Las muertes por la represión no
cesan
Por Carlos Noriega, Resumen Latinoamericano, 12 de enero de 2023.
Con las últimas dos víctimas, son 48 los muertos desde que las protestas se iniciaron en diciembre luego de la destitución por el Congreso del expresidente Pedro Castillo.
Las muertes por la represión en Perú no cesan. En la noche del miércoles se reportó la muerte de un dirigente campesino en la región andina de Cusco por un disparo en el tórax durante las protestas antigubernamentales. Este jueves se confirmó en Juliaca, ciudad altiplánica de la región Puno, al sur de Cusco, el fallecimiento de uno de los heridos durante la represión a balazos del lunes que ha conmovido a esta ciudad, y al país. Se trata de un adolescente de 15 años, que recibió un disparo en la cabeza. Se eleva a 18 los fallecidos en Juliaca, todos por proyectiles de armas de fuego. Con estos fallecimientos, son 48 los muertos, 47 pobladores y un policía, desde que las protestas se iniciaron en diciembre luego de la destitución por el Congreso del expresidente Pedro Castillo. De los 47 ciudadanos muertos, 41 han caído por disparos de la policía y el ejército. Hay más de 600 heridos. Cifras de terror.
En el Congreso se aprobó este jueves formar una comisión investigadora de las muertes durante las protestas, con 71 votos a favor, 45 en contra y una abstención. El fujimorismo y otros legisladores de ultraderecha se opusieron. Ante la magnitud de las evidencias de una represión que ha disparado contra manifestantes, legisladores de centroderecha y derecha que respaldan al gobierno apoyaron la creación de esta comisión investigadora. Esta investigación parlamentaria se suma a la que hace dos días inició la Fiscalía.
El sur andino
Este jueves continuaban las movilizaciones populares, concentradas fundamentalmente en el sur andino, donde hay un paro indefinido. Hubo movilizaciones contra el Gobierno y el Congreso en Cusco, Juliaca, Tacna, Abancay, Apurímac, Arequipa, Lima y otros lugares. En la provincia cusqueña de Espinar manifestantes ingresaron al campamento minero de la empresa Antapaccay y quemaron dos vehículos. Se reportaron 80 piquetes de bloqueos de vías que abarcan a 10 de las 25 regiones del país, fundamentalmente en el sur. Comunidades campesinas movilizadas tienen rol central en estas protestas. El sur andino está militarizado. En la región Puno hay un toque de queda desde las 20 hasta las 04 horas.

Al momento del cierre de esta nota, se iniciaba una movilización en el centro de Lima con las mismas exigencias de las protestas que han paralizado el sur del país: renuncia de la presidenta Dina Boluarte, sanción para los culpables de las muertes causadas por la represión, el cierre del Congreso de mayoría derechista y el adelanto de elecciones para este año. Por la presión popular las elecciones se adelantaron de 2026 para abril de 2024, pero se demanda sean este año. También se exige una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución que viene de la dictadura de Alberto Fujimori y la liberación de Castillo.
En una gran banderola se leía “Que se vayan todos. Cárcel para los asesinos”. Se escuchaban consignas que llamaban “asesina” a Boluarte. Estudiantes, sindicatos, organizaciones sociales, partidos de izquierda, se sumaron a esta movilización, que al momento del envío de esta nota, cuando se iniciaba, era multitudinaria. La policía cercó la Plaza de Armas, donde se encuentra el Palacio de Gobierno, para impedir el ingreso de los manifestantes. También bloqueó el acceso al Congreso. Pobladores de Puno, Cusco y otras regiones andinas anunciaron que en los próximos días se desplazarán a Lima para sumarse a las movilizaciones en la capital. El gobierno ha amenazado con más represión y con no dejarlos llegar.
Multitudinaria marcha en Lima
Mientras en Lima se iniciaba esta multitudinaria movilización, en la ciudad de Cusco policías y pobladores se enfrentaban cerca al aeropuerto. La zona estaba cubierta por los gases lacrimógenos. Se escuchaban disparos. Los pobladores respondían a la policía lanzando piedras. El aeropuerto de Cusco, principal centro turístico del país, fue cerrado. El miércoles, un choque entre policías y manifestantes en el mismo lugar dejó el saldo de un muerto y más de cincuenta heridos. El dirigente campesino Remo Candia, de 50 años, fue asesinado por un disparo en el pecho cuando formaba parte de la masiva protesta en Cusco. Fue auxiliado por sus compañeros y llevado a un hospital, donde fue operado de emergencia, pero en la noche falleció. La policía atacó a los manifestantes cuando tomaron una vía que los llevaba al aeropuerto. Las autoridades señalan que el objetivo era tomar el aeropuerto, con lo que justifican la acción policial. El choque duró varias horas. El saldo, además de la muerte del dirigente Candia, fue 55 heridos, 16 de ellos por proyectiles de arma de fuego. Hay dos heridos en estado crítico. Hubo seis policías heridos al recibir impactos de piedras y otros objetos.
