Porque tenemos memoria y sabemos la verdad luchamos por la justicia
12 de febrero de 2024
1 de febrero de 2024
Carta de los organismos de derechos humanos a los diputados y diputadas.
"No consientan el saqueo"
Carta de los organismos de derechos humanos a los diputados y diputadas
Imagen: Bernardino AvilaLos Organismos de Derechos Humanos, abajo firmantes, nos dirigimos a ustedes ante la gravedad de la situación que vive hoy nuestro país, con la esperanza de ser escuchados, y fieles al compromiso que asumimos hace ya muchos años.
El gobierno de Javier Milei dictó el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, y tras ello envió un proyecto de Ley Ómnibus al Congreso de la Nación, que de prosperar arrasará con el Estado Democrático de Derecho y el orden constitucional vigente.
Bajo el pretexto de terminar con la crisis económica, su gobierno busca establecer un nuevo orden político, económico, social y cultural en beneficio exclusivo de los grandes grupos económicos concentrados, condenando a la pobreza y a la marginación a las mayorías populares, cediendo soberanía nacional y privando de derechos fundamentales a millones de argentinos y argentinas.
Para alcanzar sus objetivos se dispone a quebrantar la división de poderes, arrogándose la suma del poder público, desconociendo la función de los representantes del Pueblo y de las provincias, para convertirse en un autócrata, que no rendirá cuenta alguna de sus actos.
En franca violación a la Constitución Nacional, aspira por un lado desviar de sus fines específicos a las Fuerzas Armadas y por otro, facultar a las Fuerzas de Seguridad a actuar en contra de la ley, consagrando la impunidad de actos aberrantes y la nefasta doctrina de la obediencia debida.
En su afán de saquear la Nación, avanza sobre el patrimonio común de todxs lxs argentinxs, disponiendo la liquidación y entrega de empresas y tierras públicas. En tanto, en su modelo, la educación y la salud pasarán a ser una mercancía.
Se trata de un regreso a las más oscuras épocas de nuestra historia. La sumisión a través de la represión y el miedo, al convertir en delito el derecho a la protesta y a la libertad de expresión, imponiendo un estado de sitio de hecho, al privarnos de garantías elementales y derechos humanos básicos, como lo es el derecho de reunión o el de opinión. Estableciendo un régimen, en el que las Fuerzas de Seguridad se convertirán definitivamente en el brazo armado de un nuevo modelo de Estado autoritario.
Ante este gravísimo panorama, hacemos un llamado al Parlamento cuyo deber es asumir un rol concluyente en defensa de la Democracia y de las Instituciones de la República. La hora reclama una urgente e inequívoca respuesta de quienes han sido elegidos para representar los intereses del Pueblo y las Provincias, ante el peligroso escenario que se nos presenta.
La sociedad argentina tiene memoria y una historia de lucha que merece ser honrada. Y a lo largo de todos estos años, junto a las Madres de Plaza de Mayo y al movimiento de Derechos Humanos todo, ha dado sobradas muestras de su compromiso en defensa de la vida, la libertad y la dignidad humana,
Recurrimos a ustedes, para pedirles que asuman desde sus bancas, la defensa irrestricta del Estado de Derecho, las instituciones de la República y los Derechos Humanos de todos y todas.
No consientan el saqueo de nuestros bienes y recursos, ni la entrega de nuestra soberanía, ni la subordinación a los centros financieros mundiales, ni la miseria a la que quieren arrastrarnos. En el Parlamento que integran reside la potestad de evitar el latrocinio que devastará nuestro país y condenará a millones.
Buenos Aires, 31 de enero de 2024
Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos
Liga Argentina por los Derechos Humanos
Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz
Comisión Memoria Verdad y Justicia Zona Norte
Fundación Memoria Histórica y Social de la Argentina
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Matanza
Asociación Buena Memoria
Fuente:Pagina12
29 de enero de 2024
María Eugenia Pujadas cuenta su historia desde la vida que supo reconstruir.
Sobreviviente de una de las mayores
masacres familiares de la represión
ilegal, María Eugenia Pujadas cuenta
su historia desde la vida que supo
reconstruir
Por Ailín Bulentini, 28 de enero de 2024.
El 7 de marzo presentará en la Casa de Cataluña en Buenos Aires “La mujer que se hizo hilvanando retazos”, el libro en el que cuenta cómo se fue enterando qué había pasado desde agosto de 1975, día en que una patota irrumpió en la casa de sus abuelos y diezmó a su familia. Ella era una beba de poco más de un mes.
