18 de febrero de 2019

TROPEL.

Alerta de la Embajada de EE.UU. por movilización en Buenos Aires este lunes
Resumen Latinoamericano, 17 de febrero de 2019.-
La Embajada del Imperio en Argentina publicó este domingo un ALERTA muy particular (seguramente dirigido a sus compatriotas que circulan por Buenos Aires). En  dicho mensaje cuentan con el asesoramiento policial argentino que sugiere que serían más de 500 manifestantes los que se encolumnarán este lunes desde Plaza Italia hacia la Embajada para hacerle saber cómo y cuanto se aprecia a los EE.UU. en Argentina (y todo el mundo). ¿Y si son más de 500 los que marchen, ¿modificarán el alerta?
En otro párrafo, se puede leer con cierta preocupación que los diplomáticos USA sugieren que los convocantes pertenecen a un grupo conocido por incitar al desorden. O sea que ¿todas las organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, de Derechos Humanos, etc, etc que llaman a manifestarse son para la Embajada gente que está acostumbrada a provocar desórdenes?
Mal precedente, ya que si asi le mienten a sus residentes en Argentina, lo que debe ser la cantidad de veneno que destilarán diariamente contra Venezuela en el territorio gringo.
De todas maneras hay algo cierto: Este lunes, no 500 sino miles marcharán a las 17 hs desde Plaza Italia hasta la dichosa Embajada y gritarán lo que se piensa en Argentina de lo que significa la política injerencista de EE.UU contra Venezuela. Y ningún ciudadano norteamericano residente en Argentina deberá sentirse afectado ni perturbado por ello. El peligro mayor para ellos no son los y las manifestantes argentinos sino las políticas guerreristas de su presidente Donald Trum, o de los señores Mike Pompeo, Elliot Abrahms, Marco Rubio, Mike Pence y una larga lista de violentos impunes.
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A demonstration is expected to take place Monday, February 18, beginning at 5 p.m. at Plaza Italia. The demonstration is then expected to move in the vicinity of the U.S. Embassy in Buenos Aires. Police sources estimate upwards of 500 protestors could participate in the march, organized by a group known to incite disorder. The group intends to protest U.S. policy and recent actions towards Venezuela. You should expect traffic disruptions in the area.
https://ar.usembassy.gov/demonstration-alert-u-s-embassy-buenos-aires-argentina-february-18-2019/
Alerta de demostración – Embajada de los EE. UU. En Buenos Aires, Argentina (18 de febrero de 2019)
Ubicación: los puntos de reunión anunciados incluyen, entre otros, los siguientes vecindarios en Buenos Aires, Argentina:
    Palermo
Eventos: Se espera que una demostración tenga lugar el lunes 18 de febrero, a partir de las 5 p.m. en plaza italia. Se espera que la manifestación se mueva cerca de la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires. Fuentes policiales estiman que más de 500 manifestantespodrían participar en la marcha, organizada por un grupo conocido por incitar al desorden. El grupo tiene la intención de protestar contra la política de los Estados Unidos y las acciones recientes hacia Venezuela. Usted debe esperar interrupciones de tráfico en el área.
La Embajada de los Estados Unidos recuerda que incluso las manifestaciones pacíficas tienen el potencial de convertirse en confrontativas y violentas sin previo aviso.
Acciones estándar recomendadas:
    Evitar las zonas de las manifestaciones.
    Tenga cuidado en las proximidades de grandes reuniones o protestas.
    Monitorea los medios locales para actualizaciones
    Mantener un perfil bajo
Asistencia:
Embajada de los Estados Unidos Buenos Aires, Argentina
(54-11) 5777-4533
(54-11) 5777-4354 (después de horas)
BuenosAires-ACS@state.gov
https://ar.usembassy.gov/
Departamento de Estado – Asuntos Consulares
888-407-4747 o 202-501-4444
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LA CONVOCATORIA QUE TANTO TEME LA EMBAJADA USA

Anuncios de Macri en campaña electoral
Julio C. Gambina / Resumen Latinoamericano / 17 de febrero de 2019
Mauricio Macri usa la comunicación de una forma muy especial. Otorga reportajes en radios del interior del país que luego se propalan y reproducen por todos los medios: una verdadera cadena nacional.