La dura represión policial contra los manifestantes en la ciudad de Cusco ocurrió al mismo tiempo que en la cercana ciudad de Juliaca decenas de miles tomaron las calles para rendir homenaje a los 17 muertos el lunes -cifra que ahora se ha elevado a 18-, por disparos de las fuerzas de seguridad. Pasearon los ataúdes con los fallecidos a los gritos de “asesinos” y “justicia”. Llevaban banderas peruanas, la wifala y banderas negras como duelo. En la plaza principal de la ciudad, que estaba colmada por la multitud, se rindió un homenaje a las víctimas de la represión. Varios de los fallecidos fueron llevados luego a sus pueblos desde donde habían llegado a Juliaca para sumarse a las protestas. Cuatro pobladores heridos en Juliaca fueron trasladados a Lima, todos ellos con impactos de proyectiles, se presume perdigones metálicos, en la cabeza, tres en la zona ocular y uno con el cráneo fracturado.
Durante el multitudinario homenaje a sus muertos, la población de Puno acordó continuar con las protestas y el paro regional. “No podemos tener paz cuando nunca nos trataron como ciudadanos, nos estigmatizaron (como terroristas y financiados por el narcotráfico, las acusaciones que el gobierno y la derecha han lanzado contra los manifestantes). Nos vamos a Lima. La huelga continúa, pase lo que pase”, señaló Aurelio Medina, transportista. El comerciante Cornelio Condori aseguró que el consenso es exigir la renuncia de Boluarte: “Acá nos mantenemos firmes y no levantaremos la huelga indefinida hasta que renuncie Dina Boluarte. Mataron y esto no se quedará así. No hay forma de dialogar después de tantas muertes”.
La Asamblea de Gobiernos Regionales, que agrupa a los gobernadores de las 25 regiones del país, se pronunció exigiendo investigación por las muertes durante las protestas y sanción para los responsables. Demandaron elecciones generales para este año. Los gobernadores de Puno, Cusco y Apurímac han pedido la renuncia de la presidenta. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos dice en un comunicado, titulado “Alto a las masacres”, que el gobierno de Boluarte ha demostrado “un total desprecio de la vida” y afirma que la presidenta y sus ministros tendrán que asumir “su responsabilidad política y penal por esta masacre”.
Luego de una reunión del Consejo de Ministros este jueves, el jefe del gabinete, Alberto Otárola, repitió que la presidenta no renunciará. Dijo que lamentaba las muertes, pero volvió a defender a las fuerzas de seguridad y criminalizar a los manifestantes. Con más de cuarenta pobladores y un policía muertos, Otárola quiso justificar la represión diciendo que la policía había sido atacada y se había defendido. El gobierno sigue apostando a la represión como su principal carta. Pero los más de cuarenta muertos y más de medio millar de heridos que hasta ahora ha dejado la represión, lejos de amedrentar a los manifestantes ha encendido más la indignación popular y las protestas.
Masivo último adiós a dirigente campesino cusqueño Remo Candia, asesinado durante las protestas.
Candia era presidente de la Comunidad Campesina Anansaya Urinsaya Ccollana la provincia de Anta.
Exigen cese de ataques a la prensa y garantías para cubrir protestas
Resumen Latinoamericano, 12 de enero de 2023
Aldair Mejía, fotoperiodista de agencia EFE, evacuado tras recibir impacto de perdigón mientras cubría protestas en Puno.
En lo que va del 2023, se han registrado 9 ataques a periodistas, en su mayoría por responsabilidad de policías y militares, denunciaron gremios periodísticos este 10 de enero.
El gremio periodístico peruano agrupado en un frente único exigió el cese de ataques a la prensa por parte de la Policía y garantías para cubrir las protestas en medio de la crisis actual.
Asimismo, pidieron que los policías responsables de los 9 ataques a periodistas reportados en lo que va del 2023 sean identificados y debidamente sancionados. “Informar es un derecho fundamental”, recordaron.
