Por Guillermina R. Iturralde, Resumen Latinoamericano, 19 octubre 2019
En el día diez de la ocupación pacifica del Ministerio del Interior, en plena City, a cien metros de la Casa de Gobierno, un grupo de las mujeres indígenas autoconvocadas siguen dando pasito tras pasito en los objetivos reivindicativos que se plantearon. Aquí, en la «ciudad de la furia» los reclamos de los pueblos originarios no son muy bienvenidos. Molestan, incomodan, ponen en evidencia a los burócratas pero también a los racistas.

Así es que este viernes las hermanas se reunieron con el secretario del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable quien se comprometió a solucionar los problemas de Acceso al agua para las comunidades y abastecerlas de tanques, bombas extractoras y cañerías. También, atender el tema urgente de la provincia de Misiones para que las empresas mineras tapen los pozos que hacen para llevar a cabo su actividad, ya que han sucedido muchos casos de niños de la comunidad guaraní que se han caído en ellos.
La ironía patriarcal machista no tiene límites, les entregaron a las mujeres folletos de especies «exóticas invasoras» y un documental de «La nación mapuche». A ellas, entre las cuales hay varias integrantes de este último pueblo.
La ironía patriarcal machista no tiene límites, les entregaron a las mujeres folletos de especies «exóticas invasoras» y un documental de «La nación mapuche». A ellas, entre las cuales hay varias integrantes de este último pueblo.
En horas de la tarde, luego de más de una semana de lucha y resistencia, un móvil de la televisión pública se dignó llegar al ministerio del Interior, y solo le dio tres minutos a la voz de las flores nativas. Pero, ellas aseguraron: «hay una complicidad para que no se este difundiendo esto…vamos a llevar la resistencia hasta lo último».
En la tarde noche, varios de los y las jóvenes que acompañan solidariamente la actividad de las mujeres indígenas armaron una actividad cultural de apoyo, con poesías y música.

Este sábado, después de varias pequeñas victorias obtenidas y un cúmulo de promesas a las que pretenden vigilar hasta que este gobierno se vaya y también al gobierno que viene para que las cumpla, las luchadoras de la «Revolución de las flores nativas» levantarán la ocupación después de 11 días de pelea contra el Estado y sus contingencias. Será con un acto en e que darán a conocer un balance y anunciarán nuevas medidas. Será a partir de las 14 horas, allí en el sitio que dignificaron con su presencia. (25 de mayo 101)
________________
Parte de prensa 18 de Octubre desde la #OcupacionPacifica en el #MinisterioDelInterior que llevan adelante el Comité de Mujeres indígenas de territorios en conflicto autoconvocadas:
Este viernes será la ultima noche de la ocupación pacifica. En el día de hoy transcurrieron algunas reuniones que arrojaron resultados sólidos, sobre todo en temas bien puntuales y urgentes. Creemos que se recogieron nuestras demandas, están en vías de trabajarse para tener prontas soluciones.

Hoy nos reunimos con el asesor del Ministro Bergman, Nahuel Muñoz. Se comprometieron a tapar los pozos en las cercanías de la ciudad de la localidad de San Ignacio, Misiones, que son muy peligrosos para les niñes que allí habitan de la comunidad Mbya Guarani. Dijeron que para la próxima semana, teóricamente, tendrían que haber respuestas contundentes y el agua potable para esa comunidad que esta tomando agua contaminada en estos momentos. Se comprometieron también a asistir de agua a otras comunidades cercanas. Por supuesto, no van a declarar la emergencia hídrica. Nos parece que el resto de las demandas implican un cambio, tan estructural que debemos seguir caminando y trabajando para que se cumplan todas estas problemáticas que venimos a denunciar. Lo haremos el tiempo que sea necesario.
