28 de julio de 2021

TROPEL 1 del 28.07.2021.

 

Este miércoles gran marcha por la 

suspensión del pago de la deuda 

externa y contra el FMI


Resumen Latinoamericano, 27 de julio de 2021.

Jornada de Movilización: CABA, Rosario, Tucumán

Mientras el gobierno deposita en las cuentas de los usureros del Club de París, casi medio IFE, la Campaña por la Suspensión de todos los pagos y la Investigación de lo que el mismo gobierno denuncia como un fraude, se moviliza.
Invitamos a sumar, y a prepararse para las próximas movidas…
El miércoles 28/7, en CABA nos encontraremos a las 14 hs en el Obelisco, para marchar hacia Plaza de Mayo donde se hará un Acto. 
En Rosario, se hará una concentración y Radio Abierta a las 16 hs, ante La Bolsa de Comercio, Av. Corrientes y Córdoba.
En Tucumán, la cita es a las 16 hs en el Parque 9 de julio ( Francia y Soldati).



 “Si el agua no tiene la fuerza 

suficiente para curarse a sí misma, 

las demás vidas también vamos a 

ir enfermando de a poco”


Resumen Latinoamericano, 27 de julio de 2021.

La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro pidió la declaración de la “emergencia hídrica” en la región, anticipando la continuidad de una gran sequía. Sabrina Calfunao, mapuce wariace, dijo que es consecuencia del proyecto extractivista “Vaca Muerta”, brindó una reflexión desde la cosmovisión mapuce y enfatizó en la urgencia de organizarse “para pensar entre todes un kvme felen, un buen vivir”.


Con el pedido de declaración de emergencia hídrica por parte de las autoridades de la AIC, vuelve a quedar en evidencia el saqueo permanente al que los proyectos extractivistas someten el territorio. “Es el momento de que renovemos el compromiso con la mapu, de que renovemos nuestro compromiso con los guardianes del territorio para que dejemos de sentir las consecuencias nefastas que están sintiéndose”, reflexionó Sabrina Calfunao, mapuce wariace integrante de la Asamblea Permanente del Comahue por el Agua de Neuquén y de la colectiva feminista Wvñelfe, en diálogo con El Zumbido.

Calfunao relató: “cuentan nuestras ancestras, nuestros ancestros, que hace mucho mucho tiempo, cuando estuvieron los primeros mapuce, hubo una gran batalla entre dos serpientes, XegXeg y KayKay. KayKay buscaba eliminar a les humanes y por eso hacía que las aguas subieran para poder ahogar a las personas y XegXeg hacía uso de sus poderes para lograr que los cerros subieran y las personas pudieran subirse y salvarse. En el medio de esa feroz batalla hubo un gran xawvn, un encuentro, entre pu Logko, pu Maci, entre muchas personas, y dentro de las voces y opiniones que sonaron en aquel xawvn, todavía pervive en la memoria de nuestros mayores la palabra de un Maci que dijo lo siguiente: ‘los guardianes de la mapu muy airados están con los mapuce porque hemos roto el equilibrio que desde el comienzo de los tiempos existía. Los guardianes del bafken muy enojados están con los mapuce porque el orden que existía desde el comienzo de los tiempos no supimos respetar. Los guardianes de la mawiza ira nos guardan porque los mapuce no fuimos capaces de cuidar la armonía que desde el principio del Wajmapu había. Todos los newen rencor nos tienen porque los mapuce quisimos ignorar el acuerdo que celebramos cuando los tiempos tuvieron origen. Los guardianes de la mapu ofendidos están porque la lastimamos para que los frutos vengan de acuerdo a nuestra voluntad y no a la suya. Los mapuce teníamos que cuidar a la mapu, pero en vez de eso quisimos hacerla nuestra’”.

“Justamente dentro de la cosmovisión del pueblo mapuce, las personas tienen el mismo derecho de ser y de habitar que las demás vidas”, explicó la mapuce wariace: “conformamos esto que se llama Ixofij mogen, en el cual todas las vidas son importantes y ninguna está por sobre la otra, y cuando hablamos de vida, de newen, de Gen, estamos refiriéndonos no solo a las personas, también a los animales, a las plantas, a las montañas, a los ríos, a los cerros, a las bardas, a todo lo que nos rodea que podemos comprender, tiene vida” y “cuando uno de los elementos que conforman el Ixofij mogen se enferma, los demás elementos también se enfermarán pronto, porque lo que le pasa a uno afecta a les demás”.

La integrante de APCA y la colectiva feminista Wvñelfe refirió que “Neuquén está en un tiempo crítico, como provincia se está declarando en emergencia hídrica porque llevamos una sequía de cuatro años y no es casual, ya que es cuando más fuerte se está sintiendo el impacto de las consecuencias de este proyecto enorme que está asesinando a nuestros ríos, que está contaminando la tierra, el aire, que es Vaca Muerta”.

“Los pozos petroleros, que para poder extraer de la mapu el petróleo la hieren con la hidrofractura, se roban toneladas de agua de nuestros ríos y la devuelven contaminada, las quemas que contaminan el aire, como así también el daño que causamos las personas que vivimos en la ciudad y que nuestros desechos van a parar al río, o los proyectos que en el nombre del progreso se están estableciendo, como por ejemplo el proyecto multipropósito Nahueve, que busca crear una serie de represas en el norte neuquino”, señaló: “todo eso está lastimando al río y hace que este Gen ko que le llamamos, el espíritu del agua, se enferme y nos manifieste su enfermedad a través de la sequía”.

Calfunao detalló que “si el agua no tiene la fuerza suficiente para curarse a sí misma, las demás personas, las demás vidas también vamos a ir enfermando de a poco, vamos a empezar a sentir las enfermedades en nuestro cuerpo, también los animales, las plantas; por eso es importante que tomemos conciencia de este cuidado que tenemos que tener para con el Gen ko, que es tan fundamental para todas las vidas, como así también cuidar a la mapu, cuidar todo lo que está pasando” y enfatizó en la urgencia de “que nos podamos organizar para poder pensar juntos otras transiciones a otros modelos que no sean dañinos con el ambiente, para pensar entre todes un kvme felen, un buen vivir, en el cual podamos vivir armoniosamente con los demás elementos del ixofij mogen y que no tengamos que sobrevivir, sino, justamente, que vivamos bien”.

“En palabras de nuestros ancestros, de nuestras ancestras, de nuestros mayores, es el momento de que renovemos el compromiso con la mapu, de que renovemos nuestro compromiso con los guardianes del territorio para que dejemos de sentir las consecuencias nefastas que están sintiéndose en el territorio”, concluyó y aseguró que los recurrentes temblores en Sauzal Bonito, una zona que no tenía características sísmicas hasta la llegada de la hidrofractura, reflejan “el despertar de los guardianes del territorio”.

Fuente: ANRed



Ro Ferrer: «Si los feminismos no van 

contra toda forma de desigualdad, 

¿Por qué estamos luchando?»

Por Lenny Cáceres, Resumen Latinoamericano, 27 de julio de 2021.

No recordaba cuánto tiempo había pasado pero sí el disparador de la primera entrevista a la ilustradora Ro Ferrer: “Llamó la atención un dibujo, fue fuerte, era todo lo que muchas deseábamos expresar, en cuatro frases, y ahí la firma: Ro Ferrer”.

Solo cuatro años separan aquel momento con el presente, y mucho ha ocurrido desde entonces. En una intensa charla virtual, la ilustradora repasó su experiencia personal, el intercambio en las redes sociales y no esquivó el debate sobre la prostitución. 

– Revisé la fecha: 9 de junio de 2017 ¿Hace tanto tiempo? O tan poco para lo mucho que hemos vivido, transitado, compartido. ¿Sos otra mujer hoy?

– ¿2017? ¡Parece que hubiera pasado muchísimo más tiempo! ¡Cuántas cosas hemos vivido en estos años y con qué intensidad! Pensar que en ese primer contacto, te hice llamar al Episcopado por error y pensaste que te estaba tomando el pelo ¡Cuánto hemos recorrido Lenny! Vos sos “mi Romay”, te lo digo desde esa primera entrevista, después todo se dio muy rápido. 

¿Si soy otra mujer? ¿Cómo no serlo después del “feminacimiento”? Me di cuenta en algún momento que no todo era como me lo habían enseñado, que yo tenía una percepción de la realidad pero eso no significaba que fuera la realidad. Y entendí que hay tanta diversidad como personas en el mundo, que somos parte de una misma “cosa” en distintos envases y subjetividades ¿Cómo no creer que se me deben estar escapando más cosas aún hoy? ¿Cómo no voy a estar todo el tiempo en “modo aprendiz” si cada vez tengo más preguntas? 