En esta semana se anticiparon que habría anuncios para mejorar la situación del interior del país, que junto al ministro de la Producción se precisarían medidas para mejorar la situación relativa de las economías regionales.
Las expectativas fueron importantes y los resultados menores, ya que todo se limitó a mermas en los aportes patronales para sueldos menores a 17.509 pesos, que hoy difunde Dante Sica en artículo de propaganda en La Nación del domingo 17 de febrero.
Es una disposición bienvenida para aquellos que reducen el pago de la carga laboral y está en línea con la demanda empresaria de reducir el costo como parte del gasto necesario para la producción.
Se trata de una medida que mejora relativamente la rentabilidad de la inversión y afecta el financiamiento de la seguridad social.
Convengamos que se trata de una cifra baja, pero con impacto en la reducción del financiamiento que sustenta la política de seguridad social y previsional, más aún con la premisa del objetivo por un déficit primario cero que induce al ajuste fiscal.
De este modo, ante la baja del financiamiento público, es de esperar un mayor ajuste en otras áreas, especialmente del gasto social.
En el artículo de LN se augura un futuro de crecimiento y en especial del empleo, desmentido por la realidad de la desindustrialización que afecta a sectores de las pequeñas y medianas empresas y muy claramente a las trabajadoras y trabajadores que son suspendidos o cesanteados, afectando a miles de familias.
Lo que decimos relativo al mayor ajuste fiscal, adquiere relevancia ante el comienzo de las clases y la apertura de una negociación salarial que anticipa el conflicto distributivo, agravado por la pérdida de poder adquisitivo ante el avance inflacionario.
El gobierno pretende discutir el 2019 sin remedar el atraso salarial del 2018. Eso ya está ganado para las patronales, incluido el propio Estado, que hace el achique del gasto salarial para asegurar el compromiso del ajuste con el Plan suscrito con el FMI.
Con la discusión salarial docente se evidencia la demanda del conjunto del sector laboral por recuperar lo perdido en los convenios colectivos del 2018.
Presión de los precios
El mes de enero cerró, según el INDEC, con un 2,9% de crecimiento de los precios minoristas, donde los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas se elevaron en un 3,4% y los gastos por las viviendas y los servicios de electricidad y agua crecieron un 3,1%.
Los últimos, alimentos y servicios, son gastos por encima del promedio mensual de evolución de los precios y que afecta a los sectores de menores ingresos, que no pueden evitar esos consumos y gastos.
Por el contrario, aquellos sectores de ingresos reducidos concentran su canasta de gastos en satisfacer necesidades básicas, alimentación y servicios públicos.
En definitiva, se agranda la brecha entre sectores de altos y bajos ingresos, donde para los primeros, los consumos no se ven afectados por la suba de los precios de bienes o servicios. Es la base de sustento de la violencia sistémica, que los analistas esconden a la hora de analizar el fenómeno de la “seguridad y la violencia” cotidiana.
Nunca será el sistema la causa en origen y todo se diluye en casos individuales que se reproducen en la crónica policial cotidiana.
A contramano de la realidad, el Presidente anuncia como mensaje de campaña que está bajando la inflación, cuando el acumulado de enero 2018 a enero del 2019 alcanza al 49,3%, superando el máximo del registro del 2018 en 47,3%.
Parece una burla, aun cuando Macri remite a una tendencia que se explicitará, probablemente y según el mensaje oficial, en la segunda parte del año, cuando en pleno proceso electoral se frenen los aumentos programadas en servicios públicos, los que volverán hacia noviembre, con la elección ya definida.
