4 de octubre de 2021

TROPEL del 04.10.2021.

 

El gobierno piensa en noviembre, 

después será después

Por Juan Guahán, Resumen Latinoamericano, 3 de octubre de 2021.

En el gobierno hay mucha confusión. Entre las cuestiones que están por encima de esa situación una se destaca nítidamente: Revertir el resultado de las PASO. Es el tema transversal que atraviesa a todas las demás decisiones y políticas. Entre ellas se destacan: Los datos de la realidad que tiene que atender el gobierno; los riesgos y perspectivas de algunas medidas económicas.

LOS DATOS DE LA REALIDAD

Más allá de las palabras e intenciones están los datos de la realidad que trascienden a los escasos días que nos separan de las elecciones de noviembre. Entre esos datos hay que señala que el INDEC mide una desocupación que baja al 9,6%, pero el Observatorio de la UCA le agrega el “sub empleo informal” o trabajos de indigencia, con lo cual esa cifra sube al 27%, por el incremento de ese tipo de trabajo y la precarización de las condiciones aborales. El empleo en blanco, con seguridad social y un ingreso que cubra la canasta familiar, ronda el 45% del total de las personas con trabajo. El INDEC también ha informado que para fines de agosto la inflación mayorista de los últimos 12 meses es del  60,5% y la del 2021 ya sumó 36%.

Lo que ocurre en el Sistema de Seguridad Social es claramente indicativo de la situación general: El 27,5% tiene contratos laborales no declarados; el 69,9% de los trabajadores independientes no realizan aportes jubilatorios. Promediando estos datos tenemos que el 46,1% del total de ocupados no está integrado al Sistema de Seguridad Social.

Esto indica la profundidad de la crisis de empleo, que va más allá de noviembre.

RIESGOS Y PERSPECTIVAS DE ALGUNAS MEDIDAS ECONÓMICAS

Con vistas a noviembre el gobierno tiene dos grandes herramientas: “Poner plata en el bolsillo de la gente” y hacer anuncios con vistas al después.

Estas modalidades tienen un binomio de limitaciones: la credibilidad de las mismas y los riesgos que la economía se le vaya de las manos.

Ya sabemos que los liberales piensan que cuando la inyección de plata supera ciertos límites lo que hace es alimentar la inflación. Desde el peronismo-kirchnerismo sostienen que poniendo plata se mejora el consumo y por ende la producción que debe abastecerlo, agregan que la inflación tiene otras causas.

Este debate viene de lejos. Pero, en sí mismo, puede servir a una u otra teoría según otro aspecto trascendente: el marco estructural en el que se inscribe.

Si la economía está determinada por el consumo interno, la producción nacional y sus ganancias se reciclan al interior de cada país, el consumo creciente beneficia a su pueblo y favorece el desarrollo del país. Pero si la economía está concentrada y profundamente extranjerizada -como ocurre con nosotros- el mayor consumo genera ganancias que –de alguna manera- terminan fuera del país. En ese caso las ventajas son de corto plazo, pero la dependencia aumenta y el futuro de esa economía y el país estarán cada vez más comprometidos. La inflación, cuya determinación está en manos del poder económico, será el instrumento para el empobrecimiento colectivo.

 LA CORTE SUPREMA VOTÓ CON ESCASA PARTICIPACION

La reciente elección del nuevo Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación es una prueba que la crisis no solo alcanza a la gestión del Ejecutivo y al descrédito parlamentario. El  Poder Judicial, en su más alto nivel, no pudo escapar a ese deterioro  institucional por el que está atravesando nuestro país. Entre sus 5 miembros debían elegir al nuevo Presidente, por los próximos 3 años. El gobierno, falto de rumbos y perdido en sus propias internas, quedó bastante lejos de ese debate. La elección terminó en algo cercano a un escándalo. El nombre de Horacio Rosatti, como nuevo Presidente, venía asomando.

Si bien formaba parte del “trío” de peronistas, Ricardo Lorenzetti –uno de ellos- prefería en ese cargo al desgastado radical, Carlos Rosenkrantz. Lorenzetti imaginó que su experiencia en ese cargo –que ocupó desde durante más de 11 años (1/1/2007 al 30/9/2018)- tendría mejores condiciones para seguir manejando los reservados senderos de ese Tribunal con Rosenkrantz que con Rosatti. Es posible que esa perspectiva, junto a un “oportuno” compromiso internacional, le impidiera asistir a la reunión donde se haría tal designación. Consiguió que la Ministra Elena Highton de Nolasco lo acompañara en tal ausencia. De los 5 miembros solo 3 quedaban en condiciones de participar en la designación del futuro Presidente. Juan Carlos Maqueda, el otro peronista que viene desde la época de Eduardo Duhalde, decidió seguir impulsando la candidatura de Rosatti, lo acompañaría Rosenkrantz como Vice Presidente. Para evitar que se pudiera argumentar que fuera electo con solo 2 votos sobre 5 miembros, Rosatti se votó a sí mismo. Así emergió esta Corte que parece contagiada con este virus de ausencias, votos en blanco y debilidades institucionales que parece extenderse por la sociedad. La Corte, cabeza del Poder Judicial, quedó más débil que antes.