Las exigencias fueron expresadas durante una conferencia de prensa realizada este 10 de enero, en Lima, en la que participaron diversas instituciones representativas del Periodismo.
Estas son la Asociación de Foto Periodistas del Perú (AFPP), la Asociación de Prensa Extranjera en el Perú (APEP), el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS), y la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP).
Así como la Coordinadora Nacional de Comunicaciones (CNC), que integra 20 radios a nivel nacional, y la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), una coalición de organizaciones civiles de Perú.
Foto: CNDDHH
Durante la conferencia, Zuliana Lainez, presidenta de la ANP, señaló que el 78 % de los 9 ataques registrados contra periodistas en lo que va del 2023 han sido responsabilidad de la policía y militares.
El caso más grave es el del fotoperiodista Aldair Mejía, de la agencia internacional EFE, quien recibió el impacto de un perdigón en su pierna derecha mientras cubría las protestas en Puno, luego de ser amenazado de muerte por la policía.
Hay otros tres casos, con videos incluidos, donde se observa cómo la policía limita el trabajo de periodistas en Puno y otra agresión registrada en Lima contra el fotoperiodista Walter Hupiu.
«Se me impidió el registro de un detenido con un escudo, con una modalidad de reducirme. Mi insistencia los irritó y por eso me golpearon por la espalda pese a que estuve identificado como prensa”, contó en la conferencia Hupiu.
José Vidal, representante de la AFPP, afirmó que esto confirma que “hay una conducta sistemática para que estos trabajadores de la prensa, que dan evidencia de lo que pasa en el país, sean silenciados”.
Agresión contra fotoperiodista Walter Hupiu en Lima es una de las 9 registradas en lo que va del 2023. Foto: ANP
Frente a ello, los representantes del gremio periodístico pidieron que el Ministerio del Interior ofrezca garantías para el trabajo periodístico, ordenando el cese de la represión a los policías.
“Este es un llamado al Ministerio del Interior, sobre todo la Policía, a que no solo permita, sino que proteja el derecho de los periodistas a cubrir e informar a la ciudadanía. Es un deber, no un favor”, indicó Adriana León, de IPYS.
En esa misma línea, se manifestó el secretario ejecutivo adjunto de la CNDDHH, Miguel Jugo, quien consideró que “es una lástima que las 45 muertes (en regiones) no merezcan titulares”.
“Pedimos que se garantice el trabajo de los fotoperiodistas, quienes hacen llegar información que ayuda a romper ese cerco mediático”, afirmó el representante de la Coordinadora.
El gremio recordó que el ejercicio de informar es un derecho fundamental garantizado por la Constitución y que deberían protegerlo pues hace parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que propio Estado ha firmado y reconocido.
“La constante vulneración de los derechos humanos no es admisible en una democracia. Exigimos que el gobierno cambie de estrategia con el fin de acabar con esta violencia por parte del Estado”, indicaron.
FUENTE: Servindi
La muerte de Yamileth: 17 años,
universitaria y voluntaria animalista
víctima de la represión
Por Ghiomara Rafaele, Wayka / Resumen Latinoamericano, 11 de enero d 2023.
La masacre del día 9 de enero de 2023 a manos de la Policía Nacional del Perú y el Ejército acabó con la vida de 17 personas en Puno. Una de ellas es Yamileth Aroquipa, adolescente de 17 años, estudiante de Psicología y voluntaria en un albergue de animales abandonados de la ciudad de Juliaca.
Por Ghiomara Rafaele
Yamileth Aroquipa Hancco tenía 17 años cuando un proyectil -que aún medicina forense debe confirmar si se trata de una bala perdida o perdigón- atravesó su vientre y la mató durante las protestas en Juliaca. Ese día, ella había salido con su familia a comprar alimentos cerca al aeropuerto. Los autos, mototaxis o motos ya no transitaban por la zona y caminar era la única manera de llegar a su destino. A dos cuadras de allí, un disparo acabó con los sueños de Yamileth.
“Estábamos los cuatro: mi hija de 15 años, su papá, yo y mi Yamileth. Decidí caminar un poco más adelante, a cinco o seis metros. Ella se quedó con su hermanita. En eso, Yamileth le dijo a mi otra hija me duele el estómago, me duele, avanza y se cayó”, narra su madre Dominga.
