20 de octubre de 2019

TROPEL 3 del 20.10.2019.

20 de octubre de 2019
El Presidente encabezó la "Marcha del millón" pero la concurrencia estuvo lejos de eso
Macri en su ceremonia del adiós en el Obelisco 
Fue el cierre de las marchas del "Sí se puede". Repitió sus consignas de siempre y las críticas al "dedito" y al "atril". Hoy se juega la carta del debate.
Por Fernando Cibeira
Con encuestas que  le auguran un panorama sombrío para el domingo que viene, el presidente Mauricio Macri encabezó ayer la llamada "Marcha del millón" en el Obelisco porteño, la carta que se jugaba para revertir la elección. "No nos vamos a quedar callados viendo cómo nos roban el futuro", dijo desde el escenario, en un discurso repetitivo en eslogans y desprovisto de novedades.  La concurrencia estuvo lejos de la cifra convocante y en cuanto a su composición terminó confirmando que Macri principalmente mantiene el apoyo de lo que siempre fue su principal sostén, un sector de la clase media urbana, habitualmente refractaria al peronismo. A eso se le puede agregar lo que habitualmente se conoce como "el campo", de lo que ayer, sin embargo, no se vio mucho. "El domingo 27 es la elección real y no es cualquier elección: es la que define el futuro por muchos años", subrayó Macri. La marcha del "Sí se puede" con la que recorrió el país le sirvió para darle algo de músculo luego de la paliza de las PASO, pero los sondeos conocidos aseguraron que no le sumó votantes sino que consolidó su núcleo duro, que tuvo ayer su acto autocelebratorio. 


