7 de febrero de 2021

ROSARIO - SANTA FE.


 07 de febrero de 2021

Entrevista al criminólogo Enrique Font sobre la crisis de seguridad

"Falta invertir en las políticas integrales"

El docente de la UNR considera "inexplicable" que la Legislatura no apruebe las leyes que envió el ministro Marcelo Sain y analiza los errores cometidos en el área.
Por Pablo Feldman













El criminólogo Enrique Font apunta la necesidad de una fuerte decisión política. 
Imagen: Andres Macera

A la par de la pandemia la preocupación por la ola de balaceras, crímenes y delitos que azota ala ciudad de Rosario llevó alas autoridades provinciales y municipales a formular acciones más visibles de cara a la sociedad. De eso se trataron los encuentros del viernes a la mañana entre el Ministro Marcelo Sain y funcionarios municipales y jefes delas fuerzas policiales --en la reunión semanal de la mesa de seguridad-- en el Distrito Sudoeste, en la cercanía de donde se produjo un impactante crimen de un hombre que jugaba la pelota con su hijo en la plaza del barrio. Allí Sain exhibió un dato que lejos de tranquilizar a la opinión pública, grafìca la necesidad de mostrar resultados que ciertamente no aparecen: "bajaron en conjunto los homicidios en enero" dijo el funcionario, que evitó referir a que en el primer año de gestión de Omar Perotti hubo mas homicidios que el último de Miguel Lifschitz. "Ahora la paz y el orden", fue el ariete de campaña del gobernador. El adverbio --como mínimo-- sigue siendo una expresión de deseos. Mas adelante, el titular de seguridad hizo una serie de consideraciones que resultan más interesantes que su descripción de los asistentes a marchas o reuniones exigiendo mejoras en el área, como si participar de organizaciones políticas o vecinales menoscabara el derecho a reclamar. "Es un llamado a toda una sociedad que tiene un 47% de pobreza. Si esperan una respuesta solo desde Seguridad están equivocados", dijo Sain.

A partir de ese concepto, que contradice en alguna medida la "lógica" que sostiene que hace falta más policía --Sain destacó el aumento de agentes y patrulleros--, Rosario/12 consultó Enrique Font, profesor titular de la cátedra de Criminología de la Facultad de Derecho de Rosario, quien hizo un análisis de la situación que se vive en la ciudad en la que residió hasta hace poco tiempo.

--¿La "seguridad" es un tema esencialmente policial?

--No. Es un fenómeno social complejo multicausal y como tal debe ser abordado de manera coherente con esa definición. Dentro de cada tipo de delito hay especificidades; si nos metemos con los "homicidios" --que es lo que más preocupa-- ahí hay que desagregar, porque una cosa son los que se caracterizan como "conflictos interpersonales" y otra los homicidios en ocasión de robo. No es lo mismo trabajar sobre femicidios o con los crímenes relacionados con las organizaciones delictivas.

--Tomando eso, hay un dato que sorprende. Los homicidios en ocasión de robo son pocos en relación a otras situaciones.

--Efectivamente, según el Ministerio Público de la Acusación, en Rosario son el 7,5% del total, que es un numero estadísticamente bajo. Lo que sucede es que producen un fuerte impacto social, ya que tienden a afectar a víctimas de sectores medios y en zonas que habitualmente no tienen tanto conflictividad. Por eso, hay que ser muy cuidadoso al encuadrar los tipos de homicidios, porque si vos vas a trabajar los homicidios que están llamando por "conflictos interpersonales", que a mí no me gusta llamarlos así, con los ocurridos en "ocasión de robo" le vas a errar. Lo mismo si metes ahí los femicidios, hay que tener datos e información precisa.

--¿La respuesta es más policía y más patrulleros, o eso es para "tranquilizar" y que se vea?

-- Hay estudios que se hicieron hace más de 30 años que establecen el número de policías que se requieren cada 100 mil habitantes, y si bien Santa Fe tiene menos efectivos que Córdoba o CABA, de todos modos ese no es el problemas principal. Sobre todos si vos tenés una policía ineficiente, corrupta, sin apoyo social, que no recibe información. Ahí el número pasa a ser secundario. Quienes hemos gestionado en Seguridad, sabemos que vos llegas a trabajar con la policía que tenés y ese es el nudo del asunto. El número muchas veces se usa para apaciguar los ánimos, y hasta se llega al extremo de tener de más, como ocurre en CABA. Pero más que nada, el número no tiene que ver con el resultado, con una base de efectivos que aquí se cumple, el resultado se mide en el estilo de trabajo.

--Y ahí Santa Fe sigue mal...