Mañana cerramos esta gesta de lucha de casi once días de resistencia activa y ocupación pacífica que denominamos La Rebelión de las flores nativas, en la que no sólo pretendíamos poder solucionar temas urgentes, sino también emplazar en la consciencia social la agenda de los pueblos indígenas y la agenda de la tierra, de esto que llamamos #Terricidio. Nos hemos sentido muy acompañadas por muchas personas de manera individual, sobre todo jóvenes que se están interpelando sobre el modelo de desarrollo, respecto al sistema y vinieron a sumar sus esfuerzos, sus corazones y su espíritus con nosotres. Queremos agradecer a Nicolas de CTA ATE Cultura, a la UTT que estuvo presente, a las 70 compañeras que vinieron bajo la lluvia del Bajo Flores, Soldati, agradecer a todas las personas que estuvieron acercándonos ayuda. Hubo comida en abundancia, cuando tuvimos frío tuvimos abrigo en abundancia, nos brindaron colchones para que el suelo no sea tan duro. Agradecemos de corazón a Fiorella, que se puso nuestra agenda al hombro y trabajo un montón junto a nosotras. Le agradecemos a Rita Segato, a Claudia Briones que estuvieron acompañándonos muchísimo. Agradecemos también a colectivos que se acercaron, a la Gremial de abogados, que se puso desde el primer momento a disposición. Sobre todo agradecemos, estar caminando junto a hermanas valientes que tras siglos de opresión y silenciamiento empiezan a darle poder a su voz y empiezan a demandar por sus derechos.
Concluimos el décimo día sintiéndonos victoriosas, al menos en esta primera partecita de la lucha se ha caminado y largamos una convocatoria para mañana sábado 19 a las 13hs al Acto de los pueblos contra el #terricdio. Lanzaremos allí una campaña por un 1er Mayo #Plurinacional y convocaremos a un campamento contra el cambio climático en Febrero 2020 en el Lof Mapuche Pillan Mahuiza. No cesaremos en nuestra lucha contra el terricidio.
Comité de Mujeres indígenas de territorios en conflicto autoconvocadas:
Nación Mapuche Lof Pillan Mahuiza, Chubut
Nación Mapuche-tehuelche Lof Newen Tuaiñ Inchin, Chubut
Nación Mapuche Lof Cañio Cerro León, Chubut
Nación Qom barrio NanQom, Formosa
Nación Moqoit, Tostado
Nación Mbya Guaraní Mbokajyty 2, San Ignacio Misiones
Nación Tapiete, Tartagal, Salta Nación QOM Rosario
Nación QOM Paraje El Canal, Chaco
Nación QOM, Saenz Peña, Chaco
Nación QOM, Nainec, Formosa.
Nación Mapuche Lof Pillan Mahuiza, Chubut
Nación Mapuche-tehuelche Lof Newen Tuaiñ Inchin, Chubut
Nación Mapuche Lof Cañio Cerro León, Chubut
Nación Qom barrio NanQom, Formosa
Nación Moqoit, Tostado
Nación Mbya Guaraní Mbokajyty 2, San Ignacio Misiones
Nación Tapiete, Tartagal, Salta Nación QOM Rosario
Nación QOM Paraje El Canal, Chaco
Nación QOM, Saenz Peña, Chaco
Nación QOM, Nainec, Formosa.


Carlos A Villalba / Resumen Latinoamericano / 18 de octubre de 2019
El futuro gobierno argentino, además del sustento que le den los votos que consigan Alberto Fernández y Cristina Kirchner en las elecciones del próximo domingo 27 de octubre y de la diferencia que logren sobre el derrotado oficialismo de Mauricio Macri, Elisa Carrió y Miguel Pichetto, se sostendrá en un fenomenal acuerdo inaugural entre distintos partidos políticos, centrales obreras, movimientos sociales, la inmensa mayoría de los gobernadores e intendentes argentinos, uniones patronales y de comercio, sectores agrarios, universitarios, religiosos.
Alrededor de ese núcleo policlasista y multisectorial, pocas veces alcanzado en la política local, sobrevolará -ya lo está haciendo- la presión de las representaciones de los sectores más poderosos y concentrados de la economía y las finanzas transnacionales, articulados con los operadores del mercado nacional.
Cuando más estratégico y de importancia global es el área de la que deberá ocuparse el nuevo gobierno, más fuertes son y serán las presiones, más duros los condicionamientos y más conspirativos los lobbies. Conforme avancen las políticas de redistribución con inclusión social, las corporaciones, la banca internacional y sus buitres, el complejo de poder estadounidense y sus aliados internos, más desestabilizadoras serán las presiones, y hasta podrán llegar a convertirse en destituyentes. Será un juego de tensión permanente.
En el centro de esa dinámica de intereses comerciales,soberanía, derechos laborales y de los pueblos originarios, necesidad de divisas, ambientalismo, federalismo, está y estará el mega yacimiento patagónico de hidrocarburos de Vaca Muerta, bajo el Lof de la comunidad mapuche Campo Maripe, con su reserva estimada en 16.000 millones de barriles.
