está en marcha, como dejó bien claro Gilmar Mendes en el Supremo Tribunal Federal. Su voto no ha sido una sorpresa. Mucho más que actuar como magistrado de la Corte máxima del país, Mendes se presenta como un opositor furibundo contra el gobierno. A propósito, en esa Corte tramitan otras siete medidas, interpuestas por partidos de la oposición, pidiendo que se anule el nombramiento del ex presidente. Con la decisión individual de Mendes, no se sabe qué pasará con esas medidas. La semana que viene, por los feriados, no habrá sesiones en el pleno de la casa. Si Sergio Moro así lo decide, Lula podría ser detenido en cualquier momento. El gobierno presentará un recurso de urgencia, para intentar mantener el nombramiento del ex presidente.


La otra pata del golpe, los medios de comunicación, siguen impávidos en su caminata. Basta con leer los titulares, las columnas de opinión, los editoriales, para preguntarse si no han sido todos escritos por una misma persona. La diversidad en los medios de opinión brasileños es algo tan raro como una heladera eléctrica en el Polo Norte.


Por fin, está el Congreso, donde una comisión especial analiza el pedido de apertura de juicio contra Dilma Rousseff. Se supone que de los 65 integrantes que representan proporcionalmente todos los partidos con asiento en la Cámara de Diputados, el gobierno cuenta con estrechísima mayoría: 31 votos seguros, 5 dudosos. Pero en la actual legislatura, hasta los seguros son dudosos.

Una de las difíciles misiones de Lula da Silva es precisamente asegurar un mínimo de lealtad entre los aliados. El principal de ellos, el PMDB, está claramente dividido. Y si antes estaba partido al medio, ahora todo indica que los traidores son mayoría. Para tener una idea del concepto de ética de ese partido, pese a ocupar siete ministerios, inclusive el de mayor visibilidad y presupuesto, el de Salud, suele abandonar al gobierno en momentos clave, o imponer un sobreprecio a su lealtad.

Ahora mismo el PMDB prohibió a sus integrantes aceptar, durante los 30 días en que dice que se decidirá si permanece o no en la alianza, cualquier nuevo nombramiento. Dejar los puestos y cargos que ocupa, ni pensarlo.

En ese complejo escenario, Lula da Silva sale a la cancha. Por lo que demostró ayer, viene con ganas de ser artillero y dar vuelta un partido que parece difícil.




FRENTE A LA PREPOTENCIA DE LA CADENA O GLOBO, EL ESFUERZO DE LOS MEDIOS ALTERNATIVOS
LA COBERTURA GRÁFICA DE LAS Y LOS COMPAÑEROS DE BRASIL DE FATO FUE EXCEPCIONAL, Y CON ELLOS ESTUVIMOS AYER, COMO RESUMEN LATINOAMERICANO JUNTO A OTRA IMPORTANTE CANTIDAD DE MEDIOS, AL PIE DEL CAÑON PARA INFORMAR SOBRE LO QUE OCURRIÓ EN TODO BRASIL, DONDE EL PUEBLO SE VOLCÓ A LA CALLE PARA REPUDIAR A LA DERECHA.

Sao Paulo y una multitud impresionante.
Lula en la Paulista: "Aquellos que protestan contra Dilma. No hay problema. Yo nací en la vida protestando. Pero ellos tienen que saber que las personas aquí, de rojo, son las personas que llevan el pan a la mesa de los brasileros. No tuvieron metro de gratis. No fueron convidados por los medios. Las personas aquí saben el valor de la democracia” La bandera verde amarilla está en nuestra conciencia, en nuestro corazón”.





BELO HORIZONTE: MAS DE 100 MIL PERSONAS





PORTO ALEGRE: 30 MIL MANIFESTANTES




MC Sofia, una niña de 12 años, en el palco de la Avenida Paulista, em São Paulo. “Estamos contra el golpe y la democracia contra la corrupción. Esa es la lucha nuestra de todos los días. El pueblo está en la calle  contra el golpe y por la democracia”.




NATAL: MAS DE 10 MIL PERSONAS



SALVADOR DE BAHÍA; MAS DE CIEN MIL MANIFESTANTES


Belem, también fue escenario de grandes manifestaciones



EN ARGENTINA ACTO SOLIDARIO CON BRASIL Y CONTRA LA DERECHA
En el marco de las CATEDRAS BOLIVARIANAS que organiza el periódico RESUMEN LATINOAMERICANO en la Taberna Internacionalista Vasca de Buenos Aires, numeroso público se sumó a una actividad solidaria con Brasil, y pudo escuchar a tres exponentes de los movimientos revolucionarios de ayer y de hoy. Ricardo Martinelli, luchador del gremio ferroviario y co-fundador con el mítico guerrillero Carlos Marighella, de Acción Liberadora Nacional (ALN), Geraldo Sardinha, fundador del Partido Comunista Brasileño Revolucionario y Paulo Gomes Neto, ex militante de Acción Liberadora Nacional. Todos los oradores expresaron su repudio a la escalada derechista que vive hoy Brasil y también criticaron las políticas de ajuste.

