30/06/2019
"En Argentina no puede haber tanta demora en la designación de jueces"
POR José Luis Verderico
Nació en Huinca Renancó (Córdoba) como Falucho Laciar, el boxeador. Sus padres fueron la Virreina Nacional de la Vendimia de 1939, Herminia Chueca, y un maquinista ferroviario. Hoy tiene 70 años y desde 2017 es juez federal. Es Alfredo Porras, un viejo conocido de la política mendocina desde el retorno de la democracia.
Desde diciembre preside la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza con mandato hasta fin de año. Es como el Jorge Nanclares de la Justicia Federal.
Porras volvió a la Justicia 28 años después de haber renunciado al cargo de juez de la Suprema Corte de Justicia. El Pilo Bordón lo había designado en 1990 y catorce mesesdespués le pidieron que dejara el sillón y se fuera con el futuro gobernador, Rodolfo Gabrielli, para ser ministro de Gobierno.
"Me fui de la Suprema Corte de Justicia diez días antes de que asumiera (Rodolfo) Gabrielli"
El agujero negro
La desaparición de Paulo Cristian Guardati, de 21 años, ocurrida en mayo de 1992 en Godoy Cruz, a manos de la Policía, fue el caso más delicado no solo de la gestión de Porras sino de la administración Gabrielli en cuanto a seguridad y desaparición de personas.
Guardati jamás fue encontrado y Mendoza fue condenada a pagarle a la madre. Hasta hace 6 años se lo buscó en tumbas del cementerio de Capital.
¿Los cargos vitalicios son de la política?
Yo hice el proceso inverso porque normalmente nadie se va de la Justicia salvo por muerte, incapacidad total o jubilación. Yo fui una excepción. Me fui a los 42 o 43 años pero podría haberme quedado pero Bordón, Gabrielli y Lafalla me pidieron el cargo. De buena voluntad. No fue una exigencia política ni moral.
¿Le costó aceptar ese pedido tan particular?
Lo consulté con mi familia y, bueno, decidí que sí. A lo mejor, si hubiera tenido más años de carrera de la Justicia… Yo venía del ejercicio de la profesión en forma particular y no me costó tanto. Tenía una edad en la que podía hacerlo. Pero a mí nadie me engañó: yo como ministro podía estar un día o cuatro años en el cargo y nadie me dijo que después podría volver a la Corte.
Porras se sienta en un silloncito verde ubicado en el sector para las visitas de su despacho. Ofrece café y se pide un té. Se acerca al teléfono que está grabando esta conversación para que sus dichos queden registrados. No gambetea ninguna pregunta. Es un entrevistado colaborativo. De ésos que en los ámbitos judiciales no abundan.
Casi 30 años después volvió a integrar un alto tribunal de justicia pero en el fuero federal, en la vereda de enfrente de la justicia provincial...
Es cierto. En Mendoza, los tribunales federales tienen una jurisdicción muy amplia. Tenemos Mendoza pero también San Juan y San Luis y la Cámara Federal de Apelaciones tiene una función muy amplia. Hay casi 3 millones de personas que dependen de esta jurisdicción.
¿Qué fue lo más complejo de este regreso?
Que (los cinco aspirantes a la Cámara) estuvimos cinco años de concurso. Comenzamos en 2012 y fuimos designados en 2017. En la Argentina no pueden suceder este tipo de cosas como una demora de 5 años para designar jueces.
¿Lo dice por la espera o por el vacío en el sistema judicial?
Es que a veces se les echa la culpa a los jueces por la demora en resolver las causas pero cuando un juez subroga este tipo de cargos en lugar del titular, viene atendiendo también su juzgado con todas sus causas. Así una justicia no funciona como debiera funcionar. Funciona al 10%.
¿Qué se ha logrado en casi dos años?
Hemos avanzado muchísimo. Había causas pendientes desde 2013, 2014 y 2015… Ya no quedan causas atrasadas pero ha sido un trabajo muy arduo. Y eso que todavía está pendiente la designación del sexto juez titular de la Cámara Federal de Apelaciones. Desde 2017 estamos funcionando con cinco. (N. de la r. La vacante data de enero de 2018 cuando fue aceptada la renuncia a Antonio González Macías, el último juez de la Cámara Federal de una etapa marcada por renuncias y destituciones)
"En el Juzgado Federal 2 ya vamos a cumplir dos años sin juez titular. Lo mismo pasa con el Juzgado Federal 4"
¿Dónde están las responsabilidades de estas vacantes de vieja data?
Esto tiene que ver con el sistema político verdaderamente.
¿También con el Juzgado Federal 4?
Lo mismo. Será el juzgado previsional y tributario, que es la gran masa de expedientes del Juzgado Federal 2. Ya fue creado por ley, igual que los cargos. Peor ocurrió en Villa Mercedes. Gracias al gobernador de San Luis y al presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación disponemos de un lugar para funcionar en el polo judicial de esa ciudad. El juzgado fue creado hace 8 años con las partidas, con la gente y con el presupuesto pero aun no se designa al juez titular.
¿La etapa de elecciones es una zona gris que complica estos procesos tan dependientes de la política?
Sí, también perjudica porque la no designación de jueces paraliza todo. El Senado discute otros temas que considera más importantes que designar un juez y termina paralizando a la Justicia.
¿Como presidente de la Cámara de Apelaciones le toca ir a golpear las puertas a Buenos Aires para activar estos temas?
El Consejo de la Magistratura está en eso. Se han enviado pliegos sin resolver, entre ellos de los juzgados 2 y 4 pero el Senado no los ha tratado.
El tucumano Juan Carlos Nacul es conjuez y está a cargo del Juzgado Federal 2 como subrogante porque el juzgado de San Luis para el que fue designado no puede funcionar. Hoy tiene a cargo varios miles de causas
¿Hay mendocinos en carrera para el sexto puesto en la Cámara de Apelaciones?
Se han presentado varios mendocinos pero el Consejo de la Magistratura aun no resuelve porque está en la etapa de impugnaciones. Ya llevamos más de un año y pico…
Se dice que cuando asumieron la Justicia Federal de Mendoza estaba en ruinas…
Esto estaba… mal (enfatiza) Diría que es muy difícil que una Cámara no tenga jueces por cinco años, independientemente de lo que haya pasado con los jueces anteriores, lo que ya es conocido. Cuando el sistema no funciona relaja a los secretarios y a los relatores porque no tienen a sus jueces titulares, y no hay doctrina legal, ni nadie que resuelva, que se ponga, que se siente. Esto va generando que la Justicia funcione al 10%.
