18 de septiembre de 2021

TROPEL 1 del 18.09.2021.

 

55º Ronda alrededor de la Pirámide 

de Plaza de Mayo para visibilizar la 

Trata con fines de explotación sexual

Resumen Latinoamericano, 17 de septiembre de 2021.

Como todos los terceros viernes de cada mes desde febrero de 2016, Madres víctimas de Trata realizaron una ronda alrededor de la Pirámide de Plaza de Mayo para visibilizar la Trata con fines de explotación sexual

Septiembre no es cualquier mes, es el mes aniversario de MADRES VÍCTIMAS DE TRATA. Un año más de lucha, un año más que no bajamos los brazos. Nos tildan de locas cuando buscamos a nuestras hijas, quedamos muchas veces solas luchando contra el monstruo que es la TRATA.

Margarita Meira – Mamá de Susana Betker, desaparecida y asesinada en situación de explotación sexual –

Convocatoria de Madres Victimas de Trata a participar de la Semana de lucha contra la Trata:

.Semana: se trata de NO + TRATA 2021 – Semana Internacional de lucha contra la trata de personas con fines de explotación sexual.

Por 6to año consecutivo porque todos los días hay nuevas víctimas de trata para prostitución y necesitamos que esto termine ya! Creemos que es urgente y necesario visibilizar entre todxs este impune atropello a los derechos humanos de mujeres, niñas, niños, travestis y trans .¡Sumate!

.1. Realizá una acción solx o con tu grupo 🎨🎭🎤🥁📢

2. Agregale el logo de la campaña desde el link que figura en bio.

3. Publicalo en redes sociales del 23 al 30 de septiembre y etiquetanos: @setratadenomastrata

4. Ponele los hashtags #setratadenomastrata#setratadenomastrata2021 .

¡Mencioná a tu amigue artista, docente, activista, invitalx a ser parte! …💜

El movimiento feminista abolicionista crece día a día y nos da fuerza para seguir luchando por nuestras pibas captadas para la trata para prostitución. 🔥📣📣

Por las que faltan, por las que volvieron, por las familias que las siguen buscando. Abrazamos una vez más la lucha de las sobrevivientes del sistema prostituyente y de las familias que buscan a sus hijxs

🦋✊🔥.La trata es un problema de todes. Comprometerse es parte de la solución



Deterioro de la salud socio-ambiental y 

deuda externa: las dos caras de la 

moneda

Por Roberto Pozzo*, Resumen Latinoamericano, 17 de septiembre de 2021.

El fraude de la Deuda

Uno de los discursos más frecuentes de la dirigencia política y de los autollamados “especialistas económicos” en nuestro país, es el que se repite como una letanía: “tenemos que honrar nuestras deudas para así integrarnos al mundo y acceder a las inversiones que vendrán a motorizar nuestro desarrollo”.

Esta aseveración encierra una verdadera falacia. En primer lugar porque la supuesta deuda que tendríamos que “honrar” deriva de un monumental fraude que se realimenta año a año en nuevos compromisos de “deudas” para renovar los anteriores. Así quedó demostrado, por la investigación llevada a cabo por Dn. Alejandro Olmos durante 18 años, ratificada por el dictamen del Juez Jorge Ballestero en el año 2000, dando por probados 477 ilícitos cometidos por la dictadura genocida, cívico-militar-empresarial-eclesiástica, entre los años 1976/83, en la generación de los supuestos pasivos,

En segundo lugar porque las tan mentadas inversiones nunca contribuyeron a nuestro desarrollo sino que, -como quedo históricamente demostrado- siempre se llevaron mucho más de lo que (presumiblemente)  invirtieron y tan sólo profundizaron nuestra dependencia económica y política de los centros mundiales del poder financiero.

