Historia de desaparecidos: Dora Esther Franzosi (*)
El siguiente es el testimonio de su amiga Cristina: “Hoy trato de rearmar el recuerdo desdibujado de Dora, ya que hubo un tiempo en que, además de dejar de saber, era necesario, para sobrevivir, romper fotos y todo aquello que nos conectara o vinculara.”
“Pero corriendo el velo: sonrisa grande y franca, verruga sobre un lado del labio característico y personal, y la cara angulosa; nariz fuerte y pelo lacio con corte carré casi siempre. Alegre, simple, solidaria.”
“Era socióloga y lo último que supe es que, a la salida de clases, por la noche, un grupo de los que hacían los trabajos sucios la levantó con violencia, junto a otra compañera de facultad que al poco tiempo fue liberada, pero de la que no supimos nada más.
Esos retazos de noticias los fui teniendo, porque la casualidad también teje sus redes y un compañero de trabajo, que también trabajaba en la Universidad Católica, presenció todo y levantó del suelo las cosas de ellas que quedaron tiradas: lápices, cuadernos, pinturas (¡era coqueta la Flaca!) y una libreta con direcciones en la que, ente otros, estaban mis datos. ”
“Supe que trabajaba en la JP en un barrio y algo también en prensa. Pero no sé mucho más. Esa noche también desapareció su compañero Alcides. No pude saber nada más: ni dónde estuvo (aunque es seguro que en el pozo de Arana) ni cómo lo pasó, ya que nadie de los que volvieron o tuvieron contacto con los detenidos supo nada de ella.”
“Nora quería mucho a sus viejos y les retaceaba noticias o situaciones para que no se intranquilizaran. Los cuidaba a su manera.
Busco y repaso. Y no hay mucho más de lo esencial para contar. ”
El siguiente es el testimonio de su compañera del secundario, Nora: “Se me arruga el corazón cada vez que hablamos de Dora. Han pasado tantos años desde nuestra adolescencia en la escuela secundaria Nuestra Señora, que los recuerdos apenas afloran en mi memoria, pero… ”
“¡Sí! La recuerdo brillante, una alumna inteligente que, con tan sólo una leída, podía argumentar con sus propias palabras, haciendo una interpretación perfecta del texto leído.”
“¡Sí! La recuerdo buena compañera, pues no se peleó nunca con nadie; siempre solidaria con quien necesitara ayuda. O sus apuntes o libros que ofrecía desde la sencillez y la humildad que la caracterizaban. ”
“Pero, sobre todo, la recuerdo siempre consciente de la realidad social, tratando de cambiar lo que veía injusto o desigual.
Aún recuerdo aquel lejano 1971 cuando se fue a estudiar a La Plata, llena de las ilusiones propias de una adolescente, pero llevando también los ideales de una luchadora, una luchadora que intentó aplicar todos sus valores y su valentía en una lucha inclaudicable por lograr una libertad y una justicia social olvidadas en una de las épocas más difíciles de nuestro país.”
“Hoy quiero recordarte, Dora… Y con estas palabras realizar un pequeño homenaje en tu memoria y también decirte que tu lucha (como la de tantos otros jóvenes desaparecidos) no fue en vano, porque continúan vivos en los corazones de todos los que los conocieron y, por sobre todo, porque nunca serán olvidados, ya que ya forman parte de la historia y de la memoria de este país.”
(*) Linqueños porlos Derechos Humanos
Fuente:LaPosta
“Pero corriendo el velo: sonrisa grande y franca, verruga sobre un lado del labio característico y personal, y la cara angulosa; nariz fuerte y pelo lacio con corte carré casi siempre. Alegre, simple, solidaria.”
“Era socióloga y lo último que supe es que, a la salida de clases, por la noche, un grupo de los que hacían los trabajos sucios la levantó con violencia, junto a otra compañera de facultad que al poco tiempo fue liberada, pero de la que no supimos nada más.
Esos retazos de noticias los fui teniendo, porque la casualidad también teje sus redes y un compañero de trabajo, que también trabajaba en la Universidad Católica, presenció todo y levantó del suelo las cosas de ellas que quedaron tiradas: lápices, cuadernos, pinturas (¡era coqueta la Flaca!) y una libreta con direcciones en la que, ente otros, estaban mis datos. ”
“Supe que trabajaba en la JP en un barrio y algo también en prensa. Pero no sé mucho más. Esa noche también desapareció su compañero Alcides. No pude saber nada más: ni dónde estuvo (aunque es seguro que en el pozo de Arana) ni cómo lo pasó, ya que nadie de los que volvieron o tuvieron contacto con los detenidos supo nada de ella.”
“Nora quería mucho a sus viejos y les retaceaba noticias o situaciones para que no se intranquilizaran. Los cuidaba a su manera.
Busco y repaso. Y no hay mucho más de lo esencial para contar. ”
El siguiente es el testimonio de su compañera del secundario, Nora: “Se me arruga el corazón cada vez que hablamos de Dora. Han pasado tantos años desde nuestra adolescencia en la escuela secundaria Nuestra Señora, que los recuerdos apenas afloran en mi memoria, pero… ”
“¡Sí! La recuerdo brillante, una alumna inteligente que, con tan sólo una leída, podía argumentar con sus propias palabras, haciendo una interpretación perfecta del texto leído.”
“¡Sí! La recuerdo buena compañera, pues no se peleó nunca con nadie; siempre solidaria con quien necesitara ayuda. O sus apuntes o libros que ofrecía desde la sencillez y la humildad que la caracterizaban. ”
“Pero, sobre todo, la recuerdo siempre consciente de la realidad social, tratando de cambiar lo que veía injusto o desigual.
Aún recuerdo aquel lejano 1971 cuando se fue a estudiar a La Plata, llena de las ilusiones propias de una adolescente, pero llevando también los ideales de una luchadora, una luchadora que intentó aplicar todos sus valores y su valentía en una lucha inclaudicable por lograr una libertad y una justicia social olvidadas en una de las épocas más difíciles de nuestro país.”
“Hoy quiero recordarte, Dora… Y con estas palabras realizar un pequeño homenaje en tu memoria y también decirte que tu lucha (como la de tantos otros jóvenes desaparecidos) no fue en vano, porque continúan vivos en los corazones de todos los que los conocieron y, por sobre todo, porque nunca serán olvidados, ya que ya forman parte de la historia y de la memoria de este país.”
(*) Linqueños porlos Derechos Humanos
Fuente:LaPosta

2 comentarios:
han pasado tantos años , y de verdad el tiempo borra muchas cosas, pero reafirma otras , sinceramente me sorprende sobremanera el superficial comentario de su amiga cristina , yo viví con ellas, en la plata y eran muy muy amigas , y de lo único que puede hablar es de su pelo finito y su verruga del labio?? además dice que era " coqueta " para nada lo puedo asegurar,solo le falta decir que era una idiota útil.... POR FAVOR !!! COMPARTO absolutamente el recuerdo de su compañera del secundario, DORA era brillante , estudiaba 2 carreras sin ningún esfuerzo, además tenia una dulzura y una paz envidiables y su silencioso proceso militante, no se acuerda cristina de eso ?
soy integrante de linqueños por los Derechos humanos, estamos intentando escribir un libro sobre nuestros 8 desaparecidos , entre ellos Dora esther Franzosi . Me gustaría contactarme con Silvia que escribió su comentario .Por favor me ayudan??? les dejo mi mail cristina.vergagni@speedy.com.ar
Gracias!!!!!
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