Cuando el ojo del amo no mira ¿pasa cómo dice el refrán?
Exactamente. Porque el juez es el que resuelve, el que da las líneas directrices de lo que él entiende; porque se discute. Acá las dos salas (A y B de la Cámara Federal de Apelaciones) trabajan a la par; acá se discute, se charla. En las reuniones de acuerdo se trabaja. Hay diferencias de criterio, menores por cierto, pero hay una jurisprudencia que está funcionando. Y no porque lo diga yo, sino porque ingresando al Centro de Información Judicial (CIJ) pueden verse las sentencias diarias de aquí en Mendoza.
¿Qué cambios ya pueden verse?
En materia penal introdujimos la audiencia oral, que antes no se hacía, y que es para todos los casos en los que se apelan los procesamientos, las excarcelaciones y las prisiones domiciliarias. Diez audiencias orales semanales hacemos entre las dos salas sobre personas detenidas.
"Cuando asumimos hubo que reinstalar la Cámara Federal de Apelaciones y la gestión del juez Juan Ignacio Pérez Curci fue clave"
¿Qué es La Justicia va a la Escuela?
Son simulacros de cómo funciona el sistema judicial. Participan alumnos del ciclo secundario y comenzamos esta semana a ponerlos en práctica. Queremos que la sociedad conozca el sistema por dentro.
El programa La Justicia va a la Escuela tiene por objetivo que los jueces federales visiten establecimientos escolares secundarios para capacitar a los jóvenes en valores de justicia, funcionamiento de juzgados y simulacros de juicios
Los jueces y los camaristas damos clases al resto de la Justicia Federal. Estamos haciendo un libro colectivo entre 45 personas y lo publicaremos en el segundo semestre.
¿Usted pondrá la fecha de su jubilación esta vez?
Por ley, a los 75 años podría pedir la renovación del mandato por 5 años más. Pero no creo que eso ocurra. Es probable que termine la carrera a los 75.
Porras se recibió de abogado en 1973 en La Plata y ejerció en San Rafael hasta el primer día de la dictadura de 1976 en que lo detuvieron.
"Estuve tres meses preso por eso declaré en los juicios de lesa humanidad en San Rafael y estoy excusado de resolver en la Cámara Federal"
Fuente:DiarioUnoMdza.
Fuente:DiarioUnoMdza.
Fabián De Sousa denunció en la justicia que Macri lo obligó a echar a Navarro de C5N
El empresario apuntó contra el presidente por asociación ilícita y abuso de autoridad. El caso lo llevará el fiscal federal Guillermo Marijuan.
30 DE JUNIO DE 2019
Fabián de Sousa, el dueño de C5N y uno de los presos políticos de Cambiemos desde 2017, realizó una denuncia por asociación ilícita, administración fraudulenta en perjuicio del Estado nacional, violación de sus deberes de funcionario público, abuso de autoridad y peculado y remarcó que el despido de Roberto Navarro de la señal de noticias fue por presiones del presidente Mauricio Macri.
La denuncia involucra a Macri, Nicolás Caputo, José Torello, al ex director de la AFIP, Alberto Abad, al ex vicejefe de gabinete de ministros, Mario Quintana y al asesor Fabián Rodríguez Simón, según lo publicado por Horacio Verbitsky en su sitio El Cohete a la Luna.
De Sousa explicó cómo fue presionado para que cambie la línea editorial de C5N o lo entregue a amigos de Macri y cómo luego fue encarcelado.
En su denuncia, De Sousa sostiene que el despido de Roberto Navarro fue una de las condiciones de la Casa Rosada, que exigió a Cristóbal López y De Sousa el control de la pantalla de la señal de cable C5N.
“Se nos hizo saber que los medios de comunicación debían dar señales concretas en favor del gobierno nacional y cesar cualquier crítica respecto de la gestión de Maurizio Macri. Como una de las primeras medidas se nos impuso la obligación de desvincular al periodista Roberto Navarro”, remarcó De Sousa en la denuncia.
Navarro (con su ciclo de los domingos “Economía Política” y luego durante la semana con “El Destape”) lideraba el rating de programas periodísticos en canales de noticias, con números equivalentes y superiores a señales de aire tradicionales.
Desde la pantalla de C5N, Navarro criticó duramente a Macri desde el mismo 10 de diciembre cuando Cambiemos inició su gobierno con un 70 por ciento de imagen positiva. No había otros profesionales que apuntaran contra la Casa Rosada en la televisión. El periodista denunció los negocios personales que se escondían detrás del tarifazo y advirtió que sus políticas neoliberales arrastrarían al país al desastre.
Con su equipo de periodistas y productores realizó denuncias que derivaron en 22 imputaciones a funcionarios de Cambiemos, entre ellas la compra de dólar futuro por parte del macrismo investigada por Iván Schargrodsky, la compra secreta de armas, realizada por Juan Amorín, privatización irregular del Arsat, llevada a cabo por Darío Ganio y el vaciamiento del Anses, la investigación de Ezequiel Orlando.
Ya en 2016 el programa “Economía Política” medía casi 5 puntos de promedio con picos de 7 puntos. Ese año entrevistó en tres ocasiones a Cristina Fernández de Kirchner
“A partir del proceso eleccionario que tuvo lugar en octubre de 2015, comenzamos a recibir una serie de advertencias por parte de personas vinculadas al ingeniero Macri, a través de las cuales se nos exigía que los medios de comunicación fueran puestos a disposición de la alianza política encabezada por el nombrado”, relató De Sousa en la denuncia judicial. También, para que se sumaran al “ataque mediático” contra los funcionarios que integraron el kirchnerismo. Para ello, según la publicación de El Cohete a la Luna, López y De Sousa fueron citados a diversas reuniones en las que “en algunos casos de manera sutil y en otros de forma mucho más agresiva, se nos hizo saber que de otro modo el Grupo Indalo iba a tener que afrontar gravísimas consecuencias”.
Según la denuncia, Fabián Rodríguez Simón llamó a Joaquín Labougle, abogado de Cristóbal López y le advirtió que “la guerra del gobierno contra el grupo Indalo había comenzado”.
Así, comenzó una campaña en los medios de comunicación amigos gobierno para llevar a cabo la persecución judicial contra los funcionarios K.
