Resumen Latinoamericano / 26 de enero de 2019
Nicolás Maduro no necesita protección de Rusia, ya que es el presidente legítimo de Venezuela, declaró el embajador de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia.
“No creo que necesite nuestra protección, es un presidente legítimamente elegido; tiene un ejército, creo que está bien protegido”, dijo el diplomático a la prensa.
También dijo que “desconoce” supuestos planes de Moscú para defender a Maduro por medios militares.
Rusia quiere evitar a toda costa que en Venezuela se realice un escenario bélico, agregó Nebenzia.
“EEUU declaró que barajaba todas las opciones, insinuando algo más de lo que está sucediendo ahora, es peligroso, si se convierte en algo más militar, es aún más triste. Creemos que hay que evitarlo a toda costa”, dijo a la prensa.
Afirmó también que la sesión extraordinaria de hoy fue un intento de legitimar un golpe de Estado en Venezuela.
“Hoy hemos sido testigos de un intento de utilizar el Consejo de Seguridad para legitimar la intentona golpista en Venezuela”, apostilló.
El orden del día provisional con respecto a la situación en Venezuela ha sido aprobado con nueve votos a favor, cuatro votos en contra y dos abstenciones.
El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, ha votado en contra, tras afirmar que la situación interna en Venezuela no es una cuestión del orden del día del Consejo de Seguridad de la ONU, sino “una situación que el Consejo tiene que examinar como una amenaza a Venezuela” procedente de Estados Unidos que interfiere en sus asuntos internos.
El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, ha reiterado que “Maduro ha oprimido” al pueblo venezolano durante años y ha subrayado la necesidad de respaldar a los venezolanos. “Ahora tenemos un nuevo presidente en Venezuela, Juan Guaidó, que ha prometido celebrar elecciones, devolver el orden constitucional al país y devolver la seguridad a la región. No podemos postergar esta conversación crucial que concita la atención mundial en beneficio de Venezuela y de toda la región”, ha declarado Pompeo.
Rusia: “El cambio de gobiernos es el juego geopolítico favorito de EE.UU.”
Según Nebenzia, el único propósito de la reunión del Consejo de Seguridad convocada por EE.UU. es “seguir desestabilizando la situación en Venezuela imponiendo al país sus propios métodos y recetas para resolver los problemas de aquel país”.
El representante de Rusia ante el organismo internacional ha calificado la sesión actual de “un elemento más de la estrategia de EE.UU. del cambio de poder en Venezuela”. “Lamentamos que Washington involucre al Consejo de Seguridad en estos juegos sucios”, ha señalado.
“Apoyando a Venezuela, ante todo nos manifestamos contra la flagrante violación de las normas del derecho internacional, en particular, del principio de la ONU que condena de manera inequívoca cualquier injerencia en los asuntos internos de Estados soberanos”, ha detallado Nebenzia.

Nebenzia reconoció que “la diplomacia preventiva es maravillosa” y que “más vale prevenir que curar las crisis”, pero no con los ultimátum “absurdos” de ocho días, aunque “algunos países no necesitaron ni ocho días para privar de reconocimiento a las autoridades legítimas de Venezuela”.
“Seamos sinceros: el tema de la sesión de hoy no es la situación en Venezuela como lo pretenden presentar los organizadores. […] Hoy abordamos el caso más típico de lo que llaman amenaza a la paz y seguridad internacional creada por la amenaza del uso de la fuerza contra la independencia política de un Estado”, declaró Nebenzia. “El cambio de gobiernos es el juego geopolítico favorito de EE.UU.”, agregó.
“Ustedes no están llamando a la búsqueda del entendimiento entre distintas fuerzas políticas de Venezuela a favor de la paz y la calma de ese país. Ustedes están haciendo un llamamiento a los poderes legítimos a que reconozcan su derrota y traspasen el poder a la oposición”, afirmó Nebenzia.

“Llamamos a respetar al poder legítimo, no intervenir en los asuntos internos de un país soberano, no imponer a los venezolanos las decisiones desde el exterior sino ayudarles a resolver sus problemas de manera pacífica”, señaló el diplomático ruso.
fuente: RT TV
Por Marco Teruggi
Resumen Latinoamericano, 27 enero 2019
La trama social chavista
Existen entre 37 y 41 por ciento de personas autodefinidas como chavistas, según la encuestadora Hinterlaces, y sus relaciones respecto al actual proceso político son complejas.