"No podemos repetir la historia una y otra vez", dijo Macri, acompañado únicamente por su mujer Juliana Awada y su compañero de fórmula Miguel Angel Pichetto. La dirigencia de Juntos por el Cambio, desde la gobernadora María Eugenia Vidal hasta la ministra Patricia Bullrich pasando por los radicales Gerardo Morales, Mario Negri y Martín Lousteau, siguieron el discurso desde abajo, mezclados con la gente. Las palabras de Macri levantaban entusiasmo cuando iban dirigidas contra el kirchnerismo. "Ya lo vivimos muchas veces, con deditos, con atril, con canchereada, con soberbia, con esa forma de concebir el poder que muchos argentinos rechazamos. ¡Basta de eso!", insistió, volviendo al cierre del debate del domingo pasado. "¡Que vaya presa!", fue un cantito que surgió espontáneamente. Un muñeco inflable pequeño con un dibujo de Cristina Kirchner con traje a rayas fue una de las atracciones. La gente le pegaba o se sacaba fotos con él. 
Se había anunciado "un discurso largo y de contenido federal", pero en Mauricio Macri no hubo ni lo uno lo otro. Tampoco un análisis histórico, ni propuesta a futuro, ni algo más o menos sustancial. Llamativo, dado que se trataba de la convocatoria más ambiciosa realizada por el oficialismo. Una de las pocas cosas que se escapó de las consignas de siempre fue las preguntas que lanzó a la gente para que le responda. ¿Creemos que hay que decirle basta a la impunidad? ¿Creemos que la justicia tiene que ser independiente? ¿Creemos que se pueden hacer políticas sociales sin clientelismo? Fueron algunas de varias. La gente respondía "Sí" pero de cada una se podría acotar alguna cosa. Sin ir más lejos, a propósito del clientelismo, el viernes la justicia ordenó suspender el pago de subsidios que distribuían punteros y candidatos macristas. 
El "Sí se puede" y el "Mauricio la da vuelta" fueron los estribillos repetidos hasta el infinito por parte una tribuna poco creativa. "Ese 24 de agosto cuando salieron a la calle a decirme que no estaba solo", recordó Macri esa movilización a la Casa Rosada, que inspiró la de ayer. "Y hoy estamos acá para decirle que ustedes no están solos", agregó. También aseguró que "siempre los voy a defender", lo que podría interpretarse como un anuncio de su continuidad en la arena política en caso de derrota. 
Sísepuedismo
"Vamos a esperar unos minutos más, hay mucha gente que está llegando desde el norte y desde el sur", anunciaron por los parlantes pasadas las 18. Pero no había cambiado mucho el panorama cuando el acto arrancó a las 18.30 con un saludo de Horacio Rodríguez Larreta. Era nutrida la presencia por el carril central de la 9 de Julio hasta Viamonte. En cambio, tanto por Cerrito como por Carlos Pellegrini se podía transitar por tranquilidad hasta a una cuadra del escenario. Cuando se lanzó la convocatoria por las redes sociales, se la buscó equiparar con el cierre de campaña de Raúl Alfonsín en 1983. También en la 9 de Julio, pero con el escenario mirando hacia el sur, aquello fue una marea humana que hoy parece imposible de repetir. Pero lo de ayer quedó muy lejos.  Hubo réplicas mínimas del acto en el interior y algunas ciudades del exterior.
"Estamos convencidos que Mauricio la da vuelta, ¿no es cierto?", preguntó Larreta para que arrancara el cantito pero no pasó, así que tuvo que empezar a cantar él. Subió junto a su compañero de fórmula Diego Santilli y sus respectivas esposas. Uno que había pasado antes fue el secretario de Medios Públicos, Hernán Lombardi, quien contó que había mucha gente sobre avenida Corrientes, cosa que alivió a quienes esperaban y no veían a su alrededor el panorama que habían imaginado. "Yo pensé que iba a estar de gente hasta avenida Libertador, pero mirá, acá no hay nadie", le comentaba un marido a su mujer, en Pellegrini y Tucumán. Incluso, daba el café take away enfrente y caminar tranquilo. Del otro lado, en Cerrito, estaba un poco más concurrido porque la UCR y el PRO habían colocado mesas para anotarse para fiscalizar la elección. Muchos luego circulaban con el cartelito de voluntario. 
"Lore, quedate ahí que te saco con el Colón detrás", le pedía una señora a su hija mientras la inmortalizaba con la bandera argentina con el hashtag convocante #SíSePuede a 200 pesos la de tamaño mediano. En la esquina se repartía un merchandising gratuito de banderitas argentinas de plástico y calcos. Un problema fue la falta de señal para subir las fotos al Instagram, un lamento que se escuchaba por todas partes. Además de las muchas banderas argentinas, sólo se vieron algunas de Venezuela. Los carteles, muchos, hablando de república y democracia. "Ningún país normal del mundo vota como el 75 por ciento de los presos", sostenía una pancarta una chica con anteojos de sol. Su pareja levantaba otro: "Con Vidal contra la corrupción". 
En eso apareció Patricia Bullrich caminando por 9 de Julio, rodeada de un grupito de seguidores. "Vamos Patricia, le podés prestar ovarios a unos cuantos", le gritó un hombre. Pasó bastante desapercibida. Vidal también eligió el llano. En la primera fila detrás del vallado, aceptó un pañuelo celeste que se ató a su muñeca. Se vendían pañuelos celestes por las dos vidas, que algunos compraban junto al amarillo del PRO o el blanco de Juntos por el Cambio. Pañuelos verdes no se veían.
Desde el escenario fue pobre lo que le ofrecían a la gente. Más allá de la aislada arenga disfónica de Lombardi, no hubo ni discursos ni grupos musicales. Había pantallas a cada cuadra y la diversión era levantar las banderas al paso del dron. "Sí, que nos enfoquen para que no digan que no hay nadie", era el reclamo. Pese a la demonización propiciada por el macrismo, se veían micros tanto en dirección norte como sur. También se vendían choripanes.
El último acto
Aunque todavía quedan días de campaña por delante, claramente lo de ayer fue el clímax de la campaña de Juntos por el Cambio, justo un día antes del debate. Cerca del Presidente aseguran que se verá un Macri más al ataque. "No caigamos otra vez. No aceptamos que quienes destruyeron el país ahora nos digan con el dedo en alto que ellos son los que saben. ¡Por favor!", insistió en un tramo de su dicurso que luego subió a las redes sociales. El dedo índice de Alberto Fernández parece destinado a ocupar un lugar central en el cierre de la campaña, dada la orfandad de propuestas del oficialismo. "No dejemos que nos hagan abandonar nuestros sueños, es lo más lindo que tenemos", fue alguna de las frases de Macri. Pese a que ya no talla como antes, la prédica vacía de Jaime Durán Barba continúa siendo la marca en el orillo del macrismo. "Ahora que se ponga las pilas. Que le pase la aspiradora al bigotín", le decía un señor a su mujer mientras iba por Lavalle rumbo al Bajo. Los que lo rodeaban caminaban en silencio, rumiando sus dudas. 
Fuente:Pagina12
Las cosas del Poder 
En la recta final, Alberto F. apunta a denunciar la "tierra arrasada" que deja Macri
En el equipo del candidato del FdT ya están evaluando cómo negociar y ordenar la transición luego del 27 de octubre. La preocupación por la situación económica y social.

