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8 de julio de 2013

VEREDICTO EN LOS CASOS AMAYA y SOLARI YRIGOYEN: tres condenados.

05/07/2013
Veredicto de los casos Amaya y Solari Yrigoyen: tres condenados
Todos los acusados, con prisión efectiva. Por torturas, Osvaldo Fano deberá cumplir 23 años de cárcel y Jorge Steding, 17 años. El médico de Trelew Luis García, fue condenado a 2 años por encubrir los tormentos.
El final. Desde la izquierda, Luis García, Jorge Steding y Osvaldo Fano escuchan de pie el veredicto que lee la presidente del Tribunal Oral Federal, Nora Cabrera de Monella.
Por Rolando Tobarez
En un fallo durísimo y de 210 páginas, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a Osvaldo Fano a 23 años de prisión efectiva por las torturas y la muerte de Mario Abel Amaya y las vejaciones en perjuicio de Hipólito Solari Yrigoyen, durante el paso de ambos por la Unidad 6 de Rawson en 1976. Por el mismo cargo pero sólo en el caso de Amaya, Jorge Steding fue condenado a 17 años de prisión efectiva. Para ambos, la pena se agravó ya que los dirigentes de la Unión Cívica Radical eran perseguidos políticos y porque además, Amaya murió a causa de los tormentos que auspiciaron. También quedaron inhabilitados a perpetuidad para cargos públicos.

Por su parte, el médico de Trelew, Luis Eduardo García, fue condenado a 2 años de cárcel efectiva por encubrimiento. Es la máxima pena por este delito. Los jueces consideraron que cuando trabajó en el Servicio Médico de la U-6, el exministro radical supo de las torturas a las que era sometido Amaya pero no las denunció, como era su obligación. Su matrícula profesional no fue afectada y podrá seguir trabajando.

El tribunal declaró que ambos casos son crímenes de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptibles, ante el aplauso de unas 50 personas que escucharon el veredicto en el Cine Teatro “José Hernández” de Rawson. Y rechazó todas las quejas y planteos de las tres defensas. El fiscal federal Fernando Gélvez quedó satisfecho con la decisión.

Fano era director de la penitenciaría en esos años de plomo. Cumplirá su pena con prisión domiciliaria. La jueza que preside el TOF, Nora Cabrera de Monella, votó por encarcelarlo en una prisión común, pero quedó en minoría ante la opinión de los otros dos magistrados, Luis Giménez y Ana María D´Alessio. Fano no podrá salir del país y el Servicio Penitenciario Federal le retendrá el pasaporte y el Documento Nacional de Identidad. Será visitado en su prisión domiciliaria por un representante del Patronato de Liberados al menos tres veces por semana. Bajo ninguna circunstancia podrá abandonar su casa y si hubiese una urgencia médica, deberá solicitarse el traslado al SPF.

En el caso de Steding, los jueces revocaron la excarcelación de la cual gozaba y dispusieron su “encarcelamiento inmediato en una cárcel federal”. Lo más probable es que sea alojado en el penal bonaerense de Marcos Paz, como es tradicional para los condenados por crímenes de lesa humanidad. Fue retirado del lugar esposado y custodiado a bordo de un patrullero de la Policía Federal, al igual que Fano, que subió a un jeep de la misma fuerza.

Por su parte, García seguirá libre hasta que el fallo quede firme. Le quedan dos instancias de apelación: la Cámara Nacional de Casación Penal y la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Si no tiene éxito, irá a prisión, donde pasará al menos 8 meses, el tercio de su condena. Si tiene buena conducta recuperará su libertad.

Mientras tanto, el médico neumólogo no podrá salir del país y deberá entregar su pasaporte. Además, cada quince días deberá presentarse ante el Patronato de Liberados. Se retiró en silencio junto con su defensor, Eduardo Zabaleta, por la puerta lateral del escenario.

Tal cual ocurrió durante todas las audiencias y pese a la importancia de las dos víctimas en la historia de la Unión Cívica Radical chubutense, no hubo representantes de ese partido en el recinto. El presidente del radicalismo de Trelew, Orlando Vera, fue el único referente que concurrió cuantas veces pudo.

En diálogo con Jornada, la presidente del tribunal, Nora Monella, explicó que en su opinión, Fano debía dejar la prisión domiciliaria e ir a una cárcel común. Sus dos colegas opinaron lo contrario. Fue la única disidencia de la sentencia.

Confirmó que García queda libre hasta que el fallo quede firme, cosa que sucederá “cuando ya no haya recursos para interponer”. Para la jueza, “vio las heridas de Amaya y no lo denunció como era su obligación; consideramos que tuvo conocimiento del maltrato que sufrió”.

“Primaba su deber como funcionario público antes que el secreto profesional; esto se entiende cuando un paciente, por ejemplo, comunica al médico que cometió un delito. En ese caso el profesional no tendría que revelarlo. Pero Amaya no había cometido ningún delito y tampoco reveló nada sino que era algo tan evidente que García tenía que saber que eso que le estaba pasando a Amaya era producto del tratamiento penitenciario que estaba recibiendo, de las torturas que se le habían aplicado. Eso no lo podía desconocer”.

En el caso de Steding y Fano, “como parte del Servicio Penitenciario Federal, integraron el plan sistemático y general de represión contra la población civil, orquestado desde la dictadura militar que imperaba en ese momento”.

Según la jueza, el tribunal tuvo en cuenta que “escuchamos testimonios de hechos de hace más de 36 años; es comprensible que haya diferencias porque el testigo puede tener una diferencia respecto a otro, pero sobre los hechos esenciales hubo coincidencias”. En tal sentido, “hay hechos que por su gravedad y la marca que dejaron en los testigos, a pesar de los años son imborrables porque son traumáticos y afectaron de una manera especial. Pero a los hechos esenciales el tribunal los consideró probados”.


05/07/2013 
Risso, muy enojado con la condena de García
“Es una aberración jurídica y política”, dijo.
El presidente del bloque de diputados de la Unión Cívica Radical, Roberto Risso, cuestionó la decisión judicial que condenó con dos años de prisión de cumplimiento efectivo al médico Luis García en el marco de la causa Amaya-Solari Yrigoyen. El legislador explicó que el exministro radical podía omitir la denuncia de lo que vio, protegido por el secreto profesional.

“Es lamentable, yo he compartido con Luis y estudié su caso. Es una aberración inexplicable”, enfatizó Risso a minutos de conocer la resolución judicial.

Explicó que con la vigencia de los tratados internacionales, que valen más que la ley argentina, “hoy un médico está obligado a no denunciar un caso de apremios ilegales en el sistema penitenciario si no cuenta con la autorización expresa de la persona que es víctima”, relató al hacer referencia que la víctima continúa en el lugar donde fue torturado y se dificulta su protección.

Continuó diciendo que incluso “los fiscales que sostuvieron la acusación sobre Luis García saben muy bien que si reciben una denuncia de la U-6 o de cualquier sistema carcelario donde hay apremios ilegales, no pueden garantizar la protección de la persona que está detenida. Por esto el Código Penal hoy exime a los médicos. Hoy está obligado a hacer la denuncia el funcionario que tiene la obligación de promover la acción penal, por ejemplo un fiscal o la propia Policía, pero no un médico”. En este sentido agregó que “por esta omisión de denuncia es que han condenado a Luis García, lo cual es una aberración jurídica”.

Risso también aseguró que “el único caso de aceptar la retroactividad de la ley es justamente la ley más benigna, la cual no obliga al médico a hacer la denuncia. Se lo termina condenando por la omisión de denuncia, que es una ley que estaba vigente en la época del Proceso”.

Reiteró que “es una aberración jurídica, mucho más en el momento en que se les escapa a los fiscales la tortuga de 100 kilos de cocaína y no tienen procesado ni sospechado a ninguna de estas personas que mueven la droga y generan muertes todos los días en nuestra sociedad. Este mismo fiscal federal es el que pidió la condena a Luis García. Sin lugar a dudas es una aberración jurídica y política”.

Al ser consultado sobre por qué García no habló a partir de 1983, momento donde regresó la democracia al país contestó: “Luis García desarrolló su vida profesional y política al lado de Oscar Atilio Viglione, ¿usted se cree que alguien que pueda estar siquiera sospechado con un hecho de esta naturaleza podría desarrollar su carrera política y profesional como hizo Luis García al lado de Viglione? –preguntó-. No se olviden que cuando García era médico de la U-6 trabajaba con Viglione y es sabido que cuando Alfonsín quería saber cómo estaba Amaya, justamente lo llamaba a Viglione”.

