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28 de octubre de 2023

CTA: PRESENTES EN LA SENTENCIA A GENOCIDAS DE LA CAUSA RAMOS.

 

Este miércoles 25 de octubre compañeras y compañeros de las distintas organizaciones que integramos CTA Santa Fe junto al Foro Contra la Impunidad y por la Justicia estuvimos presentes en la lectura de sentencia de la causa “RAMOS CAMPAGNOLO, Eduardo Alberto y otros" frente al Tribunal Oral Federal en la ciudad capital.


En esta causa se juzgaron delitos de allanamientos ilegales, detenciones ilegales, torturas y violaciones que sufrieron Miguel Ángel Quaini, Hugo Alberto Corva, Mirta Rosa Obelar, Juan José Espíndola, Ramon Eduardo Requena y Miguel Ángel Escalante ocurridas en el mes de mayo de 1977, en el marco de la dictadura cívico militar.

Las condenas para los genocidas fueron de 9 años para Eduardo "Curro" Ramos (por unificación Cadena Perpetua), 9 años para Wenceslao Claudio Bertolino y 7 años a Ricardo Carrouche.

Fieles a nuestra lucha desde CTA Santa Fe y junto al Foro levantamos la bandera de la Memoria apoyando y acompañando los juicios para impedir en este contexto que el neoliberalismo nos imponga un nuevo retroceso.

¡NUNCA MÁS! ¡30.0000 PRESENTES!








Fuente:CTASta.fe.

26 de octubre de 2023

Tres represores fueron condenados en Santa Fe por tortura, robo y abuso sexual.

 

Tres represores fueron condenados en Santa Fe por tortura, robo y abuso sexual

Tres represores fueron condenados en Santa Fe por tortura, robo y abuso sexual – Diario El Ciudadano y la Región – .

Tres ex policías fueron condenados por el Tribunal Oral Federal (TOF) de Santa Fe a penas de 7 a 9 años de prisión por los delitos de privación ilegítima de la libertad y tortura agravada, cometidos durante la última dictadura cívico-militar en perjuicio de seis militantes. comunistas, y en el caso de dos de ellos por abusos indecentes contra una de las víctimas.

Se trata de un caso que ventiló hechos ocurridos en la ciudad de Santa Fe en mayo de 1977 y que se conoce como la “Causa Requena”.

Entre los condenados a 9 años de prisión se encuentra el ex policía santafesino Eduardo Ramos Campagnuolo, considerado uno de los más feroces represores de la provincia durante la dictadura, cuya condena se combinó con cuatro anteriores y permaneció en prisión perpetua.

Al igual que el ex policía santafesino Wenceslao Bertolino, quien también recibió una condena de 9 años, Ramos fue declarado culpable de haber cometido en su calidad de funcionario público los delitos de “violación del domicilio por allanamientos ilegales, privación ilegítima de la libertad agravada”. por el uso de violencia y amenazas, y torturas agravadas por haber sido cometidas contra personas perseguidas políticamente”.

Las víctimas fueron Ramón Requena, Miguel Ángel Quaini, Miguel Ángel Escalante, Juan José Espíndola, Hugo Alberto Corva y Mirta Rosa Ovelar, quienes en ese momento militaban en la Federación de Juventudes Comunistas.

Además, ambos expolicías fueron condenados por robo simple en la vivienda de Espíndola y la que compartían Corva y Ovelar, además de abusos indecentes a la mujer.

El tribunal, integrado por los jueces Elena Beatriz Dilario, Luciano Lauria José María Escobar Cello, también condenó a Ricardo Carrouché, retirado de la Policía Federal, quien recibió una pena de 7 años de prisión por “privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de la violencia”. y amenazas, y tormentos agravados por haber sido cometidos contra políticos perseguidos en perjuicio de Quaini y Espíndola”.

Otro ex policía santafesino, Germán Raúl Chartier, figura en el auto de procesamiento, firmado por el fiscal Martín Suárez Faisal en noviembre de 2020, pero por su fallecimiento el 23 de noviembre de 2021 se declaró la extinción de la acción penal. . En su contra.

El fallecido Chartier, que había sido condenado a 16 años de prisión como autor de once actos de privación ilegal de la libertad agravada y ocho actos de tortura agravada, fue procesado en este caso por los mismos delitos que Ramos Campagnuolo y Bertolino.

Bertolino y Charroudé recibieron su primera condena, mientras Ramos acumuló la quinta, incluida una en la emblemática “Causa Brusa” de 2009, en el primer juicio de lesa humanidad en la historia de Santa Fe.

Entre los delitos por los que Ramos ha sido condenado en expedientes anteriores se encuentran homicidio, secuestro, tortura, abusos y violación, incluido uno a cadena perpetua, en marzo de 2017, por el homicidio doblemente agravado del militante del grupo Montoneros Emilio Osvaldo Feresin.

El TOF anunció que realizará una nueva audiencia el próximo 1 de noviembre a las 13:00 horas, en la que dará a conocer los motivos de su sentencia.

Fuente:News.Es.Euro


6 de agosto de 2023

SANTA FE: Quién era Yolanda Ponti, la militante de 18 años asesinada por la dictadura en Santa Fe en 1976.

