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20 de septiembre de 2023

El Pozo de Banfield: uno de los imputados pidió recusar a la fiscal.

 

El Pozo de Banfield: uno de los imputados pidió recusar a la fiscal

LESA HUMANIDAD. El pedido lo hizo el exmilitar Jorge Di Pasquale contra la auxiliar Ana Oberlin. "No está en condiciones de ser objetiva, independiente y parcial", dijo.

La fiscal Ana Oberlin

Jorge Di Pasquale, uno de los represores imputados.


Jorge Di Pasquale, uno de los imputados en el juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en el Pozo de Banfield y otros tres centros clandestinos de detención, pidió la recusación de la auxiliar fiscal Ana Oberlin.

Este martes se llevó a cabo una nueva audiencia de pedidos de ampliación de imputaciones contra los represores que son juzgados en este proceso. Entre ellos está Di Pasquale, quien formó parte del Destacamento de Inteligencia 101 durante los años 1978 y 1979 como Jefe del Grupo de Actividades Especiales.

La jornada se realizó de manera virtual. Apenas empezó la audiencia, el exmilitar pidió la palabra desde Campo de Mayo para hacer un breve pedido. Quería que la fiscal Oberlin no participe más del proceso debido a sus antecedentes familiares.

"Considero que la fiscal no está en condiciones de ser objetiva, independiente y menos aún, parcial. Esto es debido a que fue hija de un oficial de Montoneros de la columna sur, que terminó ingiriendo una pastilla de cianuro en la localidad de Burzaco. Tiene dos tíos desaparecidos y dos tíos exiliados. Y además fue una militante de HIJOS", expresó Di Pasquale.

Enseguida lo interrumpió el juez Ricardo Basilico, presidente del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata. "La presentación que tenga que hacer, a los efectos de que el Tribunal se pueda expedir, puede efectuarla por escrito con la fundamentación pertinente a través de su defensa", le aclaró el magistrado.

Di Pasquale insistía con hacer el pedido en ese momento. "Tengo las pruebas de lo que estoy diciendo", avisó. Sin embargo, terminó accediendo a realizar hacer el planteo de recusación por escrito.

Según fuentes judiciales, esos antecedentes familiares que expuso Di Pasquale no son motivos suficientes para efectuar la recusación de la fiscal.

Fuente:LaUnion



27 de noviembre de 2022

Pozo de Banfield: suman al juicio nuevos casos contra el represor Wolk.

 

Pozo de Banfield: suman al juicio nuevos casos contra el represor Wolk

El represor que cumple domiciliaria en Mar del Plata es uno de los doce imputados en el juicio que se realiza en La Plata y deberá enfrentar nuevas acusaciones.


Wolk, desde Mar del Plata, durante la primera audiencia del juicio en 2020

A dos años de iniciado el juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en tres centros clandestinos de detención durante la última dictadura cívico militar conocidos como “Pozo de Banfield”, “Pozo de Quilmes” y “El Infierno” que tiene entre sus acusados al represor Juan Miguel Wolk –que desde 2016 cumple prisión domiciliaria en Mar del Plata– el debate sumará 37 nuevos casos contra 12 de los imputados a partir de la elevación a juicio de nuevos tramos de dos de las causas.

Una característica relevante de la decisión del titular del Juzgado Federal N°3 de La Plata, Ernesto Kreplak, implica que se tratarán en el debate siete crímenes cometidos en el “Pozo de Banfield” contra víctimas trans y travestis, cuyos casos fueron visibilizados y abordados con las particularidades que tuvo la persecución hacia ellas.

Juan Miguel “El Nazi” Wolk fue el responsable del “Pozo de Banfield” durante 1976 y 1979 y cumple prisión domiciliaria desde 2016 a metros de la entrada del Bosque Peralta Ramos en Mar del Plata. Él fue uno de los 18 represores –entre los que también estaba el fallecido Miguel Etchecolatz- que en octubre de 2020 empezaron a ser juzgados por el Tribunal Oral Federal Nº1 de La Plata.

Y mientras sigue de la etapa de producción de prueba en el debate en las últimas horas se resolvió incorporar 37 nuevos casos correspondientes a “Pozo de Banfield” y “El Infierno”: su investigación y elevación a juicio en corto tiempo fueron promovidas por la Unidad Fiscal de La Plata después de que en abril el juez Kreplak dictara los procesamientos que la Cámara Federal de La Plata confirmó el 28 de septiembre.

Así, los fiscales Juan Martín Nogueira y Ana Oberlín requirieron la elevación a juicio el 24 de octubre pasado y este viernes el juez Kreplak resolvió remitir los nuevos tramos al Tribunal Oral Federal N°1 donde se lleva a cabo el juicio.

Wolk, que sigue el juicio desde su casa en Mar del Plata, se encuentra imputado tanto en la causa del “Pozo de Banfield” como en la de “El Infierno”. En el primer caso se trata de la Brigada de Investigaciones de esa localidad del partido de Lomas de Zamora, el cual funcionó como centro de detención y maternidad clandestina. Por allí pasaron más de 300 personas entre los años 1974 y 1978. “El Infierno”, por su parte, era la Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda y entre julio de 1976 y noviembre de 1978 fue utilizado como centro clandestino, por el que pasaron al menos 64 personas.