Ro Ferrer: Si los feminismos no van contra toda forma de desigualdad, ¿Por qué estamos luchando?
Ro Ferrer: Si los feminismos no van contra toda forma de desigualdad, ¿Por qué estamos luchando?

No creo que nadie sepa todo ni deba dar respuestas constantemente, me siento más honesta abriendo interrogantes, cuestionando, permitiendo las contradicciones que me habitan, que poniéndome en un lugar de relatar “la posta”. Me da risa cuando hablan de “la verdad”, “la realidad”. Todos los días me convenzo más de que cada quien tiene su versión, su perspectiva, viviendo con las herramientas que tiene, como puede. Me preocupa que necesitemos volver a llenarnos de otros “deber ser”. Ahora para “estar bien” tenés que “empoderarte”, “ser feliz”, “disfrutar”, “soltar”… La mayoría del tiempo hacemos lo que podemos, ni siquiera lo que queremos, y seguimos poniendo piedras en la mochila, inventando nuevos mandatos, nuevas categorías y etiquetas.

Volví a dibujar después de un tiempo de desconexión conmigo, y fue desde una necesidad de hacer catarsis, de ponerle nombre a todos esos ruidos que venía sintiendo y no percibía como formas de violencia. Pero hubo un momento que dejó de ser algo individual y pasó a ser colectivo, y ahí comprendí la responsabilidad y el compromiso que debía tener, la necesidad de profundizar y analizar continuamente desde una mirada interseccional, de derechos humanos, con perspectiva de género y conciencia de clase. Cuestiono, re-pienso absolutamente todo y tengo diez mil contradicciones, muchos menos miedos y ya casi nada de culpa por ser quien quiero ser o por el modo que elijo vivir (aunque el patriarcado caló profundo y suele colarse siempre por algún lado).

Claramente no soy la misma. Pude transformar todos esos momentos durísimos que me tocó transitar a través de las ilustraciones… Sanar desde lo colectivo todo lo que percibía como individual, entendiendo que se trataba de construcciones culturales y que por lo tanto cada desigualdad, forma de discriminación y violencia, eran estructurales, sistemáticas. No me pasaba sólo a mí. 

Hubo un momento específico en el que me prometí no tolerar ningún tipo de violencia más, viniera de quien viniera, y en eso ando. 

 – La sensación de que crecimos es fuerte, o la vida nos encuentra en otro momento. En la acción militante siempre apelamos a la memoria, también para no olvidar de dónde venimos ¿Seguís siendo divertida y a la par cruel y exigente con vos misma? ¿Quién sos hoy?    

– El año pasado, durante el primer año de pandemia, me metí un poco más hacia adentro, conecté con la ternura, con partes de mí que estaban adormecidas. Ahí hubo un cambio de estética, apareció la luz, los ojos abiertos y coloridos como mandalas. Sentí que no era momento para ir al choque, que debía buscar otro modo de decir, intentar llegar a quienes aún no tienen acercamiento al feminismo, y también necesité implementar el auto-cuidado porque el cuerpo empezó a pasar factura después de semejante vorágine.

Sigo riéndome mucho de todo, especialmente de mí (de hecho dibujo y suelto carcajadas por las pavadas que se me van ocurriendo). Juego. Y sí, sigo siendo cruel conmigo, quizá un poco menos. Hace cuatro años, estaba absolutamente atravesada por situaciones personales muy dolorosas y las heridas aún estaban a flor de piel. Hoy estoy donde quiero estar, cada vez hago menos cosas porque «las tengo que hacer”, escucho las tripas cuando me avisan que estoy por meter la pata o cuando percibo que estoy yendo contra aquello que creo. No soporto “desalinearme”, lo percibo físicamente. 

Por primera vez siento una libertad absoluta y estoy convencida que viene del equilibrio que busco continuamente entre lo que pienso, digo y cómo manejo mi accionar. 

Estoy feliz, me reconozco. Ando por la calle bailando, me emociono mucho, todo el tiempo ¡Disfruto sin vergüenza, sin preocuparme por lo que piensen los demás! Me harté de ser para otros, de tener que encajar, adaptarme… si algo no va, me voy de ahí.

Es fundamental apelar a la memoria para reconocer trayectorias, procesos, enseñanzas, aprendizaje, de dónde venimos, comprender que todo eso que hoy vivimos como “derechos” y nos parece “normal”, se obtuvo gracias a que otras dejaron todo para mejorar la calidad de vida de quienes vinieran después. 

Duele cuando “todo es lo mismo”. ¡Basta! No todo es lo mismo, no todas, todos, todes tenemos el mismo nivel de exposición, recorrido, conocimiento. Si bien a todas las personas nos atraviesan violencias, desigualdades y discriminaciones, no necesariamente son las mismas ni se dan de la misma manera. Me cansa la competencia de opresiones. Rompamos todo, desarmemos todo el sistema, no solo la parte que me afecta… Aprender a cuidar a las otras personas es parte de la misma deconstrucción patriarcal. 

Memoria feminista, para mí, implica darle importancia a nuestras ancestras y también a las que tenemos al lado. Lo hemos conversado infinidad de veces preocupadas por cómo la masificación que se dio en estos últimos años también vino con un desconocimiento de estas trayectorias y procesos que suele terminar en “cancelación” u otras formas de violencia disfrazadas. Por ejemplo, hace tiempo me hace ruido el uso de dos términos que se fueron deformando: sororidad y empoderamiento. La utilización ha derivado en la imposición de modos de ser específicos, y detecto en ello nuevas formas de disciplinamiento, opresión, esto de tener que ser “buena feminista” ¿Quién da el carnet?

Siempre es más sencillo corregir y completar la idea de una compañera que se la juega y expone lo que piensa; escrachar en las redes, burlarse, desestimar las ideas que difieren de la propia, que armar un posteo propio, “original”, desde cero. No hay costo para quienes tienen esas actitudes, mientras que para quienes se animan a hablar, sí. Con Diario Digital Femenino sucede continuamente, lo vi también hacia una gran cantidad de compañeras que generan contenido constantemente ¿Sólo valemos mientras pensamos igual? ¿Realmente tenemos que pensar del mismo modo sobre todos los temas? 

– ¿Cuál es tu faro? 

El faro es un nuevo modo de relacionarnos, no hablo sólo de vínculos sexo-afectivos ¿eh? Todas las relaciones de nuestras vidas deberían ser replanteadas desde otra lógica humanizante, desde la diversidad en todo su espectro, con ternura… Soltar el ego, entender que somos una fracción ínfima dentro del Universo, que somos lo mismo pero nos han hecho creer que hay personas con mayor valía que otras, que el poder es la solución, tener, llenarse de cosas para tapar huecos.

Mi faro es proyectar un paradigma en el que las niñeces y adolescencias crezcan y se desarrollen en libertad, sin violencias de ningún tipo. Que tengamos conciencia de género, clase y ecológica para derrumbar el viejo sistema.

 Me aterra que volvamos a encajonarnos, adaptarnos, recortarnos. Hoy necesitamos nombrar todo para visibilizar lo interseccional (pienso que así vamos a estar durante un tiempo largo). Pero me gusta imaginar un mundo sin etiquetas. Sin embargo, desde que nacemos en esta cultura patriarcal, machista, nos enseñan a estereotipar, estigmatizar y conectar desde el enfrentamiento.

Mi faro es continuar funcionando como canal de comunicación, aprendiendo muchísimo más, con humildad, sabiendo que puedo pifiar en cualquier momento, porque el patriarcado se nos cuela por todos lados. Busco desarmar todo eso que me hace ser cruel conmigo. Cada tanto aparece el Síndrome de la Impostora, siento que me falta un montón.

¡Fucking patriarcado! nos entrena para que dudemos de nuestras capacidades, que debamos demostrar cuánto valemos, siempre desde la mirada de los demás… Y pareciera que nunca somos suficiente.

Las redes y el intercambio.

– ¿Cómo te llevas con la devolución de usuarias y usuarios de redes sociales?, es tu ámbito de difusión y trabajo. 

