18 de octubre de 2020
El Presidente cerró una entusiata celebración del 17 de octubre
Alberto Fernández: "Acá no hay odio ni rencores, hay ganas de poner de pie a la Argentina"
En una jornada de tono festivo y militante marcada por las caravanas de vehículos en el centro porteño que se replicaron en distintos puntos del país, el peronismo conmemoró los 75 años del 17 de octubre como expresión de apoyo al gobierno de Alberto Fernández. En un contexto de movidas desestabilizadoras por parte de un sector del poder económico y de la oposición en plena pandemia, el Presidente eligió cerrar el acto central en la sede de la CGT con un mensaje de unidad. “Nosotros nacimos del amor de Perón y Evita, vivimos el amor de Néstor y Cristina, sentimos sólo amor por nuestro pueblo. Acá no hay odio ni rencores. Lo que hay es ganas de poner de pie a la Argentina de una vez y para siempre”, sostuvo Fernández ante gobernadores, intendentes, sindicalistas y dirigentes sociales que, en representación de todos los sectores del oficialismo, se acercaron a darle su respaldo. El acto pudo seguirse a través de las redes pero no en el sitio de manifestación virtual 75Octubres.ar, que al momento de ser habilitado sufrió un ciberataque que lo dejó fuera de funcionamiento.
“Empezamos hoy un tiempo distinto, empezamos el tiempo de la reconstrucción de la Argentina. A esta Argentina derrumbada la vamos a poner de pie. A esta Argentina que se enferma la vamos a curar nosotros”, agregó Fernández en el mismo tono. Mencionó al papa Francisco y su expresión “primero los últimos” para explicar su preocupación en la crisis generada por el coronavirus. “Si uno abandona a esos últimos esa sociedad nunca va a ser valiosa, va a ser de injustos”, argumentó. Otro que se llevó una mención fue el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto. “Hoy me decía ‘Dios debe ser peronista, porque menos mal que el peronismo está gobernando la Argentina en este momento’. Tiene razón Sergio, en todos estos meses nuestra mayor preocupación es que nadie padezca más que lo que la pandemia ya hace padecer”, remarcó.
Fernández comparó la actual situación con la provocada por el devastador terremoto de San Juan de 1944 por el que se conocieron Perón y Evita. “Una vez y mil veces hicieron lo necesario para que el peronismo desaparezca de la Tierra y no pudieron porque el peronismo llegó a las entrañas del pueblo y le dio derechos”, destacó en el mensaje de unos 20 minutos. Cuando terminó, poco después de las 17, se puso fuerte la Marcha Peronista para que los militantes la hicieran oír en todos los puntos del país. Era la interacción prevista para una celebración pautada para tiempos de pandemia, principalmente virtual.
Desde temprano
En verdad, la Marcha funcionó como banda de sonido de toda la jornada. Comenzó a hacerse oír desde temprano cuando los gremios del Frente Sindical como Camioneros y Taxistas se movilizaron entre la zona de la Plaza de Mayo y el Congreso. “Es el respaldo de los trabajadores al gobierno nacional”, avisó Hugo Moyano. Ninguna de las movilizaciones presenciales –aún las caravanas de vehículos– tuvieron aval oficial. “Agradezco a todos los que están participando de este evento, aunque confieso que hubiera querido que se queden en las casas”, diría luego el Presidente. A esa hora, Fernández compartió un acto con el gobernador bonaerense Axel Kicillof en la isla Martín García, donde colocaron una placa en el edificio donde estuvo detenido Perón en los días previos a aquel histórico 17.
Estaba previsto que a partir de las 13, la gente podría comenzar a ingresar al sitio oficial para elegir un avatar y un escenario e iniciar la experiencia de participar de una movilización virtual. Había expectativa de una concurrencia multitudinaria porque en los días previos habían pasado por la página más de 7 millones de personas. Pero al momento de la conexión, la página sufrió un ataque cibernético sincronizado. “La plataforma fue atacada por 40 servidores desde diversas partes del mundo”, explicó Miguel Cuberos, uno de los encargados de la organización. Frustrada la experiencia, el acto igual se pudo seguir a través de las redes sociales sin problemas.
Con la conducción de “El Cadete” Pedro Rosemblat y Gabriela Delelisi, conversaron de manera virtual con estudiantes, empresarios y trabajadores de distintos sectores que explicaron su labor durante la pandemia y las razones de su filiación peronista. Para entonces, las ubicaciones del salón Felipe Vallese de la sede de la CGT se habían ocupado –guardando las debidos asientos libres– de representantes de todos los sectores que componen el oficialismo, en una muestra de un amplio respaldo político al Presidente, una de las marcas de la jornada.
Codo a codo
Finalmente, la vicepresidenta Cristina Kirchner no estuvo presente y escribió un tuit temprano en evocación de la jornada (ver recuadro). En cambio, quien sí se ubicó en las primeras filas fue el jefe del bloque de diputados, Máximo Kirchner. “Vamos a ir adonde hable Alberto. Hay compañeros y compañeras por todos lados, a lo largo y a lo ancho del país”, había adelantado temprano en diálogo con la AM750. Hubo una delegación de gobernadores compuesta Axel Kicillof (Buenos Aires), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Mariano Arcioni (Chubut), Jorge Capitanich (Chaco), Sergio Uñac (San Juan) y Juan Manzur (Tucumán). Y quienes no viajaron, lo presenciaron en directo a través de unas pantallas ubicadas alrededor del salón, incluyendo al cordobés Juan Schiaretti, que desde 2008 no participaba de una actividad del peronismo. También se sumó una nutrida delegación sindical encabezada por los cegetistas Héctor Daer, Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez, Antonio Caló, Víctor Santa María y Hugo Yasky, de la CTA. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, llegó junto a su mujer, la titular de Aysa, Malena Galmarini. Desde la Provincia, se acercaron varios intendentes como Gustavo Menéndez, Fernando Gray, Jorge Ferraresi y Mayra García, entre otros.
La caída de la web oficial generó que más gente quisiera salir a la calle con sus vehículos, en caravanas que se prolongaron por horas, con agitar de banderas, bocinas y la marchita de fondo. “Es un shock de energía popular”, evaluaba más tarde el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. “Hablo de toda la participación en general: la gente a través de las redes, de los dirigentes del Frente de Todos, de los movimientos sociales, de los movimientos de los trabajadores. Muestra que el Frente de Todos se mantiene muy vigoroso, lo mismo que la pasión que caracteriza a nuestra gente que cantó la Marcha en todo el país, haciéndose oír desde sus casas”, completó.
La primera fila de invitados, la etapa que se viene, la ausencia de Cristina Kirchner
La intimidad del Acto de
Alberto Fernández en la
CGT
Ya había terminado el discurso y Alberto Fernández pasó un buen rato en el cuarto piso de la Confederación General del Trabajo (CGT) reunido con gobernadores y sindicalistas para pensar en lo que cree es la próxima etapa de la Argentina. A la salida, habló unos minutos con los periodistas que cubrieron el acto por dentro. “Hice diez cuadras para llegar acá y la caravana que vi fue muy emotiva. Pero no se trata de ver quién hace el banderazo más grande: el acto de hoy tiene que funcionar como un punto de inflexión porque el odio nos posterga mucho”, dijo el Presidente. Promediaba un día largo que empezó con una visita a la isla Martín García, donde visitó el sitio donde estuvo preso Juan Domingo Perón y no se olvidó de comprar pan dulce; almorzó con parte de su entorno, fue el único ordador en el acto por los 75 años del Día de la Lealtad y se quedó reunido en el cuarto piso con gobernadores y sindicalistas.