Los cálculos sobre su potencialidad llevan al país hasta el segundo lugar mundial en recursos no convencionales y al cuarto en petróleo, y con la posibilidad de contribuir a la solución del permanente déficit de cuenta corriente y al consecuente camino de un desarrollo sustentable, productivo e inclusivo.
A partir de las elecciones internas del 11 de agosto, que quemaron etapas y convirtieron a la inminente “primera vuelta” electoral en la ronda definitiva que impulsará al candidato del Frente de Todxs hacia la Casa Rosada y, por lo tanto, hacia el mando de la botonera energética del país, los grupos de presión se expresaron, de manera directa pero a puertas cerradas, ante los equipos de Fernández.
También, y era obvio, a través del alambique de los medios concentrados de comunicación que, ya convencidos de que no habrá revancha para su actual socio presidencial, le dan aire a las versiones que interesan a los pesos pesados de las transnacionales del petróleo mundial.
El nuevo “relato energético” incluye, como en todos los temas, la construcción de “diferencias insolubles” en el seno de la alianza de Los Fernández, y la exageración sobre las visiones divergentes.
Las hay, tanto como lo permite la amplitud de la construcción que permitió derrotar a menos de cuatro años de su asunción al gobierno que causó mayor daño a la población en menos cantidad de tiempo, en base a la ejecución de un plan de negocios que se limitó, básicamente, a maximizar las ganancias de algunas franjas agroexportadoras y del sector financiero, y, precisamente, del energético.
Ese “antagonismo interno” es presentado como un enfrentamiento sin posibilidad de complementariedad dentro de un plan energético integral, que convierta al yacimiento en una herramienta estratégica de generación de divisas, para lo que se requiere la instalación de terminales de licuefacción del gascy, en paralelo, desarrolle el consumo interno, con ampliación del servicio de gas a los millones de argentinos que hoy carecen del mismo y abaratamiento de tarifas a través de la desdolarización de determinados tramos de la producción y la distribución.
Pareciera estar en lo cierto Mao Zedong cuando en agosto de 1937 dijo sobre la contradicción que “En el proceso de desarrollo de una cosa compleja hay muchas contradicciones y, de ellas, una es necesariamente la principal, cuya existencia y desarrollo determina o influye en la existencia y desarrollo de las demás contradicciones”.
Mao -cuyas prácticas y escritos fueron leídos en profundidad e incorporados a sus análisis por un lejano admirador argentino, el general Juan Domingo Perón. Mao, que logró que su país diera un salto desde el medioevo rural hasta el Siglo XX-, con la proclamación de la República Popular China el 1º de octubre de 1949, explicó que la contradicción es esencial a cada proceso y motor de las transformaciones y distinguió entre las diferencias insalvables, de resolución prioritaria, y aquellas que son secundarias y tolerables en la coyuntura.
Lejos de Beijing, el yacimiento asentado en el subsuelo argentino de las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza requiere de un desarrollo sostenido y sustentable que, en el marco de las necesidades del desarrollo socioeconómico general, contemple tanto los requerimientos internos como las posibilidades externas, por encima de los intereses de particulares, empresas o sectores y con YPF como actor principal del proceso.
Casting para una película compleja
La velocidad del crecimiento de la producción en Vaca Muerta de gas no convencional -incrustado en rocas sedimentarias a gran profundidad, pero de idénticas cualidades y aplicaciones en el mercado que el gas natural- fue de “fórmula 1“. En dos años pasó de cinco a 33 millones de metros cúbicos diarios.
Cristina Kirchner rubricó el acuerdo entre YPF y la estadounidense Chevron en julio de 2013, destinado al desarrollo de la producción de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta. En ese momento el macrismo se opuso, alegando la existencia de unas “cláusulas secretas” que olvidó al llegar a la Casa Rosada, desde donde intentó instalarse como padre de una criatura cuya evolución y horizonte zanja la mayoría de las grietas y sutura casi toda diferencia política.
Liberales y peronistas, privados y estados, Los Fernández y Pichetto, Techint de Paolo Rocca y la petrolera boutique Vista, de Miguel Galucci, todos acuerdan ante la fantasías de un horizonte sin ateos de 40.000 millones de dólares anuales en exportaciones para 2023.
Después de las elecciones internas de agosto y antes de las generales de octubre, los principales empresarios energéticos escucharon a Macri pero le hablaron a Fernández, tanto durante la IV jornada de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) como en la Exposición Oil & Gas, desarrollada en el predio de Asocación Rural.