Muy bien, en general son mensajes amorosos, de apoyo, incluso con mucha complicidad, especialmente cuando posteo historias de “mala madre”. Me divierto mucho con los idas y vueltas de los comentarios. Por ejemplo, me cuentan cómo y dónde se esconden a comer la última golosina para no compartirla con hijes. A veces son posteos desopilantes.

No suelo recibir ataques salvo cuando critico algo sobre fútbol jajaja… Bueno, en los momento álgidos del debate sobre la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), sentí fuerte el backlash, esa respuesta violenta de los sectores conservadores frente a nuestro avance en cuanto a derechos, oportunidades y libertades. 

Ro Ferrer: Si los feminismos no van contra toda forma de desigualdad, ¿Por qué estamos luchando?
Ro Ferrer: Si los feminismos no van contra toda forma de desigualdad, ¿Por qué estamos luchando?

Me hackearon y cerraron Twitter en 2018, continuamente denunciaban mi Instagram “por pornografía”, para intentar hacer que anularan la cuenta. Quizá parezca una pavada, pero tomamos las redes como modos de expresarnos y visibilizar nuestras realidades y exigencias. Tenemos claro que el reclamo es político y la lucha es cultural, y animarse a publicar sabiendo que te iban a llover amenazas, agresiones, bueno es el costo que no tememos tener a cambio de nuestra liberación. Es esta época que nos toca, una en la que los espacios virtuales también construyen sentido, mueven información, definen votaciones.

Claro que también soy consciente de que es un “microclima”, que hay miles de personas que ni se enteran de todo esto, que no tienen acceso a la conectividad ni a las redes sociales.

Antes tomaba muy personal los insultos de haters y anti-derechos. Ya no, entendí que es estructural, que no importa quién sea, qué haga o diga, no es por mí. Es hacia todas, todes, todos lo que se corren de ese lugar que define el deber ser, lo esperado. Ya no me enojo, sin embargo, la violencia que recibimos desde las redes, se siente en el cuerpo. Y si viene de quienes se supone, son de tu mismo palo… se siente diez veces más.

– En la primera charla hacías una apuesta fuerte a la sororidad como la herramienta más potente contra el Patriarcado. En ese sentido ¿Cuál es tu cosecha? 

– Hemos armado redes, que muchas veces dieron respuesta donde el Estado no lograba llegar. Empecé a notar que el término «sororidad» desde la práctica se iba alejando de su concepción. Dejó de ser un acompañamiento de los procesos colectivos e individuales para transformarse en un modo de disciplinamiento. Si no coincidís, sí no accedés a alguna demanda «tan sorora no sos”. Dejé de utilizarlo. Cada vez me cuesta más nombrar, porque empiezo a percibir todo como una encerrona. Hacia adentro del movimiento detecto una pelea de egos enorme, veo cómo el patriarcado se disfraza y cuela en una competencia de opresiones, como si el fin no debiera ser el desarme absoluto de todas las opresiones, desigualdades y violencias. 

Y en cuanto a la cosecha personal, me he rodeado de personas maravillosas de las que aprendo continuamente, de fierro. Las que sostienen cuando vienen momentos fuleros, las que empujan a seguir incluso sintiendo un dolor profundo por ver cómo se ha fragmentado algo que durante la lucha por la IVE parecía haber encontrado una cierta unidad incluso desde las diferencias.

Prostitución y Trata de Personas.

Del tránsito de los últimos años podemos mencionar esos logros, Aborto legal, Cupo laboral Travesti-Trans, entre otros. Existe una deuda pesada y cruel asociada a la Prostitución, la Trata de personas con fines de  explotación sexual y la lucha abolicionista para vencer al sistema prostituyente… ¿Dónde te encuentra esa mirada?  

– Si los derechos no son para todas las personas, entonces no son derechos sino privilegios. Una lucha que sólo busca solucionar las demandas de un grupo en detrimento de los derechos de tantas personas, para mí no es feminismo, no es pelear por los derechos humanos.

El ejercicio de la prostitución no es ilegal en nuestro país. Desde1965 es libre y no sujeto a forma alguna de reglamentación.

Es cierto que durante la pandemia, quienes no tienen otro modo de subsistir y están en situación de prostitución, han sufrido aún más la feminización de la pobreza, el hecho de no poder salir a la calle les recortó su fuente de ingresos. Y ahí también empieza a verse la desigualdad dentro de todas las personas que son prostituidas, un sistema que analizo como una de las patas que sostienen el patriarcado capitalista, teñido de doble moral religiosa.

En mis inicios feministas, viniendo de situaciones de violencia por motivos de género, lo primero que necesitaba era libertad, poder hacer y ser lo que quisiera. Entonces, lógicamente, al no haber profundizado en el tema, y viéndolo desde el ángulo de mi individualidad, de mi vivencia, compré el relato que el reglamentarismo utiliza como bandera, y que resignificó desde la lucha por el aborto, por el derecho a decidir: “Con mi cuerpo hago lo que quiero”. No había ido más allá de esa mirada individualista, y claro, cada persona debería ser libre de hacer con su cuerpo y su vida lo que quiera. Pero acá no hablamos de individualidades sino de realidades diversas, de algo colectivo.

Al conectar con sobrevivientes y otras compañeras en situación de prostitución, incluso con trabajadoras sexuales; entendí que no significaba lo mismo esa frase en el contexto de la IVE, que realmente es un derecho para todas las personas con capacidad de gestar y que en definitiva se trataba de salir realmente de la clandestinidad y llevar equidad en el acceso a un derecho tan básico como la salud sexual, reproductiva y no reproductiva de cada persona.

¿Cuál es la enorme diferencia cuando se usa para hablar de las personas en situación de prostitución? Que es una falacia. La prostitución autónoma en Argentina no es ilegal, lo ilegal es la Trata de Personas con fines de explotación sexual (Ley 26.364). Claro, incluso con los edictos que anularon la persecución policial hacia las compañeras, siguen siendo amenazadas, perseguidas, coimeadas por efectivos de esa Fuerza. También porque se han encargado de hacer creer que quienes están siendo prostituidas están ejerciendo un delito. 

No todas estás en una situación similar. Aclaro, siempre es con las compañeras, nunca en contra, se definan cómo se definan. Estas discusiones que solemos tener, afectan directamente a muchas personas. La mayoría ni se entera, obvio, y les importa un comino todo lo que discutamos cuando lo que precisan son soluciones, cuando su realidad diaria es tener que poner el cuerpo para que veinte tipos distintos hagan lo que quieran, como quieran…olores, sabores, violencias, cosificación, separarse del propio cuerpo para no sentir. Aunque ni vos ni yo lo hemos vivido, prestamos el espacio para amplificar las voces de las sobrevivientes, de las más vulneradas dentro de un grupo con derechos vulnerados. Ese es nuestro compromiso en definitiva.

– Hay tres posturas. Dos extremos definidos como prohibiciónismo y reglamentarismo, y una tercera postura intermedia, el abolicionismo.

– El Estado argentino es abolicionista. El abolicionismo no es homogéneo hacia el interior del movimiento, diferimos en ciertas posturas y modos de analizar la diversidad de realidades. Hay personas de las que me siento muy alejada en algunas cuestiones. 

No consideramos a la prostitución como un “trabajo” porque lo vemos una pata fundamental dentro del sistema patriarcal, capitalista, religioso, como generador de desigualdad, opresión, deshumanización y violencia machista y de género. Algunas compañeras no aceptan la autodeterminación de quienes se definen como “trabajadoras sexuales”; otras (me incluyo) comprendemos que en este entramado cultural, social, político,  económico y clerical, la interseccionalidad es feroz y que cada quién debe poder recorrer su camino como mejor lo crea. Quiénes somos para decirle a otres qué hacer o no con su vida. 

Aprendí a cuestionar todas las elecciones, pensándolo en este entramado que nos setea desde la niñez desde los roles, estereotipos y mandatos de género, que nos ubica, define, controla incluso a nuestros deseos. Qué deseamos, desde dónde, entre qué opciones. No somos libres ni siquiera para soñar lo que solemos soñar.

Desde el abolicionismo se busca desarmar el sistema prostituyente como normalizador de la desigualdad y violencia machista y de género estructurales. Hoy en día hay presentado un “Programa Integral de Protección y Asistencia a Personas en Situación de Prostitución”, presentado por la diputada nacional Mónica Macha y la organización Furia Trava. Desde la postura abolicionista no se busca prohibir el ejercicio de la prostitución, como dice Florecía Guimaraes García (que se considera sobreviviente): «Todos los derechos para todas las personas», y mientras existan compañeras que se mueren de hambre, en la zona roja, en las esquinas, en las rutas ¿de qué elección nos hablan, la de quiénes?