María Eugenia tenía un mes y medio la madrugada del 14 de agosto de 1975, cuando despertó en un llanto en su cuna de la cabaña de las afueras de Córdoba capital donde pasaba algunas noches junto a su papá y su mamá. El llanto duró bastante, le contó Víctor, su tío menor, que entonces tenía 12 años. Les niñes habían quedado soles en la casa de la que el Comando Libertadores de América, la “Triple A cordobesa” se había llevado, horas antes, a los integrantes adultos de la familia Pujadas que allí descansaban: José María y Josefa Pujadas, abueles de María Eugenia y mapadres de Víctor; José María hijo y Mirta, mapadres de la beba y María José, su tía. María Eugenia no lo sabía entonces, pero junto a su joven tío y su madre fueron les úniques sobrevivientes de una de las peores masacres predictatoriales de la historia local. Y no lo comprendió cabalmente hasta muchos años después, cuando se animó “finalmente” a reconstruir su historia, la de sus orígenes, la de su identidad: “Siempre tuve el sello ‘Pujadas’ en la frente y nunca entendí del todo qué significaba eso hasta que terminé de escribir este libro”, concluyó en relación a La mujer que se hizo hilvanando retazos, un relato que es a la vez autobiografía, homenaje y manifiesto sobre el ser familiar de víctimas de la represión ilegal y sobreviviente.
Aquella bebita de un mes y medio tiene hoy 48 años y dice que “es otra” desde que La mujer que se hizo hilvanando retazos (Lago Editora) salió a la luz y comenzó a girar. Aquello sucedió a mediados de 2022, con una presentación en Radio Nacional Córdoba. En un año y medio sucedieron otras seis más –incluida una en Barcelona, de donde llegaron a la Argentina los Pujadas originarios– . La publicación está encarando su tercera edición que se presentará el 7 de marzo en La Casa de Cataluña, en Buenos Aires.
“Es la historia de mi vida, de mi familia y del camino que hice para conocer ese origen, pero también una declaración sobre cómo homenajearlos. Quien quiera conocer los detalles grotescos de la historia de los Pujadas puede preguntarle a Google que le responderá con los relatos de tinte policial. En mi reconstrucción quiero contarlos desde otro lado, quiero contar otra cosa”, explicó Pujadas en diálogo con Página/12. El libro es el armado final del rompecabezas que comenzó a principios de los años 2000, una tarea en la que la acompañó en la redacción Miguel Cabrera, en la producción su hermano Mariano Pujadas y en la ilustración su otro hermano Gustavo Pujadas.
Una reconstrucción
La madrugada del 14 de agosto de 1975 tuvo un final desbordado de horror y odio para parte de la familia de María Eugenia: sus abuelos José María y Josefa Pujadas, su tía María José y su papá José María fueron fusilados y dinamitados sus cuerpos dentro de un pozo en las cercanías del campo en donde funcionaba el emprendimiento avícola familiar. Murta Bustos, su mamá, también fue herida de gravedad, pero sobrevivió.
Después de que Víctor lograra calmar su llanto, María Eugenia se durmió junto a él en una de las camas de la cabaña, donde fueron encontrades por personal de la granja en la mañana siguiente. A María Eugenia la llevaron con sus abueles maternos.
Abuelo Ambrosio y abuela Carmelina la criaron “alejada de toda la historia” de sus orígenes, recordó la mujer quien reconoce el enojo que tuvo “durante mucho tiempo” por esa falta de información y la comprensión con la que finalmente perdonó. “Fue la forma que encontraron para protegerme, entendí que lo hacían para cuidarme y hoy, quizás, estoy agradecida porque si hay algo que me caracteriza es que de todo esto que me pasó no tengo odio ni rencor”, explica.
–¿Cómo y por qué decidió reconstruir su historia y escribirla en un libro?
–El ímpetu de salir a buscar la verdad lo tuve de grande. De chica quizá se me acercaban personas, me contaban sobre mi tío Mariano, sobre todo. Pero yo no sabía bien cómo habían sido las cosas ni detalladamente quién había sido mi tío. Hasta que fui al tribunal y me vine con los dos expedientes. Yo salgo a la calle y tengo el sello ‘Pujadas’ en la frente, siempre fue así. Pero no comprendí del todo qué significaba eso hasta que terminé de escribir este libro. Necesité reconstruir mi historia.
En La mujer que se hizo hilvanando retazos, Pujadas califica de “huecos oscuros, silenciosos atiborrados de misterio” a la falta de información sobre su familia que caracterizó sus días desde los comienzos, ese faltante que fue llenando a partir del momento en el que tuvo en sus manos los expedientes de la investigación judicial de la masacre de 1975, a principios de los años 2000. Allí tuvo datos que recopiló la Justicia en la mañana siguiente al crimen múltiple, vio fotos, tuvo nombres de responsables y una certeza: “A los Pujadas los mataron por odio. Fue su objetivo eliminarlos, figura en la causa”, sostuvo la escritora.