--Hay un dato fundamental, que es el reconocimiento social de la policía. La policía esclarece los delitos --y esto está estudiado hasta sobre Scotland Yard-- predominantemente con los datos que llegan voluntariamente de los ciudadanos. Las pocas encuestas sobre victimización que se han hecho en Santa Fe muestran que la gente piensa que "no pasa nada denunciando", o "si yo no llevo las pruebas no avanza", "la policía no hubiera hecho nada" o "el hecho no es importante", respuestas no muy diferentes de las que encontrás en el resto del país. Ese recuperación de confianza demanda tiempo y naturalmente decisión política.

--Está claro que la respuesta no es únicamente policial, y tomando eso de la decisión política, en Rosario se creo la GUM (guardia urbana municipal) en el mismo año que Medellín dispuso un presupuesto similar para poner en marcha el proyecto de "parques bibliotecas" de modo de captar a los chicos que estaban en las calles y ofrecer algo diferente para su futuro, y estamos hablando de un lugar emblemático de la narcocriminalidad. Y si bien no desapareció el problema, los indicadores son muy favorables.

--Medellín todavía tiene tasas muy altas de homicidios, pero consigue bajar a partir de un proceso muy amplio; la salida de la guerra, la legalización y amnistía, pero sobre todo una decisión política que atraviesa a los gobiernos nacionales, provinciales y municipales. Cada uno con su estilo, se ponen de acuerdo aún con las diferencias que hay en las policías. Colombia tiene un policía nacional muy dura, y distritales mas diversas, sin intermedios. Es un buen caso el de Medellín para demostrar que los delitos --y nos concentramos en homicidios-- se bajan con políticas integrales y a la vez se generan por la falta de esas políticas.

--Eso, lógicamente, excede al Ministerio de Seguridad...

--En 2008, desde el gobierno nacional, se trabajó en un programa auspiciado por Naciones Unidas para el desarrollo. Yo estaba en la Secretaría de Seguridad Interior, y armamos un proyecto de abordaje de "fenómenos delictivos a nivel local", hicimos eje en Santa Fe, ciudad que tenía tasas altísimas y luego Rosario, que no estaba como llegó a estar años después. El fenómeno elegido fue "homicidios en barrios populares con víctimas y victimarios muy jóvenes". Eso se implementó desde Nación y años después, cuando estuve al frente de la Secretaria de Acción Comunitaria tratamos de revitalizarlo en Rosario y podríamos decir que ese es el antecedente del "plan Abre", que necesariamente debe liderar otro ministerio que no es Seguridad.

--Eso es lo que no está pasando. El "Plan Abre" se reemplazó, con los retrocesos que eso implica.

-- En general ha sido así, cada gestión que asume deja de lado lo que se hacia anteriormente, aún en gestiones del mismo signo político. De todos modos, el "Plan Abre" no resolvió el problema porque no se trabajo como debía hacerse, las tasas más altas se dieron en 2013 y es un fenómeno que se veía venir. Nosotros en 2008, desde Nación, propusimos trabajar el tema "homicidios" como principal hipótesis de conflicto. Y desde 2010 en adelante se desencadena un ola creciente de delitos y una vez que se "ameseta" allí arriba el numero es muy difícil hacerlo bajar. En menos de una década, sobre todo 2013, 2014 y 2015 las estadísticas son más altas. Duplicamos a Córdoba en homicidios. La meseta sigue ahí, baja un poco 2019 y vuelve a subir en 2020, pero sin llegar a aquellos picos.

-- Esto coincide con la aparición de las bandas, cuando empiezan a tomar el centro de la escena Los Monos, Luis medina, Esteban Alvarado, y todo lo que sabemos...

--Yo creo que ahí la política cometió un gran error. Eso encubrió la realidad de los homicidios, los metió "bajo un paraguas" que lo explicaba todo, y en rigor los encubría. El intento fue "no te lo cuento", y fue que se empezó a hablar de "ajustes de cuentas" y entonces se mostraba como un logro que los homicidios en ocasión de robo fueran pocos, y por lo tanto, la gestión era un éxito. Y nosotros le decíamos al entonces ministro de Seguridad Álvaro Gaviola: "en todos lados hay pocos homicidios en robos, entonces prestemos atención a este fenómeno". Era en el comienzo de la gestión de Antonio Bonfatti, y yo, antes de irme me reuní con él y le advertí sobre los dos problemas centrales: la violencia policial y la participación en las bandas, y la suba de homicidios. Poco tiempo después empieza a caer presos jefes policiales, a partir del trabajo de un fiscal al que después corrieron.

--¿Y eso escaló y no se pudo o no se quiso parar?

