Los docentes salteños rechazaron una nueva oferta salarial de Urtubey y sigue el paro por tiempo indeterminado
Los docentes autoconvocados de Salta resolvieron en una asamblea rechazar la última oferta formulada por el gobierno, por lo cual seguirán con el paro por tiempo indeterminado iniciado el 15 de julio, tras el receso invernal, por demandas salariales y laborales.
28/07/2019
La decisión llegó tras unas cuatro horas de deliberaciones, en una asamblea que se desarrolló en el complejo deportivo Nicolás Vitale, del barrio El Tribuno, de la zona sur de la capital salteña, donde se convocaron unos dos mil docentes de distintos puntos de la provincia.
Los docentes autoconvocados analizaron la última propuesta elevada por el gobierno salteño, en una reunión que mantuvo el jefe de Gabinete, Baltasar Saravia, junto a los ministros de Educación y de Economía, Analía Berruezo y Emiliano Estrada, respectivamente, con los delegados departamentales.
El gobierno propuso al sector docente un aumento salarial del 7,5%, que, con los aumentos ya otorgados durante el año, cubre la inflación oficial registrada hasta junio por el Indec, mientras que para los meses siguientes se estipulan liquidaciones salariales equivalentes a los índices del organismo nacional de estadísticas.
La propuesta incluye además el pedido realizado sobre el Fondo Compensador, que eliminó la Nación y que se pagará desde julio, con fondos provinciales, retroactivo a marzo, mientras que al ítem transporte se le cargará un incremento del 75%.
Los docentes piden que el gobierno provincial se haga cargo del Fondo Compensador; además de la reapertura de paritarias. Además solicitan pase libre del transporte público y titularizaciones en todos los niveles, entre otras demandas.
El paro por tiempo indeterminado comenzó el 15 de julio pasado, tras el receso escolar de invierno, y se desarrolla con altos niveles de acatamiento en toda la provincia. A la protesta se suma un campamento que se instaló en la plaza 9 de Julio, de la capital salteña, marchas diarias y cortes de ruta en el acceso a la ciudad, para visibilizar el reclamo.
Cielos abiertos: «Dejan entrar empresas que piden proteccionismo en su propio país»
Cielos abiertos: «Dejan entrar empresas que piden proteccionismo en su propio país»
La situación de la aerolíneas que atienden hoy el mercado argentino es cada vez más grave. A la entrada de las low cost y la eliminación del piso de la banda tarifaia, se agrega ahora la firma del acuerdo bilateral de cielos abiertos entre Argentina y Estados Unidos
Esto permitirá a las compañías como American Airlines, United Airlines o Delta Air Lines adoptar rutas de cabotaje a precios inferiores que los de Aerolíneas Argentinas u otras empresas.
«Son consorcios muy grandes. Entre todas llegan a tener casi 3000 aviones y están pidiendo proteccionismo adentro de su propio país», señaló Teresa Bernal, del gremio de Aeronavegantes, en diálogo con el C5N.
Según explicó la delegada, «no dan los costos. Las low cost son empresas que tienen mucha espalda para aguantar los bajos costos, pero no puede ser que un billete de avión cueste menos que un kilo de carne. Hay algo que estamos haciendo mal y que lleva a la muerte a muchas empresas aerocomerciales que están en el país».
Así se produce una maniobra de dumping donde las ganadoras son las «empresas que pueden mantener tarifas más bajas haciendo desaparecer del mercado a las que no pueden hacerlo» para después subir los precios de sus pasajes una vez que se acaba la competencia, manifestó Bernal.
Por último, aclaró: «No estamos en contra de las empresas, queremos más mano de obra, pero argentina. Y que más tripulantes de cabina tengan empleo. Estamos en un plan de lucha, denunciando la politica aerocomercial del Gobierno».
Objetos por comida: cada vez más personas buscan en el trueque lo que no pueden pagar en el súper
Las ferias se multiplican en los barrios más postergados del Conurbano. Se lleva sobre todo ropa para cambiar por alimentos. La de Villa Fiorito ya tiene 78 mil miembros en su Facebook.
«Un par de zapatillas, si son usadas se pueden cambiar por cinco o seis productos; si son nuevas, entre ocho y diez; y si son originales, por 12 y hasta 15 productos, que es el tope que ponemos acá. Y se cambian por leche, aceite, azúcar, fideos, arroz, galletitas, productos de limpieza… Lo que más busca la gente es leche en polvo y pañales, que es lo que más cuesta», cuenta Emilce Bravo, y explica: una leche La Martona, por ejemplo, es un producto; un aceite de litro y medio equivale a tres productos; un maple de huevos, cuatro; y un paquete grande de pañales, cinco.
