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12 de septiembre de 2021

EL VESUBIO: Hubo una inspeccion ocular en donde funciono el CCD.

Hubo una inspeccion ocular en donde funciono el CCD
El viernes 10 de septiembre de 2021, participamos como sobrevivientes de la inspección ocular al predio donde funcionó el CCDTyE Vesubio. Dicha inspección se realizó en el marco del debate oral del tramo 3 de Vesubio, donde se investigan los crímenes contra la humanidad perpetrados en este CCDTyE ubicado en el Camino de Cintura y Richieri.
Estuvieron presentes les jueces del TOF 4 que llevan adelante este juicio; el Ministerio Público Fiscal, abogados de la querella y de la defensa como así también funcionarios de la SDH Nación, Sitios de memoria PBA y del Mercado Central.
En la misma además de relatar la disposición física del espacio, se narró el accionar dentro de este centro donde se cometieron torturas y asesinatos.
Insistimos en la importancia de que allí funcione un espacio de memoria que guarde los nombres y las historias de les compañeres allí desaparecides con el objetivo de rescatar sus sueños, su compromiso y sus luchas.
Aclaramos que nuestra propuesta no es convertirlo en un museo sino en un lugar de construcción y transmisión plural, abierto a charlas y debates con la comunidad. Pensamos que así podremos aportar al Nunca más y a una sociedad comprometida con Memoria, Verdad, Justicia. Ahora y Siempre!!






Fuente:ComisionElVesubioyPuente12-FB

4 de octubre de 2017

ELEVACIÓN A JUICIO POR CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD EN EL VESUBIO.

El Vesubio: Noticias judiciales 
3 octubre, 2017
El juez Daniel Rafecas resolvió elevar a juicio oral una causa por crímenes de lesa humanidad llevada a cabo dentro de las inmediaciones de “El Vesubio” por parte del Primer Cuerpo del Ejército.
“El Vesubio” fue un centro clandestino de detención utilizado por el Ejército para cometer crímenes de lesa humanidad, entre ellos privación ilegítima de la libertad seguidas de secuestros, torturas y múltiples homicidios, entre otras.
Este centro clandestino estaba ubicado en la localidad de Ciudad Evita, partido de La Matanza, cerca del cruce de Camino de Cintura con la Autopista Riccheri, en un terreno del Servicio Penitenciario Federal.
Comenzó a funcionar antes del golpe de Estado en 1975, siendo utilizada por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina, grupo terrorista con base peronista, policial federal, y de fuerzas armadas argentinas, responsables de la desaparición y muerte de  más de 700 personas), y dejó de funcionar en 1978.
Lo que aquí se resuelve es la elevación a juicio oral y público del llamado “tercer tramo” de la causa por los cientos de crímenes cometidos en aquel  centro de detención.
Este tramo es dirigido a 10 imputados, algunos de ellos mencionados con posterioridad, y los puntuales delitos que se imputan son privación ilegítima de la libertad y aplicación de torturas a 370 personas que estuvieron secuestradas en “El Vesubio”, la muerte de dos de los desaparecidos consecuencia de torturas infligidas sobre ellos, y homicidio en grado de participación necesaria de 50 personas.
El siguiente paso entonces será la efectiva realización del juicio oral y público a los 10 imputados por parte del Tribunal Oral Federal Nº4. Este juicio tendrá una doble finalidad; por un lado individualizar y condenar a los responsables, y por el otro, siempre se encuentra presente como finalidad fundamental la búsqueda de la verdad y la justicia.
Dentro de la nómina de los imputados, el juez Rafecas dispuso la elevación a juicio para Eduardo David Lugo, Adjuntor Principal del Servicio Penitenciario Federal; Roberto Aguirre alias “Aguilar”, subayudante del Servicio Penitenciario; Olegario Domínguez alias “Kawasaki”, y Milcíades Luis Losa alias “Kolinos”, ambos ayudantes de quinta; Florencio Goncesky alias “Garrincha”, subayudante; y Hugo Rodriguez alias “Techo”, Oficial Adjutor.
Esta resolución también se extendió a 4 militares: Humberto Eduardo Cubas (teniente), Oscar Alberto Pirchio (Cabo), Serapio E. del Río (teniente 1ºde inteligencia) y David Cabrera Rojo (coronel).
Uno de los métodos utilizados por el Primer Cuerpo del Ejército para llevar a cabo su labor de asesinar y torturar a las víctimas, eran los conocidos “traslados-homicidios”. Este método consistía en juntar a algunas víctimas y, haciéndoles creer que serían llevados a un lugar mejor para vivir, e incluso que serían liberadas, en realidad las trasladaban para materializar su muerte ya premeditada.
Entre las víctimas de “El Vesubio”, se encuentran desaparecidos escritores y guionistas como Haroldo Conti y Héctor Oesteheld; y el director de cine Raymundo Gleyser.
Las imputaciones están enfocadas en determinados operativos ilegales que tenían por finalidad llevar a cabo los crímenes de lesa humanidad anteriormente mencionados, y una destacada operación fue la ocurrida en 1977 en donde militares del Regimiento de Infantería 3 de La Tablada, intentaron capturar a Mario Rubén Arrosagaray, quien logró escapar y exiliarse hacia Europa, donde termino sus días, pero no así su mujer, que se encuentra desaparecida.
Por este operativo en particular mencionado, entre muchos otros que son tenidos en cuenta, el juez Rafecas dispuso el procesamiento del Capitán Ernesto Virrarruel, Jefe de Inteligencia del Regimiento de La Tablada, impulsor del operativo, pero fue declarado incapaz por lo tanto no tendrá consecuencias jurídicas, y también se están investigando e identificando a captores, tenientes y oficiales del regimiento de infantería 6ª de Mercedes. 
Fuente:DiarioNCO

27 de abril de 2017

EL VESUBIO: CONFIRMAN CONDENAS A REPRESORES.

