21 de diciembre de 2013

NEUQUÉN-LA ESCUELITA: DURO RELATO DE LAS VÍCTIMAS.

Duros relatos de las víctimas
21/12/2013


NEUQUÉN (AN).- La humillación y el ensañamiento contra los militantes, la intervención médica durante la tortura y el modus operandi del centro clandestino "La Escuelita" de Neuquén quedó descripto ampliamente ayer tras el testimonio de los roquenses Oscar Paillalef, Benedicto Bravo y el primer secretario general de la Unter, Luis Genga, de Cipolletti.

La violencia de los torturadores que "todos los días, o día de por medio", le aplicaban la picana para preguntar nombres y actividades, en otros sin esperar respuestas, sólo sesiones de golpes "brutales y hasta el límite" del desmayo, fueron relatados por cada uno de los que dio testimonio.

En septiembre de 1.976 describieron la presencia de "Pedro" como uno de los interrogadores, y que los guardias se divertían con simulacros de fusilamiento o feroces golpizas mientras los llevaban al baño al galpón de chapa donde imperaba la picana.

Todos fueron fotografiados, escuchaban la radio a todo volumen y no comieron durante más de 10 días.

Permanecían tabicados, atados con cadenas de piez y manos a los camastros los días en que no eran picaneados y recordaban el "dale manija" durante cada sesión. En el lugar, refirieron la permanencia de más torturados, de entre 10 o más personas.

En la misma época en el centro clandestino, la docente universitaria Marta De Cea, que declaró el jueves desde México por videoconferencia, destacó la continua máquina de escribir durante las sesiones de picana y la presencia de Raúl Guglielminetti entre los interrogadores en el galpón de chapa.

Paillalef y Bravo fueron secuestrados directamente cuando se presentaron en el Comando y en todos los casos, las secuelas físicas de los vejámenes aún perduran, como las cicatrices en las muñecas. Genga describió que supo claramente que estaba en la ex caballeriza del Batallón 181 porque dos años antes había estado en el lugar, cuando llevaba o traía soldados, o cuando lidiaba con la gente de logística porque el personal del batallón había colaborado con la ampliación de la "escuela de la confluencia", que estaba a su cargo al otro lado del río.


"No dudé haber estado ahí"
21/12/2013


NEUQUÉN.- Benedicto del Rosario Bravo asistió en 1.984 al reconocimiento que se hizo de "La Escuelita" antes de que el Ejército demoliera el edificio en el que permanecieron los cautivos durante el periodo que se ha ido ventilando en los juicios.

"No tuve dudas de haber estado ahi", dijo.

"Me acompañaba el diputado radical Hugo Piucill y el doctor (Julio) Rajneri y me dí cuenta de algo que ellos no se habían percatado: la guardia (que los seguía durante el reconocimiento) había cambiado y no era la de los colimbas comunes sino reemplazada por los sumbos (suboficiales en la jerga militar) porque en la mano en la que tenían apoyadas los Fal, tenían reloj y anillos, cosa que no se les permitía a los colimbas".

"Sólo se les permite a un subteniente en una guardia cuando están a un paso de la orden de tire, yo me asusté todo, lo miré al doctor Rajneri y a Piucil, pero ellos siguieron caminando, yo les seguí y gracias a Dios no pasó nada", recordó.


"Tuve miedo"
Para Bravo "ese día no sé como pudimos entrar, pero nos estaban esperando y cuando vi eso tuve miedo".
"Reconocí la parte de la entrada cuando recién llegué porque iba mal vendado y aún podía ver, la entrada y el portón. Tuve las sensaciones más horrorosas", al volver al lugar y aseguró que a pesar de las modificaciones que había tenido el lugar (blanqueos y trabajos de albañileria), "igual lo reconocimos, no recuerdo ahora bien porqué, pero no me quedaron dudas de que ahí había estado", remarcó Bravo. 



Recorrerán lugar donde funcionó
21/12/2013


NEUQUÉN (AN).- Los jueces establecieron el 19 de febrero de 2.014 como el día del recorrido "de las partes" por el lugar donde funcionó el centro clandestino "La Escuelita" y la delegación neuquina de la policía federal.
La cita será por la mañana "en las puertas del ex Batallón 181" frente a la ruta 22 y por la tarde en la oficina federal sobre la calle Santiago del Estero. No se fijó fecha para la recorrida que también está prevista en las comisarías de Cipolletti y de Cutral Co.


Di Pasquale: "No torturé en Neuquén"
21/12/2013
Exoficial de Inteligencia negó las acusaciones.
Las audiencias se reanudarán el
6 de febrero.


NEUQUÉN (AN).- El exoficial de inteligencia Jorge Di Pasquale intentó desligarse de las acusaciones en su contra y negó que el destacamento de Inteligencia 181 que funcionó en Neuquén hubiera intervenido en los secuestros de la región o las torturas ocurridas en La Escuelita.