            En tercer lugar, porque para “cumplir” con los cuantiosos intereses de la deuda, se dispone cada año, en el presupuesto nacional, el equivalente a entre 10 y 20 mil millones de dólares, montos que superan con creces las partidas destinados a educación y salud. Como además, el capital de las acreencias nunca se paga y se renegocia sistemáticamente, alargando los plazos de “pago”, se incrementa consecuentemente la cuenta de los intereses, pasando así a engrosar el espiral creciente de deudas, en un jugoso y pingue negocio para los acreedores, sin solución de continuidad.

            Dichos pagos se realizan con los saldos positivos del comercio exterior, (diferencia entre divisas ingresadas por exportación y las que salen por importaciones). Las divisas que ingresan provienen de producciones extractivas destinadas a exportación (las “commodities”) entre las que predomina por su volumen, la soja, cuyo destino principal es alimentar los pollos y los cerdos de China.

Como dichos saldos fueron generalmente insuficientes (y a veces negativos), se llega cíclicamente, en intervalos de aproximadamente 10 años, a situaciones de crisis con déficit en la balanza de pagos, al borde del “default”. La “solución” a dichas “crisis” fue, sistemáticamente, contraer más deudas y consecuentemente más imposiciones restrictivas al bienestar social, a través de los sucesivos canjes, megacanjes y acuerdos de “refinanciamiento”, negociados por todos los gobiernos democráticos desde 1983 a la fecha. La premisa de que los “saldos del mercado de importación/exportación”  basado en el fomento a la exportación de commodities  (granos y semielaborados de la agroindustria y la minería en gran escala)  nos permitirían “saldar” la deuda, nunca se cumplió. La deuda siguió aumentando en más de 10000  millones de dólares anuales, desde 1983 a la fecha y en montos groseramente más abultados durante el último período gubernamental de Macri (2015 -2019).

El “mito” de la soja cómo “solución salvadora”

El cultivo de la soja en nuestro país data de los años 60´s, pero tomó un acelerado impulso en la segunda mitad  de los años 90´s, cuando fue autorizada en nuestro país la soja transgénica,  por una resolución del entonces ministro de agricultura del Gobierno menemista ( y actual canciller)  el Ing Felipe Solá. Es así que la producción de soja pasó de 4 millones de toneladas en 1980 a 11 millones en los 90 y a 35 millones en 2002 y se prevén  entre  80 y más de 100 millones en 2021.

            Que es la soja transgénica? Básicamente, es una semilla a la que se le ha  incorporado, mediante ingeniería genética, un “gen” extraño, proveniente de otra especie vegetal (o incluso animal) que le da alguna propiedad que no tendría  sin este “injerto” artificialmente incorporado.  Dicho “gen”,  la hace resistente a determinados agroquímicos  que son letales para cualquier otra especie vegetal. De esta forma “rociando” los cultivos con estos “venenos químicos”  (el más comúnmente usado es el Glifosato) mueren todas las especies consideradas “malezas” quedando “viva” solamente la soja.  

            En la actualidad los 14 millones de hectáreas ocupadas por la producción sojera constituyen más de la mitad de la superficie destinada a la producción de granos en el país, esto es el 52% de la cosecha total de granos. Casi la totalidad de esta producción sojera se dedica a la exportación.       

            Como la tierra  cultivable no es infinita, esto trajo como consecuencia que de los 30.000 tambos que había en el 88 desaparecieron 17000. Lo mismo pasó con miles de hectáreas dedicadas a la horticultura y quintas. Las frutas y hortalizas que antes se producían  en los entornos de las ciudades y pueblos, tienen ahora que trasladarse largas distancias, incluso como productos de importación, para llegar al consumidor. Esto contribuye al calentamiento global y a la contaminación ambiental, por el uso indiscriminado para su transporte, de buques de ultramar y de camiones movidos con combustibles fósiles; cuyos fletes inciden además, en el alza de los precios de los alimentos básicos de consumo popular.