La represión no tuvo límites, a pesar de que la familia Aroquipa se encontraba a dos cuadras del aeropuerto de Juliaca, un disparo atravesó el cuerpo de Yamileth quien no se había dado cuenta de que había sido herida y falleció en ese mismo instante. Tampoco su familia se percató hasta que cayó en el suelo. Tuvieron que llevarla cargando, debido a la falta de movilidad y en la posta confirmaron lo que tanto temían: el deceso del orgullo de Dominga y Dionisio.

Ambos padres exigen justicia por su hija asesinada durante las protestas en Puno: “Me han matado a mi hija. Recién salió del colegio y le quitaron la vida. Pido justicia para mi hija”, declaró su madre.
Su papá pide que sea reconocida: “Queremos que sea reconocida. Ella ni siquiera fue a la protesta. No hacemos vandalismo ni nada de lo que dicen”.
UNA VIDA TRUNCADA
Su padre la describe como una hija alegre, responsable y soñadora. Las limitaciones económicas y las brechas educativas no habían detenido a Yamileth. Ni bien culminó el colegio logró ingresar a la Universidad de Aquino Bolivia (UDABOL) en Cochabamba y durante las vacaciones regresaba a casa para recuperar el tiempo que no pasaba con su familia.
“Mi hija tenía 17, estudiaba en el segundo semestre de la universidad y se nos va. Una niña consciente, ella no estaba en la protesta. ¿Cómo puede pasarnos esto? Recuerdo que ella todas las mañanas me levantaba y me decía ‘papito’. Ahora mi niña me deja un lugar vacío. Nosotros estamos destrozados”, relata su padre Dionisio Aroquipa.
Yamileth era la hija mayor y un ejemplo a seguir para sus dos hermanos. Además de estudiar Psicología, quería estudiar una segunda carrera y era voluntaria en el albergue para animales “Entre patas”. Iba todos los domingos con su bicicleta a llevar comida a los perritos y gatitos de la ciudad de Juliaca.
“Yamileth se incorporó para llevar comida en uno de nuestros ambientes para los animales abandonados. Llevaba comida los días domingo. Estábamos en contacto con ella cuando nos enteramos de que una proyectil le alcanzó”, nos comenta una compañera del albergue Entre Patas.

Y es que el cariño por los animales no era reciente, desde pequeña Yamileth quería apoyar y participar socialmente. “Voy a apoyar, papi. Quiero ser responsable, quiero aprender”, le decía a su papá. Pero esas palabras no volverán a ser escuchadas ni por su padre, madre ni hermanos.
Aún no saben qué fue lo que acabó con la vida de su hija. Están a la espera de la necropsia para determinar si es una bala perdida o un perdigón. Lo único que saben es que no volverán a ver a Yamileth, su hija que estudiaba bastante para sacar adelante a su familia, su niña que iba cada domingo a llevar comida a animales abandonados. Aquella joven puneña que llenaba de orgullo a la familia Aroquipa.
Crece mapa de protestas
antigubernamentales y saldo letal
Resumen Latinoamericano, 12 de enero de 2023
Las protestas antigubernamentales continuaron hoy extendiéndose con más bloqueos de carreteras, marchas y huelgas en Perú, al igual que las demandas de renuncia de la presidente Dina Boluarte como salida a la crisis.
En la ciudad de Cusco reina la tensión, al día siguiente de que cayera baleada la víctima 47, cifra acumulada a nivel nacional desde el inicio de las protestas, tras la destitución y encarcelamiento del expresidente Pedro Castillo, el 7 de diciembre.
La Policía mantiene rodeado el aeropuerto de Cusco, para impedir que las marchas se acerquen a menos de 300 metros de la terminal, cuyas inmediaciones fueron escenario de disturbios que se extendieron a otras zonas de la ciudad.
En los incidentes fue abatido por arma de fuego Remo Candia y hubo 56 heridos, siete de ellos policías, y 11 detenidos, incluida una ciudadana colombiana.
Las ciudades de Moquegua, en el sur del país; y Puerto Maldonado, en la amazonía sur, tomaron la posta a la serie de paros de labores, mientras los bloqueos de carreteras se extendieron a 26 provincias, y en la sureña región de Tacna un grupo de agricultores bloqueó la carretera Panamericana cerca del paso fronterizo a Chile.
En la región de Arequipa se reanudó el corte de la carretera Panamericana, lo cual cierra la ruta costera que lleva a Lima y el resto de la costa peruana y en la capital regional del mismo nombre pequeños comerciantes de mercados de abastos marcharon con banderas negras de duelo.