La matemática popular del trueque ocupa un territorio cada vez más vasto, en un clima de penuria económica que no da tregua. Como en 2001 y 2002, el intercambio de bienes sin dinero de por medio viene imponiéndose en plazas del Conurbano al ritmo de la crisis macrista. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), casi la mitad de las personas que asisten regularmente a estas ferias llegó en los últimos tres años. «En este contexto, las ferias (y en muchos casos las plazas públicas) son ocupadas por grupos de nuevos desocupados/as, amas de casa, jubilados/as y pensionados/as, o simplemente trabajadores y trabajadoras que no llegan a fin de mes y buscan una salida a sus problemas económicos», describe el estudio (ver recuadro).
Pero el actual escenario de fuerte pérdida del poder adquisitivo le agrega al fenómeno características novedosas: hay cada vez más ferias dedicadas casi exclusivamente a cambiar prendas y objetos por comida. Nada extraño en un país en el que uno de cada tres habitantes sufre inseguridad alimentaria.
Las lluvias de jueves y viernes dejaron su pesada herencia de barro en la plaza detrás de la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Villa Fiorito, en Recondo y Camino Negro, pero el sábado salió el sol y unas 300 personas animan una feria muy particular. Emy Bravo camina entre los que tiraron sus mantas en las partes secas. Es una de las administradoras de un grupo cerrado de Facebook que se llama «Trueque!! Sin dinero sólo x alimentos!! (Fiorito, Lomas de Zamora)», creado en abril de 2017, que ya tiene más de 78 mil miembros.
«Somos tres administradoras y cuatro moderadoras, todas mujeres», dice Emy, que tiene 31 años y vive sola con sus tres hijos, tres varones. En el actual marco de pérdida de empleo, el segmento de las mujeres jóvenes es el más perjudicado, con una tasa del 23% de desocupación. «Nosotras vamos contestando los comentarios y aprobamos las publicaciones, siempre que respeten las reglas».Que son sencillas pero inflexibles. Nada se vende. No se intercambia alcohol ni medicación, tampoco celulares ni tablets, tampoco animales. Se publica la foto del artículo: ropa nueva o usada, utensilios de cocina, juguetes, electrodomésticos usados, etc. El primer comentario en Facebook, tras la publicación, tiene prioridad. Si no se arregla con el primero, se espera media hora para pasar al siguiente, siempre respetando el orden. No se arregla «por privado» ni se pasan números de teléfono, todo debe ser visible para el grupo. Por fin, el intercambio virtual se concreta cara a cara en el descampado atrás de la UPA, de lunes a sábado de 14 a 16:30, aunque los sábados es el día de mayor afluencia. El instructivo en la red social, con una manifiesta especificidad de género, cierra así: «Si dejan plantadas dos veces, serán eliminadas del grupo, y si se faltan el respeto en los comentarios, también. Si van a faltar a una entrega, hay que avisar con dos horas de anticipación. ¡Seamos compañeras, pero sobre todo, seamos responsables!».
Emi y sus compañeras monitorean las equivalencias de lo que se publica, es decir, la cantidad de productos alimenticios que vale cada objeto o prenda. «Esto lo empezó una chica que publicó en una página de compraventa. Yo me enganché y nos hicimos amigas. Empezamos siendo 15 personas en la plaza. Después ella se mudó a Laferrere y quedé a cargo, y el año pasado se me empezó a ir de las manos, empezó a caer gente de Moreno, de Varela, así que se sumó otro grupo de administradoras. Lo hacemos de corazón, no se cobra manta ni pedimos mercadería. El que intercambia en el grupo, bien, y si no puede venir y tirar manta lo mismo, con lo que tenga, pero con las mismas reglas».
Lo que se nota, dice, es la necesidad cada vez mayor de acceder a alimentos. «Y claro, vas al chino y con 500 pesos ya no te comprás nada: el aceite de litro y medio esta 120 pesos; la leche, 50. Entonces, sacan la ropa que no usan, un pantalón, una campera que se pusieron un par de veces y están casi nuevos, y es una manera de suplir la plata que no te alcanza en el súper. Lo triste es que acá viene gente que tenía un trabajo en blanco, y que le cerró la fábrica, y no les queda otra que hacer esto. Vienen muchas mujeres con criaturas chiquitas a buscar leche, pañales. Y esto crece. Ayer llovió, hoy está todo embarrado y vienen igual, porque claramente la necesidad está, hay que llevar algo a casa para comer».