Entre los censos de 1988 y 2002 desaparecieron 87.000 explotaciones agropecuarias, esto es, 6.000 por año. Y las que desaparecieron fueron fundamentalmente las de menos de 200 hectáreas. Aumentaron en cambio las de más de 500 hectáreas. Como además la producción con transgénicos necesita muy poca mano de obra (un operario cada 500 hectáreas) el agro argentino se transformó en una agricultura sin agricultores. También se arrasó  con los bosques y montes nativos, corriendo la frontera agropecuaria con topadoras y -a veces-  “detrás” del fuego intencional. 

            Nos encontramos así frente a la paradoja de que nuestro país con una producción creciente en forma de  monocultivo,  que ascenderá en la presente campaña a más de 100 millones de toneladas de granos, tiene, no menos de 20 millones de personas bajo el nivel de pobreza, 6 millones de indigentes, 5 millones de desempleados y 80 niños que siguen muriendo por día por causas vinculadas al hambre. Y esto no es más que  el resultado de un colosal  desplazamiento de miles de familias de agricultores, campesinos, y peones rurales.

            Esta inmigración interna, despojada de sus fuentes de sustento derivados del laboreo racional de la tierra, de la cría de sus animales de granja, de sus tambos y de sus huertas;  pasó a integrar, en su gran mayoría,  los cordones de barrios marginados de las grandes ciudades, con viviendas precarias sin instalaciones básicas (agua potable, luz, cloacas) y donde sus hijos y nietos, sin trabajo y sin educación básica adecuada, se convierten en clientes apetecibles de los circuitos de la droga y del crimen organizado.

No menos nefastos son los efectos de este modelo de producción sobre la salud de los pobladores cercanos a los campos fumigados con agrotóxicos, parte esencial de dicho modelo. Entre 300 y 400 millones de litros de glifosato y otros venenos se fumigan por año en nuestro país, cantidades que van en aumento porque las “malezas” se hacen resistentes a los efectos letales de estos -mal llamados-  “fitosanitarios”.

            Esto significaría que alrededor de 10 litros de venenos se tiran al ambiente por habitante, considerando la población total de la argentina (40 millones). Pero como esos 400 millones de litros son esparcidos casi en su totalidad en la pampa húmeda  ‘(Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires ) donde habita un 60 % de la población total del país, esta relación de litros por habitante prácticamente se duplica.

Las consecuencias  de esta macro contaminación ambiental se manifiesta  en los efectos letales en zonas y poblaciones cercanas a los campos fumigados, las que han sido repetidamente documentadas por investigaciones de campo realizadas por equipos de médicos e investigadores en biodiversidad de nuestras universidades y ratificados por estudios científicos en nuestro país y en  diversas de laboratorio del mundo.

En este sentido resultan pertinentes las investigaciones realizadas por el recordado Dr, Carrasco, investigador superior del Conicet, quien, investigando con larvas de ranas y embriones de pollo demostró fehacientemente que, concentraciones mil veces inferiores a las utilizadas en las fumigaciones en los campos, el glifosato es teratogénico, esto es, activa mecanismos que producen serias malformaciones en los embriones.

 A similares conclusiones arrivaron el Dr Rafael Lajmanovich y la Dra Mónica Muñoz de Toro, en la UNL, estudiando los efectos de los agrotoxicos sobre anfibios y yacarés, respectivamente. Si tenemos en cuenta que las etapas de desarrollo embrionario de los seres humanos (sobre todo las primeras) es común al de todos los animales, de estas investigaciones  (y de muchas otras existentes en la literatura científica) se puede inferir con bastante certeza que un embrión humano que se desarrolle en la placenta de una mujer que respire aire contaminado con Glifosato, tiene serios riesgos de sufrir malformaciones.