Convencerse de su propia mentira puede ser un error fatal. No sería la primera vez para la derecha venezolana. Repiten, desde que ha comenzado el intento de conformar un gobierno paralelo, que el chavismo ya no es más que Nicolás Maduro encerrado en el Palacio de Miraflores rodeado de una cúpula militar amarrada por la corrupción. Solo sería cuestión de empujar lo que ya no existe, el árbol muerto.
En el 2017 afirmaban lo mismo: sobrestimaron su fuerza, subestimaron al chavismo. Esa lectura los condujo a un asalto violento seguido de una sucesión de derrotas políticas que los trajo hasta este escenario en el cual afirman que derrocarán a Maduro, otra vez por la fuerza.
La realidad del chavismo es otra. En primer lugar, no se ha desmovilizado. Quedó expresado no solamente en la marcha del 23 de enero –invisibilizada por la derecha y los grandes medios– sino también en las movilizaciones que siguieron los dos días siguientes, como la del viernes en Vargas, localidad cercana a Caracas.
Sobre este punto conviene desarmar dos mitos de la derecha. En primer lugar, que el apoyo se debe a una red clientelar, y, en segundo lugar, que quienes se movilizan lo hacen por obligación. Existe entre 37 y 41% de personas que se autodefinen chavistas, según los números de la encuestadora Hinterlaces. Sus relaciones respecto al actual proceso político son varias, con combinaciones complejas como de distanciamientos/desgaste debido a las profundidades de las dificultades económicas, y de filas cerradas ante un cuadro donde queda evidenciado que se está ante un Golpe de Estado direccionado desde los Estados Unidos.
Ese chavismo tiene además otra característica: sus niveles de organización y politización. Existe un tejido organizativo en las barriadas populares, zonas rurales. Se trata de consejos comunales, comunas, comités locales de abastecimiento y producción, mercados comunales, consejos campesinos, emprendimientos productivos, milicias bolivarianas, entre otras experiencias. El chavismo tiene una dimensión identitaria y territorial. La derecha no tiene presencia organizada allí, por eso recurre a grupos armados y pagados para crear focos que logren sumar apoyo popular.
Además de ese entramado se encuentra el Partido Socialista Unido de Venezuela, principal instrumento político del chavismo, el partido más grande del país, que no ha mostrado rupturas. El reflejo de la unidad ante la agresión es poderoso. La derecha busca quebrarlo, generar deserciones, arrepentidos que luego son presentados como héroes.
Esa fortaleza política se une a la falta de respuesta que ha tenido el llamado al Golpe de Estado sobre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) y sobre los diferentes poderes del Estado. En el 2017 la derecha había logrado que la Fiscal General diera un giro total a su posición respecto al gobierno, esta vez no, solo un magistrado del Tribunal Supremo de Justicia que abandonó su cargo y pidió ser acogido en los Estados Unidos. Es poco para una acción de fuerza como la que está sobre la mesa.
La situación de debilidad absoluta del chavismo presentada por la derecha es entonces una construcción que no se sustenta en lo que ocurre en barrios o altas esferas. ¿Creen lo que afirman?
No significa que no existan fragilidades, producto de los ataques, errores propios, equilibrios internos inestables. El cuadro económico prolongado es el factor que más corroe. Por eso una de las estrategias anunciadas por los Estados Unidos reside en profundizar los frentes del bloqueo sobre la economía para secar una economía dependiente del petróleo y las importaciones. Por eso también resulta claro que la fuerza del plan del gobierno paralelo no reside en el plano interno sino internacional.
El destiempo entre ambas variables es prístino visto desde Venezuela. El sábado lo evidenció: mientras el día transcurría con tranquilidad en Caracas y el país, la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas era territorio de enfrentamientos entre el bloque liderado por Estados Unidos y los países opuestos al avance de la injerencia. Es allí donde se juegan los movimientos principales hoy.
La derecha en Venezuela parece a la espera de recibir instrucciones desde afuera según la evolución de las diferentes acciones emprendidas. Ha quedado evidenciada una partición de posturas internacionales, con claros apoyo a Maduro como el de Rusia, a la vez que la consolidación de la alianza autodenominada como “comunidad internacional”: Estados Unidos, Francia y Alemania –la dirección real de la Unión Europea–, España –quien marca la agenda hacia América Latina por razones neocoloniales–, Gran Bretaña, Canadá, y el Grupo de Lima sin México.