Los cuestionamientos son fuertes. Desde el interior de la misma, Lorenzetti publicó una carta pública en la que sostiene que tal elección “repite vicios moral y jurídicamente descalificados”. En las adyacencias del kirchnerismo invocan la necesidad de un –muy improbable- DNU declarando la posibilidad de remoción del Supremo Tribunal.

La designación de Rosatti, quien fuera –como militante del PJ- Intendente de Santa Fe  debería alegrar al peronismo. Pero es mayor la desconfianza que la alegría. Advierten que sus lazos más fuertes no están en el peronismo, sino en la Iglesia. Recordemos que fue Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Santa Fe. Tales relaciones también preocupan a Mauricio Macri quien exagera al temerle al “sesgo anticapitalista” de sus fallos.




Varias organizaciones convocan a 

«un grito contra la Conquista y el 

racismo»: Acto político-cultural 

frente a estatua del genocida Roca 

en Buenos Aires

Resumen Latinoamericano, 3 de octubre de 2021.

Con motivo del 12 de octubre, día de la Resistencia indígena, el próximo sábado 9 se realizará un acto político-cultural frente a la estatua del genocida general Roca (Diagonal Sur y Perú, en CABA). La actividad se iniciará a las 15 horas y habrá una intervención artística realizada por mujeres del barrio bonaerense de Luis Guillón y de CABA, sobre la Conquista de 1492 y la que se sigue repitiendo en el presente.

Luego la actriz Patricia Portaluppi dirá un poema sobre la lucha de los pueblos indígenas.

El actor y dramaturgo Norman Briski escribió un texto denominado «Caballería Rusticana» que interpretarán los actores Nico Abdala y Juan Astorga.

El historiador Marcelo Valko recreará aspectos de lo que significó el DescubriMIENTO y todo lo que se fue derivando desde ese Holocausto hasta el presente.

También habrá música a cargo de lUrraka Negra, Paula Ferré, Naya Ledesma, «Pampa» Ubertalli, Mica Bareiro y Gus Laureano y La Vasquita.

Habrá un recuerdo especial para el Che Guevara, en un nuevo aniversario de su caída en combate, a cargo del trovador Mapu y del poeta Julio Pomacusi.

El cierre está a cargo de la banda de Sikuris del Arco Iris.

Convocan: Frente Cultural Che Adelita, Movimiento de Mujeres Indígenas por el buen vivir, Basta de Falsas Soluciones (BFS), Las Domitilas, Resumen Latinoamericano, Columna Anti-racista, Ni una migrante menos, Venceremos-Partido de Trabajadores, OLP-Resistir y Luchar

UN GRITO CONTRA LA CONQUISTA Y EL RACISMO
Hoy más que nunca se hace necesario recordar que cuando vinieron ELLOS, los conquistadores europeos, Abya Yala estaba poblada por cientos de naciones originarias que vivían en armonía con la Madre Tierra. Sus territorios y sus cuerpos fueron arrasados, produciendo uno de los genocidios más crueles y numerosos que recuerde la Humanidad. Alrededor de 90 millones de hombres, mujeres y niñes resultaron asesinadxs bajo el filo de la espada, que además estaba bendecida por la Biblia. La excusa fue el Descubri- MIENTO, pero la realidad significó el saqueo indiscriminado de bienes comunes y poner en marcha la colonización violenta de los territorios. A pesar de todo y contra todo, siempre hubo RESISTENCIA. Luego, continuaron produciéndose distintas acciones depredadoras de los nuevos conquistadores, desde Roca con su campaña de exterminio, pasando por distintas variantes de militares, cardenales, empresarios y escribas paridos por nuevas generaciones de adoradores del capitalismo sin freno. El racismo fue inherente a la colonización, porque se considera al otro, otra, otre, inferior, por lo tanto la muerte y el desprecio están hermanadas. Por eso este grito de  nuestros pueblos originarios que continúan levantándose contra las políticas de recolonización que practican las trasnacionales, los amos del agro negocio, los alimentos transgénicos, la megaminería, la deforestación, y todo lo que quiere borrar el Buen Vivir en equilibrio con la Pachamama. Hoy como ayer, nuestro lugar es el de la RESISTENCIA, para enfrentar los nuevos colores del coloniaje y el racismo que estamos viendo amparados por el estado nación, por los gobiernos provinciales, por sus policías, por su poder judicial, sus medios de descomunicación y  por su cultura represora. Compañeres y hermanas en intervención artística, monólogos, poesìa, murales, teatro y músicas nos unirán en un solo clamor : Salvar la Madre Tierra y las vidas. 