Enfatizaron sobre las dificultades de la coyuntura generada por el congelamiento por 90 días del precio del crudo dispuesto por el gobierno derrotado que, días después, permitió nuevos aumentos.
Mirando al 10 de diciembre, fecha de la entrega del gobierno, ya plantaron su pliego de condiciones, sin las cuales, a su juicio, no se podría desarrollar Vaca Muerta. La primera apunta al establecimiento de un “marco jurídico adecuado y estable”, que revestiría características especiales y debería tener fuerza de Ley.
A renglón seguido, reclamaron de las futuras autoridades nacionales una serie de inversiones específicas lideradas por la construcción del gasoducto Neuquén-San Nicolás y la planta de licuefacción en Bahía Blanca; en conjunto suman alrededor de 7.000 millones de dólares. Ambas apuntan a uno de los términos de aquella contradicción que Fernández tendrá que saldar, el de la exportación de gas natural licuado (GNL) a gran escala.
Sin dar puntada sin hilo, Techint es la más interesada en la construcción del ducto, no solo porque le permitiría evacuar una mayor cantidad de gas de Fortín de Piedra, su yacimiento estrella, sino porque el grupo está interesado en quedarse con la ejecución de la obra, apoyado en su liderazgo en la construcción de gasoductos.
De esos encuentros participaron representantes de pulpos energéticos como Exxon, Shell , Pampa Energía o Pan American Energy Group, cuyos gerentes redactaron una serie de memos que hicieron llegar a los representantes de Alberto Fernández para luego dejar trascender desde los diarios de mayor poder de agenda nacional que su propuesta se convertirá en una ley “para garantizar la inversión y el negocio petrolero en el mega-yacimiento”.
Y señalaron que su texto “estaría en línea con los reclamos y propuestas de los inversores externos” y establecería “beneficios fiscales para atraer la inversión privada”.
El representante de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, la empresa supuestamente “de bandera” argentina, Daniel González, también intervino activamente de las reuniones, pero se comportó como un “privado” más y fue parte de los movimientos de presión sobre las autoridades venideras.
Aseguró que “hoy tenemos un atraso del 20% de los combustibles y del precio del petróleo, comparados con parámetros internacionales”. El CEO de la YPF macrista se desempeñó durante 14 años en el banco de inversión estadounidense Merrill Lynch & Co, que necesitó un salvataje de 44.000 millones de dólares en 2008 ante la crisis de las hipotecas de baja calificación.
También fue jefe de Planeamiento Financiero y Relaciones con Inversores de Transportadora de Gas del Sur S.A. (TGS) actualmente controlada por la Compañía de Inversiones de Energía S.A. y Pampa Energía S.A, cuyo presidente es el empresario Marcelo Mindlin, en cuyas manos el presidente Mauricio Macri descargó parte de las empresas de su grupo.
Una boutique de peso petrolero
Los directivos de la cadena Bloomberg Televisión, que dice llegar a más de 310 millones de hogares y pertenece a la compañía estadounidense de software financiero, datos y noticias, con una facturación anual cercana a 10 mil millones de dólares deben haberse sorprendido al escuchar al dueño de CEO de la petrolera Vista Oil & Gas, a quien entrevistaron a orillas del Río Limay en la, para ellos, lejanísima Neuquén decir que “si Cristina Kirchner es elegida como vicepresidenta, con Vaca Muerta hará lo necesario para continuar con lo que venimos haciendo y va a acelerarlo”.
Quien así reaccionó, tras el triunfo electoral de la fórmula en la que la ex mandataria acompaña a su homónimo Alberto, fue el ex presidente de YPF, Miguel Galuccio, ahora dedicado al desarrollo de su propia petrolera. Cuando asumió la conducción de la empresa nacional ya tenía la mira dirigida hacia Vaca Muerta, convenció a la entonces mandataria de la importancia del yacimiento y de su explotación. Logró que firmara el decreto que posibilitó el comienzo de los trabajos en el yacimiento, en alianza con la multinacional Chevron.
El ingeniero definió a Vaca Muerta como “la mayor oportunidad que tiene la Argentina” y afirmó que “lo que está en juego (…) puede cambiar la economía del país radicalmente, y puede cambiar la vida de la gente. Si logramos un desarrollo pleno estoy seguro de que podremos duplicar los ingresos que generan otras industrias, como por ejemplo el agro”. Número más, número menos, el mismo cálculo hacen los asesores de los Fernández, Alberto o Cristina.