Así lo demuestran los campamentos sanitarios llevados a cabo por docentes del Ciclo de Práctica Final de la Carrera de Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario, y coordinados por el docente investigador Daniel Verseñassi, como parte de los requisitos para la graduación de sus estudiantes. y similares investigaciones realizadas por equipos de la Universidad Nacional de Córdoba dirigidos por el médico Medardo Ávila Vázquez. Dichos campamentos se instalan durante varios días en pueblos inmersos en las zonas sojeras de las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, y Córdoba realizando encuestas, casa por casa, indagando a los vecinos acerca de las enfermedades que más comúnmente se manifiestan y las causas de fallecimiento en el pueblo.

De sus informes surge que se duplicaron o triplicaron en las localidades investigadas, los porcentajes medios nacionales de malformaciones en los nacimientos y los abortos espontáneos, así como de enfermedades como el cáncer, insuficiencia de tiroides, diabetes, alergias de la piel y respiratorias,. Estos mismos indicadores habían sido ya detectados por numerosos médicos rurales en sus consultorios.

Ante este panorama podemos preguntarnos: qué “beneficios” trae la soja  para ser tan promovida su producción por este sistema económico devastador que rige en la Argentina, además de las substanciales ganancias de productores, exportadores y monopolios proveedores de semillas transgénicas y de insumos químicos?

Como lo señalamos anteriormente y lo reiteramos: generar divisas para pagar deuda externa. Esto es, su producción no es necesaria para el pueblo argentino sino para los acreedores externos de la fraudulenta deuda  sistemáticamente reconocida (aunque nunca legitimada)  por el actual gobierno nacional y por todos sus antecesores, y los que aparecen en perspectiva de sucederlos.

Y como cerrando este círculo vicioso de acreedores y “generadores de divisas”, para “honrar deudas”, gran parte de los “fondos de inversión” (Black Rock entre los más destacados) que se presentan reclamando “acreencias”, son a su vez titulares de acciones en las empresas monopólicas que venden el “paquete tecnológico” (semillas y agrotóxicos) asociado a la producción del  monocultivo de soja, (Bayer-Monsanto, BASF, Syngenta). Y son también accionistas de las mineras (Barrick Gold Co., La Alumbrera, Agua Rica, Xstrata, entre otras) que destruyen  nuestra cordillera y nuestros glaciares  con su minería a cielo abierto, extrayendo y exportando (generando divisas) ingentes cantidades (contabilizadas sólo a declaración jurada) de oro y plata y otros muchos minerales  de gran valor estratégico (no declarados) .

La deuda en el banquillo de los acusados

Este mecanismo de saqueo quedó bien al desnudo en el “Juicio Popular a la Deuda Externa” llevado a cabo en el 2020, en plena pandemia. En el mismo se realizaron, 15 foros virtuales semanales, más de un centenar de denuncias en torno al nefasto impacto de la deuda pública  sobre la salud y el ambiente, el hambre y la soberanía alimentaria, sobre jubilados, sobre poblaciones sometidas al extractivismo; sobre (falta de) trabajo, educación, cultura, mujeres y disidencias, pueblos originarios, hábitat, niños y niñas, jóvenes, energía, y violencias institucionales, entre otras. Se receptaron además numerosos informes y  peritaje de reconocidos estudiosos sobre los temas de denuncia.  

Los jueces del tribunal: Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, Nina Brugo, Alejandro Bercovich y Miguel Julio Rodríguez Villafañe, dieron lectura a su Sentencia frente al Congreso de la Nación Argentina -luego de seis meses de escuchar los testimonios y los alegatos de los fiscales y de la defensa-  en un acto popular dando cierre al Juicio y exigiendo  el cumplimiento a la misma.

Su dictamen final fue contundente:  “declaramos la nulidad absoluta de las deudas públicas y los acuerdos con al FMI, no obstante su reiterada restructuración y afirmamos el derecho del pueblo y de la Nación a rechazar su pago, más aún en situaciones de extrema necesidad como la que actualmente se viven en el contexto de la pandemia del Covid-19”. Por esa razón, se solicita “poder llevar adelante una auditoría integral, con participación ciudadana, de la deuda pública y de los acuerdos firmados con el FMI, a fin de establecer la legalidad y legitimidad de los mismos, se peticiona con firmeza al Congreso de la Nación y al Poder Ejecutivo Nacional que tomen las medidas necesarias, para su implementación.