Lucía Mora es una de las moderadoras del grupo, y además publica las pizzetas que prepara en su casa, y que lleva al trueque todos los sábados. Se dice sorprendida por los miles de nuevos miembros que sumó la cuenta en los últimos meses, y al mismo tiempo, preocupada. «Esto está creciendo demasiado. A nadie le alcanza la plata, y todos nos la tenemos que rebuscar de donde podamos». Cuenta que tiene 35 años y cuatro hijos, y que por suerte, su marido tiene trabajo, «pero lo que saca él no alcanza. A mí me despidieron el primer año de este gobierno». Lucía muestra dos bodies que consiguió, casi nuevos. «Los publiqué pidiendo a cambio cuatro productos: un champú, una crema de enjuague, una harina y un puré de tomate. Pero no arreglé. Así que los traje a ver qué saco hoy». Por lo pronto, acaba de cambiar un kilo de leche en polvo por una toallita con babita para su hija embarazada.La plaza, a la que le quedan algunos juegos rotos donde se divierten los muchos chicos que acompañan a sus mamás, tiene una suerte de círculo central donde se encuentran los que arreglaron trocar por Facebook. Algunos se ponen un cartelito para que los identifiquen. Hasta hace poco las administradoras usaban un megáfono para convocar a los neófitos, si se perdían en el descampado, pero ya no hay pilas.
Vanesa Pérez tiene 41 años y cinco hijos. Tres viven con ella, y además cría a un nieto. El marido lava camiones en Cliba, pero su sueldo no alcanza. Todo lo que consigue, ropa usada o casi nueva, y lo que traen sus hijos cuando salen a cartonear, lo trae a la feria. Esta noche va a cenar fideos con salsa de tomate. «¿Qué pedís por el rayadito?», le preguntan. «¿El osito ese, el abrigadito? Es de varón. Pido dos productos». «¿Como qué?» «Un puré y un fideo». «Bueno, dale».
La mitad se sumó a la feria en los últimos tres añosUn estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) relevó la actividad creciente de grupos de trueque en ferias populares y redes sociales durante el primer cuatrimestre de este año, para ilustrar las estrategias alternativas de los sectores más vulnerables para generar ingresos frente a la crisis.
El trabajo de campo se enfocó en cuatro ferias del trueque, dos en la Capital (las de Parque Patricios y Mataderos) y dos en el Conurbano (las de Florencio Varela y el Barrio Independencia, en José León Suárez) y mostró que casi la mitad (el 49%) de los encuestados se incorporó a la modalidad hace menos de tres años, el 15% llegó a la feria en los últimos seis meses y para el 8% era, en el momento de la encuesta, su primera vez en el trueque.
La caída en los ingresos y la falta de empleo son las variables que empujan a la mayoría al cuentapropismo informal de las ferias. El 44% está allí para complementar ingresos, y el 8% porque se quedó sin trabajo recientemente. Del total de respuestas que identifican a la crisis laboral como motor de su presencia en la feria, el 85% indicó que cuenta con otra fuente de ingresos, pero que esa actividad principal les resulta insuficiente para el sustento.
Además del relevamiento territorial, el informe del CEPA dio cuenta del fuerte desarrollo de los grupos de Facebook que organizan modalidades de intercambio a una escala creciente: unos 48 con más de mil participantes en el Área Metropolitana. Entre ellos, el de Villa Fiorito es el más concurrido. Un 43% están en la Zona Oeste del Conurbano y 40% en la Zona Sur.
La inseguridad alimentaria afecta a 14,2 millonesLa inseguridad alimentaria ya afecta en la Argentina a 14,2 millones de personas. El dato, que ilustra la profunda crisis económica que vive el país y explica el auge de estas ferias de trueque de objetos por comida, surge del informe «El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2019», elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y publicado la semana pasada.
Esto significa que la falta de acceso continuado a alimentos la padecen 5,9 millones de personas más que en el período 2014-2016, cuando la inseguridad alimentaria moderada o grave afectaba a 8,3 millones. Del 19,1% del total de la población con déficit alimentario, en sólo dos años se pasó al 32,1 por ciento. Es uno de los incrementos más altos (71% en la comparación bianual) a nivel mundial, sólo comparable al que registraron países como Níger, Sierra Leona o Afganistán.