Por Gimena Fuertes - @gimenafuertes
20 de Octubre de 2019
Comienza la recta final hacia la elección que definirá el camino entre la profundización del modelo económico y social que Mauricio Macri quiso instaurar en el país y la propuesta del peronismo unido detrás de la figura de su candidato, Alberto Fernández. La provincia de Buenos Aires y el norte del país, ambos territorios donde el Frente de Todos pisa fuerte, serán las últimas postas antes de la veda electoral. La foto que escenifique el final de esta histórica contienda mostrará al candidato en Mar del Plata junto a los otros dos grandes protagonistas de la campaña: Cristina Fernández y Axel Kicillof.
La última semana comienza este domingo con el debate presidencial. Si bien el candidato había despotricado varias veces contra esta instancia, la evaluación positiva de los resultados que tuvo su performance sirvió para sumar confianza en el equipo de campaña, desde donde difundían los resultados de la evaluación que hicieron algunas consultoras. En esos sondeos Alberto F. quedó posicionado primero al evaluar las formas pero también el contenido.
El lunes hará su primera parada en la provincia de Buenos Aires, ya consolidado bastión del Frente de Todos. Visitará Bahía Blanca y Olavarría con el candidato a diputado Sergio Massa, en donde mantendrá reuniones multisectoriales con sindicatos y empresarios. En Bahía Blanca apoyará al candidato local Federico Susbielles, que se enfrenta al actual intendente macrista y candidato de Juntos por el Cambio Héctor Gay. Según evalúan desde el FdT, la contienda está peleada y hay posibilidades.
En tanto, el martes Fernández recibirá en sus oficinas de San Telmo a un grupo de artistas e intelectuales que apoyan su candidatura.
El miércoles viajará a Resistencia, Chaco, donde acaba de ganar el candidato del FdT Jorge Capitanich, con quien se reunirá junto al actual mandatario Domingo Peppo y todos los gobernadores peronistas del NEA y del NOA. Allí el único orador será Alberto F. ya que CFK estará acompañando ese mismo día en La Plata a Kicillof y a la candidata a intendenta Florencia Santout, quien compite contra el actual intendente Julio Garro.
Cristina Fernández tuvo la más entrecortada campaña política de todas las que protagonizó. Las actividades quedaron agendadas entre los viajes a Cuba para cuidar de su hija Florencia. Con su libro bajo el brazo encaró por su cuenta la tarea de fidelización de los propios, pero también participó de los actos con el candidato a presidente.
Ambos integrantes de la fórmula subirán al escenario el jueves en Mar del Plata, junto con Kicillof, para cerrar la estrategia proselitista y apoyar la candidatura de Fernanda Raverta que, de ganar, le quitaría un bastión importante a Juntos por el Cambio. Sin embargo, la disputa está complicada para el FdT debido a que no se pudo sellar la unidad, fórmula peronista que dio probados resultados este año. Es que Gustavo Pulti fue con un sello aparte, Acción Marplatense, y eso, según evalúan, dividió el electorado.
Además de la buena evaluación del debate, las encuestas de intención de voto también provocan sonrisas de satisfacción en el comando albertista. Los lugares donde mejor mide son el norte del país, la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Mendoza, donde el FdT sufrió un golpe electoral a nivel provincial. Los sondeos de opinión muestran una brecha amplia por sobre el presidente.
También caracterizan que desde el espacio peronista se logró imponer una agenda de temas y propuestas. El pacto social y el programa contra el hambre fueron los grandes tópicos a los que se les sumaron la federalización del Estado y la regionalización de la economía.
La tranquilidad que aportan los números sobre el resultado no disipa el desasosiego que despiertan las variables económicas con las que espera encontrarse Fernández, si llega a la Casa Rosada el 10 de diciembre. En las oficinas de la calle México cuentan que el candidato atraviesa una mezcla de tranquilidad por el resultado electoral, pero a la vez de enojo con "la gira despedida" del presidente.
Es que según evalúan, "todo está tres veces peor de lo que dicen que está". Y si bien esperan un diálogo que viabilice la transición de manera un poco más fluida que la que  tuvieron Cristina y Macri en 2015, tampoco especulan sobre qué forma tomará. De hecho, este sábado Fernández dijo que "Macri no tiene idea de lo que pasa en su gobierno. Tiene un nivel de ignorancia llamativa y habla de cosas que no son verdad". "No hablo más con él porque me cansé de que mienta y diga que las cosas las acordaba conmigo", relató en declaraciones radiales. "Les digo a todos los argentinos que vamos a cambiar las prioridades pero que el escenario es muy complejo y no es fácil. No nos dejan un jardín de rosas. Nos dejan tierra arrasada". "Le pediría a Macri que no se olvide de que es presidente, de que mientras está en caravana la Argentina sigue perdiendo 100 millones de dólares diarios de reservas", dijo, en tono severo. Es que si bien Fernández siempre incluyó la crítica al presidente dentro de su esquema de campaña, esta última semana el señalamiento será más contundente, tal como se vio en el debate del domingo pasado, cuando, en todas sus intervenciones, el peronista dijo que "el presidente no conoce" o "no entiende". Fuente;TiempoArgentino