A diferencia de la mayoría de los que encabeza el primer mandatario, este encuentro empezó puntualmente y cerró con la entonación de la marcha peronista a las 17. Cuando hubo finalizado el encuentro y le preguntaron por la ausencia de Cristina Fernández de Kirchner, el Presidente se limitó a responder: “Cristina está”. Y estuvo, pero no presencialmente: se limitó a publicar un tuit con el siguiente texto: “Que la lealtad a las convicciones, al pueblo y a la Patria sigan inalterables en tiempos de pandemia. Con la misma pasión y con la misma esperanza”.
En la sede de la CGT, diez minutos antes de las tres de la tarde, una voz en off en el salón Felipe Vallese preguntaba si los gobernadores que iban a participar de manera remota desde sus provincias iban a aparecer con o sin barbijo. El salón, preparado para recibir a 50 personas en filas con separaciones de dos y tres asientos por el distanciamiento social que impone el coronavirus, ya tenía los nombres asignados para los que iban a a ocupar de manera presencial la primera fila: los elegidos para mostrar el abanico que representa el Frente de Todos fueron el secretario general de la CGT, Héctor Daer, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero (que cambió su habitual barbijo del Conicet por uno que le regaló la intendenta de Quilmes con la leyenda Peronismo-Lealtad y una foto de Perón y Eva); el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof: el mandatario de Tucumán, Juan Manzur; la líder quilmeña Mayra Mendoza, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y la primera dama Fabiola Yáñez.

La segunda fila tenía los carteles con los nombres del presidente del bloque del Frente de Todos en la Cámara baja, Máximo Kirchner; de Andrés Rodríguez, secretario general adjunto de la CGT y titular de UPCN, el gremio de empleados estatales más grande del país; Mariel Fernández, intendenta de Moreno, y del ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro.
El Gobierno trabajó un mes para que el acto saliera bien y hacerlo en pandemia no es tarea fácil: la parte remota implica mucho trabajo y, sobre todo, coordinación. En uno de los salones de la sede de Azopardo, un grupo tenía asignado monitorear a cada gobernador que participó desde su provincia con el sistema un mandatario, una máquina. Cuando los periodistas tuvieron acceso a ese salón se vivió un momento gracioso porque un “falso” Alberto Rodríguez Saá (seguramente integrante de su equipo) apareció en la pantalla para probar cómo saldría en cámara el gobernador de la provincia de San Luis. Es que la luz, con el plano y el encuadre de las transmisiones mixtas se hace con un criterio unificado.
En la CGT hubo 50 personas de manera presencial: Antonio Caló, líder de la UOM; Roberto Baradel, titular del gremio docente Suteba; Pablo Biró, presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas; el presidente del PJ porteño, Víctor Santa María; además de Emilio Pérsico, secretario de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social; la titular de la Anses, Fernanda Raverta, y los gobernadores de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; de Chaco, Jorge Capitanich; de San Juan; Sergio Uñac, y de Entre Ríos, Gustavo Bordet. Desde sus provincias grabaron videos, además de Rodríguez Saá; el mandatario de Córdoba, Juan Schiaretti; Alicia Kirchner de Santa Cruz, Omar Perotti de Santa Fe; Oscar Herrera Ahuad de Misiones y Gildo Insfrán, de Formosa, entre otros dirigentes. A la salida del acto, Fernández dijo que el apoyo de los gobernadores le resultó “tranquilizador”.
Con saco, pero sin corbata, el Presidente empezó a hablar a las 16.35. “Acá no hay odios ni rencores, hay ganas de poner a la Argentina de pie”, dijo y dejó en claro, sin mencionarlo directamente, las diferencias entre las movilizaciones que impulsa un sector de la oposición y lo vivido ayer en las calles del centro porteño. Concepto que reiteró a la salida del encuentro: “El odio nos posterga mucho. No tiene sentido ver quién hace el banderazo más grande. Esta mañana leíamos lo que se decía del peronismo el 18 del octubre del 45. Pasaron 75 años y seguimos con las mismas lógicas. Esto se tiene que terminar”, aseguró.

Martín García y el pan dulce
Al mediodía, el Presidente estuvo en el lugar donde estuvo detenido Juan Domingo Perón en 1945, dentro de la isla Martín García del Río de la Plata, que hoy es una escuela. “Renovemos una vez más el compromiso de estar siempre representando los intereses de los que más necesitan, de los olvidados, de los que se quedaron sin derechos”, afirmó el mandatario. En medio de su discurso, empezó a llover. “Es bueno recordar aquella frase de Evita, que nos decía que donde hay una necesidad, nace un derecho. Y la Argentina está llena de argentinos que necesitan. A todos esos argentinos vamos a darle los derechos que merecen, es la tarea que nos queda por delante”, siguió a pesar del agua y celebró que “otra vez la lealtad para con el pueblo argentino es objeto de la dirigencia política, y otra vez, General Perón, estamos siguiendo sus banderas”.
También dijo que en esa isla estuvo detenido “Don Hipólito Yrigoyen, que fue el primer soñador que tuvo el siglo XX, el primero que quiso terminar con los conservadores, el fraude patriótico y dio origen también a un movimiento muy importante como fue el radicalismo. Sus mejores alumnos hoy están al lado de nuestro”. No estuvo solo: Fernández hizo la recorrida junto a la primera dama Fabiola Yañéz. También estuvieron el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; y la titular de AySA, Malena Galmarini. Antes de volver de la isla, el Presidente recordó que también es famosa por su pan dulce y no se privó de comprar uno aunque para la Navidad falten un par de meses. Después, almorzó con algunos funcionarios y partió rumbo a la CGT. Un día largo y si de la presencia del sol de trata, peronista de a ratos.
No se pudo ingresar por un hecho sincronizado
75Octubres: un ataque
masivo al acto por el Día de
la Lealtad
Un masivo ciberataque derribó los servidores de 75octubres.ar y la página no respondió, mientras cientos de miles de personas intentaban ingresar al sitio para participar del acto por el Día de la Lealtad. Para el subsecretario de Asuntos Políticos, Miguel Cuberos, que participó de cerca en la organización, se trató de "una provocación y una manera de hacer daño". "No es un hackeo tradicional sino un ataque cibernético sincronizado", explicó el funcionario en la puerta de la CGT. Igualmente, todo el acto se transmitió en vivo por las redes sociales oficiales de la organización.
El sitio estaba pautado para comenzar a funcionar a las 13. Hacía más de una semana que en la página web estaba disponible con un contador con los días, horas minutos y segundos que faltaban para el inicio. En la organización calculan que alrededor de 7 millones ya habían accedido en los días anteriores y para este sábado esperaban que un millón y medio de personas se conectaran para seguir todas las actividades por el Día de la Lealtad. Algunos minutos después de las 13 de este sábado, en la pantalla inicial comenzó a figurar que el sistema estaba caído por un "ataque masivo".
Un rato después de que dejara de funcionar la plataforma, Cuberos dio explicaciones de lo que estaba sucediendo: "Hubo quienes pudieron ingresar, pero otros muchos se han quedado afuera porque hay 40 servidores al mismo tiempo, y eso genera un cuello de botella". Igualmente, remarcó que que durante toda la jornada hubo "un equipo de seguridad cibernética que trabajó" para solucionar el problema. En diálogo con Página/12, el funcionario reflexionó sobre lo sucedido: "La batalla por la construcción de sentido la seguiremos dando desde todos los ángulos, en la calle y en el mundo digital más allá del ataque de hoy".