Al igual que la mayoría de las grandes empresas del país, Indalo tenía deudas con el fisco. En agosto de 2016, Oil Combustibles propuso a Abad abonar en efectivo el 35% del monto reclamado y el resto en tres años, con las debidas garantías. Pese a que de ese modo hubiera podido cobrar todo el crédito verificado en el concurso, la AFIP se negó y en noviembre de 2016 prohibió que esa empresa pudiera acceder a una moratoria, como hicieron miles de contribuyentes. La semana próxima se prevé que De Sousa y López hablen antre el Tribunal Oral 3 que los juzga.
Fuente:ElDestape
Alberto Fernández: “No voy a romper nunca con Cristina, no me van a hacer pelear con ella”
30 de Junio de 2019
Alberto Fernández: “En la Argentina en los últimos 120 años hubo cinco años consecutivos de superávit fiscal: fueron los que yo fui jefe de Gabinete”.
El precandidato presidencial Alberto Fernández sostiene que en la Argentina no hay “presos políticos”, pero sí un sinfín de “detenciones arbitrarias” con “tufillo político”. Aclara que no piensa promover sanciones contra los jueces federales que dictaron esas resoluciones contra dirigentes kirchneristas acusados de corrupción; destaca la importancia de alcanzar el equilibrio fiscal, y reitera que reclamará al FMI el cambio de condiciones del acuerdo para permitir que la economía crezca, por medio de la reactivación del consumo. Fernández, en una entrevista concedida al diario La Nación, considera que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur será negativo para la Argentina y advierte que el Congreso podría rechazarlo.
-En una entrevista en 2015 hizo críticas muy duras sobre el segundo mandato de Cristina Kirchner, en especial contra políticas económicas, a las que consideró “deplorables”. ¿Axel Kicillof, que ahora es su candidato en Buenos Aires, hizo una mala gestión como ministro de Economía?
-Efectivamente yo soy muy crítico de algunas cuestiones que ocurrieron en esa época. He criticado mucho el cepo, he criticado el déficit fiscal, y me parece que muchas de esas críticas tenían su razón de ser. He criticado mucho el ocultamiento de la pobreza. Axel, a quien no había tratado hasta ahora que volví a hablar con Cristina, tuvo la deferencia de sentarme y explicarme cuál era el origen y cuál era la razón de ser de cada una de esas medidas. Muchas de esas cosas tienen explicación, más allá de que a mí me parece que hubiese sido mejor no hacerlas. No me estoy refiriendo ni al ocultamiento de la pobreza ni al cepo. El cepo es algo que Axel también siente con sabor agrio. La Argentina tiene periódicamente un problema que es el de la ausencia de dólares. Con el cepo evitás que los dólares salgan, pero evitás que entren. Macri tuvo el mismo problema y lo resolvió del peor modo, que fue tomando deuda. Cuando uno compara las dos soluciones, el cepo parece mejor. Es dañino, pero mucho menos dañino. Por eso me parece que también hay que tener en cuenta algunas de las explicaciones que Axel dio, que me parece que son atendibles.
-En perspectiva, ¿hoy juzga sus críticas desproporcionadas?
-No, fueron honestas. Lo que pasa es que siempre hay otra visión. Creo que algunas de las cosas que explica Axel tienen razón de ser, son atendibles. No me estoy refiriendo al ocultamiento de la pobreza.
-Lo está proponiendo como su candidato a gobernador de Buenos Aires.
-Es un buen candidato, es un gran candidato. Es alguien joven, es alguien nuevo, es alguien muy autocrítico. Es alguien con una enorme capacidad de revisar. Si realmente buscamos algo nuevo en la política, Axel lo es.
-En esa entrevista de 2015 también consideró “deplorables” el tratado con Irán y la muerte de Nisman.
-Sigo diciendo lo mismo. El acuerdo con Irán fue un mal acuerdo.
-¿Y el gobierno de Cristina tuvo alguna responsabilidad en la muerte de Nisman?
-Siempre dije que eso era un disparate. Pensar que el gobierno de Cristina tuvo que ver. El único perjudicado por la muerte de Nisman fue el gobierno de Cristina. Dime quién se beneficia con el crimen y te diré quién es el asesino.
-Usted dijo: “La muerte de Nisman es deplorable. La no resolución de la muerte de Nisman es deplorable”.
-Eso es cierto. Pero yo también dije que la denuncia de Nisman era de una enorme debilidad. Las dos cosas dije. ¿Quién puede estar de acuerdo con la muerte de alguien? Nadie.
-¿Cree que fue un asesinato o un suicidio?
-Creo que lo que está diciendo la Justicia hoy en día. La prueba más contundente es que fue un suicidio. ¿No les llama la atención que dos años después se haga una pericia ordenada por el Ministerio de Seguridad a la Gendarmería, y la Gendarmería monte un espectáculo y llegue a conclusiones increíbles?
-Hoy la Justicia lo investiga como un asesinato.
-La Justicia se agarró por imperio de esa absurda pericia para seguir investigando. Pero nunca pudo diluir la pericia inicial. Lo mejor sería que rápidamente se dilucide qué pasó con la muerte de Nisman y lo saquemos del escenario electoral. Respecto del acuerdo con Irán dije y digo que fue un error garrafal del gobierno de Cristina.
-¿Cómo se justifica que Lázaro Báez, un amigo de la familia Kirchner que fundó su empresa de construcción en 2003, se haya convertido en el contratista de obra pública más importante de Santa Cruz, y que a su vez haya sido el principal inquilino de las propiedades de la familia Kirchner?
-Él no creó una empresa. Él compró una empresa, la más grande que había en Santa Cruz. Después, como ocurre en todos lados, el local juega con ventaja, porque tiene afincada maquinaria, personal y demás, y entonces es mucho más fácil ganar para alguien que está en el Sur una licitación de obra pública, porque tiene un diferencial de costos muy grande, porque no tiene que trasladar nada hasta Santa Cruz. De hecho, muchos de los que ganaron obras en Santa Cruz terminaron subcontratando a Lázaro Báez. No es distinto a lo que pasa con Roggio en Córdoba.
-Días atrás dijo que pudo haber habido una “falta ética” de Cristina.
-Efectivamente, porque una cosa es que haya habido un delito. Si revisan la causa van a ver que Lázaro Báez recibió obra pública por alrededor de 4000 millones de dólares, y los alquileres que recibió Cristina en 10 años fueron de 29 millones de pesos. No guarda ninguna relación una cosa con la otra. Lo que puede ser es que haya habido un descuido ético, por el hecho de que ahí había un contratista de obra pública. Pero entre un descuido ético y una causa penal hay mucha diferencia.
