11 de mayo de 2023

OPINION.

 

No somos un desierto

Por Juan Miguel Gortari, Resumen Latinoamericano, 10 de mayo de 2023.

                                                                                                                                                              

En una entrevista reciente realizada en el programa “El Mañana” con Mex Urtizberea por Radio Nacional Rock, el Presidente de la nación Alberto Fernández, consultado sobre el futuro de nuestro país, vierte una serie de ideas y conceptos  sobre las particularidades de algunas regiones del mismo, de la disponibilidad de bienes comunes  existentes y su posible uso para garantizar lo que él considera un gran futuro para todes nostres.  Futuro que pareciera existir solo en su cabeza, que no considera el carácter estratégico de aquellos y mucho menos, la disputa que por ellos existe entre los grupos de poder mundiales y la guerra  desencadenada entre ellos por ver quien  hegemoniza y direcciona la evolución del capitalismo global.

Las opiniones de nuestro presidente parecen ignorar nuestra posición de debilidad relativa en este contexto internacional, y el carácter absolutamente dependiente, extranjerizado  y concentrado de nuestra economía y de la dotación de bienes comunes en nuestro país, el cobre, el oro y la plata, el petróleo y el litio. Extraña coincidencia o, no tanta, con las expresiones vertidas por la generala del Comando Sur respecto a la importancia asignada a nuestro país, no precisamente por las virtudes de su pueblo, sino por la cantidad y calidad de bienes comunes estratégicos para la potencia norteamericana. Tampoco menciona la injerencia creciente de los capitales chinos, motivo de preocupación e intervención de la administración de EUA en nuestro país, en todos los rubros mencionados, y en la cadena de valor de  la agroindustria y comercio realizado a través de la cuenca del Paraná.

En este escenario, es por demás preocupante  el hecho de que el presidente de la nación utiliza el concepto de “Desierto” al calificar una fracción de millones de hectáreas de tierras de la meseta central chubutense. Este  Ecosistema es compartido con las provincias vecinas de Rio Negro y Santa Cruz y con la provincia de Neuquén y  representa aproximadamente el 70 % de la superficie Patagónica.  ¿Un desierto?

La palabra “Desierto” en el ideario y boca de funcionarios políticos, militares y personas de mundo de la economía, nos remite a momentos muy dolorosos de nuestra historia. En su nombre y tras su superación, se llevó adelante la “Conquista del Desierto”  por el general Julio Argentino Roca. Posteriormente sería designado presidente de los argentinos. Extraño  Desierto que para ser conquistado necesito de las fuerzas militares nacionales para correr, matar, expulsar, destruir a las miles de familias de pueblos originarios que las ocupaban y ocuparon mucho tiempo antes que se de construyeran los estados nacionales. Considerar desierto ese enorme espacio territorial , extendido desde la provincia de Buenos Aires hasta la Patagonia, fue el argumento político ideológico para que esos millones de hectáreas entraran en órbita del sistema capitalista imperante y en desarrollo. Millones de tierras que fueron repartidas entre los financiaron la guerra y los militares de alto rango que la efectivizaron. Las  vidas perdidas, las expulsiones, la destrucción de familias enteras que vivían en este “Desierto” fueron y son explicadas como la externalidad necesaria que lleva implícita  el avance de la civilización y el progreso.

Hoy el presidente de la Nación utiliza la misma palabra, el mismo concepto está encerrado en ella, y son los mismos los objetivos buscados, la subordinación al imperio, la dependencia y la entrega de los bienes comunes tal cual nos lo asigna la división internacional del trabajo. Tan solo han cambiado parcialmente los actores y digo parcialmente porque muchos de los actuales ocupantes de estas tierras son descendientes de aquellos que fueron víctimas de las luchas contra el desierto de aquella época .

Pero lo que no dice el Sr Presidente, no creo que porque no lo sepa sino porque reconocerlo implicaría adoptar medidas de otra naturaleza , es que en el subsuelo de estas tierras consideradas desierto, existe un acuífero, el de la cuenca Gastre Sacanana, con disponibilidad de agua dulce,  de más de 3000 hectómetros  cúbicos. Para darse una idea de lo que esto significa, una población de 100.000 habitantes consume 10 htm3 al año. Y la recarga del acuífero está estimada en 256 hm3 anuales. Ni hablar de que su buen uso disponibilidad a través de la utilización  adecuada de la tecnología disponible, podrían ser la base de sustentación de un proceso de vuelta al campo, de miles  de familias reinstaladas en el campo, de generación de trabajo genuino y digno y además, de crear las condiciones apropiadas para acelerar la regeneración de tierras desertificadas a través del desarrollo masivo de la ganadería regenerativa. (ver nota al pie)

Un dato, la Patagonia tiene el 40 % de sus campos abandonados.