--Ahí empezó una guerrita contra la droga, volteando búnkers, filmándolo y repartiéndolo a los medios. Y después, el discurso que se materializa luego en un juzgado provincial, con un juez (Vienna) que se fue a ver la pelea a Las Vegas con el padre de un detenido por narcotráfico, inventando una organización a la que le dieron cartel para "darle la calle" a la policía que venía del área de drogas, que no hizo otra cosa que rearmar el negocio. Eso provocó la locura de 2013, con tremenda violencia que terminó con todos presos, los policías también. Rosario tiene una particularidad, que es la violencia. ¿Por qué en Rosario y no en Córdoba --que se consume tanta cocaína como acá--? ¿Por qué no se cagan a tiros allá? Bueno, hay varias razones: una policía con un nivel de degradación gigantesco, un poder judicial también degradado en el sistema penal, con reparto de cargos desde el '83 en adelante. Y la reforma penal, que era la gran promesa, no cambio nada. Tenés fiscales presos, procesados, otros sospechados. En Rosario el "negocio" quedó en manos de sectores muy precarios, que arrancaron robando caballos para el cirujeo. La impronta de esos grupos es la violencia, no el negocio.

--¿La violencia extrema es un sello en Rosario?

--Es que en esos grupos la violencia es más identitaria que instrumental, porque al narco le conviene vender su producto, no andar a los tiros. Esto es un problema de violencia identitaria antes que criminal. El día que uno de "los Funes" aparece en El País de Madrid con un titulo que dice "cae en Rosario un joven narco", como si fuera Pablo Escobar, o un canal pone media hora al aire a un prófugo con una gorrita del "Mabu" (el más buscado), echas mucha leña al fuego. Yo tengo una hipótesis que no puedo comprobar pero sí expresar: las bandas cuando "perdían", perdían... Pero esto derivó en ataques al centro de justicia penal, a edificios públicos, a la casa de funcionarios judiciales, y eso es después de esa "megacausa", porque se dan cuenta de que no "pierden" porque cayeron, porque no les alcanzó la plata para "arreglar" a un comisario, sino que pierden porque fueron elegidos como los "villanos de Ciudad Gótica". Yo me acuerdo de una foto de Bonfatti, el Juez Vienna, el ministro Raúl Lamberto, y el fiscal Guillermo Camporini, en jefatura, después del allanamiento a los Cantero. Y a partir de eso, generar operaciones periodísticas y "subirle el cartel" a las bandas. Esa lógica es la que puede explicar lo que pasó. Nosotros en criminología tenemos un concepto que es "amplificación de la desviación" y es cuando vos haces algo para combatir el delito que termina complicándolo aún más, por la razón que sea. Bueno, eso fue lo que pasó. Además, creen que la economía de drogas se sigue manejando con organizaciones piramidales, incluso eso piensan en el MPA. Esto hace décadas que no es así , y en todo el mundo. Lo que tenés ahora son grupos fragmentados.

--¿Y ese error de diagnóstico a qué responde? ¿No saben, no se quieren meter?

--Hay un poco de todo. En el anterior gobierno había temor, no se querían meter. En el otro, le daban juego a la policía. Yo diría impericia, poca expertise además. Fijate que los equipos "vienen de afuera". Nos pasó a nosotros cuando nos convocó Daniel Cuenca, en el comienzo de Hermes Binner, que llegábamos de como "sapo de otro pozo". Habíamos hecho el acuerdo de seguridad democrática. Lo mismo le pasó a León Arslanian para la reforma en la provincia de Buenos Aires.

--¿Algo parecido ocurre con el ministro Sain ?

--Sí, tenés que armar equipos de "afuera". Él es peronista, de Buenos Aires, y me parece novedoso que el gobernador lo apoye así, no se veía desde que Jorge Obeid puso en el Ministerio a Roberto Rosúa, que hizo cambios estructurales y casi los mismos senadores que están hoy, le trababan las leyes en la legislatura. A mí me sorprendió que Perotti lo convocara, y me parece muy bien que lo sostenga. Lo va a complicar en el partido, seguramente.

--El tema que los resultados no lo ayudan, porque hace 14 meses que asumió ¿Cómo se sigue?

-- Hay cosas que destacar, empezó a depurar en serio a la policía. Generó un sistema de producción de información y mejora de tecnología, eso es fundamental inclusive para controlar a la policía. Conduce la policía, la gobierna. Le dio lugar a las mujeres y eso es muy importante, las mujeres sufren mucho la estructura de la policía y les dio cargos importantes dentro de una institución que "las dejaba afuera". Y están las tres leyes que mandó, y que es inexplicable que no las voten todos los legisladores, sobre todo los que se llenaban la boca hablando de la Seguridad democrática. Si las leen van a ver que es lo mismo que decía Daniel Cuenca, el primer ministro de Seguridad del socialismo.

--¿Qué falta entonces?

--Faltan políticas integrales de seguridad. Una política de prevención social del delito demanda una inversión importante. Para hacerla "a la Medellín" hay que disponer de mucho dinero.

--La provincia lo tiene. ¿En qué sería mejor invertirlo?

--Debería ir en el presupuesto por fuera de Seguridad, allí la logística y el personal se "comen" todo.

--Esa sería la decisión política de la que hablamos al comienzo.