Por otra parte, la Asamblea Nacional de Gobernadores y activistas de derechos humanos como Mar Pérez, coincidieron en que la crisis solo se superará con la renuncia de la presidenta Boluarte, opción descartada por el Gobierno, según el cual, de dimitir la mandataria sobrevendrá el caos.
El principal bastión de la protesta sigue siendo la región surandina de Puno, donde la población de la ciudad de Juliaca salió ayer a las calles para integrarse al cortejo fúnebre de los 17 civiles asesinados el 9 de enero, todos baleados, a lo que se sumó al día siguiente un policía al que un grupo prendió fuego.
Tanto en Juliaca como en Puno y en otros puntos del país grupos de campesinos se aprestan a viajar a Lima para protestar en la sede de gobierno.
El primer ministro, Alberto Otárola, con el aval de la mayoría parlamentaria de derecha y centro, dijo hace dos días, al recibir el respaldo que el Ejecutivo al gabinete ministerial y a su defensa de la actuación policial y militar no permitirá lo que llamó por adelantado una asonada contra la capital.
Mientras tanto, la presidenta Boluarte, que antes de las muertes del 9 de enero hacía presentaciones y declaraciones a diario, se mantiene desde entonces sin aparecer ni pronunciarse en público.
Elmer, el adolescente que pudo ser
un crack del fútbol peruano y una
bala lo mató
Por Jair Sarmiento / Resumen Latinoamericano, 12 de enero de 2023
Adolescente de 16 años falleció por un impacto de bala en la cabeza cuando se trasladaba a ayudar a su madre en el centro de Juliaca. Fue registrado como NN por la Diresa. Sus padres exigen justicia por la muerte y asesinato de su hijo.
Elmer entra al área rival, se lleva al defensa, supera al arquero, y hace un golazo. Da un brinco, alza los brazos y luego los extiende. Festeja como uno de los mejores futbolistas del mundo, Cristiano Ronaldo. Así se le ve en uno de los videos que compartió uno de sus compañeros. Elmer Zolano Leonardo Huanca pudo ser un crack del fútbol peruano, pero una bala lo mató durante de las protestas en Puno que exigen la renuncia de Dina Boluarte, el adelanto de elecciones y cierre del Congreso.
Tenía 16 años y estudiaba en el quinto grado de secundaria del I.E. Colibrí, un programa social de la Policía Nacional del Perú (PNP) que acoge a niños y adolescentes que trabajan en las calles con el fin de incorporarlos en un ambiente educativo. Cumpliría 17 en abril sino fuera por un disparo que lo asesinó en el centro de Juliaca.

El 9 de enero de 2023, Elmer estaba junto a Ruth, su amiga y compañera de escuela. Ambos no participaban de las manifestaciones en Juliaca, pero Elmer le dijo que iba a buscar a su madre para ayudarla con la carreta donde vendía salteñas (empanadas).
En ese momento, cuando cruzaba las calles, una bala le impactó en la cabeza.
“Ayer yo lo ví, estaba a mi lado”, dice Ruth, con lágrimas en los ojos, y sosteniendo una de las copas y medallas que había ganado Elmer.
La madre de Elmer llevó sus condecoraciones al velorio en las afueras el hospital, quien pide justicia para su hijo. En tanto, su padre, Germán Leonardo, sostenía una caja negra de cartón en donde se lee “Hermanos juliaqueños, apóyenme con una colaboración”. Su imagen se viralizó en redes sociales y una funeraria le donó un ataúd para la sepultura de su primogénito.
Elmer había sido clasificado como NN por la Dirección Regional de Puno (Diresa-Puno), pero ayer el Hospital Carlos Monge Medrano aclaró a Wayka que se trataba del adolescente futbolista.
Según ciudadanos que lo vieron, estaba junto a un compañero suyo, quien también fue asesinado, pero que fue clasificado como NN, pero al cual lo nombran como Kevin. “Falleció junto a su amigo”, comentan.

SUEÑOS DEPORTIVOS
Elmer jugaba en la Escuela Deportiva de Fútbol Alianza Juliaca con la que había ganado medallas y copas en los campeonatos de la provincia de San Román y en la región de Puno.
El profesor Vidal lo recuerda en sus redes sociales como un campeón. “Fuiste un gran deportista y un buen amigo para todos tus compañeros”, manifestó.