Vista aspira a generar 65 mil barriles por día en tres años. Con otras diez empresas de tamaño medio como ella, se estarían produciendo divisas por los mismos 19.000 millones de dólares que genera el conjunto del complejo sojero. Y eso sin contar que, en el desierto patagónico, ya plantaron sus botas gigantes como Chevron, Shell, Petronas, Total, Statoil, Exxonmobil y Wintershall, además de las argentinas Pan American Energy y Tecpetrol.
Galuccio considera que YPF, a la que pertenece un 40 % del yacimiento, podría generar 15 mil millones de dólares en exportaciones en 2023, y el conjunto impulsaría la creación de 500 mil puestos directos o indirectos de trabajo. Esos datos se los habría dado a Cristina, junto a la recomendación de derogar de manera urgente el DNU macrista que congeló parcialmente los precios y paralizó buena parte de las operaciones en el lugar.
El petrolero de 51 años tiene banca entre quienes a buscan candidatos para la nueva YPF. Entre ellos el líder del gremio petrolero y senador nacional neuquino Guillermo Pereyra, quien pidió que vuelva a la conducción de la empresa.
Seguramente alertado de que “no desea formar parte del próximo gobierno”, también destacó la tarea de uno de los vicepresidentes de aquella gestión-a quien, antes, había descalificado y hasta tildado de “nazi”-, Jesús Grande, actual gerente de San Antonio, la mayor perforadora de la Argentina, líder en procesos de optimización de pozos de petróleo y gas.
Hay equipo
Mientras unos y otros intentan su juego, quienes van a gobernar arman el rompecabezas con paciencia. Las contradicciones que las lupas informativas buscan día y noche, en realidad son diferencias de especialidades y perfiles de los componentes del numeroso equipo económico que armó Fernández y que apunta a encarar con especificidad cada una de las problemáticas que afronta el país que va a recibir dentro de un mes y medio. El área energética es una extensión de dicho enfoque.
El futuro mandatario manifiesta una y otra vez que aprendió del economista Roberto Lavagna -y aprovecha para endulzarle el oído a quien ya dijo que no aceptará convite ministerial alguno, además de haber demostrado en el debate televisivo que no está para trotes de semejante porte- que es necesario un ministro de Economía “fuerte, que queda resolver y pueda decidir”.
El papel, hasta el momento, lo está jugando Matías Kulfas, quien organiza el complejo discurso económico y aclara cuestiones relacionadas con la energía.
Entre lo poco que trasciende del trabajo de los verdaderos equipos de gestión presidencial, una de las perlas fue su respuesta sobre el congelamiento de los precios de la energía. Sin elipsis se atrevió a manifestar que es necesario “pesificar” parte de los componentes de la tarifa, al mismo tiempo que otras de las variables deben “tener resguardo”. Esquivando el antagonismo de los sectores habló de “un equilibrio adecuado” entre el desarrollo de Vaca Muerta, que necesita determinados “incentivos” y las tarifas que van a pagar los hogares.
De ese modo aludió a la forma de encarar la “transición” que, en un tiempo que considera “no muy largo” y en base al aumento de la producción, dejaría lugar a la baja de tarifas que actualmente asfixian a las empresas y, sobre todo, destruyen la economía de las familias. Ese primer tramo incluye el fortalecimiento de la “tarifa social” y la creación de herramientas que mejoren la posición de los sectores medios ante el consumo.
Este conjunto de elementos, necesita de un andamiaje formal, al momento a cargo de Guillermo Nielsen, encargado de recolectar inquietudes empresariales y, sobre todo, de analizar los mecanismos impositivos que pongan a Vaca Muerta y las demás formaciones no convencionales a escala tributaria y regulatoria con las gigantescas formaciones estadounidenses de Marcellus, Utica y Permian.
Ese “régimen tributario especial” apunta a la meta de aquellos 40.000 millones de dólares anuales para 2023 de la que también habla Gallucio y de la que no todos los especialistas están convencidos, por considerar que el volumen de exportación sería “exagerado”.
En la misma línea de pensamiento se instala Sergio Lanziani, el ingeniero nuclear que es ministro de Energía de la provincia de Misiones y, por afinidad, aparece como candidato a la misma cartera en el ámbito nacional. Entusiasmado con las posibilidades futuras, es otro de quienes afirman que «el potencial exportador de Vaca Muerta podría igualar al complejo agroexportador».