Resulta demasiado arriesgados pronosticar la evolución de las variables, aunque el desarrollo hasta ahora dado parece evidenciar que los Estados Unidos avanzan paso tras paso en un plan establecido. La pregunta que circula a estas horas es: ¿cuáles son los tiempos que han calculado para lograr el derrocamiento de Maduro? ¿Piensan acelerar en lo nacional una vez que el cuadro internacional quede establecido según sus necesidades? ¿Con qué actores? ¿O piensan por el contrario ingresar a un cuadro de mediano plazo? Existe un elemento que hasta el momento no ha entrado en acción con la fuerza que se espera: el gobierno de Colombia.
La política no funciona como ajedrez, en particular cuando el mundo ya no es la unipolaridad de los años noventa donde los Estados Unidos hacían y deshacían, la forma en que ha mutado la guerra en Siria es un ejemplo claro. Tampoco Venezuela es un terreno donde los cálculos hasta el momento les hayan dado los resultados previstos, y la derecha venezolana ha resultado una pésima y costosa inversión: este es el cuarto intento de asalto al poder en seis años. Una de las razones para entender cómo han fracasado en ese objetivo una y otra vez es la caracterización del chavismo, sus complejidades, potencias, arquitecturas, capacidades de respuestas al estar contra las cuerdas.
Subestimar al adversario, en este caso enemigo por cómo han planteado el conflicto, es un error central. La derecha no ha dejado de cometerlo. ¿Lo hará también los Estados Unidos?
Si llegaste hasta acá…
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Por Geraldina Colotti, Resumen Latinoamericano, 26 enero 2019
foto: Títere Guaidó.
Venezuela en el centro de la escena, pero enmarcada por un solo ángulo, el imperial. En realidad, hay un “golpe institucional” en el país organizado por los Estados Unidos a través de la derecha extremista. Un nuevo tipo de golpe de estado, basado en una peligrosa simulación y con la complicidad de la llamada “comunidad internacional”. En la versión mediática, por un lado, hay un “dictador comunista” que no puede dirigir un país siendo un antiguo trabajador del metro, que mata de hambre a su gente y luego la oprime cuando pide “libertad”. Por otro lado, existe un dinámico joven pero desconocido que ha decidido declararse presidente y socavar al “usurpador” de una vez por todas.
El primero responde al nombre de Nicolás Maduro, el segundo es un tal Juan Guaidó. Para apoyar al primero, el actual presidente, elegido el 20 de mayo de 2017 con más de 6 millones de votos, hay una multitud de camisas rojas, mujeres, jóvenes de los barrios, trabajadores, indígenas y afrodescendientes. A escuchar las proclamaciones del segundo – militante del partido de extrema derecha Voluntad Popular, actual presidente del Parlamento” en desacato” -, van los sectores de clase media, tan distintos y compuestos bajo las cámaras, como dedicados al golpe de Estado y a la desestabilización en la realidad de la política actual. Los conflictos políticos los resuelven quemando vivos a los adversarios. Ocurrió durante las violentas protestas de 2017, y ahora otra vez, pero los grandes medios de comunicación continuarán acreditando los muertos al chavismo.
Ningún líder de la oposición ha elegido como presidente al desconocido de 35 años, ya que la parte más extrema de la derecha decidió sabotear la última elección, para abrir el camino a los planes de Washington. Y de hecho, por primera vez en la historia de Venezuela, fue Donald Trump quien decidió que el país bolivariano debía tener un “presidente interino” nombrado directamente por la Casa Blanca. Inmediatamente, los vasallos le hicieron eco: el secretario general de la OEA, Luis Almagro, los países neoliberales de América Latina e incluso la Europa hipócrita, que dio un ultimátum a Maduro: si no organiza las elecciones “democráticas” en el menor tiempo, Guaidó será reconocido como presidente.
Una situación grotesca, que viola los principios más básicos de independencia de un país soberano y la legalidad internacional. Lo que no se basa en ninguna cláusula constitucional, que ignora las instituciones internas y la voluntad de los votantes, y exige una invasión militar por parte de un país extranjero.
¿Todo esto se llama “democracia”? Evidentemente sí, dada la larga sujeción de los gobiernos europeos a los dictados de la Troika y el Fondo Monetario Internacional. Evidentemente, sí para los gobiernos latinoamericanos de la derecha, nostálgicos por el tiempo en que el continente fue considerado el “patio trasero de los Estados Unidos”.
La imposición de una nueva “doctrina Monroe” por los Estados Unidos ciertamente está en la base de las estrategias desestabilizadoras que apuntan a la Venezuela bolivariana. Un país rebosante de recursos estratégicos, desde petróleo, oro, coltán y otros minerales, pero también rico en agua. Meter su mano en ello significaría, entre otras cosas, que EE. UU. tenga inmensas reservas de petróleo disponibles a poca distancia, lo que acorta el tiempo para el suministro enviado por los países del Medio Oriente a los Estados Unidos.