"Los ciber gorilas no descansan pero nada va a opacar la fiesta", declaró el titular del Partido Justicialista (PJ), José Luis Gioja. "Este ataque no se le ocurrió a alguien hoy a la mañana, sino que hace varios días que lo están planificando", disparó el diputado. Aunque también dejó un mensaje optimista en la previa del discurso presidencial: "Vamos a celebrar igual, aunque a los ciber gorilas no les guste ver a los peronistas festejar".
La hipótesis que manejaron los expertos que trabajaron durante toda la jornada fue que se trató un ciberataque masivo al servidor desde distintas partes del mundo. Alfredo Moreno, profesor de la Universidad Nacional de Moreno e ingeniero en Arsat, contó que "cada vez que se intentó levantar el sitio, la lluvia de misiles, en formatos de bytes, lo voltearon" y en ningún momento pudo restablecerse. Según explicó a este diario, esto sucede cuando "un ejército de servidores manejados por robots tiran de forma permanente un acceso a la dirección IP que tiene el servidor de 75octubres.ar. Cada robot puede tirar miles de accesos por segundo". Así, "se satura el servidor web que no puede atender tantos accesos simultáneos", agregó.
Sobre el origen de los ataques, este especialista señaló que pueden venir de distintas partes del mundo. En caso de querer bloquearlos, considera que "sería un conflicto internacional porque habría que cerrar todas las IP que vienen de Estados Unidos o Canadá, o cualquier otro país de donde provengan los ataques". Por otro lado, indicó: "Sabemos que las personas que están generando violencia y odio atrás de todo apoyo al Gobierno tienen los recursos necesarios para generar estos ejércitos". "Del punto de vista tecnológico es muy fácil de hacer", agregó.
El sitio web 75octubres.ar estaba pensado para generar un lugar de encuentro entre las distintas personas que hayan querido participar del acto del Día de la Lealtad pero por la pandemia debían quedarse en sus casas. Tenía la opción de registrarse con un nombre o un apodo y la provincia, sin más datos personales. También daba para elegir distintos avatares con la clásica simbología del peronismo, como el bombo o fotos de Eva Perón, del general y también de Néstor y Cristina. Los usuarios podían elegir en qué lugar ubicarse y figurar virtualmente ahí, con el avatar que hayan elegido, durante el acto. Fuentes de la organización contaron a Página/12 que la idea de esto era "no perder el lugar de encuentro. Que cada uno pueda encontrarse con sus compañeras y compañeros en el lugar que suelen hacerlo".
A pesar de los ataques cibernéticos, el pueblo peronista siguió el acto en todas las redes sociales oficiales y escuchó el mensaje del presidente Alberto Fernández. Algunos eligieron manifestarse en caravanas por sus ciudades, pero los dirigentes y la organización reiteraron que la convocatoria oficial era por las plataformas.
A mostrar de quién es la calle
Las caravanas por el Centro
y en la Plaza de Mayo
Bombos y platillos, puestos de venta de choris, remeras con las caras de Perón y Evita, banderas con el nombre de la rama local del sindicato, silbidos, cantos, bailes alrededor de un parlante que transmite en loop la marcha peronista: por un día, la Plaza de Mayo volvió a ser escenario de una fiesta popular como en los tiempos pre covid. Durante la mañana del 17 de octubre, cientos de camiones, micros, motos, taxis y autos particulares marcharon en caravana desde la sede de SMATA hasta la Plaza de Mayo para celebrar el Día de la Lealtad y manifestar su apoyo al gobierno nacional. Organizada por el Frente Sindical para el Modelo Nacional, que conduce el líder camionero Hugo Moyano, la convocatoria tuvo como objetivo mostrar la capacidad de movilización del sindicalismo y disputarle la calle a las marchas opositoras de los últimos meses.
"Con la movilización de hoy quisimos transmitir nuestro respaldo al gobierno en general, empezando por el presidente, la vicepresidenta, los diputados. Tienen el inmenso apoyo de los trabajadores que están pasando necesidades difíciles pero que no dejan de reconocer el esfuerzo que está haciendo el gobierno para salir de la situación que nos dejó el gobierno anterior y la pandemia que estamos sufriendo", sostuvo Hugo Moyano, durante la conferencia de prensa que se realizó en la sede del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), ubicada en el microcentro porteño, previo a que comenzara la "caravana de la Lealtad". Acompañado por representantes de los gremios que integran el Frente Sindical para el Modelo Nacional, Moyano destacó que la marcha había sido ideada por organizaciones que nuclean a los trabajadores esenciales - "Nosotros sabemos, el laburante sabe cómo cuidar los protocolos", aseguró y negó que Alberto Fernández le hubiese pedido que cancelara la convocatoria por temor a que se produjeran contagios masivos.
Durante la conferencia, Moyano apuntó también contra los sectores que organizaron los "Banderazos" contra el gobierno nacional: "Las marchas esas cuando salen las señoras bien alimentadas, con sus ropas, no les veo sentido. Es tan absurdo lo que plantean. Dicen que no hay libertad, pero sin libertad no estarían haciendo las cosas que hacen", desdeñó. Sin embargo, la ausencia de delegadas fue una constante a lo largo de la jornada, tanto en el acto en donde la única mujer era la secretaria general del Sindicato de Trabajadores Viales, Graciela Aleña, como en la movilización, que comenzó apenas terminó la conferencia de prensa.
A las 11 de la mañana, la caravana de autos, colectivos, camiones de basura, taxis y motos se puso en movimiento. Equipados con bombos, platillos y silbatos, los choferes de la línea 25 se subieron al colectivo y enfilaron por la avenida Belgrano hasta la Plaza de Mayo. "¡Vamos Cristina! ¡Vamos Alberto! ¡Vamos que podemos! ¡Viva Perón, carajooo!", exclamaban por la ventana al resto de los manifestantes, la mayoría subidos a otros vehículos, que respondían con chiflidos, gritos y bocinazos. Cerveza en mano y vitoreando cada vez que aparecía al lado algún puesto de venta de choris al grito de "¡Vamos compañeros", los choferes avanzaban entre una marea de banderas: verde y blanca por Camioneros, amarilla y negra por taxistas y, por todos lados, el azul y blanco de la bandera argentina. Estacionados a los costados, había varios camiones de recolección de residuos sobre los que bailaban y saltaban los trabajadores de Higiene Pública.
"La mayoría de los trabajadores de la economía popular somos peronistas. Y la lealtad, el peronismo, es algo tremendo. ¿Cómo no celebrarlo? Con cuidados, claro. Pero que por lo menos la pandemia no nos saque esto también", indicó Jackie Flores, referenta de la UTEP que participó de la caravana, mientras se lavaba las manos con alcohol en gel. Unas cuadras más adelante, llegando ya a la Plaza de Mayo, los autos tocaban con fuerza la bocina a los manifestantes de a pie que los esperaban aplaudiendo y cantando en la plaza. Varios tenían el baúl abierto, desde donde unos parlantes enormes tocaban, una y otra vez, la marcha peronista. "Nosotros vinimos por convicción pura. Yo soy peronista, cristinita, nestorista, de nacimiento. Nos preocupa mucho la pandemia, se que tiene cierta contradicción, pero este día lo teníamos que festejar", sostuvo Ariel, personal de maestranza de Garín, desde el interior de su auto. "Vengo a apoyar al gobierno para que los gorilas no se crean esta construcción falsa e irreal de que están copando las calles. Hay que pararle el carro a ese afán destituyente que tienen", indicó Gabriel, ubicado a unos metros, mientras se fumaba un cigarrillo desde adentro de su taxi. "La cuarentena fue absolutamente boicoteada por la oposición. Nosotros seguimos las instrucciones de Alberto y usamos alcohol en gel y barbijo...", comenzó a explicar y, entre risas, se detuvo para ponerse el tapabocas que tenía apoyado en el asiento de al lado. "Hay que cuidarse", agregó.