26 de abril de 2017
El Vesubio: confirman condenas a represores 
La Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas impuestas a cuatro represores que actuaron en el centro clandestino de detención conocido como el El Vesubio, que funcionó entre 1976 y 1978 en Ciudad Evita, La Matanza.

Las condenas a prisión perpetua para los procesados Néstor Cendón, Federico Minicucci, Gustavo Cacivio y Jorge Crespi fueron validadas por la Sala IV del máximo tribunal penal, que rechazó una serie de recursos interpuestos por sus defensas.

En el juicio oral y público del Vesubio se ventilaron 203 casos de secuestros, torturas, violaciones y homicidios, entre ellos los del historietista Héctor Oesterheld, el escritor Haroldo Conti y el cineasta Raymundo Gleyzer.

El debate público estuvo a cargo del Tribunal Oral Federal 4 que, a la hora de dictar las condenas, consideró además dos casos de violación a secuestradas que también fueron confirmados por Casación.

La sala integrada por los jueces Gustavo Hornos, Mariano Hernán Borinsky y Juan Carlos Gemignani confirmó las condenas por los hechos sometidos a juicio calificados como constitutivos de los delitos de homicidio calificado, violación, privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos agravados.

Los jueces Borinsky y Hornos, por mayoría, convalidaron además la ampliación de la acusación fiscal y de las partes querellantes por los delitos de índole sexual sufridos por algunas de las víctimas.

Los delitos juzgados de cometieron en el centro clandestino de detención conocido como en "El Vesubio" que funcionó desde abril de 1976 hasta el mes de octubre de 1978 bajo la órbita del personal de inteligencia del Primer Cuerpo del Ejército Argentino.

En el caso se analizó la responsabilidad del personal del Ejército Argentino y del Servicio Penitenciario Federal.
Fuente:DiarioPopular

19 de diciembre de 2014

CONDENAS A CADENA PERPETUA A LOS REPRESORES DE EL VESUBIO.

Condenas de cadena perpetua para los represores de El Vesubio
El tribunal mantuvo las condiciones de detención para todos los condenados. Cacivio y Cendón permanecerán en la cárcel de Marcos Paz, mientras que Minicucci y Crespi mantendrán sus prisiones domiciliarias.

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Infojus- Los cuatro acusados por los crímenes de El Vesubio -Federico Minicucci, Jorge Raúl Crespi, Néstor Norberto Cendón y Gustavo Adolfo Cacivio (alias “El Francés”)-, se retiraron de los tribunales de Comodoro Py con una nueva condena a prisión perpetua sobre sus espaldas. El presidente del TOF 4, Néstor Costabel, había leído el veredicto que los sentenció por privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos, homicidios y violaciones.

El Ministerio Público Fiscal y las querellas del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) y de Justicia Ya!, habían pedido la ampliación de la imputación por estos dos últimos. Durante la lectura de la sentencia, el público celebró que las condenas incluyeran esa ampliación.

El tribunal mantuvo las condiciones de detención para todos los condenados. Cacivio y Cendón permanecerán en la cárcel de Marcos Paz, mientras que Minicucci y Crespi mantendrán sus prisiones domiciliarias. “Es algo mágico, pero se debe a la unión del pueblo y a la lucha tenaz por la verdad y por la justicia”, celebró ante Infojus Noticias Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo, en la vereda de los tribunales.

Cuatro perpetuas y mismas condiciones de detención

La lectura comenzó puntual, a las 13:30. La sala Amia del primer subsuelo de Comodoro Py estaba repleta. Los policías federales que custodiaban el lugar debieron habilitar el espacio del pullman, en el piso de arriba. Sobrevivientes y familiares –unos 150 en total- llevaban en su mano una rosa con una tarjeta: recordaba a un desaparecido del centro clandestino El Vesubio.
Fuente:TelediarioDigital






18/12/2014

El Tribunal rechazó planteos de prescripción de la causa por tratarse de delitos de lesa humanidad y también desestimó los de "cosa juzgada", y las condenas coincidieron con los pedidos de la fiscalía y la querella, que también habían solicitado penas de prisión perpetua. Además Cendón y Crespi fueron encontrados culpables de "violación" en dos oportunidades contra las secuestradas Marta Goldberg y Laura Katz. En este sentido, los fundamentos del veredicto se conocerán el 26 de marzo del año próximo.

Durante la sentencia estuvieron presentes sobrevivientes de "El Vesubio", representantes de la CTA La Matanza, el SUTEBA, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), entre tantos otros aquellos que aportan diariamente a la construcción de la Memoria, en particular en las escuelas.

En ese sentido, Paulino Guarido, Secretario General de CTA La Matanza, dijo: "Esta sentencia nos atraviesa una mezcla rara de mucho dolor y de una inmensa alegría por la justicia. Más con los fallos de perpetua para todos los genocidas. Nos enorgullece como Trabajadores de la Educación, como organización gremial y como pueblo. En este marco, destacó el valor de los testimonios de los compañeros que vinieron a declarar y también la presencia y participación del pueblo matanzero en estas audiencias, que fue representado por alumnos y docentes del distrito".