El tono sarcástico y burlón primó en toda su intervención. A diferencia de otros acusados que aceptaron hablar ante el tribunal en esta causa, su defensa no fue un monólogo. Accedió a todas las preguntas, aunque varias respuestas resultaron inverosímiles.

"No intervine en secuestros, interrogatorios o torturas durante 1976 y 1977 que estuve en Neuquén", dijo Di Pasquale en tanto le recriminó a la justicia no haber investigado lo suficiente preguntándole al general José Luis Sexton (comandante de la Sexta Brigada) "antes que muriera" sobre el destino de los desaparecidos de la región.

Di Pasquale dijo que la persecución de las víctimas, los secuestros y torturas en Neuquén y Río Negro "pudo haber sido un pedido" que Sexton recibió "desde otra jurisdicción" y en todo momento evitó decir quién pudo haber llevado a cabo esa tarea, ya que insistió hasta el cansancio, los oficiales y suboficiales del destacamento de inteligencia se dedicaron a buscar que en la región no hubiera personal de inteligencia chileno (DINA), con vistas al conflicto con Chile.

"Una guerra no se prepara de un día para el otro", dijo con tono de sorna Di Pasquale cuando se le señaló que se le consultaba por un período dos años antes que el conflicto.

Di Pasquale negó haber trabajado con Raúl Guglielminetti, el civil de inteligencia que tanto conscriptos como algunos testigos aseguraron haber visto tanto en la Federal como en el destacamento de Inteligencia. "Lo conocí, pero no tuve relación con él, pensaba que era de la Federal", contestó.

Efusivamente reivindicó el levantamiento de 1987 y se quejo de que los generales "habían negociado con el poder político" porque había más de 850 suboficiales y oficiales de baja graduación acusados de torturas y secuestros pero "los responsables no se hacían cargo".

De esa manera intentó explicar el contenido de una carta en la que defendió su actuación "en contra de la subversión". En la audiencia dijo que luchar contra la subversión consistía en "defender los cuarteles".

Dijo no haber sido interrogador y que los únicos interrogatorios eran a "nuestra gente (soldados o subalternos)" sobre los movimientos de tropa chilena.

"No sé si fue cierto o no fue cierto, debe haber sido, pero no es responsabilidad mía", contestó cuando se le preguntó sobre los crudos testimonios de los sobrevivientes de la tortura en Neuquén, los seguimientos e inclusive las casi 100 víctimas que el general Sexton en su indagatoria en Bahía Blanca, reconoció que pasaron por "La Escuelita".

El exmilitar reconoció que el destacamento de Inteligencia "pudo haber sido un comando alternativo" de la Sexta Brigada, pero insistió en que desconocía quién llevó a cabo en Neuquén la "lucha antisubversiva" que le atribuyó exclusivamente al comandante fallecido.

Di Pasquale dijo que no podía hacer inteligencia interna porque llegó "castigado" a Neuquén por su pertenencia dentro del Ejército al "comando tecnológico peronista".

"Sólo me dediqué reunir información sobre el Ejército chileno", dijo.



Pedro Rodríguez, ex- secretario de Gobierno de Cinco Saltos, declaró desde Londres.
Pedro Rodríguez, ex- secretario de Gobierno de Cinco Saltos, declaró desde Londres.

causa "la escuelita" III
Detallan el rol de Héctor Soza en la Federal
20/12/2013
Un sobreviviente lo ubicó junto a los interrogadores.
NEUQUÉN (AN).- El rol central del exsubcomisario Jorge Soza en la delegación de la policía federal quedó nuevamente expuesto ayer en la audiencia cuando uno de los sobrevivientes lo ubicó junto a dos interrogadores, uno de ellos el ex espía Raúl Guglielminetti.

Guglielminetti no está imputado en este juicio, pero es uno de los pocos acusados que ha sido reconocido en forma directa por los sobrevivientes en diversos escenarios de tortura en Neuquén, tanto en la delegación de la policía federal como en el centro clandestino "La Escuelita".

Soza dijo en su indagatoria, que no supo de torturas en la delegación de la policía federal y que su rol era meramente administrativo.

Pedro Justo Rodríguez declaró por video conferencia desde Londres en la reanudación del tercer juicio por delitos de lesa humanidad en Neuquén.

Luego de sortear los inconvenientes técnicos de la conexión, el exsecretario de Gobierno de Cinco Saltos describió que tras ser detenido en la U9 de Neuquén luego del golpe militar, fue llevado a la delegación de la Federal donde "querían que diera nombres". "Me había roto un brazo en la cárcel, y enyesado, me llevaron a la Policía Federal. Allí el subcomisario Soza me dijo en tono amable que hablase o iba salir con el brazo para atrás", describió. Y añadió que Soza lo dejó con dos oficiales que lo interrogaron en su despacho; "uno no lo conocía, pero el otro era Guglielminetti". Cuando le solicitaron precisiones, explicó que Soza le advirtió "que se portara bien" mientras aún estaba frente a los dos interrogadores, y que luego el subcomisario se había retirado hacia la oficina contigua.