Informe: María Cafferata
Caravanas y actos virtuales en las principales ciudades del interior
Festejos en todo el país por
el Día de la Lealtad
Los festejos por el Día de la Lealtad se extendieron por todo el país con movilizaciones en caravana, actos virtuales y algunos con poca presencia para cuidar los protocolos sanitarios. Rosario, Viedma y Bariloche tuvieron sus largas filas de autos con bocinas y parlantes, mientras que en otras, como Mendoza, se plegaron a la convocatoria del acto virtual que encabezó Alberto Fernández en el histórico edificio de la CGT de la calle Azopardo.
El peronismo cordobés se dividió en dos. La conducción de la CGT Regional Córdoba convocó a un reducido acto en la sede de la organización gremial, en el centro de la ciudad capital. Pero también también invitó a sus afiliados a la participación virtual para "renovar nuestro compromiso de lealtad peronista". Por otro lado, la Mesa de Organizaciones del Frente de Todos convocó a manifestarse masivamente a la movilización virtual, en línea con la convocatoria que salió desde la Casa Rosada. Aunque señalaron en un pronunciamiento que "la defensa de la democracia, junto al rechazo de los intentos desestabilizadores de la derecha macrista, se deben llevar adelante en las calles".
En Rosario las actividades por los 75 años de peronismo comenzaron a las 10 de la mañana en la Plaza San Martín, en pleno centro de esa ciudad. Ahí concentraron con bombos y trompetas que desafiaron a la lluvia, y a las 11 salieron en una larga caravana de autos encabezadas por decenas de motos del gremio de Cadetes. El recorrido que comenzó en el boulevard Oroño terminó en el Monumento Nacional a la Bandera, repleto de bocinazos y cantos partidarios la ciudad.
También participaron de la organización los sindicatos locales de Recolectores. A estos se sumaron, al igual que en el centro porteño, los trabajadores de Camioneros y Cadetes junto a la Multisectorial 21F. La convocatoria fue con una clara consigna para diferenciarse de las marchas opositoras de las últimas semanas: "Las calles son de los trabajadores". En la misma línea, hubo un fuerte apoyo al gobierno de Alberto Fernández.
En la Patagonia, se realizaron algunos actos de la sede local del PJ y multitudinarias caravanas de autos en las ciudades de Viedma, General Roca y en San Carlos de Bariloche, de Río Negro, para festejar el Día de la Lealtad Peronista. El Partido Justicialista de Río Negro, y las diversas fuerzas políticas que conforman el Frente de Todos en este distrito, realizaron un encuentro virtual encabezado por la presidenta del PJ Alejandra Mas. La convocatoria reunió a más de 400 personas que se sumaron a la plataforma y un centenar más que siguieron el acto por las redes sociales.
La presidenta del PJ rionegrino, agradeció la importante convocatoria y llamó a "buscar los acuerdos y consensos, de cara a los próximos compromisos electorales para lograr las diputaciones que puedan dar respaldo al Gobierno nacional y para trabajar en la recuperación del gobierno en Río Negro". "Tenemos que volver a las calles, a buscar a los compañeros y compañeras, a quienes hoy no están acá, zanjar las diferencias y volver a cumplir el sueño frustrado de hacer de esta una provincia como los rionegrinos y rionegrinas nos merecemos", remarcó.
En Jujuy la jornada de festejos peronistas también contó con distintos actos. Uno de ellos fue impulsado en la sede principal del PJ jujeño y otro encabezado por el sector sindical peronista "Saúl Ubaldini", que agrupa a una quincena de gremios en la provincia. Este último se realizó en el predio de la UTA local. Mientras que en La Quiaca se reunieron los dirigentes del Frente de Todos y la Asamblea Popular de la Puna, de la Comunidad Originaria Natividad Quispe en un acto propio. "El pueblo quiaqueño se convocó a un histórico acto por el 75 aniversario del empoderamiento de los movimientos sociales", señalaron en la convocatoria que también tuvo una fuerte adhesión en las calles de la ciudad fronteriza.
La primera movilización de apoyo al oficialismo desde el comienzo de la pandemia
Día de la Lealtad: la
militancia volvió a La Plaza
María Daniela Yaccar
Este 17 de octubre tuvo varios significados. La movilización de miles de personas a las calles no fue impulsada por el odio: los rostros, las palabras, los cuerpos no expresaban rabia, sino sentimientos positivos, como alivio y alegría. Hubo un respeto casi unánime al distanciamiento social, marcando una diferencia con las marchas anticuarentena, ya que la mayoría de las personas se expresó desde su vehículo personal y, quienes lo hicieron de a pie, tuvieron en cuenta que no hubiera “amontonamientos”. La bandera argentina ocupó el centro de la escena como en aquellas marchas, combinando en esta ocasión sus colores con las imágenes de Néstor y Cristina, de Perón y Evita, y con pañuelos verdes, whipalas y banderas bolivianas. Reapareció el choripán –más que una comida, un símbolo–, y hasta ingeniosos inventos que pronto se hicieron virales como “El Chorimóvil”.
Es difícil no caer en un juego de espejos, no comparar las dos escenas, no jugar a encontrarles similitudes y diferencias. Coronavirus mediante, parecía que la derecha se había apropiado de las calles, pero este sábado ocurrió algo diferente. En la ciudad de Buenos Aires, tan sólo uno de los lugares donde hubo marchas, los paralelismos podían surgir de todo tipo de detalles, como la dirección de los coches: llegaban desde el sur –muchos del conurbano– y no desde el norte, se aproximaban hasta el Obelisco y giraban en dirección a Plaza de Mayo. En la 9 de Julio, bocinazos constantes, a lo mejor alguna cumbia sonando fuerte, banderas y banderas que flameaban con las ventanillas bajas. Algunos aprovechaban el semáforo, bajaban y se expresaban, como dos hombres con pecheras de la CGT a los gritos: “¡Para vos Baby Etchecopar!” “¡Para vos Larreta!”.
Durante la mañana la caravana la protagonizaron los sindicatos, en cambio la tarde fue de los “sueltos”, cuya ideología quedaba plasmada en las banderas, carteles y hasta barbijos alusivos. Desde la vereda algunos contemplaban gozosos ese clamor popular graficado en un tráfico incesante, y sonreían, devolvían dedos en “V” o alguna expresión de festejo. Parado en la esquina de 9 de Julio y Corrientes, Norberto Arnoux (63 años) contaba a Página/12 que era la primera vez que salía a la calle desde que comenzó la cuarentena. Tenía ganas de llorar. Recordaba los tiempos en que “los plebeyos tenían al obrero debajo de las plantas de los pies” hasta que Perón les dio “ocho horas de trabajo, jubilación y pensión”. “Vivo a tres cuadras. No me podía perder esto. Acá no hay amontonamientos como pasa con los cipayos macristas”, comparaba también. Se veían varias personas mayores motivadas por el sentido histórico de la fecha más que por la coyuntura.
Norberto filmaba con su celular a un vendedor de banderas nacionales que estaba concretando una oferta: 2 por 500. De la enorme cantidad de vendedores que había -todos viviendo un drama en estos tiempos- ellxs eran los predominantes. “El lunes –el día del banderazo del 12 de octubre– también vine a vender. Me gritaron negra de mierda”, recordó una de ellas.