El prohibicionismo, basado en la doble moral católica, considera la prostitución un delito y persigue a las personas en situación de prostitución (no a los puteros, consumidores, “clientes”).  

El reglamentarismo busca la categoría de “trabajadora sexual” reglamentando la prostitución a través de un monotributo específico y Libreta Sanitaria. Hoy en día, muchas son autónomas y algunas tienen monotributo. De reglamentarse, esas condiciones serían obligatorias, entonces quienes no pudieran cumplir con ellas quedarían por fuera de la legalidad. Es decir, algo que hoy no es ilegal empezaría a serlo. 

Hay un intento por instalar la categoría de “trabajadoras sexuales”, como si fuera la única realidad existente dentro del espectro del sistema prostituyente, y no todas se definen de esa manera ni piensan que la prostitución sea un trabajo, sino un medio para sobrevivir cuando no hay otras opciones. La opción de entrar al sistema prostituyente existe porque hay una demanda masculina hace siglos. Desde la mirada reglamentarista, en general se niega que trata y prostitución sean dos caras de la misma moneda. Claro que no son lo mismo, y que no todas están allí en situación de trata, pero la gran mayoría es prostituida porque no tiene otras opciones y todas las que eligen y las que no, están en esa situación porque desde hace siglos que el patriarcado capitalista y clerical instauró la idea de que nuestros cuerpo son mercancía, objetos para consumo masculino y hablamos de violencias y desigualdad estructurales, por motivos de género, clase, étnico-racial, lugar de origen, situación económico-habitacional… Lo somos y no sólo en lo referido a este tema, hemos sido incubadoras, electrodomésticos con patas… Lo que un varón necesitara para tener todos sus deseos y necesidades cubiertos. 

Siempre quienes podamos “elegir”, tener opciones, estamos en una situación privilegiada. Que no se mal entienda, yo hablo de privilegios cuando otra persona no puede acceder a cualquier derecho por el que se pelee, y poder decidir. Es un privilegio si hay miles de personas que no pueden. Pensándolo desde el tema del que hablamos, si no entran en este sistema no comen, no alimentan a sus hijes, no tienen donde vivir. Es un privilegio poder elegir con quién, dónde, cuándo. A veces siento que se habla de interseccionalidad de manera selectiva.   

– ¿De qué modo un derecho para un grupo específico puede significar que empeore aún más la situación de una inmensa mayoría? 

– Me parece lógico el planteo si todas las personas pudieran alimentarse todos los días, tener vivienda segura, acceso a la salud, la educación, un trabajo elegido. Y de nuevo, no todas eligen ser prostituidas. Eso es lo que no entiendo, cómo se puede defender la reglamentación cuando enviará al muere a tantas personas…

Necesitamos buscar soluciones reales sin dejar afuera a nadie. A esta altura siento que las definiciones sólo sirven como excusa o impedimento para resolver efectivamente lo estructural. Hay demasiados intereses políticos, económicos y culturales para no desterrar esta práctica. Sin demanda no habría Trata.

Si los feminismos no van contra toda forma de desigualdad, violencia, explotación, silenciamiento, invisibilización, discriminación y deshumanización ¿Por qué estamos luchando? Frente a frases como “todas vendemos nuestro cuerpo al sistema”, es que hay que analizar con detenimiento y mirada crítica. En un sistema capitalista de hiper-productividad, reconociendo la división sexual del trabajo, la desigualdad por motivos de género. 

¿Cómo no ver al sistema prostituyente como una pata del entramado patriarcal? ¿Por qué siempre se pone el foco en quienes son prostituidas/es y no sobre los proxenetas y quienes consumen cuerpos como si fueran un pedazo de carne, agujeros, a cambio de dinero? Consumidores que ni se cuestionan si esa “cosa” que tiene delante está ahí por decisión propia, si es víctima de trata, si está cagada de hambre y no le queda otra… 

Ese discurso reglamentarista, de “con mi cuerpo hago lo que quiero”, está negando la realidad de muchísimas personas que no están pudiendo hacer una mierda lo que quieren. Es simplificador, negacionista y funcional al lobby proxeneta que mueve millones. Digo, en situaciones de equidad en el acceso a todos los derechos, que cada quien haga lo que se le cante, ¡cómo que no!  Siempre. Pero no a costa del cuerpo de otra, otre, otro… No en detrimento de los derechos humanos de otras, otres, otros. Para mí, ser abolicionista es ir contra el sistema patriarcal, es pensar de manera colectiva y analizando todas las realidades, para que nadie quede afuera.

fuente: Diario femenino



Ni Taser ni disparos de arma de fuego


Resumen Latinoamericano, 27 de julio de 2021.

Santiago “Chano” Moreno Charpentier, ex vocalista de Tan Biónica, fue baleado en el estómago, el lunes pasado, por un policía bonaerense. El argumento policial es que el músico, que sufría un brote psicótico, luego de haber intentado agredir a su madre, se enfrentó a los policías, y uno de ellos “neutralizó” el peligro con ese disparo. Su madre, en cambio, niega que las cosas ocurrieran así, y denuncia que mientras el joven sufría un cuadro de excitación psicomotriz fue baleado, en lugar de recibir la asistencia médica necesaria.
La popularidad de la víctima de este caso generó una repercusión muy superior a infinidad de hechos similares, en los que queda en evidencia que, frente a una situación que requiere atención asistencial sanitaria, la intervención policial termina con la muerte de quien necesitaba ayuda.
Nuestro archivo de personas asesinadas por el aparato represivo estatal registra muchos casos de quienes padecieron algún tipo de trastorno, como cuadros de excitación psicomotriz, brotes psicóticos, estados confusionales y similares por causas diversas, que terminaron en su detención y muerte bajo custodia. Pero también los hay, y en cantidad, de situaciones semejantes a la protagonizada por el cantante Chano. Como Jorge Javier “Tito” Ortega, de 33 años, que el 11/11/2013, en Olavarría, decidió ir al arroyo Tapalqué para quitarse la vida con la vieja pistola heredada del padre, en pleno ataque de angustia porque había perdido su trabajo y lo estaban desalojando. Los vecinos llamaron a la policía, que “neutralizó” la tentativa de suicidio pegándole un tiro.
O Roberto Víctor Ávalos, de 27 años, cuya familia pidió ayuda a la policía en Mar del Plata, el 17/9/2016, ante un cuadro psiquiátrico. Los policías le dispararon varias veces dentro de su casa y lo mataron de un tiro en el pecho.
Este año, el 27 de mayo, en Lago Puelo, Alejandro “Tino” John, un vecino de 62 años que padecía trastornos psiquiátricos, fue fusilado de un disparo en la cabeza después que más de 20 efectivos del GEOP irrumpieron en la casa y maniataron a su pareja, que intentó defenderlo, a una silla.
Más atrás en el tiempo, recordamos a Ramón Nunes, de 26 años, que el 15/01/2001, recientemente externado del Hospital Melchor Romero, tuvo un brote y salió a la calle desnudo. La policía lo empezó a perseguir, Ramón trató de resguardarse en una casa, pero lo persiguieron y redujeron con tal brutalidad que le fracturaron el cráneo, causándole la muerte en el momento.
El 11 de julio de 2010, en Moreno, Fernando “Pata” Díaz (35), en estado de ebriedad, generó una situación en la casa que hizo que su suegra pidiera ayuda al 911. Cuando la policía llegó, el subteniente Pablo Apecechea –hoy condenado a prisión perpetua- le disparó tres veces con su escopeta al abdomen. El Pata tenía una botella de vino en la mano.
El 18/3/2017, Juan Ramón Oviedo cumplía 31 años. Sufrió una descompensación y protagonizó un escándalo en casa de unos vecinos, que llamaron a la policía. Lo redujeron y trasladaron en la caja de la camioneta a la comisaría a la que llegó muerto.
El 6/1/2018, en Iguazú, Misiones, Ramón Benítez Martínez, de 48 años, se despolarizó y amenazó a los vecinos con un cuchillo. Uno de los policías que llegó al lugar le hizo dos disparos “preventivos”, según declaró luego, al estómago y el corazón, y naturalmente lo mató.
Sergio Jasi, de 29 años, se brotó y encerró en un baño en Loma Hermosa, Tres de Febrero, el 26/4/2019. La policía lo sacó a los golpes, lo subió inconsciente al patrullero y llegó muerto al hospital.
En la ciudad de Buenos Aires, el 19/8/2019, Jorge Martín Gómez, de 42 años, desorientado y alterado, caminaba por la calle, con un cuchillo común de cocina en la mano. Varios policías lo rodearon. Uno de ellos le aplicó una patada al pecho que lo tiró al piso. Golpeó la cabeza con el pavimento y murió.
También en CABA, el 5/3/2021, Giovanni Daniel Yacques Rodríguez, de 35 años, tuvo un cuadro de confusión a causa de su consumo y rompió algunas cosas en la casa de la novia. Apenas unas horas después, murió en un calabozo de la comisaría vecinal 9 C.
Como mínimo, se impone reflexionar sobre cómo aborda el aparato estatal temas como la salud mental o el consumo problemático. Lejos de dar las respuestas asistenciales necesarias, la víctima es tratada como peligroso delincuente, enemiga de la sociedad, y “neutralizada”, lo que implica herirla o matarla.
A la reacción de los medios culpando a la víctima y la del inefable Berni que coincidiendo con Píparo y Bullrich que defiende el accionar criminal del efectivo, hay que sumarle la de la propia justicia que siempre llega tarde (o nunca) para imputar al policía. De esto hablamos cuando decimos que la impunidad es la norma.
Pero, sobre todo, estos hechos son utilizados, en especial en períodos pre-electorales como el actual, para insistir en “alternativas” al arma de fuego, como las pistolas Taser. Sistemáticamente, estas situaciones, que debieran impulsar el debate sobre las formas correctas de actuación estatal para preservar la vida e integridad física de todas las personas, son utilizadas para promover el falso debate entre un disparo de 9 milímetros y una descarga eléctrica paralizante.
Repetimos –porque hace décadas lo decimos- que no existen “armas no letales”. Toda arma es letal, porque toda arma sirve para herir o matar. Hay miles de ejemplos de supuestas armas no letales matando personas. A Carlos Fuentalba no le metieron un balazo, lo mató un cartucho de gas lacrimógeno. El 19 y 20 de diciembre de 2001 hubo muertos y muertas con balas de goma. Los bastones de madera y las tonfas también matan. Ahí están Diego Gallardo o Pablo Olivera para probarlo.
Las pistolas Taser son un instrumento de tortura, son picanas portátiles a distancia. Su uso por parte de las fuerzas de seguridad en nuestro país, y con nuestra historia, es totalmente inaceptable, sin necesidad de recurrir a los informes internacionales sobre su comprobada letalidad.
La reaparición de estas iniciativas represivas en el marco de una campaña electoral confirma el recurso a la demagogia punitiva para conseguir votos. En lugar de buscar soluciones reales, apelan a la mano dura como herramienta proselitista.
Rechazamos ese discurso represivo, rechazamos que situaciones que requieren otro tipo de respuestas sean usados para propagandizar más represión, repudiamos la lógica bélica de construcción del “otro” como enemigo y la promoción de su exterminio.
Exigimos juicio y castigo.