Sin embargo, advierte que «no se puede desarrollar esta faceta sin resolver la cuestión nacional» y remarca que «para salir de la crisis hay que iniciar un ciclo de crecimiento económico que no puede darse con tarifas en dólares, mientras que los usuarios ganan en pesos».
Apunta a la elaboración de un plan energético que surja, al igual que el productivo de “un gran acuerdo nacional entre todos los sectores de la energía”, con inclusión de trabajadores, empresas, usuarios y Estado, «un proyecto a 20 años consensuado y respetado por todos».
Junto a la preocupación por la generación de las divisas que necesita un país industrialmente paralizado y endeudado por la alianza neoliberal Cambiemos hasta el riesgoso 100% de su Producto Bruto Interno, los técnicos y profesionales de Todxs también apuntan a la ampliación del consumo interno y el abaratamiento de las tarifas.
En ese sentido, director del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (Oetec), Federico Bernal, mencionado como potencial funcionario de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, según reza la propia página de su organización, se muestra como uno de los más sólidos defensores de la prioridad que Vaca Muerta debería darle al mercado interno.
Señala que si la producción se enfoca en las exportaciones, “el precio local queda igualado al internacional y resulta impagable”, motivo por el cual es necesario combinar la demanda interna con la regional y la externa, a través de su industrialización, tomando el modelo estadounidense que logró “una revolución” en los sectores de la petroquímica y la química.
Un tesoro flexibilizado
El mapa no termina en esos límites, existen otras fronteras cuyos pasos habrá que analizar con cuidado.
La extracción no convencional en Argentina tuvo un tibio arranque en 2010 en el yacimiento Loma Campana, también comprendido por la inmensa Vaca Muerta. Sin embargo, el salto de la explotación se dio recién a partir de 2012, con la renacionalización de YPF decidida por el gobierno de Cristina Kirchner.
La “iniciativa privada” no apostó al salto, sujeta a su concepción de inversión mínima con retorno rápido y, es sabido, la fase de cateo, exploración y experimentación, es la que implica máxima inversión sin ganancias, que recién aparecen en los momentos de distribución, destilación o licuefacción y venta de los productos.
Por el contrario, la visión estratégica del Estado y el cumplimiento de sus deberes, permitió el desarrollo de nuevas tecnologías, abaratamiento del proceso extractivo y la consecuente expansión de la producción de crudo. A partir de ese momento sí, los tiburones internacionales del petróleo le pusieron el ojo a la “niña bonita” de la Patagonia argentina.
El trabajo de YPF posibilitó que el costo de perforación experimental de un pozo en Vaca Muerta se redujese de 40 millones a menos de 10 millones de dólares en la actualidad; en la etapa de explotación masiva cayó de 16,5 millones de dólares en 2014 a menos de 10 dos años después.
En simultáneo, en 2014 se tardaban 41 días para armar un pozo horizontal, en 2016 tres jornadas menos y en la actualidad, en base al trabajo de investigación e innovación de la sociedad del Estado, el tiempo de perforación se redujo a 25 días y medio.
No conformes con el “ahorro” que les permitió el compromiso de la gestión anterior, presionaron también por la “reducción del costo laboral”, a través de la flexibilización de los contratos de trabajo, para lo que contaron con el apoyo del poderoso secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa desde 1984, el mencionado Guillermo Pereyra, también senador nacional por el Movimiento Popular Neuquino.
Los flujos y contraflujos laborales que generaron los cambios del precio del petróleo –aunque no del gas-, con las consecuentes contrataciones y despidos de trabajadores, influyeron en la brusca flexibilización del convenio colectivo del sector, a través de una “adenda” al acuerdo básico que, en realidad, genera un modelo contractual flexible, con derechos recortados y exigencias ampliadas.
El formato impuesto a los petroleros de Río Negro, Neuquén y La Pampa en 2017 es “a plazo determinado”, por lo tanto, en caso de suspensión o cancelación del mismo, la relación laboral se dará por terminada.
Las variaciones de las actividades de los operarios no son consideradas “cambios de categoría” y están obligados a aceptar todo tipo de rotación de sus tareas; las cuadrillas deben trabajar aun cuando falte algún integrante y se acepta la reducción de personal por incorporación de tecnologías.