 Empezó el juicio

Quién era Yolanda Ponti, la militante de 18 años asesinada por la dictadura en Santa Fe en 1976

La joven fue ultimada por un operativo en pleno centro de la capital provincial, en el marco de la persecución del terrorismo de Estado. Su familia la recuerda como una comprometida integrante de la Juventud Universitaria Peronista oriunda de Rafaela. Un ex coronel de Ejército está en el banquillo

5 de agosto de 2023

Foto: Gentileza CTA Santa Fe

Mariángeles Guerrero / Especial para El Ciudadano

Es miércoles 1° de diciembre de 1976. Son las cinco de la tarde. Yolanda Ponti, estudiante de la Escuela de Servicio Social de Santa Fe y militante de la Juventud Universitaria Peronista, toma un colectivo en el barrio Barranquitas, al oeste de la capital provincial. Sube a la línea 3 con dirección al centro. Al llegar a la esquina de Lisandro de la Torre y 25 de Mayo, nota que unos autos la vienen siguiendo. Decide bajarse del transporte público. Intenta correr, pero es alcanzada por dos balazos. Su cuerpo de 18 años queda tendido en la vereda. El colectivero, también herido, se baja del micro y yace en la puerta de una casa, esperando en vano asistencia médica. Un hombre que estaba en la parada también es víctima de la balacera.

Los disparos provienen de dos autos sin identificación que cercan el colectivo. Quienes gatillan van vestidos de civil. Más tarde, por registros oficiales, se sabe: es un operativo militar, a cargo del capitán del Ejército, Alberto José Jaime. Otro represor que participó de los hechos, Oscar Alberto Cabezas, fue el cuarto muerto que se contó aquel día.

Casi cincuenta años después, se dan cita en la puerta del Tribunal Oral Federal N° 1 de Santa Fe, el Foro contra la Impunidad y por la Justicia y el Espacio de Memoria de la ciudad de Rafaela, donde nació Yolanda. Los organismos cuelgan las banderas frente al tribunal y esperan, entre familiares y amigas de “Yoli”, el inicio del juicio de lesa humanidad que juzgará a Jaime por homicidio doblemente calificado por ser cometido con alevosía y con el concurso premeditado de más de dos personas en perjuicio de la joven militante.

 

Luis Larpin, del Foro, advierte: “Nunca un juicio es un juicio más”. Pero señala algunas características salientes de este caso. En primer lugar, que la masacre se produjo en una de las esquinas más transitadas de la ciudad. En segundo, que el jefe de ese operativo, entonces capitán del Ejército, continuó su carrera militar y se retiró como teniente coronel. El ex militar estuvo prófugo entre 2015 y 2019, cuando fue detenido en Capital Federal por presentar el DNI de su hermano. Al encontrarlo y detenerlo, se retomó el proceso judicial.

En 1976, Jaime era jefe de una columna del Destacamento de Inteligencia Militar 122. Larpin explica: “En Santa Fe fueron condenados muchos policías. Eran los más visibles, ya que aparecían en los registros. Los militares, que decidían qué se hacía con quién, quedaban casi siempre en el anonimato. Pero en este caso, al morir también un militar, tuvieron que hacer un registro del operativo en el que quedó escrito el nombre de Jaime y de otros que también participaron pero ya murieron”. 

La investigación por el crimen de Yolanda comenzó a raíz de la causa “Elías, Nilda y otros” (05/2009), en la que se analizaron hechos con 22 víctimas de las fuerzas represivas durante la última dictadura. Así, a medida que se fueron estableciendo las imputaciones, las carátulas cambiaban por los nombres de los imputados. 

En la causa “Jaime”, la querella es llevada adelante por la agrupación H.I.J.O.S., con el patrocinio de la abogada Lucía Tejera. El tribunal está conformado por los jueces Luciano Lauría (presidente), José María Escobar Cello y Elena Dilario (vocales). El fiscal es Martín Suárez Faisal. El 24 de agosto se conocerá la sentencia.

En la primera audiencia, testificaron Jaime y los hermanos de “Yoli”: Mercedes, Ibe y José. También lo hicieron quien fue su pareja, Reinaldo Benítez; su compañera de militancia, Ana Testa y su amiga Analía Merli. 

Yolanda Ponti: una vida para la militancia y el servicio social

“Era muy sensible, muy mimada y muy querida por todos nosotros”. Así recuerda a Yolanda su hermana, Mercedes Ponti, en diálogo con El Ciudadano. Cuenta que era la menor de cuatro hermanos y “muy pegada a su familia”. En las palabras emerge el recuerdo y casi cinco décadas buscando memoria, verdad y justicia. “En el colegio era muy querida por sus compañeras, siempre le gustaba colaborar, ayudar. Iba a los barrios y ayudaba a los chicos y adultos a aprender a leer y a escribir. Hablaba con la gente sobre cómo tratar de mejorar el futuro del país. Tenía muchas habilidades de costura, de cocina. A pesar de la corta edad que tenía, sabía hacer de todo”, relata Mercedes. 

Y agrega: “Yo la protegía mucho porque era mi hermana más chica. Estábamos muy pegadas las dos, porque tenemos poca diferencia de edad”.

Cuando Yolanda terminó los estudios secundarios, en el Colegio Nuestra Misericordia de Rafaela, se fue a vivir a Santa Fe. Primero residió en una pensión cerca de la cancha de Unión y, más tarde, se mudó con su compañero Reinaldo “Chino” Benítez a una casa en el barrio Barranquitas.

Benítez era pareja de Yolanda; ambos habían compartido sus años de escuela secundaria militando juntos en la organización Acción de Estudiantes Secundarios (AES). “Teníamos actividades vinculadas a los intereses e inquietudes de los jóvenes de aquel momento. Conseguíamos descuentos en librerías y en el boleto del colectivo”, rememora el militante. También hacían actividades de alfabetización en los barrios Güemes y Villa Podio. 

“El barrio Güemes de Rafaela tenía como particularidad que era un barrio que estaba salida de Rafaela, distante de la ruta. De manera que otra de las actividades que hicimos, de la que Yolanda también participó junto con la gente del barrio, fue construir una vereda para que los vecinos pudieran caminar sin pisar el barro para ir a la escuela o a la capilla”, relata.

