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4 de febrero de 2024

MÁS VUELOS DE LA MUERTE.

 

MÁS VUELOS DE LA MUERTE

El método argentino para asesinar disidentes fue exportado a Sudáfrica por esbirros de la ESMA.

POR ALBERTO MOYA 

FEB 4, 2024 


El método argentino para asesinar disidentes fue copiado en Sudáfrica justo después de que allí recalaran los esbirros de la ESMA Chamorro, Acosta, Astiz, Perren…

Los detalles están en una investigación firmada por Miriam Lewin y Facundo Fernández Barrio, nominada tras su publicación en la revista Anfibia, hace cinco meses, y finalista al True Story Award, un premio global a instancia de periodistas independientes de Colorado. La historia se destaca por su relevancia social, profundidad y calidad, en competencia con 35 nominados de dos docenas de países, cuya resolución se conocerá horas después del 25 de mayo.

El trabajo de Lewin-Fernández Barrio relata que después de que Jaime Dri fugara de la ESMA, la Armada sacó de circulación a los principales integrantes de ese centro represivo, que ya había estado en boca de muchos durante el Mundial ‘78 en un país que sería auscultado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos al año siguiente. En ese 1979, hicieron volar por sobre el Atlántico a los represores Rubén Chamorro, Jorge Acosta, Alfredo Astiz y Jorge Perrén hasta la Sudáfrica hundida en el Apartheid.

Estos enviados por decretos confidenciales habrían de participar en la SA Naval Staff College, donde uno de ellos ascendió a profesor. Los represores argentinos pasaron a ser ponderados por el régimen discriminador sudafricano al punto de aplicar el mismo sistema represivo contra los disidentes: arrojarlos vivos al mar.

Si bien Lewin no tiene por qué decirlo en su nota, había conocido en tiempo real el refugio sudafricano de uno de estos marinos. Dio cuenta de ello en 1985, durante el juicio a las Juntas, al declarar como sobreviviente de la ESMA: “Tanto efecto como [Víctor] Basterra con sus fotos, produjo Lewin al entregar una servilleta con letra de Astiz: sus teléfonos en Mar del Plata y Sudáfrica”, escribió Horacio Verbitsky en su cobertura semanal para la revista El Periodista.

A lo largo de años, el ahínco en pos de que la memoria tuviera correlato concreto sobre la realidad llevó a Lewin a trasuntar los registros aéreos de las naves comandadas por los asesinos, de lo que dio cuenta en un envío televisivo de Telenoche (2010). Ubicó aviones, consiguió los nombres de sus pilotos y contribuyó así, hacia 2011, a la detención de Enrique José De Saint Georges, Mario Daniel Arrú y Alejandro Domingo D'Agostino, quienes figuraban al mando del Skyvan PA-51 la noche del 14 de diciembre de 1977 en que arrojaron a Madres de Plaza de Mayo y a monjas francesas. Saint Georges murió en las instancias finales del juicio de la Megacausa ESMA mientras que el 29 de noviembre de 2017, Arrú y D'Agostino fueron condenados a cadena perpetua.

Lewin detalló esa investigación en el libro Skyvan, aviones, pilotos y archivos secretos (2017), donde da cuenta de la iniciativa del fotógrafo italiano Giancarlo Ceraudo, otro protagonista de estas travesías en busca de la verdad, autor del libro Destino final y de una muestra interactiva en el CCK, el año pasado, con imágenes documentales junto a textos de Verbitsky y el juez Baltasar Garzón, entre otros.

Estos hitos de resistencia, que comenzaron desde el momento de los secuestros durante la dictadura, acaban de lograr un nuevo eslabón al documentar el paso de la “valiente muchachada de la Armada” en su refugio al otro lado del hemisferio.

Uno de los aviones de la muerte recuperados por el Estado hace meses.

No tan solos

El texto nominado contiene una referencia a la fuga del secuestrado en la ESMA, grabado bajo el título “Nadie se escapa solo”, frase sucedánea del “nadie se salva solo” que guió las luchas contra el neoliberalismo y otras. En esa línea puede colegirse que nadie investiga solo, ni sabe todo, ni gana nada en soledad.