--Sí, se trata de elegir prioridades y asignar recursos. Eso no depende del Ministerio de Seguridad. Además, si no "desactivás" todo el entramado de corrupción, lo que dispones a prevención social es desperdiciar la plata. Si no desarticulás la participación policial en la economía del delito, todo lo que hacés para buscarle salida laboral a los pibes, integrarlos, construir identidad no violenta, se va todo al carajo, si después viene el patrullero a recaudar lo del kiosco que vende, o maneja la prostitución o reparte las armas. Además, hay que proteger el empleo, generar trabajo. Eso también contribuye a la seguridad. Eso es política.


Tres detenidos por la muerte de Bocacha Orellano

La verdad salió con las pruebas

El fiscal Saldutti imputará a una mujer policía y dos hombres de seguridad del boliche Ming, donde desapareció el joven.













"Bocacha" había ido a bailar a Ming el 23 de febrero pasado y apareció muerto en el río. 
Imagen: Andres Macera

A pocos días de cumplirse un año de la muerte de Carlos "Bocacha" Orellano, la causa sumo ayer tres nuevos detenidos: se trata de una mujer policía, y dos hombres que oficiaban de personal de seguridad la noche del 23 de febrero en el boliche Ming en la estación Fluvial donde el joven había ido a bailar. Estos tres sospechosos junto a otro policía –quien también hacía adicionales y que ya está acusado y detenido– serán imputados por el fiscal Patricio Saldutti este lunes, ahora por la muerte del joven donde no sólo se conocerá su responsabilidad sino también las conclusiones de todos los informes complementarios de autopsia al cuerpo del muchacho.

“La familia ha transcurrido casi medio año pidiendo estas medidas al fiscal debido al cúmulo del material probatorio, que se reforzó por los últimos informes, y que sólo tenía imputados por delitos menores y que costó para conseguir siquiera una prisión preventiva”, explicó Salvador Vera, abogado de la querella en representación de su familia, y agregó que esperarán al lunes para brindar mayores precisiones.

Ayer el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Saldutti solicitó tres órdenes de allanamientos que el personal de Asuntos Internos cumplió en simultáneo a partir de las 6 de la mañana. Los procedimientos fueron en una vivienda de Chacabuco y San Lorenzo, de la localidad de Ibarlucea para detener a Karina Gómez, de 41 años, quien se desempeña como agente policial y que ya está imputada en la causa por incumplimiento de los deberes de funcionario público, al igual que su pareja Gabriel Nicolossi.

Otro de los allanamientos fue en Santiago del Estero al 400 de Villa Gobernador Gálvez, donde apresaron a Emiliano L., de 30 años, quien ofició como personal de seguridad de Ming la noche que sacaron a Bocacha del boliche y lo llevaron cerca de la baranda del río a la altura del Muelle III. Lo mismo que al jefe de la Seguridad privada del boliche, Fabián M., de 53 años, a quien encontraron en una casa de calle Algarrobo al 200 bis de Funes. A los tres, además, le secuestraron sus teléfonos celulares, por orden judicial y que fueron enviados para su peritaje.

Todos los detenidos serán llevados a audiencia imputativa el próximo lunes 8 y voceros judiciales indicaron que se reservará las precisiones sobre los roles y calificaciones legales que se le asignarán a cada uno. Fiscalía expondrá en ese momento la teoría sobre investigación de la muerte de Bocacha, la cual no sólo se fortaleció con los resultados de las medidas adoptadas sino también con los testimonios recogidos.

En la audiencia de este lunes será reimputado el policía Gabriel Nicolossi, que ya cumple prisión preventiva. Los dos uniformados, por Nicolossi y su pareja Gómez, cumplían adicionales como custodias en Ming entre la noche del domingo 23 de febrero y la madrugada siguiente, y en diciembre pasado fueron imputados por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y falsedad ideológica de instrumento público agravado.

En esta causa y en paralelo, el mismo día en que acusaron a la pareja de policías, el fiscal de la Unidad de Violencia Institucional, Gonzalo Fernández Bussy, imputó al entonces jefe de la seccional 2ª Pablo Bagli y a su sumariante, Brenda Leis, por incumplimiento de deberes de funcionario al considerar que durante los dos días que Bocacha estuvo desaparecido omitieron el pedido de la fiscal Valeria Piazza Iglesias de secuestrar los registros de las cámaras de seguridad del boliche y de la zona.

Desde un primer momento, la familia y el abogado querellante, Salvador Vera, denunciaron que Bocacha fue golpeado por los patovicas y arrojado al río, por lo que consideran que se trató de un homicidio.


Suspenden indagatorias de dos jefes de la Policía Federal

Los defensores ganaron tiempo

El juez Marcelo Bailaque aplazó la convocatoria a De Cunto y Francescutti por abuso de autoridad y falsedad ideológica.
Por Juan Carlos Tizziani






Bailaque suspendió las indagatorias a siete días de su realización. 