Por su parte, Silvia Zustovich, miembro del equipo de Derechos Humanos de SUTEBA, sostuvo: "Pudimos lograr el objetivo de llevar el juicio de "El Vesubio" a las aulas de las escuelas de nivel inicial, primarias y secundarias de La Matanza. Y esto termina hoy con una sentencia que es ejemplar porque ponen un punto y aparte en lo que es el juzgamiento en democracia a los militares genocidas torturadores que produjeron todo el dolor que vivió nuestro país y que hoy está siendo reivindicado por estos juicios y la lucha popular. Esa lucha popular que nosotros como SUTEBA sostenemos y queremos profundizar con compromiso en cada una de las escuelas".

Los juzgó un tribunal, los condenamos todos.








Fuente:SUTEBA




18-12-2014
Sentencia 
Mantuvieron las condiciones de detención
Sentencia El Vesubio: "Es una gran alegría, salió lo que pedimos"
Tres militares y un penitenciario fueron condenados a prisión perpetua. Las querellas celebraron la ampliación de las condenas por los delitos sexuales y homicidios. “Mañana hay que empezar de nuevo, queda la tercera parte del juicio”, dijo Watts, un testigo cruclal.
Por: Laureano Barrera
Facundo Nívolo
Los cuatro acusados por los crímenes de El Vesubio -Federico Minicucci, Jorge Raúl Crespi, Néstor Norberto Cendón y Gustavo Adolfo Cacivio (alias “El Francés”)-, se retiraron de los tribunales de Comodoro Py con una nueva condena a prisión perpetua sobre sus espaldas. El presidente del TOF 4, Néstor Costabel, había leído el veredicto que los sentenció por privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos, homicidios y violaciones. El Ministerio Público Fiscal y las querellas del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) y de Justicia Ya!, habían pedido la ampliación de la imputación por estos dos últimos. Durante la lectura de la sentencia, el público celebró que las condenas incluyeran esa ampliación.

El tribunal mantuvo las condiciones de detención para todos los condenados. Cacivio y Cendón permanecerán en la cárcel de Marcos Paz, mientras que Minicucci y Crespi mantendrán sus prisiones domiciliarias. “Es algo mágico, pero se debe a la unión del pueblo y a la lucha tenaz por la verdad y por la justicia”, celebró ante Infojus Noticias Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo, en la vereda de los tribunales.

Cuatro perpetuas y mismas condiciones de detención
La lectura comenzó puntual, a las 13:30. La sala Amia del primer subsuelo de Comodoro Py estaba repleta. Los policías federales que custodiaban el lugar debieron habilitar el espacio del pullman, en el piso de arriba. Sobrevivientes y familiares –unos 150 en total- llevaban en su mano una rosa con una tarjeta: recordaba a un desaparecido del centro clandestino El Vesubio.

Cuando los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández tomaron asiento, la gente no había terminado de acomodarse.  Sin preámbulos, el presidente del tribunal empezó a leer la parte resolutiva de la sentencia. La primera condena fue el ex penitenciario Néstor Cendón: prisión perpetua como coautor penalmente responsable de 203 casos de privación ilegítima de la libertad (PIL), agravada por violencia y amenazas, en concurso con tormentos para los 203 casos agravados, por ser las víctimas perseguidos políticos. A todo esto se sumaron el homicidio calificado en 26 oportunidades y la violación a Marta Golberg y Laura Katz.

Afuera, detrás del vidrio, los familiares y sobrevivientes estallaron en un aplauso eufórico. El presidente del jurado tuvo que pedir silencio para seguir con la lectura. De una fila a la otra de sillas, se palmeaban los hombros y levantaban las fotos impresas en blanco y negro para que todo el mundo las viera. Otros, en cambio, miraban hacia el frente, en silencio, los ojos llenos de lágrimas. Muchos de ellos se conocen: sobrevivieron a la misma tragedia.

La lectura continuó sin más interrupciones. Los delitos para el resto de los imputados fueron idénticos, con los mismos agravantes, aunque la cantidad de casos varió. Al militar retirado Federico Minicucci, se lo condenó por 85 privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos en las 85 oportunidades, en concurso real con el delito de homicidio por 21 casos. En su caso, no se lo condenó por abusos sexuales. A Jorge Crespi le correspondieron las privaciones ilegítimas de la libertad en 101 oportunidades, tormentos agravados en las 101 oportunidades, dos homicidios calificados y los dos casos de violación.

Cacivio –que se ganó el aplauso más efusivo del público cuando dictaron su cárcel perpetua-, fue condenado por 100 casos de PIL con tormentos, dos homicidios calificados en concurso real con la violación en los mismos dos casos.

Respecto de las condiciones de detención, el fallo ordena que se mantengan tal cual estaban antes del juicio: Crespi y Minicucci en sus casas –por afecciones de salud y por la edad- y Cacivio y Cendón en el penal de Marcos Paz. “Es un fallo importante, donde se condenó a perpetua a todos los imputados, pero no se hizo lugar a la revocación de las domiciliarias ni al pedido de que se los condene por Genocidio”, dijo afuera del recinto Mariano Delli Quadri, integrante de la querella de Justicia Ya! Junto a Liliana Alaniz. Lo escuchaban unos 100 militantes de partidos de izquierda, que seguían el veredicto desde la calle.