También significaría un mejor contraste entre los proyectos chinos para la nueva Ruta de la Seda. Además, Venezuela ha estado gobernada durante veinte años por una “democracia participada y protagonista” en la cual a disfrutar de esas riquezas ya no esta solo una oligarquía restringida subordinada a las grandes transnacionales, sino el pueblo.
Un país que en pocos años ha otorgado a los sectores tradicionalmente excluidos derechos y beneficios, lo que indica un camino diferente al del capitalismo. Un ejemplo peligroso para ser aplastado por todos los medios: infectando y multiplicando las viejas heridas, mediante el uso de sistemas modernos de sicariado especulativo para hacer “gritar la economía”, como hicieron el profesor Friedman y sus Chicago Boys por orden de la CIA con Allende en Chile.
El del golpe chileno de 1973 es un ejemplo que en Venezuela está muy presente. El pilar fundamental de la revolución bolivariana, de hecho, es la unión cívico-militar: Fuerzas Armadas entrenadas por el ejemplo de los “libertadores” y el “socialismo humanista”, dispuestos a dar la vida para defender la “paz con justicia social” y no para venderse al mejor postor.
Y este es el primer escollo que debe enfrentar el imperialismo para imponer su “gobierno de transición” en el modelo sirio o libio al país bolivariano. El segundo obstáculo es el apoyo popular que goza el chavismo, a pesar de los altos costos impuestos por la guerra económica e incluso a pesar de los límites de un “experimento” posterior al siglo veinte que intenta trazar un nuevo camino en aguas infestadas de tiburones.
El tercer obstáculo a los apetitos de Trump es la posición de Venezuela en las relaciones internacionales. A raíz de la política de relaciones Sur-Sur construida por los gobiernos de Chávez, el gobierno bolivariano ha privilegiado las relaciones con Rusia, China, Irán y ahora también Turquía. Desde la Presidencia pro-tempore del Movimiento de los Países No Alineados (MNOAL, la organización más grande después de la ONU) ha colocado a la diplomacia de la paz en el centro, que quiere reiterar a la presidencia de la OPEP, ejercida en este momento.
Hasta ahora, estos obstáculos han impedido que triunfe la estrategia del “caos controlado”, un objetivo perseguido por el imperialismo tanto con la guerra económica, con las sanciones y con el aislamiento internacional, como con la creación de una presunta “crisis humanitaria” de migrantes a las fronteras. Argumentos con los que tratan de involucrar a los países vecinos, convirtiendo a la Venezuela bolivariana en un problema para la seguridad de estos estados, obviamente aliados de Washington. Una estrategia que, con el giro del Ecuador de Lenin Moreno, ha golpeado con ferocidad las alianzas del Alba, creadas por Fidel Castro y Hugo Chávez.
Venezuela es un laboratorio para las guerras de la cuarta y quinta generación que utiliza a los grandes medios de comunicación como actores de los conflictos armados. Al igual que en agresiones anteriores (Afganistán, Irak, Libia, Siria), se construyen y difunden pretextos para impulsar aún más el nivel de conflicto. En este caso, con la imposición de instituciones internacionales totalmente artificiales (como el Grupo de Lima), hay un aumento adicional en el umbral y la política de hechos alcanzados. Lo que hoy toca a Venezuela, mañana puede tocar a cualquier otro país, incluso a aquellos que hoy apoyan las políticas del complejo militar industrial. Porque el imperialismo no conoce banderas.
Revisión Gabriela Pereira
Venezuela. ¿Un golpe chucuto?
Resumen Latinoamericano / 27 de enero de 2019 / Eleazar Díaz Rangel
Como un golpe de Estado han sido calificados dos hechos políticos que ocurrieron en forma casi simultánea, y que evidentemente estaban previamente acordados por sus factores determinantes, situación esta que no permite establecer cuál pudo ser primero, si la autojuramentación del presidente de la Asamblea Nacional como Presidente interino, o las garantías de reconocimiento inmediato ofrecidas por el gobierno de Estados Unidos.
Todo ocurrió el mismo día, el 23 de enero, clásica fecha política venezolana, pero estaba siendo promovido desde hace ya bastante tiempo, con intentos de infiltración en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. El ministro de Defensa lo recordó en su intervención de ese día, reiterando cómo habían fracasado en todos esos intentos. En varias ocasiones el presidente Maduro y el propio ministro Padrino López, los habían denunciado.