Al respecto, cuando Verbitsky ganó un premio académico acerca de su continua investigación de largo plazo, a lo largo de dos décadas, sobre la dictadura, dijo que su trabajo era el resultado de una “construcción colectiva”, concepto que ha repetido con las reediciones de sus libros, que incluyen El vuelo, la confesión de un oficial de la Armada que participó de asesinatos masivos, lo que devino en una condena en España para Adolfo Scilingo y una inquietud internacional que se verifica en la traducción del libro al inglés, italiano, francés y alemán, además del interés de un estudio de Hollywood.

 

El Tigre Acosta y Astiz.

 

Tampoco nadie se refugia solo. Pero ya se sabe cómo paga el capitalismo: te usa y te descarta. Hacia 1982, los marinos pasaron a incomodar en Sudáfrica. Astiz regresó a su país; estuvo al frente de una isla durante la guerra de Malvinas y, tras su famosa rendición sin disparar un tiro, quiso regresar a la tierra de los “negros” dominada por blancos, donde había pasado "los días más felices de mi vida", según descubrió el diario local Pretoria News en una de sus cartas.

Su pedido de visa fue rechazado: "Solicitudes que involucran implicancias potencialmente delicadas a nivel internacional y local no pueden procesarse a corto plazo".

Nadie aísla solo. La presión de otros países contribuyó a que los reflectores apuntaran bien, gracias a las sociedades civiles que sostienen formas de gobierno consecuentes con su historia, con la memoria de la ocupación nazi en Europa, o conscientes de que una vida equivale a la Humanidad, como fue el caso de Dagmar Hagelin y el incesante reclamo del gobierno sueco contra Astiz.

Para el final del trabajo de Lewin-Fernández Barrio, hay una historia muy concreta de otro marino, Jorge Vildoza, segundo del grupo de tareas de la ESMA y piloto de la muerte, a partir de un Hijo apropiado por él, que declaró haber estado viviendo –por decirlo de algún modo– en Sudáfrica.

La nota puede leerse aquí Los días más felices de los represores: de la ESMA a Sudáfrica - Revista Anfibia

 

 

  • A la memoria de Melanie Safka, fallecida esta semana, “libertaria” de veras, de las que cantó en Woodstock y en todos lados contra los poderes establecidos e hizo frente a la censura cantando a voz en cuello cuando les cortaron la electricidad a quienes enfrentaban al autoritarismo. Porque somos muchos los que escuchamos música mientras escribimos, ya que el arte puede ser un bálsamo en tiempos de represión.
Fuente:ElCoheteaLaLuna

28 de junio de 2023

«Traslado era el eufemismo que usaban para jactarse» de los vuelos de la muerte.

 

«Traslado era el eufemismo que usaban para jactarse» de los vuelos de la muerte

27 Junio, 2023

En el marco de la llegada al país del avión Skyvan PA-5, Ana María Careaga, ex detenida y secuestrada el 13 de junio de 1977, e hija de la Madre fundadora Esther Ballestrino de Careaga, nos habla del sentido y la importancia de recuperar los símbolos de la expresión material del horror de la dictadura.



Entre 1976 y 1983, Massera, Agosti y Videla encabezaron el golpe de estado que destituyó a la entonces presidente María Estela Martínez de Perón. El nombre autonenominado «Proceso de reorganización nacional» enmascaró la dictadura cívico-militar que ejecutó el plan del exterminio de personas, a través de represión ilegal, violencia indiscriminada, persecuciones, tortura sistemática, desaparición forzada de personas, manipulación de la información y la historia y otras formas de de terrorismo de Estado.

Los «vuelos de la muerte» fue uno de los métodos para asesinar personas y desaparecer las evidencias del delito de lesa humanidad. Consistían en arrojar a los/as detenidos/as, bajo efecto de sustancias sedantes, vivos/as al mar.ç



Entre el 8 y 10 de diciembre de 1977 un operativo secuestró a tres madres fundadoras del movimiento de derechos humanos «Madres de Plaza de Mayo» reunidas en la parroquia ubicada en el barrio de San Cristóbal. En las reuniones periódicas que se llevaban a cabo, Alfredo Astiz, marino de la Armada, se infiltró como el hermano de un desaparecido, ganándose el afecto y la confianza de la agrupación.

