Resumen Latinoamericano, 27 de agosto de 2020.
El oficialismo en la legislatura de Mendoza, en una mezcla de obsecuencia con sus mandamases e ignorancia sobre el tema, acaba de sancionar una pésima reforma del mecanismo local de prevención de la tortura de la provincia de Mendoza (Ley 8.284).
La reducción de doce (12) a 2 (dos) de los miembros del Comité expresa la intención de sacarse de encima a los/las representantes de organismos de derechos humanos que garantizaban la imparcialidad de este organismo.
El oficialismo necesitaba limar – y lo logró- la presencia de quienes denunciaban, por ejemplo:
• Celdas inmundas, inundadas y con cables de electricidad sin aislación.
• Presos que hacen sus necesidades en bolsas o botellas.
• Condiciones en extremo insalubres de establecimientos carcelarios.
• Violencia extrema en las requisas con daño y lesiones.
• Restricciones a la educación y al trabajo.
• Un sistema de salud absolutamente colapsado.
La representación de organismos de derechos en el Comité Local de Prevención contra la Tortura no causaba ningún gasto porque sus representantes trabajaban -por ley- sin remuneración, pero eran implacables para denunciar el incumplimiento de las obligaciones legales del Estado. Tras la designación en 2019 de un funcionario obsecuente en el cargo de Procurador de la Personas Privadas de la Libertas (ese sí, remunerado), ahora se remata al mecanismo local de prevención de la tortura con la minimización de la representación de los/las únicas personas que van avisitar las cárceles.
La “válvula de escape” de las personas privadas de la libertad ha sido suprimida casi del todo por los fanáticos de la “mano dura”. Ante extremos de crueldad y degradación humana indecibles, totalmente al margen de la Constitución, de la ley y de las sentencias que las han condenado, las personas privadas de la libertad acudían al Comité para que alguien haga algo para que su pena de privación de la libertad se enmarcase dentro de lo legal. Las consecuencias de reducir el número de personas independientes de los intereses de los gobiernos de turno son impredecibles.
En estas circunstancias sólo cabe hacer presente a los responsables de esta reforma regresiva el aforismo que dice: “Siembra vientos y cosecharás tempestades”.
APDH Regional Mendoza, 26 de agosto de 2020
Hallaron muerta en Posadas a Cristina Vázquez
Resumen Latinoamericano, 27 de agosto de 2020.
La Policía de la provincia de Misiones encontró este miércoles sin vida a Cristina Vázquez en su domicilio de la ciudad de Posadas. Había llegado hasta allí por la presentación de su hermana, María Alejandra, que denunció que hacía cinco días que no le contestaba los mensajes ni atendía a los llamados a su puerta. Vázquez pasó presa once años por un crimen que no cometió y por el que fue liberada en diciembre pasado junto con Cecilia Rojas, quien estuvo tras las rejas 14 años. Ambas habían sido condenadas por el crimen de Erselida Lelia Dávalos, de 79 años.
Vázquez tenía 38 años y había sido condenada por el crimen de la anciana, pero la Corte Suprema ordenó su liberación a fines de 2019, ya que la justicia provincial no había respetado el debido proceso y no había fundamentos para condenarlas.
La defensa de las dos mujeres logró que el máximo tribunal aceptara un recurso de queja y que anulara la sentencia. “Yo quiero que esta causa, que estos once años que estuve presa siendo inocente sirvan para que los jueces, la Justicia misionera y la del país cambien, que simplemente hagan lo que tienen que hacer, que cumplan con la ley, con la Constitución y los códigos”, había afirmado Vázquez al recuperar la libertad.
Los policías fueron a su casa acompañados por la hermana. También estaban presentes el médico de turno, un miembro del gabinete Psicológico de la Comisaría de la Mujer y el cura Alberto Barros, titular de Cáritas en Posadas, con quien trabajaba Cristina después de haber sido liberada. Cuando entraron en el domicilio, descubrieron el cuerpo cerca de la puerta. Las primeras presunciones apuntan a un suicidio.
En el momento de salir de la cárcel, Vázquez sostuvo que ella y Rojas fueron condenadas por «ser mujeres y por no tener recursos, por ser pobres, por no poder pagar un abogado». Ella misma contó su historia a este diario tras su liberación.
La odisea de Vázquez y Rojas
La dramática historia comenzó el 27 de julio de 2001, cuando Erselida Dávalos de Insaurralde fue asesinada a golpes en la cabeza, presuntamente con un martillo, en su casa de la ciudad de Posadas. La víctima era jubilada del Poder Judicial de Misiones. Su mucama encontró el cuerpo un día más tarde.