Las y los estudiantes de la AES también imprimían la revista Qué Hacer: una publicación que informaba sobre las actividades que los estudiantes de Rafaela realizaban en sus escuelas.

En 1974, Yolanda llegó a Santa Fe para estudiar Servicio Social. “Era una carrera con la que se sentía plenamente identificada, porque tenía que ver con su sensibilidad social y con su sensibilidad por las causas populares, las de los más humildes, de los más rezagados de la sociedad. Ella se veía a futuro desarrollando una profesión donde pudiese canalizar sus inquietudes sociales y políticas”, dice Benítez. 

Además de destacarse como estudiante, la joven rafaelina también empezó a militar en el centro de estudiantes de la Escuela de Servicio Social, ligado a la Juventud Universitaria Peronista.

Su compañero, que fue apresado por razones políticas en 1975 y liberado unos años más tarde, relata: “Eran momentos con mucha represión contra los jóvenes que teníamos actividad política. Yolanda sufrió una persecución que terminó con su muerte”. A fines de 1975, la casa de la familia Ponti en Rafaela fue allanada. Se llevaron detenida a una de las hermanas, para averiguar datos sobre Yolanda, y fotos de la joven.

Mercedes recuerda: “En el último tiempo habían empezado a ocurrir cosas feas y ella tenía miedo. No me lo dijo explícitamente, pero ella veía que empezaban a pasar cosas raras con sus compañeros. La vimos en octubre del 76 y después ya no la vimos más”. 

El 3 de diciembre, dos días después de la masacre, una vecina le llevó el diario a Mercedes y le mostró la noticia. Decía lo que había ocurrido, y aunque no figuraba el nombre de Yolanda, sí aparecía su apellido. Por ese dato, José Ponti (padre de Yolanda) fue a la comisaría de Rafaela. Lo derivaron al Hospital Cullen y recién allí pudieron confirmar lo que temían. 

“Nos entregaron el cuerpo y pudimos despedirla a puertas cerradas, con la familia y los amigos. Después la llevamos al cementerio, que estaba lleno de policías, de autos Falcon con gente vestida de civil”, dice su hermana.

El Chino Benítez asegura: “Para nosotros es muy importante recordarla como la recordamos todos lo que lo conocimos: como una persona con mucha sensibilidad por la vida de los otros. Tenía facilidad para hacer amigos, era alguien con mucho humor e ironía para expresar lecturas de la realidad”. 

Y agrega: “Pienso que es necesario valorar las construcciones colectivas, la sensibilidad con el otro. Eso va a permitir un mundo no sólo más justo y solidario sino también menos violento y menos negacionista de la verdad”.

Juicios por la verdad y por la memoria

Del operativo que mató a Yolanda Ponti también participaron el suboficial Nicolás “Tío” Correa; un oficial del D2 de Inteligencia de la Policía santafesina agregado a la Inteligencia militar, Héctor “Pollo” Colombini; el teniente Julio César “Potín” Dominguez y el sargento Elodoro Jorge Hauque. Todos ellos fueron beneficiados por la impunidad biológica de un juicio demorado por un militar prófugo hallado de casualidad en un operativo de rutina.

Es necesario que estos juicios continúen con celeridad, no sólo para que los genocidas que aún viven sean juzgados, sino —en palabras de Benítez— “para que se sepa lo que verdaderamente sucedió y no la versión que construyeron los represores”

El entrevistado reflexiona: “La búsqueda de Justicia está asociada a la memoria. Es decir, tratar de rescatar todo lo que se pueda de la memoria de los compañeros y dar la batalla para llevar a juicio a los represores. Lamentablemente la Justicia se tomó su tiempo, por eso muchos represores murieron antes de ser juzgados”.

Para Mercedes, “aunque hayan pasado muchos años y esta persona ya haya vivido el 80% de su vida, por lo menos vamos a estar más tranquilos”. Y añade: “Espero que esta persona sea condenada porque no tenía ningún derecho a hacer lo que hizo. Hasta el día de hoy nos parece que fue algo que no tendría que haber pasado, porque mi hermana era una nena. La forma en que la mataron es inexplicable”. 

La mamá de Yolanda, Ibe, murió antes del asesinato de su hija. El papá, que hizo su duelo en plena dictadura, falleció en 1985. Ante la pregunta de si sintieron que con la democracia había una posibilidad de que se haga justicia, Mercedes responde: “Creo que todos pensamos eso, pero se demoró muchísimo”. 

Este viernes, la Comisión de las Baldosas del Foro contra la Impunidad y por la Justicia, colocó una baldosa de la memoria en nombre de Yolanda, en la esquina céntrica de Lisandro de la Torre y 25 de Mayo. 

Fuente:ElCiudadanoyLaRegion


4 de agosto de 2023

SANTA FE: Comenzó el juicio al militar retirado Alberto Jaime, conocido como la "Bestia".

 

El represor es acusado por el crimen de Yolanda Ponti durante la dictadura

Comenzó el juicio al militar retirado Alberto Jaime, conocido como la "Bestia" 

Jaime estuvo prófugo durante cuatro años hasta que fue detenido en 2019.


El Tribunal Oral Federal 1 de Santa Fe comenzó a juzgar hoy al militar retirado Alberto Jaime por el asesinato de la militante Yolanda Ponti. En 1976, Yolanda tenía 18 años y militaba en la Juventud Universitaria Peronista: viajaba en colectivo por el centro de la ciudad capital de la provincia cuando una patota del Destacamento de Inteligencia 122 del Ejército comandada por Jaime le disparó a quemarropa. Jaime, cuya intervención en el crimen quedó plasmada en registros oficiales, estuvo prófugo durante cuatro años hasta que fue detenido en 2019. 

