5 de septiembre de 2020

Inédito: una jueza argentina indagó por video conferencia a un exministro del franquismo, por crímenes de lesa humanidad.

Inédito: una jueza argentina indagó por video conferencia a un exministro del franquismo, por crímenes de lesa humanidad
04 de Septiembre de 2020
María Servini tomó declaración a Martín Villa y agregó un capítulo a la historia narrada en el documental "La vida de otros"
Esculturas de homenaje a las víctimas del franquismo. (Del film La vida 
de otros)
La conmovedora historia de lucha por la Memoria y los derechos humanos
narrada en el documental “La vida de otros”, agregó este jueves un
importante capítulo, al concretarse por video conferencia 
la indagatoria del exministro del franquismo y la transición española 
Rodolfo Martín Villa, por determinación de la magistrada María Romilda 
Servini, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 
Federal Nro. 1 de nuestro país, quien lo imputó en una de las causas 
que integran la querella 4591/10, iniciada por “genocidio y/o crímenes 
de lesa humanidad” consumados entre el 17 de julio de 1937 y el 15 de
 junio de 1977 (que fue la fecha en que España volvió a tener elecciones
 libres y sin proscripciones).
Martín Villa cuando era ministro de Franco, haciendo el saludo de la Falange
Martín Villa cuando era ministro de Franco, haciendo el saludo de la Falange
Villa, según la acusación, habría ordenado 
como titular de la cartera de Relaciones 
Sindicales primero y más tarde como Ministro 
de Gobernación en su país, la represión a 
trabajadores en huelga que causó once muertos 
y decenas de heridos graves. La jueza lo imputó por "homicidio 
calificado por haber sido cometido con el 
concurso premeditado de dos o más personas, 
previsto en el artículo 80, inciso 6°, del Código
Penal argentino", aclarando en su resolución que se trata de delitos que 
"constituyen crímenes de lesa humanidad por lo que, en uno u otro 
caso la acción y la pena son imprescriptibles y sus responsables están 
sujetos a persecución a través de la aplicación del principio de 
jurisdicción universal".
La ya conocida en todo el mundo como “Querella Argentina” fue 
impulsada desde 2010, con admirable constancia, por el abogado 
argentino Carlos Slepoy, quien fue detenido político durante el 
terrorismo de Estado en ambos países y tuvo notable actuación 
durante los primeros intentos de aplicar la justicia universal en los 
casos de las dictaduras de Augusto Pinochet en Chile, Jorge Rafael 
Videla en la Argentina, Efraín Ríos Montt en Guatemala y Francisco 
Franco en España. En todos esos intentos y en juzgamientos 
concretados como el del capitán de la Marina argentina Adolfo Scilingo, 
fue decisiva la actuación del ahora ex juez español Baltasar Garzón. 
Tras el cierre de las expectativas de continuar con los procesos de lesa
 humanidad en España, fue Slepoy quien insistió con iniciar las 
querellas desde jurisdicción argentina, contando con el aporte de 
víctimas y familiares de víctimas residentes en ambos países y 
herederos de una dolorosa historia común.
La jueza María Romilda Servini, en una escena del film documental
La jueza María Romilda Servini, en una escena del film documental
Así, Martín Villa, de 85 años, debió comparecer durante 
casi cinco horas y responder este miércoles a los 
requerimientos de la jueza María Servini y del fiscal federal 
Ramiro González. El exministro oyó primero la lectura de la imputación 
en su contra y manifestó en distintos momentos
 que había querido comparecer para defender su “inocencia”.
"La declaración de Martín Villa es algo muy positivo, teniendo en cuenta
 que él tuvo la voluntad de declarar, porque se podía acoger a una 
resolución del Gobierno español de 2014 que lo amparaba para no 
hacerlo", destacó en declaraciones a Télam Ana Messuti, abogada de la
 Querella Argentina.
Antes de la indagatoria, Villa había remitido a la jueza argentina cartas 
de apoyo firmadas por cuatro expresidentes españoles: Felipe 
González, José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar y Mariano 
Rajoy. Obviamente, faltaba una carta de apoyo del actual presidente del 
gobierno español, Pedro Sánchez, ya que es justamente durante este
 gobierno cuando se ejecutan acciones de reparación y Memoria como 
la activación de los juicios, la remoción y traslado de los restos de 
Franco desde el Valle de los Caídos y la eliminación de numerosas 
placas con nombres de calles que recordaban a cuestionadas figuras
 del régimen franquista.
María Martín, un testimonio conmovedor recogido en La vida de otros
María Martín, un testimonio conmovedor recogido en La vida de otros
En un escrito enviado a Servini, la defensa de 
Villa anticipó su argumento de base, que será 
sostener la “incompatibilidad” de este proceso 
judicial con la “transición española” y por
consiguiente con el llamado Pacto de la 
Moncloa y con la Ley de Amnistía dictada en 
1977.
El acusado fue de joven un líder falangista, sindicalista de origen, y
 terminó ocupando altos cargos del régimen de Franco -Gobernador civil 
y jefe provincial del 'Movimiento'-, hasta que en los primeros años de 
democracia se convirtió en Ministro de Relaciones Sindicales, Ministro 
de Gobernación y Ministro de Interior. Posteriormente, fue diputado y 
senador, y estuvo vinculado con diferentes empresas públicas y 
privadas del país ibérico (al parecer, la condición de “lobista” ha sido 
un rasgo compartido por los exmandatarios del Estado español, una vez 
cumplido su ciclo en el Gobierno)
No obstante, Messuti apuntó que el aporte de Villa a la transición 
española "no anula su responsabilidad ni las conductas que le atribuyen 
las víctimas durante la represión franquista".
Entre los hechos por los que debe responder Martín Villa están la "matan
za de Vitoria", en el País Vasco, en la que murieron cinco obreros y un
centenar resultaron heridos; homicidios cometidos entre 1976 en Madrid
y el País Vasco cuando Villa era Ministro de Gobernación e Interior y
también asesinatos cometidos por las fuerzas de seguridad del régimen 
en las fiestas de San Fermín de 1978.
 