Las personas detenidas fueron llevadas al centro de detención Escuela Mecánica de la Armada (Ex ESMA) y, pocos días después, fueron llevadas en el vuelo de la muerte del avión Skyvan PA-51 el 14 de diciembre de 1977. Doce personas en total fueron enterradas como N/N en el Cementerio de General Lavalle.

A través de investigaciones realizadas por el equipo de Antropología Forense de Argentina, se logró identificar a las Madres fundadoras Esther Ballestrino de Careaga, María Eugenia Ponce de Bianco y Azucena Villaflor de De Vincenti. Esto permitió que en uno de los juicios, se juzgaran y condenaran a varios de los autores materiales de las doce personas secuestradas. También se pudo juzgar a los pilotos debido al conjunto de testimonios dados por los testigos secuestrados, al fotógrafo Giancarlo Ceraudo, al equipo de la fiscalía y el equipo de Antropología Forense Argentino. Se pudieron identificar cinco aviones Skyvan 5.

Este vuelo representa el símbolo del horror, es expresión de lo peor de la condición humana

Nos cuenta Ana María, que la recuperación de estos símbolos son importantes para reconstruir los hechos y la historia detrás de «el proceso». El legado que se debe tomar y sostener en la sociedad es el fundado por las madres y abuelas de plaza de mayo, por su impacto civilizatorio de derechos humanos sobre la verdad, la memoria y la justicia.

Para los familiares de personas desaparecidas es importante la recuperación de estos símbolos. No pudieron hacer un duelo en los términos conocidos, porque pasaron sus vidas buscando a sus seres queridos, se les arrancó la posibilidad de transitar la pérdida y hacer uso de los ritos culturales. «En esa tramitación algo siempre queda inacabado», expresó Ana. Los aviones y los centros clandestinos son parte de la historia irreparable que se debe mantener en la memoria por la verdad y la justicia.

Fuente:AntenaLibreFM89.1

27 de junio de 2023

Vuelos de la muerte: familiares ponderaron la recuperación del Skyvan PA-51.

 

Vuelos de la muerte: familiares ponderaron la recuperación del Skyvan PA-51

También reclamaron la sanción de una ley "contra el negacionismo". Tras el acto realizado este lunes, el avión quedará de forma permanente en la ex ESMA.


"Fuimos con Mabel Careaga a ver a varios ministros y finalmente Sergio Massa nos dio bolilla, lo compró y lo trajo", resaltó De Vincenti sobre la gestión de Economía.

Reiteró el pedido de una "ley contra el negacionismo" porque, dijo, "hay muchos nuevos candidatos que dicen que no eran 30 mil (desaparecidos), que no pasó lo de las torturas o que no pasó lo de los aviones", y explicó que esa norma sería "para que nadie pueda decir que la historia horrorosa de nuestro país es una mentira".

 

Moria Casán se metió con todo en la interna

"Este es el único avión del que se pudo probar fehacientemente que un grupo secuestrado por la ESMA, el grupo de la Santa Cruz, es el que voló sobre las aguas del océano Atlántico y arrojó a este grupo a las profundidades", resaltó la sobreviviente de la dictadura y Defensora del Público Miriam Lewin, que explicó que en esas fechas "no hay otro vuelo" y por eso mismo se "pudo constatar minuciosamente entrecruzando información que es este y no otro el avión".

El fotógrafo Giancarlo Ceraudo consideró "muy simbólico" que el avión "haya vuelto a la Argentina" y valoró "que esté para las generaciones futuras".

"Importantísimo, compartir con todas y todos este avión que es la prueba evidente de lo que estamos llevando y reclamando hace añares ¡A ver qué dicen ahora los negacionistas", enfatizó la integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Taty Almeida.

 

Rossi: "Vamos a hacer lo necesario para impedir el avance de la derecha"

El jefe de Gabinete y precandidato a vicepresidente de UxP Agustín Rossi dijo en Twitter que "acompañé a Cristina Kirchner y Sergio Massa en el acto por la recuperación del avión Skyvan PA-51 que la dictadura cívico-militar utilizó para los vuelos de la muerte, cumpliendo con lo prometido a los familiares de las víctimas de aquella masacre infame".