Durante alrededor de cinco jornadas –un mes y medio aproximadamente– los jueces José Escobar Cello y Luciano Lauria y la jueza Elena Dilario comenzarán a revisar el crimen de Ponti, un caso que fue utilizado como prueba en juicios de lesa humanidad que anteriormente se llevaron a cabo en la jurisdicción, pero que hasta el momento no cuenta con responsables atribuidos. Jaime es el primer acusado de su muerte -enfrenta cargos por homicidio doblemente calificado- y será el único, pues el resto de los militares y policías y civiles que integraron la patota que la asesinó ya fallecieron.

Operativo criminal

A mediados de la década de los 70, Ponti residía, militaba y estudiaba en la ciudad capital santafesina, tras haberse mudado desde Rafaela, en donde había nacido en 1958. La patota del Destacamento de Inteligencia 122 del Ejército la buscaba por ser referente de la Juventud Universitaria Peronista. La marcó, la siguió y la interceptó la tarde del 1 de diciembre de 1976, en pleno centro de la ciudad, cuando abordaba un colectivo.

El operativo quedó registrado en un sumario de la fuerza militar, pues además de asesinar a Ponti, al conductor del transporte y a otro pasajero, la balacera también mató al represor Oscar Alberto Cabezas. Ese registro se convirtió en la prueba principal de la investigación preliminar del caso y del juicio, ya que “alberga testimonios de todo el personal que intervino en el operativo, por lo tanto nos aportó los nombres de los integrantes” de la patota, señaló a Página/12 Nicolás Sacco, secretario de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía de Santa Fe, que interviene en el debate junto con el fiscal general Martín Suárez Faisal.

A partir de aquel sumario, se pudo identificar a los siete integrantes del grupo de tareas. Según detalló en su momento el periodista de este diario Juan Carlos Tizziani, el sumario aportó los nombres del suboficial Nicolás Correa ("el Tío"), el teniente Julio César Dominguez ("Potín"), el sargento Elodoro Jorge Hauque ("Lolo"), Cabezas y un oficial del D2 de la Policía santafesina adscripto a la Inteligencia militar, Héctor Romeo Colombini ("Pollo"). Todos ellos testimoniaron en el documento, además del propio Jaime, quien estaba a cargo del operativo y, según las declaraciones, fue quien disparó contra Ponti. La patota se completó con un agente civil de inteligencia (PCI) al que Jaime, en su momento, no identificó.

“La instrucción fue demasiado larga y garantizó la impunidad de los integrantes del operativo, pues tres de esos represores fallecieron impunes”, apuntó la abogada de la regional santafesina de H.I.J.O.S., Lucía Tejera, que participa como querellante en el debate. “El tío”, “Lolo” y “Potín” no llegaron a ser siquiera procesados. Jaime recién fue detenido en 2019, tras permanecer cuatro años prófugo. Cuando finalmente fue indagado, se negó a declarar, aunque aportó a la causa que en sus años de militar lo conocían como "Amorfo" o "Bestia" debido, según él, a su contextura física.  

Todo registrado

Sobre el material hallado en el sumario, la Fiscalía describió en la instrucción de la causa que la patota, que se movía en dos autos por la ciudad, vieron a la joven subir a un colectivo de la Línea 3 y lo siguieron. “Ese colectivo fue interceptado por el operativo en el que la patota abrió fuego”, sumó Tejera. La intercepción, figura en el expediente, estuvo a cargo de Jaime y sucedió en pleno centro de la ciudad, esquina de 25 de Mayo y Lisandro de la Torre. Uno de los autos, un Renault 6, bloqueó el paso del colectivo. De ese vehículo se bajó Jaime, cuyo poder sobre el resto de los integrantes de la patota fue total según la investigación, y disparó. Dos represores se bajaron de un Dodge, el otro auto.

A Yoli la hieren de bala en el abdomen primero y luego la rematan de un tiro en la cabeza, lo cual demuestra que el objetivo de la patota no era detenerla, sino llevar a cabo el plan sistemático de aniquilación del oponente político” que desplegó la dictadura a lo largo y ancho del país desde mediados de los 70 hasta entrados los 80, puntualizó la abogada de H.I.J.O.S.

El caso de Ponti se investigó en conjunto con otros delitos de lesa humanidad cometidos por el Destacamento de Inteligencia 122 en Santa Fe, pero el juez federal Reinaldo Rodríguez decidió elevarlo a juicio individualmente, tras la detención de Jaime en 2019. Para Tejera, esto significa “un desafío al momento de otorgarle al caso la real dimensión que tiene en el marco del entramado criminal que desde el Estado argentino se desplegó a través de sus Fuerzas Armadas y de seguridad para aniquilar y desaparecer a una parte del entramado social”. El operativo que asesinó a Ponti -remarcó- “no fue un hecho aislado”.

Primera audiencia

En la primera audiencia del juicio, que comenzó este jueves por la mañana, se leyeron los requerimientos de la elevación fiscal y de la querella. Luego, el acusado declaró durante unas dos horas. Por la tarde, tras un cuarto intermedio, declararon los tres hermanos de Ponti; quien fuera su pareja, Reynaldo Benítez; y una compañera de militancia de la adolescencia, Ana Testa. "Fue una audiencia bastante cargada de emotividad porque a través del testimonio de los testigos se pudo dar cuenta de cómo era Yolanda, de su compromiso social, de su solidaridad desde muy adolescente y de su militancia en la agrupación de estudiantes secundarios en Rafaela, primero, y en la Juventud Universitaria Peronista después", relató Tejera. La abogada explicó que los testimonios de José Ponti, de Benítez y de Testa fueron claves para visibilizar y comprender "la persecución de la que fueron víctimas incluso antes del golpe de Estado". "Eran seguidos, perseguidos, sus domicilios eran constantemente allanados. El asesinato de Yolanda fue parte de uno de esos seguimientos y persecuciones a la militancia en Santa Fe."