El discurso del Presidente se oyó a todo volumen desde los parlantes de los autos y fue aplaudido. En Diagonal Norte, la voz de Alberto Fernández siguió a los bombos de un grupo de UPCN. Entre las bicis, motos, camionetas y autos llamaban la atención algunos taxi. Un hombre al volante portaba una bandera con la cara de Cristina. “Salté de ser apolítico a ser kirchnerista, y de eso a ser cristinista”, se definió Rubén. “Tenemos otro coche y decidimos venir con el taxi para que se vea lo que pensamos”, completó su mujer, Paula. En esa calle atraía las miradas un hombre vestido como el papa Francisco.
Otra diferencia: en esta marcha del Día de la Lealtad, la vicepresidenta, principal destinataria de la violencia que destilan los anticuarentena, era una de las figuras más admiradas. “Hay algo misógino en el odio. Es miedo a una mujer sin miedo, a la mujer que tiene el poder político más grande”, reflexionaba Abril García Mur, de 23 años, del mundo de las Ciencias Políticas. Muy dubitativa por la pandemia, había llegado a Plaza de Mayo en bicicleta; a una Plaza de nuevo inundada por el humo y el aroma del choripán, donde se escuchaba cumbia, se vendían barbijos, cerveza y empanadas, entre otras cosas, y se entonaba la marcha peronista.
“Hace siete meses que estoy cagado de hambre”, decía Ezequiel, un vendedor de choripanes y hamburguesas ubicado frente al Cabildo. Contó, como contaron otros de sus colegas, que más temprano la Policía de la Ciudad había querido sacarlos del lugar. “La gente saltó a favor de los laburantes”, reveló. No había vendido mucho porque la mayoría de las personas se movía en vehículos. El precio había aumentado: pre pandemia 100; pandemia 150 (“sube el dólar, sube el chori”). “Los vendedores somos del pueblo, de la gente, de la calle. Tocás un puesto hoy en día y tocás al pueblo”, expresó Osmar Miranda, vendedor de cerveza. Un compañero suyo ofrecía “cerveza más fría que el corazón de Macri”. Prácticamente todxs los manifestantes llevaban barbijo, y la consigna del distanciamiento social se mantuvo salvo por escasas excepciones, como un cántico eufórico para las cámaras de C5N. Ante la imposibilidad de poblar el escenario virtual –por un “ataque masivo” a la web 75octubres– para algunxs fue imprescindible recuperar la calle. Y así fue no solamente en la Capital Federal, sino también en distintos municipios del Gran Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, Trelew, Bariloche y otras ciudades.
El texto de Santiago O´Donnell revelará los entretelones de los negociados familiares
Las presiones de Mauricio
Macri para que no se
publique el libro con el
testimonio de su hermano
Mariano
A principios de 2020, Mariano Macri contactó a Santiago O’Donnell porque quería contar la historia familiar, en el contexto de lo que sería un choque familiar por la herencia de Franco, fallecido en marzo de 2019. Ambos --Mariano y Santiago-- se conocían desde la época, hace más de 20 años, en que O’Donnell vivía en Estados Unidos y escribía en The Washington Post. Las charlas se grabaron y está claro, en las grabaciones y también en mails, que el trabajo derivaría en un libro. Es más, cuando el texto estaba en sus últimos tramos, O’Donnell se lo entregó a Mariano Macri para que lo revisara.
Este cronista no tuvo acceso al libro, pero quienes conocen la historia del clan familiar cuentan que el gran formador de la fortuna, Franco, tenía enormes expectativas en Mariano, al punto que lo puso a cargo del desembarco en Brasil y, sobre todo, en lo que era el superproyecto de Franco, los negocios con China. Quienes acompañaron aquellos viajes dicen que Mariano era una especie de príncipe heredero en ese momento.
Pero en el otro andarivel aparecía Mauricio, que era el primogénito, el hijo mayor, con todo lo que eso implica en las familias italianas. Como se sabe, Franco nunca aprobaba lo que hacía Mauricio, evaluaba muy mal sus gestiones como empresario, todo lo cual fomentó una conflictiva relación entre los hermanos, no sólo de Mauricio con Mariano sino también con Gianfranco. Hubo alianzas y enemistades tácticas, jugarretas escandalosas. Como ejemplo, bastan las operaciones de espionaje sobre dos hermanas. Desde el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se armó una estructura que espió a la fallecida Sandra, la hermana mayor, porque los líderes del clan Franco y Mauricio sospechaban del marido de Sandra, Néstor Leonardo. Ahora, desde el gobierno nacional, quedó probado el espionaje a la hermana menor, Florencia y su actual pareja, Salvatore Pica. El libro de O’Donnell, entre otras cosas, seguramente va a develar la sórdida historia de la demanda por insanía de algunos de los hijos de Franco contra el verdadero hacedor del imperio: cuando todavía estaba en pleno uso de sus facultades mentales intentaron sacarle el manejo de sus empresas.
Hay otras hechos gravísimos, nunca esclarecidos, sobre los que tal vez los dichos de Mariano Macri echen luz. Uno clave es la venta de IECSA, la constructora del Grupo Macri a Angelo Calcaterra, primo y socio en varios emprendimientos. Franco siempre decía que no sabía quién era el verdadero dueño de la constructora, si Angelo o Mauricio, o ambos. Franco creía en ésta última alternativa, que hubo una venta simulada, y además Franco sugería que se concretó una especie de estafa contra los hermanos ya que se licuó su herencia quedando la constructora sólo para Mauricio.
Hay otros hechos que prometen capítulos en el libro de O’Donnell:
* el negociado del Correo,
* el escándalo de los peajes -investigado por Página/12 entre otros medios-,
* los parques eólicos, con ventas y adjudicaciones sospechosas.
* Tanto los Panamá Papers como los Paradise Papers, sociedades y cuentas ocultas en el exterior del Grupo Macri y que, aparentemente, manejó Mauricio.
* Es muy probable que vean la luz testaferros que jugaron ese papel en gran parte de la trayectoria del expresidente, tanto en su gestión en Boca Juniors como en el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Con semejante escándalo a la vista, en la ofensiva por frenar el libro también participó el propio Mariano Macri quién tal vez se dio cuenta tardíamente que la publicación sería -según sus palabras- un bombazo, un suicidio. Alegó en algún momento que las 17 horas de charla con O'Donnel fueron conversaciones privadas, pero el periodista tiene documentado en forma reiterada, en las grabaciones, mails y otros escritos, que siempre el objetivo fue la publicación. Hubo hasta algún reclamo de que se sacara tal o cual nombre, pero el periodista le insistió en que ni siquiera conocía a la persona, que la única forma por la que supo el papel de cada protagonista fue por las revelaciones de Mariano.
De todas maneras, la posta por parar la publicacion la tomaron poderosos abogados y operadores directamente ligados a Mauricio. Hubo presiones de todo tipo, algunas más amistosas y otras agresivas, búsquedas de algún acuerdo, de ganar tiempo, de que se reescriba todo. La jugada delirante de un amparo judicial, es decir de una censura previa, está sobre la mesa, pero no hay constancias de una presentación de ese tipo que, además, nunca consiguió resultados.
Lo real es que la editorial Penguin Random House y el autor Santiago O’Donnell aseguran que los ejemplares estarán en las librerías en ocho días, pero antes de eso, Página/12 publicará un adelanto exclusivo.
Cuál es la estrategia de Martín Guzmán para tranquilizar los mercados de divisas.