Malena Galmarini, titular de Aysa y esposa de Massa, dijo que es "un paso más hacia la verdad histórica, la justicia y la memoria. La Argentina del futuro tiene que ser sin violencia y sin oscuridad. Por un país unido por su memoria y para todos".

Fuente:InfoNews

25 de junio de 2023

Fue repatriado el avión que se usó para los vuelos de la muerte de la ESMA.

 

Regresó desde Estados Unidos

Fue repatriado el avión que se usó para los vuelos de la muerte de la ESMA

La justicia argentina dio por acreditado que es la aeronave que empleó la Armada para arrojar a las aguas del mar a tres Madres de Plaza de Mayo y a las monjas francesas en diciembre de 1977.

Por Luciana Bertoia
El Skyvan llegó este sábado al Aeroparque Jorge Newbery.. Imagen: AFP

Fue el último espacio en el que estuvieron con vida los doce secuestrados de la Iglesia de la Santa Cruz antes de que los represores los arrojaran a las frías aguas del Mar Argentino. El Short Skyvan, que supo ser el PA-51 de la Prefectura Naval Argentina (PNA), aterrizó este sábado en el Aeroparque Jorge Newbery después de casi 30 años fuera del país. La repatriación --reclamada por las hijas de las Madres de Plaza de Mayo que fueron víctimas de uno de los vuelos de la muerte que realizó-- fue motorizada por el gobierno para que el avión quede como un símbolo del horror de la última dictadura, como la materialización de la fase final del exterminio.

El 14 de diciembre de 1977, a las 21.30, despegó el PA-51 desde la parte militar del Aeroparque porteño. Llevaba a doce personas que habían sido secuestradas entre el 8 y el 10 de diciembre de ese año --después de la infiltración de Alfredo Astiz-- y trasladadas a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde habían sido torturadas y sometidas a condiciones inhumanas de vida. Entre ellos estaban tres Madres de Plaza de Mayo --su fundadora, Azucena Villaflor, y otras dos integrantes, Esther Ballestrino de Careaga y María Eugenia Ponce de Bianco-- y las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, cuyo secuestro había generado un verdadero escándalo internacional para la dictadura.

En la tarde de este sábado, el avión volvió al mismo lugar. El viaje demoró 20 días. El Skyvan despegó el 3 de junio pasado desde Estados Unidos --donde era usado para entrenamiento militar--. Por averías estuvo unos días frenado en Jamaica. El viernes último aterrizó en Tucumán, proveniente de Bolivia. Allí estuvo unas horas para seguir hasta la Ciudad de Buenos Aires.

La confirmación de que el gobierno del Frente de Todos repatriaría el avión llegó en enero de este año. Las gestiones quedaron en manos del ministro de Economía, Sergio Massa. Fue a partir de un pedido de Cecilia De Vincenti, hija de Azucena, y de Mabel Careaga, hija de Esther. Taty Almeida, referente de Madres-Línea Fundadora, fue otra de las impulsoras de recuperar el avión. 

Se espera que el lunes o martes se haga una recepción formal en la que participarán familiares de las víctimas y organismos de derechos humanos. Está previsto que el Skyvan sea trasladado al Espacio Memoria y Derechos Humanos --exESMA-- para ser exhibido allí como una prueba material del horror. Todavía no se conoce cuándo sería la instalación.

El avión

En 1971, la Prefectura incorporó a su flota cinco aviones Skyvan, las PA-50, PA-51, PA-52, PA-53 y PA-54. Todas estuvieron operativas durante los años de la dictadura, cuando la Prefectura estaba al servicio de la Armada –y ponía a disposición sus aviones y sus pilotos–. Durante la Guerra de Malvinas, dos de ellas fueron destruidas, PA-50 y PA-54. Las tres restantes fueron vendidas en 1994 a CAE Aviation SRL, una empresa con sede en Luxemburgo.

La búsqueda del avión fue impulsada por el fotógrafo italiano Giancarlo Ceraudo y la periodista argentina Miriam Lewin, quien también es sobreviviente de la ESMA. En 2010, encontraron uno de los Skyvan en Fort Lauderdale, Florida. Había sido comprado por GB Airlink, una compañía que se dedicaba al correo aéreo. Al hallar la aeronave encontraron los papeles de vuelo. Allí figuraba, por ejemplo, el vuelo que hizo el 14 de diciembre de 1977 a las 21.30.