Fuente:Pagina12


30 de julio de 2023

SANTA FE: comienza juicio por el asesinato de una militante peronista de 19 años.

 Dictadura

Lesa humanidad en Santa Fe: comienza juicio por el asesinato de una militante peronista de 19 años

Es el caso del crimen de Yolanda Ponti, y en el banquillo estará el ex militar Alberto Jaime, quien estuvo prófugo seis años. También inicia debate en Mendoza: proceso a 28 ex integrantes del Departamento de Informaciones de de la Policía provincial 

11 de marzo de 2023

SANTA FE: juicio de lesa humanidad.

 

Santa Fe: juicio de lesa humanidad

Hoy, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe comenzó a juzgar al exdiputado provincial Julio Adelaido Ramos por crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura cívico-militar, cuando se desempeñó como Personal Civil de Inteligencia del Ejército en Santa Fe. Ramos está acusado por la privación ilegal de la libertad y los tormentos sufridos en 1977 por Luis Felipe Solé, un joven estudiante de Ingeniería y militante peronista. Solé había sido secuestrado a fines de 1975 y luego fue llevado a la cárcel de Coronda. Conocía a Ramos de su militancia en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la Facultad de Ingeniería Química, donde estudiaba. En marzo de 1977, el joven fue sacado de la cárcel y llevado a una casa quinta para ser interrogado y reconoció entre sus torturadores a Ramos, alias «Tipi». Solé declaró que en los interrogatorios insistían sobre dónde se encontraba su hermano, Alberto, quien fue secuestrado meses más tarde y continúa desaparecido.

Fuente:Accion


9 de marzo de 2023

SANTA FE :Comienza a ser juzgado un ex agente civil de inteligencia por crímenes de lesa humanidad.

 


Comienza a ser juzgado un ex agente civil de inteligencia por crímenes de lesa humanidad en Santa Fe

El juicio, conocido como “Solé”, tiene como único imputado al ex diputado provincial Julio Adelaido Ramos por su responsabilidad en la privación ilegal de la libertad y los tormentos sufridos en 1977 por Luis Felipe Solé.

Publicado el miércoles 08 de marzo de 2023

Este jueves, a partir de las 8.30, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe comenzará a juzgar al ex diputado provincial Julio Adelaido Ramos por crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura cívico-militar, cuando se desempeñó como Personal Civil de Inteligencia del Ejército en Santa Fe.

Ramos está acusado por la privación ilegal de la libertad y los tormentos sufridos en 1977 por Luis Felipe Solé, un joven estudiante de Ingeniería y militante peronista.

Solé había sido secuestrado a fines de 1975 y luego fue llevado a la Cárcel de Coronda. Conocía a Ramos de su militancia en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la Facultad de Ingeniería Química, donde estudiaba. En marzo de 1977, el joven fue sacado de la cárcel y llevado a una casa quinta para ser interrogado y reconoció entre sus torturadores a Ramos, alias “Tipi”. Solé declaró que los interrogatorios insistían sobre dónde se encontraba su hermano, Alberto, quien fue secuestrado meses más tarde y continúa desaparecido.

A partir del testimonio de Solé por la desaparición de su hermano en el juicio “Megacausa Santa Fe” en 2015, se inició la investigación sobre el rol de Ramos durante el terrorismo de Estado, quien con la vuelta de la democracia se convirtió en una reconocida figura política: fue diputado provincial y luego concejal de la localidad santafecina de Vera. En este debate será juzgado por primera vez por crímenes de lesa humanidad.

Hoy en Argentina se están llevando adelante más de 10 juicios orales en diferentes provincias y la Secretaría de Derechos Humanos es querellante en dos de cada tres de esas causas. Desde la vuelta de la democracia, ya fueron condenados por la justicia más de 1100 genocidas. Podés encontrar estos y otros datos en juiciosdelesahumanidad.ar, una web que reúne la información de todos los debates, con seguimiento de testimonios, sentencias y audiencias en vivo.

Los juicios no pueden esperar. Las víctimas tampoco.

Fuente:Argentina.Gob.Ar

22 de octubre de 2022

SANTA FE: CAUSA “MILITANTES DEL PRT”-“Rechazamos el vergonzoso fallo del Tribunal Oral Federal".

 CAUSA “MILITANTES DEL PRT”

“Rechazamos el vergonzoso fallo del Tribunal Oral Federal de Santa Fe"

21/10/2022

Milagros y Marcelo, integrantes de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Santa Fe expresaron su repudio ante la decisión tomada por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe contra los ex policías federales, acusados por el asesinato de tres integrantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) durante 1976.

El Tribunal Oral Federal de Santa Fe tomó la decisión de firmar condenas de entre 3 y 9 años solamente para los policías federales, acusados de perpetrar juicios de lesa humanidad. Durante el juicio se analizaron los casos de los tres jóvenes fallecidos, junto a 18 personas más que fueron secuestradas y torturadas. 

Por este motivo, desde Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Santa Fe destacaron que "los derechos humanos deben ser siempre la base de nuestra democracia, por eso rechazamos el vergonzoso fallo del tribunal oral federal de Santa Fe".