“Me indigna en serio que el mismo fiscal que lo acusa fue quien metió preso a (Carlos) Parodi, ahora a Luis García y hoy no tiene preso ni sospechado a alguno de los que han movido cientos de kilos de cocaína en Madryn, solamente se pidió la captura de dos españoles que nadie conoce. Es hasta inmoral que el mismo día que tendríamos que estar hablando de la droga, estemos hablando de esto”, finalizó el presidente del bloque radical. Cabe recordar que pese a sus anuncios previos, Risso no defendió al exfuncionario radical en las audiencias. Tampoco concurrió para escuchar los argumentos de las partes.

05/07/2013
Solari: “Amaya no murió de casualidad”
Una de las víctimas, conforme con el fallo.
Símbolos. Encarnación Mulhall abraza a Hipólito Solari Yrigoyen tras la sentencia del tribunal federal.
Cómo estás, petiso?

-Mal, muy mal. Y vos estás todo negro…

Así contó Hipólito Solari Yrigoyen cómo fueron las últimas palabras que cruzó en la Unidad Seis de Rawson con Mario Abel Amaya cuando se vieron camino al baño, pocos días antes de su traslado a Devoto y su muerte. “Yo estaba negro por las palizas que me daban”, agregó Solari.

Fue ayer, después de escuchar el fallo del tribunal que condenó a Fano, Steding y al doctor Luis García. El exsenador dijo estar “conforme con el fallo, fue justo” y agregó que “estas tres personas tuvieron un juicio con todas las garantías y la justicia falló en consecuencia. Amaya no tuvo la misma suerte”.

En diálogo con los periodistas en el hall del Centro Cultural “José Hernández” de Rawson, expresó su “solidaridad post mortem” con Amaya a quien consideró “un gran amigo”. Dijo también que “Amaya no murió por casualidad, murió porque le faltaron los medicamentos para su asma. Y porque además lo torturaron en forma permanente. Él era un gran militante. Un hombre que defendía las causas que consideraba justas. Al igual que yo estuvo preso pero nunca cometió ningún delito”.

Solari narró después su experiencia personal. “Yo quiero aclarar que en este juicio fui sólo testigo. Nunca acusé a nadie, aunque también sufrí cárcel y torturas sin haber cometido delito alguno. Me tuve que ir del país, sufrí tres atentados. Sufrí las del Caín”, graficó.

“Aunque parezca redundante, les digo que esta vez la justicia fue justa. Por eso sostengo que el fallo me satisface, estaba dentro de mis expectativas”. El exsenador eludió contestar acerca de las críticas que había recibido de parte de algunos dirigentes radicales por su declaración en el juicio, la que fue fundamental para la condena de García. “Prefiero no hablar de eso, yo dije lo que tenía que decir”. Sin embargo ayer por la mañana en un reportaje radial Solari reconoció que “recibió presiones” respecto a ese tema y recalcó que “algunas fueron públicas, pero yo les resto importancia”.

Volviendo al tema Amaya, Solari recalcó que “teníamos una gran amistad porque además también coincidíamos en el pensamiento político. Militábamos en un partido como la UCR que deplora la violencia como práctica. Y sin embargo soportamos nosotros una violencia inusitada”.

Solari Yrigoyen fue víctima de tres atentados. Dos de ellos de la Triple A cuando Isabel Perón era la presidenta. Colocaron bombas en su coche y en su casa. “Yo soy un sobreviviente de aquella época. Pero lamentablemente ´el petiso´ (por Amaya) no lo pudo soportar. Cuando murió pesaba 46 kilos. Ni siquiera la madre lo reconoció”, concluyó.
Fuente:LaJornada
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5 de julio de 2013

CHUBUT: Día de sentencia por asesinato y torturas en la carcel en la dictadura.‏

04/07/2013 
Amaya y Solari, día de sentencia
Hoy a las 11, en el Cine Teatro “José Hernández” de Rawson, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia dará a conocer el veredicto para los tres imputados por la muerte de Mario Abel Amaya y las torturas en perjuicio de Hipólito Solai Yrigoyen, en setiembre de 1976.
A la espera. Desde la izquierda, Luis García, Jorge Steding y Osvaldo Fano, que ayer prefirieron no hablar.
Se trata de Osvaldo Fano, exdirector de la Unidad 6 de Rawson; Jorge Steding, exguardiacárcel de ese penal, y el médico de Trelew Luis García, que trabajó ese año en el Servicio Sanitario de la penitenciaría.

Para los dos primeros, el Ministerio Público Fiscal pidió 25 años de prisión por torturas seguidas de muerte, agravadas por ser Amaya y Solari dos perseguidos políticos. Para el exministro radical, en cambio, pidieron 2 años de cárcel efectiva por encubrir y no denunciar las lesiones producto de las vejaciones que presuntamente verificó en Amaya. Las defensas de los tres pidieron las absoluciones.

Aunque tenían el derecho a decir sus últimas palabras, invitados por la presidente del tribunal, Nora Cabrera de Monella, ninguno de los acusados hizo uso de esa garantía. Mientras Fano y Steding, sentados frente al tribunal, se limitaron a considerar que el juicio respetó el debido proceso. Curiosamente, al contrario de lo que sostuvieron sus defensores en sus alegatos. Por su parte, García insistió con que “creo que cumplí con mi deber” a la hora de atender a Amaya. Tras apenas 5 minutos, Monella dio por cerrado el debate y despidió a todos hasta esta mañana. 
Fuente:LaJornada
Envío:Agnddhh

18 de junio de 2013

RAWSON: comenzaron las réplicas y dúplicas en juicio oral por crímenes.

Martes, 18 de junio de 2013
Lesa humanidad: comenzaron las réplicas y dúplicas en juicio oral por crímenes en Rawson
Es este martes, ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia. En su alegato, la Fiscalía solicitó 25 años de prisión para los imputados Osvaldo Jorge Fano y Jorge Osvaldo Steding, y dos años de prisión para Luis Eduardo García
 
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia reanudó este martes el juicio oral por crímenes de lesa humanidad que tiene como víctimas a los abogados Mario Abel Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen, durante el período en el que habrían estado detenidos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional en la Unidad 6 del SPF con sede en Rawson.

Durante la audiencia, el tribunal, que juzga a Osvaldo Jorge Fano, Jorge Osvaldo Steding  y Luis Eduardo García, comenzó a escuchar las réplicas y dúplicas.

Cabe recordar que, en su alegato, el Ministerio Público Fiscal, representado por Horacio Arranz y Fernando Omar Gálvez, requirió al tribunal las siguientes condenas:

- Al procesado Osvaldo Jorge Fano como autor mediato del delito de torturas doblemente agravado por ser la víctima un perseguido político y resultar su muerte, con la modalidad de delito continuado, del que fuera víctima Mario Abel Amaya, en concurso real con el delito de torturas agravadas por ser la víctima perseguido político con la modalidad de delito continuado, del que fuera la víctima Hipólito Solari Yrigoyen, solicitando la aplicación de una pena de 25 años de prisión, accesorias legales y costas (cf. art. 144 del Código Penal, según ley 14.616);

- Al procesado Jorge Osvaldo Steding  como autor material del delito de torturas doblemente agravadas por ser la víctima un perseguido político y resultar su muerte, con la modalidad de delito continuado, del que fuera víctima Mario Abel Amaya, solicitando la aplicación de una pena de 25 años de prisión, accesorias legales y costas (cf. art. 144 tercer párrafo del Código Penal, según ley 14.616);

- Al procesado Luis Eduardo García como autor del delito de encubrimiento conforme al art. 277 inc. 6 ley del Código Penal según ley 11.179, solicitando la aplicación de la pena máxima de 2 años de prisión de cumplimiento efectivo y costas.-
Fuente:CIJ.gov.ar

12 de junio de 2013

CHUBUT: CAUSA 500: 32 militares y guardiacarceles procesados por torturas en la U-6 en la dictadura.

11/06/2013 
Vecinos del Valle figuran entre los 32 procesados por las torturas en la U-6 durante la dictadura
Son de Rawson y Trelew. También hay de Esuqel. Quedaron involucrados en la histórica "Causa 500", que investiga los tormentos en el penal capitalino.
Por Rolando Tobarez
En lo que significa un avance clave en la histórica Causa 500, el juez federal Hugo Sastre procesó a 32 exmilitares y retirados de las fuerzas de seguridad acusados por violaciones a los Derechos Humanos en la Unidad 6 de Rawson. Por ahora no irán a la cárcel. Muchos de ellos son conocidos vecinos de Rawson. Uno vive en Trelew y otro en Esquel.

