El fiscal Villalba quiere que se haga pidió un estudio de factibilidad para determinar la presencia de restos óseos de desaparecidos
Suspenden la búsqueda de desaparecidos en el Cabra Corral
Con la decisión adoptada por la Fiscalía Federal se descarta que el rastrillaje lo realicen buzos de la Policía local. Por la magnitud de la investigación, lo que se busca es que la tarea tenga un alto nivel de efectividad.
viernes 20 de enero de 2012
HUGO AYLLON EL BUZO DE LA POLICIA QUE SE ACCIDENTO HACE MÁS DE 10 AÑOS FUE CONVOCADO COMO TESTIGO.
El fiscal federal Eduardo Villalba resolvió suspender momentáneamente la inspección subacuática en el dique Cabra Corral para determinar si en sus profundidades existen restos óseos de personas desaparecidas durante la última dictadura militar. Villalba adoptó esta medida por considerar que antes de efectuar el rastrillaje es necesario realizar un estudio de factibilidad para conocer una serie de detalles, de manera tal que la tarea se realice con un alto nivel de efectividad.
El funcionario consideró valiosa la investigación iniciada por su reemplazante Ricardo Toranzos, a partir de las declaraciones de un comisario retirado de la Policía de la provincia, quien afirmó a El Tribuno que fue testigo de la aparición de personas asesinadas que habían sido fondeadas en ese extenso dique. Fue Toranzos el que decidió que se realizara una inspección en la zona del murallón, la más profunda del dique, y pidió la colaboración a la Secretaría de Seguridad para que buzos de la Policía salteña efectuaran ese trabajo. Al retomar su labor, Villalba consideró atinada la medida, pero a su juicio antes de la inspección es conveniente un estudio de factibilidad si se pretende lograr el efecto buscado.
“Considero que es necesario un estudio técnico que permita determinar el grado de turbiedad del agua, el nivel de sedimentación acumulado en los últimos treinta años y a cuánto alcanza la profundidad del agua en la zona determinada para el rastrillaje”, puntualizó Villalba. A su juicio, esos estudios preliminares van a ser determinantes para saber qué tipo de personal se requiere para llevar a cabo con éxito esta misión, la que de por sí implica un alto riesgo.
Por esta situación, el fiscal estimó conveniente esperar los resultados de esos estudios y al mismo tiempo efectuar las consultas a nivel nacional para determinar los equipos con los que se contarían para realizar una inspección de esta magnitud. El fiscal se hizo eco del planteo de las organizaciones de derechos humanos de Salta que se pronunciaron a favor de que la tarea sea realizada por un equipo especializado, sin relación con la Policía local, ya que exmiembros de la institución están involucrados con las causas de lesa humanidad.
Fuente:ElTribunoSalta
Ayllón fue citado como testigo
viernes 20 de enero de 2012
Hugo Ayllón, el recordado buzo de la Policía local que sufrió un grave accidente hace más de una década cuando realizaba su tarea en el Cabra Corral, fue citado como testigo.
“Por su experiencia y todo lo que vivió durante su travesía, considero que esta persona nos puede aportar datos importantes”, dijo Villalba. También el fiscal anunció que pedirá copia de las declaraciones del exsubcomisario Hugo Vilte, quien se presentó como arrepentido en la causa Ragone y manifestó conocer en qué lugar del dique arrojaron el cuerpo del exgobernador de Salta, secuestrado y desaparecido el 11 de marzo de 1976.
Fuente:ElTribunoSalta
Porque tenemos memoria y sabemos la verdad luchamos por la justicia
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23 de enero de 2012
18 de enero de 2012
SALTA: Piden expertos para rastrillar el Cabra Corral-Organismos de DH se presentaran como querellantes.
Búsqueda de desaparecidos en el Cabra Corral
Piden expertos para rastrillar el Cabra Corral
La búsqueda debe realizarse en el murallón, a 90 metros de profundidad. Los buzos de la Policía local no pueden hacerlo.
miércoles 18 de enero de 2012
PEDIDO: EL RASTRILLAJE SE REALIZARA EN LA PARTE MAS PROFUNDA DEL CABRA CORRAL.
Ya son dos los testigos que aseguraron que en el embalse se arrojaron cadáveres durante la última dictadura militar.
Organizaciones de derechos humanos de Salta pedirán a la Fiscalía Federal que un equipo de buceo especializado en aguas profundas realice la inspección subacuática en el dique Cabra Corral, para determinar la presencia de restos de personas desaparecidas durante la última dictadura militar.
Efectuarán ese planteo por considerar que la Policía de Salta no cuenta con el personal necesario para esta tarea, que requiere -opinan- de un alto nivel de capacitación para lograr el resultado que se busca.
Tania Kiriaco, abogada de la Asociación “Lucrecia Barquet”, planteó la necesidad de que el rastrillaje en el embalse esté a cargo de un equipo neutral sin vinculaciones con la Policía, debido a que exmiembros de la fuerza de seguridad local están sospechados, imputados y condenados por su participación en el secuestro y desaparición de personas en aquellos años aciagos de la dictadura militar que asoló en el país entre la década del 70 y parte del 80.
En este caso, la abogada puso como ejemplo las condenas a perpetua dictadas a Miguel Gentil y Joaquín Guil por el magnicidio del exgobernador Miguel Ragone. Debido a que ambos estaban al frente de la institución, en el juicio realizado el año pasado, la Justicia federal los consideró “autores mediatos” del crimen, junto al exjefe de la Guarnición Ejército Salta, Carlos Alberto Mulhall.
“Habría que solicitar la colaboración del Ministerio de Defensa de la Nación para que envíe un equipo especializado en la materia”, dijo Kiriaco. Y agregó que “el Gobierno nacional es el principal interesado en que estos delitos se esclarezcan y desde ese punto de vista no habrá inconvenientes para que dé una respuesta concreta al requerimiento de la Justicia”.
A su juicio, “la inspección prevista tiene que realizarse con un alto nivel de efectividad ante la magnitud de la investigación que apunta a determinar si a ese dique fueron arrojadas muchas de las víctimas de la represión, como se sospecha”.
La letrada le atribuyó importancia a los testimonios brindados a la prensa por un comisario retirado de la Policía y por un pescador. El fiscal interino, Ricardo Toranzos, solicitó días pasados la colaboración de la Secretaría de Seguridad de la Provincia para efectuar la inspección subacuática en la zona del murallón, donde se sospecha fueron fondeadas muchas víctimas del terrorismo de Estado.
Se calcula que en ese lugar hay 90 metros de profundidad, por lo que se requiere de un equipo especializado para la tarea, que consistirá en verificar se existen resto óseos de personas. Las actuaciones quedaron a partir del lunes pasado en manos del fiscal Eduardo Villalba, quien deberá resolver los pasos a seguir
Kiriaco anunció que las organizaciones de derechos humanos se presentarán como querellantes en esta nueva instancia de las causas por delitos de lesa humanidad que se ventilan en la justicia salteña.
“Los familiares de los desaparecidos son los más interesados en que esta investigación se lleve adelante”, señaló la abogada. Por ese motivo insistió en que el rastrillaje en las profundidades del dique Cabra Corral, ubicado en la localidad de Coronel Moldes, lo realice un equipo de expertos.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
Los buzos de la Lacustre sólo pueden sumergirse hasta 30 metros de profundidad
De los ocho buzos que componen el plantel de la Policía Lacustre, la mitad puede bajar a esa profanidad, y el resto está capacitado para llegar hasta los 18 metros, según lo que pudo averiguar Informatesalta. De esta manera, la única posibilidad de rastrear el fondo del dique Cabra Corral, de hasta 90 metros, tal como lo solicitó un fiscal, es traer profesionales de la Armada Argentina u otra fuerza a nivel nacional.
El fiscal Ricardo Toranzos solicitó, mediante un escrito, que se rastree el fondo de dique Cabra Corral en búsqueda de alguna evidencia que permita determinar si es que su lecho conserva la presencia de datos que aporten a la causa que se investiga con relación a la denuncia formulada por un ex comisario: el Ejército tiró cuerpos de desaparecidos en ese gigantesco espejo de agua.
Ayer se sumó un nuevo elemento a esta historia: el testimonio que un pescador brindó a Informatesalta cuando afirmó haber visto a un helicóptero del Ejército arrojar cuerpos al agua.
Con relación al pedido del fiscal, Informatesalta llegó hasta la delegación que la Policía Lacustre tiene en el Dique Cabra Corral. La intención fue conocer en detalle el equipamiento técnico y la preparación que poseen los buzos que componen el plantel. Si bien los oficiales apostados allí no pueden brindar información a la prensa sin una orden superior, este medio pudo averiguar algunos datos, de manera extraoficial.
BUZOS.- El plantel de buzos está compuesto por ocho hombres, pero solamente la mitad de ellos está preparado, y autorizado mediante un certificado profesional, para descender a 30 metros de profundidad. La otra parte sólo puede hacerlo hasta los 18 metros.
EQUIPAMIENTO.- El equipamiento que tienen es para practicar buceo recreativo o deportivo. Cuentan con un solo tubo de oxígeno por persona, cuando el buceo profesional consta de dos tubos. El equipamiento profesional viene con censores que marcan desde la profundidad, temperatura del agua y la reserva de oxígeno con la que cuenta el buzo. Lamentablemente, la policía Lacustre de Salta tiene un equipamiento muy rudimentario para lograr el relevamiento que solicitó la fiscalía.
INFRAESTRUCTURA.- La policía Lacustre tiene en el dique tres botes de goma con motor fuera de borda, y en el puerto están anclados un catamarán, dos plataformas flotantes para el desembarco y un catamarán que al que lo usan para entrenamiento. La lancha que poseen para patrullar el espejo de agua tiene un desperfecto mecánico en el motor, y el repuesto está retenido en la Aduana al cerrarse las importaciones.
VISIBILIDAD.- La visión de los buzos es más o memos clara en las orillas y hasta los 7 u 8 metros de profundidad. Luego la visión se pierde por completo, ya que los sedimentos se convierten en una barrera infranqueable para que los buzos puedan ver a más de medio metro de distancia. “Se ven algunos peces, como bagres y carpas, sobre todo cuando se bucea cerca de la orilla. Luego es imposible ver algo”, le dijo a Informatesalta uno de los buzos que se encontraba realizando prácticas de salvataje junto a otros compañeros. Este dato indica que los buzos que rastreen el fondo van a tener que contar con potentes luces submarinas para aumentar la capacidad visual.
FuentedeOrigen: www.informatesalta.com.ar
Fuente:Agndh
“Yo vi cuando un helicóptero del Ejército tiraba cuerpos al dique”
Lunes, 16 de Enero de 2012.
Se llama Andrés Reyes, tiene 67 años y hace 40 que concurre a pescar al Cabra Corral junto su hermano, Mauro. El hombre le contó a Informatesalta lo que vio aquella noche mientras estaba pescando a la altura de la Casa de Piedra. “Cuando sentimos el ruido del motor del helicóptero apagamos las lámparas y nos quedamos quietos en medio los árboles donde estábamos pescando en la orilla”, dijo. En ese lugar, hace “unos 25 años más o menos”, vio aquella tétrica escena que le quedó grabada a fuego en su memoria. Un testimonio conmovedor.
Los hermanos Reyes, Andrés y Mauro, hace 40 años que van todos los fines de semana al dique Cabra Corral. “No faltamos casi nunca”, se regodean, mientras miran fijamente la bolla que flota metros abajo, en el espejo de agua verdosa del embalse. Los dos están pescando desde el puente, cerca de la orilla norte, alejados del ruido de la gente que a cerca de las 11 del día sábado ya comenzaba a poblar la estructura de cemento para sacarse una foto, saltar desde la plataforma atados de los pies o simplemente para contemplar desde allí la majestuosidad del dique.