Desde entonces, comenzó a tejer: encuentros y reuniones con familiares y amigos, militantes y conocidos. Y vínculos permanentes con la memoria desde el memorial de los desaparecidos que se encuentra emplazado en el Cementerio de San Vicente, donde fue hallada una fosa común de la última dictadura.
El foco
Se sorprendió con todo lo que descubrió, de grande, sobre su familia. “Mis abuelos vinieron exiliados de España, escapando de la dictadura de Franco. Fueron bienvenidos en Argentina, apostaron y crecieron en Córdoba, tuvieron seis hijos y eran prósperos pero la taba se les dio vuelta, sufrieron hasta la muerte y parte de su descendencia debió exiliarse nuevamente, volvieron al origen, a España”, resumió.
En el libro, María Eugenia cuenta detalladamente la historia previa a la masacre, una historia que es “una apuesta a la vida, a una vida feliz”, dice. “Mucha gente llega al libro esperando encontrar la historia de la masacre de los Pujadas y se sorprende porque no está centrado en ese hecho, sino en la historia que lo rodeó desde el pasado y la historia que sobrevino luego. Es la historia de mi vida y del camino que hice para conocer mi origen, más allá del horror”, explicó la autora.
De cómo José María y Josefa Pujadas, los abuelos de María Eugenia, llegaron a Argentina, cambiaron la medicina por la actividad agrícola en una granja que fundaron en las afueras de Córdoba capital hasta el dolor que les dio vuelta la vida con la detención de Mariano, el segundo hijo, militante originario de Montoneros, apresado a principios de los 70 y fusilado en la masacre de Trelew. Del compromiso del matrimonio con la búsqueda de justicia para los fusilados en la Base Militar Almirante Zar –fueron fundadores del grupo de familiares de víctimas–, del asesinato de dos de sus otros hijos –José María y María José–, de la militancia política hasta el odio de las autoridades militares y policiales hacia la familia, que desembocó en la matanza final. De la sobrevida de Mirta Bustos, la mamá de María Eugenia, de la crianza que atravesó la escritora junto a sus abueles maternes y sus tías, hasta la necesidad de “llenar vacíos” para compartir su historia con sus propios hijos. Todo está hilvanado en su libro.
“Es tan grande el daño que nos han hecho que es muy difícil no quedar encerrados en el dolor. Pero conocer nuestros orígenes y la lucha de quienes los integraron es una cuestión de identidad”, apuntó Pujadas, y concluyó: “Para mí fue fundamental conocer quienes fueron los Pujadas, comprender por qué se dedicaron algunos de ellos a dar la vida por los demás y también descubrir que eran gente sencilla, buena, que buscó la felicidad. Aquello se convirtió en la plataforma desde donde ejerzo la memoria, desde donde miro hacia adelante y aprendo para que nada de aquello vuelva a ocurrir”.
fuente: Página 12
Envio:RL
24 de enero de 2024
Testimonios de familiares de genocidas que rompen el pacto de silencio.
Testimonios de familiares de genocidas que rompen el pacto de silencio
"Esto ya lo vivimos, sabemos adónde van"
Desde Pehuajó y Azul, familiares de genocidas cuentan la experiencia de "Historias Desobedientes". Cuestionan a Milei y Villarruel en un comunicado.
La vuelta del discurso reivindicador de la dictadura, de la mano de figuras como la vicepresidenta Victoria Villarruel, representa, además de una amenaza para el sistema democrático y un debilitamiento de los acuerdos de convivencia que la sociedad se dio en 1983, la reedición de un drama personal y familiar para mucha gente. Es el caso no sólo de los organismos de derechos humanos. También del colectivo “Historias Desobedientes” (HD), compuesto por hijos y familiares de genocidas de la última dictadura cívico militar.
La organización nació en el 2017, después de la multitudinaria marcha contra el 2x1. “El grupo originario estaba compuesto por cinco mujeres y un varón, había muchos hijos y familiares con la necesidad de encontrarnos", cuenta a Buenos Aires/12 Néstor Rojo. "Hoy nos nucleamos en este colectivo, que ni siquiera en la Alemania de posguerra los hijos de los nazis pudieron constituir”, advirte con orgullo desde la localidad bonaerense de Azul.
“La Argentina fue el primer país en conformar un colectivo de familiares de genocidas, después se extendió a Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, El Salvador, España y actualmente tenemos contactos con nietas de genocidas nazis”, agrega.
La referencia repetida al nazismo no es casual. El psicólogo y teólogo alemán Bert Hellinger, creador de la técnica de las constelaciones familiares, que se propone exponer e iluminar traumas provenientes de generaciones anteriores, trabajó mucho con descendientes de oficiales nazis y advirtió que los descendientes de los perpetradores acarrean las consecuencias de los crímenes, tanto como los descendientes de víctimas. De esa experiencia surgió el libro “Después del conflicto, la paz”.
