Es por el asesinato de nueve extranjeros y un policía entre 2000 y 2007
Comienza un juicio histórico contra una banda de neonazis en Alemania
Por primera vez se aplicará el término "terrorismo" a homicidios cometidos por la ultraderecha en territorio germano.
La justicia alemana abrirá hoy el juicio por terrorismo contra la neonazi Beate Zschäpe, única sobreviviente del grupo Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU). La mujer está acusada de asesinar a nueve inmigrantes y un policía entre los años 2000 y 2007. Se trata de un proceso histórico, ya que por primera vez se aplicará el término "terrorismo" a homicidios cometidos por la ultraderecha en territorio germano. Además, se investigará la ineficiencia de las fuerzas de seguridad, considerada por la canciller Angela Merkel como una "vergüenza" para el país.
Con esposas en las manos y los tobillos, Zschäpe, de 38 años, deberá presentarse ante la Audiencia Territorial de Munich para responder sobre el asesinato de nueve comerciantes –ocho turcos y uno griego– y una policía alemana. A su lado, en el banquillo estarán sentados Ralf Wohlleben, Carsten S., André E. y Holger G. (la justicia preservó su identidad), acusados de colaborar con la NSU, robar bancos y realizar dos atentados con bombas en Colonia, que dejaron más de 20 heridos. Además de los asesinatos, a la agrupación neonazi se le adjudican un total de 15 robos a mano armada.
Zschäpe está detenida desde el 8 de noviembre de 2011, cuando se entregó a la policía tras incendiar la casa donde había vivido con otros dos miembros de la NSU, los fallecidos Uwe Mundlos y Uwe Böhnhardt. En ese domicilio, los investigadores encontraron el arma con la que fueron asesinados los nueve inmigrantes, presuntamente ejecutados por Zschäpe, así como videos en los que el grupo neonazi se jactaba de sus crímenes.
Los jueces del caso, además, pondrán la lupa sobre la policía alemana, que subestimó sistemáticamente el poder de la extrema derecha en el país. Las 36 fuerzas de seguridad nacionales recién comenzaron a investigar a los miembros de la NSU en 2011, pese a que se tenía constancia de las actividades del grupo desde 1998, año en que pasó a la clandestinidad.
La ineficacia policial dejó en evidencia lo que la canciller Angela Merkel consideró "una desgracia, una vergüenza para Alemania". Sucede que, durante años, la policía investigó a las familias de las víctimas con la idea de que se trataba de crímenes de la mafia turca. Los agentes implicados están acusados de haber sido cómplices de la NSU a raíz de la destrucción de pruebas, lo que impidió detectar y detener antes los crímenes perpetrados por el grupo neonazi. La reacción del Ministerio del Interior fue relevar a varios efectivos y reorganizar muchas de las estructuras de seguridad.
Para la abogada Angelika Lex, que representa a la viuda de una de las víctimas, "no sólo se trata de lograr las máximas condenas en el menor tiempo", sino de investigar también a la policía para "sacar a la luz pública lo máximo posible".
A la cadena de escándalos que rodearon el caso se sumaron las demandas ante el Tribunal Constitucional por parte de medios turcos, que habían quedado fuera del reparto de acreditaciones entre los 50 puestos previstos para la prensa. Para el inicio del proceso se esperan manifestaciones contra el racismo y la violencia de extrema derecha.
Fuente:TiempoArgentino
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