Lo que sigue: investigar la responsabilidad civil
El Vesubio" fue un centro clandestino que operó al menos entre abril de 1976 y fines de 1978 en la intersección de la Autopista Ricchieri y Camino de Cintura, en la localidad de La Matanza, provincia de Buenos Aires. Operacionalmente, tenía conexiones fluidas con otros “chupaderos”. La subzona 11 se dividía en seis áreas (de la 111 a la 116). El Vesubio funcionaba en el área 114, pero el manejo directo estaba a cargo de la Central de Reunión de Inteligencia (CRI) de la Tablada, en el área 112. Por ese lugar pasaron, se calcula, unos 1.500 detenidos-desaparecidos.

"La condena a prisión perpetua de los responsables de los graves crímenes cometidos en el 'El Vesubio' es otro paso importante en el avance de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia. Haroldo Conti, Raymundo Gleyzer y Héctor Oesterheld, tres grandes intelectuales argentinos, estuvieron secuestrados junto a otros centenares de argentinos. Aunque la acción de la Justicia no nos los devuelve, celebramos con júbilo esta reparación", expresó Eduardo Jozami, director nacional del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.

“Para el CELS es muy importante, porque se los condenó a prisión perpetua por todos los delitos que habían cometido. Y es muy importante que se los haya penado por los delitos que habíamos pedido en la ampliación: homicidio y violación”, dijo a Infojus Noticias Luz Palmas Zaldua, coordinadora del área de litigio del CELS, en una querella donde también actuaron Luciana Milver y Pablo Llonto. La abogada también resaltó el punto del veredicto que ordena extraer testimonios para que se investigue la responsabilidad civil.
“Pedimos que se investigue la intervención que tuvo Monseñor Emilio Grasselli, que ya tiene varias menciones en distintas causas judiciales, y a diferentes jueces del proceso que en su momento, ante la presentación de habeas corpus, no los tramitaron como lo debían hacer”, completó la letrada.

Jorge Watts, uno de los testigos cruciales del juicio, se fue de Comodoro Py acompañado por un grupo de familiares. Es una etapa cumplida. Salió completo, aunque falta mucho todavía. Pero salió por todo lo que pedimos”, dijo el querellante, con el humor contenido. “Falta mucho. Mañana hay que empezar de nuevo porque queda la tercera parte del juicio. Pero esto es una gran alegría”.
Fuente:Infojus

6 de diciembre de 2014

LESA HUMANIDAD-EL VESUBIO: SIGUIERON LOS ALEGATOS.

Sábado, 06 de diciembre de 2014 
Lesa humanidad: siguieron los alegatos en un por delitos en “El Vesubio”

El Tribunal Oral Federal N°4 de la Capital empezó a escuchar este jueves las exposiciones de las defensas. Se juzga a cuatro imputados, por los delitos de secuestro, tormentos y homicidio. Se reanuda el jueves próximo. CIJ TV transmite en vivo

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4 de la Capital reanudó este jueves las audiencias de alegatos en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en el centro clandestino de detención “El Vesubio”. CIJ TV transmitió en vivo.

En la audiencia, los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández comenzaron a escuchar las exposiciones de las defensas.

Cabe recordar que las querellas que intervienen en el proceso (la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación) así como también los representantes del Ministerio Público Fiscal solicitaron la pena de prisión perpetua para Gustavo Adolfo Cacivio, Néstor Norberto Cendón, Jorge Raúl Crespi y Federico Antonio Minicucci.

Se investigan los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio, en perjuicio de 204 víctimas.

Está previsto que el debate continúe el jueves próximo, a las 9.30.
Fuente:CIJ.Gov.ar

30 de noviembre de 2014

EL VESUBIO: CORONEL CACIVIO: "ACÁ YO SOY EL AMO y SEOR DE LA VIDA".

Coronel Cacivio: “Acá yo soy el amo y señor de la vida”
Abrumadores testimonios durante el alegato de la querella por los juicios de lesa humanidad perpetrados en el centro clandestino de detención El Vesubio

La Querella que agrupa a varias agrupaciones de derechos humanos, el jueves 20 de noviembre, acuso por delito de genocidio y pidió prisión perpetua para los imputados Gustavo “El Frances” Cacivio, Néstor “Castro” Cendón, Federico  Minicucci y Jorge Crespi  por 204 casos de detenidos desaparecidos que pasaron por el centro clandestino de detención y exterminio que se encontraba en Autopista Ricchieri y Camino de Cintura, conocido  como  El Vesubio.

El Vesubio  fue escenario de aberraciones inhumanas, que en un extraño y atroz modo justificaban su accionar en una especie de aleación que  fundía  una supuesta postura ideológica y con la exaltación por la fe cristiana sostenida en el antisemitismo, donde los abusos sexuales contra las jóvenes detenidas se desataban continuamente, representando una forma de exterminio en sí misma. Más allá de que el jefe del Vesubio, el coronel Cacivio, se mostrara en contra de este tipo de abuso “en este lugar no se viola, porque  en este lugar yo busco mantener la vida moral y cristiana. Mataría a quien te violo”, se lo oyó decir frente a una detenida, que había sido tan brutalmente violada que orinaba sangre.
Cacivio era apodado “El Frances” y fue la persona que decidía sobre la vida y la muerte en el Vesubio, era quien  afirmaba “acá yo soy el amo y señor de la vida, así que canta”. La acusación contempla 27 casos de homicidios y 11 casos de abusos sexuales.