“Nosotros venimos aquí desde antes de que esto se transforme en dique. Por aquí pasaba el río Guachipas y nosotros veníamos a pescar bagres”, le cuenta a Informatesalta Mauro, quien con 65 años es el menor de los dos. “Siempre nos gustó la pesca, y casi siempre salimos juntos, desde hace años”, comentan.
- La pregunta obligada es si lo vieron alguna vez a “cabralito…”
- No, esas son mentiras. Nunca vimos nada raro en este dique, recién ahora la gente comenta algo con respecto a ese bicho, pero nosotros nunca vimos nada. (Mauro)
- ¿Y cuándo estaban los militares en el poder, se podía pasear en este lugar sin problemas o había algún tipo de restricciones?
- Se podía andar sin problemas, no pasaba nada.
- La pregunta viene porque, dicen, en este lugar hay cuerpos que tiraban en la época de la dictadura…
- De que hay cuerpos, hay cuerpos, eso es seguro.
- ¿Y usted cómo sabe eso?, ¿sospecha algo o sabe algo?
- No, lo que pasa es que yo vi cosas. Vi cuando un helicóptero del Ejército tiraba cuerpos al dique.
- ¿Hace cuántos años pasó esto que usted cuenta?
- Unos 25 años más o menos.
- ¿Y estaban los dos juntos pescando?
- No, estaba yo con un grupo de amigos (dice Andrés) porque mi hermano esa noche no pudo venir.
- ¿Se acuerda más o menos la hora?
- Era un sábado, como a las tres de la mañana más o menos.
- ¿En qué lugar vio eso?
- Estábamos pescando a la altura de la “Casa de Piedra”, cuando de golpe sentimos el ruido del helicóptero. Apagamos las lámparas y nos quedamos quietitos, sin hacer ruido, porque teníamos miedo de que, si nos descubrían, nos podían hacer algo a nosotros.
- ¿Qué fue lo que vio exactamente?
- El helicóptero vino y se posó a unos metros del agua, entonces tiraron una cosa pesada, como un envoltorio grande.
- ¿Cuántos ruidos de cosas que cayeron escuchó?
- Uno solo escuchamos, y luego el helicóptero se fue.
- ¿Y qué hicieron ustedes luego?
- Nos quedamos calladitos, nadie habló, nadie dijo nada. No queríamos ni prender la linterna siquiera. Tampoco comentamos nada en ninguna parte, ni en el barrio, en ningún lado.
- ¿Y por qué cuenta esto ahora?
- Por que ya pasó mucho tiempo, para evitar problemas no hablé nunca este tema, pero ahora el tiempo pasó, por eso le conté lo que vi aquella noche.
Este fue el diálogo, textual, que Informatesalta llevó a cabo con Andrés Reyes, el primer civil que realiza una denuncia de este tipo en Salta. Al final de la charla, y al momento de la despedida, le advertimos: “Don Andrés, de ahora en más lo van a llamar de varios lados, incluso de la Justicia para que amplíe lo que dijo en esta nota”. Una sonrisa nerviosa obtuvimos como única respuesta.
FuentedeOrigen: http://www.informatesalta.com.ar
Fuente:Agndh
Piden expertos para rastrillar el Cabra Corral
La búsqueda debe realizarse en el murallón, a 90 metros de profundidad. Los buzos de la Policía local no pueden hacerlo.
miércoles 18 de enero de 2012
PEDIDO: EL RASTRILLAJE SE REALIZARA EN LA PARTE MAS PROFUNDA DEL CABRA CORRAL.
Ya son dos los testigos que aseguraron que en el embalse se arrojaron cadáveres durante la última dictadura militar.
Organizaciones de derechos humanos de Salta pedirán a la Fiscalía Federal que un equipo de buceo especializado en aguas profundas realice la inspección subacuática en el dique Cabra Corral, para determinar la presencia de restos de personas desaparecidas durante la última dictadura militar.
Efectuarán ese planteo por considerar que la Policía de Salta no cuenta con el personal necesario para esta tarea, que requiere -opinan- de un alto nivel de capacitación para lograr el resultado que se busca.
Tania Kiriaco, abogada de la Asociación “Lucrecia Barquet”, planteó la necesidad de que el rastrillaje en el embalse esté a cargo de un equipo neutral sin vinculaciones con la Policía, debido a que exmiembros de la fuerza de seguridad local están sospechados, imputados y condenados por su participación en el secuestro y desaparición de personas en aquellos años aciagos de la dictadura militar que asoló en el país entre la década del 70 y parte del 80.
En este caso, la abogada puso como ejemplo las condenas a perpetua dictadas a Miguel Gentil y Joaquín Guil por el magnicidio del exgobernador Miguel Ragone. Debido a que ambos estaban al frente de la institución, en el juicio realizado el año pasado, la Justicia federal los consideró “autores mediatos” del crimen, junto al exjefe de la Guarnición Ejército Salta, Carlos Alberto Mulhall.
“Habría que solicitar la colaboración del Ministerio de Defensa de la Nación para que envíe un equipo especializado en la materia”, dijo Kiriaco. Y agregó que “el Gobierno nacional es el principal interesado en que estos delitos se esclarezcan y desde ese punto de vista no habrá inconvenientes para que dé una respuesta concreta al requerimiento de la Justicia”.
A su juicio, “la inspección prevista tiene que realizarse con un alto nivel de efectividad ante la magnitud de la investigación que apunta a determinar si a ese dique fueron arrojadas muchas de las víctimas de la represión, como se sospecha”.
La letrada le atribuyó importancia a los testimonios brindados a la prensa por un comisario retirado de la Policía y por un pescador. El fiscal interino, Ricardo Toranzos, solicitó días pasados la colaboración de la Secretaría de Seguridad de la Provincia para efectuar la inspección subacuática en la zona del murallón, donde se sospecha fueron fondeadas muchas víctimas del terrorismo de Estado.
Se calcula que en ese lugar hay 90 metros de profundidad, por lo que se requiere de un equipo especializado para la tarea, que consistirá en verificar se existen resto óseos de personas. Las actuaciones quedaron a partir del lunes pasado en manos del fiscal Eduardo Villalba, quien deberá resolver los pasos a seguir
Kiriaco anunció que las organizaciones de derechos humanos se presentarán como querellantes en esta nueva instancia de las causas por delitos de lesa humanidad que se ventilan en la justicia salteña.
“Los familiares de los desaparecidos son los más interesados en que esta investigación se lleve adelante”, señaló la abogada. Por ese motivo insistió en que el rastrillaje en las profundidades del dique Cabra Corral, ubicado en la localidad de Coronel Moldes, lo realice un equipo de expertos.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
Los buzos de la Lacustre sólo pueden sumergirse hasta 30 metros de profundidad
De los ocho buzos que componen el plantel de la Policía Lacustre, la mitad puede bajar a esa profanidad, y el resto está capacitado para llegar hasta los 18 metros, según lo que pudo averiguar Informatesalta. De esta manera, la única posibilidad de rastrear el fondo del dique Cabra Corral, de hasta 90 metros, tal como lo solicitó un fiscal, es traer profesionales de la Armada Argentina u otra fuerza a nivel nacional.
El fiscal Ricardo Toranzos solicitó, mediante un escrito, que se rastree el fondo de dique Cabra Corral en búsqueda de alguna evidencia que permita determinar si es que su lecho conserva la presencia de datos que aporten a la causa que se investiga con relación a la denuncia formulada por un ex comisario: el Ejército tiró cuerpos de desaparecidos en ese gigantesco espejo de agua.
Ayer se sumó un nuevo elemento a esta historia: el testimonio que un pescador brindó a Informatesalta cuando afirmó haber visto a un helicóptero del Ejército arrojar cuerpos al agua.
Con relación al pedido del fiscal, Informatesalta llegó hasta la delegación que la Policía Lacustre tiene en el Dique Cabra Corral. La intención fue conocer en detalle el equipamiento técnico y la preparación que poseen los buzos que componen el plantel. Si bien los oficiales apostados allí no pueden brindar información a la prensa sin una orden superior, este medio pudo averiguar algunos datos, de manera extraoficial.
BUZOS.- El plantel de buzos está compuesto por ocho hombres, pero solamente la mitad de ellos está preparado, y autorizado mediante un certificado profesional, para descender a 30 metros de profundidad. La otra parte sólo puede hacerlo hasta los 18 metros.
EQUIPAMIENTO.- El equipamiento que tienen es para practicar buceo recreativo o deportivo. Cuentan con un solo tubo de oxígeno por persona, cuando el buceo profesional consta de dos tubos. El equipamiento profesional viene con censores que marcan desde la profundidad, temperatura del agua y la reserva de oxígeno con la que cuenta el buzo. Lamentablemente, la policía Lacustre de Salta tiene un equipamiento muy rudimentario para lograr el relevamiento que solicitó la fiscalía.
INFRAESTRUCTURA.- La policía Lacustre tiene en el dique tres botes de goma con motor fuera de borda, y en el puerto están anclados un catamarán, dos plataformas flotantes para el desembarco y un catamarán que al que lo usan para entrenamiento. La lancha que poseen para patrullar el espejo de agua tiene un desperfecto mecánico en el motor, y el repuesto está retenido en la Aduana al cerrarse las importaciones.
VISIBILIDAD.- La visión de los buzos es más o memos clara en las orillas y hasta los 7 u 8 metros de profundidad. Luego la visión se pierde por completo, ya que los sedimentos se convierten en una barrera infranqueable para que los buzos puedan ver a más de medio metro de distancia. “Se ven algunos peces, como bagres y carpas, sobre todo cuando se bucea cerca de la orilla. Luego es imposible ver algo”, le dijo a Informatesalta uno de los buzos que se encontraba realizando prácticas de salvataje junto a otros compañeros. Este dato indica que los buzos que rastreen el fondo van a tener que contar con potentes luces submarinas para aumentar la capacidad visual.
FuentedeOrigen: www.informatesalta.com.ar
Fuente:Agndh
“Yo vi cuando un helicóptero del Ejército tiraba cuerpos al dique”
Lunes, 16 de Enero de 2012.
Se llama Andrés Reyes, tiene 67 años y hace 40 que concurre a pescar al Cabra Corral junto su hermano, Mauro. El hombre le contó a Informatesalta lo que vio aquella noche mientras estaba pescando a la altura de la Casa de Piedra. “Cuando sentimos el ruido del motor del helicóptero apagamos las lámparas y nos quedamos quietos en medio los árboles donde estábamos pescando en la orilla”, dijo. En ese lugar, hace “unos 25 años más o menos”, vio aquella tétrica escena que le quedó grabada a fuego en su memoria. Un testimonio conmovedor.
Los hermanos Reyes, Andrés y Mauro, hace 40 años que van todos los fines de semana al dique Cabra Corral. “No faltamos casi nunca”, se regodean, mientras miran fijamente la bolla que flota metros abajo, en el espejo de agua verdosa del embalse. Los dos están pescando desde el puente, cerca de la orilla norte, alejados del ruido de la gente que a cerca de las 11 del día sábado ya comenzaba a poblar la estructura de cemento para sacarse una foto, saltar desde la plataforma atados de los pies o simplemente para contemplar desde allí la majestuosidad del dique.
“Nosotros venimos aquí desde antes de que esto se transforme en dique. Por aquí pasaba el río Guachipas y nosotros veníamos a pescar bagres”, le cuenta a Informatesalta Mauro, quien con 65 años es el menor de los dos. “Siempre nos gustó la pesca, y casi siempre salimos juntos, desde hace años”, comentan.
- La pregunta obligada es si lo vieron alguna vez a “cabralito…”
- No, esas son mentiras. Nunca vimos nada raro en este dique, recién ahora la gente comenta algo con respecto a ese bicho, pero nosotros nunca vimos nada. (Mauro)
- ¿Y cuándo estaban los militares en el poder, se podía pasear en este lugar sin problemas o había algún tipo de restricciones?
- Se podía andar sin problemas, no pasaba nada.
- La pregunta viene porque, dicen, en este lugar hay cuerpos que tiraban en la época de la dictadura…
- De que hay cuerpos, hay cuerpos, eso es seguro.
- ¿Y usted cómo sabe eso?, ¿sospecha algo o sabe algo?
- No, lo que pasa es que yo vi cosas. Vi cuando un helicóptero del Ejército tiraba cuerpos al dique.
- ¿Hace cuántos años pasó esto que usted cuenta?
- Unos 25 años más o menos.
- ¿Y estaban los dos juntos pescando?
- No, estaba yo con un grupo de amigos (dice Andrés) porque mi hermano esa noche no pudo venir.
- ¿Se acuerda más o menos la hora?
- Era un sábado, como a las tres de la mañana más o menos.
- ¿En qué lugar vio eso?
- Estábamos pescando a la altura de la “Casa de Piedra”, cuando de golpe sentimos el ruido del helicóptero. Apagamos las lámparas y nos quedamos quietitos, sin hacer ruido, porque teníamos miedo de que, si nos descubrían, nos podían hacer algo a nosotros.
- ¿Qué fue lo que vio exactamente?
- El helicóptero vino y se posó a unos metros del agua, entonces tiraron una cosa pesada, como un envoltorio grande.
- ¿Cuántos ruidos de cosas que cayeron escuchó?
- Uno solo escuchamos, y luego el helicóptero se fue.
- ¿Y qué hicieron ustedes luego?
- Nos quedamos calladitos, nadie habló, nadie dijo nada. No queríamos ni prender la linterna siquiera. Tampoco comentamos nada en ninguna parte, ni en el barrio, en ningún lado.
- ¿Y por qué cuenta esto ahora?
- Por que ya pasó mucho tiempo, para evitar problemas no hablé nunca este tema, pero ahora el tiempo pasó, por eso le conté lo que vi aquella noche.
Este fue el diálogo, textual, que Informatesalta llevó a cabo con Andrés Reyes, el primer civil que realiza una denuncia de este tipo en Salta. Al final de la charla, y al momento de la despedida, le advertimos: “Don Andrés, de ahora en más lo van a llamar de varios lados, incluso de la Justicia para que amplíe lo que dijo en esta nota”. Una sonrisa nerviosa obtuvimos como única respuesta.
FuentedeOrigen: http://www.informatesalta.com.ar
Fuente:Agndh
Etiquetas:
Dique Cabra Corral
17 de enero de 2012
SALTA: Un pescador dijo que vio cuando arrojaban cadáveres al dique.
Un nuevo testigo refuerza la teoría de los desaparecidos en Salta
Un pescador dijo que vio cuando arrojaban cadáveres al dique
El hombre contó que observó la escena, mientras tiraba el gancho en el lugar conocido como “Casa de piedra”, en Cabra Corral.
martes 17 de enero de 2012
Por RUBEN ARENAS
FISCAL EDUARDO VILLALBA SE HIZO CARO DE LA INVESTIGACIONES.
Eduardo Villalba, fiscal titular de la causa, retomó ayer sus funciones. Anunció que convocará a Reyes para que declare como testigo.
Otro testigo se suma a la investigación que realiza la Fiscalía Federal 2 en relación con los desaparecidos que en Salta habrían sido arrojados al dique Cabra Corral durante la última dictadura militar. “Yo ví cuando un helicóptero del Ejército tiraba cuerpos al dique”, tituló ayer el portal Informatesalta, que entrevistó a un viejo aficionado a la pesca de ese embalse que en los últimos se convirtió en el centro de todas las miradas y no solo por la presencia de un extraño animal bautizado como Cabralito.
Andrés Reyes, de 65 años, relató que junto a su hermano Mauro concurren al dique desde hace 40 años y que conocen como la palma de la mano los sitios donde hay buen pique de pejerreyes, bagres y cualquier otro bicho que habita el dique. Relató que una noche se encontraba junto a otros pescadores en el lugar conocido como “Casa de piedra” y que escucharon el ruido de un helicóptero. Recordó que sintieron miedo y fue entonces cuando vieron que la nave se posó a poco metros del nivel de agua y arrojó un envoltorio.
Reyes identificó al helicóptero como perteneciente al Ejército y supuso que lo arrojado eran cadáveres y dijo que por temor a represalias mantuvo el secreto. La única duda que surge de su relato es que lo observado aquella madrugada ocurrió hace 25 años, lo que no guardaría relación con los sucesos del terrorismo de Estado que imperó en el país entre 1975 y 1983. Se cree que pudo haberse confundido de fecha, pero lo concreto es que los dichos del pescador se suman al del comisario retirado Roberto Medina, quien a fines de diciembre declaró a El Tribuno que participó del rescate de personas que habían sido fondeadas en el dique.
Por el testimonio de Medina, la Justicia abrió un expediente tendiente a determinar los alcances de sus declaraciones. La semana pasada el fiscal (i) Ricardo Toranzos resolvió que un equipo de buzos realice una inspección subacuática en la zona del murallón, de 90 metros de profundidad, donde se sospecha que fueron arrojadas muchas de las víctimas de la represión que figuran en la nómina de desaparecidos en Salta.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
Un pescador dijo que vio cuando arrojaban cadáveres al dique
El hombre contó que observó la escena, mientras tiraba el gancho en el lugar conocido como “Casa de piedra”, en Cabra Corral.
martes 17 de enero de 2012
Por RUBEN ARENAS
FISCAL EDUARDO VILLALBA SE HIZO CARO DE LA INVESTIGACIONES.
Eduardo Villalba, fiscal titular de la causa, retomó ayer sus funciones. Anunció que convocará a Reyes para que declare como testigo.
Otro testigo se suma a la investigación que realiza la Fiscalía Federal 2 en relación con los desaparecidos que en Salta habrían sido arrojados al dique Cabra Corral durante la última dictadura militar. “Yo ví cuando un helicóptero del Ejército tiraba cuerpos al dique”, tituló ayer el portal Informatesalta, que entrevistó a un viejo aficionado a la pesca de ese embalse que en los últimos se convirtió en el centro de todas las miradas y no solo por la presencia de un extraño animal bautizado como Cabralito.
Andrés Reyes, de 65 años, relató que junto a su hermano Mauro concurren al dique desde hace 40 años y que conocen como la palma de la mano los sitios donde hay buen pique de pejerreyes, bagres y cualquier otro bicho que habita el dique. Relató que una noche se encontraba junto a otros pescadores en el lugar conocido como “Casa de piedra” y que escucharon el ruido de un helicóptero. Recordó que sintieron miedo y fue entonces cuando vieron que la nave se posó a poco metros del nivel de agua y arrojó un envoltorio.
Reyes identificó al helicóptero como perteneciente al Ejército y supuso que lo arrojado eran cadáveres y dijo que por temor a represalias mantuvo el secreto. La única duda que surge de su relato es que lo observado aquella madrugada ocurrió hace 25 años, lo que no guardaría relación con los sucesos del terrorismo de Estado que imperó en el país entre 1975 y 1983. Se cree que pudo haberse confundido de fecha, pero lo concreto es que los dichos del pescador se suman al del comisario retirado Roberto Medina, quien a fines de diciembre declaró a El Tribuno que participó del rescate de personas que habían sido fondeadas en el dique.
Por el testimonio de Medina, la Justicia abrió un expediente tendiente a determinar los alcances de sus declaraciones. La semana pasada el fiscal (i) Ricardo Toranzos resolvió que un equipo de buzos realice una inspección subacuática en la zona del murallón, de 90 metros de profundidad, donde se sospecha que fueron arrojadas muchas de las víctimas de la represión que figuran en la nómina de desaparecidos en Salta.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
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Dique Cabra Corral
13 de enero de 2012
SALTA-DIQUE CABRA CORRAL: PODEN INSPECCIÓN OCULAR SUBACUÁTICA.
Inspección en Salta
El fiscal federal Ricardo Toranzo pidió a la Secretaria de Seguridad de la provincia de Salta una inspección ocular subacuática en el dique Cabra Corral, para establecer si allí fueron arrojadas víctimas de la última dictadura militar. El fiscal solicitó esa medida a raíz de los dichos de un ex comisario, Eduardo Medina, quien manifestó haber visto cuerpos “fondeados” en ese dique.”No esperamos encontrar esqueletos pero sí elementos extraños que nos indiquen si es que eventualmente hubo acciones con las que pretendieron ocultar delitos”, aclaró Toranzo. Los rastrillajes podrían comenzar en diez días. Medina relató a un diario local que había asistido al rescate de un cuerpo con impactos de bala, arrojado al fondo del dique. Luego de que sus dichos se publicaran, fue citado a declarar y si bien reconoció haber participado de esa inspección, no precisó si había asistido al hallazgo de cuerpos sin vida.
Fuente:Pagina12
Se definirá la próxima semana la inspección dispuesta por el fiscal Toranzos
La Policía se prepara para buscar restos en el dique Cabra Corral
Buzos especializados rastrearán el Cabra Corral en busca de restos óseos de víctimas de la represión fondeadas en ese embalse. Ayer prestaron declaración testimonial otros dos integrantes del equipo de que inició las investigaciones.
viernes 13 de enero de 2012
Por RUBEN ARENAS
PRACTICA:EN COINCIDENCIA CON EL MISTERIO, EN EL PUENTE CARRETERO DEL DIQUE SE PRACTICA EL JUMPING, UN DEPORTE DE MUCHO RIESGO
Lo que falta determinar es la identidad del cadáver de la persona que según el comisario Medina fue fondeada en el dique.
Luego de la inspección subacuática la Fiscalía deberá determinar si hay elementos para profundizar las investigaciones.
La Secretaría de Seguridad de la Provincia definirá en el curso de la próxima semana la fecha de iniciación de la inspección subacuática en el dique Cobra Corral, en procura de localizar restos óseos de víctimas de la represión que habrían sido arrojadas allí durante la dictadura militar, de acuerdo con los dispuesto por el fiscal federal, Ricardo Toranzos. Así lo anunció ayer a El Tribuno el titular del organismo, Eduardo Sylvester, quien manifestó la firme voluntad del Gobierno salteño de colaborar en las investigaciones que realiza la Justicia Federal de Salta para esclarecer los delitos de lesa humanidad, cometidos en la provincia entre 1975 y 1983.
“La Policía ya comenzó a movilizarse para armar toda la logística y de esa manera cumplir con el pedido que nos hizo la Fiscalía”, informó Sylvester. El funcionario aseguró que la institución cuenta con un equipo de buzos capacitado para llevar a cabo la tarea requerida por Toranzos en el escrito que le hizo llegar el miércoles último. Lo que el fiscal pidió es que se haga una inspección en la zona del murallón, la más profunda del dique (90 metros) para determinar si existen restos humanos. De acuerdo con las investigaciones realizadas, ese lugar habría sido utilizado por el aparato represivo para fondear cadáveres de personas detenidas ilegalmente por estar fichadas como subversivas.
Lo que se sospecha es que el cadáver del exgobernador Miguel Ragone, secuestrado el 11 de marzo de 1976, habría sido arrojado en esas profundidades. “Nos parece interesante que el fiscal haya decidido profundizar las investigaciones sobre los desaparecidos, a partir de los datos aportados a la prensa por un comisario retirado”, destacó Sylvester. Apuntó que la Provincia, como querellante en las causas que se ventilan en la Justicia Federal salteña, “va a acompañar con todo lo que esté a nuestro alcance durante este proceso, particularmente la Policía como auxiliar de la Justicia”.
A juicio del funcionario “es necesario empezar a develar este misterio que existe en torno al Cabra Corral que, de acuerdo con el comentario de la gente, habría sido utilizado para la desaparición de personas”.
Mientras se aguarda la inspección subacuática, el fiscal Toranzos continuó con la recepción de declaraciones testimoniales. Ayer fue el turno de Federico Medaa y Jesús Flores, integrantes del equipo periodístico de El Tribuno, quienes participaron de la entrevistas al comisario (r) Roberto Medina cuando, el 28 y 29 de diciembre pasado, declaró a este medio que fue testigo de la aparición de cadáveres de personas que habían sido asesinadas y con evidentes signos de haber sido fondeadas en el embalse.
Toranzos tomó esta información como “notitia criminis” e inició las investigaciones del caso, las que concluirán con el avistaje que los buzos harán en los próximos días en el murallón del misterio. El único que falta declarar es un comisario de apellido Luna, quien en aquella época se desempeñaba como jefe de la División Criminalística de la Policía y tenía como subalterno de Medina.
Con la mira en el puente
Quienes conocen detalles relacionados con la fabulosa obra de ingeniería del dique Cabra Corral sospechan que la zona del puente, la de los pescadores, podría ocultar el misterio de los desaparecidos. Se trata de otra de las partes profundas del embalse, aunque no habría sido utilizada para borrar todo vestigio de las víctimas de la represión ilegal.
Lo concreto es que a medida que avanza la investigación judicial van surgiendo nuevos detalles en torno a los delitos de lesa humanidad cometidos por el aparato represivo en Salta, a partir de 1975, como quedó claramente expresado en el juicio por el secuestro y desaparición del exgobernador constitucional Miguel Ragone.
Se considera que los dichos del comisario Roberto Medina no fueron casuales y así como él, y de a poco, otras personas comenzarán a romper el silencio que mantienen desde hace más de tres décadas.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
Buzos especializados de la policia deberan auscultar las profundidades del embalse
La Justicia dispuso una inspección subacuática en el dique Cabra Corral
La medida fue dispuesta para determinar si en ese espejo de agua hay restos óseos de víctimas de la represión ilegal. Los rastrillajes se realizarán en la zona del murallón, que es la parte más profunda del extenso dique salteño.
El fiscal federal Ricardo Toranzos se hizo eco del pedido de distintos sectores de la comunidad, entre ellos el Gobierno de la Provincia, y dispuso que se haga una inspección subacuática con buzos especializados en el Cabra Corral para detectar la posible presencia de restos óseos de personas que habrían sido arrojadas en el dique durante la última dictadura militar. Con tal motivo libró un oficio al secretario de Seguridad, Eduardo Sylvester, para que habilite los medios necesarios y se efectúe un rastrillaje en la zona del murallón donde se encuentran las turbinas de la central termoeléctrica, con capacidad de 34.000 KW de potencia, cada una con sus respectivos generadores. Se trata de la parte más profunda del espejo de agua, estimada en unos 90 metros.
Según Toranzos, el objetivo de la inspección es establecer si en esa zona se pueden observar restos humanos a partir de los datos aportados por un comisario retirado de la Policía de la Provincia, quien en declaraciones realizadas a El Tribuno aseguró haber asistido al rescate de un hombre que presentaba impactos de balas y que había sido fondeado en el dique.
En el escrito elevado a Sylvester, el fiscal pide que el personal destacado para esta misión precise si la acumulación de sedimento podría haber enterrado algún cadáver, lo que deberá ser informado de inmediato a los efectos de solicitar la correspondiente orden judicial para su secuestro. También solicitó que -en lo posible- el relevamiento sea respaldado con una filmación. “Es necesario conocer las variaciones que tuvo el dique en los últimos 30 años para determinar el cuadro de situación”, dijo Toranzos.
Explicó que en la primera etapa el rastrillaje lo hará un equipo especializado de la Policía y que su trabajo se limitará a inspeccionar las profundidades del complejo; en caso de lograr algún avistamiento que haga suponer la presencia de restos óseos se dará intervención al juez en turno. “Las facultades de la fiscalía llegan hasta allí y en caso que la inspección tenga resultado positivo será necesario tomar los recaudos para preservar la zona”, señaló Toranzos.
No está determinada la fecha en que comenzarán los operativos en el sector dispuesto para el buceo, lo que está supeditado a los preparativos del personal que hará el relevamiento del área. “Estimamos que en diez días podríamos tener novedades”, dijo el fiscal
Con estas medidas, el funcionario dejará allanado el camino para que el fiscal titular de la causa, Eduardo Villalba, continué con las próximas diligencias a partir del lunes cuando retome sus funciones.
Las actuaciones se iniciaron el 29 de diciembre pasado a partir de la información que publicó El Tribuno: el comisario (r) Roberto Medina declaró haber sido testigo de la aparición de cadáveres fondeados en el Cabra Corral. Toranzos tomó como “notitia criminis” la publicación bajo la carátula “Averiguación s/publicación diario El Tribuno de Salta, expediente 34/11”. A requerimiento del fiscal prestaron declaración testimonial Medina, dos periodistas de este medio y otras personas. Hoy lo harán dos reporteros gráficos, además de otro comisario retirado, de apellido Luna, quien en la época en que aparecieron los cuerpos se desempeñada junto a Medina en la División Criminalística de la Policía local. Para los próximos días están previstos nuevos testimoniales.
El caso alcanzó amplia repercusión y movilizó a la Justicia Federal, ya que es la primera vez que un oficial que desempeñó tareas en la época del proceso habló de la aparición de cadáveres en un lugar donde los salteños -desde siempre- dicen que fue usado para la eliminación de las víctimas de la represión ilegal. Según esta teoría, el cadáver del exgobernador Miguel Ragone estaría oculto en esas profundidades desde aquel 11 de marzo de 1976, cuando un grupo de tarea lo secuestró cerca de su domicilio.
El misterio del murallón
jueves 12 de enero de 2012
RICARDO TORANZOS
La inspección en la zona del murallón del dique Cabra Corral fue dispuesta porque, según los expertos, era el lugar adecuado para arrojar cadáveres, por ser el sector más profundo del complejo y porque allí se encuentran las turbinas de la central termoeléctrica. Según el comisario retirado Roberto Medina en ese lugar apareció el cadáver de la persona que él fue a identificar entre fines de 1979 y comienzos de 1980, el que presentaba impactos de balas y con signos evidentes de que había sido fondeado. Esto guarda relación con el comentario de muchos salteños que coinciden que ese es el sitio que ocultaría el misterio de los más de cien desaparecidos en la provincia de Salta entre 1974 y 1983.
La decisión adoptada por el fiscal Ricardo Toranzos es calificada casi como “un clamor popular”, por lo que la expectativa estará centrada a partir de hoy en la tarea que realizarán los buzos en los próximos días.
El representante del Ministerio Público considera que no será una tarea fácil la que se emprenderá. El tiempo transcurrido y la cantidad de sedimento acumulado en la zona pueden ser factores que impidan lograr el objetivo que se busca. No obstante, tanto la Justicia como los familiares de las personas que integran la extensa nómina de desaparecidos confían en que esta sean la punta del iceberg para develar el misterio.
Lo que se sabe es que la fiscalía federal no solo tiene previsto inspeccionar la zona del murallón, sino otros sectores del embalse de agua que se destacan por su profundidad. La zona del puente de los pescadores, de casi 400 metros de largo y 80 de alto, también es observada como un sitio donde pudieron haberse arrojado u ocultados los cuerpos de personas asesinadas en aquellos años aciagos. Algunos sostienen que en medio de esa imponente estructura de cemento y hierro podría ocultarse otra parte del misterio de las víctimas del terrorismo de Estado. Hay quienes aseveran que donde la gente sospechó que había desaparecidos se encontraron desaparecidos, por lo que el dique Cabra Corral no podría ser la excepción.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
El fiscal federal Ricardo Toranzo pidió a la Secretaria de Seguridad de la provincia de Salta una inspección ocular subacuática en el dique Cabra Corral, para establecer si allí fueron arrojadas víctimas de la última dictadura militar. El fiscal solicitó esa medida a raíz de los dichos de un ex comisario, Eduardo Medina, quien manifestó haber visto cuerpos “fondeados” en ese dique.”No esperamos encontrar esqueletos pero sí elementos extraños que nos indiquen si es que eventualmente hubo acciones con las que pretendieron ocultar delitos”, aclaró Toranzo. Los rastrillajes podrían comenzar en diez días. Medina relató a un diario local que había asistido al rescate de un cuerpo con impactos de bala, arrojado al fondo del dique. Luego de que sus dichos se publicaran, fue citado a declarar y si bien reconoció haber participado de esa inspección, no precisó si había asistido al hallazgo de cuerpos sin vida.
Fuente:Pagina12
Se definirá la próxima semana la inspección dispuesta por el fiscal Toranzos
La Policía se prepara para buscar restos en el dique Cabra Corral
Buzos especializados rastrearán el Cabra Corral en busca de restos óseos de víctimas de la represión fondeadas en ese embalse. Ayer prestaron declaración testimonial otros dos integrantes del equipo de que inició las investigaciones.
viernes 13 de enero de 2012
Por RUBEN ARENAS
PRACTICA:EN COINCIDENCIA CON EL MISTERIO, EN EL PUENTE CARRETERO DEL DIQUE SE PRACTICA EL JUMPING, UN DEPORTE DE MUCHO RIESGO
Lo que falta determinar es la identidad del cadáver de la persona que según el comisario Medina fue fondeada en el dique.
Luego de la inspección subacuática la Fiscalía deberá determinar si hay elementos para profundizar las investigaciones.
La Secretaría de Seguridad de la Provincia definirá en el curso de la próxima semana la fecha de iniciación de la inspección subacuática en el dique Cobra Corral, en procura de localizar restos óseos de víctimas de la represión que habrían sido arrojadas allí durante la dictadura militar, de acuerdo con los dispuesto por el fiscal federal, Ricardo Toranzos. Así lo anunció ayer a El Tribuno el titular del organismo, Eduardo Sylvester, quien manifestó la firme voluntad del Gobierno salteño de colaborar en las investigaciones que realiza la Justicia Federal de Salta para esclarecer los delitos de lesa humanidad, cometidos en la provincia entre 1975 y 1983.
“La Policía ya comenzó a movilizarse para armar toda la logística y de esa manera cumplir con el pedido que nos hizo la Fiscalía”, informó Sylvester. El funcionario aseguró que la institución cuenta con un equipo de buzos capacitado para llevar a cabo la tarea requerida por Toranzos en el escrito que le hizo llegar el miércoles último. Lo que el fiscal pidió es que se haga una inspección en la zona del murallón, la más profunda del dique (90 metros) para determinar si existen restos humanos. De acuerdo con las investigaciones realizadas, ese lugar habría sido utilizado por el aparato represivo para fondear cadáveres de personas detenidas ilegalmente por estar fichadas como subversivas.
Lo que se sospecha es que el cadáver del exgobernador Miguel Ragone, secuestrado el 11 de marzo de 1976, habría sido arrojado en esas profundidades. “Nos parece interesante que el fiscal haya decidido profundizar las investigaciones sobre los desaparecidos, a partir de los datos aportados a la prensa por un comisario retirado”, destacó Sylvester. Apuntó que la Provincia, como querellante en las causas que se ventilan en la Justicia Federal salteña, “va a acompañar con todo lo que esté a nuestro alcance durante este proceso, particularmente la Policía como auxiliar de la Justicia”.
A juicio del funcionario “es necesario empezar a develar este misterio que existe en torno al Cabra Corral que, de acuerdo con el comentario de la gente, habría sido utilizado para la desaparición de personas”.
Mientras se aguarda la inspección subacuática, el fiscal Toranzos continuó con la recepción de declaraciones testimoniales. Ayer fue el turno de Federico Medaa y Jesús Flores, integrantes del equipo periodístico de El Tribuno, quienes participaron de la entrevistas al comisario (r) Roberto Medina cuando, el 28 y 29 de diciembre pasado, declaró a este medio que fue testigo de la aparición de cadáveres de personas que habían sido asesinadas y con evidentes signos de haber sido fondeadas en el embalse.
Toranzos tomó esta información como “notitia criminis” e inició las investigaciones del caso, las que concluirán con el avistaje que los buzos harán en los próximos días en el murallón del misterio. El único que falta declarar es un comisario de apellido Luna, quien en aquella época se desempeñaba como jefe de la División Criminalística de la Policía y tenía como subalterno de Medina.
Con la mira en el puente
Quienes conocen detalles relacionados con la fabulosa obra de ingeniería del dique Cabra Corral sospechan que la zona del puente, la de los pescadores, podría ocultar el misterio de los desaparecidos. Se trata de otra de las partes profundas del embalse, aunque no habría sido utilizada para borrar todo vestigio de las víctimas de la represión ilegal.
Lo concreto es que a medida que avanza la investigación judicial van surgiendo nuevos detalles en torno a los delitos de lesa humanidad cometidos por el aparato represivo en Salta, a partir de 1975, como quedó claramente expresado en el juicio por el secuestro y desaparición del exgobernador constitucional Miguel Ragone.
Se considera que los dichos del comisario Roberto Medina no fueron casuales y así como él, y de a poco, otras personas comenzarán a romper el silencio que mantienen desde hace más de tres décadas.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
Buzos especializados de la policia deberan auscultar las profundidades del embalse
La Justicia dispuso una inspección subacuática en el dique Cabra Corral
La medida fue dispuesta para determinar si en ese espejo de agua hay restos óseos de víctimas de la represión ilegal. Los rastrillajes se realizarán en la zona del murallón, que es la parte más profunda del extenso dique salteño.
El fiscal federal Ricardo Toranzos se hizo eco del pedido de distintos sectores de la comunidad, entre ellos el Gobierno de la Provincia, y dispuso que se haga una inspección subacuática con buzos especializados en el Cabra Corral para detectar la posible presencia de restos óseos de personas que habrían sido arrojadas en el dique durante la última dictadura militar. Con tal motivo libró un oficio al secretario de Seguridad, Eduardo Sylvester, para que habilite los medios necesarios y se efectúe un rastrillaje en la zona del murallón donde se encuentran las turbinas de la central termoeléctrica, con capacidad de 34.000 KW de potencia, cada una con sus respectivos generadores. Se trata de la parte más profunda del espejo de agua, estimada en unos 90 metros.
Según Toranzos, el objetivo de la inspección es establecer si en esa zona se pueden observar restos humanos a partir de los datos aportados por un comisario retirado de la Policía de la Provincia, quien en declaraciones realizadas a El Tribuno aseguró haber asistido al rescate de un hombre que presentaba impactos de balas y que había sido fondeado en el dique.
En el escrito elevado a Sylvester, el fiscal pide que el personal destacado para esta misión precise si la acumulación de sedimento podría haber enterrado algún cadáver, lo que deberá ser informado de inmediato a los efectos de solicitar la correspondiente orden judicial para su secuestro. También solicitó que -en lo posible- el relevamiento sea respaldado con una filmación. “Es necesario conocer las variaciones que tuvo el dique en los últimos 30 años para determinar el cuadro de situación”, dijo Toranzos.
Explicó que en la primera etapa el rastrillaje lo hará un equipo especializado de la Policía y que su trabajo se limitará a inspeccionar las profundidades del complejo; en caso de lograr algún avistamiento que haga suponer la presencia de restos óseos se dará intervención al juez en turno. “Las facultades de la fiscalía llegan hasta allí y en caso que la inspección tenga resultado positivo será necesario tomar los recaudos para preservar la zona”, señaló Toranzos.
No está determinada la fecha en que comenzarán los operativos en el sector dispuesto para el buceo, lo que está supeditado a los preparativos del personal que hará el relevamiento del área. “Estimamos que en diez días podríamos tener novedades”, dijo el fiscal
Con estas medidas, el funcionario dejará allanado el camino para que el fiscal titular de la causa, Eduardo Villalba, continué con las próximas diligencias a partir del lunes cuando retome sus funciones.
Las actuaciones se iniciaron el 29 de diciembre pasado a partir de la información que publicó El Tribuno: el comisario (r) Roberto Medina declaró haber sido testigo de la aparición de cadáveres fondeados en el Cabra Corral. Toranzos tomó como “notitia criminis” la publicación bajo la carátula “Averiguación s/publicación diario El Tribuno de Salta, expediente 34/11”. A requerimiento del fiscal prestaron declaración testimonial Medina, dos periodistas de este medio y otras personas. Hoy lo harán dos reporteros gráficos, además de otro comisario retirado, de apellido Luna, quien en la época en que aparecieron los cuerpos se desempeñada junto a Medina en la División Criminalística de la Policía local. Para los próximos días están previstos nuevos testimoniales.
El caso alcanzó amplia repercusión y movilizó a la Justicia Federal, ya que es la primera vez que un oficial que desempeñó tareas en la época del proceso habló de la aparición de cadáveres en un lugar donde los salteños -desde siempre- dicen que fue usado para la eliminación de las víctimas de la represión ilegal. Según esta teoría, el cadáver del exgobernador Miguel Ragone estaría oculto en esas profundidades desde aquel 11 de marzo de 1976, cuando un grupo de tarea lo secuestró cerca de su domicilio.
El misterio del murallón
jueves 12 de enero de 2012
RICARDO TORANZOS
La inspección en la zona del murallón del dique Cabra Corral fue dispuesta porque, según los expertos, era el lugar adecuado para arrojar cadáveres, por ser el sector más profundo del complejo y porque allí se encuentran las turbinas de la central termoeléctrica. Según el comisario retirado Roberto Medina en ese lugar apareció el cadáver de la persona que él fue a identificar entre fines de 1979 y comienzos de 1980, el que presentaba impactos de balas y con signos evidentes de que había sido fondeado. Esto guarda relación con el comentario de muchos salteños que coinciden que ese es el sitio que ocultaría el misterio de los más de cien desaparecidos en la provincia de Salta entre 1974 y 1983.
La decisión adoptada por el fiscal Ricardo Toranzos es calificada casi como “un clamor popular”, por lo que la expectativa estará centrada a partir de hoy en la tarea que realizarán los buzos en los próximos días.
El representante del Ministerio Público considera que no será una tarea fácil la que se emprenderá. El tiempo transcurrido y la cantidad de sedimento acumulado en la zona pueden ser factores que impidan lograr el objetivo que se busca. No obstante, tanto la Justicia como los familiares de las personas que integran la extensa nómina de desaparecidos confían en que esta sean la punta del iceberg para develar el misterio.
Lo que se sabe es que la fiscalía federal no solo tiene previsto inspeccionar la zona del murallón, sino otros sectores del embalse de agua que se destacan por su profundidad. La zona del puente de los pescadores, de casi 400 metros de largo y 80 de alto, también es observada como un sitio donde pudieron haberse arrojado u ocultados los cuerpos de personas asesinadas en aquellos años aciagos. Algunos sostienen que en medio de esa imponente estructura de cemento y hierro podría ocultarse otra parte del misterio de las víctimas del terrorismo de Estado. Hay quienes aseveran que donde la gente sospechó que había desaparecidos se encontraron desaparecidos, por lo que el dique Cabra Corral no podría ser la excepción.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
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Dique Cabra Corral
11 de enero de 2012
SALTA: “Es necesario un rastreo en el dique Cabra Corral”-Va a juicio otra causa por crímenes de lesa humanidad.
Para Pablo Alavila, secretario de Derechos Humanos, allí puede estar oculto el misterio de los desaparecidos
“Es necesario un rastreo en el dique Cabra Corral”
El planteo se suma al de quienes creen que las víctimas de la represión fueron fondeadas en ese cauce de agua.
miércoles 11 de enero de 2012
Por Rubén Arenas
El secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Pablo Alavila, consideró necesaria la realización de rastreos en sitios estratégicos del dique Cabra Corral para buscar restos mortales de eventuales víctimas de la represión ilegal que imperó en el país durante la última dictadura militar. “Hay que develar el misterio”, dijo a El Tribuno. Se pronunció ante el cariz de las declaraciones públicas de un comisario retirado de la Policía local, que reveló datos de la aparición de cadáveres, supuestamente arrojados en ese extenso cauce de agua, desde mediados de la década del "70 hasta parte de los "80.
“Esta noticia ha renovado las esperanzas de los familiares de muchas de las víctimas que integran la lista de desaparecidos en la provincia”, expresó el funcionario. Dijo que la secretaría a su cargo y la Provincia, como querellante en las causas por delitos de lesa humanidad, está siguiendo de cerca el curso de los acontecimientos a partir de la investigación que inició la Fiscalía Federal 2, a cargo en forma interina de Ricardo Toranzos, luego de evaluar lo manifestado a El Tribuno por el comisario Roberto Medina (ver edición del 29 diciembre pasado). El policía dijo que entre fines de los años "70 y comienzo de los "80 presenció la aparición de cadáveres fondeados en el dique. Si bien luego aclaró que se trató de un cuerpo con impactos de bala, el dato que aportó fue suficiente para que se abriera un expediente en el marco de las numerosas causas que se ventilan en la Justicia Federal de Salta por los muertos y desaparecidos.
“Estamos siguiendo de cerca la tarea del fiscal Toranzos y muy atentos al desarrollo de la investigación que se está realizando”, subrayó Alavila, quien le adjudicó especial importancia a los dichos de Medina. “Si tenemos en cuenta que es la primera vez que un funcionario policial de la época habla de la aparición de cadáveres en el dique y que uno presentaba impactos de balas, confirmaría la teoría de que muchas de las víctimas de la represión pudieron haber sido arrojadas allí, como lo sostiene desde siempre el comentario popular”, apuntó la segunda autoridad del Ministerio de Derechos Humanos de la provincia. A su juicio, lo afirmado por Medina da pie para que la justicia disponga un relevamiento en las profundidades del dique en busca de restos óseos de las presuntas víctimas. En este sentido coincidió con el planteo realizado por representantes de los organismos de derechos humanos. “Quiero resaltar la tarea que está realizando el fiscal que tomó cartas en el asunto inmediatamente de conocida información”, dijo.
Alavila manifestó que el Gobierno va a colaborar en todo lo que sea necesario para el éxito de la investigación. “Precisamente la creación del Ministerio de Derechos Humanos tiene como fin potenciar el trabajo sobre esta materia”, precisó.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
Lunes 2 de enero de 2012
Por Elena Corvalán
Va a juicio otra causa por crímenes de lesa humanidad
Diez represores están procesados
Carlos Alberto Mulhall
El juez Miguel Medina dispuso la elevación a juicio de una causa por el homicidio del joven Martín Miguel Cobos y las desapariciones de otras cinco personas, hechos cometidos en 1976 en el marco del terrorismo de Estado. Diez represores están procesados: siete militares retirados, dos oficiales de policía retirados y un civil. El juicio tendría que llevarse a cabo en 2012.
El juicio tendría por el asesinato y desapariciones de seis personas debe llevarse a cabo en 2012. Los acusados son siete militares retirados, dos oficiales de policía retirados y un civil.
Entre los procesados se cuenta Carlos Alberto Mulhall, que fuera jefe del Ejército en Salta y que ya cuenta con dos condenas, por la Masacre de Palomitas (el fusilamiento de once presos políticos) y el secuestro y desaparición del ex gobernador Miguel Ragone y el homicidio del comerciante Santiago Arredes.
Otro convicto por crímenes de lesa humanidad está procesado en esta causa: el ex comisario general Joaquín Guil, también condenado en las causas Palomitas y Ragone.
Los demás militares procesados son Joaquín Cornejo Alemán, que era segundo jefe del Ejército; y Fernando Antonio Chaín, Marcelo Diego Gatto, Ricardo Benjamín de la Vega, Ubaldo Tomislav Vujovich Villa y Virtom Modesto Mendíaz. El otro comisario procesado es Abel Vicente Murúa, imputado también en otros procesos por crímenes de lesa humanidad. El civil es Juan Manuel Ovalle, que en esta causa está acusado por su supuesta participación en la desaparición de la docente Silvia Benjamina Aramayo.
Las seis víctimas están conectadas por su militancia en la Juventud Peronista (el brazo político que orientaba la organización Montoneros). Es el caso de Aramayo, que era maestra y estudiaba historia en la Universidad Nacional Salta; del soldado y estudiante universitario Víctor Brizzi; del matrimonio integrado por la docente universitaria Gemma Fernández de Arcieri y Héctor Gamboa y del trabajador y estudiante Carlos Estanislao Figueroa.
Martín Miguel Cobos, que tenía 18 años, no militaba en la JP pero era cuñado de Brizzi y su hermano, Enrique Cobos, militaba también en la JP. De hecho Martín fue asesinado a tiros por un grupo de policías que en la madrugada del 25 de septiembre de 1976 tomaron por asalto la casa paterna en busca de Enrique y de su esposa, Mabel Franzone, también militante de la JP.
Para entonces Víctor Brizzi, que en enero de 1976 se había casado con una hermana mayor de Martín, Cristina Cobos, estaba ya desaparecido, condición en la que se encontraba desde el 8 de marzo, cuando hacía el servicio militar en el Regimiento 5° de Caballería General Güemes del Ejército.
El 24 de septiembre de 1976, un día antes del asesinato de Martín Cobos, Silvia Aramayo fue secuestrada de su casa. También en su caso operó un grupo de tareas de la Policía.
Esa misma madrugada, Gemma Fernández y Héctor Gamboa fueron sorprendidos en su casa del barrio Santa Lucía por otro grupo de tareas. La pequeña hija de ambos, Mariana Gamboa, que hoy milita en HIJOS, fue abandonada en la calle, frente a un medidor y fue rescatada por vecinos. Dos policías que montaban guardia en las cercanías fueron testigos involuntarios del secuestro.
El 2 de octubre de 1976 hubo una explosión en el paraje El Gallinato, donde luego se encontraron restos humanos. Dos odontólogos verificaron que eran de Gemma, pero no fueron entregados a sus familiares y permanecen desaparecidos.
La misma madrugada del 25 de septiembre de 1976, hombres que se identificaron como miembros de la Policía secuestraron a Carlos Rojas, quien cursaba cuarto año de la carrera de Economía en la Universidad Nacional de Salta.
Los querellantes en este proceso esperan que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta lleve a cabo el juicio en la primera parte del año próximo. Y se especula con la posibilidad de que a esta causa se acumulen otros referidos a desapariciones perpetradas en el marco del plan sistemático de eliminación de personas que se llevó a cabo en el país desde 1975.
Repudio a Canto
La Asociación por los Derechos Humanos "Lucrecia Barquet" emitió un comunicado de repudio a “la actitud contradictoria del señor Héctor Manuel Canto”.
La Asociación señaló que esta contradicción queda manifiesta porque por un lado Canto realiza declaraciones públicas definiéndose como “un luchador político y social que reivindica a ex presos políticos que sufrieron cárceles, persecuciones y torturas durante las dictaduras militares que se produjeron en este país” y por otro lado se presentó como testigo de la defensa del ex capitán Ubaldo Vujovich Villa, en la conocida como Causa Ovalle.
“¿Se puede reivindicar a compañeros militantes encarcelados y torturados por un régimen militar y a la vez salir en defensa de un partícipe de esa represión? Su actitud desacredita todo el trabajo de los organismos de derechos humanos y los logros que con un enorme esfuerzo venimos obteniendo en la búsqueda de la verdad, memoria y justicia”, afirmó la Asociación.
•Elena Corvalán
Periodista
Fuente:SaltaLibre
“Es necesario un rastreo en el dique Cabra Corral”
El planteo se suma al de quienes creen que las víctimas de la represión fueron fondeadas en ese cauce de agua.
miércoles 11 de enero de 2012
Por Rubén Arenas
El secretario de Derechos Humanos de la Provincia, Pablo Alavila, consideró necesaria la realización de rastreos en sitios estratégicos del dique Cabra Corral para buscar restos mortales de eventuales víctimas de la represión ilegal que imperó en el país durante la última dictadura militar. “Hay que develar el misterio”, dijo a El Tribuno. Se pronunció ante el cariz de las declaraciones públicas de un comisario retirado de la Policía local, que reveló datos de la aparición de cadáveres, supuestamente arrojados en ese extenso cauce de agua, desde mediados de la década del "70 hasta parte de los "80.
“Esta noticia ha renovado las esperanzas de los familiares de muchas de las víctimas que integran la lista de desaparecidos en la provincia”, expresó el funcionario. Dijo que la secretaría a su cargo y la Provincia, como querellante en las causas por delitos de lesa humanidad, está siguiendo de cerca el curso de los acontecimientos a partir de la investigación que inició la Fiscalía Federal 2, a cargo en forma interina de Ricardo Toranzos, luego de evaluar lo manifestado a El Tribuno por el comisario Roberto Medina (ver edición del 29 diciembre pasado). El policía dijo que entre fines de los años "70 y comienzo de los "80 presenció la aparición de cadáveres fondeados en el dique. Si bien luego aclaró que se trató de un cuerpo con impactos de bala, el dato que aportó fue suficiente para que se abriera un expediente en el marco de las numerosas causas que se ventilan en la Justicia Federal de Salta por los muertos y desaparecidos.
“Estamos siguiendo de cerca la tarea del fiscal Toranzos y muy atentos al desarrollo de la investigación que se está realizando”, subrayó Alavila, quien le adjudicó especial importancia a los dichos de Medina. “Si tenemos en cuenta que es la primera vez que un funcionario policial de la época habla de la aparición de cadáveres en el dique y que uno presentaba impactos de balas, confirmaría la teoría de que muchas de las víctimas de la represión pudieron haber sido arrojadas allí, como lo sostiene desde siempre el comentario popular”, apuntó la segunda autoridad del Ministerio de Derechos Humanos de la provincia. A su juicio, lo afirmado por Medina da pie para que la justicia disponga un relevamiento en las profundidades del dique en busca de restos óseos de las presuntas víctimas. En este sentido coincidió con el planteo realizado por representantes de los organismos de derechos humanos. “Quiero resaltar la tarea que está realizando el fiscal que tomó cartas en el asunto inmediatamente de conocida información”, dijo.
Alavila manifestó que el Gobierno va a colaborar en todo lo que sea necesario para el éxito de la investigación. “Precisamente la creación del Ministerio de Derechos Humanos tiene como fin potenciar el trabajo sobre esta materia”, precisó.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
Lunes 2 de enero de 2012
Por Elena Corvalán
Va a juicio otra causa por crímenes de lesa humanidad
Diez represores están procesados
Carlos Alberto Mulhall
El juez Miguel Medina dispuso la elevación a juicio de una causa por el homicidio del joven Martín Miguel Cobos y las desapariciones de otras cinco personas, hechos cometidos en 1976 en el marco del terrorismo de Estado. Diez represores están procesados: siete militares retirados, dos oficiales de policía retirados y un civil. El juicio tendría que llevarse a cabo en 2012.
El juicio tendría por el asesinato y desapariciones de seis personas debe llevarse a cabo en 2012. Los acusados son siete militares retirados, dos oficiales de policía retirados y un civil.
Entre los procesados se cuenta Carlos Alberto Mulhall, que fuera jefe del Ejército en Salta y que ya cuenta con dos condenas, por la Masacre de Palomitas (el fusilamiento de once presos políticos) y el secuestro y desaparición del ex gobernador Miguel Ragone y el homicidio del comerciante Santiago Arredes.
Otro convicto por crímenes de lesa humanidad está procesado en esta causa: el ex comisario general Joaquín Guil, también condenado en las causas Palomitas y Ragone.
Los demás militares procesados son Joaquín Cornejo Alemán, que era segundo jefe del Ejército; y Fernando Antonio Chaín, Marcelo Diego Gatto, Ricardo Benjamín de la Vega, Ubaldo Tomislav Vujovich Villa y Virtom Modesto Mendíaz. El otro comisario procesado es Abel Vicente Murúa, imputado también en otros procesos por crímenes de lesa humanidad. El civil es Juan Manuel Ovalle, que en esta causa está acusado por su supuesta participación en la desaparición de la docente Silvia Benjamina Aramayo.
Las seis víctimas están conectadas por su militancia en la Juventud Peronista (el brazo político que orientaba la organización Montoneros). Es el caso de Aramayo, que era maestra y estudiaba historia en la Universidad Nacional Salta; del soldado y estudiante universitario Víctor Brizzi; del matrimonio integrado por la docente universitaria Gemma Fernández de Arcieri y Héctor Gamboa y del trabajador y estudiante Carlos Estanislao Figueroa.
Martín Miguel Cobos, que tenía 18 años, no militaba en la JP pero era cuñado de Brizzi y su hermano, Enrique Cobos, militaba también en la JP. De hecho Martín fue asesinado a tiros por un grupo de policías que en la madrugada del 25 de septiembre de 1976 tomaron por asalto la casa paterna en busca de Enrique y de su esposa, Mabel Franzone, también militante de la JP.
Para entonces Víctor Brizzi, que en enero de 1976 se había casado con una hermana mayor de Martín, Cristina Cobos, estaba ya desaparecido, condición en la que se encontraba desde el 8 de marzo, cuando hacía el servicio militar en el Regimiento 5° de Caballería General Güemes del Ejército.
El 24 de septiembre de 1976, un día antes del asesinato de Martín Cobos, Silvia Aramayo fue secuestrada de su casa. También en su caso operó un grupo de tareas de la Policía.
Esa misma madrugada, Gemma Fernández y Héctor Gamboa fueron sorprendidos en su casa del barrio Santa Lucía por otro grupo de tareas. La pequeña hija de ambos, Mariana Gamboa, que hoy milita en HIJOS, fue abandonada en la calle, frente a un medidor y fue rescatada por vecinos. Dos policías que montaban guardia en las cercanías fueron testigos involuntarios del secuestro.
El 2 de octubre de 1976 hubo una explosión en el paraje El Gallinato, donde luego se encontraron restos humanos. Dos odontólogos verificaron que eran de Gemma, pero no fueron entregados a sus familiares y permanecen desaparecidos.
La misma madrugada del 25 de septiembre de 1976, hombres que se identificaron como miembros de la Policía secuestraron a Carlos Rojas, quien cursaba cuarto año de la carrera de Economía en la Universidad Nacional de Salta.
Los querellantes en este proceso esperan que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta lleve a cabo el juicio en la primera parte del año próximo. Y se especula con la posibilidad de que a esta causa se acumulen otros referidos a desapariciones perpetradas en el marco del plan sistemático de eliminación de personas que se llevó a cabo en el país desde 1975.
Repudio a Canto
La Asociación por los Derechos Humanos "Lucrecia Barquet" emitió un comunicado de repudio a “la actitud contradictoria del señor Héctor Manuel Canto”.
La Asociación señaló que esta contradicción queda manifiesta porque por un lado Canto realiza declaraciones públicas definiéndose como “un luchador político y social que reivindica a ex presos políticos que sufrieron cárceles, persecuciones y torturas durante las dictaduras militares que se produjeron en este país” y por otro lado se presentó como testigo de la defensa del ex capitán Ubaldo Vujovich Villa, en la conocida como Causa Ovalle.
“¿Se puede reivindicar a compañeros militantes encarcelados y torturados por un régimen militar y a la vez salir en defensa de un partícipe de esa represión? Su actitud desacredita todo el trabajo de los organismos de derechos humanos y los logros que con un enorme esfuerzo venimos obteniendo en la búsqueda de la verdad, memoria y justicia”, afirmó la Asociación.
•Elena Corvalán
Periodista
Fuente:SaltaLibre
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Dique Cabra Corral
9 de enero de 2012
SALTA: Piden que rastreen el dique Cabra Corral y se busque a desaparecidos.
La Justicia abrió una causa por las declaraciones de un policía que habló de cadáveres fondeados en el Cabra Corral
Piden que rastreen el dique y se busque a desaparecidos
El comisario (r) Roberto Medina declaró como testigo y modificó lo manifestado a El Tribuno. Dos periodistas de este medio ratificaron ante el fiscal Toranzos los dichos por el policía en sendas entrevistas.
sábado 07 de enero de 2012
Por Rubén Arenas
Con las declaraciones que hizo la semana pasada acerca de las víctimas de la represión, arrojadas al dique Cabra Corral durante el último régimen de facto, el comisario retirado Roberto Medina se atrevió a vulnerar las barreras impuestas por el pacto de silencio de parte de los protagonistas del terrorismo de Estado. Sin embargo, con la misma velocidad con que se difundió la noticia publicada por El Tribuno el 29 de diciembre pasado, desde algún sector le habrían advertido a Medina que “de eso no se habla”.
Mientras el fiscal federal Ricardo Toranzos tomaba cartas en el asunto, ese mismo día el policía de 74 años se encargó de rectificar lo que había declarado a este medio 24 horas antes. Ya no habló de cadáveres, sino de un cadáver que según sus dichos apareció flotando en ese espejo de agua con impactos de bala. También sostuvo en esa última entrevista que la víctima había sido identificada, sin recordar de quién se trataba. Tampoco recordó con precisión la fecha del hecho, pero aseguró que eran tiempos del capitán Ulloa cuando fue designado gobernador de facto en la provincia.
Frente al fiscal que lo convocó a una declaración testimonial, Medina modificó más aún lo manifestado a El Tribuno el 28 de diciembre: negó haber sido entrevistado por el periodista Miguel Escalante a pesar del video que lo atestigua. El experito aseguró al fiscal que con el único que habló fue con el periodista Rubén Arenas, que lo visitó al día siguiente en su domicilio de calle Acevedo al 100. También afirmó ante el funcionario que el cadáver apareció en la década del "90 y que correspondía a un vecino de Coronel Moldes. La nueva versión de Medina dista radicalmente de la primera, lo que es interpretado como una muestra de que le aplicaron una suerte de “ley mordaza” para evitar que divulgue detalles de las víctimas que, según el comentario de los salteños, fueron arrojadas al Cabra Corral entre 1975 y 1983.
Se sospecha que una de esas víctimas emblemáticas es el exgobernador Miguel Ragone y eso es lo que la Justicia federal de Salta quiere determinar, tras la condena a prisión perpetua de los principales imputados de este crimen, ocurrido el 11 de marzo de 1976. Pese a que Medina trata ahora de desdecirse de lo declarado a este medio, sus dichos allanaron el camino para que la Justicia profundice esta línea de investigación, no solo para localizar los restos mortales de Ragone, sino de las numerosas personas que integran la nómina de desaparecidos en la provincia. Lo concreto es que Medina, al final, terminó adoptando la misma postura que sus camaradas en el juicio por la desaparición del ex gobernador. Muchos de ellos salieron detenidos de la sala de audiencia acusados de “falso testimonio”.
Mientras los periodistas de El Tribuno, citados como testigos, ratificaron las declaraciones del policía en sendas entrevistas, la abogada de derechos humanos, Tania Kiriaco, avaló la tarea del fiscal Toranzos, y consideró necesario que se haga un rastreo del Cabra Corral en los sectores donde según el comisario aparecieron los cadáveres. “En Salta es vox populi que el dique fue usado como cementerio por los represores. Entonces es necesario hacer ese rastreo”, expresó Kiriaco.
“Es el momento de corroborar los dichos de la gente”
sábado 07 de enero de 2012
TANIA KIRIACO, ABOGADA DE ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS
“La lógica de las desapariciones forzadas de personas indica que fueron arrojadas a los mares y otros cauces de aguas profundas, como los diques”, expresó la abogada Tania Kiriaco. El murallón y el puente del dique son lugares casi míticos. Se estima que desde allí pudieron haber sido arrojados los cuerpos de las víctimas, con cemento, que habrían quedado sepultadas bajo el agua, entre el follaje podrido y el barro del fondo, a ochenta o cien metros de profundidad. Kiriaco espera que el fiscal Toranzos ordene un rastreo, con buzos e instrumental tecnológico, en el fondo del Cabra Corral, en la zona donde el comisario Medina aseguró que aparecieron cadáveres.
“Desde que tengo uso de razón escucho que el Cabra Corral fue usado como cementerio para ocultar los cadáveres de desaparecidos; todo Salta lo comenta”, dijo. Y agregó “ahora es el momento de corroborar esos dichos, luego de que un policía por primera vez se anima a hablar”. Kiriaco manifestó que se trata de una tarea complicada, pero no difícil, para lo cual se requiere personal especializado, entre los que citó al Equipo Argentino de Antropología Forense. “Es importante esta vía de investigación que se abrió y por eso considero fundamental que se haga este rastreo”, expresó. “Hacen falta testimonios de quienes saben algo y de los agentes de la Policía que desarrollaban su actividad en esa época en el dique.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
Piden que rastreen el dique y se busque a desaparecidos
El comisario (r) Roberto Medina declaró como testigo y modificó lo manifestado a El Tribuno. Dos periodistas de este medio ratificaron ante el fiscal Toranzos los dichos por el policía en sendas entrevistas.
sábado 07 de enero de 2012
Por Rubén Arenas
Con las declaraciones que hizo la semana pasada acerca de las víctimas de la represión, arrojadas al dique Cabra Corral durante el último régimen de facto, el comisario retirado Roberto Medina se atrevió a vulnerar las barreras impuestas por el pacto de silencio de parte de los protagonistas del terrorismo de Estado. Sin embargo, con la misma velocidad con que se difundió la noticia publicada por El Tribuno el 29 de diciembre pasado, desde algún sector le habrían advertido a Medina que “de eso no se habla”.
Mientras el fiscal federal Ricardo Toranzos tomaba cartas en el asunto, ese mismo día el policía de 74 años se encargó de rectificar lo que había declarado a este medio 24 horas antes. Ya no habló de cadáveres, sino de un cadáver que según sus dichos apareció flotando en ese espejo de agua con impactos de bala. También sostuvo en esa última entrevista que la víctima había sido identificada, sin recordar de quién se trataba. Tampoco recordó con precisión la fecha del hecho, pero aseguró que eran tiempos del capitán Ulloa cuando fue designado gobernador de facto en la provincia.
Frente al fiscal que lo convocó a una declaración testimonial, Medina modificó más aún lo manifestado a El Tribuno el 28 de diciembre: negó haber sido entrevistado por el periodista Miguel Escalante a pesar del video que lo atestigua. El experito aseguró al fiscal que con el único que habló fue con el periodista Rubén Arenas, que lo visitó al día siguiente en su domicilio de calle Acevedo al 100. También afirmó ante el funcionario que el cadáver apareció en la década del "90 y que correspondía a un vecino de Coronel Moldes. La nueva versión de Medina dista radicalmente de la primera, lo que es interpretado como una muestra de que le aplicaron una suerte de “ley mordaza” para evitar que divulgue detalles de las víctimas que, según el comentario de los salteños, fueron arrojadas al Cabra Corral entre 1975 y 1983.
Se sospecha que una de esas víctimas emblemáticas es el exgobernador Miguel Ragone y eso es lo que la Justicia federal de Salta quiere determinar, tras la condena a prisión perpetua de los principales imputados de este crimen, ocurrido el 11 de marzo de 1976. Pese a que Medina trata ahora de desdecirse de lo declarado a este medio, sus dichos allanaron el camino para que la Justicia profundice esta línea de investigación, no solo para localizar los restos mortales de Ragone, sino de las numerosas personas que integran la nómina de desaparecidos en la provincia. Lo concreto es que Medina, al final, terminó adoptando la misma postura que sus camaradas en el juicio por la desaparición del ex gobernador. Muchos de ellos salieron detenidos de la sala de audiencia acusados de “falso testimonio”.
Mientras los periodistas de El Tribuno, citados como testigos, ratificaron las declaraciones del policía en sendas entrevistas, la abogada de derechos humanos, Tania Kiriaco, avaló la tarea del fiscal Toranzos, y consideró necesario que se haga un rastreo del Cabra Corral en los sectores donde según el comisario aparecieron los cadáveres. “En Salta es vox populi que el dique fue usado como cementerio por los represores. Entonces es necesario hacer ese rastreo”, expresó Kiriaco.
“Es el momento de corroborar los dichos de la gente”
sábado 07 de enero de 2012
TANIA KIRIACO, ABOGADA DE ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS
“La lógica de las desapariciones forzadas de personas indica que fueron arrojadas a los mares y otros cauces de aguas profundas, como los diques”, expresó la abogada Tania Kiriaco. El murallón y el puente del dique son lugares casi míticos. Se estima que desde allí pudieron haber sido arrojados los cuerpos de las víctimas, con cemento, que habrían quedado sepultadas bajo el agua, entre el follaje podrido y el barro del fondo, a ochenta o cien metros de profundidad. Kiriaco espera que el fiscal Toranzos ordene un rastreo, con buzos e instrumental tecnológico, en el fondo del Cabra Corral, en la zona donde el comisario Medina aseguró que aparecieron cadáveres.
“Desde que tengo uso de razón escucho que el Cabra Corral fue usado como cementerio para ocultar los cadáveres de desaparecidos; todo Salta lo comenta”, dijo. Y agregó “ahora es el momento de corroborar esos dichos, luego de que un policía por primera vez se anima a hablar”. Kiriaco manifestó que se trata de una tarea complicada, pero no difícil, para lo cual se requiere personal especializado, entre los que citó al Equipo Argentino de Antropología Forense. “Es importante esta vía de investigación que se abrió y por eso considero fundamental que se haga este rastreo”, expresó. “Hacen falta testimonios de quienes saben algo y de los agentes de la Policía que desarrollaban su actividad en esa época en el dique.
FuentedeOrigen:ElTribunoSalta
Fuente:Agndh
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Dique Cabra Corral
3 de enero de 2012
SALTA: Revelan que hay "cadáveres de desaparecidos" en el dique Cabra Corral.
Viernes 30 de diciembre de 2011
Revelan que hay "cadáveres de desaparecidos" en el dique Cabra Corral
Luego del misterio de reptil de 15 mts, un comisario retirado reveló que el lecho de agua contiene cadáveres de víctimas de la dictadura.
Comisario retirado. | Denunció que el dique contiene "restos" de desaparecidos. | Foto: Getnileza El Tribuno.
La Fiscalía Federal de Salta motorizó una investigación a partir de los dichos de un comisario retirado de la Policía de la Provincia quien señaló que hay cadáveres de desaparecidos que fueron arrojados, durante la última dictadura, en el dique Cabra Corral de Salta.
La revelación que Roberto Medina (74) efectuó al diario salteño "El Tribuno" fue tomada por el fiscal Ricardo Toranzos.
Medina, quien fue el creador de la División Criminalística de la Policía, manifestó ayer que a él en particular le tocó identificar el cadáver de una persona que apareció flotando en el dique con disparos en el pecho. El hombre no dio una fecha precisa del hallazgo, pero cree que fue entre fines de los '70 y comienzo de los '80.
En su primera declaración, el oficial retirado había relatado a "El Tribuno" que dos buzos de la Armada habían visto en las profundidades del dique a un enorme reptil y que él había sido el encargado de reproducirlo en su condición de dibujante.
Sin embargo, la investigación se interrumpió. “Alguien se opuso -recordó-. ¿Por qué me mandaron callar?: la razón es simple, en mi breve trabajo en la zona rescataron cuatro cadáveres arrojados con pesas de cemento al fondo. Si la historia del monstruo se difundía por entonces, habrían venido investigadores extranjeros y hubiera salido a la luz una verdad más terrorífica aún”.
Fuente:TerritorioDigital
Va a juicio otra causa por crímenes de lesa humanidad
El juez Miguel Medina dispuso la elevación a juicio de una causa por el homicidio del joven Martín Miguel Cobos y las desapariciones de otras cinco personas, hechos cometidos en 1976 en el marco del terrorismo de Estado. Diez represores están procesados: siete militares retirados, dos oficiales de policía retirados y un civil. El juicio tendría que llevarse a cabo en 2012.
Entre los procesados se cuenta Carlos Alberto Mulhall, que fuera jefe del Ejército en Salta y que ya cuenta con dos condenas, por la Masacre de Palomitas (el fusilamiento de once presos políticos) y el secuestro y desaparición del ex gobernador Miguel Ragone y el homicidio del comerciante Santiago Arredes.
Otro convicto por crímenes de lesa humanidad está procesado en esta causa: el ex comisario general Joaquín Guil, también condenado en las causas Palomitas y Ragone.
Los demás militares procesados son Joaquín Cornejo Alemán, que era segundo jefe del Ejército; y Fernando Antonio Chaín, Marcelo Diego Gatto, Ricardo Benjamín de la Vega , Ubaldo Tomislav Vujovich Villa y Virtom Modesto Mendíaz. El otro comisario procesado es Abel Vicente Murúa, imputado también en otros procesos por crímenes de lesa humanidad. El civil es Juan Manuel Ovalle, que en esta causa está acusado por su supuesta participación en la desaparición de la docente Silvia Benjamina Aramayo.
Las seis víctimas están conectadas por su militancia en la Juventud Peronista (el brazo político que orientaba la organización Montoneros). Es el caso de Aramayo, que era maestra y estudiaba historia en la Universidad Nacional Salta; del soldado y estudiante universitario Víctor Brizzi; del matrimonio integrado por la docente universitaria Gemma Fernández de Arcieri y Héctor Gamboa y del trabajador y estudiante Carlos Estanislao Figueroa.
Martín Miguel Cobos, que tenía 18 años, no militaba en la JP pero era cuñado de Brizzi y su hermano, Enrique Cobos, militaba también en la JP. De hecho Martín fue asesinado a tiros por un grupo de policías que en la madrugada del 25 de septiembre de 1976 tomaron por asalto la casa paterna en busca de Enrique y de su esposa, Mabel Franzone, también militante de la JP.
Para entonces Víctor Brizzi, que en enero de 1976 se había casado con una hermana mayor de Martín, Cristina Cobos, estaba ya desaparecido, condición en la que se encontraba desde el 8 de marzo, cuando hacía el servicio militar en el Regimiento 5° de Caballería General Güemes del Ejército.
El 24 de septiembre de 1976, un día antes del asesinato de Martín Cobos, Silvia Aramayo fue secuestrada de su casa. También en su caso operó un grupo de tareas de la Policía.
Esa misma madrugada, Gemma Fernández y Héctor Gamboa fueron sorprendidos en su casa del barrio Santa Lucía por otro grupo de tareas. La pequeña hija de ambos, Mariana Gamboa, que hoy milita en HIJOS, fue abandonada en la calle, frente a un medidor y fue rescatada por vecinos. Dos policías que montaban guardia en las cercanías fueron testigos involuntarios del secuestro. El 2 de octubre de 1976 hubo una explosión en el paraje El Gallinato, donde luego se encontraron restos humanos. Dos odontólogos verificaron que eran de Gemma, pero no fueron entregados a sus familiares y permanecen desaparecidos.
La misma madrugada del 25 de septiembre de 1976, hombres que se identificaron como miembros de la Policía secuestraron a Carlos Rojas, quien cursaba cuarto año de la carrera de Economía en la Universidad Nacional de Salta.
Los querellantes en este proceso esperan que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta lleve a cabo el juicio en la primera parte del año próximo. Y se especula con la posibilidad de que a esta causa se acumulen otros referidos a desapariciones perpetradas en el marco del plan sistemático de eliminación de personas que se llevó a cabo en el país desde 1975.
Repudio a Canto
La Asociación por los Derechos Humanos Lucrecia Barquet emitió un comunicado de repudio a “la actitud contradictoria del señor Héctor Manuel Canto”.
La Asociación señaló que esta contradicción queda manifiesta porque por un lado Canto realiza declaraciones públicas definiéndose como “un luchador político y social que reivindica a ex presos políticos que sufrieron cárceles, persecuciones y torturas durante las dictaduras militares que se produjeron en este país” y por otro lado se presentó como testigo de la defensa del ex capitán Ubaldo Vujovich Villa, en la conocida como Causa Ovalle. “¿Se puede reivindicar a compañeros militantes encarcelados y torturados por un régimen militar y a la vez salir en defensa de un partícipe de esa represión? Su actitud desacredita todo el trabajo de los organismos de derechos humanos y los logros que con un enorme esfuerzo venimos obteniendo en la búsqueda de la verdad, memoria y justicia”, afirmó la Asociación.
Por Elena Corvalan
De acuerdo a lo informado a la agencia por los orgnismos de derechos de Salta, el represor Guil condenado a perpetua a cumplir en carcel común por el fusilamientos de once presos politicos por el juez Bavio en la causa Palomitas II, ha requerido al juez federal de turno nuevamente gozar del arresto domiciliario.
Fuente:Agndh
Revelan que hay "cadáveres de desaparecidos" en el dique Cabra Corral
Luego del misterio de reptil de 15 mts, un comisario retirado reveló que el lecho de agua contiene cadáveres de víctimas de la dictadura.
Comisario retirado. | Denunció que el dique contiene "restos" de desaparecidos. | Foto: Getnileza El Tribuno.
La Fiscalía Federal de Salta motorizó una investigación a partir de los dichos de un comisario retirado de la Policía de la Provincia quien señaló que hay cadáveres de desaparecidos que fueron arrojados, durante la última dictadura, en el dique Cabra Corral de Salta.
La revelación que Roberto Medina (74) efectuó al diario salteño "El Tribuno" fue tomada por el fiscal Ricardo Toranzos.
Medina, quien fue el creador de la División Criminalística de la Policía, manifestó ayer que a él en particular le tocó identificar el cadáver de una persona que apareció flotando en el dique con disparos en el pecho. El hombre no dio una fecha precisa del hallazgo, pero cree que fue entre fines de los '70 y comienzo de los '80.
En su primera declaración, el oficial retirado había relatado a "El Tribuno" que dos buzos de la Armada habían visto en las profundidades del dique a un enorme reptil y que él había sido el encargado de reproducirlo en su condición de dibujante.
Sin embargo, la investigación se interrumpió. “Alguien se opuso -recordó-. ¿Por qué me mandaron callar?: la razón es simple, en mi breve trabajo en la zona rescataron cuatro cadáveres arrojados con pesas de cemento al fondo. Si la historia del monstruo se difundía por entonces, habrían venido investigadores extranjeros y hubiera salido a la luz una verdad más terrorífica aún”.
Fuente:TerritorioDigital
Va a juicio otra causa por crímenes de lesa humanidad
El juez Miguel Medina dispuso la elevación a juicio de una causa por el homicidio del joven Martín Miguel Cobos y las desapariciones de otras cinco personas, hechos cometidos en 1976 en el marco del terrorismo de Estado. Diez represores están procesados: siete militares retirados, dos oficiales de policía retirados y un civil. El juicio tendría que llevarse a cabo en 2012.
Entre los procesados se cuenta Carlos Alberto Mulhall, que fuera jefe del Ejército en Salta y que ya cuenta con dos condenas, por la Masacre de Palomitas (el fusilamiento de once presos políticos) y el secuestro y desaparición del ex gobernador Miguel Ragone y el homicidio del comerciante Santiago Arredes.
Otro convicto por crímenes de lesa humanidad está procesado en esta causa: el ex comisario general Joaquín Guil, también condenado en las causas Palomitas y Ragone.
Los demás militares procesados son Joaquín Cornejo Alemán, que era segundo jefe del Ejército; y Fernando Antonio Chaín, Marcelo Diego Gatto, Ricardo Benjamín de la Vega , Ubaldo Tomislav Vujovich Villa y Virtom Modesto Mendíaz. El otro comisario procesado es Abel Vicente Murúa, imputado también en otros procesos por crímenes de lesa humanidad. El civil es Juan Manuel Ovalle, que en esta causa está acusado por su supuesta participación en la desaparición de la docente Silvia Benjamina Aramayo.
Las seis víctimas están conectadas por su militancia en la Juventud Peronista (el brazo político que orientaba la organización Montoneros). Es el caso de Aramayo, que era maestra y estudiaba historia en la Universidad Nacional Salta; del soldado y estudiante universitario Víctor Brizzi; del matrimonio integrado por la docente universitaria Gemma Fernández de Arcieri y Héctor Gamboa y del trabajador y estudiante Carlos Estanislao Figueroa.
Martín Miguel Cobos, que tenía 18 años, no militaba en la JP pero era cuñado de Brizzi y su hermano, Enrique Cobos, militaba también en la JP. De hecho Martín fue asesinado a tiros por un grupo de policías que en la madrugada del 25 de septiembre de 1976 tomaron por asalto la casa paterna en busca de Enrique y de su esposa, Mabel Franzone, también militante de la JP.
Para entonces Víctor Brizzi, que en enero de 1976 se había casado con una hermana mayor de Martín, Cristina Cobos, estaba ya desaparecido, condición en la que se encontraba desde el 8 de marzo, cuando hacía el servicio militar en el Regimiento 5° de Caballería General Güemes del Ejército.
El 24 de septiembre de 1976, un día antes del asesinato de Martín Cobos, Silvia Aramayo fue secuestrada de su casa. También en su caso operó un grupo de tareas de la Policía.
Esa misma madrugada, Gemma Fernández y Héctor Gamboa fueron sorprendidos en su casa del barrio Santa Lucía por otro grupo de tareas. La pequeña hija de ambos, Mariana Gamboa, que hoy milita en HIJOS, fue abandonada en la calle, frente a un medidor y fue rescatada por vecinos. Dos policías que montaban guardia en las cercanías fueron testigos involuntarios del secuestro. El 2 de octubre de 1976 hubo una explosión en el paraje El Gallinato, donde luego se encontraron restos humanos. Dos odontólogos verificaron que eran de Gemma, pero no fueron entregados a sus familiares y permanecen desaparecidos.
La misma madrugada del 25 de septiembre de 1976, hombres que se identificaron como miembros de la Policía secuestraron a Carlos Rojas, quien cursaba cuarto año de la carrera de Economía en la Universidad Nacional de Salta.
Los querellantes en este proceso esperan que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta lleve a cabo el juicio en la primera parte del año próximo. Y se especula con la posibilidad de que a esta causa se acumulen otros referidos a desapariciones perpetradas en el marco del plan sistemático de eliminación de personas que se llevó a cabo en el país desde 1975.
Repudio a Canto
La Asociación por los Derechos Humanos Lucrecia Barquet emitió un comunicado de repudio a “la actitud contradictoria del señor Héctor Manuel Canto”.
La Asociación señaló que esta contradicción queda manifiesta porque por un lado Canto realiza declaraciones públicas definiéndose como “un luchador político y social que reivindica a ex presos políticos que sufrieron cárceles, persecuciones y torturas durante las dictaduras militares que se produjeron en este país” y por otro lado se presentó como testigo de la defensa del ex capitán Ubaldo Vujovich Villa, en la conocida como Causa Ovalle. “¿Se puede reivindicar a compañeros militantes encarcelados y torturados por un régimen militar y a la vez salir en defensa de un partícipe de esa represión? Su actitud desacredita todo el trabajo de los organismos de derechos humanos y los logros que con un enorme esfuerzo venimos obteniendo en la búsqueda de la verdad, memoria y justicia”, afirmó la Asociación.
Por Elena Corvalan
De acuerdo a lo informado a la agencia por los orgnismos de derechos de Salta, el represor Guil condenado a perpetua a cumplir en carcel común por el fusilamientos de once presos politicos por el juez Bavio en la causa Palomitas II, ha requerido al juez federal de turno nuevamente gozar del arresto domiciliario.
Fuente:Agndh
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