HD difundió recientemente un comunicado, a través del cual expresan entre otras cosas, que “viendo hoy la repetición de aquellos esquemas autoritarios y expulsivos materializados en un gobierno elegido democráticamente, no podemos dejar de expresar nuestras reflexiones al respecto, con la vocación de no permanecer indiferentes y anhelando la no repetición del daño causado bajo este modelo ideológico”.
En su documento, los miembros de HD ponen de manifiesto la dimensión económica del proyecto que sirvieron sus familiares genocidas, muy similar al que se pretende instalar hoy. “El terrorismo de Estado del cual nuestros familiares formaron parte activa se manifestó como opresión extrema en todos los órdenes de los derechos humanos, instalando un modelo político, económico, ideológico y social en beneficio de grupos concentrados de poder”.
“El mismo se presenta hoy como una afrenta a nuestra Constitución, por lo que alertamos sobre la pretensión de implantar una vez más, un plan económico que hace más poderosos y ricos a los ricos y más oprimidos y pobres a los pobres. Exigimos la nulidad del DNU y la Ley ómnibus por inconstitucionales dado que un decreto presidencial no puede modificar la Constitución Nacional y abolir los derechos de todos. Esto ya lo vivimos, sabemos a dónde van”, concluyen.
Para ellos, la ruptura con el mandato familiar de silencio y complicidad no fue sencilla, gratuita, ni mucho menos. Tampoco es algo que haya quedado en el pasado, sino que conviven con ese legado a diario, de la mejor manera posible.
“Todos los días de mi vida vuelve ese pasado, viene a buscarme constantemente, quedarme sin padres, romper viejos mandatos, es durísimo. Me despertaba llorando, abrazado a mi compañera y a mis hijos. Y sí, es cosa de todos los días. Cada desaparecido es un drama, responsabilidad de mi familia, porque fue un engranaje de esa maquinaria nefasta de aquellos años”.
Desde Pehuajó, Paola Boccalari refiere una historia similar, sembrada de dudas e indicios, hasta encontrar su propio camino. "Fue un proceso arduo, largo, complejo subjetivamente, avergonzada porque mi apellido estaba ligado al genocidio. Hasta que pude destituir como tal ese lazo familiar, gracias a una intervención de mi psicoanalista: uno puede elegir quién se constituye como familia”, explica.
Recién entonces pudo separarse "de todo lo horroroso que conllevaba ese lazo sanguineo, y tomar posición en pos de Memoria, Verdad y Justicia. En un principio el proceso fue solitario, hasta que conocí al Colectivo Historias Desobedientes y allí encontré un lugar donde nombrar mi lucha, soy desobediente”.
La inquietud, la necesidad de ruptura, empieza muchas veces en el plano inconsciente. En el caso de Boccalari, que es profesional de la salud mental, recuerda que "el primer quiebre subjetivo fue irme del hogar familiar y encontrarme en la plaza San Martín de la ciudad de La Plata un 24 de marzo del año 1994 con las fotografías de muchas, pero muchas personas que están desaparecidas. Toda la plaza con sus nombres y sus rostros, simbólicamente la plaza era un cuerpo, muchos cuerpos, los que en la realidad no estaban"
A pesar del costo emocional y familiar de la decisión de romper, los HD la reivindican y reivindican el coraje que requiere, a la vez que alientan a los otros familiares, que “siguen cooptados por el discurso familiar, castrense, conservador y católico” a romper con esa tradición oscura para recuperar su salud emocional y mental.
A ellos los llaman, en contraposición, “familiares obedientes”. Es el caso de la vicepresidenta Victoria Villarruel y del jefe del estado mayor del ejército, general de brigada Carlos Alberto Presti.
Los desobedientes no necesitan preguntar cómo piensan y sienten quienes permanecen fieles al mandato, cuán tortuosa es su situación, porque una parte de sus vidas transcurrió allí, y denuncian las campañas por la liberación de genocidas como parte de esos pactos atávicos y lealtades mal entendidas.
Por eso, para ellos, un tópico central, recurrente, es compartir la historia familiar con sus hijos, iluminarla, contradiciendo el mandato tácito de barrer bajo la alfombra. "Con mis hijos lo hablamos constantemente. Cuando rompo mi relación familiar, mis hijos y mi compañera seguían con el trato cotidiano con mi madre, hasta que no pudieron ir más. Ella les pidió que se retiraran de su vida, porque tiene un pacto de silencio. Todo esto me llevo a recibir ayuda profesional por parte de un psicólogo", afirma Rojo.