Había que destruir por dentro, con la carne no bastaba, era necesario degradar hasta deshumanizar, agudizar la humillación hasta el quebranto, vulnerar todo lo que sea posible vulnerar, con desfigurar los rostros de las mujeres y cubrir de picana y  golpes los cuerpos no alcanzaba, los verdugos debían ir por mas…

“Ustedes son el demoño y por eso las vamos a castigar”, “judía hija de puta que elegís picana o violación?” la voz de la querella detonaba contra los oídos de los presentes. Los testimonios continuaron “si no hablas, va a venir el Oso que es especialista en violación”,

“trajeron una jaula con una rata, me la pusieron  en la panza y me dijeron que estaba hambrienta y que si no les daba  un nombre me la iban a meter por la vagina para que me coma por dentro”. Hubo un especial ensañamiento con las mujeres, que en muchos casos sofrieron embarazos y abortos forzados, la violencia sexual era una práctica habitual.
“Tenía 12 años, asecinaron a mi madre y me secuestraron. Cuando abusaron de mi estaba transitando mi segunda menstruación”

Los alegatos crudos, soltados por la querella, ocupaban el Salón de Usos Múltiples de los tribunales federales de Comodoro Py 2002, recordando la materialización del espanto perpetrado por el propio Estado Nacional en manos de una dictadura cívico  militar, que combatía eso que  llamaban “la subversión”, mediante tormentos que resultan muy difíciles de emparentar con su tan mentada fe cristiana.

La audiencia fue presenciada por Jorge Watts, sobreviviente del Vesubio, ex militante de Vanguardia Comunista y primer testigo de la querella en los primeros juicios del centro clandestino de detención de La Matanza, en 2010. “Esta es la segunda parte de los juicios del Vesubio y hay una tercera que está en instrucción a cargo del Juez Daniel Rafecas, ahí hay más identificados que aun no están detenidos” marco Watts, quien también afirmo que “ hasta ahora hemos condenado a casi 600 represores, lo que  es muy poco, porque en el país entre el 75 y el 83 funcionaron 600 centros clandestinos de detención, es decir, condenamos a menos de 1 por centro y según nuestras investigaciones hay 20.000 implicados en participación directa, entre fuerzas armadas y fuerzas de seguridad”.

El periplo atravesado por los ex detenidos, sus familiares y los organismos de derechos humanos sufrió numerosos vaivenes durante el transcurso de la democracia, desde los primeros juicios, durante 1983, pasando por las leyes obediencia debida, el punto final y la posterior reapertura de los juicios, a partir de 2003.
Fuente:KaosenlaRed

27 de noviembre de 2014

DELITOS EN EL VESUBIO: CONTINÚAN LOS ALEGATOS.

Jueves, 27 de noviembre de 2014 
Lesa humanidad: continúan los alegatos en un juicio por delitos en “El Vesubio”
El Tribunal Oral Federal N° 4 de la Capital tiene previsto seguir escuchando las exposiciones de las querellas. Son cuatro los imputados. Se investigan los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio. CIJ TV transmite en vivo
 
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4 de la Capital reanudará este jueves, desde las 10, las audiencias de alegatos en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en el centro clandestino de detención “El Vesubio”. CIJ TV transmite en vivo.

En la audiencia, los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández tienen previsto continuar escuchando las exposiciones de las querellas

En el proceso se juzga a Gustavo Adolfo Cacivio, Néstor Norberto Cendón, Jorge Raúl Crespi y Federico Antonio Minicucci.

Cabe recordar que los representantes del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, que actúan como parte querellante en la causa, solicitaron la pena de prisión perpetua para los cuatro imputados.

Se investigan los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio, en perjuicio de 204 víctimas.
Fuente:CIJ.Gob.ar

18 de noviembre de 2014

JUICIO EL VESUBIO: CONVOCATORIA A ACOMPAÑAR.

JUEVES 20 EN LA SALA AMIA DE COMODORO PY - 10 Hs. ALEGATO DE LA QUERELLA DE LA SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS/ 12 Hs. ALEGATO DE LA QUERELLA JUSTICIA YA!
Juicio a "El Vesubio": convocamos a acompañarnos
Nuestra querella ha sido punta de lanza en la solicitud de revocatoria de las prisiones domiciliarias que gozan de los genocidas y fue acompañada por la fiscalía en este planteo. 

Si bien este pedido no tuvo la aprobación del Tribunal Oral Federal N° 4, sí conseguimos que el Tribunal hiciera lugar a nuestro planteo de ampliación de la acusación. Al momento de ampliar la acusación contra los genocidas por 27 casos de homicidios y 11 casos de abusos sexuales. Con respecto a los delitos sexuales hemos solicitado se condene por la totalidad de los casos denunciados en el transcurso del juicio, evitando caer en meros tecnicismos que implican la revictimización de las víctimas al tener que afrontar un nuevo juicio. 