En 2017, el Tribunal Oral Federal (TOF) 5 dio por acreditado que ese avión fue el que se usó para desaparecer a las Madres de Plaza de Mayo y a las monjas francesas, entre otros. A partir de esa sentencia, Mabel Careaga y Cecilia De Vincenti empezaron a pensar en la importancia de recuperar el avión –donde estuvieron por última vez con vida sus madres–. Los cuerpos de Azucena y de Esther fueron identificados en 2005 gracias a los esfuerzos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Lo mismo que el de Mary Ponce de Bianco, la tercera integrante de Madres de Plaza de Mayo, y los restos de Ángela Auad y de Leonie Duquet.

Gran parte de la mecánica de los vuelos de la muerte pudo reconstruirse con las planillas de vuelo que aportó la Prefectura durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y que analizó la Unidad de Coordinación de causas de lesa de la Procuración. En general, estos vuelos tenían lugar de noche y duraban más de dos horas y media. Según esos registros, los Skyvan realizaron 53 vuelos nocturnos en 1976; 64 en 1977 y 94 en 1998. El único vuelo que llevaba la anotación de “navegación” era el del 14 de diciembre de 1977. Un vuelo anómalo dentro de los vuelos anómalos.

La justicia argentina condenó a dos de los pilotos que estuvieron a bordo de ese vuelo, Mario Daniel Arru y Alejandro Domingo D’Agostino. Solo D’Agostino está vivo y en mayo recibió la noticia de que la Cámara Federal de Casación Penal confirmó su sentencia a prisión perpetua.

Los vuelos de la muerte

En la ESMA, los "traslados" se producían los miércoles generalmente. Ese día, los represores avisaban qué secuestrados debían alistarse porque supuestamente iban a ser trasladados al sur o a una prisión legal. Antes de salir, les daban una inyección --que los adormecía--.  En la ESMA, la llamaban "pentonaval" --la droga, en realidad, es pentotal--. Después eran trasladados hasta el área militar del Aeroparque, desde donde partían los "vuelos de la muerte".

A partir del testimonio de algunos detenidos-desaparecidos que lograron salir con vida de la ESMA se conoció esta mecánica. Muchos lo escucharon a Jorge Acosta, el jefe de inteligencia del grupo de tareas, decir que él hablaba con Jesús y él le decía quién se iba para arriba o mencionar a las "monjitas voladoras" --en alusión a Domon y Duquet--.

 En 1976, la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA) hizo un informe sobre cómo funcionaba ese campo de concentración y, en marzo de 1977, en su carta abierta a la Junta Rodolfo Walsh habló de los cuerpos que aparecían en la costas.

En marzo de 1983, el exinspector de la Policía Federal Argentina (PFA) Rodolfo Peregrino Fernández brindó una declaración en el exterior en la que mencionó que un capitán de navío le había hablado de los vuelos para hacer desaparecer prisioneros. Concretamente mencionó aviones de fabricación irlandesa --los Skyvan-- que servían para lanzar carga en vuelo.

En enero de 1984, el entonces ministro del Interior de Raúl Alfonsín, Antonio Troccoli, recibió una carta de la "oficialidad joven y no corrupta" de la Prefectura en la que se hablaba que se usaban los Skyvan para arrojar al mar a la gente que había estado secuestrada en la ESMA.´

Fue recién en 1995 cuando se tomó socialmente dimensión de esta fase final del exterminio. En marzo de ese año, el periodista Horacio Verbitsky publicó la confesión de Adolfo Scilingo, quien le reconoció que había estado en dos vuelos --uno a bordo de un Skyvan y otro a bordo de un Electra de la Armada--. Scilingo contó también que los habían convocado a principios de 1976 en la base Belgrano de Bahía Blanca y que allí el entonces comandante de Operaciones Navales Luis María Mendía les habló de prisioneros que iban a volar pero que no iban a llegar a destino. Ante lo que podía inquietar las conciencias de los marinos, Mendía les aclaró que era una "forma cristiana de muerte".

La justicia y los vuelos

La primera sentencia que contempló los vuelos de la muerte fue la de ESMA Unificada de 2017, en la que se condenó a D'Agostino y Arru por el vuelo del 14 de diciembre de 1977. 