Conocido es que Washington, desde le llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, tiene casi obsesivamente el propósito de desestabilizar al gobierno venezolano y promover su derrocamiento. No lo ha ocultado y ha advertido con una invasión militar, que la han detenido dos factores, primero, la falta de apoyo en los gobiernos latinoamericanos, unos más decididos que otros, y en segundo lugar, informes confidenciales militares del propio EEUU sobre sus inciertos resultados. Podríamos añadir un tercero, y es la reacción de los pueblos de los países de la región, que, por supuesto, los asesores estadounidenses no están en capacidad de analizar, pero que pueden tener alcances inimaginables.
El presidente Maduro, el viernes declaró enfáticamente que hay “un golpe mediático internacional contra Venezuela” que estimularía acciones internas en torno al “gobierno del autojuramentado”. Desde el miércoles se pretende crear un clima de violencia entre venezolanos, que llevó al ministro Padrino a calificarla de ”altísima peligrosidad”, y que ha generado preocupación en el exterior desde donde exhortan a reforzar la búsqueda del diálogo. Tarea nada fácil, pero sigue siendo la vía pacífica y democrática para encontrar salidas a esta crisis agudizada con las últimas posiciones de Washington, y que Moscú considera “injerencias gravísimas”.
Sea un golpe de nuevo tipo que experimenta EEUU o un golpe en desarrollo, como ha sido calificado, lo que también es cierto es que se trata de un golpe chucuto, pues no lograron derrocar al gobierno legítimo y constitucional que presidirá Maduro hasta el 2025.
Los 13 años de Evo
Trece años se cumplieron de Evo Morales como Presidente de Bolivia, y 10 de la declaración de ese país como Estado Plurinacional, suficiente tiempo para transformarlo. Hoy es considerada como la economía más estabilizada de toda América Latina y proporcionalmente, la de mayor crecimiento. ¡Quién lo iba a creer! Que un gobernante indio hiciera el milagro. En el último informe de su gestión reveló, por ejemplo, que ha construido 50 hospitales, 34 de ellos de segundo nivel; y que la deserción escolar que era de 8,5% la bajó a 1,5%, por supuesto, se construyeron 16.733 unidades educativas. La clave está en que ha gobernado para el pueblo y junto a él, y no ha tenido las presiones desde Washington.
La complicada Colombia
Difícil la situación en Colombia después de que el gobierno de Duque rompió negociaciones con el ELN. El primer nudo es en sus relaciones con Cuba, primer garante de las negociaciones y sede de los encuentros bilaterales. Según los protocolos firmados, en circunstancias como estas, el gobierno colombiano debe garantizar el retorno a sus bases a los representantes guerrilleros en un plazo de 15 días. Pero ese plazo fue desconocido con las órdenes que dio al Ejército para reanudar los ataques a los puestos elenos y solicitó la deportación de los líderes ELN que están en Cuba. A buena parte de la población colombiana le angustia la posibilidad de la reanudación de la guerra, reforzada con la declaración de Iván Márquez (Farc) reconociendo que fue un error entregar las armas.
- En tres mil millones de dólares se estiman las pérdidas anuales por el contrabando de gasolina en México, que estuvo siendo tolerado por los últimos presidentes de ese país. López Obrador está enfrentando ese problema con decisión, así como otras fuentes de corrupción. Menuda tarea la que tiene por delante.
- Plenamente justificada la indignación y respuesta del presidente Maduro al plazo de que le da el gobierno de España, de 8 días para que convoque elecciones. Parece que será la posición de otros países europeos.
- Omar Vizquel sigue en nómina de los aspirantes al Salón de la Fama del Béisbol. En la segunda votación alcanzó 182 contra 156 de la primera. Subió del 37% al 42,8%. Se recordó que Luis Aparicio fue electo en la sexta votación, y que en la primera empezó con 27,8%.
- Al fin nos llegó un almanaque 2019 venezolano. De “Epale”, “Convivir para vivir”, es su lema.
- Mi nota de los altos precios generó respuestas. Alguien me pregunta si llegará el momento en que con anaqueles llenos, no habrá cómo comprar, tanto habrán subido los precios, pero con los ingresos iguales. Y otro me sugiere que le insinúe al gobierno que escuche al padre Molina. Si no lo oyen a él, menos me leerán a mí.
- De un gran titular de Ultimas Noticias del 22 de noviembre de 1979: MILITARES/A LA CALLE/ “A controlar los precios”. Pero hoy mucha gente lo pide.
- Vergonzoso lo que hicieron los Leones del Caracas el miércoles: dejar de jugar porque no había condiciones, y como explicó Guzmán, el béisbol es una fiesta y el país no está para fiestas. Como si esa consigna se la hubiesen dictado políticos de la derecha.