"Con mis hijos hablo mucho, y aprovecho cada ocasión que surge para hablar del tema, los incluyo en algunas acciones y actividades que participo; quiero transmitirles otra versión, distinta de la que yo viví en mi infancia y en parte de mi adolescencia. Torcer la historia, otorgarles palabras, tramas discursivas que yo no tuve", explica Boccalari, a quién "la vuelta del discurso pro dictadura me parece algo horroroso, solo eso, muy horroroso, y me deja en estado de perplejidad".
Según otro fragmento del comunicado, “sabemos que desde los lugares más oscuros de nuestra sociedad se están realizando gestiones para dejar en libertad a los genocidas. Observamos también con preocupación el reclamo de grupos “pro represores” exigiendo la liberación de genocidas negando los crímenes y la legitimidad de los juicios. Son grupos integrados mayoritariamente por familiares obedientes de genocidas incapaces de romper los atavismos y las lealtades tan fuertemente inculcados. Como familiares de genocidas, repudiamos hoy más que nunca el accionar de este gobierno que, al igual que ellos, reivindica y promueve el autoritarismo, la intolerancia y la represión en todas sus formas. Insistimos: los familiares de genocidas no somos responsables por los crímenes que se han cometido, pero tenemos el deber ético, moral y social de rechazarlos y repudiarlos”.
Fuente:Pagina12
19 de enero de 2024
ENTRE RIOS: Cartel que señalizaba el Regimiento 6 como Centro Clandestino de Detención desaparece y organismos analizan hacer una denuncia.
Concordia -jueves 18 de enero de 2024
Cartel que señalizaba el Regimiento 6 como Centro
Clandestino de Detención desaparece y organismos analizan hacer una denuncia
Eduardo Chiche Maschio, ex encargado
de la Dirección de Derechos humanos de la Municipalidad de Concordia, indicó
esta noche que personas desconocidas se llevaron el cartel que señalizaban el
Regimiento de Caballería de Tiradores Blindado 6 “Blandengues”, en la
intersección de calles Arruabarrena y Belgrano, como centro clandestino de
detención y tortura, en el marco del plan sistemático de terror y exterminio
ejecutado por la última dictadura Cívico-Militar (1976-1983). El letrero había
quedado maltrecho tras la tormenta fuerte ocurrida a fines de diciembre pasado.
“Me llegaron fotos del cartel que estaba como acostado”, dijo a DIARIOJUNIO.
Maschio se reunió con la directora de Derechos Humanos actual de la municipalidad, Silvina Perillo para que lo vuelvan a colocar. “Ella quedó en contactarse con los talleres para que lo arreglen y lo vuelvan a colocar pero unos días después le avisaron que no estaba más”, dijo. De inmediato, pensaron que desde una cuadrilla municipal se lo habían llevado pero el letrero no está en el Corralón ni en otra dependencia municipal. El hecho generó inquietud en los organismos de derechos humanos integradas por familiares de personas detenidas y desaparecidas que se reunieron por este tema.
De hecho, indicó que le llegaron versiones de que “dos o tres tipos” lo habían cargado en una Ford Roja. Luego se comprobó, a diferencia de lo pensado en primera instancia, que no era personal municipal. Y llegó a la conclusión que se lo llevaron pero se desconoce con qué fines. “Estaba hecho de primera”, indicó, por lo que no se descarta que se lo hayan llevado personas que andan buscando elementos sueltos en la calle. “Puede ser eso pero son especulaciones”, dijo.
Más adelante, Maschio dijo que quienes lo llevaron debieron trabajar bastante porque el cartel no estaba suelto sino que torcido pero amurado. Luego añadió que esperará a que se optimice la búsqueda del cartel. Pero, en caso de no ser encontrado, procederán a realizar una denuncia en la Justicia Federal. “Es un cartel dispuesto por ley nacional”, dijo.
El 9 de diciembre de 2021, la entonces ministra de Gobierno y Justicia, Rosario Romero, presidió el acto de señalización como Sitio de Memoria del Regimiento de Concordia, junto al ex secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, y el intendente de ese momento, Alfredo Francolini.

“Son estas las historias que tenemos que contar porque terminan rescatando el valor de la Democracia, sancionando todo tipo de dictadura y especialmente recordando a aquellos que perdieron la vida o que estuvieron encarcelados y sufrieron las consecuencias de la dictadura militar”, sostuvo ese día la ex titular de la cartera de Gobierno y Justicia durante el acto de señalización en el predio del Ejército Argentino.