Los turnos son de 12 horas sin cobro de las de descanso, ni pago de las “horas taxi»; las operaciones de montaje y desmontaje de equipos y acondicionamiento de cargas se podrán realizar de noche y los equipos que no requieren de enganchador no tienen limitaciones para operar con viento y los que necesitan sujeción tendrán que actuar hasta con vientos de 60 km/h (el doble de máxima con la que se trabajaba en la cuenca neuquina).
Para Pereyra, la imposición de estos cambios no constituye una “flexibilización” laboral. Para el presidente Mauricio Macri constituye un avance auspicioso hacia el modelo contractual que defienden las grandes corporaciones económicas y el propio Fondo Monetario Internacional.
Para los trabajadores implica pérdida de derechos, disminución de sus ingresos y, lo irrecuperable, la muerte de ocho operarios en 20 meses, solo en la cuenca neuquina, muy por encima del fatídico índice histórico de 100 decesos en 20 años, y del pico nacional de 2006 con 13 muertes en todo el país.
Ahí vienen los chinos
Aquel dirigente gigante muerto a los 83 años en 1976 , alcanzó a ver a su país convertido en una potencia y con los cimientos instalados para constituir la superpotencia que es en la actualidad, a punto de ser la primera economía global.
La estrategia de despliegue de sus sucesores, orientada a multiplicar las relaciones comerciales y generar mayores oportunidades para incrementar sus importaciones desde los cinco continentes hacia un mercado interno ávido de consumos, sobre todo alimentarios, explican el interés chino en la construcción de una red de infraestructuras y comunicaciones que le sirvan de plataforma de cooperación económica.
Su gobierno facilita el desarrollo de esas obras que, a su vez, servirán para la elaboración de productos que consumirán sus casi 1.400 millones de habitantes. A esa red llaman “La Nueva Ruta de la Seda”, la del Siglo XXI.
En la Argentina invirtieron en las represas santacruceñas Cepernic y Kirchner, destinadas a producir energía que consume tanto el agro como las industrias. Les interesa Vaca Muerta, porque ese gas y ese petróleo no convencionales también abastecerán a la producción local y la abaratarán; además de ser exportados.
Las versiones hablan de una propuesta de inversión china de 70.000 millones de dólares. Los multiplicadores de los rumores que anidan cerca de Donald Trump sostienen que Estados Unidos condicionaría el apoyo a la negociación de la deuda externa por parte del gobierno de los Fernández -ya comprometido- a que le cierren las puertas a Beijing. También reclaman un candado para el desembarco de Rusia.
Ambas potencias constituyen una carta en la manga de la administración venidera, tanto como inversores alternativos como en el papel de factores de presión ante quienes creen que Sudamérica vuelve a ser un patio trasero para sus negocios.
Aquel lector argentino de Mao llamado Perón tuvo una consideración para esa antigua concepción de
Washington, la de que si los latinoamericanos no se unían, serían dominados. Pasó el año 2000 al que él aludió, pero el calendario de la Historia no conoce de límites formales; del mismo modo que, en base a la decisión de los pueblos, genera reflujos que reinstalan a los países y las regiones al frente de la defensa de sus intereses.
Una vez más, los hechos mostrarán cuál de todas las contradicciones será considerada como principal; ahora por un gobierno que todavía no nació y ya encara las herramientas con las que enfrentará semejante cantidad de factores, derechos e intereses.
* Periodista y Psicólogo argentino. Investigador asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico
Resumen Latinaoemricano **/ 19 de octubre 2019 .-
En una carta abierta dirigida al candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, el Movimiento Antinuclear de la República Argentina (MARA) rechazó la posibilidad de reflotar el Plan Nuclear Argentino. «Gane quien gane, no queremos más energía Nuclear en Argentina – expresó el movimiento – La energía nuclear ha sido y es la más cara. De hacerse una evaluación económica previa, real, con la suma de sus costos, incluyendo pasivos y futuro, caería en abstracto todo proyecto. Tampoco hubo ni hay evaluación del impacto ambiental. Emprender el camino hacia lo nuclear sólo es comprensible teniendo en cuenta la oportunidad (lamentable) que implicaría volver a tener el manejo de la caja de las grandes obras públicas del Estado, en este caso financiadas por China.