Los investigadores concluyeron que el crimen había ocurrido durante un robo, y que se habían llevado dinero y joyas, si bien las puertas y ventanas no habían sido violentadas.
La pesquisa llegó a Rojas por una mujer que aseguró haber visto a Ricardo Jara, pareja de la mujer vendiendo pertenencias de Dávalos. A Vázquez la arrestaron por ser amiga de la pareja y vecina de la víctima.
Los tres, Vázquez, Rojas y Jara, recibieron una condena a prisión perpetua en 2010. Vázquez siempre sostuvo que estaba a ocho kilómetros del lugar en el momento del asesinato y nunca hubo pruebas concretas de su participación.
El CELS sostuvo que la testigo que los incriminó declaró una vez en la investigación y nunca más se la llamó. De hecho, no se presentó en el juicio y las joyas nunca aparecieron.
Tras la confirmación del fallo por parte del Superior Tribunal de Justicia de Misiones, llegó la apelación ante la Corte, que ordenó la libertad de las acusadas en un fallo en el que cuestionó la condena y la investigación.
El caso de Vázquez fue denunciado en el documental Fragmentos de una amiga desconocida, de la directora Magda Hernández. Disponible en: Cine.ar
Fuente: Página 12
Las relaciones con China: Taiana, obras que faltan y el ejemplo de Sáenz Peña
Resumen Latinoamericano, 27 de agosto de 2020.
El senador y ex canciller Jorge Taiana insistió en la necesidad de adherir a la Iniciativa La Franja y la Ruta porque redundaría en “obras que necesitamos, tenemos en infraestructura un déficit de décadas, y podemos definir con China cuáles son nuestras prioridades a conversar”.
Agregó: “Uruguay, Bolivia y Chile, tres de nuestros países limítrofes, ya adhirieron además. Debemos hacerlo en perspectiva de integración regional y desarrollo productivo”.
Durante una entrevista con el programa radial Voces del Mundo, contó que el Partido Justicialista “inició este camino de adhesión a esa iniciativa (BRI, por su sigla en inglés) que deberá recorrerlo todo el gobierno”, que integran otros sectores del Frente de Todos.
El PJ, recordó, acaba de tener varios encuentros con el Partido Comunista chino donde se habló de este y otros temas, como la lucha contra la pobreza.
Respecto de la BRI, dijo que abriría oportunidades para Argentina y que 19 países de Latinoamérica ya adhirieron. “Firmar un convenio así abre varias cosas después, es el proyecto de infraestructuras más grande del siglo XXI”, comentó, antes de anunciar su apoyo a la continuidad de obras de inversiones chinas como las represas de Santa Cruz, la cuarta central nuclear y “en Senado trataremos el ingreso al BAII (Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura) que ya se aprobó en comisión” hace unos días.
Sobre si esa relación con China puede generar tensiones con Estados Unidos, mantuvo “la postura que hace un siglo siguiera el presidente Roque Sáenz Peña, insospechado de ser peronista (ironizó) ni de izquierda, quien se opuso a la frase ‘América para los americanos’ con otra de ‘América para la humanidad’. Nosotros queremos seguir esa línea soberana, no ser patio trasero de nadie, no pelearse con nadie sino llevarse bien con todos, pero sin dejarse manipular. No dejarse entrampar en un esquema bipolar, además tampoco estamos en una nueva guerra fría, no es así –dijo al programa de Radio Cooperativa-, hay un mundo que viene del unipolarismo, va al multilateralismo y con una potencia en ascenso como China en camino a ser la mayor economía mundial”.
¿Avanza el acuerdo porcino en Santiago del Estero? // Santa Fe quiere megagranjas
Resumen Latinoamericano, 27 de agosto de 2020.
Ámbito Financiero dice que las primeras dos granjas porcinas, con una inversión china calculada en 300 millones de dólares, podría darse en Santiago del Estero. El acuerdo se podría firmar en breve, afirma. También opinaron empresarios y diplomáticos.
Santiago del Estero, Formosa, Salta y Corrientes fueron señaladas ya por Cancillería como posibles pruebas piloto del acuerdo, sobre el cual desestima críticas ambientalistas en términos de desborde o de “convertir a toda Argentina en una factoría de cerdos para China”, como han planteado los más críticos. Por ejemplo, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales Jorge Neme ha señalado que “actualmente la Argentina produce 5 kilos -de carne porcina- de cada 1.000 que se producen en el mundo. Con este acuerdo llegaríamos a 12, mientras que, por ejemplo, España ya produce 38 de cada 1.000 y Estados Unidos 160, por lo tanto estamos lejos de ser una marca de cerdo en el mundo”.