Elecciones y propuestas
Trabajadores y referentes de Todos se reunieron para elaborar un plan para poner de pie a la ciencia y la tecnología 
Trabajadores del ex ministerio que el macrismo ajustó y dirigentes del Frente de Todos, como Dora Barrancos y Roberto Salvarezza, entre otros, participaron de un encuentro organizado por ATE MINCYT para aportar a la elaboración de políticas públicas para un "modelo de desarrollo" en la Argentina que viene.
Volver a poner de pie al Ministerio de Ciencia y Tecnología (MinCyT), encontrar un lenguaje común para que el conocimiento llegue a las pymes, lograr mecanismos de comunicación para que las ideas no mueran en un paper científico y llevar a cabo un plan de desarrollo nacional. Esos fueron algunos de los temas que se discutieron en una interesante mesa organizada por ATE MINCYT con trabajadores del ex ministerio, de la que participaron referentes de ciencia y tecnología del Frente de Todos, como Dora Barrancos, Ana Franchi, Roberto Salvarezza y Carlos Gianella. Se habló de políticas públicas y el rol de los trabajadores de la ciencia y la tecnología en la Argentina que viene.

“Hemos luchado contra las políticas de devastación que llevaron adelante en el Conicet o el vaciamiento de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica”, señaló al comienzo Gustavo Olmos, delegado de la Junta Interna de Ate en el MinCyT y anfitrión del conversatorio que convocó a más de un centenar de trabajadores en el emblemático Centro Cultural de la Ciencia.

Por su parte, Salvarezza, diputado nacional y ex titular del Conicet Salvarezza, sostuvo que “el científico es un sistema que costó hacer crecer y en poco tiempo vimos caer". Y agregó: "Si seguimos así no va a haber ni secretaría de ciencia y tecnología”.

“Este año hemos tenido la mitad de postulantes que el año pasado”, aportó Franchi, mientras que para Gianella “es importante cambiar la cultura de aislamiento y lograr la articulación del MinCyT con áreas de innovación”.

En otro segmento del encuentro, Barrancos, candidata a senadora nacional por el FdT y ex integrante del directorio del Conicet, anticipó que "volver a tener ciencia y tecnología va a ser un síntoma de soberanía y desarrollo”.

La primera en exponer fue Franchi. “Lo que nos pasó estos cuatro años lo tenemos en la piel,” dijo en su análisis del gobierno de Cambiemos la doctora en química e investigadora del Conicet. Y lanzó un contundente análisis: “Desde 2016 peleamos por los jóvenes que se quedan afuera de la carrera de investigador. La situación se ha ido agravando cada vez más. Hoy hay laboratorios que mantienen vivos a sus animales con plata que ponen los propios investigadores de sus menguados salarios. ¿Qué futuro se les ofrece a los jóvenes? -se preguntó-, porque  les ofrecemos un camino que lleva a Ezeiza o a producir cerveza como emprendedores”.