El año pasado, el Tribunal Oral Federal 2 de San Martín condenó a cuatro militares por los vuelos de la muerte que salían de Campo de Mayo. Tres de los sentenciados pertenecían al Batallón de Aviación 601. A diferencia de lo que sucedió en ESMA --que se investigó a los pilotos--, en San Martín se hizo foco en los altos mandos de la estructura de Ejército que fueron responsables por los vuelos.

En Dolores, avanza una causa contra los policías, los médicos y el juez Carlos Facio que encubrieron los vuelos de la muerte. Es decir, que participaban en los enterramientos como víctimas sin identificar de los cuerpos que aparecían en las playas. La Cámara Federal de Mar del Plata debe aún revisar los procesamientos que dictó el juez Martín Bava pero puso en suspenso el trámite a partir de una presentación que hizo uno de los policías.

Fuente:Pagina12

16 de junio de 2023

Repatriarán un avión de los vuelos de la muerte.

 

Repatriarán un avión de los vuelos de la muerte 

Ana María Careaga: "La posibilidad del juzgamiento es el único modo de acotar algo del mal que hicieron"

La hija de Esther Ballestrino -una de las militantes secuestradas que fue arrojada desde el Skyvan PA-51- destacó la importancia de recuperar la aeronave: "La posibilidad de reconstruir en particular este vuelo permitió el juzgamiento de los pilotos que figuraban en las planillas", sostuvo en AM750.

El Skyvan PA-51 de la Prefectura, uno de los aviones que se utilizó para los vuelos de la muerte, será repatriado desde Estados Unidos. Se trata de la aeronave que, según comprobó la Justicia, se utilizó para arrojar a las aguas del Mar Argentino a un grupo de doce militantes:  tres integrantes de las Madres de Plaza de Mayo -Azucena VillaflorMaría Eugenia Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga- y las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet.

Ana María Careaga, hija de Esther Ballestrino, habló con AM750 y destacó la importancia de la repatriación del Skyvan PA-51: "Lo importante es reconstruir esta historia y lo que pasó con los detenidos desaparecidos y eso tiene por un lado una reconstrucción historica y por el otro determinados símbolos materiales".

Además, agregó que es fundamental "llenar de contenido" la reconstrucción de la dictadura cívico militar de 1976 y situarla en su contexto. 

"Son expresiones de la reconstrucción de todo lo que hemos atravesado y que se sigue trabajando y avanzando en este tema. La posibilidad de reconstruir en particular este vuelo permitió el juzgamiento de los pilotos que figuraban en las planillas", planteó Careaga en Aquí, Allá y en Todas Partes

Y concluyó: "Hay seres humanos que son capaces de cometer las peores atrocidades si saben que no van a ser sancionados por ello. La posibilidad del juzgamiento es el único modo de acotar algo del mal que hicieron".

Fuente:Pagina12


18 de mayo de 2023

Comenzó la repatriación del avión de los vuelos de la muerte.

 

Es el que se usó para arrojar a las aguas a las Madres de Plaza de Mayo y las monjas francesas

Comenzó la repatriación del avión de los vuelos de la muerte

Estiman que el Skyvan que perteneció a la Prefectura Argentina podría regresar desde los Estados Unidos dentro de las próximas tres semanas, según le informaron al ministro Sergio Massa.

Por Luciana Bertoia
En el avión se están realizando tareas técnicas antes de enviarlo al país.

El 14 de diciembre de 1977, el Skyvan PA-51 de la Prefectura despegó desde el Aeroparque Jorge Newbery con una misión siniestra: arrojar a las aguas del Mar Argentino a un grupo de doce militantes que habían sido secuestrados días antes. Entre ellos estaban tres integrantes de las Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, María Eugenia Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga y las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet. En las próximas semanas –posiblemente dentro del próximo mes–, el Skyvan volverá a surcar el cielo argentino. Desde el Ministerio de Economía, que conduce Sergio Massa, confirmaron que están ultimando los detalles para el regreso del avión desde los Estados Unidos.