fuente: Correpi




La bala fácil contra el sufrimiento 

humano


Por Claudia Rafael, Agencia Pelota de Trapo, Resumen Latinoamericano, 27 de julio de 2021.

(APe).- Es Chano. Una marca. Un apodo que no necesita la aclaración del nombre completo para identificar de quién se trata. Y si no fuera Chano quien ahora está internado con un balazo en el estómago que implicó extirpar parte del páncreas, el bazo y el riñón izquierdo y la perforación del colon, nadie –o casi nadie- estaría hablando del tema que hoy ocupa la primera plana de los diarios.

Es Chano y a pesar de ser Chano, de vivir en una suerte de barrio cerrado, de no padecer insuficiencias materiales sino de las otras, recibió de lleno en su estómago -dentro de su casa, donde estaban su madre y varios médicos- un plomo que sólo el azar determinó que no fuese, hasta ahora, mortal.

Hoy todos somos expertos en salud mental en los medios ante la historia de un hombre de casi 40 años, atravesado por una crisis psiquiátrica y agobiado por consumos problemáticos, que fue víctima del alegre gatillo de policías bonaerenses. En circunstancias en las que la lógica, el sentido común, la experiencia en salud mental buscarían sedar al paciente con la intervención de las personas adecuadas.

Pero nadie sabe qué hacer con un pibe consumido, con una piba quemada. Y todo concluye en la bifurcación del camino entre el encierro o la calle. Hasta que las rejas o la bala, hasta que el golpe o la cabeza y el cuerpo consumidos toman la decisión.

Es claro que hoy,una madre, un padre, un hermano o hermana, un amor o una amiga o amigo pensarán cien veces a quién llamar ante una crisis psiquiátrica compleja de manejar. ¿A la misma policía que le disparó de lleno y al estómago a “un famoso” como Chano?

Es Chano, de casi 40 años. Y fue dentro de su propia casa que un policía bonaerense le disparó a una distancia escasa que le destrozó órganos vitales. Directo a la muerte, pero esta vez no. Parece la crónica de una historia cualquiera de los márgenes, de esas que nunca o casi nunca se discuten y que -desde el concepto trágico de una sociedad que se fagocita- suelen sintetizarse en el clásico “uno menos”. Pero no lo es. Es Chano, Santiago Moreno Charpentier. No se trata ni de ninguno de los 123 pibes que, durante 2020, formaron parte de las víctimas “por uso letal de la fuerza en territorio bonaerense”, enunciados la semana pasada por la Comisión por la Memoria de la provincia de Buenos Aires (CPM) cuando presentó su informe anual. Ni tampoco se trata de ninguna de las “218 personas fallecidas en 2020 en el marco de internaciones por razones de salud mental” o de cualquiera de los “2 jóvenes fallecidos en 2020 en centros de detención bajo custodia del OPNyA (Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia)”. Tampoco se trató de ninguna de las “19 personas fallecidas en 2020 en comisarías bajo custodia de la policía bonaerense” o de las “178 personas fallecidas en 2020 bajo custodia del Servicio Penitenciario”. La CPM registró durante todo 2020 “400 casos de violencia policial que involucran 577 hechos”.

Es Chano. No se trata de Ulises Rial o de Ezequiel Corbalán que –según describió la Correpi- en junio del año pasado “iban en moto, cuando la policía los quiso detener en un control por la cuarentena. Se asustaron y huyeron. Durante el operativo cerrojo que realizaron, un patrullero embistió el costado de la moto. Ulises murió en el acto, Ezequiel agonizó cuatro días”.

Tampoco se trata Lucas Verón, que en julio de 2020 –tal como describíamos entonces en esta agencia– “estaba estrenando sus 18 en el conurbano profundo –en poblados cuyas calles también pisaba Luciano Arruga- y ya era madrugada de viernes cuando uno o dos de los policías que decidieron perseguirlo cuando iba a comprar gaseosas, lo atropellaron, le dispararon, lo asesinaron, intentaron dibujar la causa y se escaparon”.

En noviembre del año pasado, la Correpi presentó su informe anual que recogía un total de 411 víctimas de diferentes fuerzas de seguridad en los entonces 344 días de gestión de Alberto Fernández. Las matemáticas reducen esa cifra a un caso cada 20 horas que, de haber continuado hasta tiempo presente, serían unos 681 hechos en 568 días de gestión albertista.

Las policías siguen hoy, a 37 años de la recuperación de la democracia, a poco más de 90 desde la introducción de la picana eléctrica como herramienta de martirio por parte del hijo del poeta Lugones, actuando con lógicas similares. No importa para la aplicación de esas lógicas si hubo un delito, un consumo problemático o un delirio místico en el medio de una crisis de angustia.

Se conoció en estos días un video, luego levantado de las redes, que muestra a la guardia de infantería chubutense en prácticas de entrenamiento por las calles de Rawson mientras cantan: “piquetero, piquetero, ten cuidado, ten cuidado, en una noche muy oscura a tu villa entraré”. A las claras se desnuda que no se busca proteger la seguridad de la población sino que hay un enemigo claro a destruir con cualquiera de las herramientas a disposición. Por lo pronto, según el cantito policial, en la oscuridad de la noche se irrumpirá en busca de los piqueteros en las barriadas más empobrecidas. Que a la hora de ingresar violentamente podrá ser un piquetero, un trabajador, un consumidor consumido, un pibe con una birra en la esquina o un grupo de murgueros ensayando en el pasillo de la villa.