Vecinas desalojadas en la Villa 31: 

“Queremos contarle a Larreta que 

todavía seguimos de pie”

Por Gustavo Montiel,Resumen Latinoamericano, 2 de octubre de 202.

Luego del brutal desalojo, las damnificadas exigieron «una solución habitacional definitiva».

Luego del violento desalojo del jueves ejecutado por la Policía de la Ciudad, vecinas expulsadas de la zona conocida como La Containera, en la Villa 31, así como representantes de organizaciones sociales, barriales, de derechos humanos y de partidos políticos, ratificaron en una conferencia de prensa a escasos metros del predio vallado su voluntad de pedir “una solución habitacional definitiva” al Gobierno porteño y a su vez objetar la decisión judicial que dio luz verde para llevar a cabo la medida.

De esta manera, Mónica Zárate, vecina que forma parte del Movimiento Popular La Dignidad-Casa Las Brujas, señaló a Tiempo: “Queremos contarle a (el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez) Larreta que todavía seguimos de pie. A pesar de que derrumbaron la casa de estas mujeres, seguimos de pie y vamos a seguir luchando. Soy del barrio, vivo enfrente de la toma, soy una de las que coordinó con las mujeres para seguir apoyando, todos los días, desde el primer día”.

Zárate recordó que, en junio, un grupo de mujeres, cansadas de la violencia de género, expulsadas por alquileres que ya no podían pagar, y por las decisiones de quienes las obligaban, en el barrio, a alquilar una pieza a condición de que no llevaran con ellas a sus hijos, se animaron a tomar el predio, que llevaba años convertido en un basural. Por eso, ellas decidieron llamarse La fuerza de las mujeres. Una fuerza que crece, a pesar del desalojo y de la violencia instiucional que, asegura Zárate, padecieron este jueves.

“Ahora hay ocho compañeras en paradores, con sus hijos. Después, todas las que quedaron en el barrio nos repartimos en comedores, compañeras que están con otras compañeras, y vecinas que las llevaron de una o de a dos”, confió a este medio.

“Vamos a hacer todo lo que se pueda. Y estamos pidiendo ayuda a todas las personas que se solidaricen con nosotros, para seguir ayudando a estas mujeres, para que al menos consigan una vivienda digna. Pueden ayudar difundiendo lo que está pasando en este barrio, que la urbanización que supuestamente hace Larreta no es integrada con el vecino. No se le pregunta al vecino, no se le cuenta qué se está haciendo. Y lo otro es que hoy en día nosotras sí vamos a salir con mucha más fuerza, porque hay muchas más mujeres que están fuera de sus casas, porque ya no quieren violencia”, marcó Mónica.

Walter Córdoba, referente de Somos Barrio de Pie CABA y secretario de Bienestar Social de la UTEP, señaló a Tiempo: “El Gobierno de Larreta es responsable del perjuicio, el trauma que les generó a estas familias, porque fue un impacto muy fuerte que tuvieron las familias que hoy están sin un techo, sin un hogar, en paradores, en refugios, parando en comedores, en merenderos, en centros comunitarios y en casas de vecinos y familiares del barrio”.

“En concreto, lo que vamos a continuar es pidiendo una solución habitacional definitiva, que las familias tengan un lugar donde vivir, puedan alquilar, puedan ser dueñas de una vivienda. Eso es lo que estamos buscando, y lo que nos mueve con un conjunto de organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, partidos políticos y referentes barriales. Vamos a seguir impulsando esta lucha”, ratificó.

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El reclamo de índole judicial también es un camino iniciado. “Hemos hecho algunas presentaciones judiciales para ver cómo continuamos, porque creemos que hubo irregularidades, donde no se notificó debidamente a las familias del desalojo, y eso es lo que conlleva a pensar que fue una maniobra político electoral del gobierno de Larreta, con la justicia cómplice, con la Fiscalía Nº 11”, marcó Córdoba.

Dónde está la integración

Respecto a la integración presuntamente impulsada por el Gobierno porteño en la Villa 31, a Mónica le basta definirla con la imagen actual de La Containera. “Vallaron el predio, le pusieron un tejido. Encima ponen, alrededor, (una faja que dice) ‘Integración’. No sé qué clase de integración es, cuando están sacando 120 familias, 175 chicos, de sus casas”.