Fuente:RadioNacional

16 de octubre de 2022

SANTA FE: La sentencia a la Patota de la Federal.

 

La sentencia a la Patota de la Federal en Santa Fe

"Así convalidan la impunidad"

Lo dijo Hijos Santa Fe que apelará la sentencia que condenó como "homicidios en riña" a crímenes de lesa humanidad.

Para Hijos es una sentencia "absurda e incomprensible” y apelarán.. Imagen: Rosario/12

Desde Santa Fe

Hijos apelará el fallo del Tribunal Oral de Santa Fe –integrado por los jueces José María Escobar Cello, Luciano Lauría y Germán Sutter Schneider- que el viernes declaró culpables a cuatro represores de la Policía Federal por el asesinato por la espalda de dos militantes del PRT, Carlos Cattáneo y Fernando Lucio López, el 27 de febrero de 1976 -entre otros hechos-, pero les rebajó la condena a nueve años de prisión por considerarlos “homicidios en riña”. Una sentencia “absurda e incomprensible” que “convalida la impunidad de los crímenes de los genocidas” y nos retrocede “a las peores épocas de encubrimiento y silencio del Poder Judicial” –denunció- porque aplica “penas irrisorias y vergonzantes que nada tienen que ver con la gravedad de los crímenes que cometieron”.

En el juicio a los cuatro condenados de la Federal: el comisario Rodolfo Gómez Trintinaglia y los suboficiales Víctor Stahlberg, Ricardo Antonio Olivera y Elbio Piccolo, Hijos Santa Fe actuó como querellante con el patrocinio de la abogada Lucía Tejera. Esta sentencia “nos duele, nos indigna, nos rebela, pero de ninguna manera nos hace bajar los brazos. Sin dudar, apelaremos ante la Cámara de Casación Penal porque contamos con la fuerza y la convicción de las y los sobrevivientes, de los organismos de derechos humanos y de todo un pueblo que dijo Nunca Más”, advirtió.

“Condenas sin justicia”, fue el título y la síntesis de la declaración de Hijos que alerta sobre la sentencia de Escobar Cello, Lauría y Sutter Schneider, a la que consideró “absurda e incomprensible”.

“Con un argumento que roza la inconstitucionalidad, el Tribunal de Santa Fe calificó como ‘riña’, un operativo organizado por la Policía Federal, con el apoyo del Ejército y la Policía de Santa Fe, ocurrido durante el terrorismo de estado, en febrero de 1976, en el que fueron asesinados dos compañeros”: Cattáneo de 25 años y López, que tenía 17.

Según el Código Penal, “homicidio en riña” es cuando “dos o más personas que se agreden mutuamente sin poderse identificar el autor del crimen, pero eso no fue lo que ocurrió aquel 27 de febrero de 1976” en el operativo de fuerzas conjuntas.

“Sin embargo, así llamó el Tribunal de Santa Fe al plan sistemático de persecución y exterminio que las fuerzas de seguridad, con el apoyo y complicidad del Poder Judicial, desplegaron contra militantes del PRT.

El quinto condenado en el juicio fue el ex cabo de Policía de Santa Fe –adscripto al Area 212 del Ejército- Lucindo Benencia a tres años y dos meses de prisión por la “privación ilegal de la libertad” de otro militantes del PRT, Juan Clemente “Pajarito” Chazarreta. Para los jueces Escobar Cello, Lauría y Sutter Schneider la condena a Benencia por “los salvajes tormentos a los que fuera sometido una y otra vez Chazarreta, provocándole la muerte en junio de 1976” les pareció “suficiente”.

“La sentencia del Tribunal de Santa Fe convalida la impunidad de los crímenes de los genocidas” y nos retrocede “en el tiempo a las peores épocas de encubrimiento y silencio del Poder Judicial”, agregó.

Las penas a Gomez Trintinaglia, Stahlberg, Olivera y Piccolo a nueve años de prisión por el “homicidio en riña” de Cattáneo y López, y a Benencia a tres años y dos meses por el caso Chazarreta son “irrisorias y vergonzantes que nada tienen que ver con la gravedad de los crímenes que cometieron: secuestros, privación ilegal de la libertad, torturas y homicidios”.

“Nuestro compromiso es con la verdad y la justicia, siempre, por eso desde hace años somos querellantes en los juicios de lesa humanidad. Este fallo nos duele, nos indigna, nos rebela pero de ninguna manera nos hace bajar los brazos. Sin dudar, apelaremos a la Cámara porque contamos con la fuerza y la convicción de las y los sobrevivientes, de los organismos de derechos humanos y de todo un pueblo que dijo Nunca Más”. “Por nuestros 30.000. No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos”, concluyó.

Fuente:Rosario12

15 de octubre de 2022

SANTA FE: una sentencia que no conformo a nadie.

 

Condenan a cuatro represores a 9 años por dos asesinatos

Una sentencia muy llamativa

La Fiscalía y la querella de Hijos habían pedido prisión perpetua por "homicidios agravados", pero el Tribunal Oral de Santa Fe los calificó "homicidio en riña". 