Describió que situaciones similares le ocurrieron a otros como a Carlos Kristensen, que fue retirado de la cárcel y regresó de la Federal molido a golpes. "Cuando llegó Kristensen intentamos darle algo de comer, pero no pudo del dolor que tenía, se le había aflojado un diente y decía que prefería no hablar porque había sido terrible".

"A la luz de todo lo que me pasó después (el paso por la tortura en La Escuelita y la cárcel en Rawson antes del exilio), lo que ocurrió en la Federal fue menor, pero fue una situación amenazante; me lo dijo amablemente y yo lo recordaba (a Soza) porque cuando fui secretario de Gobierno, había ido a Cinco
Saltos a solicitar un terreno en el Lago Pellegrini", describió.

Ayer el tribunal no dio precisiones sobre la salud de Gómez Arena, que está a la espera de una Junta
Médica luego de que la defensa planteara su apartamiento del juicio por insanía.

Tampoco se conoció si los jueces tomaron alguna resolución sobre la recusación que el ex militar Jorge Di Pasquale presentó en contra del fiscal Marcelo Grosso. Consultado, el fiscal Adrián García Lois sostuvo que "la presentación es extemporánea y burda, a mi criterio". Indicó que el pedido de apartamiento lo hizo en base a que ya había sido fiscal de esta causa en otras instancias y porque hizo planteos "que corresponden a los jueces, no a los fiscales que están expresamente exceptuados; aún así son cuestiones que se sabían mucho antes de que iniciara este juicio por eso son totalmente extemporáneas y no merece mayor tratamiento, tendrían que haber sido rechazadas", opinó.



Juan Isidro López
 Juan Isidro López 
Quejas de las víctimas
20/12/2013
NEUQUÉN (AN).- Los sobrevivientes de "la Escuelita" que asistieron ayer a las audiencias plantearon reparos por haber sido nuevamente convocados a declarar en este tercer juicio. Juan Isidro López, detenido desde 1974 por su rol sindical en Agua y Energía relató en forma sintética los golpes y torturas tanto en su paso por la Escuelita como en la delegación de la Federal, cuando estaba detenido en Rawson. "Me gustaría estar en casa mateando y terminar con esto; pero voy a volver a venir cuando me llamen", le dijo al tribunal López. Sin embargo, Pedro Trezza, planteó que no quería volver a dar su testimonio tras haber declarado en el juicio de 2.008.

Trezza padeció tormentos en "La Escuelita" por tener una relación con una docente entrerriana que vivía en Cipolletti 1976. La maestra fue detenida y salvajemente torturada junto a otras dos colegas de Entre Ríos, quienes tampoco quisieron presentarse nuevamente ante el tribunal.

"Mi dueño era Farías Barrera, y Guglielminetti fue mi torturador; no le voy a perdonar nunca lo que hizo, cobarde, se lo hizo a todos, fue mi torturador porque era el que me metía los cables cuando estaba en un camastro", describió a su vez Isidro López quien especificó que durante las sesiones de tortura "había uno que decía dale, dale, dale que está bien"; dijo cuando se le solicitó si había podido percibir la presencia de un médico. López dijo que Luis Farías Barrera lo había "visitado" dos veces luego de su detención ocurrida durante la dictadura. "La primera fue de pesado y ahora –por la visita que le habría hecho antes de que declarara en el anterior juicio– fue a tirar la toalla, el era dueño mío cuando yo estuve detenido", insistió.
Fuente:RioNegro.com.ar
Envío:Agnddhh

Fue el anciano Juan Isidro López. Reconocen al federal Soza y a Guglielminetti
"La Escuelita (de Neuquén) era un horror", sintetizó uno de los testigos que describieron torturas

El subcomisario Jorge Alberto Soza, detenido en Valencia en julio de 2009. 
Neuquén, 19 de diciembre (Télam).- Un sobreviviente del Centro Clandestino de Detención "La Escuelita" de Neuquén aseguró que "ese lugar era un horror", al declarar hoy en el juicio a cinco represores acusados de delitos de lesa humanidad ocurridos en la región durante la última dictadura cívica-militar. Juan Isidro López, de 82 años de edad dijo al Tribunal Oral Federal 1 de Neuquén que "venía a declarar para colaborar, para que se supiera la verdad y así poder irme tranquilo a mi casa". López fue detenido en 1976 en Cipolletti -Río Negro- y trasladado al Centro Clandestino de Detención "La Escuelita" que funcionó en el batallón militar de Neuquén.