La Justicia argentina acreditó que el Skyvan se usó para los vuelos de la muerte que partían con prisioneros desde la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Las gestiones para el retorno de la aeronave comenzaron hace tres años. Taty Almeida, referente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, empezó a golpear puertas junto con Cecilia De Vincenti –hija de Azucena– y con Mabel Careaga –hija de Esther–. La confirmación de que el Estado argentino compraría el avión y lo repatriaría para que quede como un símbolo del horror de la dictadura argentina llegó en enero pasado.

En 1971, la Prefectura Argentina adquirió cinco Skyvan. Dos de ellos fueron destruidos durante la Guerra de Malvinas en 1982. Los otros tres se vendieron en 1994. Uno se quedó en Luxemburgo, otro en el Reino Unido y un tercero en los Estados Unidos. Este último es el que se usó para desaparecer al grupo de militantes que se reunía en la Iglesia de la Santa Cruz para coordinar tareas de búsqueda y de denuncia de sus seres queridos. Todos ellos fueron secuestrados gracias a la infiltración del marino Alfredo Astiz, que se presentaba en las reuniones como el hermano de un desaparecido, y llevados a la ESMA, donde fueron sometidos a tormentos y condiciones inhumanas de vida antes de arrojarlos vivos al mar.

El avión se logró localizar gracias a una investigación que emprendieron el fotógrafo italiano Giancarlo Ceraudo y la periodista argentina Miriam Lewin –también sobreviviente de la ESMA–. En 2010, Ceraudo y Lewin encontraron al PA-51 en Fort Lauderdale, en el estado de Florida, cuando era parte de la flota de la empresa estadounidense GB Airlink, que se dedicaba al correo aéreo.

Un trabajo de análisis de la documentación encarado por el Ministerio Público Fiscal permitió comprobar que ese artefacto había sido utilizado para desaparecer a las Madres, a las monjas francesas y al resto de los militantes que se reunían en la Iglesia de la Santa Cruz: Ángela Auad, Remo Berardo, Patricia Oviedo, Raquel Bulit, Julio Fondovila, Eduardo Gabriel Horane y Horacio Elbert.

En 2005, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los cuerpos de Azucena, Mary, Esther, Leonie y Ángela, que habían aparecido en las costas y habían sido enterrados en el cementerio de General Lavalle. Sumado a los testimonios de sobrevivientes de la ESMA, se pudo reconstruir que todo el grupo Santa Cruz había sido “trasladado” el mismo día, el 14 de diciembre de 1977.

En 2017, el Tribunal Oral Federal 5 dio por acreditado el uso del Skyvan y condenó a prisión perpetua a dos de sus pilotos, Mario Daniel Arru y Alejandro Domingo D’Agostino. El lunes pasado, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena de D’Agostino, que es el único vivo, y se pronunció sobre la mecánica de los vuelos de la muerte, a los que definió como uno de los “métodos más habituales utilizados por las Fuerzas Armadas para terminar con las vidas de las víctimas”.

El 8 de enero pasado, el piloto Enrique Piñeyro viajó hasta Arizona para identificar el Skyvan a pedido del ministro Massa –que es quien sigue las gestiones con las referentes de derechos humanos–. Confirmó que se trataba del mismo avión que había sido hallado por Lewin y Ceraudo en 2010. En el proceso de identificación también intervino el Ministerio de Defensa, que hizo un informe detallado sobre el derrotero del avión. La intención es que el Skyvan sea emplazado en el predio de lo que fue la ESMA. La Secretaría de Derechos Humanos, que conduce Horacio Pietragalla Corti, es la que lleva adelante el diálogo con el directorio del Espacio Memoria y Derechos Humanos –exESMA–.

Según pudo saber Página/12, en este momento se están llevando adelante tareas sobre el avión para volver a su composición original antes de emprender el vuelo hacia Buenos Aires, que tendrá varias paradas obligadas. Las estimaciones son que en tres semanas podría estar nuevamente en territorio argentino, donde será una prueba material del momento final del exterminio.

Fuente:Pagina12


26 de febrero de 2023

Conmemoración de los 40 años de democracia en Argentina.