Desde Santa Fe

El juez Marcelo Bailaque, a cargo del Juzgado Federal Nº 2 de Santa Fe, tardó siete meses en ordenar y ponerle fecha a las indagatorias de dos mandos superiores de la Policía Federal, Osvaldo De Cunto y Eduardo Miguel Francescutti, pero siete días antes de que se realizaran suspendió las audiencias ante el primer planteo de los abogados defensores. El hecho ocurrió esta semana en una causa que investiga supuestas maniobras contra una testigo clave: la agente Roxana González, quien acompañaba al ex jefe de la Policía Federal de Santa Fe Mariano Valdés a bordo de un Ford Focus, en la balacera del 9 de setiembre de 2019, cerca de Villa Constitución. El fiscal Walter Rodriguez pidió la indagatoria de De Cunto y Francescutti por presunto “abuso de autoridad” y “falsedad ideológica” el 29 de julio de 2020, Bailaque la programó para el 10 de febrero de 2021, pero el miércoles pasado, apenas recibió la queja de la defensa suspendió la declaración de los dos comisarios hasta que resuelva el incidente. El 17 de febrero están citados otros dos imputados en la causa, ambos médicos: el subdirector del hospital Churruca, Pablo Farina y el jefe del Servicio de Psiquiatría del complejo, Gabriel Alfredo Fraticola.

La causa se inició, el 20 de mayo de 2020, cuando el fiscal Rodríguez pidió el juicio oral y público de Valdés y del ex subjefe de la delegación local, Higinio Bellaggio ante el Tribunal Oral de Santa Fe. Los denunció por supuesta “confabulación para el transporte de estupefacientes” agravado, “incumplimiento de deberes”, “sustracción de pruebas”, uso de bienes del Estado en “provecho propio” y “falso testimonio”, entre otros cargos.

En ese dictamen, el fiscal decidió ampliar la acción penal para investigar un “proceso” que --a su juicio-- se inició el mismo 9 de septiembre de 2019 para “impactar” en la pesquisa. Y ya entonces mencionó a los cuatro funcionarios, a quienes dos meses después --el 29 de julio--, imputó y solicitó sus indagatorias: De Cunto, Francescutti, Farina y Fraticola.

Cuando ocurrieron los hechos que el fiscal considera partes de un “proceso” -a partir de la balacera en la autopista-, De Cunto era el jefe de la Agencia Regional Córdoba de la Policía Federal. Es decir, superior de Francescutti y éste se desempeñaba como jefe del Area III Rosario, que tenía a su mando a Valdés y a Bellaggio.

El testimonio de Roxana González fue clave en la investigación. El fiscal Rodríguez dijo --en el requerimiento de elevación a juicio del 20 de mayo de 2020-- que Valdés y Bellaggio habían desplegado un “juego de pinzas” sobre la joven para impedirle que contara cómo fue el episodio de la autopista y ejercer un control sobre sus actos.

Sin embargo, en una segunda declaración el 19 de diciembre de 2019, González desmintió la hipótesis del supuesto “robo al voleo”, que sostuvo su jefe. Explicó que en un momento, Valdés frenó la marcha del Focus y estacionó en la banquina. Apareció una 4x4 negra con vidrios polarizados de la que bajaron tres sujetos. El cuarto quedó arriba del vehículo. Valdés también bajó. “Yo no sé qué pasó. Escuché un griterío y una discusión entre ellos”. “Mi jefe subió al auto herido y siguió disparando. La camioneta se fue rápido”, dijo. El otro dato que aportó Roxana fue el trayecto del bolso de Valdés, en el que se descubrieron restos de drogas sintéticas.

El 29 de julio, el fiscal Rodríguez solicitó las indagatorias de los comisarios De Cunto y Francescutti y de los doctores Pablo Farina y Gabriel Fraticola por supuesto “abuso de autoridad” y “falsedad ideológica”. El juez Bailaque se tomó su tiempo, porque recién las ordenó tres meses después, el 30 de octubre, y fijó fecha de las audiencias para 2021: el 10 de febrero De Cunto y Francescutti. Y el 17 de febrero, los dos médicos del hospital Churruca.

Esta semana, Bailaque directamente frenó la investigación, consideró que los planteos de la defensa eran atendibles y suspendió las indagatorias de los dos jefes de la Policía Federal, previstas para el miércoles 10, hasta tanto resuelva el incidente. Las quejas que trascendieron parecen de manual: que los imputados no conocen toda la prueba (precisamente, las indagatorias son para eso: informar los cargos y las pruebas), que las supuestas conductas que se les reprochan a De Cunto y Francescutti no serían delitos, que el fiscal Rodríguez es incompetente para investigarlos y (si nada de eso es suficiente), que  la causa debería pasar a los Tribunales de Comodoro Py.