Aludimos a la campaña electoral, ya que la estrategia fue anunciar el cronograma de aumentos en la primera parte del año para no afectar en los índices inflacionarios del momento más caliente de la campaña de renovación presidencial, más cerca de julio a octubre.
Según el programa gubernamental, aún resta eliminar subsidios y transferir a precio o tarifa a pagar por los usuarios. Eso se hará si pueden en el nuevo turno de gobierno desde diciembre del 2019.
El ajuste y la transferencia del costo de los servicios públicos es una forma de profundizar la privatización y extranjerización de la economía local, algo que no se termina con las actualizaciones del presente año.
Ratificando al ex ministro Aranguren, para el gobierno, la energía no es un derecho y por ende debe pagarse en su totalidad por los consumidores. Es algo en lo que coinciden las empresas y que abonan los comentaristas con el afán de generar sentido favorable a los intereses empresarios y en contra del derecho a la energía.
Lo que puede esperarse son mecanismos de actualización permanente de tarifas y de precios, más aun con la dolarización implementada y la perspectiva disparada de la cotización de la divisa estadounidense luego de las elecciones de octubre próximo, incluso antes si las expectativas electorales contradicen las aspiraciones del oficialismo.
Ruido en el poder económico
Con el argumento anterior, las petroleras no aceptan mermas en sus pretensiones de ganancias y disputan el mantenimiento de los subsidios estatales para sus empresas.
Desde Tecpetrol, del Grupo Techint se demanda una cifra millonaria en compensación por cambios en las reglas del juego relativas a la explotación de Vaca Muerta.
Más allá de quien tenga la razón en la renegociación de los contratos y acuerdos entre las transnacionales petroleras y el Estado, la pugna es por la renta petrolera.
En la lógica del gobierno existe la necesidad de renovar un nuevo periodo de gestión presidencial, entre 2019 y 2023, en condiciones de recesión aguda y deterioro de la capacidad de consumo de buena parte de la sociedad.
Por eso, necesita habilitar recursos para paliar la situación, caso de la baja de los aportes patronales que acaba de anunciar, pero al mismo tiempo necesita cumplir con el FMI y el ajuste fiscal. Por ende, necesita ajustar por distintos medios, incluso al propio núcleo del poder económico.
Techint, la familia Rocca y otros sectores del poder no aceptan una merma de las expectativas de ganancias, así como los grandes productores y exportadores sojeros no aceptaron la extensión del tiempo para la reducción de las retenciones.
El poder económico en general no acepta la rebaja de subsidios. La lógica discursiva de la cúpula empresarial es contra los subsidios estatales, cuando estos son para paliar la situación de miseria de la mayoría empobrecida de la población. Muy distinto es cuando se trata de subsidios al poder económico.
La campaña electoral de renovación presidencial está en pleno desarrollo y el gobierno asume la iniciativa para manejar los tiempos del ajuste y la disputa del consenso electoral.
El problema es la capacidad de aguante de la sociedad, que puede no coincidir con los tiempos electorales imaginados desde el poder, y construir una protesta social que desborde esa lógica, gestando condiciones de posibilidad de una objeción al rumbo general de la economía.
Las movilizaciones del verano contra el tarifazo y la demanda por actualizar salarios pueden converger en una demanda social por otro rumbo de la economía y de la política, configurando un debate político que trasciende la disputa electoral.
En los medios masivos se instala la bipolaridad de las urnas entre las dos innovaciones de la política local al comienzo del Siglo XXI: el kirchnerismo y el macrismo.
Los K emergieron desde 2003 y construyeron un proyecto que pretende disputar nuevamente el consenso de la sociedad en las urnas, mientras que el macrismo construido como proyecto político en la Ciudad de Buenos Aires desde el 2007, se hizo visible con pretensión nacional desde el 2015. Busca en octubre convalidar credenciales.