- Aunque ustedes no lo crean, Juan Guaidó cree que se puede ser “presidente” sin contar con un gabinete; no se atreve a nombrar a nadie por falta de dinero, de millones acordados para su gobierno.
Fuente: ÚN
El petróleo: Otra vez lo que mueve el golpe en Venezuela
Resumen Latinoamericano / 26 de enero de 2019 / Misión Verdad
La misión de Juan Guaidó como “presidente interino de Venezuela” bajo el supuesto de restablecer el orden democrático y combatir la crisis humanitaria, no tarda mucho en exteriorizar las verdaderas razones por las que se encauzan los implicados internacionales. Y en relación a la industria petrolera, se nota con premeditación.
Según una nota publicada por la calificadora de riesgo S&P Global Platts, entre los planes inmediatos del recién proclamado “gobierno de transición” aparece la renovación de la junta directiva de Citgo Petroleum Corporation, filial de PDVSA con capacidad operativa de 750 mil barriles diarios, equivalentes al 4% del total refinado en Estados Unidos.
Esto viene en consonancia con la intención de usar los recursos bloqueados internacionalmente a Venezuela bajo interesadas acusaciones de corrupción, según una ley presentada en la Asamblea Nacional en desacato.
En ese mismo sentido, el director del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, afirmó que su país cree que los fondos y activos bloqueados a Venezuela deberían “ser administrados por Juan Guaidó por el presidente interino del país”.
Además de esto, añade S&P Global Platts, que Guaidó prevé la creación de “una nueva ley nacional de hidrocarburos que establezca términos fiscales y contractuales flexibles para proyectos adaptados a los precios del petróleo y al ciclo de inversión petrolera”.
En esta línea, según fuentes cercanas a Guaidó, el “gobierno paralelo” proyecta crear una nueva agencia de hidrocarburos “para ofrecer rondas de licitación de proyectos de gas natural y crudo convencional, pesado y extrapesado” en función de generar acuerdos ventajosos para transnacionales energéticas estadounidenses.
Así se ve la sustancia de fondo del “gobierno paralelo” (o de transición) de Guaidó; netamente enfocado en boicotear las finanzas del Estado venezolano para establecer un nuevo régimen de explotación petrolera, que otorgue el crudo venezolano a las corporaciones estadounidenses que hoy compiten por él.
Basta como ejemplo citar el caso de ExxonMobil, expulsada durante el gobierno de Hugo Chávez por no aceptar el nuevo régimen de explotación hidrocarburífera reconocido en la Constitución bolivariana. Una vez expulsada, esta corporación presionó a Guyana para explotar los recursos energéticos ubicados en el Esequibo venezolano, hoy en disputa con Guyana.
De prosperar esta intención, y poder extraer estos recursos, ExxonMobil se convertiría en uno de los principales exportadores de petróleo en América Latina, según analistas de Wood Mackenzi. Así es el tamaño de sus intereses en Venezuela, como se vio en los últimos días cuando hizo que Washington presionara al Grupo de Lima para que incluyera un rechazo a la detención por parte de la Armada Nacional Bolivariana de un buque de la corporación en aguas venezolanas.
Eso guarda estrecha relación con que Estados Unidos tiene como objetivo poder regular, hacia abajo o hacia arriba, el mercado de energía global, de acuerdo a la estrategia 2018-2022 de la Agencia para el Desarrollo Internacional del Departamento de Estado. Eso se traduce en políticas de intervención que alteran principalmente los mercados petroleros, sometiendo a los actores que participan allí mediante medidas de presión selectivas como sanciones energéticas, agresiones financieras de diversas índole, e intentos de cambio de régimen como el que hoy registra Venezuela.
El fin es sostener a los Estados Unidos en una posición privilegiada dentro de la economía global, permitiéndole regular el mercado energético en función de golpear las economías de las potencias rivales: China y Rusia.
Venezuela, aliado fundamental de estos países, ha configurado una política energética basada en la cooperación mixta, con el predominio de la estatal PDVSA en los convenios de extracción de recursos petroleros por encima de las empresas privadas y estatales foráneas, manteniendo un control soberano del territorio y sus fuentes de energía.
Por eso, habla bastante por sí mismo que entre las primeras medidas de Guaidó, en su intento de usurpar funciones presidenciales, sea vender a futuro los recursos petroleros de Venezuela a las mismas corporaciones que, sin injerencias, no quieren negociar en igualdad de condiciones con el Estado venezolano.