En próximo juicio a Valdés y Bellaggio, una de las pruebas de la causa es una declaración de la abogada Teresita Amores, que se publicó el 24 de noviembre. Amores patrocina a Roxana González. “Cuando la conocí -dijo-, era una chica paralizada por el miedo. Lo único que decía era que la iban a matar. En la primera entrevista, en el momento que me empieza a contar un poco, llama la esposa del tío de Roxana y le dice que la Policía Federal estaba dentro de la casa”.

Roxana “estaba convencida de que la querían matar.  No puedo decir quién porque nunca nos dijo quién, pero un poco se empieza a desmembrar cuando llego al domicilio de los tíos. Me encuentro con un auto de la Federal, una ambulancia de la Federal en la esquina y un par de autos de alta gama” sin identificación. “Buscaban a Roxana”, reveló la abogada.


Murió el sobreviviente y militante Juan Rivero

Despedida a un imprescindible


















Juan Rivero  

 Militante político, hombre de barrio, querellante en las causas por delitos de lesa humanidad, Juan Rivero falleció el viernes pasado. La historiadora Marianela Scocco lo recordó así: "Acaba de partir otro imprescindible, nuestro querido Juan Rivero. Sobreviviente de Fábrica Militar y del Batallón 121, fue uno de los primeros en denunciar la existencia de estos centros clandestinos de detención desde su liberación el 24 de diciembre de 1982. En 1984 declaró extensamente ante la Conadep y al año siguiente en el Juicio a las Juntas. Fue querellante y testigo del primer juicio de lesa humanidad en Rosario tras la reapertura de las causas en 2009. Y, para nosotrxs, nunca dejará de hacerlo". En el la red social Facebook, Scocco subrayó que Juan Rivero "testimoniaba por Hilda Cardozo, Susana Miranda y Ariel Morandi, porque no volvieron, poniendo siempre su propio secuestro y cautiverio en segundo plano". 

"En 2007 fue concejal de la ciudad de Rosario, porque creía que había que seguir intentándolo, a pesar de todo. Militante gremial, barrial, político y social, nunca dejó de contar su historia, recordar a lxs compañerxs e impulsar las causas judiciales. Memoria, Verdad y Justicia.  Juan, el “gordo”, otro gran luchador que nos deja en estos tiempos de dolores profundos… ¡Te extrañaremos tanto! ¡Hasta siempre compañero!", lo despidió Scocco. 


Se declaró imprescriptible la causa del robo a los tribunales de Rosario en 1984

Un crimen para esclarecer

Esta semana, la Cámara de Casación Federal ratificó que el robo a los Tribunales de Rosario del año 1984, es un delito imprescriptible. Ese año, una madrugada de octubre un grupo comando ingresó al palacio de Justicia, redujo a la guardia y se llevó toda la documentación que acumulaba frondosas pruebas de la actividad ilegal de los grupos de tareas del Destacamento de Inteligencia 121 durante la última dictadura militar. “Para nosotros es muy importante que Casación haya confirmado lo que en su momento dijo el juez de instrucción y la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, que venían expresándose a favor de que este era un delito de lesa humanidad”, dijo el fiscal federal Adolfo Villatte, que sigue investigando este hecho clave. Los ex militares Luis Muñoz, Héctor Funez y Víctor Pino Cano están imputados en esta causa aunque este último no podrá ser sometido a proceso porque su estado de salud le impide comprender de qué se lo acusa.

La resolución de Casación firmada el jueves por la Sala IV, integrada por Javier Carbajo, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky; da sustento a los años de trabajo de la justicia federal de Rosario. “Este hecho (el del robo a tribunales) es particular porque casi siempre se deja en claro que hay delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura y unos años antes del golpe, pero este es un delito cometido ya en democracia, pero vinculado al terrorismo de Estado, por eso era muy importante determinar que estábamos frente a un crimen imprescriptible”, explicó Villatte.

“Nosotros lo que habíamos planteado es que estos son delitos conexos a otros delitos que son de lesa humanidad y por lo tanto son imprescriptibles. Y decimos que son conexos porque no cabe duda de que la documentación que fue robada tenia la finalidad de acreditar estos delitos. Eran documentos que se habían secuestrado en varios allanamientos ordenados por el juez Francisco Martínez Fermoselle estaban vinculados al grupo de tarea del Destacamento de Inteligencia 121, y era documentación que daba cuenta de la comisión de hechos delictivos por parte de este grupo de tareas”, amplió el fiscal federal.

Villatte afirmó que “nunca más se supo, lamentablemente, de esta documentación. A todos los que estamos vinculados a este tipo de delitos nos gustaría poder encontrar esta documentación porque, al menos por los testimonios que hemos recabado de personas que estuvieron relacionadas con aquellos allanamientos en aquel momento --como por ejemplo Adriana Arce que concurrió a uno de ellos-- aseguran que la documentación que había era realmente importante. Con nombres de los integrantes de los grupos de tareas, nombres de víctimas, fotografías, documentos. Pero no sabemos en detalle qué es lo que había allí, sí que era realmente un material muy importante para estas causas en la región”.