Los nuevos tramos elevados a juicio implican nuevas acusaciones en las dos causas contra Wolk -el exjefe de la División de Investigaciones Zona Metropolitana-; el exministro de Gobierno bonaerense, Jaime Lamont Smart; el exteniente coronel jefe del Regimiento de Infantería Mecanizada N°3 La Tablada, Federico Minicucci; el expolicía Horacio Luis Castillo; y los siguientes integrantes del Destacamento de Inteligencia 101 del Ejército: Guillermo Alberto Domínguez Matheu; Roberto Armando Balmaceda; Jorge Héctor Di Pasquale; Carlos María Romero PavónJulio Alberto Candioti; y Carlos Gustavo Fontana.

Por su parte, sólo por la causa del “Pozo de Banfield” fueron requeridos a juicio el exmédico policial Jorge Antonio Bergés y el excomisario Enrique Augusto Barre.

Según informó fiscales.gob.ar, los doce acusados fueron imputados por privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos, abuso sexual con acceso carnal (violación a la época de los hechos), abuso sexual simple (abuso deshonesto a la época de los hechos), desaparición forzada y homicidio calificado en algunos casos por reducción a servidumbre, dado que se obligó a las víctimas a la realización de tareas de mantenimiento del centro clandestino y de su mobiliario.

Fuente:QueDigital

25 de junio de 2021

“Los represores tienen las respuestas que estamos buscando”, dijo Miguel Santucho durante el juicio por el Pozo de Banfield.

 

“Los represores tienen las respuestas que estamos buscando”, dijo Miguel Santucho durante el juicio por el Pozo de Banfield

El sobrino de Mario Santucho declaró este martes y afirmó que continúa búsqueda de su hermano o hermana que nacieron en cautiverio. También declaró la hermana de Juan Carlos Fund y Coley Robles.

24/06/2021

Foto: Télam

Una nueva audiencia virtual del juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de detención Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y Brigada de Lanús tuvo entre sus testimonios el de Miguel Hernán Santucho, sobrino de Mario Roberto Santucho, líder del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). “Es muy importante este proceso de juzgamiento y condena de los responsables, quiero que sus condenas queden firmes antes que los responsables de nuestros padecimientos mueran y tengan la impunidad biológica que estamos tratando de evitar”, dijo durante sus palabras en el juicio unificado por delitos cometidos durante la última dictadura militar. Luego relató la búsqueda por hallar a su hermano o hermana nacida en cautiverio en 1977

El encuentro que se repite todos los martes tuvo también la declaración de Clara Fund, hermana de Juan Carlos Fund y María Marta Coley, hija de Manuel Coley Robles.

Santucho (hijo de Cristina Navajas y de Julio César de Jesús Santucho, hermano de Mario Roberto Santucho, líder del Ejército Revolucionario del Pueblo) declaró habló del secuestro de su madre, el 13 de julio de 1976 junto a su cuñada Manuela Santucho y Alicia D’Ambra-, cuando estaba embarazada de dos meses de un bebé que dio a luz en cautiverio entre enero y febrero de 1977.

Aquel día, las fuerzas represivas irrumpieron en el departamento porteño en el que estaban las tres mujeres, a quienes se llevaron cautivas, mientras dejaban allí a los dos hijos de Cristina: Camilo, de 3 años y Miguel, de apenas 9 meses.

“Es la primera vez que declaro en un juicio como testigo” dijo. “Mi mamá era la mayor de dos hermanos y de una familia porteña, de clase media en ascenso del barrio de Caballito. Estudió en la Universidad Católica Argentina (UCA) la carrera de Sociología, no llegó a recibirse porque tuvo que dejar por la militancia. Allí conoce a mi padre (Julio Santucho), el menor de 10 hermanos, y se vincula al PRT-ERP”, relató sobre su madre que militaba en las escuelas, haciendo trabajo social.

A Cristina, que estaba embarazada de dos meses, la secuestaron en la casa de su cuñada, Manuela. Junto a ellas se llevaron también a Alicia Raquel D’Ambra. “Se llevan a las tres mujeres y nos dejan a los tres bebés”, comentó Santucho. Fue su abuela Nélida Gómez Navaja quien los fue a buscar de esa casa.

Santucho contó que pudo reconstruir el camino de su madre tras el secuestro. El primer centro de detención en el que estuvo fue Automotores Orletti: “Estuvieron ahí poco menos de un mes y fueron momentos muy duros. Que fuera parte de la familia Santucho las ponía en lugar de pesadas y merecedoras de un trato especial en las torturas y tormentos”, explicó Miguel. “El 19 de julio el día que mi tío (Mario Roberto Agustín Santucho) es abatido en un enfrentamiento en Villa Martelli, en el centro clandestino realizaron un festejo macabro: juntaron a los detenidos, los bajaron al patio, ataron a mi tío Carlos a un arnés de los que sirven para levantar los motores y lo sumergen en un tanque lleno de agua frente a la mirada de todos los que estaban… y la obligan a mi tía Manuela a leer el diario donde estaba la noticia del abatimiento”.

A mediados de agosto, las tres fueron trasladadas a Proto Banco. “Pudimos reconstruir la crudeza de la tortura, no eran necesariamente interrogatorios para sacar información. Eran todos los días sometidas a tormentos”, lamentó. Santucho contó que se encuentran ahí hasta diciembre de 1976, cuando son trasladadas al Pozo de Banfield. Allí Cristina llega con un estado de embarazo avanzado y permanecen hasta abril del 77. La fecha de nacimiento de mi hermana o hermano debió de ser enero o febrero de 1977”, detalló.