Por último, la posibilidad de ser repuesto es compleja ya que el gobierno nacional no es el mismo y la orientación ideológica de la administración nacional actual está en las antípodas, con una vicepresidente como Victoria Villarruel que niega el terrorismo de estado, será una tarea larga. No obstante, Maschio dijo que van a realizar el máximo esfuerzo para recuperarlo y volver a ponerlo en el lugar donde estaba.
Fuente:DiarioJunio
El cura hijo de un represor que ronda a Villarruel y al posible embajador en el Vaticano.
Javier Olivera Ravasi reza con un rosario hecho con balas
El cura hijo de un represor que ronda a Villarruel y al posible embajador en el Vaticano
El religioso, que tiene un rosario hecho con balas, acompañó el trabajo de la vicepresidenta en la organización que busca reinstalar la teoría de los dos demonios. La historia de su padre, "El Carnicero", experto en fugarse cuando lo reclama la ley. La interna entre lefebvrismo y los heterodoxos en la Iglesia Católica.
Tras nombrar como secretario de Culto al ex diputado del PRO Fernando Sánchez --quien tuvo que pedir disculpas al papa Francisco antes de empezar su gestión--, un sector del Gobierno analiza nombrar como embajadorante el Vaticano al empresario de la construcción Jorge O´Reilly. Cerca de él orbita Javier Olivera Ravasi, capellán de una parroquia en un barrio privado de zona norte, cercano a la vicepresidenta Victoria Villarruel e hijo del represor condenado por delitos de lesa humanidad Jorge Antonio Olivera, un experto en fufarse de la justicia premiado con prisión domiciliaria. Olivera Ravasi, lejos de condenar el pasado de su padre, es un militante de la libertad para los genocidas.
"A Victoria la conozco hace veinte años por el trabajo que está haciendo en el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV), pero no soy su sacerdote”, se despegó Olivera Ravasi, en una entrevista ofrecida al diario Perfil en noviembre pasado, cuando el rumor de su cercanía con Villarruel ya incomodaba a miembros de la Iglesia argentina y al Vaticano.
Es que el sacerdote --que oficia sus misas en la parroquia "San Juan de la Luz" en el barrio privado "San Benito", donde tiene un rosario hecho con balas-- se formó en el Instituto Verbo Encarnado y en la Fraternidad San Pío X, vinculada al lefebvrismo, una línea dentro del catolicismo que se opuso al Concilio Vaticano II de la década de 1960, un reforma heterodoxa emparentada con el cambio que Francisco trajo tras el papado de Ratzinger. Las recientes disculpas del secretario de Culto también tuvieron que ver con las críticas a Francisco por su heterodoxia.
Villarruel también es vinculada a esa línea de pensamiento dentro del catolicismo, aunque se la intenta separar. Pero en lo que coinciden sin ocultarlo Olivera Ravasi y la vicepresidenta es en la defensa a los militares que llevaron adelante los crímenes de lesa humanidad de la última dictadura militar. El 24 de marzo 2021, el parroco entrevistó a Villarruel, quien aún no había sido elegida como diputada. La entrevista fue titulada: "Día de la memoria, ¿hemipléjia?". Burlándose de la enfermedad que genera una parálisis completa o de la mitad del cuerpo; una metáfora retorcida del reclamo de "memoria completa", que ambos militan.
La entrevista fue para el canal de Youtube "Que no te la cuenten", que fue creado por Olivera Ravasi para combatir la "falsificación de la realidad", como reza el cintillo de la página web que lleva el mismo nombre. Cuando asumió Milei, Ravasi compartió en ese sitio web una columna que hablaba de una "oportunidad dorada" y que, en palabras similares a las que Milei uso ayer en Davos, sostiene cosas como que "la universidad libra hoy una cruzada contra Occidente", además de criticar la Educación Sexual Integral, el aborto, la producción cultural que refleja la diversidad sexual.
Ese pensamiento es recurrente en los videos que Olivera Ravasi sube a su canal de Youtube. Según recupera el medio Data Clave, en uno de esos monólogos, el sacerdote contó que en su juventud intentó seguir la carrera de psicología en la UBA, pero la abandonó por la línea "de izquierda", luego intentó con sociología y volvió a desistir porque "el adoctrinamiento izquierdista que proponían sus profesores le causó repulsión". Finalmente estudió y se recibió de abogado, como su padre. El represor Jorge Olivera llegó a representar a Guillermo Suárez Mason y al nazi Erich Priebke.
Según Olivera Ravasi señaló en aquella entrevista con Perfil, conoció personalmente a Villarruel en aquel 2021, cuando ella asistió a su parroquia de barrio privado al bautismo del hijo de una amiga. Pero la vida de ambos estaba unida desde antes por la escuela militar de sus padres. Según contó el sacerdote, el padre de la vicepresidenta Eduardo Marcelo Villarruel y el suyo fueron compañeros en el Colegio Militar, cuando eran cadetes. "El padre de Victoria era un poquito mayor que el mío y yo conocía los comentarios de la familia Villarruel".