El chacarero Pedro Peretti, ex titular de la Federación Agraria, muestra pos su parte una granja modelo como las que está sugiriendo al gobierno, con un detalle de la “escala ideal”.
Matías de Velazco, presidente de CARBAP, dio por otro lado detalles de las expectativas del sector ganadero acerca de este acuerdo en una reciente actividad organizada por la Cámara Argentina China. Hablo tanto del potencial de las granjas como de los desafíos y temores, en especial sobre el origen de las nuevas cerdas madres y sobre el impacto en los precios internos.
Y el ex embajador argentino en Beijing Diego Guelar habló del tema con el programa Bichos de Campo.
Asimismo, como informáramos hace unos días, también hay dos frigoríficos de Santa Fe que negocian con empresas chinas de Chongqing posibles acuerdos en este mismo negocio. Ver esta otra nota de Ámbito. Granjas porcinas: Santa Fe quiere y un grupo de diputados inquiere
Mientras la provincia de Santa Fe reitera su interés en participar del proyecto de instalar granjas de cerdos que provean a China, con una inversión del país oriental cercana a los 3.500 millones de dólares., un grupo de diputados piden explicaciones.
Según La Política Online, el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, —quien “viene cultivando los vínculos con China desde que asumió”— “ya tiene una estrategia para meterse en el proyecto”
“La provincia presentará sus mejores cartas para seducir a los impulsores del plan”, dice el artículo, que menciona una red vial mucho más desarrollada que en el resto del país y el ferrocarril Belgrano Cargas cruzando a lo largo la provincia hasta el complejo portuario del Gran Rosario, es el más importante del país, así como las granjas que ya funcionan, “como las del frigorífico Paladini con más de 12 mil madres”.
“La región centro es la zona más competitiva por su infraestructura ya instalada y la cercanía con los puertos”, dijo Jorge Torelli, secretario provincial de Agroalimentos. Sin embargo, Jorge Neme, secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería, viene sosteniendo que la idea es radicar las granjas en regiones fuera de la zona central, lo que habilitaría a la provincia de Jujuy. La secretaria de Desarrollo Productivo, Patricia Ríos, y empresarios agrícolas ofrecieron su punto de vista en El Tribuno.
En tanto, Infocampo adelantó que “el Diputado Nacional por la UCR, Martín Berhongaray, junto a otros 14 diputados solicitaron al Poder Ejecutivo nacional que, por medio del organismo que corresponda, explique “la letra chica” del proyecto de inversión de capitales procedentes de China en el sector porcino argentino.”
La indagatoria puntualizaría “cómo se va a proteger a los pequeños y medianos productores, qué pasa si parte de lo producido se vuelca al consumo local en detrimento de los precios domésticos, quiénes son los privados que están detrás de este mega acuerdo, qué garantías hay para evitar que los capitales extranjeros compren campos y granjas en la Argentina, dónde se instalarían las granjas y cuál es el real riesgo ambiental que para la Argentina.”
Por su parte, en Clarín se informa sobre diez empresas de Chongqing que ya se conectaron con dos frigoríficos santafecinas para evaluar negocios con las granjas porcinas.
Mirar a China
Por Gustavo Ng, Resumen Latinoamericano, 27 de agosto de 2020.
Cuando en el horizonte comenzaron a insinuarse movimientos que acaso señalan direcciones de la pospandemia, el canciller Felipe Solá se reunió con el ministro de Comercio de China, Zhong Shan. Luego, algunas semanas después, los dos países renovaron el swap de monedas (con eliminación del requisito de mantener un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional), el Senado aprobó el convenio para establecer en Argentina un centro cultural chino y el gobierno ratificó el tratado de cooperación satelital y aeroespacial en la estación instalada en Neuquén. Ante esta sucesión de acuerdos, los medios de comunicación opositores, que prevalecen en el sentido común, fustigan sin piedad al gobierno por el acercamiento a China.
La primera reacción, no obstante, fue anterior y tuvo la forma de una expansiva convocatoria contra la iniciativa, reafirmada por Solá y Zhong, de aumentar en nuestro país la capacidad de producción de carne de cerdo con inversión china.
El documento opositor, que rápidamente juntó una cantidad impactante de firmas de ecologistas acompañados por investigadores, artistas, veganos, intelectuales, defensores de los derechos de los animales y organizaciones sociales, tuvo por nombre “No queremos transformarnos en una factoría de cerdos para China, ni en una fábrica de nuevas pandemias”.