-También dijo que en el gobierno anterior hubo “tolerancia con empresarios corruptos” en materia de obra pública y transporte. ¿A qué se refiere?
-Dije que hubo un esquema de subsidios mal usado por empresarios. Recibieron subsidios y no hicieron las obras. Evidentemente algo falló.
-A partir de lo que reveló el caso de los cuadernos, lo que se presume es que había un sistema estructural de corrupción montado desde el Gobierno.
-No. Cuando mirás la cantidad de obra pública que se hizo y te das cuenta que solo está cuestionada la de Lázaro Báez, te das cuenta de que no es un plan sistemático. Y lo que pasó con el sistema de trenes no pasó con el sistema de colectivos, que también tenía subsidios. Lo del plan sistemático son cosas que ha dicho Carrió y que inexplicablemente repiten los medios, y algunos jueces tomaron como ciertas.
-Pero los empresarios reconocieron ante la Justicia haber pagado coimas.
-La causa de los cuadernos es una causa bastante controvertida. El tiempo dirá cuántos de ellos fueron presionados de un modo impropio.
-¿Cree como dicen algunos dirigentes kirchneristas que hay presos políticos en el país?
-No, yo nunca hablé de presos políticos. Digo que hay detenciones arbitrarias. El preso político es alguien que no tiene una causa abierta, y acá todos tienen causa abierta. Lo que sí digo es que las detenciones arbitrarias recaen sobre opositores y eso le da un tufillo político.
-Dijo que iba a ser necesario “revisar sentencias”, ¿no es una forma de presionar a los jueces?
-Yo espero que lo haga la Justicia. No sé por qué se indignan tanto. Supongo que esos casos llegarán a la Corte. Muchos de esos jueces tienen pedidos de juicio político en el Consejo de la Magistratura. Los tres poderes dictan actos que están sometidos al control. Lo que digo es que se han dicho una serie de cosas absolutamente arbitrarias, un sinfín de decisiones absolutamente infundadas, y que alguna vez alguien va a tener que revisar esto. Eso lo puede hacer la Corte Suprema o el Consejo de la Magistratura. No estoy haciendo un objeto de venganza con esto. Creo que una de las cosas a la que hay que ponerle fin es a la venganza en la Argentina. No se puede vivir en esta locura. No se puede vivir revisando para atrás, porque es invivible esta Argentina. Invivible. Yo no quiero tener jueces amigos, quiero tener jueces probos, jueces dignos. Y cuando lo planteo me dicen: “¡Qué barbaridad! ¡Quiere revisar lo que hacen los jueces!”. Si todos saben que eso funciona mal, ¿por qué son hipócritas y no lo dicen?
-El Poder Ejecutivo tiene un representante en el Consejo de la Magistratura y puede impulsar acciones contra un juez...
-No va a ser un problema del Presidente. No es mi problema. No voy a hacer nada. Solo advierto de algo que está funcionando mal. No esperen de mí la persecución sobre nadie. Si me preguntan si tengo en carpeta una serie de nombres para echar de la Justicia, la respuesta es no.
-¿Se considera un populista?
-¿Qué es ser populista? Estamos corriendo detrás de preconceptos. No sé qué es ser populista. Yo sé los desafíos que enfrenta la Argentina. Y sé que los argentinos estamos pagando un precio enorme por la lógica de este gobierno. ¿Este gobierno es populista? No sé, si el populismo se mide por la cantidad de planes que otorgan, este gobierno es populista.
-¿Cree que hay que reducirlos?
-No, en la medida que la pobreza siga los planes hay que mantenerlos. Pero los que decían que no había que darlos eran ellos. Cuando no estaban en el gobierno decían que había que terminar con los “choriplaneros”. Ellos terminaron dando más planes. Gracias a Dios, porque si no la crisis sería mucho más profunda. ¿Eso es ser populista? Díganme.
-Una forma del populismo es cuando un gobierno pone en riesgo en el sistema económico general en función de beneficiar a sectores más débiles, con lo que a la larga se agravan los problemas.
-Eso no hay que hacerlo, obviamente. No tengo preconceptos, para mí todos somos importantes en el desarrollo de la Argentina. Tenemos que hacer un país socialmente más justo. Una Argentina más justa no es que alguien pierda, sino que todos ganen en la medida en que deben ganar. No puedo entender un capitalismo que funcione sin consumidores. Nosotros tenemos que garantizar el consumo.
-Dijo Emmanuel Álvarez Agis, uno de sus economistas de consulta, que usted está a la derecha de Cristina y a la izquierda de Macri. ¿Es correcta esa definición?
-No sé. No me gustan esas definiciones. El otro día se me ocurrió decir que era un liberal de izquierda. Medio peronismo se enojó conmigo por eso. Yo creo que la política es racionalidad y sentido común, nada más.
-¿Cuánta importancia tiene para usted controlar el déficit fiscal?
-Mucha. En la Argentina en los últimos 120 años hubo cinco años consecutivos de superávit fiscal: fueron los que yo fui jefe de Gabinete. Para mí es fundamental el equilibrio fiscal. Eso no es un tema de derecha, sino de racionalidad.
-Este gobierno consiguió el equilibrio fiscal a partir de una reducción del gasto...
-¿Qué equilibrio fiscal consiguió?
-Estamos hablando del déficit primario...
-Este año, con todo lo que hizo el gobierno, debiéndole infinidad de recursos a las provincias, que no computan como deuda, yo los invito a que hablen con los gobernadores...
-Está bien, pero las provincias terminaron el año pasado, salvo cinco, con superávit.
-Sí, pero no es mérito de Macri sino de las provincias.
-El gobierno de Macri les dio una fuente enorme de recursos adicional que antes no tenían.
-Está bien que las provincias estén en una situación más cómoda. No lo vamos a cuestionar. Aun así, hubo una serie de transferencias que dejaron de hacerse y hubo un montón de obra pública que no se hizo. Y eso hay que computarlo en la cuenta. Este año el déficit primario va a estar en el orden del 0,5 o el 1 por ciento. El total va a estar en 5-6 puntos.
-El gobierno contuvo el déficit a partir del gasto y el kirchnerismo cuestiona el ajuste. ¿Usted mantendría el ajuste, y si no, cómo conseguir el equilibrio?