“Es muy importante este proceso de juzgamiento y condena de los responsables, quiero que sus condenas queden firmes antes que los responsables de nuestros padecimientos mueran y tengan la impunidad biológica que estamos tratando de evitar”, dijo Santucho. “Es injusto que los responsables de estos crímenes accedan a beneficios o a la libertad condicionada”, además de “inaceptable, hasta que no aporten lo que saben no merecen acceder a ningún beneficio. Ellos (en alusión a los 17 represores) tienen las respuestas que estamos buscando, tengan en cuenta eso”, reclamó.

La abuela que inició la búsqueda

Santucho explicó que su abuela, ni bien se enteró de lo que pasaba, comenzó el arduo camino de la búsqueda de su hija y de su bebé. “Se incorporó a Abuelas (de Plaza de Mayo) y se murió buscando”, precisó Miguel ante el TOF 1 de La Plata.

Miguel vivió en el exilio junto a su padre. En 1985, regresa por primera vez a la Argentina. “Voy a la casa de Abuelas de Plaza de Mayo y me entero por qué mi abuela estaba ahí. Estaba buscando a mi hermana. Al encontrar el caso de mi familia, tuve que procesar esa información por mucho tiempo porque no sabía cómo elaborarla. En los cumpleaños sentía una nube que pasaba, relacionada al no poder procesar lo que pasaba”, explicó el hombre. Durante su estadía en el exterior, no supo del embarazo de su madre.

“En el 92 regreso por segunda vez a la Argentina, decidí que tenía que volver, hacerme cargo de la historia y reconstruirla. Un año después vuelvo y trato de reconectarme. Estaba solo, con mi abuela, y en ese contexto empiezo a relacionarme con mis primos, en particular con Diego que estaba viviendo en Capital. Conozco a toda mi familia y es la primera vez que siento que mi historia afectó en términos de relacionarme. La historia que teníamos en común hacía pasar de lado los años que habían pasado”, recordó.

Junto a su primo comenzaron a conocer los lugares de detención de sus madres. El primero fue Automotores Orletti y mencionó que un hombre que cuidaba el lugar les advirtió sobre “espectros” y “ruidos” que se escuchaban en el predio. En ese sentido, consideró que “la apertura de esos espacios ahuyentó esos fantasmas y puso la verdad”. También pasó por el Pozo de Banfield. Describió este recorrido como “circunstancias dolorosas pero necesarias para poder buscar la verdad”.

“Tuve la necesidad de buscar a mi hermano y creamos la Comisión de Hermanos en un intento de coordinar acciones con Abuelas para facilitar el encuentro de hermanos que estábamos buscando. Mi abuela pudo reconocer en mí esa voluntad de seguir con lo que ella había empezado y en una ocasión, muy simbólicamente, me trajo su carpeta con la información de mi mamá y me pasó la posta. Esa búsqueda continuó toda mi vida a pesar de dejar de militar en HIJOS”, precisó en la audiencia virtual.

En ese marco, advirtió: “No tener información certera, te carcome pero la única forma de poder sobrellevar esto es seguir buscando. “No sólo en lo personal sino desde lo colectivo. Si yo no puedo alcanzar los objetivos, me alegro por los que sí pueden. Eso nos sostiene en este día a día de búsqueda”, señaló, y valoró que “la percepción de la sociedad cambió mucho para bien”.

Su abuela, Nélida Navajas, murió en 2012 y Miguel precisó que fue la primera vez que pudo hacer el duelo. “Le pude expresar todo el amor, reconocimiento y orgullo por lo que hizo por nosotros. La pude dejar ir en paz”, aseguró, pero hizo hincapié en su última voluntad, que fue que arrojaran las cenizas al Río de la Plata. “Esperaba poder reencontrarse con Cristina, evaluando que una de las posibilidades era que hubiera sido tirada ahí”, apuntó, en relación a los vuelos de la muerte.

El caso Fund

Los testigos de la jornada del martes fueron convocados por la querella de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, la Unión por los Derechos Humanos de La Plata y querellantes particulares, representados por la abogada Guadalupe Godoy.

El testimonio de Clara Esther Fund, hermana de Juan Carlos aportó detalles sobre la responsabilidad de la patronal en el secuestro de trabajadores de la empresa Faraday, una de las fábricas del Conurbano sur donde las asambleas y la actividad de los delegados era intensa y donde era visible la lucha contra el sindicalismo más ortodoxo. “En ese momento había mucho movimiento con la Unión Obrera Metalúrgica por mejoras salariales”, aseguró la testigo.

El secuestro de su hermano sucedió el 25 de octubre de 1976 en su casa. Horas antes, un grupo de civiles había estado en la fábrica Faraday donde ella trabajaba en personal y su hermano en bobinado, buscando a Juan Carlos.  “Ese mismo día, a las doce y media de la noche llegaron a casa. Destrozaron la puerta del golpe”, relató Clara al Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata.

A ella y a su madre las obligaron a tirarse en la cama boca abajo mientras las apuntaban con un arma. “Lo trajeron a mi hermano hasta la habitación, lo tiraron al piso y él levantó la vista y me miró. Nunca más lo volví a ver”, contó conmovida.

Clara aseguró que el jefe de personal de Faraday, al que identificó como Raúl Escotti, estaba retirado de una fuerza de seguridad, y que cuando secuestraron a su hermano ya habían desaparecido otros dos trabajadores antes. La búsqueda de su hermano llevó a Clara y a su madre a la iglesia Stella Maris, donde el cura les dijo que seguramente Juan Carlos se había “ido con una chica por ahí”, o, como otros jóvenes, a “España”. “Pero yo estaba segura de que no era así”, afirmó la mujer. El sacerdote era Emilio Teodoro Grasselli, por entonces capellán del Ejército, quien nunca estuvo detenido por encubrir delitos de lesa humanidad.

Con el retorno de la democracia recordó Clara la visita de Enrique Balbuena y que dijo que había estado con Juan Carlos en el Pozo de Quilmes. Mucho tiempo después, supo por una nota periodística que un muchacho de nombre Gustavo había afirmado que había estado con Juan Carlos en el Pozo de Quilmes. “Dijo que con mi hermano miraban por una ventanita o un agujerito y veían un edificio, y Juan Carlos le decía que era el hospital de Quilmes, y que su preocupación era que nosotras estuviéramos bien”.

El caso de Manuel Coley Robles

El testimonio de María Marta Coley, hija de Manuel Coley Robles aportó datos claves para mostrar la complicidad de la fábrica de vajilla de vidrio Rigolleau, donde Manuel, “El Gallego”, empezó a trabajar se convirtió en delegado sindical. Además era militante del PRT-ERP.

Coley Robles había llegado a la Argentina en 1951 con apenas 16 años. Nacido y criado en Barcelona, padeció la persecución franquista porque era hijo de un miliciano republicano. En 1963 conoció en Tucumán a Alcira, quien sería su esposa. Se instalaron en Quilmes Oeste donde establecieron su familia.

“Mi papá siempre estaba con nosotros, no se fue nunca hasta que se lo llevaron”, aseguró María Marta, quien fue mostrando fotografías familiares: cuando conoció a su mamá, el casamiento y otras con sus hijos.

En Rigolleau trabajaba en Expedición, en la entrada y salida de camiones, y al mismo tiempo integraba la lista naranja que había logrado conformar la comisión interna y que “no se sentía representada por el Sindicato del Vidrio”.

El 27 de octubre de 1976. “A las diez y media de la noche entraron a mi casa por las ventanas del fondo A mi papá le ataron las manos atrás con un pedazo del mantel que rompieron y le vendaron los ojos”. Revisaron todo y se llevaron cosas, también plata. Sin embargo, en un momento se identificaron y dijeron ‘no somos chorros, somos el Ejército’”, recordó la testigo. Según pudo reconstruir después, en el operativo también participaron policías de la Brigada de Quilmes que ya habían estado rondando por el barrio.

Muchos testigos vieron a Manuel entre fines de enero y principios de febrero de 1977 en el Pozo de Quilmes.

En 2009 los contactaron desde el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) para pedirles muestras de sangre e identificar restos que habían encontrado en el cementerio General Villegas en Isidro Casanova. “Ahí me dieron un informe y me enteré de que lo habían acribillado en la calle”. Manuel Coley Robles fue asesinado el 5 de febrero de 1977.

Fuente:TiempoArgentino


24 de junio de 2021

Sobrino de Santucho busca a su hermano apropiado y pide evitar que represores mueran sin condena.

 

Sobrino de Santucho busca a su hermano apropiado y pide evitar 

que represores mueran sin condena

23 de junio de 2021

Miguel Hernán Santucho, sobrino de Mario Roberto Santucho, líder del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), declaró en el juicio unificado por delitos cometidos durante la última dictadura militar y, tras relatar su búsqueda por hallar a su hermano o hermana nacida en cautiverio en 1977, pidió la condena efectiva para los represores para evitar que mueran sin condena.

“Es muy importante este proceso de juzgamiento y condena de los responsables, quiero que sus condenas queden firmes antes que los responsables de nuestros padecimientos mueran y tengan la impunidad biológica que estamos tratando de evitar”, dijo Miguel Hernán Santucho.

El hombre declaró hoy ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata que juzga a 17 represores, entre ellos, Miguel Etchecolatz, por los secuestros, torturas y crímenes cometidos en el Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno en Lanús.

“Tano” Santucho consideró “injusto que los responsables de estos crímenes “accedan a beneficios o a la libertad condicionada”, además de “inaceptable, hasta que no aporten lo que saben no merecen acceder a ningún beneficio”.

“Ellos (en alusión a los 17 represores) tienen las respuestas que estamos buscando, tengan en cuenta eso”, reclamó.

Santucho (hijo de Cristina Navajas y de Julio César de Jesús Santucho, hermano de Mario Roberto Santucho, líder del Ejército Revolucionario del Pueblo) declaró hoy ante el TOF 1 sobre el secuestro de su madre, el 13 de julio de 1976 -junto a su cuñada Manuela Santucho y Alicia D´Ambra-, cuando estaba embarazada de dos meses de un bebé que dio a luz en cautiverio entre enero y febrero de 1977.

Las fuerzas represivas irrumpieron en el departamento porteño en el que estaban las tres mujeres, a quienes se llevaron cautivas, mientras dejaban allí a los dos hijos de Cristina: Camilo, de 3 años y Miguel, de apenas 9 meses.

La mujer, que permanece desaparecida, estuvo secuestrada en los centros clandestinos de detención Automotores Orletti, Proto Banco y el Pozo de Banfield.

El hombre relató la persecución, cautiverio y muerte que sufrieron los integrantes de la familia Santucho y cómo los represores “celebraron” el asesinato de Mario Roberto Santucho, ocurrido el 19 de julio de 1976, en los centros clandestinos de detención.

“El día después que mi tío Mario Robi Santucho es abatido en Villa Martelli, el 20 de julio de 1976 en el centro clandestino se hizo un festejo macabro, juntaron a los detenidos en el patio de Automotores Orletti, lo atan a mi tío Carlos a un arnés con una cadena y lo sumergen en un tanque de agua sucesivamente, frente a la mirada de los detenidos, y obligan a mi tía Manuela a leer la noticia del diario donde relataba el abatimiento de Mario”, dijo Miguel, quien supo esto por varios sobrevivientes de ese centro clandestino.

Miguel contó la lucha de su abuela materna Nélida Gómez de Navajas para hallar a su hija y su nieto nacido en cautiverio, lucha en la que fue acompañada por Miguel, quien tras vivir en el exilio junto a su padre y hermano volvió al país en 1996 y comenzó a militar en Hijos.

“Mi abuela murió en 2012 y me delegó la búsqueda de mi hermano o hermana, búsqueda que continuaré toda mi vida”, prometió.

Relató que en una oportunidad se acercó a Abuelas una joven que se pensó podía ser la bebé de Cristina nacida en cautiverio.

“Viví la expectativa, la felicidad contenida de esperar el resultado (de la prueba ADN), que finalmente dio negativo pero me mostró la felicidad que espero vivir cuando encuentre a mi hermano o hermana”.

“Cada encuentro de un nieto o nieta apropiada me deja una sensación agridulce, me alegra y a la vez me deja un sabor amargo al saber que no era el mío, es una sensación de sana envidia”, reconoció el hombre.

Durante esta audiencia también declaró Clara Fund, hermana de Juan Carlos Fund, quien trabajaba en la fábrica Faraday de Quilmes y tras ser secuestrado por fuerzas militares en octubre de 1976 estuvo cautivo en el Pozo de Quilmes y permanece desaparecido.

“Mi hermano era éste”, dijo la mujer mostrando una foto de su hermano. “Tenía sueños, estudiaba de noche quería ser maestro mayor de obra y terminaron con sus sueños, con sus ganas. Mi hermano era uno hasta que se convirtió en 30 mil”.

También declaró María Marta Coley, hija de Manuel Coley Robles, detenido desaparecido cuyos restos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropólogos Forenses en el año 2009.

Fuente:InfoSur

17 de junio de 2021

LA PLATA: Continúa el juicio por las violaciones a DD. HH. en el Pozo de Quilmes y Banfield.

Continúa el juicio por las violaciones a DD. HH. en el Pozo de Quilmes y Banfield

Este martes se realizó una nueva audiencia del juicio que juzga los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes.

JUEVES 17 DE JUNIO 2021

Este martes se realizó una nueva audiencia del juicio que juzga los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes.

Ante el Tribunal Oral Federal 1 (TOF1) de La Plata, Valeria Gutiérrez Acuña, quien nació en cautiverio cuando su madre estaba secuestrada en el centro clandestino conocido como Pozo de Banfield, afirmó que se siente “víctima” y le duele “no haber conocido” a sus padres. La mujer es hija de Isabel Acuña y Oscar Gutiérrez, secuestrados el 26 de agosto de 1976, cuando Isabel estaba embarazada de 5 meses. Ambos continúan desaparecidos.

“Tengo muchas cartas que ellos escribían, así que es como si ellos me contaran en primera persona lo que fueron, lo que hicieron, lo que deseaban y por ellas sé que tenían muchas ilusiones y proyectos. Eran personas sensibles, que se preocupaban por el otro pero fueron silenciados, desaparecidos y no pudieron defenderse”, contó Valeria, quien declaró ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.

Valeria relató que recién en el 2014 recuperó su verdadera identidad. Hasta ese momento había creído ser hija de Rita Marggian y Rubén Fernández, pero a fines de 2013 una prima le reveló que ellos no eran sus padres.

De inmediato interrogó a su madre de crianza y esta le reconoció que se la habían entregado, que les habían dicho que había sido abandonada en una ruta y que eso parecía ser cierto ya que “me recibió en malas condiciones, envuelta en un trapo sucio”.

El tribunal juzga desde el 27 de octubre último a 17 represores, entre ellos a Miguel Etchecolatz, por los delitos cometidos en los centros clandestinos de detención conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes, y El Infierno, en Lanús.

Durante esta audiencia también declaró Ricardo López Martin, hermano de Ángela López Martin, secuestrada en septiembre de 1976 y detenida en el Pozo de Quilmes; y Melania Servin Benitez, hermana de Santiago Servin Benitez, secuestrado en septiembre de 1976 y detenido en el Pozo de Quilmes, a quien habrían trasladado a Paraguay en el marco del Plan Cóndor.

“Mi hermano era periodista, dirigía La Voz de Solano y ahí se escribían muchas cosas contra la dictadura”, expresó la mujer ante el Tribunal.

Melania recordó que el nombre de su hermano figura en una lista de más de 50 personas de nacionalidad paraguaya que la dictadura argentina entregó al dictador paraguayo Alfredo Stroessner.

Fuente:HoyEnLaNoticia


16 de junio de 2021

Yo me siento víctima y me duele no haber conocido a mis padres, dice nieta apropiada.

 

Yo me siento víctima y me duele no haber conocido a mis padres, dice nieta apropiada

15-06-2021

Valeria Gutiérrez Acuña, quien nació en cautiverio cuando su madre estaba secuestrada en el centro clandestino conocido como Pozo de Banfield, afirmó hoy en el juicio que investiga crímenes contra casi 500 personas que se siente "víctima" y le duele "no haber conocido" a sus padres.

La mujer es hija de Isabel Acuña y Oscar Gutiérrez, secuestrados el 26 de agosto de 1976, cuando Isabel estaba embarazada de 5 meses, y ambos continúan desaparecidos.

"Tengo muchas cartas que ellos escribían, así que es como si ellos me contaran en primera persona lo que fueron, lo que hicieron, lo que deseaban y por ellas se que tenían muchas ilusiones y proyectos. Eran personas sensibles, que se preocupaban por el otro pero fueron silenciados, desaparecidos y no pudieron defenderse", contó Valeria, quien declaró hoy ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata.

El tribunal juzga desde el 27 de octubre último a 17 represores, entre ellos Miguel Etchecolatz, por los delitos cometidos en los centros clandestinos de detención conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes, y El Infierno, en Lanús.

Valeria relató que recién en el 2014 recuperó su verdadera identidad. Hasta ese momento había creído ser hija de Rita Marggian y Rubén Fernández, pero a fines de 2013 una prima le reveló que ellos no eran sus padres.

De inmediato interrogó a su madre de crianza y ésta le reconoció que se la habían entregado, que les habían dicho que había sido abandonada en una ruta y que eso parecía ser cierto ya que "me recibió en malas condiciones, envuelta en un trapo sucio".

"Primero hice terapia, que me hizo muy bien y luego me dirigí a Abuelas, por la fecha en que había sido entregada a mis padres de crianza, el 30 de diciembre de 1976", precisó y remarcó que "tenía mucha necesidad de encontrar algo y encontré una familia que me contiene día a día en esto que es tan doloroso, de saber la verdad, y llevar este sufrimiento".

Valeria supo por sus tíos que su madre estudiaba segundo año de Agronomía y su padre era sociólogo y estudiaba Economía.

"Pude conocer la casa en San Justo donde vivieron, habían buscado un barrio lindo para criarme, con una escuela cerca", lamentó y agregó que "tenían proyectos, apostaban a un proyecto de vida, de familia y a tener una sociedad más justa".

La mujer sostuvo: "Tuve una infancia feliz, pero me duele no haber conocidos a mis abuelos con vida, ellos estaban dispuestos a cuidarme".

"Lamento no haber conocido a mis padres", remarcó y afirmó: "Yo me siento víctima, yo no elegí estar en este lugar y me cuesta estar en este lugar y hablar de esta historia de mucho dolor".

Valeria expresó que "duele cuando se oye gente que niega esta historia, tan dolorosísima para las familias que tenemos desparecidos y tenemos que lidiar con la restitución".

"Ojalá se pueda hacer como en Alemania una ley para los negacionistas".

Durante esta audiencia también declaró Ricardo López Martin, hermano de Ángela López Martin, secuestrada en septiembre de 1976 y detenida en el Pozo de Quilmes; y Melania Servin Benitez, hermana de Santiago Servin Benitez, secuestrado en septiembre de 1976 y detenido en el Pozo de Quilmes, a quien habrían trasladado a Paraguay en el marco del Plan Cóndor.

"Mi hermano era periodista, dirigía La Voz de Solano y ahí se escribían muchas cosas contra la dictadura", expresó la mujer ante el Tribunal.

Melania recordó que el nombre de su hermano figura en una lista de más de 50 personas de nacionalidad paraguaya que la dictadura argentina entregó al dictador paraguayo Alfredo Stroessner.

El TOF 1, integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico, juzga por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes al ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; al exdirector de Investigaciones de la Policía bonaerense, Miguel Etchecolatz; el exmédico policial Jorge Antonio Berges y a los imputados Federico Minicucci; Carlos Maria Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale.

También empezó a juzgar a Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti.

Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro conocido como "El Infierno" también están imputados Etchecolatz, Berges y Smart y el ex policía Miguel Angel Ferreyro.

Por los crímenes en el Pozo de Banfield y Quilmes, dos de los centros clandestinos de detención más grandes que funcionaron en la provincia de Buenos Aires, se juzgarán los delitos sufridos por 429 víctimas y se prevé que declaren unos 400 testigos.

Por los delitos cometidos contra 62 víctimas en el centro conocido como "El Infierno", que funcionó en la Brigada Lanús, será juzgado también Etchecolatz, el civil Jaime Smart, el ex represor Juan Miguel Wolk (también juzgado por ambos Pozos) y el ex policía Miguel Angel Ferreyro.

Fuente:GrupoLaProvincia.com


21 de agosto de 2020

Nuevo comienzo para el juicio por los crímenes de los pozos de Banfield y quilmes.

21 de agosto de 2020 
Una espera que lleva 10 años 
Nuevo comienzo para el juicio por los crímenes de los pozos de Banfield y quilmes 
Serán sentenciados 19 represores (entre ellos Miguel Osvaldo Etchecolatz) por su participación en secuestros, torturas, asesinatos, abusos sexuales y apropiación de bebés. Una parte será remota y la otra podría ser presencial. 
Por Ailín Bullentini
Finalmente se evaluará la prueba de los delitos cometidos en dos de los centros clandestinos más importantes del circuito Camps. 
Imagen: Pablo Piovano
La rueda de fechas programadas, luego pospuestas y finalmente suspendidas para el comienzo del juicio por los crímenes que sucedieron durante la última dictadura cívico militar en los pozos de Banfield y Quilmes, dos de los centros clandestinos más importantes del circuito Camps, llegó a su fin: de manera remota, si las condiciones de aislamiento preventivo por la pandemia de Coronavirus se mantienen, el debate comenzará a las 10 de la mañana del próximo 27 de octubre con la lectura de los autos de elevación a juicio contra 19 represores por su participación en secuestros, torturas, asesinatos, abusos sexuales y apropiación de bebés.
O por lo menos, así lo afirmó el Tribunal Oral Federal número 1 tras la última audiencia preliminar que se llevó a cabo ayer y de la que participaron todas las partes involucradas en el debate --Fiscalía, querellas y defensas de los 19 imputados-- junto a equipos de acompañamiento a testigos de la Subsecretaría de Derechos Humanos bonaerense, del Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (Codesedh) y del Programa Verdad y Justicia de la Secretaría de derechos humanos nacional.
Tal como sucedió en audiencias preliminares que se desarrollaron semanas atrás en torno del comienzo y los preparativos para otros juicios de lesa humanidad que permanecen atrasados en la jurisdicción de La Plata, las querellas insistieron en la puesta en marcha del debate bajo un sistema de etapas.
No presentaron objeciones al inicio remoto de la etapa de lectura de acusaciones e indagatorias. Las querellas unificadas de las Secretaría de DDHH de la Nación y la Subsecretaría de DDHH de la Provincia platearon la posibilidad que el debate se realice en etapas y que se comience por el material probatorio fílmico, de lectura y de los testimonios de aquellos testigos que por encontrarse en otras jurisdicciones o en el exterior estaba previsto que declararan de modo remoto, informaron desde el gobierno provincial.
“Para la etapa de producción de prueba solicitamos que haya una nueva ronda de discusión respecto de cómo seguir”, añadió la abogada querellante de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre Guadalupe Godoy. "La intención es oportunamente evaluar, en función de la situación sanitaria, la posibilidad de que puedan retomarse las audiencias de forma presencial con protocolos y condiciones adecuadas", precisó la subsecretaría bonaerense en un comunicado.
La garantía de la publicidad del debate fue otro de los puntos reclamados por las querellas. Las partes solicitaron que las audiencias se transmitan a través de la Comisión Provincial por la Memoria y el medio autogestivo La Retaguardia, ambos con autorización para hacerlo.
El juicio es uno de los más esperados en la jurisdicción ya que lleva casi una década de elevado a juicio . Después de varios amagues, y luego de que finalmente el TOF 1 de La Plata contara con los tres jueces subrogantes necesarios para funcionar, había fijado fecha de inicio para este debate el 5 de mayo pasado. Sin embargo, la pandemia de covid-19 y el aislamiento social, preventivo y obligatorio que se ordenó en todo el país para evitar su propagación obligó a su reprogramación. En el medio, uno de los magistrados renunció al tribunal, que debió buscar un nuevo integrante. Finalmente, Ricardo Basílico ocupó el puesto vacante, que compartirá con los jueces de San Martín Walter Venditti y Esteban Rodríguez Eggers.
A partir de la unificación de varios tramos de las dos causas que investigan los crímenes que tuvieron lugar en los centros clandestinos conocidos como pozos de Banfield y Quilmes, los más grandes que funcionaron dentro del Circuito Camps, con involucramiento fuerte de la Policía bonaerense, repasará secuestros, torturas, homicidios, abusos sexuales y apropiaciones de bebés cometidos contra 419 víctimas. Se prevé que cerca de 400 personas ofrezcan testimonios. Según lo previsto por el TOF, que tiene a su cargo por lo menos otros tres juicios de lesa humanidad en La Plata --los que repasarán los crímenes de 1 y 60, el centro clandestino El Infierno y la Comisaría 8va-- el debate contará con audiencias semanales.
Entre los 19 imputados se encuentra el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz. También se sentarán en el banquillo de los acusados quien fue ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura Jaime Lamont Smart y Juan Miguel Wolk, que espera el debate preso en su casa de Mar del Plata, sin condena. Desde que las causas fueron elevadas a juicio, tres represores involucrados en los crímenes de Banfield y Quilmes fallecieron sin ser juzgados. 
Fuente:Pagina12

29 de agosto de 2018

Tras los reclamos, designan el Tribunal para juzgar a Wolk .

DERECHOS HUMANOS 
Tribunal para un genocida Se trata de Miguel "el Nazi" Wolk, responsable del Pozo de Banfield y el Infierno. 
El juicio por estos CCD abarca a 23 genocidas y no comenzaba por no tener constituido el tribunal. 28 agosto, 2018
Redacción Canal Abierto| La Cámara de Casación de San Martín resolvió la designación del tribunal que juzará al genocida Miguel “el Nazi” Wolk, cuyo proceso se viene postergando desde 2007, por distintas dilaciones. El colmo llegó cuando los organismos cayeron en la cuenta que no sólo se demoraba el proceso, sino que ni siquiera estaba conformado el tribunal encargado de llevarlo adelante.
Wolk cuenta con un prontuario que lo encuentra como responsable de El Pozo de Banfield y el Infierno durante la última dictadura cívico militar. Fue también uno de los responsables operativos de la denominada Noche de los Lápices, en la que 23 estudiantes secundarios fueron desaparecidos en La Plata en septiembre de 1976.
Al igual que otros genocidas, Wolk accedió al beneficio del arresto domiciliario, sin poder acerditar ningún problema de salud de los que están contemplados para acceder a dicho beneficio. El domicilio en el que cumple la condena es en Mar del PLata, mismo destino elegido por otros 14 genocidas, entre ellos uno que fue su superior, Miguel Osvaldo Etchecolatz., a quien, gracias a la movilización de vecinos y organismos, se le revocó el beneficio en marzo pasado.
Conocida la noticia, los organismos, encabezados por Abuelas de Plaza de MAyo, Vecinos Sin Genocidas y las federaciones estudiantiles de secundarios y universitarios de la localidad balnearia, celebran que avance la justicia y esperan poder avanzar con al revocación del beneficio, al que califiacn como un “2×1 encubierto”, al igual que del resto de sus secuaces.
Consultado por Canal Abierto, Fabián Muñoz, integrante de Abuelas de Plaza de MAyo filial MAr del PLata, manifestó que la definición del Tribunal de Casación fue producto de la movilización.”Wolk tuvo 24 embarazadas en sus manos, conoce el destino de nuestros nietos y está en Mar del Plata como un vecino más con esta suerte de 2×1 encubierto que hace que en esta ciudad haya 14 genocidas con prisión domiciliaria” sostuvo.
Y agregó: “El caso de Wolk era un poco el colmo porque no había ni siquiera un tribunal que lo juzgara. La Constitución de un tribunal para Quilmes o Banfield encierra a casi 25 genocidas, así que es muy importante porque encierra la prosecución de esas causas.”
Fuente:CanalAbierto
Tras los reclamos, designan el Tribunal para juzgar a Wolk 
Los organismos de derechos humanos celebraron la decisión e informaron que el Tribunal N°2 de San Martín juzgará los crímenes cometidos en el Pozo de Banfield. 
28/08/2018
(Foto: archivo / Vecinos Sin Genocidas)
Desde hace tiempo, Abuelas de Plaza de Mayo de Mar del Plata junto a otras organizaciones de derechos humanos comenzaron a reclamar que se designara a los magistrados que juzgarán al represor Juan Miguel Wolk, quien fue la mano derecha de Miguel Etchecolatz y goza de prisión domiciliaria en la ciudad. Este martes, y en medio de la programación de nuevas protestas, finalmente recibieron la noticia de que será el Tribunal Oral Federal N°2 de San Martín el responsable de llevar adelante el juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en el Pozo de Banfield.
Según explicaron los organismos de derechos humanos y desde la agrupación Vecinos Sin Genocidas, este martes recibieron la noticia de que fueron designados los jueces del Tribunal Oral Federal N°2 de San Martín -Daniel Antonio Petrone, Daniel Alberto Cisneros y María Marta Dos Santos- para llevar adelante el juicio por los delitos cometidos en los centros clandestinos de detención Pozo de Quilmes y Pozo de Banfield, donde está imputado Wolk, entre otros represores.
“Gracias a todos los que exigen justicia todos los días, a los que nunca bajan los brazos, a las Abuelas que son nuestro faro”, expresaron desde Vecinos sin Genocidas tras conocer la noticia.
En abril de este año, y debido a la falta de conformación del Tribunal para juzgar los crímenes cometidos en el Pozo de Banfield, la Justicia decidió no prorrogar la prisión preventiva que estaba cumpliendo el genocida. Sin embargo, de todas formas, continúa detenido -cumple su arresto domiciliario en el Bosque Peralta Ramos- en el marco de la causa por el centro clandestino de detención El Infierno.
LESA HUMANIDAD WOLK ACTO REPUDIO ABUELAS  (9)
El Pozo de Banfield funcionó en esa localidad del distrito bonaerense de Lomas de Zamora, en un enorme edificio que fue sede de diferentes organismos de la Policía provincial: la Brigada de Investigaciones, y las divisiones del área metropolitana de las direcciones de Investigaciones, Seguridad e Inteligencia.
Los calabozos y oficinas de ese lugar fueron escenario de torturas, asesinatos y partos clandestinos. “Allí no sólo daban a luz las detenidas que estaban alojadas en este centro clandestino de detención sino que también trasladaban a detenidas de otros exclusivamente a esos fines”, señalaron los fiscales en un pedido de elevación a juicio. Entre otros casos, el lugar cobró notoriedad porque allí fueron vistos por última vez los estudiantes secundarios secuestrados en los episodios conocidos como “La Noche de los Lápices”.
Fuente:Que