El TOF 4 hizo lugar a la totalidad de nuestros planteos y así estamos en condiciones de acusar por múltiples homicidios, delitos sexuales, torturas, privación ilegítima de la libertad, subsumidos todos ellos en el delito de genocidio y pedir la pena de prisión perpetua. La cantidad de represores que se están juzgando revela la fragmentación de estos juicios y el silencio estatal que, a 38 años de democracia y a más de diez de anulación de las leyes de impunidad, sigue sin abrir los archivos de la dictadura y descargando sobre organismos de derechos humanos y las víctimas la responsabilidad de aportar las pruebas que permitan conseguir la condena de los genocidas. La causa El Vesubio no encontrará aquí su final porque aún nos quedan genocidas que condenar, genocidas por descubrir, conocer los nombres de la totalidad de los compañeros que estuvieron cautivos allí y su destino. Reiteramos: La cita es este jueves 20 a las 10 horas en la Sala Amia de Comodoro Py 2002.
30000 compañeros detenidos desaparecidos ¡Presentes!
CONTACTOS DE PRENSA
Mariano Dellequadri 1532281131 CADEP Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos del Pueblo.

Guillermo Lorusso 1551798041 AEDD Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos
Envío:AgenciaParaLaLibertad

14 de noviembre de 2014

EL VESUBIO: EL CELS PIDIÓ CONDENAS A PERPETUA PARA CINCO REPRESORES.

13-11-2014
Lesa Humanidad
También solicitó investigar la responsabilidad del ex capellán Emilio Teodoro Grasselli
El Vesubio: el CELS pidió condenas a perpetua para cinco represores

Son Gustavo Cacivio, Néstor Cendón, Federico Minicucci, Jorge Crespi y Faustino Svencionis. Este último falleció antes de finalizar el juicio, pero se solicitó que la sentencia deje constancia de su responsabilidad en función del derecho a la verdad de las víctimas. El CELS integra una querella unificada con el abogado Pablo Llonto y el equipo jurídico KAOS.

Se presentó hoy el alegato de la querella ante el Tribunal Oral Federal N° 4 en el juicio donde se investigan los crímenes de lesa humanidad cometidos en perjuicio de 204 víctimas en El Vesubio. El centro clandestino de detención funcionó entre 1976 y 1978 y dependía del Primer Cuerpo del Ejército. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) integra una querella unificada con el abogado Pablo Llonto y el equipo jurídico KAOS.

El CELS pidió condenas a prisión perpetua, inhabilitación absoluta y perpetua para Gustavo Adolfo Cacivio, Néstor Norberto Cendón, Federico Antonio Minicucci, Jorge Raúl Crespi y Faustino José Svencionis. Este último falleció antes de finalizar el juicio, pero se solicitó que la sentencia deje constancia de su responsabilidad en función del derecho a la verdad de las víctimas.

Crespi, bajo el apodo de “Teco”, fue jefe de Inteligencia de la X Brigada, de la que dependía El Vesubio, y jefe de la CRI. Operó bajo la coordinación y supervisión del entonces Segundo Comandante y Jefe de Estado Mayor de la Brigada –el condenado Gamen–, y eventualmente fiscalizada por el Comandante –Sasiaíñ. Su segundo, el imputado Cacivio, fue el jefe del Vesubio.

Minicucci y Svencionis fueron Jefes de Área del Regimiento III General Belgrano con asiento en La Tablada. Sus funciones en el marco de la llamada “Lucha contra la subversión” formaban parte del esquema de descentralización operativa. Tenían el control y la responsabilidad directa e indelegable de las actividades que en el marco de esa pretendida lucha se llevaban a cabo dentro del ámbito territorial bajo su jurisdicción.

Cendón prestaba servicios en el Servicio Penitenciario Federal y fue nombrado Subayudante con funciones en la Dirección General del Cuerpo Penitenciario, y mantuvo ese cargo hasta el cierre del centro clandestino. Su alias era “Castro”.

El CELS también solicitó la investigación sobre la responsabilidad del ex capellán del Ejército Emilio Teodoro Grasselli. “La complicidad de la Iglesia Católica como institución y la referencia particular a la colaboración de algunos de sus miembros con la junta militar surge desde el propio informe de la CONADEP. Sin embargo, las innumerables referencias de las víctimas no tuvieron consecuencias en el plano judicial. En las audiencias abundaron las menciones a la actuación cómplice de Grasselli, que era secretario del vicario castrense Adolfo Tórtolo durante la dictadura. Conocía y formó parte del aparato ilegal montado por las Fuerzas Armadas. Recibía a los familiares, tenía información certera que no sólo no les brindaba sino que además extraía de ellos datos que facilitaba luego al régimen”, señaló el organismo.

También se solicitó que se investiguen los delitos contra la propiedad. De los relatos escuchados en el juicio surge que las casas de las víctimas fueron saqueadas, que en muchas oportunidades se quedaron con las propiedades, que pedían dinero a cambio de la liberación de los familiares (que finalmente no se producía).

Los delitos sexuales
Finalmente, el CELS pidió al Tribunal que se investigue a los jueces y fiscales que dieron una respuesta insuficiente o incluso cómplice con el accionar de la dictadura: ya sea con el rechazo sistemático de habeas corpus con cobro de costas para los familiares, el archivo masivo de denuncias por secuestro, robo y allanamiento ilegal o el procesamiento de prisioneros que denunciaron torturas y malos tratos que recibieron durante su detención ilegal. "Durante el debate decenas de relatos se refirieron a estas conductas. Los funcionarios judiciales que participaron en los delitos cometidos durante el terrorismo de Estado deben ser investigados de manera seria y exhaustiva", dijo el organismo.

Dentro de El Vesubio existió una continuidad delictiva entre las privaciones ilegales de la libertad, los tormentos y los homicidios calificados como hechos que constituyeron una “unidad de acción”. En la sentencia del primer juicio –que terminó en 2011 con condenas–  se dijo que “los homicidios eran la etapa final del plan prediseñado, que comenzaba con el secuestro y traslado a un centro clandestino”. La querella pidió la condena por homicidio en todos los casos donde se verificaron estas pautas. Hay casos donde, además, se comprobó la ejecución de víctimas dentro del centro clandestino.