Existen caminos alternativos?

Es posible  imaginar alguna alternativa a este modelo que solo enriquece a grandes empresarios exportadores y grandes pulpos financieros internacionales?  Un modelo basado en la producción de 100 millones de toneladas de granos y oleaginosas transgénicos y minería contaminante, cuyo principal objetivo es ser “fuente de divisas” destinadas a pagar deuda externa, al costo de la pérdida de nuestra soberanía alimentaria y nacional, arrasando además  con los bosques nativos, degradando las tierras, contaminando las aguas, y enfermando a las poblaciones con agrotóxicos y otros venenos químicos?.

La respuesta es simple, aunque no fácil de llevar a cabo. Los poderes económicos y político-mediáticos a enfrentar son poderosos y dispuestos a defender sus intereses a como dé lugar. Se hace necesario pensar colectivamente en un proyecto de país soberano que, en primer lugar, cuestione, investigue y deje de pagar  la deuda ilegítima e ilegal. Que promueva al mismo tiempo un modelo de producción agroecológico, sin venenos, basado en la agricultura familiar, con mercados de cercanía  y en la explotación racional de nuestros bienes comunes, respetando los derechos de la naturaleza. 

Su implementación  permitiría alimentar a los millones de hambrientos en nuestro país, cultivando las tierras productivas respetando la biodiversidad y denunciando el terricidio en curso. Terminaría con los monocultivos transgénicos contaminantes, se detendría la tala de bosques y se reiniciaría  un proceso de reforestación con especies nativas fomentando además la práctica de una minería respetuosa, de nuestros glaciares y fuentes de agua.  Así podríamos volver a ser un país multifacético en el campo y en el desarrollo industrial. Tarea inmensa y que parece utópica.  Pero posible, si sumamos en forma organizada y plural los esfuerzos de cientos de organizaciones y voluntades que venimos bregando por reivindicar los derechos de la Pacha Mama a lo largo y ancho de nuestro país.

*militante de la ONG «Multisectorial Paren de Fumigarnos» de Santa Fe. y de la Campaña por el NO pago de la Deuda Publica



Alertan sobre un desalojo inminente en 

Marcos Paza, a familias que trabajan 

hace décadas en un campo


Resumen Latinoamericano, 17 de septiembre de 2021.

Foto: @MarabuntaArg

“Lo que queremos es que se indemnice a nuestros padres. Que se reconozcan sus derechos”, planteó la hija de uno de los trabajadores que lleva 40 años en el campo, vendido con las familias adentro tras el fallecimiento de los primeros dueños.

Las familias Carbo y Roldán llevan cuatro décadas viviendo en un campo de Marcos Paz. Sembraban, cosechaban y araban hasta que falleció el dueño de la tierra. El campo fue vendido –con ellos adentro- a un segundo propietario, que también murió. Sus herederos ahora impulsan un desalojo, fechado para la semana que viene. Los grupos familiares crecieron con el paso de los años y ya son ocho familias, con siete menores, gente mayor y personas discapacitadas. Reclaman que se les reconozca el tiempo trabajado y vivido allí durante años. Hasta el momento, no obtuvieron respuesta y decidieron visibilizar su reclamo con un corte de ruta.

“Hace 40 años que vivimos, cuidamos y trabajamos en este campo. Hoy nos quieren dejar en situación de calle sin escuchar nuestros justos reclamos, y luego de habernos negado la posibilidad a una defensa legal como corresponde y presentar las pruebas de que no somos usurpadores sino trabajadores a los que se les adeudan salarios, aportes e indemnizaciones, y a los que se nos ocultó la venta de las tierras donde construimos nuestras casas con el esfuerzo de toda una vida”, plantearon las familias, que realizaron un corte de la Ruta 6, “para denunciar a los responsables de este atropello al servicio de la especulación inmobiliaria”.