Uno de sus colegas de balón, Quenth, dice que Elmer jugaba como delantero centro. “Tenía esas ganas de querer hacer gol, y aunque fallara, siempre sonreía, tenía esa actitud que a muchos de nosotros nos gustaba, la entrega que ponía”, dice.
“El astro Neymar JR 10 era a quien admiraba”, dice su compañero de academia de fútbol, quien también lo recuerda como un gran amigo y hermano.

VÍCTIMAS POR IDENTIFICAR
Cabe precisar que hasta el cierre de la nota, la Diresa-Puno y la Defensoría del Pueblo aún no actualizaban la información respecto a los fallecidos y heridos.
Este miércoles 11 de enero, los familiares y amigos de Elmer aún permanecían en el patio del Hospital Carlos Monge Medrano, junto a su féretro. Otras familias también pernoctaron en el lugar y realizaron un velorio colectivo.
Luego de ello, el ataúd de Elmer y otras víctimas recorrieron las calles hasta llegar a la plaza de Juliaca. De esta forma, se despidió a los «mártires y héroes de Juliaca», como exclamaron miles de juliaqueños.
Actualmente los familiares están a la espera de los resultados de la necropsia que se encuentran realizando fiscales y forenses.
Hasta el momento Juliaca tiene 17 fallecidos y decenas de heridos producto de la violencia militar y policial. Desde 1965, no se vivía un episodio de violencia estatal, cuando el pueblo juliaqueño se levantó contra autoridades de nivel central, exigiendo derechos fundamentales como agua, desagüe y otros. O como en el 2011 cuando se protestó por la contaminación del río Ramis y se intentó tomar el aeropuerto Internacional Inca Manco Cápac, en donde se registraron 5 muertos y más de 20 heridos.
FUENTE: Wayka.pe
Nos siguen matando: Nuevo muerto por represión en Cusco era dirigente campesino
Resumen Latinoamericano, 12 de enero de 2023
Remo Candia, con la camiseta del Cienciano del Cusco, auxiliado tras recibir el impacto de arma de fuego en el pecho. Foto: Internet
El presidente de la Federación de Campesinos de Anta, Remo Candia, falleció tras recibir el impacto de un arma de fuego en el pecho, en medio de las protestas en Cusco.
La represión del gobierno cívico-militar de Dina Boluarte causó la muerte del presidente de la Federación Provincial de Campesinos de Anta, Remo Jinner Candia Guevara, en Cusco.
Candia murió tras recibir el impacto de un arma de fuego en el pecho, la tarde del 11 de enero. Su deceso eleva a 48 la cifra de fallecidos registrados desde que estallaron las protestas en Perú.
El dirigente, de 50 años, fue herido en la avenida 28 de julio, distrito de Wanchaq, donde un grupo de manifestantes trataba de llegar al aeropuerto de la región cusqueña Velasco Astete.
Fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Antonio Lorena donde lo sometieron a una operación por trauma toráxico abdominal sin éxito. Falleció a las 8:50 p. m.
Candia es el primer dirigente que fallece en medio de las protestas y la primera víctima mortal en Cusco, región donde se concentraron los enfrentamientos con las fuerzas del orden el 11 de enero.
Su muerte fue lamentada por la Organización Nacional de Mujeres Andinas y Amazónicas del Perú (ONAMIAP), que aseguró que Candia venía siendo investigado “como todos los dirigentes que se movilizan”.
El club de fútbol Cienciano del Cusco también expresó su pesar, recordando que Candia “fue la persona que brindó mucho apoyo al club en las gestiones para tener el Centro de Entrenamiento en Anta”.
Candia era tan hincha del club que cuando fue herido llevaba puesta una camiseta del Cienciano, según se aprecia en uno de sus últimos videos en vida que circula en redes sociales.
La Defensoría del Pueblo también lamentó su partida y demandó una investigación inmediata “para dar con los responsables del deceso y proceder a la sanción respectiva”.
Hasta el momento, este organismo registra 48 fallecidos en medio de las protestas: 40 víctimas civiles, otros 7 muertos por hechos circunstanciales y 1 policía calcinado en Juliaca (Puno).
Lejos de contener las protestas, la represión del gobierno de Boluarte solo está acrecentando más la indignación de la población que exige su renuncia y el adelanto de elecciones al 2023.
Desde hoy 12 de enero y hasta el fin de semana se anuncian movilizaciones desde las regiones hacia Lima para una autoconvocada “Segunda Marcha de los Cuatro Suyos” y “Toma de Lima”.






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