En la sentencia de 2011, el Tribunal ordenó la extracción de testimonios por delitos sexuales. Si bien en este juicio la instrucción no imputó estos cargos, el CELS pidió para este la ampliación de la acusación. La violencia sexual es una particular forma de violencia independiente de la tortura y centrada en la condición de género de las víctimas. Los padecimientos de las mujeres se reflejaron en las violaciones concretas, en el trato a las  embarazadas, en el sadismo y el particular ensañamiento incluso en las golpizas por su condición de mujeres, los manoseos, la humillación verbal, entre otros tratos.

Otra de las particularidades de El Vesubio es la especial brutalidad ejercida en las torturas sobre los detenidos judíos. Lejos de formar parte de hechos aislados que pudieran atribuirse a excesos o actos discriminatorios individuales, se tradujo en constantes prácticas que provocaron especiales padecimientos hacia ellos.

La Central de Reunión de Información
Está probado el valor que la actividad de inteligencia tuvo en el desarrollo del plan clandestino de represión tanto por el testimonio de las víctimas como en las propias directivas del Ejército. El capturado era una fuente de información que debía ser aprovechada por el nivel de inteligencia, era a través de este canal que se determinaban los blancos, y sobre ellos luego se efectuaban interrogatorios bajo tormentos para obtener datos útiles que permitieran detectar a su vez nuevas víctimas, y así sucesivamente.

Esta actividad les permitía establecer lo que llamaban “nuevos blancos”, de modo tal que la Central de Reunión de Información (CRI) tenía la capacidad de disponer los supuestos “operativos antisubversivos”, previo reporte ante las autoridades de la subzona. Además colaboraba con la organización y la logística, afectando recursos materiales y humanos a los operativos de secuestro, y afectando personal para los interrogatorios –es decir que personal de la CRI se desempeñaba en El Vesubio. "Sabemos además que algunas víctimas que permanecieron alojadas allí también cumplieron cautiverio en dependencias de la CRI. Era también en la Central donde se decidía el destino final de los cautivos", concluyó el CELS.
Fuente:Infojus

13 de noviembre de 2014

FALLECIÓ UNO DE LOS CINCO IMPUTADOS EN EL JUICIO POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD COMETIDOS EN EL VESUBIO.

12.11.2014
Derechos Humanos
Falleció uno de los cinco imputados en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en El Vesubio

Se trata del ex coronel Faustino José Svencionis, quien estaba imputado junto a otros cuatro represores por 204 privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos y homicidios en el juicio oral y público del Tribunal Oral Federal 4.

En la etapa final del proceso, la fiscalía había pedido la pena de prisión perpetua en el marco de un "genocidio" para los cinco imputados, pero el deceso de Svencionis llegó antes que la sentencia.

Para la fiscalía, en El Vesubio se torturaba para "la obtención de información" y para ello se daba "rienda suelta al empleo de todos los medios en lo que se consideraban zonas candentes".

Svencionis gozaba de prisión domiciliaria y fue, junto a Federico Antonio Miniucci -otro de los imputados-, jefe del Regimiento III General Belgrano con asiento en La Tablada durante la dictadura cívico militar.

El Vesubio funcionaba bajo la jurisdicción del I Cuerpo de Ejército cuyo jefe era el General Guillermo Suárez Mason y se calcula que por ese centro clandestino de detención, ubicado en el cruce de la Autopista Richieri y Camino de Cintura, en el partido de La Matanza, pasaron mil quinientos detenidos-desaparecidos, entre ellos el cineasta Raymundo Gleyzer, el escritor Haroldo Conti y el el guionista y creador de la historieta "El Eternauta", Héctor Oesterheld. 
Fuente:Telam

12 de noviembre de 2014

"SE PUDO PROBAR QUE HAROLDO CONTI PASÓ POR EL VESUBIO".

martes, 11 de noviembre de 2014
"Se pudo probar que Haroldo Conti pasó por El Vesubio"
LA RETAGUARDIA

Lo aseguró la fiscal Gabriela Sosti en diálogo con el programa radial Oral Y Público. Sosti culminó el jueves su alegato en este segundo tramo de la causa Vesubio. Allí se juzga a cinco represores por los delitos de lesa humanidad cometidos contra 204 víctimas. La fiscal contó qué dijo en la audiencia y explicó por qué se detuvo especialmente en el caso del escritor Haroldo Conti. Por este sitio macabro también pasaron Raymundo Gleyzer y Héctor Oesterheld.

El juicio que comenzó el 13 de febrero de este año está ingresando en su última etapa. En su alegato, los representantes del Ministerio Público Fiscal, Alejandro Alagia y Gabriela Sosti, pidieron prisión perpetua para los cinco imputados en este tramo de la causa. Se trata del coronel Gustavo Adolfo Cacivio (jefe del centro clandestino), el ex agente penitenciario Néstor Norberto Cendón (que pertenecía al Batallón de Inteligencia 601 del Ejército); Federico Antonio Minicucci y Faustino José Svencionis (ex jefes de área militar); y Jorge Raúl Crespi (ex jefe de la Central de Reunión de Inteligencia, que funcionó en el regimiento de La Tablada). Además los fiscales solicitaron la revocación del arresto domiciliario con el que se encuentra beneficiado Minicucci.