Venezuela y EE.UU. negocian establecer “Oficina de Intereses” en sus países tras romper relaciones
Resumen Latinoamericano*, 27 de enero de 2019.
Venezuela y EE.UU. han acordado sostener negociaciones “para el establecimiento de una ‘Oficina de Intereses’ en cada capital”, tras la ruptura de relaciones políticas y diplomáticas, informó este sábado la Cancillería venezolana, a través de un comunicado.
En esas oficinas “se podrán atender trámites migratorios y otros temas de interés bilateral”, señala el texto.
La medida se acordó luego que Caracas rompiera relaciones con Washington esta semana, luego que el Gobierno estadounidense reconociera la autoproclamación del diputado opositor venezolano Juan Guaidó como “presidente encargado” de Venezuela.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, expulsó a los diplomáticos estadounidenses y dio un plazo de 72 horas, que vencen este domingo, para abandonar el país. Además, cerró las sedes consulares de Caracas en territorio estadounidense y pidió al personal retornar a la nación suramericana.
De acuerdo al Ministerio de Relaciones Exteriores, este viernes se llevó a cabo “el retiro efectivo del personal de la misión diplomática estadounidense en Caracas, dentro del plazo otorgado”; y “el personal de la misión diplomática venezolana en Washington ha emprendido el regreso” a Venezuela.
Según el comunicado de la Cancillería, las negociaciones para establecer “Oficina de Intereses” se apega “al derecho internacional para los casos de ruptura de relaciones entre países”.
Caracas informa que “se ha establecido un plazo de 30 días para alcanzar dicho acuerdo”; en ese lapso de tiempo, permanecerá un “personal remanente en cada misión“.
En caso de no conseguir ningún convenio en el plazo fijado “ambas misiones cesarán actividades y ambos Estados procederán a designar el ente que cada cual escogerá para confiarle sus respectivos intereses”. Además, el personal remanente tendrá 72 horas para abandonar el territorio de cada país.
Informe de AP revela complot de Guaidó y Trump en golpe de Estado/ Hasta CNN reconoce que Guaidó no fue electo por el pueblo y le llama autoproclamado presidente
Resumen Latinoamericano*, 27 de enero de 2019.
Contando con un “sólido apoyo” del gobierno de Estados Unidos (EEUU), presidido por Donald Trump, el diputado de la Asamblea Nacional (AN) en desacato, Juan Guaidó planificó el golpe de Estado contra el presidente de la República, Nicolás Maduro, durante viajes secretos realizados en diciembre de 2018, reveló un informe elaborado por The Associated Press (AP).
El documento titulado Diálogo secreto permitió coalición anti-Maduro, de fecha 25 de enero, señala que el dirigente del partido de extrema derecha Voluntad Popular (VP) se trasladó “discretamente” a EEUU, Colombia y Brasil para presentar la estrategia opositora de “convocar manifestaciones masivas” ante la juramentación de Nicolás Maduro para el período gubernamental 2019-2025, que se realizó el 10 de enero ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
El dato, que fue suministrado por el prófugo de la justicia venezolana Antonio Ledezma, se amplía con la declaración de otro dirigente opositor que precisó que la salida desde Venezuela hacia Colombia se realizó vía terrestre. El motivo sería evitar “atraer la atención de funcionarios migratorios”.
Encontrar un “consenso” entre factores adversos al Gobierno Nacional contempló “sesiones prolongadas” de envío de mensajes de texto, así como el uso de intermediarios para transmitir mensajes a Leopoldo López, promotor del plan “La Salida”, ejecutado en 2014 y que dejó un saldo 43 muertos y más de 800 heridos.
De este modo, la decisión de “confrontar directamente” a Nicolás Maduro resultó del respaldo brindado por la administración estadounidense, que condujo a un grupo de gobiernos de derecha a reconocer a Juan Guaidó como “presidente encargado”, luego de su autoproclamación durante un acto inconstitucional y de nulidad jurídica, celebrado el 23 de enero en el municipio Chacao, del estado Miranda.
“(Donald) Trump personalmente ha desatado buena parte de esto”, consideró Fernando Cutz, exasesor de Seguridad Nacional del expresidente Barack Obama y del presidente Donald Trump.
La retórica amenazante utilizada por Trump contra Venezuela, particularmente su insinuación de recurrir a una opción militar, convenció a gobiernos de la región sobre su disposición de actuar contra el Gobierno Nacional.