A partir del crimen de Juan Pablo Kukoc, por la espalda, en las manos del policía Luis Chocobar, se elevó a su matador a la categoría de justiciero capaz de borrar de la superficie de la tierra a toda semilla del mal que ponga en riesgo el bienestar de los buenos vecinos. Chocobar fue condenado a escasos dos años de prisión en suspenso, a pesar de probarse que disparó varias veces y por la espalda a un joven que corría desarmado.

Cuando en 2013, un hombre de 33 años fue a la orilla del arroyo que parte en dos a la ciudad de Olavarría, con un revólver calibre 22 y hundido en una crisis depresiva, la policía bonaerense le impidió suicidarse con un disparo preventivo que le provocó la muerte. Si la historia no estuviese teñida de tragedia, se podría decir que lo ayudó a cumplir con su objetivo. El policía fue absuelto en el juicio.

Chano sigue en terapia intensiva en grave estado.

Es Chano. No se trata ni de Kukoc, un pibe crecido a los tumbos, en los márgenes de la ciudad más rica del país; ni de Tito Ortega, un trabajador desocupado y deprimido. No se trata de un pibe encerrado en un instituto de menores y llevado al suicidio o golpeado hasta la muerte por los guardias. Es Chano y por eso hoy se discute un caso de gatillo fácil donde la víctima sobrevive. No se habla de los infinitos chanos sin renombre ni fama diseminados por villas y asentamientos, por barriadas populares hundidas en la desmemoria y sólo visitadas cuando el Estado irrumpe para reprimir o para matar. Ni se habla de los infinitos chanos con la cabeza estallada por el paco, por la bala perdida, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean, como escribía el maestro.

Es Chano. Pero hay que traer a todos los chanos que no tienen un lugar sobre la mesa para rediseñar horizontes. Para redibujar los cielos que dejen de quebrarles la historia sin más salida que la de la esquina maloliente y el futuro esquivo.

Es hora.




Mar del Plata, la (in)feliz ciudad 

petrolera


Resumen Latinoamericano, 27 de julio de 2021.

Si algo le faltaba al modelo extractivo nacional es expandirse hacia la Costa Atlántica. Una audiencia pública con escasa publicidad demostró la falta de licencia social para la explotación de hidrocarburos en el mar argentino. Voces de alarma ambiental y un desenlace en suspenso. 

No hace falta ser un físico experimental o un premio Nobel en sentido común para advertir que ella, la mar, es –definitivamente– la fuente misma de la existencia en este planeta. No sólo de la humana. Toda la existencia. Pocas cosas son tan absolutas en este universo como el agua, como la mar, como la gran masa oceánica.

Este cuerpo vivo de agua salada interconecta y cubre más del 70% de la superficie de la Tierra. Modera el clima planetario, incide en los ciclos del agua, del carbono y del nitrógeno. Las mareas mantienen profundas conversaciones cíclicas con la rotación del planeta, con los efectos gravitacionales de la Luna y también del Sol.

En los mares conviven una gran variedad de organismos, incluyendo bacterias, algas, plantas, hongos y animales, generando una amplia gama de hábitats y ecosistemas. Muchos de los principales grupos de organismos evolucionaron en el mar y –entre las teorías que maneja la comunidad científica– la vida misma pudo haber comenzado allí.

Sin embargo, en la práctica diaria, esta virtual diosa de la vida es maltratada, mancillada, contaminada, sometida a diferentes formas de extractivismos, saqueos, violencias. Es decir, la gran madre de la vida humana es destruida sistemáticamente a diario por sus propios hijos e hijas. “Y mientras tanto el sol se muere, y no parece importarnos”, canta el Indio Solari. La novedad argentina, que todavía no tiene canción, es que avanza la explotación de hidrocarburos… sí, en el fondo del mar.

El bloque CAM 100, uno de los espacios concesionados para la explotación offshore, tiene una superficie equivalente a 75 veces la Ciudad de Buenos Aires y está ubicado justo frente a Mar del Plata.

EXTRACTIVISMO HASTA EN EL FONDO DEL MAR

La organización Ecos de Mar, que forma parte de la Asamblea Mar Libre de Petroleras, señaló: “La fauna en Mar del Plata está en peligro. Sin consultar a los marplatenses ni a otros ciudadanos costeros, en 2019 se entregaron segmentos de la Cuenca Argentina Norte para realizar la exploración sísmica de hidrocarburos”. La interesada era  la petrolera noruega Equinor, que se había fusionado previamente con YPF. Una audiencia público virtual no vinculante, convocada a fines de junio por el Ministerio de Ambiente para tratar el pedido de Equinor, terminó con un masivo rechazo tras tres días y más de 30 horas de exposiciones.

El fondo marino contiene enormes reservas de minerales. La exploración de hidrocarburos como el petróleo y el gas natural, a cientos de metros en la profundidad oceánica, se realiza mediante perforaciones rotatorias. Esta punción al corazón de la madre de la existencia tiene impactos ambientales que afectan a animales (como las ballenas) por las ondas sísmicas que se utilizan para localizar los depósitos; además de liberar sustancias tóxicas como el mercurio, el plomo y el arsénico.

También hay antecedentes mundiales de derrame de petróleo, con ejemplos tristemente célebres como el del buque cisterna Exxon Valdez, ocurrido en 1989 en Alaska (causó un severo daño ecológico al matar miles de aves marinas, así como focas, ballenas y peces), o el choque entre el Atlantic Empress y el Aegean Captain en el Mar Caribe, en 1979, que originó el derrame de 287.000 toneladas de petróleo en sus aguas.

Cabe mencionar que la mayor catástrofe ambiental fue a causa de la explosión producida el 3 de junio de 1979 en Pozo Ixtoc I, a unos 80 kilómetros del estado mexicano de Campeche. Tomó nueve meses frenar el vertido de crudo. En total, 461.000 toneladas del petróleo contaminaron todo en aquella ocasión.

Frente a las costas de Mar del Plata se encuentra la Cuenca Argentina Norte (CAN) 100, que cobró relevancia recientemente “tras la fusión de YPF, Equinor y Shell”, según advierte Ecos de Mar, que subraya además la “inminente perforación” del lecho marino argentino. 

Fotos: Ecos de Mar

LA PESADA HERENCIA AMBIENTAL

Sobre la audiencia pública no vinculante, el militante ambiental Leandro Vasco afirma: “La ratificación del Acuerdo de Escazú ubica a la participación pública como uno de los derechos fundamentales para abordar las cuestiones ambientales. Si la audiencia no es vinculante, el reconocimiento de nuestra comunidad no está garantizado”. Vasco es integrante de Ecos de Mar y de Rebelión o Extinción, entre otros espacios.

“El estudio del impacto ambiental se centra en los animales marinos y en aves y deja afuera a los pequeños animales que también forman parte de un ecosistema que está interconectado y que no conoce fronteras”, señala, y contextualiza: “La pandemia del coronavirus ocurrió por la arrogancia del ser humano de llevar los ecosistemas al límite permitiendo saltos zoonóticos. En Mar del Plata los vecinos saben que el siguiente paso de la exploración es la perforación. Están preocupados. Quieren informarse”.

«En Mar del Plata los vecinos saben que el siguiente paso de la exploración es la perforación. Están preocupados. Quieren informarse.»

Vasco cita un estudio probabilístico realizado por la Universidad Nacional del Centro (Facultad de Ingeniería de Olavarría), que concluye que “hay un 100% de probabilidades de derrame, quizás mayor a 1000 barriles de petróleo”. Para él, la “emergencia ecológica y climática” nos enseña que “el extractivismo no es compatible con la vida ni con el futuro”. Por eso advierte: “Hay que actuar ahora, no podemos darle la espalda a la vida por el capricho de unos pocos que se niegan a los datos, a la ciencia y a la historia por un beneficio económico. Estamos ayudando a acelerar la extinción de más especies, incluida la nuestra, ayudando a que llegue antes el colapso ambiental”.

Enrique Viale, abogado ambientalista de larga trayectoria en conflictos vinculados con las “zonas de sacrificio” del territorio nacional, está preocupado por la ampliación de la llamada frontera hidrocarburífera “en el marco de un colapso ecológico y sanitario que tiene raíces socioambientales”. Señala que en octubre de 2018, el entonces Presidente Mauricio Macri llamó a licitación pública internacional para el permiso de exploración hidrocarburífera en las cuencas Austral, Argentina Norte y Malvinas Oeste.