Dólar: el negocio de la
brecha cambiaria
La brecha cambiaria es un potente generador de expectativas de devaluación. La diferencia entre el tipo de cambio oficial y las cotizaciones de los dólares Bolsa y blue también es una fuerte arma de desestabilización política.
Reducir y estabilizar la brecha es un objetivo económico-financiero y, a la vez, una misión política prioritaria en el gobierno de Alberto Fernández.
La brecha además es una fuente de negocios espectacular para financistas y empresas exportadoras e importadoras.
Con férreo control de cambios es casi inevitable la existencia de precios de dólares diferentes. La administración entonces de ese complejo cuadro cambiario es fundamental para que la economía eluda la inestabilidad latente por esa discrepancia.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, está convencido de que una de sus principales tareas es reducir la brecha. Frente a ese desafío se repite la misma dinámica de meses pasados. La legión de economistas de la city que lo menospreció cuando negociaba con los poderosos acreedores del exterior, con un resultado exitoso que los dejó descolocados, salieron en forma disciplinada a decir que no podrá lograrlo sin devaluar fuerte.
Como se adelantó aquí el domingo pasado, Guzmán adquirió la centralidad política y de gestión que la crítica situación exige y, a la vez, las líneas de acción de Economía y el Banco Central ahora están coordinadas, base indispensable para atender la cuestión cambiaria.
En la contienda con economistas expertos en pronósticos fallidos y de fracasos en la gestión pública, Sacachispas les está ganando cómodo el partido luego de cerrar el canje de deuda, pero el desafío cambiario es clave para saber cómo terminará el score.
Clave financiera
La brecha es perturbadora de la estabilidad y brinda además oportunidades de hacer diferencias especulativas que no se podrían concretar en un mercado cambiario tranquilo.
Algunas operaciones son de poco monto y otras de un volumen considerable. La más conocida es el "rulo", que consiste en comprar dólar ahorro (200) al precio oficial y venderlo en la plaza blue. Ese pase de manos de billetes entregaba una utilidad de unos 5000 pesos mensuales, hasta que se limitó al máximo la entrega de esos verdes de las reservas.
Grandes empresas endeudadas en el exterior tomaban créditos en pesos a tasas bajas, reducción fomentada por el Banco Central para facilitar el financiamiento del sector productivo. Esos pesos no los utilizaban para fortalecer el capital de trabajo, sino que los destinaban a comprar dólares oficiales para precancelar deudas (financieras y comerciales) en el exterior, especulando con que la brecha estaría adelantando una próxima devaluación que encarecería en pesos el pago de esos pasivos. El Banco Central decidió regular esa operatoria.
Los importadores también adelantan transacciones con la misma lógica: comprar a un dólar oficial que estiman, de acuerdo a la dimensión de la brecha cambiaria, hoy estaría atrasado.
Por esas vías se aceleró la pérdida de reservas en los últimos meses. El Banco Central intervino para ordenar esas operatorias con la Comunicación "A" 7138, el jueves pasado.
Además de implementar medidas de urgencia para evitar esos movimientos, la clave financiera pasa por reducir la brecha. La diferencia de cotizaciones no es por "falta de confianza", concepto gaseoso con el que confunde el discurso económico dominante, sino que para lograr achicarla se requiere de una estrategia monetaria y cambiaria consistente que permita controlar el mercado, generando incentivos a la oferta de dólares al tiempo de construir opciones de inversión en pesos.
Clima social
La inestabilidad cambiaria tiene una raíz estructural, impulsos de la coyuntura y el fomento de una oposición política y mediática desbocada.
La escasez relativa de divisas, lo que se conoce como restricción externa, es el origen de las habituales crisis de la economía argentina. Cada uno de los integrantes del equipo económico lo sabe y elude el análisis vulgar de la ortodoxia que dice que el disparador de las debacles se origina en el frente fiscal.
La forma de atender la cuestión externa, o sea relajar la falta de dólares, se encuentra en diseñar una política de fomento de exportaciones y de sustitución selectiva de importaciones.
Los resultados de esa estrategia no son inmediatos, llevan tiempo y lo que menos se tiene en una coyuntura crítica es ese activo.
Por eso, definido ese objetivo de mediano y largo plazo, resulta fundamental el manejo de la coyuntura, tarea compleja que no tiene una receta mágica, como lo prueban las recurrentes crisis cambiarias/sector externo desde hace 45 años.
Otro factor que influye en la situación cambiaria de coyuntura es la campaña de desestabilización liderada por el dispositivo mediático y político de derecha.
Reafirmando que la cuestión principal del mercado cambiario es un problema estructural de escasez de divisas y que la gestión de la coyuntura resulta compleja, la minimización -durante cuatro años de macrismo- o la exageración -como en estas semanas- de la inestabilidad cambiaria por parte de financistas y economistas de la city juega un papel central en el clima social en relación al dólar.
Guzmán
La intervención en la disputa por las expectativas económicas y sociales es importante y es un terreno en que el gobierno no debería ceder si pretende dar batalla a los promotores de la desestabilización.
La presencia pública como la de Guzmán en IDEA rebatiendo una a una las inexactitudes que le trasladaban en el cuestionario público, y la voluntad política de asumir el control del mercado cambiario van en ese sentido.
La participación del ministro fue una prueba al respecto: por un lado, explicó que no habrá devaluación brusca y que hay reservas líquidas suficientes; y, por otro, adelantó dos medidas vinculadas a la plaza cambiaria y financiera.
La respuesta inicial del mercado a esa intervención fue un freno a la escalada del dólar contado con liquidación, para cerrar con una caída de 5 a 7 pesos desde los máximos.

Como se ha señalado en más de una ocasión, la batalla del dólar es diaria porque la principal habilidad del mundo de las finanzas es hacer negocios en las fisuras de las regulaciones.
Guzmán demostró en el trato con los acreedores externos, que son los fondos de inversión más poderosos del mundo financiero global, que tiene bastante paciencia hasta poder definir las reglas de juego sobre las cuales se terminó de definir el acuerdo.
Sobre el mercado cambiario Guzmán piensa desplegar la misma estrategia de paciencia con la siguiente hoja de ruta:
* La brecha cambiaria no impacta en la inflación.
* La diferencia entre el tipo de cambio oficial y los dólar Bolsa y blue importa por lo que genera en expectativas sociales.
* El objetivo entonces es reducir esa brecha cambiaria.
* La cotización oficial no está atrasada en términos históricos.
* Los valores de los dólar Bolsa y blue no representan la realidad de la economía argentina.
* Las restricciones cambiarias son de emergencia y hoy no pueden flexibilizarse, pero no son consideradas una política permanente.
* No habrá limitaciones adicionales para el acceso al dólar ahorro; por lo tanto no habrá prohibición total.
* Hay suficientes reservas líquidas para atender el actual nivel de demanda de divisas.
* Si fuera necesario se activaría el swap con China, opción que asegura hoy no tiene sentido.
* Subir la tasa de interés de referencia del Banco Central para igualar la de Pases con la de las Leliq, lo que evita operaciones especulativas al tiempo que mejora la rentabilidad de plazos fijos en pesos.
* Ratifica que el dólar oficial de fin de año será de 81,40 pesos, y de 102 pesos en diciembre de 2021, como está estipulado en el Presupuesto Nacional.
"Hasta que se convenzan" de que no habrá devaluación brusca, es el mensaje que Guzmán reitera una y otra vez cuando lo apuran sobre la magnitud de las presiones del mercado.