Ambas propuestas suman, según distintas mediciones entre el 50 y el 60% de las voluntades electorales, por lo que requieren construir articulaciones políticas y sociales que los trascienden para disputar la hegemonía y conseguir la mayoría necesaria en las urnas. Un tema importante es el sentido común que se construye en la sociedad para volcar en uno u otro rumbo la voluntad del voto, siempre que no surja una tercera variante que intente también la disputa por la hegemonía en el gobierno.
Recordemos el 73, cuando el peronismo pudo ser hegemónico desde una política frentista, más en septiembre que en marzo. Lo mismo ocurrió en ocasión de la votación del 2007 y más aún la del 2011, que no pudo sostenerse en 2015. Vale también para la estrategia electoral de la efímera Alianza en 1999.
Kirchnerismo y macrismo necesitan ampliar sus propuestas hacia coaliciones más amplias para constituir mayorías electorales que sustenten en las urnas la posibilidad de ser gobierno desde fin de año.
Como sostenemos en varias ocasiones, no solo se dirime la cuestión en las urnas, sino y especialmente en la cotidianeidad de la disputa simbólica y sobre todo desde una perspectiva alternativa, en la capacidad de organizar y promover la crítica para un rumbo más allá del orden capitalista.
Sobre este tema editorializa el Diario de los Mitre en la fecha con una prédica contra la crítica de la izquierda, el marxismo y en defensa de sostener el actual estado de las cosas.
Lo hace desde la defensa del Estado de Derecho y la Democracia en una lógica afirmativa del orden contemporáneo tal y como es, con sus giros hacia las derechas explicitados en procesos electorales en EEUU, Gran Bretaña o Brasil.
Hace falta profundizar la argumentación de la crítica para constituir sentidos hegemónicos de contenido anticapitalista, antiimperialista, contra el patriarcado y toda forma de racismo y discriminación. No se trata solo de un problema nacional; es también un desafío continental y mundial
Buenos Aires, 17 de febrero de 2019
Envío:RL

18 de febrero de 2019
Dura derrota de Mac Allister en La Pampa 
Mac Macri mac paliza 
Pese a los esfuerzos de la Casa Rosada por fingir imparcialidad en las internas de Cambiemos, la mala imagen del Presidente fue decisiva en La Pampa. En una gran derrota para Macri y el PRO, el preferido Carlos “El Colorado” Mac Allister no será candidato a gobernador. Sacó sólo un 35 por ciento frente al 65 de la UCR
Por Oscar Guisoni
Desde La Pampa
La Unión Cívica Radical le propinó una dura derrota electoral en La Pampa al candidato el PRO en la elección interna que definía las candidaturas a gobernador  y diputados provinciales. El candidato radical, Daniel Kroneberger se impuso a Carlos Javier Mac Allister de manera holgada, en una elección donde pesó mucho la diferencia a favor del radicalismo en los pueblos más pequeños y en la capital provincial, donde el radicalismo tiene desde 2015 la intendencia local.  Al cierre de esta edición, la UCR obtenía el 65 por ciento de los votos contra el 35 por ciento del candidato del PRO. 
La cifra de votantes no superó el 50 por ciento del padrón. En una elección cuya característica principal fue la baja participación del electorado, debido a que no era obligatorio y al agobiante calor que superó los 35 grados en varios puntos de la provincia, el radicalismo sacó a relucir su tradicional aparato partidario con amplio arraigo territorial. 
Un factor determinante en la derrota del PRO fue la baja imagen del gobierno nacional entre los votantes, que terminó impactando de lleno en la figura del ex futbolista, a pesar de una campaña en la que el PRO superó ampliamente en presencia en redes sociales y en recursos económicos a los candidatos de la UCR. Cuando había pasado poco más de una hora del cierre de las urnas la tendencia a favor de Kroneberger se hizo patente en todo el territorio. También fue determinante la derrota del PRO en la segunda ciudad de la provincia, General Pico, donde el oficialismo nacional esperaba obtener un triunfo contundente, luego de los excelentes resultados que le permitieron al gobierno nacional ganar la ciudad en las pasadas elecciones generales de 2.017. 