“Mis papás están hace 40 años en estas tierras. Trabajaron con uno de los dueños, cuando esto era una quinta de verduras. Luego el patrón falleció. Compró la tierra otro hombre, amigo suyo, abogado y prestamista. Compra las tierras a espaldas nuestras, no se dio cuenta que comprando la tierra, compa la deuda que había hacia nosotros. Él falleció y ahora nos quieren desalojar los hijos”, contó Sandra Carbo desde la ruta. “El primer dueño no le pagó a mi papá ni a mi vecino, los dejó sin trabajo, les debía plata, no tuvieron aguinaldo, los dejó sin un peso cuando falleció. Era trabajo informal”.

“No somos usurpadores, como nos tratan el comprador y en las noticias. Tenemos los documentos, los servicios que estamos pagando hasta que vinieron a arrancar los cables, tenemos muchos testigos. No vinimos de un día para el otro. Hasta hace poco había sembrado, pero los herederos tampoco dejan sembrar. Lo que queremos es que se indemnice a nuestros padres. Que se les reconozcan sus derechos”, planteó la mujer, que vive junto a su familia en las casas de material que construyeron a lo largo de décadas en el campo en disputa.

“Nos dieron plazo hasta el 23. El desalojo fue anunciado hace como una semana. Ayer fuimos a hablar con el abogado y nos dijo que tenemos estos días para irnos. No nos quieren reconocer nada. Nos acercamos al Municipio pero no nos dan solución, dicen que es algo privado y no se pueden hacer cargo. Fuimos a Niñez, a Defensoría del Pueblo. Este corte es el último recurso”, lamentó desde la protesta, apoyada por el Polo Obrero y Marabunta, entre otras organizaciones.



Organizaciones del Frente de Lucha 

Territorial convocan a una gran 

movilización el martes 21, por 

aumento de salarios, jubilaciones e 

ingresos sociales


Resumen Latinoamericano, 17 de septiembre de 2021.

La derrota electoral del frente de “Todos” durante las PASO del domingo 12 de septiembre, generó un cimbronazo político en el Gobierno nacional que se reflejó en la puesta a disposición de las renuncias de varios ministros y funcionarios que responden a la vicepresidenta Cristina Fernández. Más allá de las especulaciones y trascendidos, entendemos que esta crisis, que deja ver las diferencias por “arriba” sobre cómo revertir los resultados de cara a los comicios de noviembre, no hace otra cosa que reflejar la grave situación que atraviesan los sectores populares que se expresaron en la falta de acompañamiento al gobierno y en la aparición del llamado “voto bronca”.

Este resultado, sin embargo, no nos sorprende a las organizaciones territoriales y populares que desde hace años venimos advirtiendo los niveles de empobrecimiento y precarización de la vida que alcanzan a la mitad de la población. El crecimiento de la desocupación, ya por encima del 10%, pone a la gran mayoría de nuestro pueblo trabajador en la más alta indefensión ante los sectores de poder y golpea en particular a las mujeres, lesbianas, trans, travestis y personas no binaries, quienes siguen teniendo los índices más altos de desocupación y empleo informal. Los salarios reales se fueron desplomando, y las jubilaciones condenan a millones a una miseria indigna para un país de inmensas riquezas. Hoy el salario mínimo no llega ni a los niveles de indigencia y una familia necesita casi tres salarios mínimos para cubrir la canasta básica.