Franchi fue muy clara para ilustrar el impacto de este retroceso. “Tenemos salarios indignos, con becarios y empleados por debajo de la línea de pobreza. Este año hemos tenido la mitad de postulantes que el año pasado, es un dato muy terrible que significa una disminución en el interés, porque ya no ven a la carrera científica como sinónimo de futuro. Incluso muchos científicos que a partir de 2004 regresaron al país por el programa Raíces, deben estar arrepentidos", explicó.

Y con vistas al futuro, remarcó: “Creo que, más allá de sus papers científicos, es fundamental que los investigadores se sumen a la solución de los grandes problemas nacionales, y las urgencias como el hambre y el regreso de las enfermedades del siglo XIX, que creíamos desaparecidas.”

Por otra parte, Gianella indicó que “el conocimiento estuvo fuera del interés de este gobierno que ha sido un enorme fracaso y chocaron contra una pared. Y sintentizó: "La pregunta es cómo reconstruimos, por dónde empezamos. Qué sentido tendrá el Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva, qué contribución puede hacer la ciencia y la tecnología para el desarrollo".

El secretario de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional del Oeste hizo un resumen del concepto de “desarrollo”, que nació en los años 60 vinculado al factor de inversión. Y a partir de los años 80 se complejizó y se incorporó el factor del conocimiento.

“El conocimiento es central. No solo en cuanto a que hay que generarlo y hacerlo circular, es también fundamental la articulación. La articulación es clave para la reconstrucción. Poner al conocimiento al servicio del desarrollo. Por eso es importante cambiar la cultura de aislamiento y lograr la articulación del MinCyT con otras áreas de innovación y desarrollo (i+D) y otros organismos provinciales y municipales”, sostuvo Gianella.

“La globalización es difícil de enfrentar negándola”, agregó, y señaló que “exige mejorar las condiciones de competitividad, aplicando innovación y conocimiento, pero entendiendo que el conocimiento no se compra, ni tampoco son trasladables los modelos de desarrollo", ya que "cada país tiene su propia forma, no hay recetas" y hay que "dejar de ser objeto del desarrollo de otros y ser sujetos de desarrollo" porque se necesita "un plan que se base en nuestro conocimiento".

Salvarezza destacó que el sector tiene "la promesa firme de Alberto Fernández de volver a tener un Ministerio de Ciencia”. Señaló que esto es “muy importante en lo simbólico, porque su degradación a secretaría, también fue simbólica”. “Volver a tener el MinCyT tiene que ver con la reconstrucción de todo el sistema de ciencia y tecnología”, dijo.

También recordó que luego del debate de los candidatos a presidente, “el Conicet le respondió a Macri, el debate presidencial desenmascaró las mentiras, la manipulación y los engaños de estos años". 
Fuente:PoliticaArgentina



Elecciones 2019: el lunes 28 se perfila como la línea de partida, ante el riesgo de un estallido social 

