15 de marzo de 2021

OPINION.

Opinion

La hidrovía y el riesgo ambiental

15/03/2021

El tema de la hidrovía sobre el río Paraná -que ha cobrado gran interés por el inminente vencimiento de las concesiones portuarias- constituye un fabuloso negocio que despierta el interés de enormes corporaciones económicas. Tiene también gran interés geopolítico pues el área es una de las grandes fuentes de agua dulce del mundo.
Pero estas cuestiones tan relevantes suelen ocultar otra de trascendencia no menor: el aspecto ambiental. La cuenca, a partir de la desembocadura del río Paraná, se despliega como un abanico sobre cinco países. La navegación es uno de los más importantes usos de sus grandes ríos y a tal fin, la «Hidrovía Paraná-Paraguay» es el corredor de mayor desarrollo económico para toda la cuenca, y uno de los más extensos del planeta.
Junto con su gran caudal -uno de los mayores del mundo- el río Paraná posee una diversidad biológica muy importante. Sin una planificación y administración integrales el proyecto de una «hidrovía» alterará en grado muy peligroso esas condiciones.
La mayoría de las aguas que nutren el Paraná se originan en territorio brasileño y son controladas por la cadena de embalses de aquel país, más importante desde que Argentina abandonó el proyecto de Corpus. Las obras proyectadas contemplan la rectificación de grandes tramos del río y con ello la desaparición de islas que son importantes nichos ecológicos. Esa acción provocará la extinción o el desplazamiento de especies autóctonas de flora y fauna.
Precisamente una de las obras que contempla el proyecto como necesaria para la llegada de grandes barcos hasta la localidad brasileña de Nueva Palmira es la desecación del Gran Pantanal -el mayor humedal del mundo- que oficia como embalse natural de las lluvias y regula en gran proporción la Cuenca del Plata en sus emisarios. La desaparición de los umbrales rocosos que limitan al Pantanal (por su voladura mediante explosivos) reducirá notablemente esa acción reguladora, con incremento del poder erosivo del río con el crecimiento de su caudal en la época de lluvias y también aumentará los riesgos en los ciclos de sequía. Si a esto se le agrega la paulatina desaparición de bosques en Paraguay y Brasil, la hidrovía terminaría dejando un río con grandes alteraciones hidrológicas, especialmente en sus tramos medio e inferior.
Aunque no precisamente ecológico otro riesgo serio que ofrece el descuido de una visión integral de la hidrovía lo constituye el hecho singular de que la llamada Iglesia de la Unificación (también conocida como Secta Moon), ha adquirido grandes superficies. Se estima que ya compró más de 600 mil hectáreas en el Paraguay, lo que genera cuanto menos un panorama inquietante desde un punto de vista geopolítico.
Así, la inevitable alteración del ecosistema con riesgos de grandes sequías e inundaciones en la zona se concretará en la desaparición de humedales, islas y bosques, con un predecible riesgo de aumento en la contaminación del agua. A esa circunstancia se sumarán previsibles cambios negativos en el aspecto humano, inhabilitándose diversos usos en áreas extensas. Y todo ello en favor de objetivos orientados por los intereses de países ajenos a la cuenca.

Fuente:LaArena

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