La relación entre ambos continuó y el sacerdote convocó desde sus redes sociales --en las que es activo y reactivo-- a participar del acto que Villarruel organizó en septiembre pasado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires de "Homenaje a las víctimas del terrorismo". "A seguir dando batalla aunque sigan ladrando los enemigos amigos de la memoria hemipléjica", celebró en aquel posteo para convocar al acto de la futura vicepresidenta.
Hijo orgulloso de un represor de la dictadura militar
"Mi padre está detenido por haber luchado en la década del ‘70 y hace 15 años que está preso. Es algo público y yo lo he visitado en la cárcel. Para mí es una cruz familiar", le dijo Olivera Ravassi al diario La Nación, reivindicando la represión ilegal de la dictadura como una "lucha". Olivera es hoy uno de los tantos represores que goza del beneficio de prisión domiciliaria. Después de estudiar en el Colegio Militar con el padre de la actual vicepresidenta, Jorge Olivera fue destinado primero a Junín de los Andes y luego trasladado, en 1975, a San Juan.
En la provincia cuyana fue jefe de Inteligencia del Regimiento de Infantería de Montaña. Allí conoció y se casó con la psicóloga Marta Ravasi y participó de la represión ilegal en la provincia hasta fines de 1977. En septiembre de 77 nació Javier. El apodo que Olivera se ganó en los centros clandestinos de detención fue el de "El Carnicero". La causa por la que fue acusado y detenido, por primera vez, en Italia en el 2000 fue la desaparición de modelo franco-argentina Mari-Anne Erize, una joven que militaba junto al padre Carlos Mujica.
Pero escapar de aquella detención en Italia, Olivera presentó un certificado de defunción falso de la joven desaparecida. Arribado a la Argentina, dijo que en el país "no hubo represión" en la década de 1970 y que "no conocía a esa chica". Con el fin de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, en 2007, la Justicia Federal de San Juan ordenó su captura.
Tardaron más de un año en encontrarlo, pero la Policía Federal lo halló caminando por Vicente López. Fue condenado a prisión perpetua. Después de la condena, logró que lo trasladaran del penal de Chimbas a Marcos Paz y que le dieran autorización para ir a una consulta al Hospital Militar Central con su consorte de causa, Gustavo de Marchi.
La consulta había sido gestionada por la esposa de Olivera, psicóloga con grado militar. Desde allí se fugaron. A Olivera recién lo recapturaron en 2017. Fue por una investigación del fiscal Franco Picardi, que logró ubicarlo a través de escuchas telefónicas. Lo encontraron escondido en el baúl de un auto de su familia en San Isidro.
A pesar de las condenas y los repetidos intento de fuga, Olivera consiguió en julio del año pasado que los camaristas Juan Carlos Gemignani y Daniel Petrone le restituyeran la prisión domiciliaria. La madre de Javier Olivera, Marta Ravasi no solo ayudó a su marido a fugarse repetidas veces de la Justicia sino que continúa militando por la libertad de los represores. Fue una de las firmantes de la carta que Cecilia Pando publicó para exigirle a Villaruel que cumpla con sus promesas de campaña.
En esa carta, Pando y la madre de Javier Olivera se encargan de repetir mentiras como largas prisiones preventivas y rechazos de domiciliarias a represores con 100 años. El propio Jorge Olivera es un caso testigo de las falsedades expresadas. También el último informe de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad del Ministerio Público Fiscal, que indica que solo 96 de los 674 genocidas detenidos por su responsabilidad en los horrores de la última dictadura cumple encierro en cárceles comunes.
10 de enero de 2024
La jueza argentina Servini intenta de nuevo procesar a Martín Villa y pide datos a España sobre la represión franquista.
La jueza argentina Servini
intenta de nuevo procesar a Martín Villa y pide datos a España sobre la
represión franquista
También
pide información a la Audiencia Nacional sobre el caso de Arturo Ruiz,
asesinado en 1977 por la organización terrorista de extrema derecha Triple A.
Concentración en contra del exministro del Interior Rodolfo Martín Villa, que ha protagonizado un desayuno informativo de Fórum Europa, en el Hotel Four Seasons, a 17 de enero de 2022, en Madrid
MADRID
ANA MARÍA PASCUAL@ANMARIAPASCUAL
La jueza argentina María Servini
de Cubría, titular del Juzgado Federal 1 de
Buenos Aires, trata de apuntalar el contexto de crímenes de lesa
humanidad que se produjo en España entre 1976 y 1978 contra la
disidencia política para poder procesar al exministro franquista Rodolfo Martín Villa,
imputado en la causa de los crímenes del franquismo que la magistrada
argentina, de 87 años, inició en 2010.