En este sentido, por medio de un comunicado, el Centro de Estudios Legales y Sociales, coincidió con estas vecinas: “El operativo de ayer, que puso en riesgo a mujeres y niñes, y violó todo protocolo sobre desalojos, no es apenas una mancha en un proceso por lo demás virtuoso. La urbanización de la Villa 31, presentada como un modelo de política habitacional inclusiva, tiene muchos problemas en su ejecución, y sus resultados están lejos de haber resuelto los problemas de les vecines. Se trata, en general, de un proceso muy poco participativo, y quienes se mudaron a los complejos nuevos denuncian la pésima calidad de las viviendas construidas”.

“El proyecto de urbanización debía ofrecer una solución a les vecines dentro del polígono del barrio. Muchas familias fueron relocalizadas de forma intempestiva y la mayoría de las relocalizaciones, como las de La Containera, se hicieron con escasa participación de les vecines. Se convocó a talleres donde apenas podían opinar sobre el color de las chapas”, señaló.





Hablame de violencia institucional

por Mariene Pecora, Periódico VAS, Resumen Latinoamericano, 3 de octubre de 2021.

Foto: Dabove Daniel / Télam

«Parece que ser pobre es un delito, les pedí cinco minutos para poder procesar lo que estaba pasando, pero la policía nos sacó de la cama a los empujones, con los puesto», dice Leonela llorando frente a la cámara, detrás de ella, munida de toda clase de pertrechos, una hilera de policías le impide el paso. No puede, ni podrá retirar las pocas pertenencias que sobrevivieron al fuego en el cobertizo que habitaba junto a sus seis hijes.

Foto: Dabove Daniel / Télam

Leonela, clama, ruega, implora que le dejen retirar los útiles y la ropa de sus hijes, mientras la topadora avanza sobre las precarias viviendas improvisadas en el terreno que, hasta hace tres meses, era un basural al costado de la hipotética urbanización de la ex Villa 31, en el sector denominado La Contaneira.

Foto: Dabove Daniel / Télam

Este Guernica vernáculo se desató la húmeda y fría madrugada del 30 de septiembre. A las 7 de la mañana, funcionarios de la administración porteña y de la fiscalía 11, a cargo de Valeria Messaglia, se presentaron en el lugar junto a un escuadrón de la policía de la Ciudad, que rodeo el predio y, tras dar lectura a la sentencia judicial, comenzó a desalojar con fuego y golpes, a las 100 familias del asentamiento Fuerza de las mujeres, denominado así por la gran cantidad de madres en situación de violencia machista que lo habitaban.

Foto: Dabove Daniel / Télam

Mientras las casillas ardían el personal del programa Buenos Aires Presente intentaba trasladar a las familias desahuciadas al parador del Parque Roca, a 19 kilómetros del lugar, asegurando a las madres que al día siguiente sus hijes regresarían a la escuela con la normalidad habitual.

Leonela pregunta entre sollozos: «¿Con qué van a ir a estudiar, nuestros niñes si les rompieron todo? ¿Dónde está la mochila, dónde están los zapatos, donde está la ropa? ¿Con qué libros van a estudiar? ¿Con qué cabeza se van a sentar en la escuela a escuchar a la maestra? ¿Cómo van a comprender lo que se les está enseñando después de la violencia que sufrieron esta mañana? ¿Tendrán la oportunidad de relatar cómo la policía los arrojó a la calle y los trató peor que a delincuentes?».

Foto: Dabove Daniel / Télam

«¡No se puede creer la violencia que ejercieron sobre estas criaturas!», exclama Leonela. Cecia, su hija de apenas 8 años que está junto a ella, grita con voz desgarrada: «¡Si quieren que estemos bien, que nos den un techo para vivir!». De su figura pequeña, de su pelo revuelto y del dolor de su mirada no surge más que una pregunta: ¿Ésta esta es la vida que queremos para nuestras infancias?

Foto: Álvarez Julián / Télam

«Vinieron, entraron y tiraron todo. Nos desalojaron por la fuerza y la policía no nos deja pasar retirar nuestras pertenencias», relata Estela, una joven madre que carga en sus brazos un bebé, mientras que de sus piernas se amarran sus otros dos hijos. «Somos mujeres víctimas de violencia de género, estamos solas con nuestros niñes, y el subsidio habitacional, de 8000 pesos, que nos ofrece el programa Buenos Aires Presente no nos alcanza para nada. El alquiler de una habitación en la Villa ronda entre los 10.000 y 15.000 pesos. Y, además, nadie te quiere alquilar con pibes», agrega.