El informe explica que quienes «experimentan una inseguridad alimentaria moderada afrontan incertidumbres sobre su capacidad para obtener alimentos y se han visto obligadas a reducir la calidad o la cantidad de los alimentos que consumen debido a la falta de dinero u otros recursos». Esto disminuye la calidad de la dieta, altera los hábitos alimentarios normales y puede tener consecuencias negativas para la nutrición, la salud y el bienestar. Quienes afrontan una inseguridad alimentaria grave «presentan una alta probabilidad de haber experimentado hambre y, en las situaciones más extremas, haber pasado varios días sin comer». Según la FAO, en el país se duplicó el número de personas que padecen inseguridad alimentaria grave, pasando de 2,5 a 5 millones en sólo dos años.
Reforma laboral no es grandeza nacional
Desde un grupo de WhatsApp, unos 250 empresarios reaccionan histéricos contra las asambleas y huelgas sindicales, y frente al reclamo de que a un determinado sector de trabajadores se lo encuadre en un convenio colectivo que establece condiciones dignas de trabajo. Sin dudas, a través de esas expresiones subyace el deseo de que se flexibilicen los derechos laborales y que desaparezcan -si es posible- las molestas organizaciones sindicales.
A eso lo llaman modernizarse, cuando en realidad representa la intención de retrotraer más de 70 años la historia argentina, a los tiempos en que las patronales ruralistas rechazaban el estatuto del peón con el argumento de que se pretendía “inculcar a gente de limitada cultura aspiraciones irrealizables”, o cuando los industriales reaccionaban contra el aguinaldo y las vacaciones pagas, alarmados porque dichas conquistas volverían improductivas a las empresas.
La historia se convierte en implacable respuesta a ese puñado de reaccionarios patrones. Los mejores ciclos de la economía fueron cuando se alentó la producción nacional, las paritarias funcionaron libremente y creció el mercado interno por el incremento del poder adquisitivo de las familias trabajadoras.
Las peores etapas fueron -y siguen siendo- las de ajuste, el endeudamiento externo y la apertura indiscriminada de importaciones. Se trata de siniestros planes que, en más de una ocasión, fueron implantados en base a organizaciones sindicales intervenidas y derechos laborales anulados.
Si los medios hegemónicos de comunicación admitieran un debate serio y pidieran una opinión sincera a los empresarios del más de medio millón de pymes que tiene la Argentina (muchos más que los del grupo “Nuestra Voz”), seguramente responderían que el problema no es la legislación laboral sino la caída del consumo, los brutales tarifazos, las tasas de interés por las nubes y la apertura indiscriminada de importaciones.
Los representantes de las pymes también opinarían que los salarios altos de los trabajadores y trabajadoras argentinos serían la única bendición para ahuyentar el mal de la recesión, que está liquidando cerca de 50 empresas por día. Una posición en franca contradicción con la satisfacción de cierto funcionario del gobierno que, en una virtual rendición de cuentas a EE UU, destacó como un éxito el haber logrado bajar el salario real en la Argentina.
Con su larga trayectoria de resistencia, la clase trabajadora organizada ha demostrado que defiende mucho más que el salario y los convenios colectivos: reivindica un proyecto de nación diseñado en base los intereses de las mayorías, que persiga como meta el desarrollo productivo, tecnológico y científico, y una integración continental que permita obtener beneficios mutuos en su relación con el mundo.
Nada de eso es lo que se vive hoy en nuestra querida patria. En tres años y medio el país se ha endeudado más que nunca, las inversiones reales son mayoritariamente especulativas, la fuga de capitales es incontenible, y la industria nacional se debilita a niveles extremos en medio de un alarmante escenario de creciente desocupación y la pobreza.
¿Con qué cara pretenden hablarnos de reforma laboral?
Hablemos mejor de la urgencia de un cambio de políticas, lo que significa un cambio de gobierno en el marco de la democracia que nos permita reconstruir esta Argentina devastada por Mauricio Macri.
Cuando vuelva la producción y el trabajo nacional, y ya no falte el alimento en las mesas de tantas familias, hablaremos con los señores del grupo de WhatsApp, y con quien sea necesario, sobre la modernidad de las relaciones de trabajo. Pondremos un poco de luz sobre las ganancias reales de las grandes empresas que reclaman flexibilidad, discutiremos la reducción de la jornada diaria de trabajo como consecuencia de la mayor productividad que aporta el avance tecnológico y reclamaremos la justa participación de los trabajadores y trabajadoras en las utilidades.