También en Estados Unidos

Brasilia

RECIFE; 100 MIL PERSONAS

ARACAJU

Miles de personas marchan rumbo a la central de Rede Globo, en Aracuju. Los manifestantes consideran a la emisora una de las mayores articuladoras del proceso de impeachment en curso en Brasil. Milhares de pessoas marcham rumo a central da Rede Globo, em Aracaju.



MILITANTES DEL MOVIMIENTO DE TRABAJADORES SIN TECHO EN SAO PAULO

PORTUGAL

SAO PAULO


Opinión. Fin del ciclo del Partido de los Trabajadores. Golpe al corazón de la izquierda latinoamericana 

Por Raúl Zibechi / Resumen Latinoamericano / Brecha / 10 de marzo 2016.- 

La crisis que afecta al PT tendrá repercusiones en toda la región latinoamericana, ya que las fuerzas de izquierda y progresistas siempre se referenciaron en una suerte de “hermano mayor” que ahora enfrenta lo que puede ser su fase terminal.


Tarso Genro, uno de los cuadros históricos del Partido de los Trabajadores (PT) y ministro de Justicia durante el segundo gobierno de Lula, sostiene que “el ciclo que llevó al PT al gobierno está agotado” (Folha de São Paulo, 6 de marzo de 2016).


En paralelo, agrega que es muy difícil que tenga chances de permanecer en el poder en el próximo período, porque estamos ante “el fin de un ciclo económico, social y político de Brasil”.


En días de profunda incertidumbre y de fuerte ofensiva mediática y judicial contra el principal partido de la izquierda latinoamericana, está resultado difícil hacer análisis que superen el cortísimo plazo, para vislumbrar el futuro de esta fuerza política.


Genro sostiene que el juez Sergio Moro se inspira en Carl Schmitt (1888-1985), jurista y filósofo alemán que colaboró con el régimen nazi.


“Es el imperio que el Estado debe tener sobre la ley, descartando inclusivo los procedimientos legales, el problema que estamos enfrentando con esa innecesaria conducción forzada de Lula a declarar”, dice Genro.


La lógica de la justicia, en este caso, consiste en “apuntar primero a una persona, después intentar producir pruebas contra ella, lo que es un procedimiento de excepción al margen de la legalidad constitucional, generando un derecho paralelo, una Constitución paralela”.


Todo el sistema judicial está distorsionado, dice Genro, incluyendo las famosas delaciones premiadas.


EL PT Y AMÉRICA LATINA

En julio de 1990 se reunieron en el hotel Danubio de São Paulo 48 partidos y organizaciones de América Latina, por invitación del PT, con el objetivo de “debatir la nueva coyuntura internacional post caída del Muro de Berlín y las consecuencias de la implantación de políticas neoliberales por parte de la mayoría de los gobiernos de la región” (forodesaopualo.org).

La propuesta principal giró en torno a crear una alternativa popular y democrática al neoliberalismo. La mesa de aquel primer encuentro lucía una pancarta con el logo del PT y la mayoría de los asistentes militaban en esa sigla.


En esos años de neoliberalismo feroz, se convirtió en el principal referente de las izquierdas, rasgo que se acentuaría en los próximos años. En 1988 se realizó en Porto Alegre, gobernada por el petista Olivio Dutra, la primera experiencia de presupuesto participativo en el mundo.


El proceso fue tan impactante que pronto se irradió hacia otras ciudades, entre ellas Montevideo y Rosario, pero también una decena de ciudades brasileñas adoptaron la experiencia. Pero la mayor creación del PT fueron los foros sociales. Con ellos, la estrella roja comenzó a alumbrar no sólo la región sino el mundo.


El primer foro fue convocado por la Asociación para la Tasación de las Transacciones Financieras para la Ayuda al Ciudadano (ATTAC) y el PT ,y se realizó del 25 de diciembre al 30 de enero de 2001 en Porto Alegre, vitrina de lo que podía ser un gobierno de esa fuerza política. Los siguientes foros fueron un éxito completo.