-Hay que ver dónde está el ajuste. ¿Hablamos de que los chicos no tengan vacunas? ¿De que la gente no tenga salud? No.
-¿Entonces?
-Bueno, hay que ver dónde se ajusta. Está claro que las cuentas del Estado estaban desequilibradas. El tema es si lo tenés que arreglar en un año.
-Existe un compromiso firmado con el FMI de reducción del déficit. En 2020 se habla de superávit primario. ¿Qué haría con eso?
-Yo se lo dije a la delegación del FMI. ¡A mí no me discutan el superávit! Fui el único jefe de Gabinete que durante años alcanzó el superávit. Me encanta este debate. ¡Yo tengo que explicar la Justicia! Yo fui parte del gobierno que puso la Corte Suprema más digna que la democracia recuerda, ¿tengo que explicar qué quiero hacer con la Justicia?
-Se le consulta como candidato a presidente, no como exjefe de Gabinete.
-¿Y qué esperan que haga? ¿Creen que cambié mi lógica?
-Usted es parte de un espacio político que continuó después de su salida del gobierno y que tomó medidas muy distintas.
-Y yo estuve alejado de ese gobierno.
-Bueno, pero la presidenta de aquel gobierno es su compañera de fórmula y es quien anunció su candidatura a presidente.
-Bueno, entonces Cristina hubiera sido la candidata si era que quería seguir con esas lógicas. Pero retomo, tratar de preservar el equilibrio fiscal es un objetivo.
-¿Lo haría por el lado de los ingresos, de los impuestos?
-Todo está al límite en la Argentina. Este es el “mérito” de Macri. Es cierto que no se soporta más la presión tributaria y que se ha bajado el gasto de manera irresponsable en algunos casos. Yo lo que espero es que la Argentina crezca, porque entonces van a mejorar los ingresos.
-Entonces, ¿hay que postergar los objetivos de reducción del déficit firmados en acuerdo con el FMI?
-El acuerdo ese está totalmente incumplido. El acuerdo del stand-by, además de fijar objetivos de déficit muy difíciles para 2020-2021, habla de reducir la desocupación y la pobreza y hacer crecer la economía. Todo está incumplido, la deuda se ha incrementado, la pobreza aumentó, la desocupación también. ¿Ese acuerdo está cumplido? Macri y el FMI saben que no es cumplible. No le mientan más a la gente.
-¿Cómo haría para que la economía crezca?
-Tenemos que dar incentivos para que la economía crezca.
-¿Cuáles?
-No me apure con esa pregunta. La verdad es que no conozco lo que dejó Macri. Sería un irresponsable si respondiera eso. Ahora con este consumo, que lleva tres años en caída, cómo quieren que la economía se reestablezca.
-¿Modificaría el esquema actual de retenciones al agro?
-El sector agropecuario está en una situación límite. Yo quiero terminar con la discusión con el sector agropecuario. Quiero que nos ocupemos de crecer y avanzar. Lo que pasó, pasó. Fue un trago amargo para todos. Hay que terminar el debate y ponernos a trabajar seriamente para adelante.
-¿No piensa aumentar las retenciones a las exportaciones agrícolas, entonces?
-No tengo planeado eso.
-Y a nivel impositivo, ¿cree que hay un margen para rebajas?
-Algo hay que hacer. Nosotros lo que tenemos que hacer es volver a poner en marcha la economía. La economía está muerta. Nadie está ganando en este sistema. Entiéndanlo. Seguir con esta lógica es el fin de la economía argentina. Eso lo sabemos todos. Lo sabemos porque están los números. Ya no hay más semestres para esperar. Se le acabaron los semestres a Macri.
-¿Le parece que el peso está sobrevaluado en este momento?
-Lo que creo sí es que ha sido tan enorme la intervención del Banco Central, 40 mil millones de dólares en el último tiempo, que ya no se puede saber exactamente cuál es el valor del dólar. Está tan contenido por la venta de dólares del Banco Central que uno no sabe exactamente cuál es el valor. Lo que creo es que hay una gran distorsión.
-¿Creés que hay que mantener un sistema de flotación más o menos libre?
-No, hay que actuar con racionalidad. El problema central es que este gobierno hace tres años y medio que cree que el problema de la inflación es un problema monetario. Entonces desde Sturzenegger hasta hoy vienen pagando tasas de intereses alucinantes y vienen sacándole la plata del bolsillo a la gente para que la gente no consuma. Y la realidad es que el resultado es que la inflación sigue galopando Ahí no está la causa.
-Todos los bloques que componen su frente en el Congreso votaron en contra de la reforma previsional de 2017. ¿Piensa dar marcha atrás con esa reforma?
-Esa reforma empobreció a todos los jubilados. Fue un enorme engaño a los jubilados para beneficiar a María Eugenia Vidal, que recibió un montón de dinero de esa reforma. Un enorme daño se les hizo a los jubilados.
-¿Se imagina volviendo a la fórmula anterior?
-Me imagino revisando eso. Claro que me lo imagino. Los jubilados están en una situación crítica.
-Con las tarifas de servicios públicos, ¿qué haría?
-Por lo pronto desdolarizarlas, porque no es razonable una economía donde solo las tarifas estén dolarizadas y el resto de la economía no. Eso seguro.
-¿Daría marcha atrás con los aumentos?
-No. Lo que se dio, se dio y está terminado. Lo que nosotros tenemos que resolver es cómo manejarnos hacia adelante.
-En materia de medios de comunicación, ¿piensa que es necesario algún tipo de regulación después de la derogación de la Ley de Medios del kirchnerismo?
-No con la lógica que tuvo aquello. A la ley de medios yo la critiqué mucho. Hay cosas que hay que reglamentar, como lo que está pasando en Europa, hay nuevos mecanismos de comunicación que hay mirar su funcionamiento; lo de Google y Facebook son debates que se están dando en el mundo y que nosotros deberíamos afrontar
-Pero hay sectores del kirchnerismo que están reclamando volver a una regulación más rígida.
-Para mí Clarín es un diario, El Trece es una canal de televisión. Que digan lo que les plazca, que sean felices diciéndolo, yo me tengo que ocupar tengo cosas más importantes que resolver.
-Y cuando un simpatizante kirchnerista propone una Conadep para los periodistas, ¿qué siente?
-Son expresiones de quienes lo creen, yo los respeto, no es mi problema. Quiero terminar con eso, no se puede vivir con el régimen de la venganza, no se puede vivir así.