“Hemos tenido un triunfo más amplio del que pensábamos” afirmó Kroneberger pocos minutos después de confirmar su triunfo y rechazó que la victoria se deba a la mala imagen del gobierno nacional. “Ganamos por el trabajo que realizó la base del radicalismo” concluyó. El vencedor de la interna no quiso valorar el bajo volumen de votantes que en algunas localidades no superó el 30 por ciento del padrón y fue optimista de cara a las elecciones del próximo 19 de mayo, donde se mostró confiado en poder vencer por primera vez desde 1.983 al peronismo, que lleva como candidato a gobernador al actual diputado nacional Sergio Ziliotto. 
En el PRO la derrota cayó como un balde de agua fría. Mac Allister estaba confiado en obtener un triunfo ajustado, pero triunfo al fin. Cuando comenzaron a conocerse los resultados de las primeras mesas los rostros de la derrota se hicieron patentes entre los militantes del PRO y fue sonoro el silencio de radio que se impuso ante los medios de comunicación cuando ya era evidente que estaba todo perdido y por paliza. Finalmente Mac Allister reconoció la derrota al más puro estilo PRO: por twitter y sin atender a ningún medio. En el macrismo confiaban en el perfil “bolsonarista” de Mac Allister, que había apostado a hacer una cerrada defensa del gobierno de Mauricio Macri, con un eje discursivo que no está demasiado lejos del que lleva a cabo el macrismo en el resto del país: mano dura, insistencia en los supuestos hechos de corrupción del gobierno anterior y un ataque al peronismo local que es oficialismo en la provincia desde 1.983. 
Entre los errores ostensibles que cometió el  PRO en la campaña fue muy resonante el ataque de Mac Allister a las cooperativas que en la provincia proveen electricidad y servicios de telefonía en televisión en muchas localidades, y que tienen una amplia presencia económica y territorial. En medio de la campaña el ex futbolista salió a apoyar la decisión del gobierno nacional de quitarles a las cooperativas el uso exclusivo de la infraestructura de telefonía e internet, abriéndolas a las empresas privadas. “Las cooperativas que sólo provean electricidad”, afirmó. Hay que recordar que gracias a la Ley de Medios del kirchnerismo las dos ciudades más importantes de la provincia, General Pico y Santa Rosa, las cooperativas tienen incluso un canal de TV propio y brindan servicio de televisión por cable. 
Otro dato de la realidad que pesó en la derrota del PRO fue la decisión del gobierno de Mauricio Macri de favorecer a la provincia de Mendoza en la decisión de construir represas hidroeléctricas en ríos que atraviesan a La Pampa, un tema muy sensible para el electorado local. Mac Allister quiso evadir el tema en la campaña, pero no pudo esquivar el bulto cuando la prensa le pidió definiciones sobre el tema. Esto motivó el enojo del candidato del PRO que acusó a los medios de comunicación locales de hacerle “campaña en contra” porque no había puesto anuncios publicitarios en ellos, privilegiando la inversión en las redes sociales.
En el peronismo, donde sólo se realizaron internas en algunas localidades, entre ellas la capital provincial, se impuso por escaso margen la lista de Unidad Ciudadana, que encolumna al kirchnerismo local y que contaba con el apoyo explícito de Cristina Fernández de Kirchner. De esta manera, el joven Luciano Di Napoli, militante de La Cámpora, se transformaba en el candidato a intendente en la capital provincial y le daba la primera alegría del año a CFK. 
Fuente:Pagina12  

Enamorado del ajuste 
Un flechazo al bolsillo 
Por Guillermo Griecco 
 Publicada en 17/02/2019
La inflación no da respiro a los trabajadores, jubilados y beneficiarios de prestaciones sociales. Para equiparar la pérdida experimentada desde 2015 en el poder adquisitivo con relación a la canasta básica, el salario mínimo debería aumentar en 2019 casi 8 mil pesos.