En mayo de 2019, la Secretaría de Energía otorgó en concesión 18 áreas “con empresas extranjeras muy poderosas como ExxonMobil, Qatar Petroleum, Total Austral, Tecpetrol, Shell, es decir las empresas petroleras más poderosas del mundo”. Viale suma que, a pocos meses del cambio de gobierno, Macri otorgó otras cinco áreas. De las 23 áreas en cuestión, “YPF sólo participa en tres”.

El bloque CAM 100, uno de los espacios concesionados para la explotación offshore, tiene una superficie equivalente a 75 veces la Ciudad de Buenos Aires y está ubicado justo frente a Mar del Plata. Viale: “La empresa petrolera Equinor se asocia con Shell, que acaba de ser condenada en su país de origen, y también está YPF para la perforación de este bloque, que sería el primero en aguas profundas y ultra profundas en el mar argentino”. Paradoja de los negocios: si la compañía noruega Equinor aplicara los estándares que rigen en su país, en Mar del Plata no podría haber extractivismo oceánico.

«Se tiñen con discursos y se autoproclaman progresistas de izquierda, y lo único que hacen al no actuar oportunamente hoy, es hipotecar la base de sustento de la población y el futuro para las actuales generaciones.»

NO BOMBARDEEN MAR DEL PLATA

Miguel Hernán Pérez Orsi, marino residente en la ciudad balnearia, dice: “Quieren bombardear acústicamente en una de las zonas donde existe mayor concentración de biomasa del país, uno de los corredores biológicos clave del Atlántico sudoeste. El frente del talud no es solamente una autopista marina que comunica las Malvinas con el Río de la Plata, es la ruta de migración de peces, mamíferos y aves marinas, y gracias a la abundancia de sus nutrientes es uno de los sitios de alimentación preferidos de numerosas especies, entre ellas la ballena franca austral”.

Explica además que después de aturdir, ensordecer y alterar patrones migratorios y alimentarios, y hasta matar a las especies, viene la perforación y con ella, “el riesgo de los derrames, el golpe de gracia sobre los ecosistemas marinos poniendo en jaque las formas de vida de las comunidades de la costa”. Pérez Orsi habla de una “falta de planificación y visión estratégica del Estado catastrófica”, al igual que “el control efectivo sobre esta clase de proyectos”. ¿Cómo se posiciona Argentina en el mapa energético? “Mientras el mundo le dice adiós al petróleo offshore, aquí le abrimos las puertas de par en par”. “Quienes vivimos en contacto con el mar –señala– no queremos tener esta espada de Damocles sobre nuestras cabezas”.

Hay que pensar la problemática desde tres puntos clave, dice Agustina Iwan: el acceso a la información, la participación ciudadana y el modelo productivo. “¿Cómo nosotros, como habitantes de este país y de este territorio en particular, nos enteramos de esta situación?”, se pregunta la licenciada en Diagnóstico y Gestión Ambiental que también es investigadora en el CONICET.

En octubre de 2018, el entonces Presidente Mauricio Macri llamó a licitación pública internacional para el permiso de exploración hidrocarburífera en las cuencas Austral, Argentina Norte y Malvinas Oeste.

Su respuesta: “El decreto 872 donde se informó que el Gobierno licitará áreas offshore en el mar argentino para la exploración de hidrocarburos, se publicó en el Boletín Oficial el 2 de octubre de 2018, y eso es todo. Ha habido un hermetismo profundo. Recién ahora, en julio de 2021, contamos con esta audiencia, que ni siquiera es vinculante, y fue de cara a esta audiencia que se hicieron públicos los documentos técnicos que son los resultados de la evaluación de impacto ambiental”. Esos estudios, contratados por la propia empresa interesada (Equinor), son “como un ‘copio y pego’ de otros países”.

Sobre la construcción discursiva alrededor de este proyecto extractivo: “En documentos oficiales, tanto del Ministerio de Energía como del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, se llenan de palabras haciendo alusión a distintos tipos de compromisos que luego son totalmente incoherentes con avalar este tipo de proyectos. Esto evidencia cómo el desarrollo sustentable se transformó en una coalición discursiva que permite que las cosas sigan sucediendo, mientras el trasfondo sigue siendo el mismo. Se tiñen con discursos y se autoproclaman progresistas de izquierda, y lo único que hacen al no actuar oportunamente hoy, es hipotecar la base de sustento de la población y el futuro para las actuales generaciones”.

Iwan invita a “un cuestionamiento más profundo”, “más allá del impacto que genera la exploración sísmica en la fauna marina, del posible riesgo de derrames y su impacto en las comunidades costeras”. Se refiere al contexto actual: “Estamos en una crisis climática que requiere de manera urgente disminuir nuestras emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera en consonancia con el Acuerdo de París. Decimos no al avance de proyectos que sólo generan mayor dependencia con corporaciones internacionales que no aportan al bienestar de la población local y que perpetúan un modelo de extracción de hidrocarburos”.

¿Alguien puede asegurar que este proyecto generará un cambio positivo y significativo en la economía de Mar del Plata que, según datos del INDEC, es la ciudad con mayor población desocupada del país?

Otra pregunta de la investigadora: ¿Alguien puede asegurar que este proyecto generará un cambio positivo y significativo en la economía de Mar del Plata que, según datos del INDEC, es la ciudad con mayor población desocupada del país? “Desde hace 500 años tenemos el rol de exportadores de naturaleza en una postura de total vulnerabilidad, y esto no significa ser antiprogreso o crecimiento o como quieran llamarlo, se trata de extractivismos o neoextractivismos que ponen en jaque a la democracia. Son unos pocos los que deciden, no pasa por el congreso, es una renta fantasma y son esos pocos los que quieren sostener este modelo”.

Iwan sostiene que “la instalación de petroleras en el mar argentino no puede llevarse a cabo sin licencia social, es decir sin el consentimiento previo, libre e informado de nuestra comunidad”, porque “no es una cuestión de soluciones tecnológicas, sino de cómo queremos vivir juntos en términos de justicia ambiental”. Esta discusión profunda sobre el presente y el futuro del país “nos compete a todos”.

LAS OLAS, EL VIENTO Y EL CLAMOR POPULAR

“Incluso dentro de los marcos del Acuerdo de París, el mundo dependerá del petróleo durante muchos años”, es el argumento esgrimido por las empresas que anhelan extraer hidrocarburos del fondo marítimo. Desde Ecos de Mar dicen: “Parece ser un argumento válido para quienes ven al planeta con los ojos de la explotación, sosteniendo que todo tiene valor mientras sea útil a una producción rentable, que genere dinero rápido y a bajo costo para acrecentar ganancias a quien posee los medios para esa explotación”.

La activista ambiental María Daniela Rolón le dice a Cítrica que “los permisos se otorgaron en 2018 para explorar y explotar áreas de 15 mil kilómetros cuadrados a 400 km de Mar del Plata y a 300 km de Necochea, mar adentro”En esa zona “se encontraron cuerpos muertos de ballenas, delfines y pingüinos entre octubre y noviembre de 2020, y el verano de 2021”. Rolón cuenta que el Ministerio que conduce Juan Cabandié “convocó a varias agrupaciones ambientalistas que estaban solicitando el informe de impacto ambiental a raíz de que aparecieron estos cuerpos”.

Sobre la audiencia pública: “No se difundió a nivel local, solamente fue publicada en el Boletín Oficial, pero en ninguna localidad de la Costa ni de la provincia de Buenos Aires, que es la zona más afectada. Sin embargo, se anotó bastante gente, y las diferentes organizaciones ambientalistas hicimos un esfuerzo muy grande por convocar a los vecinos y las vecinas, lo cual derivó en una gran asamblea que es la que hoy por hoy decide todas las actividades que se llevan a cabo en cuanto a manifestaciones, difusión y resistencia”.

«Quieren bombardear acústicamente en una de las zonas donde existe mayor concentración de biomasa del país, uno de los corredores biológicos clave del Atlántico sudoeste.»

¿Cuál es el balance? “La manifestación contundente, después de tres días de audiencia, fue la amplísima mayoría en contra de la explotación petrolera en el mar argentino. De las 514 exposiciones que se presentaron, sólo estuvieron a favor las empresas interesadas, y hubo mucha gente que se quedó sin participar porque no se garantizó debidamente la participación democrática. Eso fue bastante desastroso. No se habilitó el chat en vivo en el canal de YouTube por donde se transmitió”.