El tercero, en 2003, año en que Lula se estrenaba como presidente, recibió más de cien mil personas de 156 países, organizó 1.300 seminarios talleres y acogió a los más importantes pensadores de la izquierda mundial: Noam Chomsky, Antonio Negri, John Holloway, Eduardo Galeano, entre muchos otros.


Pocos repararon que una de las siglas que aparecían entre los auspiciantes rezaba Petrobras. En un clima de euforia colectiva, un Lula recién estrenado como presidente improvisó un discurso:


“Tengo la nítida noción de cuánto nuestra victoria representa de esperanza no sólo en Brasil, sino también para la izquierda del mundo entero y sobre todo para la izquierda en América Latina”.


Dijo ser consciente de “la esperanza que los socialistas del mundo entero depositan en el éxito de nuestro gobierno” y adelantó que esperaba contribuir “para que otros compañeros ganen las elecciones en otros países del mundo”.


Las tres experiencias que confluyeron hace apenas una década en Porto Alegre, se marchitaron: el presupuesto participativo se convirtió en una reseca práctica burocrática, los foros sociales se vaciaron cooptados por las grandes ONGs y el gobierno del PT naufraga en la incertidumbre.


Debe recordarse que esas tres experiencias merecieron tesis y libros, fueron motivo de extensas reflexiones en el seno de una izquierda que, una década y poco después de la caída del socialismo real, acariciaba el retorno de los buenos tiempos. Sólo el zapatismo se mantuvo al margen.


IZQUIERDA Y ESTADO DE EXCEPCIÓN

“Si el Estado de Derecho ya venía sufriendo las vicisitudes de la actual crisis política por la innegable conducta parcial y sesgada de la justicia contra los pobres, contra los negros, contra las mujeres y otras minorías, con la operación Lava Jato la violación del Estado de Derecho se eleva al estatuto de estado de excepción judicial.

Este estado se configura por la violación sistemática y políticamente orientada de derechos y garantías individuales plasmados en la Constitución y las leyes”, escribe el sociólogo Aldo Fornazieri (Jornal GGN, 07-03-2016. Al igual que Giorgio Agamben y Hannah Arendt, quienes sostienen que el nazismo fue un punto de inflexión en la utilización de la legalidad estatal de excepción para la construcción de un régimen autoritario, Fornazieri sostiene que en Brasil se ha instalado una “dictadura judicial”.


Sn embargo, quienes defienden a Lula y al PT desconsideran por lo menos tres cuestiones. La primera es que en las décadas durante las cuales los negros y los pobres, y de modo muy particular los habitantes de las favelas, fueron sistemáticamente hostigados, asesinados y desparecidos por la Policía Militar y ninguneados por la justicia, los dirigentes del PT miraron al costado o fueron cómplices. Un sólo ejemplo.


En febrero de 2015 la policía militar de Salvador (Bahia) mató a 15 jóvenes negros pobres, siendo muy cuestionada por los organismos de derechos humanos. El gobernador Rui Costa, del PT, declaró a los medios: “La policía tiene que decidir en cada momento, tener la frialdad y la calma necesarias para tomar la decisión acertada.


Es como el artillero frente al gol que intenta decidir, en segundos, cómo va a disparar frente a la portería. Después que la jugada termina, si fue un golazo, todos los hinchas lo van a aplaudir” (Carta Capital, 9 de febrero de 2015). Diversas organizaciones acusaron al gobierno petista del estado de estar encubriendo, como mínimo, el genocidio del pueblo negro: en los años de Lula y Dilma la muerte violenta de negros se disparó casi un 40 por ciento.


La segunda es lo que sostiene Luciana Genro, miembro de la Dirección Nacional del PSOL, en base a la delación premiada de Delcidio Amaral (senador y ex jefe de bancada del PT): “Es lamentable que un líder histórico como Lula haya dejado de ser del pueblo para aliarse con las elites, gobernar con ellas y recibir por eso mismo cuantiosas comisiones y regalos” (Viento Sur, 5 de marzo de 2016). Nadie puede negar que el PT y Lula establecieron relaciones carnales con el gran empresariado brasileño, en particular con las constructoras a las que abrieron mercados y defendieron cada vez que enfrentaron problemas, como sucedió cuando Odebrecht fue expulsada de Ecuador por el presidente Rafael Correa. Finalmente, el PT y el conjunto de la izquierda brasileña no parecen en condiciones de afrontar ni de enfrentar el “estado de excepción permanente” que denuncian.