La industria argentina trabaja a media máquina, los obreros están suspendidos, se reducen sus horas de trabajo y sus salarios, o directamente pierden el empleo, mientras empresarios alertan que la caída de la actividad fabril se profundizará con el correr de los meses. El Fondo Monetario Internacional vino a observar las cuentas, propuso más ajuste para “equilibrarlas”, miró la cotización del dólar y la política fiscal y monetaria, se metió en la agenda electoral, impulsó reformas laborales y jubilatorias.
La inflación no da respiro a los castigados bolsillos de los trabajadores, jubilados y beneficiarios de prestaciones sociales. Para equiparar la pérdida experimentada desde 2015 en el poder adquisitivo con relación a la canasta básica, el salario mínimo debería aumentar en 2019 casi 8 mil pesos y las jubilaciones unos 5.500 pesos, según el Centro de Economía Política de la Argentina (Cepa). Así arrancó el año económico, con números en rojo que complican al gobierno de Cambiemos rumbo a las elecciones presidenciales.  
El macrismo y sus políticas neoliberales consiguieron que la industria nacional esté trabajando con la capacidad ociosa más alta desde 2002, después de la crisis y estallido socioeconómico de 2001. Según datos del Indec, el uso de la capacidad instalada de la industria en diciembre fue de sólo el 56,6 por ciento, una baja del 7,4 por ciento en comparación con el mismo mes de 2017. Esto significa que una de cada dos fábricas está parada, que la mitad del potencial productivo del conjunto de los sectores industriales del país está frenado. Pequeños y medianos empresarios dicen estar con el agua al cuello por la política económica del gobierno, que, como en las pasadas elecciones legislativas, ensaya algunas medidas, como alivianar cargas impositivas para pymes, en pos de suavizar el modelo de ajuste.
La baja de la producción golpea más fuerte a los sectores automotriz, textil y metalmecánico. Los primeros efectos: se recortan empleos, se contrae más todavía el mercado interno, se desinflan las chances de que empresarios industriales concreten proyectos de inversión. El indicador que muestra a media industria paralizada refleja el proceso crítico que atraviesa la producción fabril, que en diciembre experimentó un derrumbe de casi el 15 por ciento en la medición interanual y cerró 2018 con una baja total del 5 por ciento. Según las propias proyecciones empresarias, las malas noticias seguirán teniendo a la industria como protagonista, ya que el sector, golpeado por la apertura importadora, la baja del consumo, los tarifazos y las altas tasas de interés en préstamos, no encuentra piso para detener su derrumbe.  
En Rosario, en el último cuatrimestre, cerraron 46 pymes metalmecánicas y se perdieron 850 puestos de trabajo, según informaron desde la regional local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Además, indicaron que hay unos 5.400 empleos en riesgo por empresas que se encuentran en procesos preventivos de crisis. Desde la UOM Rosario anticiparon una marcha conjunta de empresarios y trabajadores a Buenos Aires en defensa de la industria y el empleo, al tiempo que volvieron a pedir al Congreso que declare la emergencia en la actividad metalúrgica y se suspendan despidos y aumentos de tarifas en pymes.
El gobierno, en tanto, parece estar más preocupado en domar al dólar. Le saco presión a la demanda de la divisa estadounidense con altas tasas de interés y aceitando la cadena de la bicicleta financiera. Según diferentes analistas, la paz cambiaria es superficial. Esta relativa quietud en la cotización del billete verde, después de la devaluación del año pasado del ciento por ciento, es como una olla a presión y ocasiona serios daños a la economía real, en fase recesiva. El gobierno buscará contener el dólar, bajar poquito las tasas e intentar aminorar la acelerada marcha de la inflación, terreno en el que ya mostró un rotundo fracaso.