Será el momento histórico de dejar definitivamente atrás la Argentina de los privilegiados para recomenzar a construir la verdadera grandeza nacional para felicidad del pueblo argentino. «
Empleado de una app de delivery se accidentó y la empresa sólo preguntó: «¿Cómo se encuentra el pedido?»
Un motociclista de 63 años, técnico en electrónica, que trabaja en una empresa de delivery fue embestido por un automóvil y terminó con heridas en un hospital, pero su empleador sólo preguntó como estaba el pedido al comunicar el trabajador el accidente antes de ser trasladado a un centro asistencial, lo que generó indignación en las redes sociales.
«¿Cómo se encuentra el pedido? ¿Está en buen o mal estado para poder ser entregado?», fue la primera respuesta recibida por Ernesto Floridia empleado de la empresa Glovo tras comunicar, desde el piso, que había sido atropellado por un automóvil en Charlone al 500, en el barrio porteño de Colegiales.
El hombre fue trasladado al Hospital Tornú y ya fue dado de alta de las heridas recibidas.
La periodista Yanina Otero, quien fue testigo de la situación publicó una foto de la conversación, a manera de denuncia.
«Hace un rato socorrí a un repartidor de pizza que lo atropelló un auto. Mientras yo llamaba al Same, el hombre – tirado en el piso y sangrando- avisaba a la app que había tenido un accidente. Lo único que le importaba a ellos era el estado de la pizza. Perverso es poco», escribió en su cuenta de Twitter.
Floridia dijo a Télam que «el problema no es la empresa, que tiene cosas para corregir, sino el empleado que me estaba pidiendo una foto cuando yo estaba en el suelo».
Por su parte, el hijo de Ernesto aclaró que su padre «está cómodo en su trabajo, lo disfruta y no lo tratan mal» y que más bien se trató de «un episodio particular» en el que «se manejaron de manera horrible, demostrando que a ellos lo que les importa la clientela y el producto, y el resto es secundario».
El 12 de julio pasado, la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo y Tributario, ordenó a la Ciudad que en el plazo de cinco días prohíba «que los conductores de motovehículos y ciclorodados afectados al servicio de mensajería urbana y/o reparto a domicilio de sustancias alimenticias circulen sin casco homologado e indumentaria con bandas reflectivas y apropiada para días de lluvia y época invernal».
En el mismo fallo, la justicia mandó que se emplace a las empresas Rappi, Glovo para que en dentro de los próximos 10 días cumplan con «la inscripción en el Registro Único de Trabajadores en Motovehículos y Ciclorodados (RUTRAMyC) y la habilitación para operar» y que en un máximo de dos meses se pronuncie sobre los pedidos de otras ocho empresas.
En abril pasado, un relevamiento realizado por el juzgado de primera instancia sobre más de 400 ciclorodados, arrojó que el 77% circula con el portaobjetos cargado en su espalda, el 70% desempeña tareas sin seguro alguno y 67% circula sin casco.
«En estos años de gestión no existió ni siquiera una medida de este gobierno a favor de los trabajadores»
Así lo aseguró Soledad Alonso, secretario de Prensa del gremio del ANSES, Secaspfi, y se sumó a la propuesta del precandidato a presidente por el Frente de Todos Alberto Fernández de brindar medicamentos gratis para jubilados.
27/07/2019
El Sindicato de Empleados de la ex Caja de Subsidios Familiares para el Personal de la Industria (SECASFPI), que conduce Carlos Ortega, se sumó al pedido de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) y del precandidato a presidente por el Frente de Todos Alberto Fernández de brindar medicamentos gratis para jubilados. «Los jubilados la están pasando muy mal, ya se licuaron un 20% sus haberes por la inflación mientras que los medicamentos subieron un 111% en tres años. El gobierno no está haciendo nada por la salud de nuestros adultos mayores», indicó Soledad Alonso, secretaria de Prensa del gremio.
«Millones de jubilados y jubiladas están abandonando sus tratamientos y han reducido el consumo de medicamentos porque no los pueden pagar, lo que pone en grave riesgo su salud», cuestionó Alonso, quién también es precandidata a diputada por la primera sección electoral en la Provincia de Buenos Aires. Además agregó: «se les quitó la cobertura gratuita de remedios y se los sometió a una brutal inflación y a una reforma previsional que les sacó 100 millones de pesos de sus haberes; se los está excluyendo del derecho a una salud digna».