-Una de los grandes temas de discusión en la política actual es su relación con Cristina Kirchner. Es una anormalidad que una candidata a vice anuncie quién va a ser su candidato a presidente y hay dudas sobre dónde residiría el poder real en caso de ganar ustedes. ¿Cómo será el proceso de toma de decisiones de ese eventual gobierno?
-A mí me hace acordar mucho a los años con Néstor que decían que iba a ser un títere de Duhalde. Yo tengo un vínculo con Cristina que data de mil novecientos noventa y tantos. Un día, como a muchos argentinos nos pasó que terminamos muy enfrentados. Un día pudimos saldar esas diferencias entre nosotros. Cristina es Cristina y yo soy yo. Los dos sabemos el rol que nos toca cumplir. Si la gente nos da una oportunidad más, no la vamos a desaprovechar. Cuando aparecen estos planteos yo me preguntó con qué objetivo insisten con esto los mismos que decían que era el único valiente que la había enfrentado. Si lo dicen pensando en que yo, por un acto de ego, tome distancia de Cristina, no lo van a lograr. No pienso pelearme más con Cristina, nunca más en mi vida. Tarde diez años en recuperar nuestro afecto, no lo voy a perder. Solo podemos llegar al gobierno para escribir una página de gloria que es que los argentinos vuelvan a ser felices. Ese es el compromiso mío y de ella. Si por una disputa entre nosotros postergamos ese objetivo, la historia nos va a castigar severamente. ¿Por qué pasaría eso?
-Porque muchas de las cosas que usted plantea en términos ideológicos o de medidas de gobierno contrastan con lo que sostienen muchos de integrantes del círculo más cercano a Cristina, como La Cámpora, por ejemplo.
-Pero yo no escucho decir a La Cámpora cosas distintas a Cristina.
-Tampoco hacen la revisión que usted hace del gobierno anterior, más bien al contrario.
-Pero eso no importa. Si ganamos el 10 de diciembre empezaremos a escribir otra historia, pero no tiene nada que ver ni con mi época ni con la de Cristina.
-La duda se plantea desde el lugar de un posible choque ideológico o de posicionamientos políticos que derive en una crisis de poder. El cierre de listas potenció la idea de que Cristina tiene el mando.
-Esa es una lectura maniquea, Cristina no armó nada como no armé yo, esta es la verdad. Siempre las listas las arman en los distritos, los dirigentes territoriales. En Buenos Aires tal vez hubo un papel preponderante de Máximo porque representa a quienes han sacado el mayor caudal de votos últimamente en la provincia. Pero pregúntele a Uñac o a Manzur si alguien los llamo para decirles cómo armar las listas. Hemos logrado un vínculo notable con los gobernadores, que van a ser los grandes actores del futuro.
-¿Cuál va a ser el papel de Cristina como vice, si ganan?
-No tengo idea, a mí no preocupa. Yo sé el papel que tengo que cumplir yo, con eso me alcanza. Y sé que no voy a tener desencuentros con Cristina. Cuando escucho cantar el “vamos a volver”, les pregunto siempre a los que lo cantan, para qué vamos a volver. Hay que ser mejores de lo que fuimos nosotros. Y ser mejores que nosotros es no caer en los errores que caímos.
-¿Que lugar ocupará Sergio Massa?
-Él tiene un futuro formidable. Lo imagino en un rol importante en la Cámara de Diputados. A mí me encanta escucharlo decir que quiere ser presidente y tiene razón en tener ganas. Lo valoro mucho.
-¿Y Máximo Kirchner?
-Va a ser diputado. A él lo han demonizado. Es un hombre joven con un gran potencial, de una gran honestidad, y unas ganas enormes de que la Argentina sea un gran país. Su opinión me importa. Yo no quiero perder mi dosis de moderación, y Máximo también es un moderado. Será más vehemente en sus declaraciones, pero es un moderado.
-Aunque le moleste el tema de su autonomía, si gana va a ser un foco de discusión constante. ¿Asume que es un costo de este acuerdo con Cristina?
-No es ningún costo porque no va a ser un poder bicéfalo, yo voy a ser el presidente. Y así como no intervine en las listas nadie va a intervenir en mis Ministerios. Si detrás de este planteo quieren quebrarnos a Cristina y a mí, no lo van a lograr. ¡No me van a hacer pelear nunca con Cristina! ¡No voy a romper nunca con Cristina!
-¿Por qué no pensar que a usted le ocurra lo que le pasó a Kirchner, que en un momento sintió que necesitaba enfrentar a Duhalde?
-En algún momento Duhalde se puso contra Néstor y Cristina nunca se va a poner contra mí. De eso estoy seguro.
-¿Qué le da esa garantía?
-Es mi amiga.
-Pero ya se pelearon una vez.
-Y aprendimos.
Fuente:AnalisisDigital
Fuente:AnalisisDigital
Carlos Osma, evangélico y militante gay
“Una iglesia que es machista no es cristiana”
Por Sonia Santoro
Imagen: Guadalupe Lombardo
“A los cristianos LGTB la Biblia nos la han robado”, dice Carlos Osma, profesor de matemáticas español, que se define además como cristiano, protestante y gay. También afirma que “una iglesia que es machista no es cristiana”. “Es simplemente de unas personas --explica--. Y yo creo que la Biblia tiene muchas historias, que todo el mundo, no solo creyentes, no creyentes, gays, lesbianas... es que forma parte de nuestra cultura. Entonces, tiene cosas que aportar. Yo creo que todo el mundo puede leerla”. De paso por Buenos Aires para presentar su libro Solo un Jesús marica puede salvarnos (gran título que ha escandalizado a muchos) conversó con Página12 sobre lo que significa leer la Biblia en clave gay y por qué convive con una institución cuyas posturas conservadoras condenan al dolor y al ostracismo a muchas personas que se salen de la norma.
“Como a la mayoría de protestantes, la Biblia me acompaña desde antes de que empezara a leer, todas las historias de los patriarcas, del rey David, de la reina Ester o de la vida de Jesús, las conozco desde que tengo uso de razón, y desde siempre me han apasionado. Sé que el texto bíblico puede ser un lugar de opresión, y lo sé porque lo que vivido en carne propia, pero también que es una fuente de liberación... y esa es mi voluntad cuando escribo sobre la Biblia, transmitir todo aquello que me ha permitido liberarme, que me ha hecho más feliz... No entiendo la Biblia como una ley, sino como un lugar donde podemos encontrar al Dios de Jesús, del evangelio, explica en su blog (homoprotestantes.blogspot).