La futura coalición de gobierno se enfrenta a un desafío mayúsculo que no admitirá errores. Además, hay temor por lo que pueda hacer Smartmatic y el exceso de confianza que generó el resultado de las PASO.
Nicolás Lantos 
20 DE OCTUBRE DE 2019
Para anotar en la larga lista de particularidades argentinas: una semana antes de una elección clave, nadie está pensando en lo que suceda ese domingo sino que la expectativa está monopolizada por lo que pase al día siguiente. El lunes 28 asoma en el horizonte como la línea de llegada de este largo esfuerzo de casi cuatro años. La sociedad argentina llega con la lengua afuera. El cuarenta por ciento de las personas que viven en este país, sufriendo a diario privaciones indignas e innecesarias. Pero también los empresarios, que en su mayoría salieron perdidosos de este experimento en el que tanto habían puesto, tal como quedó claro durante el último coloquio de IDEA, tan devaluado que no asistieron ni Alberto Fernández ni Mauricio Macri, quien en cambio eligió hacer una desangelada call ante una sala semivacía.
El problema es que esa marca en el calendario no es una línea de llegada sino más bien lo opuesto. A partir de esa mañana, cuando se despeje la resaca propia de los festejos de unos y las penas de otros, las cosas estarán en manos del nuevo presidente. Cuarenta y cuatro días antes de que el pase de mando se haga efectivo, según prevé la ley, el nuevo mandatario tendrá la responsabilidad de terminar de inmediato con el vacío de poder que se instaló en el país la noche del 11 de agosto, cuando Macri mandó a dormir a los argentinos sin reconocer el contundente diagnóstico de situación que le habían dado las urnas. No se puede pedir a la sociedad que espere un mes y medio más: para muchos argentinos es cuestión de vida o muerte, sin metáforas. Tampoco es razonable darle semejante ventaja a quienes ya comenzaron a conspirar para poner condiciones al gobierno entrante.
Esta semana vimos imágenes de violencia urbana en Barcelona, Culiacán, Santiago de Chile, Hong Kong y Quito. Cada una de ellas con sus propios motivos, todos diferentes, pero que marcan, con sus postales similares y simultáneas en las pantallas que miramos a diario, una tendencia global de impotencia gubernamental y ruptura de los lazos de representación. En la Argentina, la memoria de heridas sociales del pasado que aún no cerraron, el trabajo territorial de organizaciones sociales y políticas, intendentes y gobernadores, y el horizonte de un cambio próximo de dirección contuvieron hasta ahora los desbordes. El riesgo no está extinto para nada. Durante esos cuarenta y cuatro días en el limbo, con las fuerzas de seguridad aún bajo las órdenes de Macri y Patricia Bullrich, cualquier chispazo puede terminar en tragedia.
Y estamos parados sobre un magiclick gigante. El lunes los mercados abrirán al alza, empujados por la brecha creciente entre el dólar oficial y los tipos de cambio paralelos, por la cercanía a los comicios y porque quienes jugaron a la timba estos cuatro años buscarán maximizar ganancias antes de que se acabe el curro. Los medios, seguramente, dirán que es culpa de algo que diga o deje de decir el candidato del Frente de Todos esta noche en el segundo debate. Las chances de que el lunes posterior a la elección haya otro salto de la divisa, como sucedió el 12 de agosto, son altas si no se toman las precauciones correspondientes. Ni Macri, ni el presidente del BCRA, Guido Sandleris, están actuando en ese sentido. El viernes volvió a dispararse la caída de reservas, que ya suma más de cuatro mil millones de dólares desde que Fernández le pidió a Macri que las preservara.
Sin margen para otra cosa, el presidente electo deberá comenzar a gobernar en cuanto se confirme su triunfo. Los equipos del Frente de Todos trabajan con ese objetivo en mente. A primera hora del lunes, Fernández presentará sus equipos, al menos en el área económica, para designar interlocutores con todas las partes y abocarse al diseño del plan social que marcará los primeros meses de su gobierno. Una parte de este trabajo ya se está realizando sotto voce desde hace algunas semanas. Además, buscará darle actividad al Congreso, que durante los últimos dos años permaneció en estado de animación suspendida: antes del diez de diciembre quiere tratar algunos proyectos que ya están en marcha (como la ley de alquileres y la ley de góndolas) y enviar un par de iniciativas más. Sus hombres de confianza en ambas cámaras aseguran que tendrá número para aprobarlas sin problemas.
Hay, en cambio, otra preocupación en las filas del peronismo: a partir de la diferencia contundente que se obtuvo en las primarias, hubo un relajamiento en cuanto al interés que suscitan las irregularidades en el proceso de escrutinio provisorio, a cargo de la empresa SmartMatic. Los apoderados del Frente de Todos aseguran que los resguardos son aún menos que en agosto y temen que Juntos por el Cambio busque enturbiar el resultado para posponer el reconocimiento de la derrota y estirar la incertidumbre. Hace diez días, la juez María Romilda Servini consideró que la contratación de SmartMatic debe ser investigada en el fuero penal, el mismo día que varios cyberactivistas que habían denunciado las fallas de ese sistema fueron detenidos por la Policía Federal con la excusa de que habían participado de una filtración de datos de las fuerzas de seguridad.
El lunes 28, Fernández se encontrará con una madeja de cables rojos y una luz que titila, recordándole que no tiene un segundo que perder si quiere evitar la explosión. No estará solo. Como pudo verse el jueves en La Pampa, encabeza una coalición política de envergadura notable, quizás la más importante que haya encarado un gobierno en Argentina desde 1983. El desafío es de un nivel equivalente y la solidez del armado estará puesta a prueba desde el día uno, por cuestiones endógenas y exógenas. Las herramientas formales con las que contará el Presidente para desarmar la bomba serán escasas y muchas dependen de la voluntad de cooperación de su adversario, que hasta ahora resultó cercana a cero. Lo que le falte, deberá suplirlo con política. No hay excusas: es el reto para el que se preparó toda su vida.
Fuente:ElDestape  