 Este combo de bienes comunes, agua, tierra, biodiversidad, complementado con las técnicas y la tecnología que vienen de la mano de la ganadería regenerativa, dejan sin efecto la calificación de “desierto” para esta extensa región y además, abren un abanico de posibilidades para resolver definitivamente los problemas estructurales que tenemos en Chubut y gran parte de la Patagonia.

Seguir haciendo un uso inadecuado de las tierras y la ganadería, y o sumar ahora, un uso inadecuado del agua, solamente se puede atribuir al desierto de ideas e iniciativas soberanas que existe en nuestra dirigencia política y en el Estado. Contrariamente a épocas pasadas en donde se podría argumentar la ignorancia como causa fundamental del mal uso y destino de los bienes comunes, hoy, esa argumentación no es posible a nivel de los decidores de políticas. Existe toda la información necesaria para accionar en consecuencia. Si no se adopta el criterio correcto y se decide de otra manera es por la única razón que se ha decido subordinar las políticas de estado a los intereses  que se disputan la utilización de los bienes comunes existentes en su territorio.

Por último y más grave. Decir con absoluto desparpajo, que un grupo de ambientalistas es el que impiden el desarrollo de las acciones que nos conduzcan al futuro venturoso que nos habla el presidente, es por un lado menospreciar la importancia del ambiente y su salud en el destino de los pueblos y por otro, tristísimo e indignante, viniendo de alguien que dice nutrir sus raíces en el pueblo y su protagonismo, es negar las luchas y resistencias que por más de 20 años viene llevando adelante el pueblo de Chubut y  otros pueblos que, en otros puntos de la geografía nacional, luchan por las mismas reivindicaciones y contra los mismos intereses.

Esto es ignorar la historia. Es ignorar al pueblo, es crear la bases para la instalación del “Desierto”. Por eso dice tan livianamente lo del cobre, por eso desconoce las luchas contra el Litio, contra los efectos del Fracking en Vaca Muerta, por eso niega, en su propia casa, la Pampa Húmeda, las luchas contra la agroindustria que destruye suelos, envenena aguas y alimentos, enferma y mata personas, vacía los campos y amontona las personas  en las ciudades… Por eso no menciona que el insumo fundamental para llevar adelante todas estas actividades extractivas, es el agua.. No considerar esto y poner en riesgo su uso y disponibilidad para y por la población, en momentos en donde son cada vez más las voces que alertan sobre las guerras del futuro por el agua, no merece otra calificación que la de traición a su pueblo. El agua es el recurso estratégico y vital. Día a día por efecto del desarrollo capitalista y sus consecuencias como el cambio climático, su escases absoluta y relativa va en aumento y por lo tanto, cuidar su disponibilidad y uso, se convierte en una acción prioritaria, estratégica y garante de soberanía.

Está claro que detrás de su posición, de su gobierno, de la fracción política que representa y de la mayoría que oficia de oposición,  lo prioritario es garantizar la obtención de dólares para pagar la deuda externa. El recurso para lograrlo es  la entrega de bienes comunes.  El obstáculo de ayer y hoy, son los pueblos, las personas que queremos vivir soberanamente en nuestro país, en nuestra región, los que pretendemos dejarles a nuestros hijes un medioambiente sano y dignos de ser vivido. Nuestra existencia indica que no hay desierto, y hay decisión de hacérselos saber y actuar en consecuencia.

Puerto Madryn 10-05-23

Notas:

https://www.elchubut.com.ar/regionales/2018-7-2-0-25-0-se-constituira-el-comite-de-cuenca-de-los-acuiferos-subterraneos-de-sacanana-y-gastre

https://criticasur.com.ar/nota/19377/la_meseta_patagonica_sufre_la_falta_de_agua_y_hay_millones_de_hectareas_de_campos_abandonados/


Envio;ResumenLatinoamericano

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