Según expuso un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, las políticas económicas de Cambiemos –devaluación, eliminación de retenciones, desfinanciamiento del Estado, apertura y desregulación– han provocado la salida de la Argentina de unos 124.000 millones de dólares en sólo tres años. “El ajuste para suplir la fuga recayó sobre las políticas públicas destinadas a los sectores más vulnerables, los subsidios, las jubilaciones y los salarios”, se señaló.
Si bien el dólar, al cierre de esta nota, promedió los 39 pesos, con intervención del Banco Central, el informe citado arriba proyecta un escenario más o menos estable durante los primeros meses del año, gracias a los dólares que ingresarán del agro y por los desembolsos del FMI, que por estos días concretó la tercera revisión de las metas ajustadoras que Argentina se comprometió a cumplir en el acuerdo de rescate firmado el año pasado entre el organismo y el gobierno.
La valorización financiera, modelo que se implementó en la última dictadura y durante el menemismo, deja a los bancos como grandes privilegiados del modelo M: en 2018, ganaron más de 172 mil millones de pesos. Según el último informe del Banco Central, el sector financiero registró utilidades un 121 por ciento por encima de las de 2017. En un contexto de crisis generalizada, los bancos sacaron provecho de la corrida cambiaria del año pasado, además de verse beneficiados por las altas tasas de interés pagadas por las letras del Banco Central.  

Tres en el primer mes

El costo de vida, cada vez cuesta más, aunque la economía se enfríe. 2018 terminó con casi 50 por ciento de inflación, la cifra más alta en 27 años. Mediciones privadas ubicaron a la inflación de enero, el primer mes del año, en torno al 2,5 por ciento, mientras calculan que en todo 2019 estará arriba del 30 por ciento. El índice de precios al consumidor del Indec dio una inflación en enero del 2,9 por ciento, algunos puntos por encima de las consultoras privadas.
Así, la inflación acumulada con relación a enero del año pasado trepó al 49,3 por ciento. A pesar de las políticas monetarias contractivas, los aumentos de tarifas de servicios públicos impulsados por el gobierno nacional, junto con las primeras recomposiciones salariales del año, recalentaron la inflación mensual.
Entre las principales conclusiones que dio el Cepa en su informe titulado Evolución de los precios minoristas de productos básicos, se indicó que “el incremento de la canasta básica en el mes de enero fue de 3 por ciento respecto de diciembre de 2018, 63 por ciento con relación a de enero de 2018 y 244 por ciento respecto de octubre de 2015. Dentro de los mayores aumentos de alimentos de enero 2019 se destacan las carnes y los lácteos. Según el Cepa, con respecto a los mayores aumentos de alimentos desde octubre de 2015 se anotan especialmente los incrementos sufridos por los productos de consumo básico como aceite, arroz y harina.
De acuerdo a la medición del Instituto Estadístico de los Trabajadores, dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo, la inflación de enero para los gremios fue del 2,7 por ciento, impulsada por servicios vinculados al turismo, el transporte público y los gastos del hogar. Por el impacto de tarifazos y aumentos de precios de combustibles y productos de la canasta básica, el ritmo de avance del costo de vida sigue en febrero y continuará en los próximos meses.
En una entrevista concedida a FM Pasión, una radio de Buena Esperanza, una localidad de la provincia de San Luis, el presidente Mauricio Macri aseguró que la actual situación económica de la Argentina es mejor que la de 2015, cuando comenzó su gobierno. La recesión, la caída de la actividad productiva, la inflación récord, la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos, los cierres de fábricas y comercios, los despidos masivos, el aumento de la desocupación y la pobreza, el consumo planchado en un mercado interno en declive y la creciente deuda externa, todos indicadores negativos que atravesaron hasta el momento la gestión amarilla, no cuentan en el análisis de la realidad que hizo el líder del PRO, a quien le cuesta confesar su amor por el ajuste.
Fuente:RedaccionRosario

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