Por todo esto, apenas dos semanas atrás presentamos ante el ministro Zabaleta un plan de obra pública y trabajo destinado a mejorar las condiciones laborales de aquellas familias que vienen soportando en sus espaldas el peso de una crisis que no generaron y que se profundizó con la llegada del Covid-19. Reiteramos también la necesidad de que se aplique una renta universal para quienes hoy no pueden garantizar un plato de comida en la mesa, luego de la interrupción del IFE que alcanzó a 9 millones de personas durante el aislamiento.
Vemos necesario que antes que resolver las deudas con el FMI se resuelvan las deudas con el pueblo. Para que “los primeros sean los últimos”, como pregonaba el presidente Alberto Fernández durante la campaña electoral de 2019, hay que hacer un cambio profundo en la política económica.
Desde su asunción, el gobierno se abocó a renegociar con el Fondo una deuda ilegítima y fraudulenta, lo que derivó en un profundo ajuste fiscal que mantiene a millones en la indigencia y la pobreza mientras los sectores concentrados de la economía mantuvieron y aumentaron sus ganancias. Sin ir más lejos, el próximo miércoles 22 de septiembre, si no lo impide el reclamo popular, el Gobierno nacional hará un pago de 1.800 millones de dólares al FMI en el marco de esa eterna “renegociación” de la deuda.

En este escenario y aprovechando la crisis del gobierno, la derecha reaccionaria de Juntos por el Cambio y sectores como “los libertarios de ultraderecha” buscan avanzar todavía más contra los derechos del pueblo, eliminando las indemnizaciones por despidos y precarizando aún más las condiciones de trabajo, pretendiendo arrancar las conquistas del pueblo trabajador. Aparecen también las iglesias con discursos conservadores, queriendo instalar que el garantizar los derechos de “las minorías” -refiriéndose a la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, conseguida con años de lucha feminista y masivas movilizaciones- fue lo que alejó al gobierno de las “mayorías” y por lo tanto causó su derrota electoral.

Ante un Gobierno que sólo parece recordar que más de la mitad de nuestro pueblo está bajo la línea de pobreza después de un resultado electoral, nosotres proponemos la construcción de un plan de lucha escalonado y masivo, porque no hablamos de “mayorías” y “minorías” sino de la organización de un pueblo trabajador unido, que concentre toda la bronca contra los planes de ajuste y pobreza del FMI, las grandes empresas, la derecha conservadora. Sabemos que esta situación no se resuelve con roscas en los despachos, se revierte con más organización y movilización popular que dispute la calle y la rebeldía a los sectores reaccionarios, para inclinar definitivamente la balanza en favor de las millones de personas que tenemos poco o nada.

Hay que cambiar de raíz las prioridades:

  • Arriba lxs de abajo, fuera el FMI, los especuladores y el gran capital explotador. No al pago de la deuda fraudulenta.
  • Ningún salario por debajo de la línea de pobreza: aumento general de salarios, jubilaciones e ingresos sociales.
  • Impuesto permanente a las grandes fortunas: que los grandes beneficiarios de este sistema de hambre y exclusión una vez en la vida sean quienes afronten los desmanes que ellos mismos generaron.

Unidad popular de les trabajadorxs contra la continuidad del ajuste.

El martes 21 organicemos una gran jornada nacional de lucha por los derechos y reclamos de nuestro pueblo trabajador.

La deuda es con el pueblo, no con el FMI!

FOL (FRENTE DE ORGANIZACIONES EN LUCHA) -MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS (FRENTE POPULAR DARÍO SANTILLÁN CORRIENTE PLURINACIONAL; IZQUIERDA LATINOAMERICANA SOCIALISTA; MULCS MOVIMIENTO POR LA UNIDAD LATINOAMERICANA Y EL CAMBIO SOCIAL; MOVIMIENTO 8 DE ABRIL; IGUALDAD SOCIAL) – FAR Y COPA EN MARABUNTA – FOB AUTÓNOMA (FEDERACIÓN DE ORGANIZACIONES DE BASE, AUTÓNOMA) – OLP RESISTIR Y LUCHAR

Envio:RL

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