Foto: Dabove Daniel / Télam

Pese a la situación de violencia machista que atravesó la mayoría de las mujeres que encabezaron esta toma, el ministerio de Mujeres (Nacional) no intervino en ningún momento. Una de las pocas organizaciones que acompañó intensamente esta cruzada, fue el movimiento popular La Dignidad.
A principio de agosto, Mónica Zárate vocera de esta organización aseguraba a Periódico VAS que ningún funcionario o funcionaria del Ministerio de Desarrollo Social y Hábitat de Ciudad o Nación se había acercado al lugar. «Pedimos mesa de diálogo porque estas personas están en situación de calle efectiva y esta problemática requiere una discusión sobre políticas de urbanización orientadas a sectores de menores recursos», decía.

Foto: Leo Vaca / Télam

Este negro jueves de septiembre, la voz dolida de Mónica Zárate, relata: «Hubo violencia policial, institucional y de todo tipo, porque hasta prendieron fuego en el lugar. Y encima rompieron las maderitas con las que habíamos levantado las casitas. Esa clase de violencia es la que inculca Larreta. ¡Pobres familias, pobres madres, pobres criaturas que tienen que ver todo este desastre! Ya es violencia no tener una casita para vivir, y cuando consiguen un lugarcito, lo manda a destruir».

Foto: Álvarez Julián / Télam

«No sabemos dónde vamos dormir esta noche con nuestros niñes. Hace tres meses que estamos en este asentamiento que armamos porque no tenemos un lugar para vivir», dice Graciela Sosa, otra de las voceras de la toma que, al igual que Mónica Zárate, considera que se trata del derecho humano de las mujeres y de las madres a tener una vivienda digna. Y, como Estela, asegura que los alquileres de la Villa 31 no se pueden pagar. «Hoy quedamos a la deriva», se lamenta.

Foto: Dabove Daniel / Télam

«No estamos pidiendo un subsidio habitacional, sino vivienda, tierra y trabajo», dice Pedro Sánchez un padre desalojado, que relata: «Hoy quedamos en situación de calle, y el Gobierno de Larreta nos quiere mandar a un parador. Somos familias que no tenemos un lugar para vivir porque no podemos alquilar, porque tenemos chicos y nadie nos alquila. Soy cartonero y tengo cinco hijos. ¿Cómo hago para vivir en una pieza de cuatro por cuatro?».

Foto: Álvarez Julián / Télam

Cada testimonio es tan estremecedor como el paisaje yermo del terreno donde se erigía la toma. Tras el paso de la topadora yacen esparcidos entre los escombros algunos juguetes maltrechos, chapas retorcidas, trozos de vigas, telas roídas. Retazos de vidas que niños y niñas intentan rescatar junto a sus madres.
El dolor se huele, tanto como la furia contenida en esas pequeñas miradas de ojos gigantes. Son 200 infancias arrojadas a la intemperie. No hay argumento ni explicación que avale tamaño desamparo. Ni siquiera en nombre de la fútil e improbable promesa de las autoridades porteñas de erigir en el lugar una escuela, un jardín de infantes y un espacio verde.

Foto: Álvarez Julián / Télam

En paralelo al dramático desalojo de la toma Fuerza de las mujeres, el oficialismo en la Legislatura porteña, aprobaba un convenio firmado entre el Jefe de Gobierno y un grupo de corporaciones inmobiliarias para erigir once torres de lujo en distintos puntos de la Ciudad. Ninguna de estas viviendas está pensada para dar respuesta al tremendo déficit habitacional que subyace en este territorio. No se trata de la construcción de viviendas sociales, sino de lujosos e inaccesibles habitáculos para saciar la voracidad especulativa. La repetición indefinida de una postal que da cuenta de una ciudad plagada de casas sin gente y habitada por gente sin casas.

Foto: Álvarez Julián / Télam

Un informe elaborado por la Asociación Civil por la Igualdad (ACIJ) en diciembre del año pasado da cuenta de que en los últimos cuatro años, el presupuesto porteño orientado a la vivienda social acumula una disminución del 39,78%. Mientras que 2021 descendió un 17,09% respecto a 2020. Porcentajes que representan una caída del 55,87% de las partidas destinadas a programas de infraestructura, vivienda y atención de la emergencia habitacional e integración socioeconómica en los procesos de reurbanización de las villas de emergencia. En tanto, que el presupuesto asignado a las villas de emergencia en el presente año es de 8.302 millones de pesos, monto similar al de 2020, y un 67,9% inferior al devengado en 2019.



Envio:RL

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