 

'Así comprobé los vuelos de la muerte'

Conmemoración de los 40 años de democracia en Argentina

El Fort Lauderdale Skyvan que realizaba los vuelos de la muerte en Argentina. Imagen de Giancarlo Ceraudo (foto: Gentileza Giancarlo Ceraudo)
 25 FEBBUENOS AIRES POR FEDERICO Una simple pregunta a la que en Argentina en 2003 no se había dado respuesta, solo porque nadie la había formulado todavía. "Adónde han ido los aviones de los vuelos de la muerte?".
    









Así nació la investigación que llevó al fotoperiodista italiano Giancarlo Ceraudo y a la periodista argentina Miriam Lewin a identificar tres de los dispositivos utilizados por la dictadura militar (1976-1983) para arrojar al mar cuerpos, muchas veces aún vivos, de opositores políticos haciéndolos desaparecer para siempre.
    Treinta mil "desaparecieron" durante una investigación de 10 años, que llevó al descubrimiento en 2013 de los planes de vuelo de uno de los aviones, situado en Estados Unidos, en Fort Lauderdale. Una prueba incontrovertible que condujo a la cadena perpetua a tres de los pilotos de los "vuelos de la muerte".
    Hombres que, maniobrando el joystick de ese aparato, ayudaron a exterminar a una generación.
    "Un círculo que se ha cerrado", evoca Ceraudo en entrevista con ANSA junto a Lewin, sobreviviente de la ESMA, el centro clandestino de detención de la Marina emblema del horror, donde permaneció desde 1977 hasta el final de la dictadura, en 1983.
    Veinte años después del inicio de la investigación de Ceraudo, el círculo se ha vuelto a cerrar. Según los informes, el gobierno argentino compró el Fort Lauderdale Skyvan y lo traerá de regreso al país. Y a partir del 5 de mayo el fotógrafo italiano exhibirá su obra, "Destino final", en una importante muestra en el Centro Cultural Kirchner como parte de las conmemoraciones por los 40 años del retorno de la democracia.
    "Cuando decidí venir a Argentina en 2003, me di cuenta de que la página de aviones aún estaba en blanco", explica Ceraudo.
    "La primera vez que conocí a Giancarlo inmediatamente me preguntó si sabía de los aviones. Me dijo que era importante encontrar a los pilotos", señala la periodista Lewin.
    Los dos comenzaron así a investigar juntos para rastrear los Elettra y Skyvans pertenecientes a la Fuerza Aérea y la Marina, que el capitán de corbeta Adolfo Scilingo, el primer militar que confirmó la existencia de los vuelos de la muerte, había descrito detalladamente en un libro.
    Ceraudo y Lewin descubrieron que la Prefectura de Marina había operado cinco Skyvans, dos de los cuales habían sido derribados durante la Guerra de las Malvinas/Falklands.
    "Quedaban tres", dice la periodista. Uno había sido vendido a una empresa en Luxemburgo; un segundo a una empresa que prestaba servicios a las fuerzas armadas del Reino Unido; y el tercero estaba en Estados Unidos, en Fort Lauderdale, todavía empleado en el servicio aeropostal con las Bahamas.
    El más accesible de los tres fue el de Estados Unidos. Un periodista independiente entrevistó al propietario.
    "Increíblemente, el hombre se mostró dispuesto a conversar y reveló que tenía planes de vuelo que datan de cuando la aeronave estaba en servicio para la Prefectura Argentina", destaca el fotoperiodista.
    Hasta entonces solo había informes de vuelos de la muerte, pero ninguna evidencia. Nunca. En los planes figuraban las fechas, los nombres de los pilotos, el punto de origen (el aeropuerto Aeroparque de Buenos Aires), la duración y el "destino final" de cada vuelo (casi siempre el aeropuerto de Punta Indio sobre el Río de la Plata.) Y los registros coincidían con las descripciones de Scilingo.
    No solo. Entre las anotaciones había una en particular: una fuga el 14 de diciembre de 1977, misma fecha en la que se desaparecieron los cuerpos de las 12 personas secuestradas en la iglesia de Santa Cruz de Buenos Aires. Entre ellos la fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, y dos monjas francesas, Leonie Duquet y Alice Domon.
    "La repatriación de ese avión es importante para las futuras generaciones en la Argentina y en el mundo -subraya Ceraudo-.
    Estos hechos no deben repetirse". Nunca más. (ANSA).
   
Fuente:ANSALatina