"Me mantuvieron atado de pies y manos a un camastro y vendado y cuando me sacaban de ese lugar a otra sala era para torturarme con picana eléctrica", relató, y agregó que "la Escuelita era un horror".

Por video conferencia declararon otros dos sobrevivientes que debieron exiliarse de la Argentina a la que solo retornaron para realizar visitas esporádicas en los últimos años.

Uno de ellos, Pedro Justo Rodríguez, reside en Londres y en 1976 cuando fue detenido se desempeñaba como secretario de Gobierno de la Municipalidad de Cinco Saltos, en Río Negro. Estuvo preso en la U9 del Servicio Penitenciario Federal de Neuquén y fue torturado en la delegación local de la Policía Federal.

En ese lugar reconoció al subjefe de la unidad policial, el subcomisario Jorge Alberto Jorge Soza, quien está imputado en esta causa.

"Me llevaron a su despacho y me dijo que hablara o podía salir con el brazo para atrás", en alusión a un yeso que tenía colocado en uno de sus brazos quebrado por una caída en la U9.

La otra, Marta De Cea, docente universitaria y propietaria de una librería de Neuquén, fue detenida en septiembre de 1976.

También declaró por video conferencia desde el Distrito Federal de México donde reside desde su exilio.  Permaneció secuestrada en "La "Escuelita" entre 8 y 10 días aproximadamente atada a una cucheta y vendada.

Fue torturada reiteradamente, sufrió simulacros de fusilamiento e identificó al ex agente de Inteligencia Raúl Guglielminetti como uno de sus torturadores. "El exilio tiene muchos costos que nunca se terminan de pagar porque es una vida dividida", afirmó.

Mañana se realizará la última audiencia del año ante el inicio de la feria judicial en tanto el juicio se reanudará en la primera semana de febrero de 2014.

Nueva audiencia del juicio de Neuquén, con testimonios de tres sobrevivientes
Cautivo en La Escuelita, el maestro Luis Genga pasó allí el Día del Maestro más triste de su vida

Luis Genga. Tras su cautiverio y su exilio, se convirtió en testigo clave del juicio de Neuquén 
Neuquén.- El actual dirigente y uno de los fundadores de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UNTER), Luis Genga, aseguró que el 11 de septiembre de 1976 pasó el "Día del Maestro" más triste de su vida mientras estaba secuestrado en el Centro Clandestino de Detención "La Escuelita" de Neuquén, al declarar hoy en el juicio a cinco represores. Genga describió los padecimientos que sufrió durante las dos semanas que estuvo secuestrado hasta que finalmente lo liberaron y decidió exiliarse en España desde donde retornó a la Argentina en 1992.

Fue el primer secretario general de la organización sindical docente de Río Negro y a principios de septiembre de 1976, un grupo de tareas lo secuestró junto a las hermanas Silvia y Cristina Botinelli y un hombre de apellido Villafañe en la ciudad de Cipolletti.
   
"Se escuchaban los gritos y los quejidos de otros compañeros por brutales golpizas y torturas a las que nos sometieron en "La Escuelita" adonde nos llevaron esposados y encapuchados", expresó. "Los interrogatorios era brutales" dijo y aseguró que "el 11 de septiembre de 1976 pasé el "Día del Maestro" más triste de mi vida, todo golpeado, encadenados de pies y manos a un camastro y con mucho frío porque estaba nevando".
   
Señaló que "había un torturador que se identificaba con el nombre de Pedro pero nunca le pude ver la cara a ninguno porque siempre estuve vendado". Otros dos sobrevivientes de "La Escuelita" dieron testimonio de su paso por ese centro clandestino de detención que funcionó en el batallón militar de Neuquén.
   
Alberto Pailallef tenía 26 años cuando fue secuestrado y torturado en 1976 hasta que pasó a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Lo trasladaron a la cárcel de Rawson y recuperó su libertad en 1977.

Benedicto Bravo fue torturado en "La Escuelita" y al declarar esta tarde aclaró que "no vengo por odio o por venganza, sino por justicia y para que nunca más pase lo que vivió la Argentina".

El militar (retirado) de Inteligencia, Jorge Di Pascuale, imputado de graves violaciones a los derechos humanos junto a otros cuatro procesados, rechazó haber intervenido en ningún hecho de los que es acusado. Negó haber participado de la "lucha antisubversiva", haber hecho inteligencia interna durante los años 1976 y 1977 cuando estuvo destinado en el Destacamento 182 de Inteligencia del Ejército, en Neuquénm y aseguró que su función fue la de hacer inteligencia en Chile y en la región de la cordillera.

El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el 6 de febrero próximo y durante ese mes el Tribunal Oral Federal 1, realizará el reconocimiento del Centro Clandestino de Detención "La Escuelita" y de la delegación Neuquén de la Policía Federal.
Fuente:Telam                                  

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