En ese sentido, Alonso aseguró que «desde la Corriente Federal impulsamos un proyecto de inclusión previsional a través de las diputadas por Unidad Ciudadana Luana Volnovich y Vanessa Siley, pero el oficialismo nunca dio quórum» y destacó que «a la ANSES la están debilitando cada día más, a los jubilados les dan créditos a tasas usurarias y hay muchas dificultades para acceder a una jubilación, lo que genera cada vez más desigualdad. Estamos exigiendo que el gobierno brinde los medicamentos gratis a los jubilados para recuperar una Seguridad Social nacional, inclusiva y del Estado».
«Los argentinos tenemos que ser conscientes sobre lo que puede pasar; en estos años de gestión no existió ni siquiera una medida de este gobierno a favor de los trabajadores. Si esto sigue así, no van a quedar convenios colectivos, quieren que vuelvan a gobernar las financieras internacionales y los capitales transnacionales«, sostuvo la gremialista, y sentenció «necesitamos que las políticas que se implementen sean para que los argentinos y las argentinas volvamos a crecer en áreas como salud, educación, trabajo y producción».
Los aeronavegantes advirtieron que las low cost hacen dumping y ponen la actividad al borde del colapso
El titular de los Aeronavegantes, Juan pablo Brey, señaló que «las empresas vienen a hacer dumping y cobran los pasajes al valor de una entrada de cine». Responsabilizó por esa decisión que puso la actividad al borde del colapso al ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.
27/07/2019
La Asociación Argentina de Aeronavegantes denunció «el cierre de empresas con pérdidas millonarias, dumping, el incumplimiento del pago de salarios, despidos permanentes, achicamiento de la actividad, devolución de aeronaves, abandono de rutas e incertidumbre laboral», aseguró el titular de la organización, Juan Pablo Brey.
A su vez, la secretaria adjunta de los aeronavegantes, Daniela Pantalone, afirmó que el gremio procura «el diálogo con el Gobierno, pero no se lo escucha», y explicó que el conflicto en el sector se generó ante «la aplicación de las políticas aerocomerciales oficiales, que provocan verdaderos problemas en todas las compañías y no solo en una».
Los aeronavegantes protestaron en el hall central del sector C del Aeroparque metropolitano y entregaron volantes a los pasajeros contra «la crisis de la actividad aerocomercial», aunque las acciones esta vez no afectaron los vuelos, como sí había ocurrido en los últimos días.
«El gradual reemplazo de trabajo argentino por variantes de extranjerización está en marcha, lo que a mediano plazo perjudicará y mucho a los pasajeros. La aerolínea nacional llega a más de 25 destinos del interior, los que quedarían de forma automática desconectados bajo la lógica de la mera rentabilidad», afirmó el texto entregado.
Brey puntualizó que Avianca Argentina «no opera desde hace más de un mes; los empleados no perciben sus salarios desde hace tres meses, tampoco el aguinaldo y, ahora, la firma solicitó el concurso de acreedores».
También, indicó que Andes Líneas Aéreas «devolvió aviones y produjo despidos y, hace nueve meses paga salarios en cuotas, en tanto Sol también desapareció, lo que indica una realidad de crisis en todo el sector».
El dirigente sindical enfatizó que «las empresas que vienen a hacer dumping cobran los pasajes al valor de una entrada de cine desde que el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, quitó el piso de la banda tarifaria», por lo que -aseguró- «hay compañías que compiten con precios que no cubren los costos operativos, lo que naturalmente provoca esa crisis».
Se encadenó a un portón para cuidar la vida de su hija
Ludmila Terreno sufre desde sus 20 meses de vida las consecuencias de vivir en la pampa sojera: le detectaron glifosato en la sangre, lo que le generó severas complicaciones de salud. Harto de los tiempos de la justicia, su padre se encadenó a un depósito de agrotóxicos vecino para que deje de funcionar.
Ludmila Terreno está cerca de cumplir los cuatro años. A sus 20 meses de vida le detectaron un mal que aún los médicos no pueden definir con precisión. Lo que sí saben es que tiene glifosato en sangre, que han debido hacerle ya tres transfusiones, y que la pequeña, que este año comenzó el jardín de infantes, debe utilizar barbijo para circular por el pueblo. Lo que su familia sospecha, y la justicia le dio la razón en forma preventiva, es que el depósito de agrotóxicos de la firma José Pagliaricci e Hijos situado a menos de 50 metros de su casa es la causa de su padecimiento.