Objetivo
En estas últimas jornadas turbulentas, con rumores varios y versiones de un alza todavía más disparatada del dólar blue, la misión inmediata que se planteó el equipo económico es tranquilizar el mercado y regresar a una situación previa a las medidas de principios del mes pasado.
Es un objetivo ambicioso de acuerdo a las actuales condiciones. En esos días el dólar Bolsa cotizaba en un rango de 120 a 125 pesos. Hoy parece una quimera alcanzarlo, porque ubicaría la brecha cambiaria en 50 por ciento, la mitad del último cierre.
Para alcanzar esa brecha, la primera medida fue la de flexibilizar la operatoria del contado con liquidación que anunció Guzmán en IDEA. El ministro quiere que sea un mercado con más volumen de operaciones, no menos, porque así disminuiría -dice- la posibilidad de maniobras disruptivas en las cotizaciones.
El encarecimiento del dólar ahorro con el 35 por ciento a cuenta de Ganancias y Bienes Personales establece un piso por encima de esa meta. Ese 35 por ciento más el 30 por ciento del impuesto PAIS coloca la brecha en un piso del 65 por ciento. Del mismo modo que el aumento en la cantidad de días de "parking" para inversores financieros no residentes disparó el contado con liquidación -ahora se dará marcha atrás con esa medida-, el 35 por ciento también ha sido un error no forzado.
Eliminarlo evitaría que cada ajuste del tipo de cambio oficial eleve aún más el denominado "dólar solidario", reduciendo entonces la brecha y, por consiguiente, el fuego de las especulaciones devaluatorias.
Inversión en pesos
Otro frente para descomprimir tensiones en el mercado cambiario se encuentra en la oferta de opciones de inversión en pesos. El menú debe garantizar una rentabilidad positiva respecto a la inflación esperada y a la devaluación del tipo de cambio oficial.
Guzmán adelantó que habrá incentivos tributarios para las inversiones en pesos.
En un hilo de tuit en su cuenta informó que "en línea con los objetivos que nos planteamos en diciembre de 2019 de reconstruir el mercado de capitales en pesos, dimos un nuevo paso: enviamos al Congreso de la Nación un proyecto de ley para incentivar el ahorro y el financiamiento en moneda local".
La idea oficial es nivelar la carga tributaria de los activos en pesos con cláusulas de ajuste respecto a los que tienen renta fija. Guzmán afirmó que "mientras se trabaja en resolver la problemática inflacionaria, es importante ofrecer a la gente y a las empresas, instrumentos que protejan sus ahorros".
El proyecto de ley exime del Impuesto a las Ganancias a los activos en pesos indexados (por ejemplo, con CER o UVA) y a otros activos en moneda nacional que se destinen a inversiones productivas, corrigiendo así el tratamiento diferencial que tenían estos activos, que castigaba su uso.
También estarán exentos del Impuesto a Bienes Personales las obligaciones negociables, los activos destinados a financiar inversión productiva y participaciones en Fondos Comunes de Inversión y Fideicomisos que inviertan en activos ya eximidos como por ejemplo títulos públicos.
Ganar
Además de la voluntad política de no aplicar una devaluación brusca, existe convencimiento absoluto en cada uno del grupo de economistas principales del Gobierno que esa medida no sería solución de nada y que sólo agravaría el cuadro económico y social.
Están seguros de que, a diferencia de otras crisis cambiarias, el mercado no puede forzar la devaluación pese a la tenaz campaña en ese sentido liderada por corporaciones mediáticas con un afilado coro de economistas del establishment.
El control de cambios es un dique poderoso a esas presiones. Hoy es un régimen muy firme:
* Casi no hay posibilidades de formación de activos externos vía compra de dólares. El acceso al dólar ahorro es muy restringido, además por un monto bajísimo de apenas 200 dólares.
* Existe una férrea regulación para el giro de utilidades al exterior.
* La exitosa reestructuración de la deuda pública alivió sustancialmente los pagos en dólares.
* Se ajustaron los regímenes de cancelación de deuda privada financiera y comercial.
* También se empezó a controlar la demanda especulativa de los importadores.
* La pandemia limita la pérdida de divisas por el turismo al exterior
El equipo económico destaca que hasta el Fondo Monetario Internacional está de acuerdo con el control de cambios. Con esa potente herramienta de regulación de reservas y una mayor consistencia en el manejo cambiario y monetario, dicen que el mercado no tiene margen para ganar la pulseada financiera.
Los números del día
Coronavirus en Argentina:
se registraron 13.510 nuevos casos
El reporte del Ministerio de Salud confirmó 384 nuevas muertes de pacientes con coronavirus en las últimas 24 horas, lo que eleva la cifra de víctimas mortales en el país a 26.107.
El número de contagios diarios fue de 13.510, según el informe de la cartera que comanda Ginés González García. Con estos registros, suman 979.119 positivos en el país. Por su parte, del total de contagiados, hay 4.386 personas internadas en Unidades de Terapia Intensiva: las camas de UTI están ocupadas en un 64,2 por ciento a nivel nacional y en un 63,4 por ciento en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Detalle por provincia (Nº de confirmados | Nº de acumulados)*:
Buenos Aires 4.419 | 495.868
Ciudad de Buenos Aires 610 | 139.453
Catamarca 24 | 453
Chaco 167 | 11.431
Chubut 335 | 8.892
Córdoba 1.233 | 61.061
Corrientes 2 | 1.937
Entre Ríos 350 | 11.155
Formosa 1 | 140
Jujuy 69 | 17.189
La Pampa 95 | 1.531
La Rioja 55 | 6.378
Mendoza 659 | 36.589
Misiones 1 | 199
Neuquén 1.005 | 14.795
Río Negro 357 | 18.938
Salta 238 | 16.216
San Juan 6 | 1.291
San Luis 201 | 3.154
Santa Cruz 141 | 7.183
Santa Fe 2.199 | 76.808
Santiago del Estero 238 | 6.553
Tierra del Fuego** 182 | 7.940
Tucumán 923 | 33.965
Definiciones en el Día de la Lealtad en la AM750
Máximo Kirchner: "Hay compañeros y compañeras
a lo largo y a lo ancho del
país"
Imagen: NA
El presidente del bloque del Frente de Todos de la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, analizó el significado de este 17 de octubre atravesado por el distanciamiento social. "Habrá que pasar esta fecha de la manera más ordenada posible para evitar contagios", sostuvo. Cuestionó a la oposición, que "debería ser mucho más humilde", y sentenció que el Gobierno maneja la economía, a pesar de la presión de los mercados.
"Esta situación inédita es muchas veces opresiva y agobiante para el conjunto de la sociedad. La marcha dice 'todos unidos triunfaremos' pero hay que estar con distancia social. Lo que más nos preocupa es que la enfermedad se siga propagando. Nadie esperaba esto el 17 de octubre del año pasado", expresó. "Hay que tener paciencia y prudencia, vamos a salir adelante, más rápido todavía con conducta y voluntad."
El Día de la Lealtad comenzó con una caravana de Camioneros. Máximo Kirchner confirmó su presencia para el acto en la CGT de esta tarde. "Vamos a ir adonde hable Alberto (Fernández). Hay compañeros y compañeras por todos lados, a lo largo y a lo ancho del país."
La vuelta de Macri
La vuelta de Macri a la escena política "no es una buena ni mala noticia" para el Gobierno. "Es el máximo referente de la oposición, el expresidente, hace menos de un año gobernaba los destinos de la Argentina. Quizá sea la voz más fuerte de la oposición. No es bueno ni malo que aparezca", completó.
"Hay que sacar a la Argentina adelante ante algo muy complejo como la pandemia. Hay que tener en cuenta las apreciaciones, las declaraciones" de Macri para saber lo que piensa la oposición, agregó.