"Chato" Galante, militante estudiantil que fue víctima del franquismo. Hoy es querellante
"Chato" Galante, militante estudiantil que fue víctima del franquismo. Hoy es querellante
La demanda moral de los vencidos
“El silencio de otros” es un importante film documental guionado y 
dirigido por Almudena Carracedo y Robert Bahar, con producción 
ejecutiva, entre otros, de Pedro Almodóvar. Su tema, ni más ni menos,
 es el nacimiento y evolución de la Querella Argentina, desde que era 
apenas una idea en la cabeza de Carlos Slepoy (a quien el film está 
dedicado, in memoriam) y en la de indoblegables sobrevivientes de la 
dictadura franquista como José María “Chato” Galante. Dos, por no citar
 diez, o cien.
Pero una gran protagonista del film es la viejita María Martín, que con 
gran dificultad camina desde su casa hasta una autopista para dejar 
unas flores a metros de la fosa común (no ubicada ni señalada) en 
donde sabe que yacen los restos de su madre, fusilada por el 
franquismo. Su único deseo –dice ante la cámara que la registra- no es 
la justicia, sino poder identificar y llevar los restos de su madre, para 
que descansen en una tumba junto a los de su padre.
María es sólo una de las cientos de víctimas o familiares de víctimas 
que decidieron acompañar a Slepoy en la querella desde la Argentina, 
buscando justicia universal para las víctimas del franquismo. Y también
 es una de las querellantes que no alcanzaron a ver ese juicio en 
marcha, ni su avance definitivo. Lo mismo que el abogado Slepoy, 
quien se despidió de este mundo en 2017. O lo mismo que 
Ascensión  Mendieta, que murió a los 93, en 2019.
Es cierto que los verdugos (como Antonio González Pacheco, alias Billy 
el Niño) también mueren, y que no llegan a ser juzgados ni condenados.
 Pero eso no es consuelo. No sólo porque mueren sin castigo, sino 
porque nunca llega a conocerse ni a difundirse la verdad de la historia.
En determinado momento, el documental encuesta a jóvenes españoles.
Y allí puede advertirse que la gran mayoría ignora los hechos del 
pasado reciente. No saben nada de la Ley de Amnistía
No saben nada del Tejerazo. Vagas noticias de la transición. Por eso,
 es importante la Querella Argentina. No sólo por la necesidad de 
Justicia. También por la necesidad de Memoria.
Carlos Slepoy, abogado y querellante hasta su último hálito de vida
Carlos Slepoy, abogado y querellante hasta su último hálito de vida
La apropiación de bebés durante el franquismo
comenzó con la detección del “gen rojo” (una 
idea criminal de Vallejo Nájera, psiquiatra militar 
de Franco) y siguió con el estigma de las 
“madres solteras”. Arrebataban los niños a sus 
madres biológicas y los entregaban a padres 
adoptivos, con intermediación de institutos religiosos o 
asociaciones civiles. En el film se recogen 
testimonios de madres internadas para parir que despertaban con la 
noticia de que su bebé “había muerto”. Y no fue un caso, fueron miles.
La apertura de fosas comunes, tanto en secciones especiales de los 
cementerios como en medio del campo, y la identificación de restos 
NN de hombres y mujeres que fueron fusilados a mansalva, también 
son momentos conmovedores de este film documental. Nietas e hijas,
nietos e hijos que por fin identifican a sus seres queridos, recuperan 
los  restos y les dan digna sepultura.
“La mirada de otros” alcanza a capturar en una misma secuencia la 
larga y tragedia del pueblo español bajo la dictadura de Franco, cuyos 
arios de la guerra civil fueron baleadas por desconocidos a poco de ser 
inauguradas. Cuando llamaron a los artistas para restaurarlas, ellos 
dijeron: “No, que queden así, ellos han completado la obra”.
No puede saberse si la megacausa española abierta con la Querella 
Argentina ganará la carrera contra la “impunidad biológica”. Sí puede 
saberse que a partir de esta inédita movilización de la Justicia y de los 
corazones iniciada por el abogado argentino Carlos Slepoy, nada 
seguirá igual.
Por Oscar Taffetani
Fuente:Telam

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