Además de estar presente en el título, China es nombrada siete veces en el documento y acusada como origen de la pandemia de COVID19. En el escenario de un embate contra las relaciones con China, es difícil no preguntarse qué habría sucedido si la iniciativa involucrara a otro país donde funcionan granjas industriales de cerdos, como Dinamarca, donde hay más de dos cerdos por habitante. En su columna del programa Siempre es hoy, Rául Dellatorre puntualizó que la alarma contra el proyecto no se habría disparado si no estuviera relacionado con China. En cambio, la periodista Soledad Barruti, aún reconociendo que la demanda china de carne de cerdo se debe a una merma gigantesca de su stock, dijo en Bichos de Campo que “China se saca de encima un problemón, ¿por qué vamos a comprar ese problema?” Considerar que los chinos quieren sacarse de encima un riesgo sanitario antes que asegurarse alimento es, por lo menos, desconocer que entre las muchas acusaciones que pueden hacérsele al Gobierno de China, difícilmente pueda incluirse la de descuidar el bienestar de la gente. Fueron cifras del Banco Mundial las que anunciaron, hace más de cuatro años, que el país había sacado de la pobreza a más de 860 millones de personas.
Construir a China como una amenaza y origen de la pandemia ha bajado desde lo más alto del poder mundial, lo que tuvo su consagración cuando el presidente Donald Trump empezó a hablar del “virus de China”. Su secretario de Estado, Mike Pompeo, venía allanándole el terreno. El diario La Vanguardia recoge estas declaraciones de Pompeo: “China es conocida por su propensión a infectar el mundo y a utilizar los laboratorios sin respetar las normas. No es la primera vez que el mundo es puesto en peligro a causa de un virus procedente de laboratorios chinos”. La declaración no estuvo sustentada en pruebas.
En el otro extremo de la comunicación, vemos en una discusión cualquiera en Facebook el modo en que aquello que se vocifera en Washington se hace sentido común en
Buenos Aires. Registramos que alguien escribe: “Alemania le hizo juicio a China por los daños ocasionados a raíz de la pandemia y nosotros vamos a firmar un contrato con los chinos para que nos traigan toda su maldita basura”. Con una sinceridad que creemos total, agrega: “me tengo que bancar el encierro, el aislamiento, el haber perdido trabajos por una pandemia china”.
Entre Pompeo y el comentario en Facebook están los medios de comunicación. Los más influyentes de Argentina actúan como amplificadores entusiastas, mientras los periodistas e intelectuales argentinos más lúcidos condenan a China igual que a Estados Unidos por imperialista. Sin embargo, las pruebas del imperialismo norteamericano sobran, mientras en el caso de China, fuera de las campañas de Pompeo, no son firmes. El excanciller y actual senador Jorge Taiana ha explicado que la política exterior de China ha respetado los “cinco principios de coexistencia pacífica”: respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial, no agresión, no intervención en los asuntos internos, igualdad y beneficio recíproco y coexistencia pacífica. En los últimos 40 años China ha penetrado en todas partes, pero lo ha hecho sin voltear gobiernos de otros países, ni poner presidentes títeres, sin invadir militarmente ni instalar bases militares en todo el mundo, sin imponer sus valores a la fuerza a otros pueblos y sin iniciar guerras.
En el rechazo a China pueden gravitar una oposición al gobierno peronista que entre 2004 y 2015 trabajó por construir la relación bilateral, una vocación o interés en alinearse con los Estados Unidos y por pertenecer al Primer Mundo, o todo lo anterior.
Pareciera haber cierta fragilidad en el conocimiento y el análisis de China por parte de nuestros periodistas e intelectuales. Es obvio que la dimensión descomunal que gana China día a día alerta contra su poder, pero esa alerta no estaría motivando un intento serio por comprender qué clase de imperio sería China y qué implicaría eso para Argentina.
Una muestra de la escasez de entendimiento que tenemos sobre el tema la ofrece, por contraste, un trabajo de la filósofa Cristina Reigadas, del Instituto Gino Germani de la UBA, en el que examina cómo China está configurándose para asumir su protagonismo en el futuro. Para ello, profundiza en los alcances de la Iniciativa de la Franja y la Ruta —BRI, Belt and Road Iniciative—, pero también en el concepto de Tianxia, la proyección del Sueño Chino como sueño para el Mundo y la llamada “diplomacia de la gente”.
Entregarse al placer de aborrecer a los chinos no pareciera ser la actitud más inteligente, si se tiene responsabilidad política, social o intelectual, tomando en cuenta el lugar que va ganando China en el mundo, y que Argentina podría salir beneficiada o perjudicada en ese escenario.
Envio:RL





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