“Las naciones del hemisferio se percataron de que tenían en Estados Unidos un presidente dispuesto a encarar una crisis a la que gobiernos anteriores habían restado importancia debido a sus limitadas implicaciones para la seguridad nacional estadounidense”, dijo Cutz, citado por AP.
En paralelo a EEUU, el gobierno de Canadá, mediante su Canciller Chrystia Freeland, también jugó un rol protagónico en la maniobra golpista contra el Presidente Nicolás Maduro. La diplomática habría conversado con Juan Guaidó previo a la juramentación del jefe de Estado, así como ofrecido apoyo para “confrontar al líder socialista”.
Los gobiernos de Brasil, Colombia y Perú también habrían tenido activa participación en los planes contra la institucionalidad de Venezuela.
El pasado 9 de enero, el mandatario nacional denunció que “está en marcha” un golpe de Estado contra Venezuela, ordenado por EEUU a través del autodenominado Grupo de Lima. En aquella ocasión, explicó que los planes golpistas forman parte de una fórmula agresiva, violenta y que elude los principios fundamentales de convivencia entre los pueblos.
Texto: AVN y AP
Hasta CNN reconoce que Guaidó no fue electo por el pueblo y le llama autoproclamado presidente
Foto: Archivo
La cadena de noticias CNN es reconocida por no ser afecta al gobierno revolucionario y socialista de Venezuela, liderado por el Presidente Nicolás Maduro, sin embargo, la tarde de este sábado 26 de enero reconoció que a Juan Guaidó no lo eligió el pueblo de Venezuela para que asumiera la presidencia, sino que el mismo se autojuramentó para asumir fraudulentamente las funciones del Ejecutivo.
Ya lo dice aquel refrán popular, las mentiras tiene patas cortas, y para la cadena televisiva CNN la mentira sobre la legitimidad y constitucionalidad de la “presidencia” de Guaidó al parecer se le hace insostenible y a través de sus redes sociales han publicado una nota de prensa en la que le otorga el título de autoproclamado al integrante de la célula terrorista Voluntad popular Juan Guaidó.
Ante esta publicación, las reacciones por parte de afectos a la oposición no se hicieron esperar y han cuestionado la veracidad y confiabilidad del canal de televisión, la misma que minutos antes exaltaban y calificaban como aliada veraz y oportuna.
Texto: Alba Ciudad (Jesús Borges)
Venezuela: (VIDEO) Teniente Coronel retirado yanqui habla con total desfachatez de como sería la intervención militar
Resumen Latinoamericano, 27 de enero de 2019.-
Aquí una prueba IRREFUTABLE del plan de INTERVENCIÓN MILITAR en Venezuela.
El Tte. Cnel. retirado del Ejército de EEUU, Octavio Pérez, relata CON TOTAL IMPUNIDAD cómo sería el despliegue de tropas con “Godoy” (tampoco sabe el nombre de Guaidó), incluído en el plan. (+ vídeo)
Resumen Latinoamericano / 27 de enero de 2019
“Desde la base aérea Eglin, ubicada al sur de Florida, Estados Unidos, se planean operaciones quirúrgicas contra bases militares en Palo Negro (Aragua), Puerto Cabello (Carabobo) y Barcelona (Anzoátegui)”, denunció el periodista José Vicente Rangel.
En sus Confidenciales difundidos en su programa José Vicente Hoy de este domingo, indicó que desde el pasado 10 de enero las Fuerzas Armadas del país norteamericano incrementaron su presencia en zonas del Caribe.
Asimismo, desde esa fecha se ha intensificado la presencia de militares colombianos en la frontera con el fin de aumentar “la presión sobre Venezuela”.
Diferencias con el Vaticano
El periodista también destacó que hay diferencias entre el Vaticano y la Conferencia Episcopal de Venezuela, hecho que se evidenció en la última reunión de esta cúpula en días recientes, donde la Nunciatura no estuvo presente.
Son evidentes las diferencias del Vaticano que ha optado por una posición en favor del diálogo en el país, sostuvo Rangel.
Torpe decisión
Por otra parte, el periodista venezolano señaló que “la torpe decisión del grupo de Lima de apoyar a Guyana en el diferendo marítimo causado por la incursión de buques petroleros en aguas territoriales venezolanas”, fue obra de voceros del gobierno de Estados Unidos.
Mencionó al secretario de Estado, Mike Pompeo, la presión del senador Marco Rubio y del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, como los responsables del punto 9 de la declaración del cartel.
Sin embargo, la diplomacia venezolana logró presionar a estos países para que rectificasen con lo cual desapareció este tema del documento de Lima./AWMJ
Fuente: VTV
Envío:RL









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