En noviembre de 2017, debido a la deshidratación que manifestó asociada a un cuadro de vómitos severos “Ludmila tuvo un episodio de desmayo en el patio de la casa. Sus padres la llevaron a un centro de salud cercano donde le detectaron glifosato en sangre. Estuvo muy complicada de salud, luego la trataron en el Hospital de Niños de la ciudad de Santa Fe y según los especialistas, es la contaminación por agrotóxicos la principal causa del cuadro. Los médicos también advirtieron la posibilidad de que sufra leucemia”, señala la abogada que desde hace un mes patrocina a la familia.
“En el medio del pueblo de Bernardo de Irigoyen está este depósito de agroquímicos y plaguicidas -entre otros-, a muy pocos metros de la casa de la nena, y la familia entiende que es lo que ha generado la toxicidad que Ludmila tiene en su torrente sanguíneo”, explica la letrada. “Nosotros estamos evaluando iniciar una acción de daños y perjuicios, para lo cual un profesional está elaborando un diagnóstico de la niña. Independientemente de eso, intervenimos para hacer cesar el daño, para impedir la utilización de ese depósito de agroquímicos mediante una acción preventiva, que es una acción nueva que nos otorga el Código Civil de la Nación ahora. A través de esta acción frente al Tribunal de Responsabilidad Extracontractual Nº 4 de Santa Fe la jueza determinó inmediatamente -por la historia clínica de la menor y por un informe de la comuna-, la clausura preventiva por el término de 3 meses, sujeto a que el Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio provincial se expida sobre las condiciones del edificio y su ubicación”.
Pese a la disposición judicial de clausura, la familia denuncia que el galpón se sigue utilizando. Esta semana, Waldo Terreno, el padre de la niña, se encadenó frente a la puerta del galpón para impedir su funcionamiento. “El siente que la Justicia es muy lenta. Ellos hicieron todos los pasos que la ley prevé y con los instrumentos que provee el Estado. Luego de hacer cinco denuncias penales, nunca consiguieron nada. Hace un mes vienen conmigo y comenzamos a trabajar pero, a pesar de que ahora creo que la jueza actuó con celeridad, los tiempos de la justicia son muy lentos para la población. Él entendió que había una suerte de burla a la salud de la niña. Desesperado por lo que le está pasando a tu hija, vos podés hacer cualquier cosa. Mi consejo fue que cesara en esa actitud, que puede perjudicarlo”, explica la abogada, explicitando que Waldo depuso su acción.
“Lo que estamos haciendo son acciones cautelares preventivas para hacer cesar el daño. Queremos parar esto. Nosotros estuvimos haciendo una constatación judicial en el galpón durante dos horas y media y estuvimos descompuestos, mi socio y yo, casi nueve horas, hay un terrible olor y mucha toxicidad dentro del galpón, se ve que no cumple con ninguna de las condiciones de seguridad que debe tener”, concluyó la defensora.
Un entramado de silencio, complicidades
Los pueblos inmersos en la zona de sacrificio en que se ha tornado la pampa húmeda, una prolífica productora de commodities, son apenas un accidente para los capitales que manejan el agronegocio. Sus habitantes se dividen entre víctimas y silenciosos cómplices que dependen de que la rueda siga funcionando para obtener su sustento.
Cómo en el caso de Fabián Tomasi, que se hizo mundialmente conocido, ser parte de la rueda no te excusa de sufrir las consecuencias. El trabajador de Basavilbaso, Entre Ríos, durante años hizo tareas de carga y bombeo en una empresa de fumigación aérea, y la exposición a los agrotóxicos le provocó una polineuropatía tóxica severa y atrofia muscular generalizada hasta morir.
“Hay muchos intereses económicos, muchos intereses creados”, describe la letrada. “En la legislación de Santa Fe, la ley provincial 11.273 es la que regula el uso de productos fitosanitarios, establece que el Ministerio de Agricultura es el órgano de aplicación que convenia con los municipios para disponer el uso cauteloso de este tipo de material. Lo que pasa es que fallan los órganos de control. La comuna tiene poder de policía para clausurar el galpón y no lo hizo. Debimos recurrir a un juzgado para hacer cesar ese daño”.