--Milita el tema de la identidad sexual en la religión protestante pero no tiene un rol institucional de la iglesia.
--No. Yo participo en colectivos cristianos, católicos, protestantes, ecuménico. Personalmente soy protestante y pertenezco a una iglesia de tradición histórica pero abierta al colectivo LGTB.
--¿De dónde es?
--Itinerante. Nací en el País Vasco pero me eduqué en la comunidad valenciana. Hace más de 20 años vivo en Barcelona.
--¿Su familia es religiosa?
--Sí.
--¿Fue antes creyente que gay? ¿Cómo es esa relación?
--Que yo descubriera mi identidad, sí. Yo descubrí mi identidad cuando tenía 12 o 13 años. Tampoco sabía ponerle el nombre. Hoy en día hay mucha más información. Yo no sabía qué me pasaba, sentía una atracción. Pero no tenía las herramientas para entender qué me estaba pasando. En España hay pocos protestantes. Cuando mi familia se fue a vivir a Valencia, no había nadie más protestante, solo mi familia. Allí se hacían las reuniones en casa, mi madre leía la Biblia, hablábamos. Pero hasta que no tuve 15 años no fui a una iglesia, porque allí no había.
--¿Se sentía bien en la iglesia?
--La iglesia a la que empezamos a ir cuando yo era adolescente era muy conservadora. Ahí era imposible, era una contradicción absoluta. Pero no solo era la identidad sexual una contradicción sino la manera como entendían la fe, la rigidez, el miedo a pensar, a hacerte preguntas. Todo eso me producía choques. Luego cuando fui a Barcelona, la iglesia de la que formo parte ahora ha sufrido la persecución franquista y es gente más sensibilizada a la diferencia. Entonces, aunque en principio no eran una comunidad inclusiva, poco a poco se fue abriendo. Son comunidades muy abiertas a escuchar a los demás. Ahora se casan a personas del mismo sexo, no hay ninguna diferencia.
--Estudió matemática.
--Sí, soy profesor de secundaria. También estudié ciencias religiosas. Son mis dos pasiones. Las matemáticas que me gustan mucho y la religión. Voy compaginando ambas cosas, una parte es mi trabajo tradicional y la otra es una vocación. Escribo para mi blog y varias revistas cristinas, mayoritariamente LGTB.
--¿Por qué surgió la idea del libro?
--Llevo varios años escribiendo en revistas. Fue un momento de hacer un repaso. Y dar herramientas que yo no tuve cuando era adolescente para poder vivir su orientación sexual y su fe sin problemas. La Biblia es el elemento principal, entonces tomé artículos que fueran una lectura desde un texto de la Biblia leído desde una experiencia gay.
--Leí un artículo sobre la parábola del hijo prodigo. ¿Cómo sería en ese caso la perspectiva?
--Normalmente es una lectura heteronormativa, homófoba. Diría que somos el hijo pródigo que se marcha y que tenemos que arrepentirnos, esta sería la lectura tradicional. Para mí la lectura principal de esa parábola es la actitud del padre, de salir antes de que el hijo venga, el padre sale a abrazarlo antes de que llegue a la casa. Para nosotros los homosexuales esa actitud de perdón es muy importante. Es difícil. Perdonar a todas esas personas que nos han tratado mal por mucho tiempo y que ahora vienen arrepentidas porque se dan cuenta que se han equivocado.
--Los gays en realidad son expulsados...
--Esa es la realidad. Con una mirada homófoba, tenemos que pedir perdón porque nos hemos ido. Y no, nosotros no nos hemos ido, nos han echado. Y nos han echado nuestros padres, me refiero a nuestro entorno familiar, que es la parte más dura. Entonces nuestra experiencia nada tiene que ver con la del hijo pródigo. Tiene más que ver con la del padre. Buscar ese perdón, ese intento de reconciliación, sobre todo para nosotros, cerrar heridas.
--Una mirada original.
--Hay otras personas con esta mirada. Pero muchas no están basadas en la Biblia. Yo leo teoría queer, feminista... que te enseñan cómo miramos los textos. Por ejemplo, cómo lo vería una mujer. Desde mi experiencia, cómo lo leo; no cómo lo debería leer sino cómo lo leo. Porque normalmente a los cristianos LGTB la Biblia nos la han robado. Es simplemente de unas personas. Y yo creo que la Biblia tiene muchas historias, que todo el mundo, no solo creyentes, no creyentes, gays, lesbianas... es que forma parte de nuestra cultura. Entonces tiene cosas que aportar. Yo creo que todo el mundo puede leerla.
--¿Y por qué solo un Jesús marica puede salvarnos?
--Hay un artículo dentro del libro con ese título, que va más bien dirigido al colectivo LGTB porque incluso de las personas LGTB, las personas afeminadas, las que no cumplen el rol de hombre tal o de mujer tal, son marginadas.
--¿Dentro del mismo colectivo?
--Sí, yo creo que sí. Y al final para buscar aceptación, si me comporto de manera masculina merezco más aceptación. Si soy afeminado, merezco menos aceptación. Ponerse en el lugar de esas personas es muy importante. Era una crítica a esto, que muchas personas, sobre todo las más afeminadas, trans, son las que nos abrieron paso. Era más bien una crítica dentro del colectivo pero se ha convertido todo un problema para los conservadores.
--¿Cómo fue leído el libro en la iglesia y afuera?
--En los entornos conservadores ha tenido una crítica furibunda. Porque leen literalmente y mi propuesta es todo menos literal. Para muchas personas el título es una ofensa. La palabra marica la llevo yo tatuada en mi piel y son muchas esas personas que se ofenden las que la utilizan, aunque digan que es cariñosamente... es tan cariñoso que si se utiliza al lado de Jesús ya no es tan cariñosa. Yo me he ganado el derecho de poder utilizar esta palabra y ponerla al lado de Jesús. Porque la he padecido, muchos la hemos padecido. Entonces, sé que se han ofendido, mi intención no era ofender ya que era dirigida al colectivo LGTB... Pero en general estoy muy contento. El otro día hablaba con una chica trans y me decía “Carlos, es que nunca me había atrevido a leer la Biblia así”. Hay un texto en el que digo que en la cruz muere mi heterosexualidad impostada y resucita quienes somos. Ella dijo: para mí eso tiene sentido pero cuando leí eso, lloré. Porque tiene que ver con lo que yo soy, con mi identidad, cuando nací me decían que era un hombre y ahora soy una mujer. Entonces lo positivo es que la gente pueda leer desde su mirada. Porque nos han robado la Biblia. Es mi invitación.