El fiscal federal recordó q ue hasta ahora hay tres imputados, uno de ellos es Luis Américo Muñoz que ya fue condenado por el secuestro y asesinato posterior de Eduardo Pereyra Rossi y Osvaldo Cambiaso que fueron secuestrados del bar Magnun en Rosario en 1983. Además, están imputados también quien era en ese momento jefe de Inteligencia del Comando del II Cuerpo de Ejército Héctor Funes y el ex general Víctor Pino Cano, que por su estado de salud ha quedado fuera del juicio porque no puede comprender la penalidad de los actos.

“Uno de los argumentos que nosotros invocamos es que si bien los militares ya no estaban en el gobierno, los integrantes de las fuerzas armadas conservaban una cuota de poder muy importante, que de hecho condicionó también en algún sentido al gobierno de Raúl Alfonsín”, dijo Villatte y señaló que “también sabemos que en su momento el propio Alfonsín llegó a tener conocimiento de esta operación del robo en los Tribunales de Rosario, que obviamente se llevó a cabo sin su anuencia, y que esto fue lo que motivó que no se le concediera el ascenso a Luis Américo Muñoz”. El propio militar presentó un reclamo ante Alfonsín explicando que él había intervenido en estas operaciones especiales de inteligencia que resultaron ser la del secuestro y asesinato de Pereyra Rossi y Cambiaso y el robo a tribunales. “El mismo se pone en el lugar al mencionar en un reclamo administrativo cuáles eran los supuestos méritos para obtener el ascenso que Alfonsín le negó”, dijo Villatte.


El impacto del fuego en las comunidades vegetales

Quemas, árboles y lo que queda

Un grupo de investigadores de la UNR releva el impacto ambiental de los incendios recientes en los humedales del Paraná.
Por Gonzalo J. García






Los suelos de las islas del Paraná soportaron temperaturas de hasta 600 grados.  
Imagen: Gentileza José Vesprini

Investigadores de la Universidad Nacional de Rosario trabajan en el humedal del río Paraná. Actualmente, se están dedicando a medir el impacto ambiental y las consecuencias que tuvieron los persistentes incendios en la zona. Para poder llevar adelante la investigación, se propuso realizar un monitoreo, caracterización y cuantificación de los efectos de los incendios y la recuperación del humedal a través de la conformación de un equipo transdisciplinar. Este trabajo es llevado a cabo por expertos divididos en grupos que trabajan en torno a tres grandes tópicos: la biodiversidad genética del agua, la fertilidad del suelo y el restablecimiento de flora y fauna. La línea de “Diversidad y composición florística” está a cargo del personal de la Cátedra de Ecología Vegetal de la Facultad de Ciencias Agrarias. En total, unas diez personas son las que están trabajando en terreno y están coordinados por José Vesprini.

Los investigadores de la UNR están realizando sus tareas por el momento en la Isla de Los Mástiles, ubicada enfrente de Granadero Baigorria, a causa de diversos factores. Por un lado, la accesibilidad, ya que al estar tan bajo el río se hace imposible llegar a otros puntos, mientras que también van a esa zona porque es un tramo del humedal donde conviven áreas que fueron alcanzadas por el fuego y otras que no. Esto permite a los investigadores comparar ambas situaciones obteniendo información precisa sobre el impacto de las quemas.

Vesprini subrayó que el relevamiento que se está realizando en el humedal del río Paraná tiene como objetivo observar cómo afectó el fuego a las distintas comunidades vegetales. “En este caso en particular estamos intentando detectar qué efecto tuvo el fuego sobre dos ambientes particulares: dos sauzales, que por su propia dinámica están en un punto de muerte como comunidad para dar origen a otra. Esto significa que hay pocos árboles vivos, muchos están muriendo y se encuentran cubiertos por lianas. Cuando ocurre esto, normalmente en el ambiente donde se desarrollaba el sauzal se establece una nueva comunidad también con árboles”", detalló el investigador sobre la tarea que desarrollan.

“Es importante aclarar que las plantas pueden crecer en distintos lugares, pero no en cualquier lugar, formando lo que llamamos una comunidad. Qué tipo de planta crece tiene mucho que ver con condiciones ambientales, el suelo y el contexto que la rodea. También influyen los antecedentes históricos y temporales. No es posible que en plazos muy cortos se establezca un bosque de especies que no están presentes”, indicó el investigador.