Además, expresó: "Durante mucho tiempo el anterior gobierno consideró que era mejor confrontar con la hoy vicepresidenta, y ahí están los resultados electorales. Hicieron un desastre y hoy pretenden dar clase. La soberbia que tienen es formidable. La gente es la principal damnificada por la actitud de los sectores que se llevaron puesto al país. Macri no tuvo responsabilidad como presidente, menos la va a tener como oposición".
"Este es un momento muy complejo a nivel mundial, no es la Argentina sola. Por eso el comportamiento de los sectores de la oposición y del poder deberá ser menos soberbio. El comportamiento de la oposición debería ser mucho más humilde porque hablan como si pudieran mostrar algo y no tienen nada de su gestión para mostrar más que desaciertos y un expresidente que pareciera de teflón”, concluyó.
"La pandemia es la principal acechanza"
"La principal acechanza hoy es la pandemia. Después de eso se desatan diferentes frentes. Pero la principal es la pandemia, las características de la enfermedad, su propagación. Hemos visto el comportamiento de la oposición durante el episodio pandémico: una marcha tras otra, tratando obviamente de sacar provecho. Y los mercados también aprovechan. Vemos día a día las presiones devaluatorias", analizó.
Según él, "el 70, 80 por ciento de la gestión está bajo el efecto de la pandemia". Es "un hecho inédito", causa "cansancio y agobio", con "miles de pibes y pibas sin ir a la escuela que la pasan mal en su casa" y tienen "la sensación de un año perdido". "Habrá que ver el tema del trabajo joven", puntualizó.
"Es un mal momento para la humanidad y para el país, una situación que demora y complejiza y no hay que perder la sensibilidad necesaria con el que la pasa mal."
"La economía la maneja el Gobierno"
"Hay que gobernar en este momento difícil. Vemos una puja distributiva. Pasó a la inversa con Macri, cuando se devaluó el poder adquisitivo de los trabajadores", dijo. "Los mercados quieren seguir gobernando. No entienden que la gente se expresó en las urnas. Obviamente son parte, pero no pueden conducir. La economía la maneja el Gobierno", sentenció.
“Macri acaba de decir: 'Le dí la administración de la economía a los mercados financieros'. ¿Es racional ceder el poder del presidente del manejo de la economía a los mercados? ¿Como se explica eso?”, se preguntó.
Auguró una "recuperación lógica" cuando se disipe la pandemia. "Estamos viendo cómo los mercados intentan posicionarse para apropiarse de lo que genere esa recuperación económica”, añadió.
“Me acuerdo de que en la última parte del gobierno de CFK se hablaba mucho del dólar blue. Después llegó un ministro de Economía que pensaba que el mercado funcionaba con ese dólar y no era así."
"Arreglamos el desastre con los acreedores y parece que fuera un dato menor. Es un gran logro. La lógica macrista no funcionó. Hubo bicicleta, no invirtieron ni generaron trabajo", comparó.
No obstante, "no dejan de presionar si quiera en pandemia". "La gestión está marcada por la pandemia y hablan a la marchanta; así justifican las presiones del sector financiero sobre el Gobierno", criticó. Cuestionó, además, el "cuidado" de los medios en torno al macrismo y especialmente a María Eugenia Vidal, "quien perdió por 20 puntos en la provincia de Buenos Aires", lo que demuestra que "algo no funcionó".
"Lo importante es tener un gobierno que defienda los intereses de la mayoría"
"Macri rompió el contrato electoral: en 2015 decía una cosa e hizo otra. Alberto quiere hacer lo contrario. Hay gente que nunca va a votar al peronismo, así como hay gente que no votará a la derecha, lo importante es tener un gobierno que defienda los intereses de la mayoría", opinó.
"Hay gente que cree en un mundo con despidos, bajas jubilaciones, y nosotros queremos un mundo con más estabilidad. Hay gente que sale a trabajar a riesgo de contagiarse mientras corre el peligro de que la despidan o le bajen el salario. La sociedad debe frenar esos avances."
Añadió: "La Argentina somos todos y todas. Un país necesita de su gente. La producción necesita del consumo de la sociedad, de cosas que movilizan la economía. Hubo un esfuerzo enorme con el IFE y el ATP para no caer en la desocupación. Eso beneficia a sectores populares y medios, lo mismo que congelar las tarifas en esta situación".
"Algunos criticaban el estilo o la forma de la expresidenta y decían que eso hacía que de ciertos sectores hubiera molestia. Los modos de Alberto son otros y la reacción es la misma."
El FMI
"Sé lo que hizo el FMI en la Argentina. Hubo una intención de financiar la reelección de Macri. El FMI prestó 44 mil millones y así quedó el país, el Fondo tiene una gran responsabilidad y esperamos que permita salir adelante", dijo en otro pasaje de la entrevista.
Continuó: "Si nos dejan producir vamos a poder afrontar lo que se tenga que afrontar, no con recetas que hagan estallar el país. Deben disculpas por haber financiado la campaña de Macri. Con semejante apoyo de factores de poder perdió. Gobernó muy mal para perder aún con ese apoyo".
Se refirió también al debate por el aborto legal: "Voté por el sí en 2018, la posición es más que clara. Se verá cuál es el momento para dar la discusión. En Diputados sería factible su aprobación, si vemos los números". Envío un abrazo a Sergio Maldonado, en el aniversario de la aparición del cuerpo de Santiago.
El ministro de Salud señaló que las primeras dosis podrían estar a principios de 2021
Ginés González García: "En
marzo podremos tener masivamente la vacuna
contra el coronavirus"
Si bien todavía ninguna vacuna fue aprobada, el titular de la cartera sanitaria se mostró esperanzado y señaló que "podría estar para principio de año o tal vez algunos días antes". En ese sentido, advirtió que "recién en marzo podremos tenerla masivamente", aunque aseguró que se irá vacunando con anterioridad, en la medida en que se pueda.
"Entre las siete u ocho vacunas que están en primera línea, estamos negociando con cinco de esas. Hay tres que están haciendo ensayos de fase 3 en nuestro país, y una se fabricará acá. Pero la fecha exacta no la saben ni los propios fabricantes", detalló González García.
Sin embargo, el Ministro aclaró que "el problema no es cuándo, sino cuántas", ya que después de conseguir la vacuna viene lo que el ministro llamó "la etapa tres, que es la logística de una vacunación masiva", un proceso que será escalonado y durará meses.
De esta manera, insistió en la necesidad de "no relajarnos ahora, cuando está tan cerca, quizás en un par de meses, la alternativa más segura que es la vacuna" y agregó: "Miremos Europa, pensaban que lo habían superado, pero la realidad es que no fue así, y no queremos que esto nos pase a nosotros".
En cuanto al panorama epidemiológico, admitió que todos pensaban que "la pandemia en América iba a durar poquito, no como en Asia, pero sí como en Europa", y, sin embargo, "está teniendo una duración inesperada, desde Alaska hasta Tierra del Fuego".
Además, remarco que el coronavirus avanza en todos los país más allá de las variadas medidas de protección sanitaria adoptadas. "A pesar de que los países han tomados distintas estrategias para contenerla, sigue siendo persistente sin que nadie sepa bien por qué", agregó.
Sobre las medidas de aislamiento social, el ministro reiteró que en estos momentos se aplicaron mayores restricciones "en las jurisdicciones donde hoy se ha desplazado el epicentro de la pandemia que es el interior del país".
Fuente:Pagina12












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