“Hay mucha gente con miedo a hablar. Son localidades chicas cuya economía local depende de estas cuestiones de la soja y del trabajo agrícola y la gente, para cuidar su trabajo, no habla. Tuve testimonios de vecinos que me dijeron que los días de calor o mucho viento no se soporta el olor. Este galpón no es el único lugar que acopia agrotóxicos, las mismas cooperativas locales tienen depósitos enormes de glifosato en el medio del poblado, y esto se replica pueblo a pueblo. La comuna tiene elementos para impedir esto y no hace nada”. Una pincelada de realidad en el mar de soja.
Una herramienta legal
La abogada nos deja una pista para accionar en defensa de la salud. “La reforma del Código Civil nos permite interponer acciones preventivas, que son como una medida cautelar, para hacer cesar inmediatamente el daño y darle intervención a los organismos provinciales para que se expidan si eso puede seguir funcionando o no. Antes vos tenías que ir directamente a una acción por daños y perjuicios”, un trámite más difícil y con tiempos dilatados.
Cabe recordar que en Santa Fe, la citada ley 11.273, llamada ley de fitosanitarios, aprobada por unanimidad contra la salud del pueblo santafesino, propone 500 metros libres de fumigaciones terrestres y 1.000 metros de aplicación área alrededor de las zonas urbanas, pero deja abierta la posibilidad de que cada municipio o comuna pueda modificar las distancias mediante una ordenanza… o aún sin ella. Así las distancias se redujeron en más de la mitad de las localidades, con mínimas de 0 a 100 metros. Serán muchas las acciones preventiva a interponer.
Los problemas laborales en el territorio, las mujeres y los jóvenes

La tasa de desocupación a nivel nacional del primer trimestre de este año (10,1%) pondera situaciones que son aún más graves en ciudades como Ushuaia-Río Grande, Rawson-Trelew, los partidos del Gran Buenos Aires y Gran Rosario. Compartimos un informe difundido por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPPyP) que además da cuenta de cómo golpea el desempleo en las mujeres y en los jovenes. Por RedEco
En el informe elaborado por Ana Rameri se presentan elementos para mostrar que la tasa de desocupación de dos dígitos (10,1%) que exhibiera el primer trimestre del 2019, manifiesta sus picos más relevantes en los aglomerados de Ushuaia-Río Grande (13,0%); en los partidos del Gran Buenos Aires (12,3%); en Rawson-Trelew (12,3%) y en el Gran Rosario (11,7%).
No obstante, al considerar la evolución interanual de la tasa de desocupación, se observa que la región en la que más creció fue en Cuyo (+ 52,5%), seguida por la región del Noroeste (+39,7%).
En lo relativo a la tasa de empleo, la mayor proporción de población ocupada la exhibe la Ciudad de Buenos Aires (51,6%), en tanto Formosa presenta la menor tasa del País (33,6%). Al observar la evolución interanual sigue siendo el Gran Buenos Aires quien exhibe un ligero aumento de la tasa de empleo. En tanto el promedio de los 31 aglomerados urbanos (-0,2%) cae por el impacto que en términos del deterioro del empleo se observa en el Noreste, en la Región Pampeana y en la Patagonia.
La desocupación encubierta que en promedio se ubicó en el 17,5% manifiesta su pico más importante en Salta (25,2%) y exhibe su menor expresión en el Gran Resistencia (2,1%). Si consideramos la evolución interanual el mayor crecimiento de la desocupación encubierta se observa en la Región de la Patagonia (+46,0%) y en Cuyo (+29,9%).
El análisis muestra también que al observar la situación laboral desde la perspectiva de género se observa con claridad la menor posibilidad que tienen las mujeres a la hora de enfrentarse con el mundo laboral, de disponer de mayor cantidad de horas de participar en el mismo habida cuenta de la necesidad de conciliar la jornada de trabajo productivo con el tiempo dedicado al trabajo reproductivo.Esto explica por qué la tasa de empleo para los hombres es del 63,4%, mientras para las mujeres es del 43,5%.Respecto a la desocupación la brecha entre ambos es menos relevante: mientras el 9,2% de los varones están desocupados, el 11,2% de las mujeres activas están en situación de desempleo.
Al incorporar el corte por edad se agrega una nueva condición de vulnerabilidad laboral: ser joven. Para este grupo las chances de tener empleo son menores y la amenaza de la desocupación es mayor durante los primeros tres meses del 2019 la desocupación entre los varones jóvenes fue del 18,5% mientras que en las mujeres trepó al 23,1%. Es decir, una de cada cuatro mujeres jóvenes es desocupada.
Envio:RL









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