En las islas suelen establecerse después de los sauzales otras comunidades de leñosas, más duraderas en el tiempo que estas: pueden aparecer ceibales o timbozales, entre otras. “Cuando llegamos a la Isla de Los Mástiles encontramos dos bosques que tienen la particularidad de que uno había sido alcanzado por el fuego y el otro no. Comenzamos a estudiar las plantas herbáceas porque la comunidad que sufrió las quemas está prácticamente destruida, por un lado por sus propias características y por otro porque por donde pasó el fuego no quedaron árboles vivos”, desarrolló Vesprini lo que encontraron al llegar.

El cambio de una comunidad por otra es un proceso que se lleva a cabo lentamente y suele tardar muchos años, excediendo lo que es la vida de un investigador en particular. Por esta razón, es muy importante poder registrar lo que está ocurriendo en el lugar, especialmente teniendo en cuenta la presencia e incidencia que tuvo el fuego. El objeto de este proceso de investigación es poder obtener por primera vez datos de seguimiento comparativos que van a ser muy útiles para diagramar diversas políticas públicas de cara a la preservación del humedal, una urgencia que quedó de manifiesto con los incendios producidos durante 2020 en ese ecosistema. 

Vesprini aclaró que en esta isla no existen comunidades vegetales que estén adaptadas naturalmente al fuego como disturbio. “Las comunidades vegetales tienen cierta capacidad de adaptarse a algunos disturbios, como por ejemplo los pulsos de inundaciones y sequías, que son procesos que pueden destruir la vegetación y que se consideran estructurales: son parte de la dinámica de las comunidades y en ausencia de ellos las comunidades no pueden existir. En cambio no podemos considerar al fuego un componente estructural. Es más, nos faltan muchos elementos para poder considerar que las comunidades de las especies que estamos investigando pueden adaptarse a este disturbio”.

"En muchas ocasiones, el humedal ha sido ignorado y dejado de lado, aunque el conjunto de bienes y servicios que producen son infinitos. Una ciudad como Rosario, con el gran crecimiento que ha tenido en los últimos años, sería inviable sin este ecosistema"

Algunas especies logran sobrevivir al paso de llamas porque poseen características propias que impiden la muerte, dependiendo de la intensidad y duración del incendio. “Por ejemplo, plantas que crecen enterradas en las lagunas suelen tener raíces muy profundas que les sirven de anclaje en el caso de pulsos de inundación o de resistencia durante pulsos de sequía. Ante un episodio de fuego, es posible se quemen las partes de la planta que están en la superficie, pero sobrevivan las partes enterradas en profundidad. El rebrote, sin embargo, no significa un mecanismo evolutivo de adaptación al fuego”.

Los investigadores apuntan a medir y proyectar cómo se puede ir recuperando orgánicamente el humedal, aunque reconocen que es muy pronto para saber cómo ocurrirá ese proceso. “Estamos viendo que algunas especies de plantas se reestablecen, no todas ellas pertenecientes a las comunidades originales. La ciencia nos permite a base de datos hacer predicciones, pero no futurología, por eso es necesario seguir evaluando a lo largo del tiempo qué está pasando en estas comunidades”.

Para llevar adelante el estudio se implementó el uso de las parcelas permanentes en las que se registraron las especies presentes. “De esa manera apuntamos a caracterizar a la comunidad vegetal de esos ambientes. Tenemos los datos del estado de cómo se encontraron dichas parcelas luego del fuego y la idea es repetir con el paso del tiempo este muestreo para poder determinar cómo evoluciona la vegetación en ambos escenarios, con y sin fuego”.

El equipo está intentando incorporar otras variables de lo que es la comunidad, no limitándose sólo a la vegetal sino también a la microbiana. “Queremos conocer qué sucede con esos organismos que están presentes en el suelo y son fundamentales para el funcionamiento del ecosistema. Tenemos que tener en cuenta que existen de a millones por unidad mínima de volumen. El suelo estuvo expuesto a temperaturas realmente muy altas, los expertos en suelos indican que los rastros en suelo permiten calcular que pudieron levantar hasta 500 o 600 grados. Bajo este precepto es necesario investigar a fondo qué sucedió con estos microorganismos”.

El investigador calificó como histórico el momento en el cual se está llevando a cabo la investigación porque la sociedad, a fuerza de las grandes consecuencias que produjo el humo durante el año pasado, tuvo una reacción masiva. De esta manera, se tomó dimensión de la importancia que tiene este espacio para la salud integral de los habitantes. “En muchas ocasiones, el humedal ha sido ignorado y dejado de lado, aunque el conjunto de bienes y servicios que producen son infinitos. Una ciudad como Rosario, con el gran crecimiento que ha tenido en los últimos años, sería inviable si no existiera este ecosistema, sobre todo en lo que es purificación de agua, aire, ventilación, cultura y recreación. Valoro muchísimo el respaldo que están dando la Universidad y la Municipalidad para el desarrollo de los conocimientos necesarios que permitan incentivar prácticas de manejo que no signifiquen un deterioro de la salud ambiental y que no impliquen los altos costos sociales que conllevan los incendios”.  

Fuente:Rosario12


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