Según Agamben, “el totalitarismo moderno puede ser definido como la instauración, a través del estado de excepción, de una guerra civil legal, que permite la eliminación física no sólo de los adversario políticos sino de categorías enteras de ciudadanos que por cualquier razón resultan no integrables en el sistema político”*.


Este es el talón de Aquiles del lulismo: no tiene la fuerza moral necesaria para enfrentar la ofensiva de las derechas porque no defendió, cuando debía hacerlo, a las víctimas del mismo sistema que hora lo condena.

* Estado de excepción, Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2004, p. 25. http://brecha.com.uy/ 



Brasil, al rojo vivo 

Por Santiago Pérez / Resumen Latinoamericano/ 14 de Marzo 2016.- 

Brasil vive jornadas de alto voltaje político. En solo nueve días se suceden a sorprendente velocidad una serie de acontecimientos que colocan a la Presidente Dilma Rousseff contra las cuerdas. 


La precipitación de los hechos comenzó el viernes 04/03 con la compulsiva citación a declarar a Lula da Silva. La escena de los agentes de la Policía Federal presentándose en el domicilio del ex Presidente a las 6:00 AM “invitándolo” a declarar habla por sí sola. El clima que se respira es tenso.


Brasil es una sólida república, con tres poderes independientes. Eso nadie lo niega. Pero como sucede en otras latitudes, los poderosos son llevados al banquillo solo cuando su capacidad de ejercer influencia se desvanece. Es justamente eso lo que podría estar sucediendo. 


El día jueves 10/03 estalló la segunda bomba. El Ministerio Público de São Paulo solicitó la prisión preventiva de Lula. ¿El motivo? 


Los fiscales alegan que el ex mandatario podría movilizar a sus seguidores con el objetivo de bloquear la investigación. La justicia deberá aprobar o rechazar el pedido del Ministerio Público, pronunciamiento que por el momento no tiene fecha confirmada.


Conclusión: Lula continuará en libertad. Debilitado políticamente y posiblemente preocupado por su futuro. Pero al menos por ahora, en libertad.


El sábado 12/03 llegó el tercer capítulo de la novela, determinantemente relacionado con los dos primeros. El PMDB (Partido do Movimento Democrático Brasileiro) celebró una cumbre nacional. ¿Por que es esto relevante? 


Simplemente porque el PMDB es la principal fuerza aliada del Partido de los Trabajadores y el vice Presidente de la nación, Michel Temer, integra sus filas. 


El resultado de la reunión fue el siguiente. El PMDB no romperá la coalición de gobierno pero colocará a la misma en el congelador. La directiva fue clara: no se aceptarán nuevos cargos ofrecidos por Dilma Rousseff. 


El partido tiene diferencias internas que resolver. En un período de 30 días se decidirá si se continúa dentro Gobierno o si se deja al PT librado a su propia suerte. Pésimas noticias para Dilma, quien necesita de los votos del PMDB en el parlamento para bloquear un eventual resurgimiento del proceso de Impeachment. 


La alianza que sostiene a la Presidente en el Palácio do Planalto pende de un delgado hilo. Por último el domingo 13/03 las calles de las 27 capitales de Brasil escribieron su propio capítulo. 3,1 millones de personas (según las autoridades) o 6,5 (según los organizadores) salieron a manifestarse. Después de días de especulaciones sobre la convocatoria que podrían tener las movilizaciones los números hablaron por si solos.


El éxito fue categórico. En São Paulo, principal centro urbano del país, el número de asistentes alcanzó un récord histórico. Superó al recordado movimiento “Diretas Já”, que a inicios de la década del 80 presionaba por el regreso de las elecciones directas y el fin del gobierno militar. Las calles llenas presionan al PMDB a bajarle el pulgar a Rousseff y la base de sustentación del gobierno se resquebraja. 


Acorralada, la Presidente afronta serios problemas para lidiar con la severa crisis económica por la que atraviesa el país. Recesión, caída del PBI, aumento del desempleo y aceleración de la inflación. 


Por estas horas Dilma hace equilibrio para mantenerse en el cargo, difícilmente podrá llevar adelante las poco populares pero necesarias reformas económicas. El 2016 cerrará una vez más con una caída del Producto Bruto Interno, llevando hacia fines de año el humor social a un nivel de disconformidad superior. Se trata, en efecto, de una bomba virtualmente indesactibable. Sabido es que la política es el arte de lo posible


El inconveniente radica en que en este laberinto, no queda claro si lo posible es suficiente para sobrevivir. 

fuente: Equilibrio internacional
Foto: Avenida Paulista (São Paulo). Foto Miguel Schincariol
Envío:ResumenLatinoamericano

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