La carta abierta dirigida a Alberto Fernández se titula «Prohibido equivocarse con lo nuclear», y es la respuesta del Movimiento Antinuclear de la República Argentina (MARA) a las declaraciones del equipo de campaña de Alberto, que no descartaron la posibilidad de reflotar el Plan Nuclear Argentino, en caso de que el «Frente de Todos» llegue al gobierno. En ese sentido, sostuvieron: «gane quien gane, no queremos más energía Nuclear en Argentina. En lugar de asimilar el doloroso aprendizaje que nos deja la tremenda crisis ambiental, social, económica y financiera en la que nos deja sumergidos el irresponsable gobierno de Macri, el ‘Frente de todos’ vuelve a retomar propuestas cada más desactualizadas y carentes por completo de argumentos pero que, además, son las bases estructurales de la actual dependencia y relación de colonialidad de la que no podemos salir».
«La energía nuclear ha sido y es la más cara. De hacerse una evaluación económica previa, real, con la suma de sus costos incluyendo pasivos y futuro, caería en abstracto todo proyecto – sostienen desde MARA – Este silencioso ocultamiento es condición necesaria para quien promueve este tipo de energías. Tampoco hubo ni hay evaluación del impacto ambiental. El criterio de implementarla es arbitrario y de carácter exclusivamente político. Alcanzar el share nuclear propuesto es fácilmente realizable con tecnologías renovables nacionales que, además de ser más baratas, posibilitan más empleos en menor plazo. Lo cual es urgente», remarcan. En esa línea, consideran que «emprender el camino hacia lo nuclear sólo es comprensible teniendo en cuenta la oportunidad (lamentable) que implicaría volver a tener el manejo de la caja de las grandes obras públicas del Estado, en este caso financiadas por China».
En cuanto al riesgo potencial que implican los proyectos nucleares, desde Mara detallan: «es necesario recordar que la cantidad de territorios implicados en la extensión del plan nuclear de manera directa o indirecta son demasiados. La amenaza se extiende desde las provincias cordilleranas y la Patagonia Argentina con la minería del uranio (la más peligrosa de todas) hasta Formosa, distante a miles de kilómetros, en un intento improvisado y penoso de trasladar una planta de elaboración de combustible nuclear que nadie quiere recibir, ni siquiera los países limítrofes a la zona del emplazamiento propuesto. El riesgo es demasiado grande para seguir avanzando sin resolver problemas de fondo. Un accidente nuclear en Embalse (Córdoba) o Atucha I y II (Buenos Aires) afectarían un radio de 500 kilómetros promedio, lo cual hace que sea imposible evacuar y asistir a una población de más 30 millones de personas«.
Desde el movimiento también discuten los rendimientos de proyectos de este tipo: «el porcentaje histórico de aporte energético a la red de este tipo de energía fue un mediocre rendimiento que osciló entre un 6 y 7%, en donde hubo decenas de problemas operativos en los reactores que implicaron riesgos y obligaron a paradas de planta».
Finalmente, en cuanto a las dos argumentaciones a favor de lo nuclear en el contexto del cambio climático y la caída de las reservas del petróleo (que el petróleo tiene un horizonte de uso limitado y hay que reemplazarlo por otro recurso, y que la reacción nuclear no produce C02), las rechazaron:
«1) Reemplazar una tecnología renovable con un horizonte de uso limitado como el petróleo por otra que tiene (a lo sumo) un horizonte similar es ridículo. Por un lado, es un despilfarro inútil de esfuerzos que nos llevarán al mismo punto de partida. Pero por el otro, es agudizar aún más una situación ya de por sí hipercrítica (que debe ser tomada con urgencia) que es el constante aumento de la acumulación de la basura radioactiva. En un contexto de potenciales inundaciones, la posibilidad de que las zonas linderas a los reactores queden anegadas puede provocar fallas en los servicios auxiliares que refrigeran el combustible gastado. No queremos ni imaginar lo que significarían decenas de Fukushimas en simultáneo con toneladas de radioactividad que se difunda aniquilando los territorios e imposibilitando el desarrollo de comunidades;
2) También es importante aclarar que si bien la reacción nuclear no produce CO2, los procesos predecesores para obtener el combustible sí lo hacen. Y mucho. El uranio no se obtiene por milagro. Volar y triturar una montaña para obtener uranio para la vida útil de un reactor, implica una producción de gases de efecto invernadero de cantidades casi equivalentes, a las de un generador diésel de potencia similar.»
*Fuente: ANRed.
Envio:RL




No hay comentarios:
Publicar un comentario