Los procesamientos habían sido un pedido del fiscal Fernando Gélvez, pieza clave en la investigación del expediente por delitos de lesa humanidad más grande de la Patagonia y uno de los más complejos del país por la cantidad de imputados. Sastre también dictó dos faltas de mérito y tres sobreseimientos.

Todos los procesados están acusados por privación ilegal de la libertad con violencia y amenazas, además de tormentos agravados por ser sus víctimas perseguidos políticos. Se recogieron decenas de testimonios de exdetenidos de la penitenciaría rawsense en los años de plomo.

La lista se inicia con Héctor Gamen, hoy alojado en el Complejo Penitenciario Federal Nº 2 de Marcos Paz y retirado del Ejército Argentino. Está acusado por 71 hechos y Sastre lo embargó en un millón de pesos.

Carlos Filips vive en Capital Federal y es retirado del Ejército Argentino. Los cargos son los mismos pero en 52 hechos. Se lo embargó en 800.000 pesos. Quedó procesado Armando Emilio Parra, que vive en zona de chacras de Trelew. Es retirado del Ejército y se lo acusa en 80 hechos. El juez Sastre lo embargó en 500.000 pesos.

También Ricardo Jesús Mejías, retirado del Servicio Penitenciario Federal que vive en Vicente López. Se lo acusa en 65 hechos. La justicia lo embargó en $ 300.000. A esta persona se la sobreseyó por los casos de Juan Rodolfo Acuña y Héctor Juan Ayala.

Sastre procesó a Héctor Luis Cantero, penitenciario retirado y actualmente martillero público, que vive en Posadas. Enfrenta los cargos en 75 hechos y fue embargado en 300.000 pesos.

La lista incluye a Víctor Barreto, que vive en La Matanza y es retirado del SPF. Está acusado de partícipe en 82 hechos. Sastre lo embargó en 200.000 pesos. Otro procesado es Juan Castillo, que vive en Capital Federal y es retirado del SPF. Enfrenta 67 hechos. Sus bienes fueron embargados en $ 200.000.

Le sigue Héctor Amílcar Corio, que vive en Pinamar y es retirado del SPF. Es presunto partícipe en 66 hechos. Este procesado fue embargado en 300.000 pesos. Otro procesado es Osvaldo Fano, también de Pinamar, por 67 hechos. El exdirector de la Unidad 6 fue embargado en 300.000 pesos. Hoy está enjuiciado por los casos de Mario Abel Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen.

La lista sigue con Guido Absalón Díaz, que vive en Capital Federal y es retirado del SPF. Enfrenta 55 hechos y fue embargado en 300.000 pesos. Díaz fue sobreseído en las denuncias de Oscar Meilán, Marcelino Soulé y Miguel Martín.

Sastre procesó a Antonio Bienvenido Olmedo, que vive en Monte Grande, es retirado del SPF y enfrenta 57 hechos. Fue embargado en 200.000 pesos. Misma suerte corrió César Santos Wahnish, que reside en Mar del Plata y es retirado del Servicio. Lo acusan en 50 hechos y Sastre lo embargó en 200.000 pesos.

Otro procesado es Jorge Steding. Vive en Viedma y es retirado del SPF. Acusado en 28 hechos, fue embargado en 200.000 pesos. Hoy está enjuiciado por el Caso Amaya. Ramón Govi vive en General Roca, Río Negro, es retirado del SPF y enfrenta 11 hechos. Fue embargado en 100.000 pesos.

En cuanto a los vecinos de Rawson, fue procesado Jorge Alberto Tomaso, retirado del SPF. Lo acusan de 25 hechos y sus bienes fueron embargados en 200.000 pesos; Cipriano González también vive en la capital, es retirado del SPF y lo acusan en 11 hechos. Sus bienes fueron embargados en $ 80.000.

José Antonio Casanova también vive en Rawson, es retirado del SPF y está acusado en 9 hechos. Sastre lo embargó en 80.000 pesos. Ramón de Jesús Sosa, residente capitalino y retirado del Servicio, está acusado en 8 hechos y fue embargado en 80.000 pesos. Rafael Ruiz Díaz, con domicilio en Rawson, es otro retirado del SPF imputado por 6 hechos y embargado en $ 50.000. Misma decisión para Ramón Aníbal Rodríguez, de Rawson, imputado por 3 hechos. Lo embargaron en 30.000 pesos.

Julio Orlando Acevedo figura con dos domicilios: en Resistencia y en Rawson. Es retirado del SPF y lo acusan en sólo un hecho. Fue embargado en 20.000 pesos. Jorge Bernardo Vicente es vecino de Rawson, retirado del SPF y acusado por 1 hecho. También lo embargaron en 20.000 pesos.

Además fue procesado Emilio Dambra, que vive en Esquel y es retirado del Servicio. Está acusado por 7 hechos y quedó embargado en 60.000 pesos. Miguel Ojeda vive en Capital Federal y está acusado en 9 hechos. Fue embargado en $ 80.000.

Otro procesado es Juan Roldán, que vive en Villa Ballester y es retirado del SPF. Está imputado en 7 hechos y lo embargaron en 60.000 pesos. Rogelio Recio vive en Chaco y es retirado del SPF. Lo acusan en 5 hechos y fue embargado en 40.000 pesos.

La lista de procesados sigue con Tomás Núñez, que vive en Ezeiza y es retirado del SPF. Está acusado por un hecho y fue embargado en 20.000 pesos. José Chaparro también vive en Ezeiza y está acusado en 1 hecho. Lo embargaron en 20.000 pesos.

José de la Cruz Molina vive en Resistencia y es retirado del Servicio y voluntario de Caritas. Lo acusan en 7 hechos. Sus bienes fueron embargados en $ 50.000; Alberto Monzón vive en Resistencia, es retirado del SPF y está imputado por 1 hecho. Fue embargado en $ 20.000. También fue procesado Serapio Sotelo, que reside en Misiones y está imputado como retirado del SPF en un hecho. Sus bienes fueron embargados en $ 20.000. Finalmente, Juan Carlos Abraham vive en Monte Grande y es retirado del SPF. Lo acusan en 2 hechos. Fue embargado en 30.000 pesos.
Fuente:LaJornada
Envío:Agnddhh

Lesa humanidad: se camuflaban como pastores, los procesaron por torturas 
POR CARLOS GUAJARDO
CHUBUT. ESPECIAL
11/06/13 
Ex guardiacárceles ahora vinculados a entidades deportivas o convertidos en pastores de iglesias evangelistas figuran en la lista de 32 procesados por torturas en la Unidad Seis de Rawson, medida decidida por el juez federal Hugo Sastre. 

Las torturas y tormentos tuvieron como víctimas a presos políticosque fueron alojados en la cárcel de máxima seguridad a partir del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. También fueron procesados ex jefes de la Unidad.

La decisión tiene que ver con la emblemática "Causa 500", una megainvestigación sobre torturas, tormentos y desapariciones ocurridas en Chubut durante la última dictadura. 

De esa causa se desprendieron casos como la muerte del ex diputado radical Mario Abel Amaya y las torturas al ex senador Hipólito Solari Yrigoyen. 

El juicio oral por ambos casos se está desarrollando actualmente en Rawson y tiene tres procesados. Ya está en la etapa de los alegatos.

En este último procesamiento, el juez determinó que hay suficientes pruebas que permiten asegurar la participación de los acusados en violaciones a los derechos humanos. 

Los cargos son privación ilegítima de la libertad con violencia y amenaza además de tormentos agravados por ser las víctimas perseguidos políticos. 

La "Causa 500" es una de las más complejas del país sobre todo por la gran cantidad de implicados que tiene. Por eso no se descarta que en el futuro haya más procesamientos. 

Entre quienes serán procesados figuran conocidos vecinos de Rawson y Trelew, algunos de ellos participantes activos en entidades deportivas o en iglesias evangélicas quienes seguirán en libertad a la espera del comienzo del juicio oral que casi con seguridad se realizará en Rawson.
Fuente:Clarin
EnvíoAgnddhh

8 de junio de 2013

RAWSON: Previsible el defensor Zabaleta alegó inocencia para su correligionario medico García acusado de las torturas en el penal de Rawson en la dictadura‏.

06/06/2013 
Fuerte alegato en el Caso Amaya: "Solari tiene odio ancestral"
Eduardo Zabaleta, defensor del médico Luis García, acusó al dirigente radical y a su hijo de falso testimonio. "Los impulsa una fuerza diabólica", dijo.
Explícito. En primer plano, Zabaleta; detrás, Luis García, durante un alegato que incluyó fuertes críticas políticas a un símbolo de la UCR.
Por Rolando Tobarez

En un duro alegato de tono político, el defensor Eduardo Zabaleta acusó de falso testimonio a Hipólito Solari Yrigoyen, padre e hijo, y aseguró que ambos falsearon los hechos para perjudicar al médico de Trelew Luis García. Cabe recordar que el exministro radical está acusado de encubrir las torturas que Mario Abel Amaya habría sufrido en la Unidad 6 de Rawson. Para el abogado, los Solari “odian” a García porque en 1976 no integraba el mismo “bando” que ellos. Y por eso lo habrían incriminado con sus relatos.