Por Juan Carlos Tizziani
Los jueces del Tribunal Oral de Santa Fe Sutter Schneider, Escobar Cello y Lauría.. Imagen: Gentileza José Cettour

Desde Santa Fe

El Tribunal Oral de Santa Fe -integrado por los jueces José María Escobar Cello, Luciano Lauría y Germán Sutter Schneider- condenó ayer a cuatro represores de la Policía Federal a nueve años de prisión por el asesinato de dos militantes del PRT, Carlos Cattáneo (de 25 años) y Fernando Lucio López (17), en febrero de 1976, porque calificó los hechos como “homicidios en riña”. El veredicto impactó al Ministerio Público y a la querella de Hijos que habían pedido “prisión perpetua por homicidio agravado” para los cuatro acusados por los crímenes de lesa humanidad: el comisario Rodolfo Gómez Trintinaglia y los suboficiales Ricardo Olivera, Víctor Stahlberg y Elbio Eduardo Píccolo. “Un fallo vergonzoso”, lo llamó la abogada querellante Lucía Tejera porque asimila el aparato criminal del terrorismo de estado a una riña y “rompe la jurisprudencia del propio Tribunal de Santa Fe que en fallos anteriores calificó hechos similares de distinta manera y aplicó condenas mucho más altas. El Tribunal rompió esa jurisprudencia”, advirtió.

En el juicio, el Tribunal juzgó la persecución política a militantes del PRT y uno de los hechos fue el asesinato de Cattáneo y López y el secuestro y torturas de sus compañeros María Inés Gutiérrez, Eusebio Cabral y Carlos Courault, el 27 de febrero de 1976. Gutiérrez –que estaba embarazada y con una herida gravísima en la pierna izquierda- contó en la sala de audiencias que vio caer a Cattáneo, que era su pareja y cómo uno de los represores lo fusiló por la espalda. “¡No me tire, estoy embarazada!”, fue el grito que la salvó de la ejecución. Después, en el hospital Piloto escuchó el último llanto de Fernando Lucio López, que también recibió un balazo en la espalda y agonizó 48 horas. Los cinco fueron secuestrados en un operativo de fuerzas conjuntas del Ejército, la Policía Federal y la Policía de Santa Fe en el que participaron decenas de efectivos y terminó con los homicidios de Cattáneo y López.

En el veredicto, el Tribunal condenó a los cuatro retirados de la Federal: Gómez Trintinaglia, Olivera, Stahlberg y Píccolo a nueve años de prisión por los “homicidios en riña o agresión” de Cattáneo y López y la “privación ilegal de la libertad agravada” y “tormentos agravados” a Gutiérrez, Cabral y Courault.

En otro de los hechos que se juzgaron, condenó a un coronel que operó en el Destacamento de Inteligencia Militar 122, Héctor Melitón Martínez, a siete años de prisión por la “privación ilegal de la libertad agravada” y “tormentos agravados” a otro militante del PRT, Horacio Alberto Amado. Y al ex cabo de la Policía de Santa Fe, Lucindo Benencia, a tres años y dos meses de cárcel por el secuestro de Juan Clemente Chazarreta, que también militaba en el PRT y murió en la Seccional Segunda.

“Es un fallo vergonzoso”, lo consideró la abogada Lucía Tejera, que representó la querella de Hijos en el debate. Porque al calificar delitos aberrantes como “homicidios en riña”, el “tribunal rompe su propia jurisprudencia en hechos similares que calificó de otra manera –homicidios agravados– y aplicó penas mucho más altas. La calificación que buscó el tribunal del homicidio en riña es para justificar la pena de 9 años de prisión”. “Lo mismo en el caso de Benencia al que condenó a 3 años y dos meses por privación ilegal de la libertad. Es raro”.

Tejera dijo que espera los fundamentos del fallo –que se conocerán el 11 de noviembre–, pero desde ya anticipó la voluntad de apelar. “La calificación de homicidios en riña nos da para pensar. Es un homicidio atenuante, que establece que hubo una riña y deja de lado el aparato criminal del Estado que operaba en la persecución de los militantes populares”, explicó. “La persecución política de los militantes del PRT está probada porque tanto el fiscal Martín Suárez Faisal como la querella señalamos todas las pruebas y los relatos de los testigos que estaban en la casa de Primera Junta al 3400 (Cattáneo y sus compañeros) y eran perseguidos”.

La abogada querellante Lucía Tejera (a la derecha), el juez Cello y el fiscal Suárez Faisal en una de las inspecciones del juicio.   Foto: Gentileza José Cettour

“Esto echa por tierra la jurisprudencia propia del Tribunal de Santa Fe y de todos los tribunales federales del país que resuelven sobre hechos ocurridos durante la dictadura militar considerándolos crímenes de lesa humanidad. Y en donde cada uno de los integrantes de la patota tenía un rol y eran conscientes de la decisión que se tomaba y que el resultado del operativo era el secuestro o el homicidio de las víctimas”. “También leemos el fallo en el sentido de cómo estamos hoy y de las disputas que tiene el Poder Judicial con la sociedad. Calificar estos hechos como homicidios en riña no escapa a los discursos del negacionismo y de relativizar los crímenes cometidos desde el Estado”.

-Matar por la espalda implica una condena a nueve años de prisión, en un juicio que se realizó 46 años después de los hechos –planteó Rosario/12.

-Matar por la espalda a militantes populares que eran perseguidos. Hablamos del aparato del terrorismo de estado –contestó Tejera. 

La abogada de Hijos tiene experiencia en juicios de lesa humanidad en los que participó como querellante en Capital Federal, Entre Ríos y Santa Fe, pero el fallo de ayer la sorprendió. “Es la primera vez que escucho calificar estos hechos como homicidios en riña”. Hay que ver qué nos está diciendo el Tribunal de Santa Fe o qué nos quiere decir”.

En las últimas palabras, uno de los imputados, el coronel Héctor Melitón Martínez, condenado a siete años de prisión, dijo que “creía en la justicia y más ahora, que estoy viendo una luz en el final del túnel”.

 Fuente:Rosario12









14.10.2022

ATE presente en la sentencia a genocidas

Malestar y disconformidad ante la sentencia que roza la impunidad ante los aberrantes delitos cometidos.
Este viernes 14 de octubre se realizó la lectura en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, de la sentencia a genocidas de Ejército, Policía Federal y Policía Provincial juzgados en la causa Militantes del PRT.