Para afianzar su tesis sobre ese
contexto de lesa humanidad, Servini ha vuelto a enviar a España la comisión rogatoria que ya solicitó en marzo de
2022, con cuestiones relacionadas con la represión policial de las
manifestaciones a favor de la amnistía de los presos
políticos y también de las que apoyaban las huelgas, que fueron los escenarios donde más asesinatos
se produjeron por parte de las fuerzas de orden público en los años de la transición.
La jueza Servini insiste en la urgencia
de que España dé cumplimiento a su requerimiento, en base al Tratado de Extradición y Asistencia Judicial en Materia Penal
entre Argentina y España. Pero el Estado español
hace oídos sordos.
En concreto, Servini pide al Estado
español información sobre las instrucciones de las autoridades, entre ellas,
las firmadas por Martín Villa como ministro de Relaciones
Sindicales (1976) y de Gobernación o Interior (1978),
sobre cómo disolver las manifestaciones. Y solicita todas las medidas
gubernamentales entre 1976 y 1978 para combatir o contener las acciones de
grupos de ultraderecha contra sectores de la población que se manifestaban a favor de la
amnistía.
Martín Villa sigue imputado
El exministro Martín Villa continúa
imputado en la causa argentina por 12 homicidios agravados en un contexto de
crímenes contra la humanidad. El intento de Servini para que el dirigente
franquista fuera juzgado por cuatro de aquellos asesinatos fue parado en
diciembre de 2021 por la Cámara de Apelaciones, que revocó el auto de
procesamiento de la jueza Servini. Consideró esa instancia judicial superior
que no estaba demostrado que aquellas cuatro muertes fueran en realidad crímenes de lesa humanidad y le pedía a la jueza
que profundizara más en los hechos objeto de investigación.
Y es lo que trata de hacer María Servini; apuntalar que aquellos crímenes
formaron parte de un ataque sistemático contra parte de la población civil.
Para ello, solicita a España cuestiones como el número de procesos judiciales
celebrados contra ultraderechistas por muertes o lesiones graves a
manifestantes o el texto de un manual que manejaba la Policía donde se
indicaba que "la represión no alcanza su fin si era blanda, se debe actuar
dura y enérgicamente empleando desde la carga con la defensa hasta el fuego con
toda clase de armas".
El asesinato de Arturo Ruiz
Uno de los doce crímenes que la jueza
atribuye a la responsabilidad de Martín Villa es el de Arturo Ruiz, asesinado en enero de 1977, con 19 años,
por la Triple A, una organización armada de extrema derecha
vinculada al aparato del Estado. Durante una manifestación en Madrid a favor de
la amnistía de los presos políticos, el joven recibió un disparo por la
espalda de manos de Ignacio Fernández Guaza,
miembro de los Guerrilleros de Cristo Rey, grupo
paramilitar de extrema derecha hermanado con la Triple A. Ambas organizaciones
recibieron apoyo económico y logístico del Aparato del Estado.
Fernández Guaza huyó de España tras el
asesinato con la ayuda de sectores de la Guardia Civil y
nunca fue juzgado. De hecho, en el año 2000 la Audiencia
Nacional sobreseyó la causa para el prófugo por prescripción.
La jueza pide información a la
Audiencia Nacional sobre si el caso puede reabrirse en España o está cerrada la
vía por prescripción, como sentenció
la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional el pasado mes de septiembre,
en un polémico auto donde afirma que no está probada la relación entre el
asesinato de Arturo Ruiz y la dictadura franquista. Los hermanos de Arturo Ruiz
han presentado un recurso contra ese auto.
Localizado el asesino
Existen nuevas pistas sobre el
asesinato de Arturo Ruiz y la jueza quiere saber si van a investigarse en
España o, por el contrario, ella podría incluirlas en la investigación contra
Martín Villa. Ignacio Fernández Guaza fue
localizado en Argentina. El 31 de marzo de 2023 uno de los abogados de la
'querella argentina' aportó al juzgado de Servini imágenes e información
sobre la vida actual del asesino prófugo de Arturo Ruiz. Meses después, el
diario El País logró entrevistarse con él.
De momento, la jueza argentina ha
ordenado investigar a Fernández Guaza, de 76 años, por documentación falsa, ya que vive con una identidad
falsa en Argentina.
En España, a falta de conocer el
resultado del recurso de los hermanos de Arturo Ruiz, la Fiscalía de Derechos
Humanos y Memoria Democrática, dirigida por Dolores Delgado, se ha
puesto de su lado y ha abierto un expediente de seguimiento del caso para
estudiarlo.
Fuente:Publico