“Me tomo la libertad de enfrentar las mentirosas afirmaciones de los testigos”, dijo el abogado, quien se preguntó por qué los Solari falsearon los hechos: “La única respuesta que encuentro es esa suerte de fuerza diabólica que los anima, como partícipes de un determinado criterio político, que incluye un odio ancestral a quienes no integran su bando”.

Las afirmaciones causaron murmullos entre funcionarios de Derechos Humanos sentados en el Cine Teatro “José Hernández” de Rawson. En ese recinto García es juzgado junto con el exjefe de la U-6, Osvaldo Fano, y el exguardiacárcel Jorge Steding.

“Mienten y lo hacen a sabiendas –le dijo Zabaleta al tribunal-; no obstante que saben y conocen perfectamente la ruindad moral en que incurren”. Para el abogado de García, “tal conducta no debiera pasarse por alto” y por eso insinuó que al Ministerio Público Fiscal “le compete la obligación moral de promover la acción frente a los falsos testimonios agravados en que pudieren haber incurrido algunos”. Casi un pedido de que enjuicien al dirigente radical por sus dichos en el estrado.

“Solari padre e hijo mienten, será acaso por aquello de que de tal palo tal astilla”, graficó. Zabaleta le apuntó en especial al expresidente de la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical. “Está visto y comprobado que falsean la verdad con la pretensión de engañar al tribunal. Me pregunto por qué lo hicieron y me respondo que lo hicieron impelidos por ese deber diabólico que parece cargar sobre ellos, como pertenecientes a uno de los bandos enfrentados y que así se resume: el que no está conmigo, es mi enemigo. Ésta y no otra es la respuesta que encuentro”.

“Quiero ser generoso con el juicio que tal conducta me merece, y me abstengo de tal calificación. Allá ellos, y lo digo con todo respeto pero con la seguridad de que el tufillo político que exhalan no tendrá cabida en este recinto de justicia”, agregó Zabaleta, quien repitió un lema tradicional para casos de este perfil: “Cuando la política penetra en el templo, la justicia huye despavorida por la ventana”.

Para el defensor, el juicio no probó que Amaya tenía una herida en la cabeza. Además de los Solari, Juan Acuña fue otro testigo que dijo haber visto ese golpe sangrante cuando le sirvió comida en la U-6. “No pudo haber observado la lesión porque para ese entonces Amaya ya estaba internado en el servicio médico”, refutó Zabaleta.

En cuanto a Hipólito padre, “miente cuando atestigua haber visto la herida al encontrarlo en los baños del pabellón 8 a los 15 días de su ingreso al penal; reconoce que compartió las celdas de castigo con Amaya pero ahí no apreció la herida: la apreció 15 días después”. Para el abogado del médico imputado, “de ningún modo puede ser así porque a los 15 días Amaya estaba internado en una enfermería que tiene baños propios y no usaba los del pabellón 8”.

“Miente Solari hijo cuando dijo que en el velorio en Mataderos lo vio en el cajón y tenía una herida muy grande en medio de la cabeza –insistió Zabaleta-. Era imposible haberlo visto ya que el acomodamiento del cadáver en el féretro es un obstáculo insalvable para visualizarlo”. El defensor repasó la lista de testigos que en su relato ante el tribunal, negaron haber visto alguna cicatriz en la cabeza del dirigente radical. “Debió ser perfectamente visible y permanente”, explicó el abogado.

Zabaleta desempolvó la historia clínica de Amaya, que contiene fichas de puño y letra de García. “Consta el tratamiento que se le dio, prueba fehaciente de la dedicación con la cual se lo trató”. Según ese documento –que aportó la U-6- el abogado recibió medicamentos contra el asma y la hipertensión, entre otros cuidados. Fue bañado y recibió las 4 comidas diarias. “En ningún caso refiere la existencia de lesiones cuando lo atendieron al menos otros tres médicos”, interpretó el defensor.

Gran parte del alegato se concentró en la hipótesis de que el exministro radical hubiese visto las señales de tortura en el cuerpo de su correligionario y no lo haya denunciado. Su defensor repasó mucha jurisprudencia nacional e internacional que según su versión, impide condenar a García ya que aún si hubiese visto y no lo hubiese denunciado, igual lo protegería el secreto profesional. “En la causa no hay el más leve indicio de que haya sabido de torturas o heridas, pero si lo hubiese sabido tampoco estaba obligado a denunciar nada, porque tiene obligación de confidencialidad; Amaya se hubiese visto enfrentado a una grave situación y un médico nunca puede poner en riesgo a su paciente”.

En su momento, los fiscales reprocharon a García no haber dicho nada ni siquiera cuando Amaya fue trasladado agonizante al Hospital de Villa Devoto. “¿Eso quiere decir que en la U-6 hubiese sufrido represalias pero en Devoto no? Ellos mismos dijeron que era un plan sistemático que se aplicaba en todo el país”, les contestó Zabaleta. “Pido la absolución de mi defendido porque asistí a un hombre inocente”, remató.
Fuente:LaJornada
Envío:Agnddhh

5 de junio de 2013

RAWSON: Comenzaron los alegatos de la defensa por el juicio Amaya - Solari.

EL TRIBUNAL ORAL FEDERAL SESIONO EN RAWSON
Comenzaron los alegatos de la defensa por el juicio Amaya - Solari
El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia se reunió en la capital provincial para escuchar a los patrocinantes de Osvaldo Fano, Jorge Steding y Luis García. Para los primeros mencionados la Fiscalía pidió 25 años de prisión. En tanto, al médico de Trelew le solicitaron 2 años.
Martes 4 de Junio de 2013

Este martes el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia reanudó sesión en  Rawson. En el juicio oral por se escucharan alegatos por las denuncias de delitos de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos de Mario Abel Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen, durante el período en que habrían estado detenidos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional en la Unidad 6 del SPF con sede en Rawson.


Según está fijado en la audiencia comenzaron los alegatos de las defensas de los imputados Osvaldo Jorge Fano, Jorge Osvaldo Steding y Luis Eduardo García. Cabe recordar que en su exposición, el Ministerio Público Fiscal, representado por Horacio Arranz y Fernando Gélvez, requirió al tribunal las siguientes condenas, detalló Jornada:

Para el procesado Osvaldo Jorge Fano  considerado autor mediato del delito de torturas doblemente agravado por ser la víctima un perseguido político y resultar su muerte, Mario Abel Amaya. Y por concurso real con el delito de torturas agravadas por ser la víctima perseguido político, del que fuera la víctima Hipólito Solari Yrigoyen, se solicitó la aplicación de una pena de 25 años de prisión, accesorias legales y costas (cf. art. 144 del Código Penal, según ley 14.616).

Mientras para el procesado Jorge Osvaldo Steding considerado como autor material del delito de torturas doblemente agravadas por ser la víctima un perseguido político y resultar muerto,   Mario Abel Amaya, desde Fiscalía solicitaron la aplicación de una pena de 25 años de prisión, accesorias legales y costas (cf. art. 144 tercer párrafo del Código Penal, según ley 14.616).

Finalmente para el médico Luis Eduardo García como autor del delito de encubrimiento conforme al art. 277 inc. 6 ley del Código Penal según ley 11.179, se exige  la aplicación de la pena máxima de 2 años de prisión de cumplimiento efectivo y costas.

Fuente:Patagonico


05/06/2013
El defensor de Steding dijo que el exguardia ni siquiera lo vio a Mario Abel Amaya en la Unidad 6
En su alegato, Sergio Oribones concluyó que el abogado radical estuvo apenas un día en las celdas de castigo y tres en su celda. El resto del tiempo lo pasó internado hasta su muerte. Y dijo que no hay documentos ni testigos que prueben que su defendido maltrató al preso.

Acusados y defensas. Sergio Oribones habla en Rawson mientras el resto de los imputados y los defensores escuchan el alegato final.
El defensor oficial de Jorge Steding pidió que el exguardiacárcel de la Unidad 6 sea absuelto por su presunta participación en las torturas y la muerte de Mario Abel Amaya, en setiembre y octubre de 1976. Sergio Oribones también advirtió que el delito que se le endilga a su cliente ni siquiera puede ser considerado de “lesa humanidad” y le exigió al tribunal que si decide condenar a Steding, su castigo sea leve ya que el acusado no tiene antecedentes penales y nunca quiso retrasar las audiencias. Los fiscales habían pedido para el imputado 25 años de cárcel efectiva. En su alegato, Oribones deslizó que esa pena “es un disparate y escapa a cualquier viso de seriedad y logicidad”.

La audiencia se inició puntual a las 10 en el Cine Teatro “José Hernández” de Rawson. Además de Steding escucharon los otros dos acusados: el médico de Trelew, Luis García, y el exjefe de la penitenciaría, Osvaldo Fano.

Oribones repasó la estancia de Amaya por la U-6 y su primer punto fue probar que el abogado radical tuvo asistencia médica suficiente para atender su asma. “El 11 de setiembre de 1976 consta un informe de Juan Saleg, jefe del Servicio Médico, que certifica que a su ingreso al penal Amaya sufría de asma y tenía en la cabeza una herida contusa sin gravedad y tratada”. Es más: según el libro de guardia de enfermería, el día que ingresa el grupo de presos políticos con Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen, el contingente entero fue revisado.

Oribones unió fechas y concluyó que Amaya no pudo estar más de un día en las celdas de castigo, conocidas como Los Chanchos. Es que si se toma como cierto que fue enviado allí la tarde del 11 de setiembre, apenas llegó, también consta en el libro de guardia que un enfermero lo revisó la noche del día 12 por una crisis asmática, cuando ya estaba en el pabellón 8 preso con el resto. “Recibe asistencia y lo medican”, describió el defensor, que sin embargo admitió que el abogado radical “no la debe haber pasado nada bien si se suman sus enfermedades, el frío y la incertidumbre por su vida”. Los registros oficiales dicen que el día 13 es atendido de nuevo por su asma.

Siempre según los libros de guardia, el 15 de setiembre Amaya –que en esos documentos figura como “interno subversivo”- fue internado a las 9.30 por orden de Luis García en la Enfermería del penal. Recibió 4 comidas diarias, oxígeno y antibióticos, entre otros medicamentos para combatir su asma y su hipertensión. El 28 de setiembre es derivado al Hospital de Villa Devoto, donde muere el 19 de octubre. “O sea que estuvo 13 días internado y solo”, concluyó el defensor.

“Del 12 al 15 de setiembre es el escaso tiempo que Amaya permanece en su celda del pabellón 8 antes de ser internado, si es que admitimos que pasó una sola noche en Los Chanchos. ¿En ese lapso se pudo cruzar con Steding? ¿Pudo haber una comunicación? No hay un solo documento ni un solo testigo que los vincule, y nadie describió cómo fue ese presunto maltrato”, refutó Oribones.

Según su defensor, Steding era jefe de turno y no de requisa, tal como se lo viene acusando. Su trabajo no incluía el contacto directo con los presos. Tenía 29 años. “Las situaciones de violencia, como la bienvenida al penal y el maltrato en Los Chanchos, donde Amaya estuvo un día, no tienen nada que ver con el trabajo que tenía Steding; hasta Solari dice que no lo vio”.

Oribones explicó que una cárcel “no es un lugar de expansión de los derechos” y que la Unidad 6 tiene fama de maltratos. “Es una situación vieja y ese maltrato no era parte de un plan sistemático de represión; sí era una práctica ilegítima y delictiva con todos los internos, pero eso no configura un delito de lesa humanidad”. Recordó que la U-6 no fue un centro clandestino de detención y que no necesariamente los delitos que se cometieron dentro fueron parte de un plan represivo. “Si admitimos que hubo maltratos ilegítimos, ¿de por sí implica que el caso Amaya fue delito de lesa humanidad y de una situación que fue más allá de un matoneo?”.

En esta línea, consideró que no se probó que Steding haya tenido algo que ver en forma directa con las torturas y la muerte del abogado, ni siquiera dirigiendo a un grupo de golpeadores. “Sin dudas que el sufrimiento agravó la salud de Amaya, pero de ahí a decir que lo mató un maltrato de Steding, es realmente absurdo cuando además desde el 15 de setiembre y hasta su muerte tuvo atención médica”. 
Fuente:LaJornada
Envío:Agnddhh

25 de mayo de 2013

RAWSON: CAUSA AMAYA PIDIERON 25 AÑOS.



jueves, 23 de mayo de 2013
Política
23/05/2013 
Caso Amaya: pidieron 25 años
Es para los expenitenciarios Fano y Steding. Los fiscales solicitaron que las penas sean de cumplimiento efectivo. Para el médico trelewense Luis García, en tanto, solicitaron 2 años de prisión.
Acusados. En segunda fila y desde la izquierda, Luis García, Jorge Steding y Osvaldo Fano escuchan las acusaciones detrás de sus defensores.
Por Rolando Tobarez
Los fiscales federales pidieron 25 años de prisión para Osvaldo Fano y Jorge Steding, y dos años de cárcel para Luis Eduardo García, todas penas de cumplimiento efectivo. Al primero, exjefe de la Unidad 6 de Rawson, lo acusaron en su alegato de ser el autor mediato de las torturas contra Mario Abel Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen. La imputación se agrava porque ambos eran perseguidos políticos sin causas abiertas y porque los acusadores consideraron que Amaya murió a causa de los tormentos que sufrió en setiembre de 1976. Para Steding, exguardiacárcel de ese penal, la imputación es la misma pero sólo por el caso de Amaya y en carácter de autor material.

En el caso del médico de Trelew y exministro radical, lo consideraron encubridor de las vejaciones que sufrió Amaya. Para Horacio Arranz y Fernando Gélvez, en su doble carácter de médico y funcionario público en ese año, García debió denunciar los maltratos que sufrió su correligionario, pero prefirió el silencio. Para los tres acusados, el agravante es que todos ellos tienen formación profesional y un nivel de educación que les permitía discernir sus conductas.
El alegato en el Cine Teatro “José Hernández” de Rawson se inició apenas pasadas las 10 y se extendió por casi 4 horas, con un cuarto intermedio. Con la ayuda de una pantalla y un Power Point, los acusadores explicaron qué rol cumplió cada imputado en esos días de plomo y la calificación jurídica de sus presuntos delitos. Repasaron los múltiples testimonios y detallaron la legislación que en los ´70 habilitó la represión militar y la persecución de enemigos políticos en Chubut. Destacaron que el Servicio Penitenciario Federal, y por lo tanto U-6, se movían al ritmo de las órdenes del Ejército.
En el caso de Fano, consideraron que tuvo “cabal conocimiento” de los maltratos sistemáticos en el penal que dirigía. “Sabía lo que hacía e hizo lo que quiso”, graficaron. “Invariablemente, por la ubicación de su despachó debió escuchar los gritos que salían de las celdas de castigo, es imposible que haya sido de otra manera, ¿o acaso ni asomó la cabeza, dejó que todo pase y ni se enteró de los movimientos que retumbaban y se sentían en la Unidad?”, se preguntaron
El exdirector “a las torturas las ordenó o las autorizó, pero nada hizo para detenerlas”. Los fiscales destacaron que Fano tenía la jerarquía más alta del presidio. Dentro de la U-6 nadie estaba por encima de él y si alguien mandó órdenes desde fuera del presidio, pasaron por sus manos.
“¿Acaso no controlaba las celdas y nunca se enteraba qué pasaba dentro, con prisioneros en condiciones infrahumanas? No podemos sospechar que dentro de la cárcel hubo una rebelión de agentes que hicieron lo que quisieron y él no se dio cuenta”, dijeron los acusadores. En este sentido, “es imposible de creer que el exjefe no supiera de las vejaciones. El plan de represión y eliminación física estaba programado así, él lo ejecutó y fue responsable de todo lo que ocurrió dentro”.
En el caso de Steding, los fiscales consideraron que el exguardia observó y dirigió al grupo de uniformados que golpearon a Amaya. “Sabían que sufría de asma y agravaron su salud, lo que necesariamente lo llevó a la muerte”, alegaron.
“Como jefe de turno tenía la autoridad para detener las golpizas y sancionar a los responsables que se hayan extralimitado, pero en la causa no hay un solo indicio de que ni siquiera haya intentado informar estos episodios”, advirtieron.
Repasaron los dichos de los testigos según los cuales Steding “sentía satisfacción y gozo” al contemplar las golpizas de su patota y lo recordaron como “un hombre sumamente violento” que más de una vez se sumó a las patadas y a los puñetazos. “Dirigía en un 100 por ciento los castigos”, subrayaron.

Al hablar de García, recordaron que según las evidencias, el médico conoció a Amaya y lo atendió en la cárcel cuando tenía señales del maltrato en su cuerpo, aunque en el juicio haya negado haber visto heridas. Para los fiscales, si el médico hubiese denunciado lo que vio, no hubiese puesto en peligro la vida del abogado radical. “Es más: nada iba a mejorar con el silencio porque está visto que las cosas empeoraron y Amaya terminó muerto”, argumentaron.
Recordaron la variedad de testigos que vieron una herida profunda en la cabeza de Amaya y lo describieron flaco al extremo y maltrecho. “Todos vieron lo que García no vio y a su ingreso a la cárcel se sabía de su estado de salud porque el jefe del Servicio Médico, Juan Saleg, hasta estudió con Amaya”. Además explicaron que su deber era advertir sobre el maltrato porque dentro de la U-6, la víctima no podía quejarse por su cuenta.
Tampoco valía el secreto profesional ya que “de ninguna manera había una situación en la cual el preso podía pedir no revelar los tormentos”. En el peor de los casos, “García tampoco denunció nada una vez que Amaya estuvo internado en Villa Devoto y hasta años después siguió negando haberlo atendido en la cárcel”. 
Fuente:LaJornada
Envío:
Asociacion Ex Presos Politicos Cordoba
sitio web: https://sites.google.com/site/expresospoliticoscordoba/home

24 de mayo de 2013

RAWSON: Pidieron 25 años para los principales acusados en el juicio Amaya-Solari.

PARA OSVALDO FANO Y JORGE STEDING SE SOLICITARON LAS PENAS MAS DURAS. PARA EL EX DIPUTADO PROVINCIAL LUIS GARCIA PIDIERON DOS AÑOS
Pidieron 25 años para los principales acusados en el juicio Amaya-Solari 
El miércoles, en la reanudación del juicio por crímenes de lesa humanidad, los fiscales Horacio Arranz y Fernando Gálvez solicitaron esas condenas en sus alegatos contra los acusados en el proceso por el que se busca castigar a los responsables de los secuestros y torturas que sufrieron, en 1976, los abogados radicales Hipólito Solari Yrigoyen y Mario Abel Amaya. 

Este último falleció en octubre de ese año por consecuencia de los tormentos. Jueves 23 de Mayo de 2013 El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia retomó el miércoles el juicio por denuncias de presuntos delitos de lesa humanidad y violaciones a los derechos humanos que involucra como víctimas a Mario Abel Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen, durante el período en que estuvieron detenidos en la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal, en Rawson. 

Los fiscales, en sus alegatos que duraron cuatro horas, encontraron a Osvaldo Jorge Fano, ex jefe de la Unidad 6 de Rawson, como autor mediato del delito de torturas doblemente agravado por ser la víctima un perseguido político y resultar su muerte, con la modalidad de delito continuado, del que fuera víctima Mario Abel Amaya, en concurso real con el delito de torturas agravadas por ser la víctima perseguido político con la modalidad de delito continuado, del que fuera la víctima Hipólito Solari Yrigoyen, solicitando la aplicación de una pena de 25 años de prisión, accesorias legales y costas. 

A Jorge Osvaldo Steding, guardiacárcel, lo encontraron autor material del delito de torturas doblemente agravadas por ser la víctima un perseguido político y resultar su muerte, con la modalidad de delito continuado, del que fuera víctima Mario Abel Amaya, solicitando la aplicación de una pena de 25 años de prisión, accesorias legales y costas . 

En lo que respecta a Luis García, médico en la U6 cuando estuvieron detenidos ilegalmente los abogados radicales, se lo calificó como autor del delito de encubrimiento, y solicitaron la aplicación de la pena máxima de dos años de prisión de cumplimiento efectivo y costas. 

En la sala del Centro Cultural de Rawson también se escucharon los alegatos de los abogados Fabián Gabalachis y Gustavo Latorre, defensores particulares de Osvaldo Jorge Fano, quienes plantearon una nulidad relacionada con el instituto de la cosa juzgada y solicitaron el sobreseimiento de su asistido por prescripción de la acción penal. El debate por las penas se realizará el 4 de junio.

El juicio por las torturas que sufrieron en 1976 en la cárcel de Rawson los abogados de presos políticos y dirigentes radicales Solari y Amaya comenzó el 19 de marzo con la lectura de las acusaciones contra los tres imputados.
Fuente:Patagónico

23 de mayo de 2013

RAWSON: Defensa pide la absolución de los imputados.


23/05/2013 
Para la defensa de Fano, las torturas en la U-6 ya fueron juzgadas y por eso pidieron su absolución
El alegato de Fabián Gabalachis y Gustavo Latorre.
Pensativos. Sentados en primera fila y desde la izquierda, Zabaleta, Oribones, Latorre y Gabalachis.
Los defensores Fabián Gabalachis y Gustavo Latorre alegaron anoche que las acusaciones contra su cliente Osvaldo Fano están prescriptas y dijeron que el exjefe de la Unidad 6 de Rawson ya fue juzgado por un Consejo de Guerra por su papel en la detención de Mario Abel Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen. Por eso le pidieron al tribunal en Rawson que lo sobresea. Cabe recordar que para Fano, los fiscales habían pedido 25 años de prisión efectiva. Es el único de los tres acusados que está imputado en ambos casos.

El que más lejos llegó con sus argumentos fue Latorre, al punto que su lógica no cayó bien en el Ministerio Público Fiscal, que la percibieron agresiva sin necesidad. Es que para el abogado no está probado que el delito que se juzga sea de lesa humanidad.

"No alcanza"

“No alcanza con decir que algo ocurrió en la dictadura militar para que sea imprescriptible, por deleznable y denigrante que sea el hecho –dijo- porque si fuese así, entonces abramos una caja que es muy grande e investiguemos todo, incluso al Poder Judicial, a los jueces que no hacían caso a los hábeas corpus de la U-6 y a los que juraron por el Estatuto de la dictadura y hoy ocupan cargos enormes. No veo a ningún fiscal federal preocupado por estas cosas”.

Según Latorre, hay infinidad de organismos nacionales e internacionales que denunciaron al penal capitalino por el maltrato a los internos, antes de la dictadura, durante y en la actualidad. Repasó informes muy críticos del Centro de Estudios Legales y Sociales y de la Organización de Estados Americanos luego de inspecciones en la U-6. Y concluyó que el régimen que en 1976 sufrieron Amaya y Solari no fue más duro que otros años.

“El maltrato general es parte de la cultura del Servicio Penitenciario Federal –consideró-. Y en todo caso la responsabilidad de Fano fue la misma que la de todo el resto de los jefes que pasaron por la cárcel”. Además recordó que el resto de los detenidos relató los mismos maltratos que Solari y Amaya. “Para considerarlos dos perseguidos políticos, se debió demostrar que el trato era diferente al resto, y eso no se escuchó”.

Versión Gabalachis

Por su parte, Gabalachis planteó “serias discrepancias” con la acusación fiscal a Fano. Y deslizó que de los testigos que declararon, los acusadores tomaron sólo aquellos que convenían a su versión.

Repasó que Amaya llegó al penal el 11 de setiembre del ´76 y recibió una golpiza de bienvenida “que sigue ocurriendo incluso hoy pero que ningún preso denuncia por temor a represalias”.

El defensor consideró lógico que el abogado radical fuese derecho a las celdas de castigo y no al pabellón. “Se hace para ubicar cuál es el perfil del detenido y saber qué le debe tocar en ese reparto de soledades que es la cárcel”, graficó, casi poético.

Gabalachis hizo cuentas y razonó que antes de ser internado en Enfermería y derivado a Villa Devoto, Amaya estuvo apenas tres días bajo el régimen penitenciario habitual. “Y según la acusación, en esos tres días sufrió todo lo que los testigos relataron: maltratos, censura de correspondencia, falta de asistencia religiosa, duchas heladas, corridas, etcétera. Me parece un salto al vacío atribuirle responsabilidad a Fano por eso”.

En cuanto a Solari, consideró que hay sólo dos hechos imputables a su cliente por ese caso: la quita de sus lentes de lectura y las presiones para que no le diga la verdad de lo que sucedía en la cárcel al juez federal Omar Garzonio. “Es arriesgado decir que lo primero fue tortura y en cuanto a lo segundo, Fano estuvo un mes en comisión en Buenos Aires cuando Solari declaró ante el juez, así que no estaba a cargo de la cárcel”.

“La cárcel es traumática y humillante, pero ni uno solo de los testigos dijo que le constaba que Fano sabía lo que sucedía. Todos lo suponen porque era el director, pero ninguno dijo que sí”, alegó. Gabalachis advirtió que aún si se supone que Fano escuchó los gritos de los torturados, eso no lo hace necesariamente partícipe del tormento. Para el defensor, los argumentos de los fiscales “fueron rebuscados y poco convincentes”.

Aunque se mostró confiado en la inocencia de su cliente, el abogado pidió que de ser condenado no sea castigado con los 25 años que pidió Fiscalía sino con el mínimo legal. “Estos hechos ocurrieron hace 37 años, Fano tiene más de 70 y no posee antecedentes, por lo tanto castigarlo con 25 años de prisión sería de una extemporaneidad absoluta”, remató.
Fuente:LaJornada
Envío:Agnddhh

12 de mayo de 2013

CHUBUT: el 22 de mayo próximo arrancarán los alegatos en el juicio oral por crímenes.


Domingo, 12 de mayo de 2013 
Lesa humanidad: el 22 de mayo próximo arrancarán los alegatos en el juicio oral por crímenes en Chubut
Lo dispuso el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia, que encabeza el debate. Los acusados son Osvaldo Fano, Jorge Steding y Luis García. Se investigan delitos cometidos durante la última dictadura en la Unidad Penitenciaria de Rawson
 
El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia fijó para el 22 de mayo próximo la fecha de inicio de las audiencias de alegatos en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en la ciudad de Rawson, provincia de Chubut, durante la última dictadura.

En el proceso son juzgados Osvaldo Fano, Jorge Steding y Luis García, por  presuntas violaciones a los derechos humanos cometidas en perjuicio de Mario Abel Amaya e Hipólito Solari Yrigoyen, durante el período en que habrían estado detenidos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional en la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal con sede en Rawson.

En la audiencia del pasado jueves prestaron declaración los testigos Marcelo Stubrin, Margarita García Virginia de López y José Jacinto Suarez, mediante videoconferencia desde el Consejo de la Magistratura de la Nación.

Asimismo, prestaron declaración indagatoria los procesados Fano y Steding.
Por otro lado, el Ministerio Público Fiscal amplió la acusación conforme el art. 381 del CPPN respecto a los imputados Fano y Steding, imputándoles el delito previsto en el art. 144 ter ultima párrafo, conforme ley 14.616.
Fuente:CIJ.Gov.ar

10 de mayo de 2013

RAWSON: Llanto desde Suiza: un testigo se quebró en su declaración.

09/05/2013
Llanto desde Suiza: un testigo se quebró en su declaración
Ricardo Ipuche declaró desde Berna y conmovido, reclamó justicia casi a los gritos ante los jueces. Hoy hablarán los últimos tres testigos y luego, turno de alegatos.
Llanto. En el televisor, Ipuche quebrado en Suiza mientras el tribunal mira en silencio y la jueza D´Alessio se tapa la boca con la mano.
Por Rolando Tobarez
“¡No se puede tratar así a la gente!…¿cómo le puedo explicar? ¡Pasaron 38 para que ahora me vengan a preguntar si violaron o no los derechos humanos! ¡Yo estuve dos años sin juicio y sin proceso! ¡Esa es una violación de los derechos humanos!...caramba…¡no pueden tratar así a la gente!…”.

Sobre el final de su testimonio, Ricardo Ipuche le gritó este párrafo al tribunal y no pudo más. Lloró como un nene en un aullido desgarrador. Se cubrió con ambas manos el rostro rojo de bronca y se quebró, desconsolado, ahogado de saliva, sin vergüenza alguna.

Los magistrados que decidirán sobre la muerte de Mario Abel Amaya y las torturas contra Hipólito Solari Yrigoyen no supieron bien qué hacer, más que dejarlo descargarse. La jueza Ana María D´Alessio se tapó la boca. Nora Cabrera, presidente del tribunal, amagó un consuelo pero su colega Alberto Giménez pareció decirle “mejor no, dejálo”, con un gesto con la mano, rápido y oportuno. El testimonio había sido tranquilo y la explosión de emoción pareció descolocarlos.

Pasaron segundos eternos hasta que una empleada de la Embajada Argentina le dio un vaso de agua y debió llevárselo, todo en vivo y en directo. Era una teleconferencia desde Berna, Suiza, donde Ipuche reside. Luis García, Osvaldo Fano y Jorge Steding, los imputados, oyeron sin gestos. Fue el clímax en el Cine Teatro “José Hernández” de Rawson.

Ipuche fue preso político en la Unidad Nº 6, a causa de su militancia en el Partido Comunista de Neuquén. No vio ni a Solari ni a Amaya. “Pero sabíamos que los habían torturado y que Amaya pedía a los gritos que se lo lleven porque se estaba muriendo”. Traje blanco, corbata y camisa de colorado furioso, el testigo explicó que ningún guardia pudo vejar a nadie en ese penal sin la autorización de su jefe.

Tras el golpe de 1976, el régimen se volvió más represivo en la U-6. “Todo se volvió mucho más violento, con controles más severos y reglas más enérgicas”. Los guardias escupían en la comida o metían el borceguí en el plato. “Querían quebrarnos psicológicamente y tratar de que todo el día hubiese tensión”, interpretó. Fue interrogado en la cárcel rawsense por un oficial del Ejército. “Me preguntó mucho sobre mis camaradas hasta que cerró la carpeta y me dijo ´No tenemos nada contra usted´”. Pero no lo liberó ni aceptó que el militante se vaya por la puerta de entrada. Ipuche prefirió dos años de cárcel antes que le perdonen un delito que no había cometido. 

09/05/2013 
Stubrin, García y Suárez, los tres últimos testigos 
Videoconferencias hoy en Rawson. 
Desde Suiza. Carrara escucha la pregunta de la jueza Monella de Cabrera, que aparece en un segundo plano. 
Hoy será el último día de testigos en el juicio en Rawson. Desde las 10 y por videoconferencias declararán el conocido dirigente radical Marcelo Stubrin, que estuvo en el primer velatorio de Mario Amaya; José Suárez, el empleado de la funeraria que trasladó su cadáver desde Villa Devoto, y Margarita García, exempleada del Hospital de Trelew, que podría comprometer la situación del médico Luis García. Tras sus relatos se definirá la fecha para los alegatos, en la recta final del proceso. 

Hay tres testigos que aunque fueron notificados por el tribunal, ya no se presentarán. Se trata de los peritos médicos Daniel Corach, Luis Bossio y Enzo Canonanco. Los fiscales consideran que como la parte que les tocaba decir ya está documentada en la causa, no será necesario que hablen ni extender el cronograma. 

"Era el jefe" 
Ayer la ronda de testigos la completó Santiago Carrara, preso en la Unidad 6 desde enero de 1975 hasta fines de 1982. Recordó especialmente al imputado y exjefe de requisa Jorge Steding. “Era el que más contacto tenía con los presos. Nos obligaban a correr al baño para pegarnos con palos y puntapiés. Una vez me negué y me arrastraron y me pegaron hasta el baño. Él era el jefe y vio todo hasta que pidió que dejen de pegarme, que ya estaba y me llevaran al calabozo”. Alguna vez también vio al extitular del penal, Osvaldo Fano, acercarse a la reja por una visita. 

Carrara supo por otros presos de la llegada de Amaya al penal y de la feroz golpiza de su bienvenida. “Era lo normal y estoy totalmente seguro de que fue así”, le dijo al tribunal. Recordó que para las autoridades del penal, ese presidio era sólo “otro frente de combate” y no un lugar más para alojamiento de presos. 

Luego del golpe militar, “cualquier intento de conversar, convidar un mate o caminar con más de un compañero en el recreo era sancionado”. 

Para el Guiness 
Según Carrara, “se cortó toda posibilidad de convivencia y en ocasiones nos obligaban a estar parados o acostados durante horas en la celda”. Cada tanto los interrogaban para buscar “definiciones políticas” de parte de los presos políticos.

La cosa se alivió algo con la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la Cruz Roja, que pusieron en aprietos a los jefes del penal. “Pero si se juntara la lista de detenidos con la lista de sanciones que hubo por cualquier cosa, seguro sería un Récord Guiness”.
Fuente:LaJornada
Envío:Agnddhh

8 de mayo de 2013

CHUBUT:Declara el hombre que llevó el cadáver de Amaya desde Villa Devoto al velorio.

Declara el hombre que llevó el cadáver de Amaya desde Villa Devoto al velorio 
Dicen que transportó un cadáver con signos de tortura.
Exsecretario. Daniel González acompañó al abogado radical durante su paso por el Congreso de la Nación. 
Por Rolando Tobarez 
El hombre que llevó al cadáver de Mario Abel Amaya desde el hospital de Villa Devoto hasta su primer velatorio en Mataderos, provincia de Buenos Aires, deberá declarar en Rawson para confirmar si vio el cuerpo del abogado radical con evidentes signos de tortura. 