--¿Y en la escuela como lo recibieron?
--Muy bien. Siempre en una clase tienes a alguien homosexual o chicas lesbianas. Sobre todo es una edad muy complicada porque es cuando se descubre. Ahora en España se ha avanzado mucho pero para que las personas puedan aceptarse a los 18 cuando van la Universidad. Pero en los entornos educativos son muy homófobos. Entonces que estés delante de ellos. Ellos saben que yo soy gay...
--¿Se lo dice?
--Yo hablo normalmente. Cuando voy a hacer un problema de matemáticas, por ejemplo, tomo el libro y les digo para trabajar la comprensión lectora: “lean los problemas, subrayad qué hacen las mujeres en estos problemas y qué hacen los hombres...”
--Siempre son planteos machistas ¿no?
--Sí. Por ejemplo. Entonces se los hago reescribir. Y luego les digo: “ahora rehacerlo para que se inclusivo con tal”... musulmanes, por ejemplo, y ahí también incluyo la diversidad sexual.
--Buen tip para incorporar la perspectiva de género a las matemáticas.
--Y trabajas más cosas. Ayudas a muchos niños que están pasando por circunstancias... y luego a los otros para que entiendan que si alguna vez tienen algún comportamiento machista, homófobo, que sepan que no está bien, que no es correcto.
--¿También trabaja desde el lenguaje?
--A mí una de las cosas que más me ha costado es que escribo dirigiéndome como si mi lector fuera una persona gay. Eso lo aprendí porque cuando iba a la iglesia siempre hablaban en masculino, para hombres. Y las mujeres tienen esta capacidad maravillosa de saber que las están refiriendo. Esto también lo hago con mis alumnos, les hablo en femenino a veces y ellos se enfadan, entonces les digo “bueno pero esto pasa al revés”. Pero el libro es una invitación a que un heterosexual haga el ejercicio que siempre hemos hecho de traducir a nuestra experiencia la suya.
--¿Cómo sería?
--Por ejemplo cuando hablo de mi experiencia de la adolescencia, que es de una experiencia gay. Pero si solo ves ahí una experiencia gay, no vas a empatizar nunca con la mía. Yo intento que pueda conectar con una experiencia de otra persona que tiene que ver con otra cosa. Porque en realidad muchas exclusiones están relacionadas.
--Hay un sector dentro de las iglesias evangélicas muy conservador que, por ejemplo en Brasil, está en contra de los derechos sexuales y reproductivos y de la diversidad. ¿Cuál es su lectura?
--Está relacionado con algo que ocurre en muchos lugares del mundo, no solo en la relación sino afuera. Es el miedo. Estamos en continuos cambios muy fuertes, la sociedad cambia a marcha forzada. Hay más voces. Entonces, a algunas personas les dan miedo estos cambios y se ponen a la defensiva, quieren formas rígidas, que siempre sea así, que no hay cambios, que no haya dudas. Lamentablemente dentro del movimiento cristiano es muy grande. En nuestro país ha surgido VOX, por ejemplo, y eso no tiene nada que ver con la religión. Mucha gente quiere una cosa segura, quiere un mundo que no es este y están dispuestos a defenderlo a toda costa. Lo que pasa es que desde el punto de vista religioso me sorprende mucho porque el cristianismo de Jesús no tiene que ver con unas normas detalladas. Tiene que ver con seres humanos, con escucharles, con estar cerca de las personas, con entender. Las formas rígidas para mí no son cristianismo, son otras cosas. Viene de afuera, es un movimiento que no es exclusivamente cristiano, viene de otro lado, está ocurriendo en la sociedad.
--Pero estos sectores están aliados con el poder y metidos en el Estado…
--Sí. Otra cosa que me hace pensar que no son movimientos cristianos. Es que el cristianismo propone, no impone. Tú no puedes obligar a las personas a creer, a ser cristiana. Entonces, todos estos movimientos que se alían con los gobiernos y piden... porque una cosa es que pidieron libertades para todos, pero lo que piden es restringir las libertades para que solo existan las que ellos consideran. Esto es lo más alejado del cristianismo. Yo creo que una persona para ser cristiana, católica, judía, atea, tiene que tener posibilidad de escoger, y lo es en cuanto escogen, no cuando le imponen una manera. En España hay mucha alarma con lo de VOX. Pero estos grupos ya existían, antes lo hacían a escondidas ahora a cara descubierta pero ya existían.
--¿Cuál es la relación del colectivo LGTB con las iglesias?
--En España, por ejemplo, cuando se iba a aprobar el matrimonio gay, hicieron una manifestación en Madrid, que estaba organizada por la Iglesia Católica, los evangélicos, ortodoxos... o sea la única actividad ecuménica en el sentido de instituciones religiosas se realizó en mi país en contra del matrimonio homosexual. No por la ayuda de los refugiados, por la gente que muere en el Mediterráneo... en contra del matrimonio homosexual. Alejado completamente del Evangelio.
--¿Usted nunca se alejó por estos motivos?
--No. Yo tengo fe. Otra cosa es que hay veces que me siento más alejado o menos. Aceptar mi homosexualidad fue un enfrentamiento con Dios. Al principio pensaba que me rechazaba... yo quiero tener una relación sincera, no de estructuras y de normas.
--Lo pregunto porque entrevisté varias veces a la religiosa brasileña Ivone Gebara, que fue “castigada” de la Iglesia Católica por expresarse por el aborto, y ella sigue en esa Iglesia que tiene tantas prácticas discriminatorias hacia las mujeres y al colectivo LGTB. Siempre me pareció muy fuerte que siguiera quedándose...
--Yo soy muy crítico. Yo denuncio la homofobia de la iglesia y de la mía también. Yo veo mi fe como cristiano protestante y eso me da sentido, plenitud y muchas cosas positivas. Pero no voy a justificar lo injustificable porque me parece la peor manera de colaborar con tu iglesia y con tu fe. Yo creo que hay que denunciar. Creo que una iglesia no es cristiana hasta que no acepte a todos. Una iglesia que es machista no es cristiana. Una iglesia que es homófoba no es cristiana, al menos completamente.
Fuente:Pagina12
Fuente:Pagina12








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