ATE, como integrante del Foro Contra la Impunidad y por la Justicia estuvo presente acompañando a las víctimas y querellantes de la causa.

Se condenó a los imputados: Héctor Melitón Martínez (área de Defensa 212, en el Destacamento de Inteligencia Nº 122); Víctor Carlos Nicolás Stahlberg (policía federal); Ricardo Antonio Olivera (policía federal); Rodolfo Alberto Gómez Trintinaglia (policía federal); Elbio Eduardo Píccolo (policía federal); Lucindo Delio Benencia (policía Santa Fe) con penas muy bajas en relación a los delitos (doble asesinato).

El veredicto provocó indignación ante el público presente, entre los que se encontraban, integrantes de organismos de derechos humanos, familiares, funcionarios, víctimas, testigos y querellantes de la causa
Fuente:ATE


SABADO 15 DE OCTUBRE 2022

La Secretaría de DD. HH. deploró penas “irrisorias” impuestas a represores en causa Militantes PRT

Las penas de los represores son exiguas según indicaron desde DD.HH.

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación expresó “preocupación frente a las penas irrisorias” impuestas ayer a seis represores por parte del Tribunal Oral Federal de Santa Fe en el juicio de la denominada causa Militantes del PRT, al considerar que el veredicto de los magistrados y la calificación utilizada “no reflejan la gravedad de los crímenes de lesa humanidad acreditados” en ese proceso legal.

El Tribunal, integrado por José María Escobar Cello, Luciano Lauría y Germán Sutter Schneider, condenó a ex miembros de fuerzas de seguridad y del Ejército a penas de entre tres y nueve años de prisión por crímenes de lesa humanidad cometidos contra 21 personas.

Víctor Stalhberg, Elbio Piccolo, Ricardo Olivera y Rodolfo Trintinaglia, exmiembros de la delegación Santa Fe de la Policía Federal, recibieron apenas nueve años de prisión por su responsabilidad en dos homicidios y el secuestro y tormentos contra tres personas.

También fueron condenados Héctor Melitón Martínez, ex oficial del Destacamento 122 de Inteligencia del Ejército, quien recibió una pena de siete, y el ex policía provincial Lucindo Benencia, quien recibió tres años y dos meses de prisión.

Fuente:HoyenLasNoticias




Santa Fe: preocupación por las bajas penas a los represores condenados en la causa “Militantes del PRT”

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación expresa su preocupación frente a las penas irrisorias impuestas este viernes a seis represores por parte del Tribunal Oral Federal de Santa Fe: las penas y la calificación utilizada no reflejan la gravedad de los crímenes de lesa humanidad acreditados

Publicado el viernes 14 de octubre de 2022

El Tribunal, integrado por José María Escobar Cello, Luciano Lauría y Germán Sutter Schneider, condenó a ex miembros de fuerzas de seguridad y del Ejército a penas de entre 3 y 9 años de prisión por crímenes de lesa humanidad cometidos contra 21 personas en la causa denominada “Militantes del PRT”.

Víctor Stalhberg, Elbio Piccolo, Ricardo Olivera y Rodolfo Trintinaglia, ex miembros de la delegación Santa Fe de la Policía Federal, recibieron apenas 9 años de prisión por su responsabilidad en dos homicidios y el secuestro y tormentos contra 3 personas.

La fiscalía y la querella de H.I.J.O.S. habían solicitado para los ex policías prisión perpetua por el homicidio de dos militantes durante uno de los operativos. El Tribunal, sin embargo, calificó esos hechos como homicidio en riña o agresión, delitos con penas más bajas.

También fueron condenados Héctor Melitón Martínez, ex oficial del Destacamento 122 de Inteligencia del Ejército, quien recibió una pena de 7 años, y el ex policía provincial Lucindo Benencia, quien recibió 3 años y 2 meses de prisión.

El juicio abarcó los crímenes sufridos en Santa Fe por 21 personas. Los primeros hechos investigados ocurrieron en enero y febrero de 1976, antes del golpe cívico-militar, cuando durante varios operativos fueron secuestrados nueve militantes del PRT y otros dos fueron asesinados, Carlos Cattáneo y Fernando Lucio López. Al mes siguiente, en marzo, fueron secuestrados los militantes peronistas José María Ramat, Carlos Alberto Gorosito y Oscar Roberto Figueredo. Entre fines de octubre y comienzos de noviembre de 1976, otros seis militantes del PRT fueron detenidos ilegalmente en operativos en la provincia de Santa Fe y de Buenos Aires.

Las personas secuestradas fueron llevadas a diferentes centros clandestinos de detención de la zona, como la Comisaría Primera, Comisaría Cuarta y la Jefatura de Policía, donde fueron vejados y torturados. También fue parte del juicio los hechos de los que fue víctima el obrero Juan Clemente Chazarreta, secuestrado el 13 de mayo de 1976 y llevado a la Comisaría Primera, donde fue salvajemente torturado hasta morir y su asesinato intentó hacerse pasar por un suicidio.

La Secretaría de Derechos Humanos participó del debate a través de la Coordinación de Asistencia a Testigos Víctimas, que colaboró con el Tribunal en el análisis de las condiciones de exposición y vulnerabilidad de testigos y acompañó a familiares y sobrevivientes durante el juicio.

Para más información sobre las causas por crímenes de lesa humanidad, podés ingresar a la webhttp://www.juiciosdelesahumanidad.ar

Los juicios no pueden esperar. Las víctimas tampoco.

Fuente:Argentina.gob.ar