A la espera de la resolución que tome el Ministerio de Ambiente en función de las voces escuchadas, las organizaciones ambientales van más allá, como expresa Rolón: “Si bien el ministro de Ambiente dijo que no se van a otorgar más permisos a raíz de lo ocurrido en la audiencia pública y pidió que se revise de manera urgente de qué forma se va a empezar a obtener energía, lo que pretendemos desde las organizaciones es que se den marcha atrás a los permisos ya otorgados, porque el permiso de exploración sísmica en las costas de la provincia de Buenos Aires ya ha sido otorgado. Las empresas ya tienen previsto venir a Mar del Plata a tirar sus residuos e ir a cargar los barcos a Buenos Aires, en una movida que implica el deterioro de la costa marplatense y con consecuencias que pueden impactar en el resto de la costa de la provincia de Buenos Aires”.

Para ella, “en este escenario puede verse con claridad que no existen grises”, ya que son “dos propuestas antagónicas”. Las empresas y el Estado “nunca hablan de preservar el medio ambiente”, mientras que quienes se oponen señalan enfáticamente  “la necesidad imperiosa de discutir el modelo de desarrollo energético”. El mar de fondo se anuncia embravecido.

Fuente: ANRed



Presentaron el proyecto de ley del 

«Programa integral de protección y 

asistencia a la persona en prostitución»


Resumen Latinoamericano, 27 de julio de 2021.

A cuatro años del femicidio de Johana Ramallo, se presentó el proyecto de ley «Programa integral de protección y asistencia a personas en prostitución». Una política estatal destinada a quienes decidan salir de una situación de prostitución.

Se pretende garantizar mediante mecanismos y dispositivos específicos el pleno acceso a los derechos humanos de las personas en prostitución y desarrollar políticas tendientes a remover los obstáculos que limitan las condiciones de ciudadanía de estas personas.

Desde este link se puede leer el proyecto: https://bit.ly/3BEXJBz

El 26 de julio de 2017 desapareció Johana Ramallo. Y durante casi dos años no se supo nada de ella, hasta que en abril de 2019 se encontró sólo parte de su cuerpo. En 2017 Johana, por decisión de un gobierno insensible a la vida popular y feminista, perdió el programa Ellas Hacen con el cual estaba armando un recorrido propio. Uno de los efectos de ya no contar con esa política estatal fue el regreso a una situación de prostitución. Y en ese contexto es que desaparece y que dos años después se encuentran sus restos.

Redactaron el proyecto Florencia Guimaraes García, referenta de Furia Trava, y Silvina Perugino, Directora Provincial de Casos Críticos y Alto Riesgo (Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual PBA).



Río Paraná: “No es una bajante, no 

es una sequía. Es la deforestación”


Por Daniel Verzeñassi, Resumen Latinoamericano, 27 de julio de 2021. 

El agua es un ciclo hidrológico, que en América del Sur ha sido dañado irreversiblemente. La vitalidad y permanencia de ese ciclo tiene directa relación con los cursos de agua. El Río Paraná, que experimenta su menor nivel en 77 años, integra ese sistema, afectado por el desmonte, el agronegocio y las políticas gubernamentales.

Los ríos no nacen en un lugar preciso. Los ríos son atmósferas oceánicas cálidas, son vientos, aire húmedo y lluvia sobre los bosques tropicales; son selvas lluviosas y evapotranspiración; son nieves andinas que deshielan y surcan en “rápidos”, que se aquietan en anchuras y meandros (curvas del río). Se hacen sedimento y bordes inundables; corren entre islas y deltas, y así van remansando y hablando en su lenguaje de ciclado eterno. Y se hacen de nuevo un mar.

Como bien explica el geógrafo Alan Forsberg, hace más de veinte años se estudiaron estos flujos de aguas en nuestras latitudes. La lluvia que hace caudaloso al Río Paraná —que corre a través de Brasil, Paraguay y Argentina a lo largo de unos 4880 kilómetros— o exuberante a la selva misionera es producto de un fenómeno único: los ríos voladores de la Amazonía. Estos procesos extensos de evaporación y precipitación en el bosque crean baja presión atmosférica que atrae constantemente al aire húmedo del océano, de ahí el nombre de “bomba biótica de humedad”. Esta bomba sólo funciona en los bosques naturales prístinos. Ni la vegetación de los bosques clareados artificialmente y explotados, ni de las plantaciones, pastizales o cultivos son capaces de activar la bomba biótica y mantener la humedad suficiente para la vida óptima.

Ocurre además que la selva amazónica, corazón de la Madre Tierra, no sólo riega al Amazonas, también brinda las lluvias que dan vida a decenas de millones de personas más allá de la selva tropical. Cuando los ríos voladores de vapor de agua alcanzan la barrera de Los Andes, fuertes lluvias caen al pie de las montañas, en las laderas orientales de la selva amazónica ecuatoriana, peruana, boliviana.

Los ríos voladores también giran hacia el sur y traen la humedad vital hasta Paraguay, el norte de Argentina y el centro y el sur de Brasil. Allí está el Gran Chaco Americano, que se está arrasando para la ampliación del agronegocio. Ese modelo arrasa culturas, pueblos originarios que ya no tienen sus montes (pilares fundamentales de la vida en esos territorios). Comunidades que mueren, otras son desplazadas, otras persisten en soledad y miseria.

bajada-río-parana-desmonte-agua-sequía-2
(Imagen: Sebastián Lopez Brach)

Esto pasa en nuestro Norte, donde se está devastando esta gran bioregión. Donde es necesario entender que el corazón de la Madre Tierra proporciona el agua para la mayor parte de la agricultura que alimenta a la población de Sudamérica, y agua potable para las ciudades más grandes del continente. Esas corrientes húmedas saturan en los montes y selvas de Argentina, sumando caudal a la cuenca del Plata, en los ríos Paraguay y Paraná.

Sin los ríos del cielo, se secan los de la tierra”

Los ríos del cielo son hijos de las selvas. Languidecen con las deforestaciones. Se estima que el tiempo de regeneración del bosque lluvioso primario de zona tropical es de medio milenio (sí, 500 años).

La deforestación agroindustrial del bosque tropical ha dañado la cinta transportadora” del ciclo hidrológico en el continente. La selva amazónica atrae los vientos del Atlántico, cargados de humedad. La atmósfera se sobresatura con los más de 20.000 millones de toneladas diarias de agua, que el bosque primario (que no ha sufrido la intervención humana) eleva desde sus raíces y entrega al aire.


Las quemas de la Amazonia -consumadas por quienes festejan las “cosechas record” (de sojas, maíz, alguna otra forrajera y oleaginosa) y agroganaderías arrasadoras-, son las responsables de la pérdida de esos “traslados aéreos” de agua.


Todo esto afecta a la situación del río Paraná. La suma de responsables por el actual stress hídrico severo del río debe interpelar a los gobiernos del Cono Sur. Estos cauces de humedades aéreas, agredidos a más de 3000 kilómetros de distancia de las consecuencias y lesiones territoriales donde se expresan, reclama una acción política inmediata. Y ser compartida con la sociedad en su conjunto.

Hoy el agua es la prioridad para la bio-habitabilidad del territorio argentino. El agua de consumo suficiente, segura y pública. Con los actuales caudales, la capacidad de depuración del río ha disminuido a menos de la mitad del promedio en años anteriores. Tienen relación directa con las tomas de agua para potabilización, que son también las obras principales futuras, con nuevos protocolos de localizaciones y seguridades en distancias de fuentes contaminantes focales y difusas.

bajada-río-parana-desmonte-agua-sequía-3
(Imagen: Sebastián Lopez Brach)

Por otra parte, la contaminación con agrotóxicos hallada en barros costeros por el equipo de investigación del doctor Damián Marino deben ordenar una pronta revisión de los agroquímicos utilizados en la agricultura y agregarse en el listado de sustancias a analizar en las plantas de potabilización y distribución de aguas de consumo. El problema apuntado debe atenderse con más razón todavía desde este tiempo en adelante, por el seguro aumento de la concentración de dichos sustancias, por el bajo caudal ribereño.

Con este círculo perjudicial de desforestación, afectación de ríos voladores, alteración de regimenes de lluvia y descenso de caudal de ríos, nada más actual que una carta de 1854, escrita por el jefe indio Seattle del Pueblo Suwamish al presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce (en respuesta a la oferta de compra de las tierras indígenas): “El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano (…) El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo.”

Fuente: La tinta

Envio:RL


No hay comentarios: