Sábado, 17 de octubre de 2015
Apelaron la falta de mérito de David Vainstub y Jorge Rossi en la causa por robo de bebés
Los médicos y socios del Instituto Privado de Pediatría están acusados de participar de los delitos de robo de bebés y sustitución de identidad durante la última dictadura cívico-militar en Paraná.
La querellante Sabrina Gullino Valenzuela Negro. Foto UNO/Archivo
La querellante Sabrina Gullino Valenzuela Negro apeló la falta de mérito de los médicos y socios del Instituto Privado de Pediatría (IPP), David Vainstub y Jorge Rossi, en el marco de la causa que investiga el robo de bebés y sustitución de identidad durante la última dictadura cívico-militar en Paraná
“Se repite la falta de mérito de lo que consideramos la responsabilidad de los otros dos dueños del Instituto Privado de Pediatría, Vainstub y Rossi. Vamos a apelar a la Cámara”, confirmó Gullino, quien busca a su hermano mellizo que aún no aparece.
“Ésa es la novedad en la disputa para que se considere la responsabilidad y participación necesaria que tuvieron los médicos que fueron responsables de la sustitución de la identidad mía y de mi hermano el melli.
Sabemos que fue dado de alta 27 marzo de 1978 del IPP y – pudimos probar – que Miguel Torrealday y sus socios no pudieron no haber tenido conocimiento de que estaba internado ahí y adónde fue dado”, amplió Sabrina.
La integrante de Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.) mencionó la distinción entregada este jueves pasado para una de las enfermeras del IPP, Natalia, y subrayó:
“Las enfermeras fueron las verdaderas protagonistas porque gracias a ellas se pudo reconstruir nuestro nacimiento y la derivación al IPP”. Finalmente la hija recuperada recordó que quienes tengan dudas sobre su identidad pueden acercarse a la regional Paraná de H.I.J.O.S. o al Registro Único de la Verdad.
Fuente: APF Digital
Foto UNO/Archivo
Fuente:DiarioUNoER
Envío:AgnDDHH
Porque tenemos memoria y sabemos la verdad luchamos por la justicia
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19 de octubre de 2015
23 de noviembre de 2014
CAMPO DE MAYO: LAS MUJERES QUE PARIERON EN EL HOSPITAL MILITAR.
22-11-2014
Campo de Mayo
Esta semana terminan los alegatos por el juicio por la apropiación
Las mujeres que parieron en el Hospital Militar de Campo de Mayo
Campo de Mayo
Esta semana terminan los alegatos por el juicio por la apropiación
Las mujeres que parieron en el Hospital Militar de Campo de Mayo
El sector de epidemiología del Hospital Militar de Campo de Mayo fue el lugar donde, entre 1976 y 1980, mantuvieron cautivas a ocho mujeres hasta el momento del parto. Eran ingresadas como NN y después de parir se les quitaba a su hijo para ser llevadas nuevamente a los centros clandestinos. Estas son sus historias.
“¿Recuerda cómo era físicamente?” La pregunta del abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, Alan Iud, se repitió con cada uno de los testigos del juicio oral y público por la apropiación de ocho menores en Campo de Mayo que aseguraron haber visto o atendido a mujeres embarazadas detenidas ahí. En el debate, que se realiza frente al Tribunal Oral en lo Federal N° 6, se juzga la apropiación de ocho menores. Desde los partos, sus mamás permanecen desaparecidas y cinco de ellos, también. Los otros tres recuperaron su identidad en los últimos seis años.
En este juicio, un desprendimiento del juicio por Plan Sistemático de Apropiación de Menores, hay cinco imputados. Dos militares, Reynaldo Bignone y Santiago Omar Riveros; dos médicos, Norberto Atilio Bianco y Eugenio Raúl Martín, y la obstetra, Luisa Yolanda Sala de Arroche de García. Durante los años de la dictadura, todos ellos detentaron distintos roles en la mayor guarnición militar del país, en la que el sector de “epidemiología” del Hospital Militar sirvió como el lugar para mantener a las mujeres cautivas hasta el momento del parto. En ese centro estuvieron Marta Álvarez, Liliana Isabel Acuña, Susana Strizler, Silvia Quintela Dalla Lasta, Miriam Ovando, Mónica Masri, Valeria Belaustegui y María Eva Duarte.
“Lamentablemente, ni usted ni yo vamos a saber el destino de sus hijos” le dijo el dictador Jorge Rafael Videla al médico Oscar Gutiérrez cuando este lo fue a ver para preguntarle por el paradero de su hijo Oscar y su nuera Liliana Isabel Acuña. Los dos eran militantes de la columna “oeste” de Montoneros y vivían en una casita de San Justo que les había regalado la familia de Oscar. Ahí fueron secuestrados el 26 de agosto de 1976 por el Ejército. Liliana Isabel tenía 24 años y estaba embarazada de cinco meses. Lo declaró su suegra Vilma Sessarego, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, ante la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (CONADEP) al retorno de la democracia. La familia Gutiérrez supo que el embarazo había llegado a término y durante años creyeron que había nacido un varón. En febrero de este año supieron que era una mujer: Valeria. La joven creció convencida de que era hija biológica de un matrimonio conformado por un comisario de la policía bonaerense y una ama de casa. Hace dos años una prima le dijo que era adoptada y ella se acercó a Abuelas. El ADN comprobó su identidad. Su pelo negro azabache y su sonrisa amplia la asemejan a su mamá de un modo asombroso. Valeria no sabe exactamente dónde nació, pero sí que fue en algún lugar de la zona IV. Tampoco dónde están sus papás que, al igual que sus tíos maternos, permanecen desaparecidos.
Marta Álvarezy Francisco Hugo Mena tenían un hijo, Gastón, de seis años, cuando fueron secuestrados en abril de 1976. Ambos eran militantes de Montoneros. Cuando se la llevaron ella estaba embarazada de entre siete y nueve meses y durante su cautiverio en Campo de Mayo fue violada y torturada. Durante los vejámenes le dijeron, entre otras cosas: “así que ustedes quieren hacerle la revolución a don Videla”. El 6 de mayo los fusilaron en un predio de Ezeiza. Entre el día que la secuestraron y el que le reventaron el cráneo, Marta tuvo a su bebé. “No se sabe si un nene o una nena, pero sí que lo busca su hermano Gastón”, dijo la fiscal ad hoc, Nuria Piñol, durante los alegatos. Después de ser fusilados llevaron sus cuerpos al cementerio de Avellaneda. El de Francisco fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en 2009. Estaba en una fosa común, el de Marta se supone que también está ahí, pero aún no fue identificado.
Flaquísima y de rasgos angulosos, Susana Stritzlertenía 21 años cuando fue secuestrada en diciembre de 1976. Su extrema delgadez hacía aún más evidente la panza de ocho meses que tenía cuando se la llevaron de su casa en Boulogne. A bordo de un camión del Ejército la trasladaron hasta el centro clandestino de detención “El Campito”, ubicado en Campo de Mayo. A Carlos Castro, su pareja, padre del bebé y militante de Montoneros como ella, lo asesinaron en el operativo delante de Susana. En enero de 1977 Susana parió a un varón. Sólo se lo dejaron tener en brazos unos 10 o 15 minutos y se lo sacaron con la promesa de que se lo iban a entregar a sus papás. La situación fue atestiguada por Griselda Fernández, una sobreviviente del campo de exterminio. El bebé nunca fue entregado a los Strizler y continúa desparecido, al igual que Susana.
Un día caluroso de febrero de 2010 Francisco Madariaga Quintela supo quién era. Se lo dijo el psicólogo de Abuelas de Plaza de Mayo. También le contó que su papá era Abel, el secretario de la organización y que siempre lo había buscado. Francisco también supo que su mamá se llamaba Silvia Quintela Dalla Lasta, que era médica y estaba haciendo la residencia en el Hospital de Tigre cuando la secuestraron. Tenía 28 años, estaba embarazada de cuatro meses y junto a su compañero, también eran militantes de Montoneros. Estuvo detenida de forma ilegal durante seis meses en El Campito. Dio a luz en el Hospital Militar de Campo de Mayo, donde le hicieron una cesárea. A la semana la trasladaron. Silvia estuvo detenida en el área de Epidemiología y desde entonces permanece desaparecida. Su hijo fue entregado a un matrimonio conformado por un teniente del ejército que para inscribirlo recurrió a un certificado firmado por Arroche.
Junto a Francisco y Valeria Gutiérrez Acuña la tercera de los nietos recuperados por Abuelas cuyos casos son juzgados en este debate es Laura Catalina de Sanctis Ovando, la hija de Miriam Ovando y Raúl de Sanctis.
Miriam y Raúl eran rosarinos, pero fueron secuestrados en el norte del conurbano bonaerense, en la zona IV. Eran militares de Montoneros. No hay datos claros sobre cómo fueron secuestrados., tampoco sobre el lugar sobre su detención, pero sí que fueron torturados y que ella dio a luz en el Hospital Millitar de Campo de Mayo, donde tuvo una nena. Después la llevaron a un centro en Escobar donde escribió una carta a sus padres y hermanos en la que les pidió que cuidaran a Laura Catalina, pero la nena no les había sido entregada. Se las habían dado al militar Carlos del Señor Hidalgo Garzón, recientemente condenado a cadena perpetua por los hechos convertidos en La Cacha. Garzón tenía pleno conocimiento sobre quien era la menor. En 2008 cuando el esposo de Laura Cataliana le preguntó qué había pasado con Miriam, él le dijo que había “volado el paquete”, dando a entender que había sido arrojada en los vuelos de la muerte. Ella y René permanecen desaparecidos.
A los 21 años Mónica Masri dividía su tiempo entre militancia política en la Juventud Peronista, su trabajo en un laboratorio en Martínez, y la convivencia con Carlos Roggerone, su pareja. Él trabajaba en una tintorería industrial y militaba con ella en la JP. El 12 de abril de 1977 se los llevaron encapuchados de su departamento en el norte de la Capital Federal y fueron vistos por varios sobrevivientes en Campo de Mayo. Clara Jurado, la madre de Carlos, sabía que su nuera estaba embarazada de entre dos y tres meses. Ella y el padre de Mónica intentaron encontrarlos, pero no tuvieron suerte. A 37 años de su secuestro, Mónica y Carlos siguen desaparecidos, como él o la bebe que debió nacer entre octubre y noviembre de 1977.
La enfermera Ofelia Martínez reconoció a Valeria Belaustegui Herrera como una de las jóvenes detenidas que parió en el Hospital Militar de Campo de Mayo. Tuvo un varón que nació en diciembre de 1977. Ella y su esposo, Ricardo Waisberg, militantes del PRT-ERP, habían sido secuestrados en mayo de ese año, en San Antonio de Padua. Con ellos se llevaron a Tania, la hija de 15 meses de ambos, a la que dejaron abandonada poco después y recuperada por sus abuelos. Valeria y Ricardo tenían 24 y 29 años y fueron vistos en “El Campito”. Después del parto a Valeria la habrían envuelto en una sábana y tirado viva al Río de la Plata. Era hija de la escritora, periodista y poeta, Matilde Herrera. La mujer, una activa militante contra la última dictadura militar y miembro de Abuelas de Plaza de Mayo, también perdió durante esos años a sus otros dos hijos, José y Martín, y sus dos nueras, Electra y Cristina, que también estaba embarazada. Todos permanecen desaparecidos.
Hasta el 9 de septiembre de 1977 María Eva Duartey Samuel Aranda tenían dos hijos juntos, una militancia en Montoneros que los apasionaba y un embarazo que los llenaba de ilusión. Ese día los secuestraron. A ella, que tenía 22 años, se la llevaron de su casa de Los Polvorines y a él de la fábrica en Munro donde trabajaba. Los trasladaron a Campo de Mayo donde, entre abril y mayo de 1978, María Eva habría tenido un varón. Los tres están desaparecidos.
El curso del juicio
El próximo miércoles el debate cerrará la etapa de alegatos con la exposición de los defensores de Bignone, Riveros, Bianco, y Sala de Arroche García. Luego vendrá la etapa de réplicas y dúplicas, últimas palabras y la condena.
Fuente:Infojus
En este juicio, un desprendimiento del juicio por Plan Sistemático de Apropiación de Menores, hay cinco imputados. Dos militares, Reynaldo Bignone y Santiago Omar Riveros; dos médicos, Norberto Atilio Bianco y Eugenio Raúl Martín, y la obstetra, Luisa Yolanda Sala de Arroche de García. Durante los años de la dictadura, todos ellos detentaron distintos roles en la mayor guarnición militar del país, en la que el sector de “epidemiología” del Hospital Militar sirvió como el lugar para mantener a las mujeres cautivas hasta el momento del parto. En ese centro estuvieron Marta Álvarez, Liliana Isabel Acuña, Susana Strizler, Silvia Quintela Dalla Lasta, Miriam Ovando, Mónica Masri, Valeria Belaustegui y María Eva Duarte.
“Lamentablemente, ni usted ni yo vamos a saber el destino de sus hijos” le dijo el dictador Jorge Rafael Videla al médico Oscar Gutiérrez cuando este lo fue a ver para preguntarle por el paradero de su hijo Oscar y su nuera Liliana Isabel Acuña. Los dos eran militantes de la columna “oeste” de Montoneros y vivían en una casita de San Justo que les había regalado la familia de Oscar. Ahí fueron secuestrados el 26 de agosto de 1976 por el Ejército. Liliana Isabel tenía 24 años y estaba embarazada de cinco meses. Lo declaró su suegra Vilma Sessarego, una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, ante la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (CONADEP) al retorno de la democracia. La familia Gutiérrez supo que el embarazo había llegado a término y durante años creyeron que había nacido un varón. En febrero de este año supieron que era una mujer: Valeria. La joven creció convencida de que era hija biológica de un matrimonio conformado por un comisario de la policía bonaerense y una ama de casa. Hace dos años una prima le dijo que era adoptada y ella se acercó a Abuelas. El ADN comprobó su identidad. Su pelo negro azabache y su sonrisa amplia la asemejan a su mamá de un modo asombroso. Valeria no sabe exactamente dónde nació, pero sí que fue en algún lugar de la zona IV. Tampoco dónde están sus papás que, al igual que sus tíos maternos, permanecen desaparecidos.
Miriam y Raúl eran rosarinos, pero fueron secuestrados en el norte del conurbano bonaerense, en la zona IV. Eran militares de Montoneros. No hay datos claros sobre cómo fueron secuestrados., tampoco sobre el lugar sobre su detención, pero sí que fueron torturados y que ella dio a luz en el Hospital Millitar de Campo de Mayo, donde tuvo una nena. Después la llevaron a un centro en Escobar donde escribió una carta a sus padres y hermanos en la que les pidió que cuidaran a Laura Catalina, pero la nena no les había sido entregada. Se las habían dado al militar Carlos del Señor Hidalgo Garzón, recientemente condenado a cadena perpetua por los hechos convertidos en La Cacha. Garzón tenía pleno conocimiento sobre quien era la menor. En 2008 cuando el esposo de Laura Cataliana le preguntó qué había pasado con Miriam, él le dijo que había “volado el paquete”, dando a entender que había sido arrojada en los vuelos de la muerte. Ella y René permanecen desaparecidos.
El curso del juicio
El próximo miércoles el debate cerrará la etapa de alegatos con la exposición de los defensores de Bignone, Riveros, Bianco, y Sala de Arroche García. Luego vendrá la etapa de réplicas y dúplicas, últimas palabras y la condena.
Fuente:Infojus
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III Juicio Robo de bebés
18 de noviembre de 2014
CAMPO DE MAYO: COMIENZA UN NUEVO JUICIO POR CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD.
18.11.2014
Campana
Comienza un nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad en Campo de Mayo
Campana
Comienza un nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad en Campo de Mayo
El Tribunal Oral Federal 1 de San Martín iniciará un nuevo juicio oral y público por delitos cometidos en la localidad de Campana, en el que están imputados dos miembros de Prefectura Naval y un médico.
Se trata de la causa caratulada "Schaller, Carlos José Ramón, y otros s/ allanamiento ilegal, privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos en perjuicio de Marta Querejeta", secuestrada el 5 de diciembre de 1974, cuando tenía 17 años y estaba embarazada de dos meses.
Los imputados son el ex jefe de Prefectura Naval de Campana, Carlos José Ramón Shaller, el ex oficial Oscar Rubén Montagano, y el médico Carlos Quetglas.
"Después de 40 años, esta instancia no se puede llamar justicia, es más bien la forma en que se llega y lo que se puede hacer por lo menos para poder contarlo", afirmó Querejeta en declaraciones a Télam antes del comienzo del juicio.
El Tribunal integrado por Héctor Sagretti, Marta Milloc y Diego Barroetaveña comenzará a las 9.30 la primera audiencia en la sede tribunalicia ubicada en Carlos Villate 2121 de Olivos.
Marta Querejeta fue secuestrada por un grupo fuertemente armado vestido de civil que llegó en un Ford Falcon a su domicilio del partido bonaerense de Campana y la trasadó a la Prefectura Naval Campana, donde fue recibida por Shaller, por entonces Jefe de la sede.
Según el expediente, Shaller, Zibell y Montagano comenzaron a interrogarla por su militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), marcando el comienzo de los tormentos que recibió durante su cautiverio.
Querejeta no pudo precisar la cantidad de días que estuvo secuestrada en tres destinos diferentes sufriendo golpes, tormentos, simulacros de fusilamiento y picana eléctrica hasta que fue entregada a su padre por Shaller, quien le indicó que llevara a su hija al doctor Carlos Quetglas, un prestigioso médico de Campana que no la revisó pese al estado en que se encontraba como consecuencia de los golpes y las torturas.
El embarazo de Querejeta continuó y pudo dar a luz a un varón en plena dictadura cívico militar en el mismo distrito bonaerense.
"Fue muy difícil, pero seguí estudiando, me recibí de docente y aunque no se podía militar, de a poco comencé a trabajar con organismos de derechos humanos locales" relató la sobreviviente.
El juicio es el duodécimo que se realiza en el marco de la megacausa Campo de Mayo y el TOF1 es el mismo que en el juicio por la desaparición de 31 trabajadores de la zona norte -en octubre pasado-, condenó a seis represores y absolvió a tres ex prefectos, tras anular una prueba testimonial de los años '80.
Campo de Mayo abarca cerca de una decena de partidos de Buenos Aires: San Miguel, Vicente López, Tres de Febrero, Pilar, Escobar, Tigre, San Fernando, General San Martín, Exaltación de la Cruz, Zárate, Campana y San Isidro.
El control de todas las áreas recayó en el Comando de Institutos Militares, al mando de Riveros desde septiembre de 1975 hasta los primeros meses de 1979.
Según relevamientos realizados por organismos de derechos humanos, se calcula que entre las localidades de Zárate y Campana desaparecieron 146 personas entre 1974 y 1983, y doce antes del golpe cívico militar.
Los imputados son el ex jefe de Prefectura Naval de Campana, Carlos José Ramón Shaller, el ex oficial Oscar Rubén Montagano, y el médico Carlos Quetglas.
"Después de 40 años, esta instancia no se puede llamar justicia, es más bien la forma en que se llega y lo que se puede hacer por lo menos para poder contarlo", afirmó Querejeta en declaraciones a Télam antes del comienzo del juicio.
El Tribunal integrado por Héctor Sagretti, Marta Milloc y Diego Barroetaveña comenzará a las 9.30 la primera audiencia en la sede tribunalicia ubicada en Carlos Villate 2121 de Olivos.
Los imputados son el ex jefe de Prefectura Naval de Campana, Carlos José Ramón Shaller, el ex oficial Oscar Rubén Montagano, y el médico Carlos Quetglas
Marta Querejeta fue secuestrada por un grupo fuertemente armado vestido de civil que llegó en un Ford Falcon a su domicilio del partido bonaerense de Campana y la trasadó a la Prefectura Naval Campana, donde fue recibida por Shaller, por entonces Jefe de la sede.
Según el expediente, Shaller, Zibell y Montagano comenzaron a interrogarla por su militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), marcando el comienzo de los tormentos que recibió durante su cautiverio.
Querejeta no pudo precisar la cantidad de días que estuvo secuestrada en tres destinos diferentes sufriendo golpes, tormentos, simulacros de fusilamiento y picana eléctrica hasta que fue entregada a su padre por Shaller, quien le indicó que llevara a su hija al doctor Carlos Quetglas, un prestigioso médico de Campana que no la revisó pese al estado en que se encontraba como consecuencia de los golpes y las torturas.
El embarazo de Querejeta continuó y pudo dar a luz a un varón en plena dictadura cívico militar en el mismo distrito bonaerense.
"Fue muy difícil, pero seguí estudiando, me recibí de docente y aunque no se podía militar, de a poco comencé a trabajar con organismos de derechos humanos locales" relató la sobreviviente.
El juicio es el duodécimo que se realiza en el marco de la megacausa Campo de Mayo y el TOF1 es el mismo que en el juicio por la desaparición de 31 trabajadores de la zona norte -en octubre pasado-, condenó a seis represores y absolvió a tres ex prefectos, tras anular una prueba testimonial de los años '80.
Campo de Mayo abarca cerca de una decena de partidos de Buenos Aires: San Miguel, Vicente López, Tres de Febrero, Pilar, Escobar, Tigre, San Fernando, General San Martín, Exaltación de la Cruz, Zárate, Campana y San Isidro.
El control de todas las áreas recayó en el Comando de Institutos Militares, al mando de Riveros desde septiembre de 1975 hasta los primeros meses de 1979.
Según relevamientos realizados por organismos de derechos humanos, se calcula que entre las localidades de Zárate y Campana desaparecieron 146 personas entre 1974 y 1983, y doce antes del golpe cívico militar.
Fuente:Telam
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III Juicio Robo de bebés
16 de noviembre de 2014
ELEVAN UN TERCER JUICIO ORAL POR EL ROBO DE BEBÉS.
Sábado, 15 de noviembre de 2014
Elevan un tercer juicio oral por robo de debés
El juez federal Sebastián Casanello elevó ayer a juicio oral el tercer proceso por robo de bebés de mujeres secuestradas en Campo de Mayo durante la última dictadura...El juez federal Sebastián Casanello elevó ayer a juicio oral el tercer proceso por robo de bebés de mujeres secuestradas en Campo de Mayo durante la última dictadura, en el cual volverán al banquillo de acusados los generales Santiago Omar Riveros y Reynaldo Benito Bignone y el médico militar Eugenio Martin.
Elevan un tercer juicio oral por robo de debés
El juez federal Sebastián Casanello elevó ayer a juicio oral el tercer proceso por robo de bebés de mujeres secuestradas en Campo de Mayo durante la última dictadura...El juez federal Sebastián Casanello elevó ayer a juicio oral el tercer proceso por robo de bebés de mujeres secuestradas en Campo de Mayo durante la última dictadura, en el cual volverán al banquillo de acusados los generales Santiago Omar Riveros y Reynaldo Benito Bignone y el médico militar Eugenio Martin.
El titular del Juzgado Federal Nº7 de la Capital Federal decretó la clausura parcial de la instrucción y ordenó la elevación a juicio de una causa en la que se investigan once casos del plan de apropiación de niños durante la última dictadura.
En estos días está en la etapa final de alegatos el segundo juicio, correspondiente a otros ocho casos denunciados por Isabel Chorobik de Mariani, Estela de Carlotto y dirigentes de las Abuelas de Plaza, con los mismos acusados y otros dos médicos.
Riveros, Bignone y Martin, jefe del área clínica del hospital a donde eran llevadas a dar a luz las secuestradas, afrontan cargos por los delitos de sustracción y supresión de la identidad de menores de 10 años, privación ilegal de la libertad de sus madres y torturas agravadas.
En el marco del auto de elevación a juicio, Casanello rechazó in limine un planteo de prescripción de la acción penal introducidos por la defensa de Riveros por tratarse de delitos de lesa humanidad.
Paralelamente, el Tribunal Oral Federal Nº1 iniciará el próximo martes un nuevo juicio oral y público por delitos de lesa humanidad cometidos en la localidad de Campana, jurisdicción de Campo de Mayo, en el que están imputados tres miembros de Prefectura Naval.
Fuente:LaCapital
14.11.2014
Lesa Humaniddad
Elevan un tercer juicio oral por el robo de once bebés en el hospital militar de Campo de Mayo
Lesa Humaniddad
Elevan un tercer juicio oral por el robo de once bebés en el hospital militar de Campo de Mayo
El juez federal Sebastián Casanello elevó hoy a juicio oral el tercer proceso por robo de bebes de mujeres secuestradas en Campo de Mayo durante la última dictadura, en el cual volverán al banquillo de acusados los generales Santiago Omar Riveros y Reynaldo Benito Antonio Bignone y el médico militar Eugenio Martin.
El titular del juzgado federal 7 de la Capital decretó la clausura parcial de la instrucción y ordenó la elevación a juicio de una causa en la que se investigan once casos del plan de apropiación de niños durante la última dictadura militar.
En estos días está en la etapa final de alegatos el segundo juicio, correspondiente a otros ocho casos denunciados por Isabel Chorobik de Mariani, Estela de Carlotto y dirigentes de las Abuelas de Plaza, con los mismos acusados y otros dos médicos.
Riveros, Bignone y Martin, jefe del área clínica del hospital a donde eran llevadas a dar a luz las secuestradas, afrontan cargos por los delitos de sustracción y supresión de la identidad de menores de 10 años, privación ilegal de la libertad de sus madres y torturas agravadas.
En el marco del auto de elevación a juicio, Casanello rechazó in limine un planteo de prescripción de la acción penal introducidos por la defensa de Riveros por estar en presencia de delitos de lesa humanidad.
En estos días está en la etapa final de alegatos el segundo juicio, correspondiente a otros ocho casos denunciados por Isabel Chorobik de Mariani, Estela de Carlotto y dirigentes de las Abuelas de Plaza, con los mismos acusados y otros dos médicos.
Riveros, Bignone y Martin, jefe del área clínica del hospital a donde eran llevadas a dar a luz las secuestradas, afrontan cargos por los delitos de sustracción y supresión de la identidad de menores de 10 años, privación ilegal de la libertad de sus madres y torturas agravadas.
En el marco del auto de elevación a juicio, Casanello rechazó in limine un planteo de prescripción de la acción penal introducidos por la defensa de Riveros por estar en presencia de delitos de lesa humanidad.
Fuente:Telam
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