El dólar real se acerca a los $70 y se anticipa más presión sobre el tipo de cambio oficial 
Todos los canales alternativos para conseguir divisas dieron anotaron un salto en la cotización esta semana. El pago de bonos y la cobertura de empresas encabezan las razones de la brecha.
El dólar bolsa (o MEP) cerró la semana a $70,98 y el "contado con liqui" a $73,51, es decir 18% y 22,5% por encima de la cotización del dólar oficial, que terminó a $60 para la compra en la pizarra del Banco Nación. En tanto, los arbolitos en la calle Florida llegaron a pagarlo $65. Se trata de la brecha más alta desde que se liberó el cepo en diciembre de 2015.

Junto con estas brechas vuelven también las discusiones respecto de cuál es el tipo de cambio "real" y cuál está inflado y cuál, por el contrario, quedó atrasado frente a los precios.

Sin embargo, hasta la semana pasada las brechas no pasaban del 4%. La diferencia respecto de las semanas previas obedece a la proximidad de las elecciones y el temor a un nuevo salto del tipo de cambio y también a que el pago de bonos presionó sobre las cotizaciones paralelas debido a la dolarización de las carteras de empresas y también de inversores extranjeros, esto es aquellos que no pueden participar del mercado oficial de cambios.

Como explicó a LPO el economista en jefe de la consultora Seido, Gabriel Zelpo, este viernes vencieron cupones en dólares del Bonar 2037, del Bonar 2025 y también del bono de la provincia de Buenos Aires 2028. Además, el viernes pasado tras el cierre del mercado oficial de cambios se pagaron $43.500 millones de Letras en pesos que se volcaron fuertemente esta semana a los canales paralelos.

Precisamente el desembolso de unos $20 mil millones la semana que viene reeditará la presión sobre el tipo de cambio que se vio la semana pasada.
"El pago de cupones de bonos en pesos es lo que va a marcar la dinámica de las primas de los mercados alternativos al oficial en el corto plazo. El largo plazo es otro tema. Por ahora y antes de las elecciones, lo más factible es que haya presión en todas las primas cambiarias", advirtió Zelpo.

"En este línea también vimos que esta semana cayeron bastante los plazos fijos por una demanda precautoria que apuesta a los vencimientos más cortos y, en una parte, a pasarse a dólares para atravesar las elecciones con mayor tranquilidad", agregó.

Donde también se notó la presión es en el tipo de cambio oficial que cerró a $60, pese al intento del Banco Central por prevenir su suba. Es que aunque este mercado mueva un volumen más acotado desde la imposición del cepo, la brecha con los tipos de cambios paralelos genera incentivos a una mayor demanda de dólares a tipo de cambio oficial y una retracción de la oferta.

Si bien el "bucle" -la versión por más de 10.000 dólares del rulo- se terminó en septiembre, en octubre el ingenio y avidez dieron lugar a un nuevo "bucle" con acciones y sus ADRs o incluso al tradicional "bucle", pero con el riesgo de descalce de 5 días hábiles en operaciones con bonos. Sin dudas, un margen de ganancia del 22,5% menos comisiones invitan a vender dólares en el mercado bursátil para su posterior recompra en el oficial.
Incluso mayor es la brecha si se toman las cotizaciones en las pizarras de los bancos fintech o las casas de cambio online, donde las personas humanas pueden comprar dólares en el mercado oficial pero con un precio menor al del Banco Nación.

"Todo esto, lamentablemente, ya lo vimos. Cuanto mayor es la brecha, mayor es el incentivo al rulo y más se incrementa la demanda en el mercado oficial, lo que tarde o temprano se traduce en mayores controles. Y también genera incentivos por el lado de la oferta: muchas empresas exportadoras de servicios están, por ejemplo, decidiendo liquidar en Uruguay sus exportaciones. No es nuevo", acotó Zelpo. 
Fuente:LPO

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