La decisión de la convocatoria la tomó el Tribunal Oral Federal y el sujeto es José Suárez, un militante radical que en octubre de 1976 era empleado de la pompa fúnebre que organizó ese velorio, casi clandestino por la represión de la época.

El dato lo reveló ayer Daniel González, exsecretario de Amaya en el Congreso de la Nación, que declaró en la reanudación del juicio por la muerte de Amaya y las torturas en perjuicio de Hipólito Solari Yrigoyen en la Unidad 6 de la capital. 

Ese discurso Según González, “hace un par de años Suárez dio un discurso en un acto público en el que se colocó una placa en una plaza de Buenos Aires, en homenaje a Amaya”. 

En aquella intervención habría revelado que cuando trasladó el cadáver del dirigente radical “se advertía que había sufrido tormentos y golpes”. En el Cine Teatro “José Hernández” de Rawson, el exsecretario de Amaya recordó que ese discurso “fue una descripción que hasta no sonó adecuada para un acto público porque hasta pareció un informe forense”.

El propio González relató su presencia en el velorio de Mataderos y su impresión al ver a Amaya dentro del féretro. 

"Estaba irreconocible, muy flaco, con una delgadez extrema y el bigote afeitado, algo muy raro para quienes le conocíamos el bigote morocho”.

El testigo insistió con que “a primera vista costaba reconocerlo e impactaba porque era un cambio notable”. 

González también tuvo contacto con la madre de Amaya. Hasta la llevó a Devoto para que visite a su hijo internado. “También lo notó golpeado”, recordó. 

Ayer también declararon Roberto Cohen y Adriana D´addario, médicos forenses que participaron de la exhumación y el estudio de los restos de Amaya. 

Sin embargo no pudieron aportar demasiados datos debido a que el operativo se realizó en 2009, casi 33 años después de su muerte. Sólo hallaron unos 15 kilos de restos óseos. 

Pese a lo exhaustivo de los análisis, el paso del tiempo impidió determinar lesiones físicas producto de algún tipo de vejación.
Fuente:LaJornada
Envío:Agnddhh

24 de abril de 2013

RAWSON: memoria prohibida: impidieron que la prensa ingrese a la u-6.

24/04/2013
Memoria prohibida: impidieron que la prensa ingrese a la U-6
El tribunal hizo una inspección ocular en el penal de Rawson pero los jefes de la cárcel negaron el acceso. Hoy declara el reconocido dirigente radical Marcelo Stubrin en la Causa Amaya.
Lejos. El periodismo debió conformarse con apostar una guardia más bien lejos del lugar de los hechos.
Por Rolando Tobarez
Pese a las sistemáticas apelaciones de “conservar la memoria”, las nuevas generaciones interesadas en la defensa de los derechos humanos deberán hacer un buen esfuerzo de imaginación para saber qué forma tenían las celdas de castigo de la Unidad Penitenciaria 6 de Rawson, mejor conocidas como “Los Chanchos”, escenario de atroces golpizas a los presos políticos de los ´70. No habrá una descripción periodística de primera mano ni imágenes ni fotos.

Es que por una orden de la Jefatura de ese penal, la prensa no pudo acceder a la inspección ocular que se realizó en el marco del juicio por la muerte de Mario Abel Amaya y las torturas en perjuicio de Hipólito Solari Yrigoyen.

El argumento: se trata de una cárcel de máxima seguridad. Esto, pese a que se trata de audiencias orales y públicas que juzgan un presunto delito de lesa humanidad. Sólo un camarógrafo de Canal 7 de Rawson y el equipo periodístico de Jornada habían solicitado permiso para participar del recorrido. Aguardaron más de una hora para obtener algún testimonio.

Según le dijeron a este diario los empleados penitenciarios –que se limitan a cumplir órdenes-, la improbable opción era que el titular del presidio consultara a nivel nacional o bien haber pedido autorización diez días antes del operativo. Un imposible: hubo abogados que participan del juicio que recién se enteraron ayer mismo de la inspección y hasta llegaron una hora antes de lo debido, con evidente fastidio. El año pasado hubo total libertad para cubrir una inspección similar en la Base Aeronaval Almirante Zar en el juicio por la Masacre de Trelew.

Algunos detalles
La inspección duró una hora y fue una iniciativa del Ministerio Público Fiscal y según se pudo saber, el Tribunal Oral Federal revisó el mismo recorrido que hacían los detenidos en 1976 desde el pabellón 8 hasta las zonas de requisa y visitas, además de las celdas de castigo.

De “Los Chanchos” sólo quedan marcas de los calabozos en paredes y techos, suficiente para calcular que cada celda medía aproximadamente 1 metro por 1 metro. También se cambiaron las puertas. Los presos castigados pasaban hasta dos semanas en ese lugar. Y para llegar hasta allí o hasta los locutorios de visita pasaban varias rejas donde eran golpeados por los guardiacárceles, según los testimonios que se escucharon. Hubo mediciones para chequear los tamaños.

El exjefe de la U-6, Osvaldo Fano, y el exguardiacárcel Jorge Steding participaron de la inspección pero en silencio. El médico de Trelew, Luis García, fue el único de los tres imputados que no estuvo presente.

Antes de la visita, en el Cine Teatro "José Hernández" de Rawson, los acusadores pidieron al tribunal incorporar por lectura los testimonios de testigos que por diversas razones no podrán estar en Rawson.

Por ejemplo, el domicilio que se tenía de Germán Gutiérrez no existe; Ricardo Ipuche vive en Suiza y Santiago Carrara en Alemania, ambos sin residencia conocida; Luis Astolfo tiene 80 años y por su salud no podrá viajar a la capital, y Florencio Pacífico Herrera falleció.
Fuente:LaJornada
Envío:Agnddhh

20 de abril de 2013

CAUSA SOLARI-AMAYA: El TOF dispuso realizar una inspección ocular en el penal Rawson.

19.04.2013
Por dicha Unidad pasaron las dos víctimas, una de las cuales murió.
Causa Solari-Amaya: El TOF dispuso realizar una inspección ocular en el penal Rawson.
El tristemente célebre Penal de Rawson, por el que pasaron muchas víctimas de la represión ilegal de los años '70. 
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia ordenó el reconocimiento que se llevará a cabo, el 23 de abril, en la Unidad 6 de Rawson del Servicio Penitenciario Federal. El juicio oral por secuestro y torturas a Hipólito Solari Yrigoyen y Mario Abel Amaya se reanudará el martes próximo, con una inspección ocular a la cárcel (U6) de Rawson, informó hoy el Centro de Información Judicial (CIJ) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El reconocimiento ayudará a "que los jueces tengan idea" de cómo eran las celdas de castigo o "chanchos" donde los abogados y dirigentes radicales Amaya y Solari Yrigoyen fueron alojados en 1976, una vez trasladados a la U6, dijo a Télam el fiscal federal Fernan Gelvez, uno de los acusadores en el juicio.

"Cuando fui (a esa prisión) en su momento, con el juzgado de instrucción, quedaban marcas de los calabozos de castigo o de aislamiento, que los detenidos llamaban `los chanchos`. Se pueden ver sus dimensiones y dónde estaban", agregó el fiscal.

Gelvez precisó que en el lugar aún están la sección Requisa y las celdas de aislamiento de esta cárcel del Servicio Penitenciario Federal en la que funcionó, durante la última dictadura, "un centro clandestino de detención", como lo calificó el CIJ.

Del reconocimiento participarán los jueces del Tribunal Oral Federal de Chubut, las querellas, la Fiscalía y las defensas de los tres acusados.

Solari Yrigoyen, quien ya declaró en este juicio, y Amaya, fallecido a causa de las torturas, fueron inicialmente alojados en "los chanchos" y después en el Pabellón 8 de la U6, pero "durante 10 o 15 días con las celdas cerradas" las 24 horas.

Excepcionalmente, los guardiacárceles lo sacaban para ir al baño y, en el caso de Amaya, lo obligaban a correr, pese a su salud quebrantada por la tortura y a padecer asma y una cardiopatía.

Solari Yrigoyen sólo volvió a ver una vez en el baño a su amigo Amaya, ambos abogados de perseguidos políticos y dirigentes radicales, ya que al terminar la etapa de aislamiento en el Pabellón 8, el segundo estaba ya internado en la enfermería.

Por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra ambos están acusados como cómplices del delito de tortura Osvaldo Fano, quien era entonces director del penal U6 de Rawson, y el ex guardiacárcel Jorge Steding.

Además, está imputado como encubridor Luis García, en esa época médico de la cárcel U6 y años después legislador radical y ministro de Gobierno de Chubut en el período 2001-2003.

Fuente:Telam