Juzgando a las jefaturas

En diálogo con Oral y Público, la fiscal federal Gabriela Sosti afirmó que estos cinco imputados son apenas un emergente mínimo de lo que fue todo este sistema que todavía no se ha podido terminar de deconstruir: “es un sistema genocida, un proyecto genocida que se manejó a partir de la clandestinidad, por eso somos como arqueólogos trabajando a partir de la hermenéutica, tratando de deconstruir todo eso que sucedió. Lo que ocurre con todas estas causas es que se despliegan a partir de etapas, como si Vesubio hubiese tenido varios momentos, cuando en realidad Vesubio fue un tiempo en particular, la dinámica procesal de la justicia penal hace que haya como tramos Vesubio I, Vesubio II y eventualmente un Vesubio III. Este sería como el Vesubio II donde se juzgan otros represores que co-existieron con los que fueron condenados en el juicio anterior. Lo que logré intentar dar cuenta en este caso es que la instancia Vesubio tuvo que ver con una dinámica global, que no tenía que ver solamente con Vesubio sino con lo que fue la represión en la subzona 11, que incluyó otros centros clandestinos. Vesubio fue apenas un ejemplo de la represión de esa zona que tenía como objetivo destruir y aniquilar a la columna sur de Montoneros”.

Sobre la labor que debe llevar adelante la fiscalía al momento de alegar en un juicio que involucra una causa con tramos anteriores que ya han recibido sentencia, Sosti explicó: “en este juicio, por ejemplo, había que desplegar la misma cantidad de hechos, la misma plataforma fáctica, que en el juicio anterior fue probado. Pero la sentencia de Vesubio I no está firme, esta es una cuestión procesal con lo cual en la medida que una sentencia no esté firme uno tiene que volver a probar. Entonces eso técnicamente hay que volver a trabajarlo”.

De todos modos, la fiscal remarcó que lo que sucedió en este segundo tramo es que se dio otra dimensión simbólica en muchas cuestiones: “se trabajó sobre lo ya construido, sobre lo ya acreditado pero hubo otras cuestiones que acreditar, fundamentalmente la imputación de estos nuevos imputados que tiene una dimensión completamente diferente a los imputados en el juicio anterior, donde se condenaron a los guardias de Vesubio, a la gente que estaba todos los días dentro del centro clandestino controlando la situación de los secuestrados. En este caso, los cinco imputados tuvieron una función completamente diferente dentro del plan genocida, muy distinta al otro juicio, por eso es que este es un juicio muy diferente al anterior, con las mismas víctimas, algunos casos nuevos, pero con una imputación muy diferente porque eran jefes de área, jefes de inteligencia, jefes de centros clandestinos”.

El alegato como creación de sentido

Entre las 204 víctimas cuyos casos fueron elevados a juicio en este tramo, Sosti evocó especialmente el de Haroldo Conti durante su alegato: “en los inicios de los alegatos trato de dar cuenta de qué se trató el genocidio, hacia qué lugares apuntaron. El genocidio tuvo como designio fundamental modificar bases estructurales de la sociedad, económicas, morales, intelectuales, y cargaron contra todos, contra los militantes políticos pero también contra nuestros generadores de cultura. En Vesubio desaparecieron tres sujetos emblemáticos: (Héctor) Oesterheld, (Raymundo) Gleyzer y (Haroldo) Conti. En este juicio fue la primera vez que se pudo probar el caso de Conti dentro de Vesubio. Yo la verdad que no tengo mucha conciencia de cuál fue la repercusión de esto, de que Haroldo Conti fue un caso de Vesubio y quiénes fueron los que se hicieron cargo de la destrucción de lo que significaba Conti. Traté de dedicarme a intentar dar cuenta de quién era Haroldo Conti y de qué se trataba su desaparición. Los juicios orales suelen ser cámara de ecos, no sé qué función ha tenido este juicio, y qué trabajo pude haber hecho yo para que esto tuviera un eco social, porque no sé si mucha gente sabe quién era Haroldo Conti, qué significaba y por qué lo secuestraron. Cuando lo fueron a secuestrar a su casa, a Haroldo Conti le preguntaron por su novela ‘Mascaró, el cazador americano’, sería importante que alguien lo lea, si no lo leyeron, y vea de qué se trata esa novela. Así van a entender la lógica de la represión y a quién perseguían estos sujetos”.

Para Gabriela Sosti, el alegato no es solo un trabajo técnico penal, sino también un espacio de creación de sentido, por lo que -a pesar del tiempo acotado que tiene para explayarse en las audiencias- intenta dar cuenta allí no solo de lo que padeció el compañero secuestrado dentro de un centro clandestino: “todos sabemos que fueron torturados, pero trato de mostrar lo que fue su vida y el aporte que fue haciendo a su sociedad, militando, militando por amor, militando como militaban en ese tiempo, yo traté de dar cuenta de algo de lo que fue Haroldo Conti, no sé si eso puede ser importante para una condena, pero es importante que sea escuchado”.

Fuentes inagotables

Durante la entrevista con Oral y Público, Sosti adelantó que existen elementos para que próximamente se eleve a juicio oral un tercer tramo de la causa Vesubio: “lo que sucede en la etapa de instrucción de estos casos es que quedan demasiadas cosas afuera, y lo que sucede a veces en los juicios orales que tienen la virtud de la inmediación es que aparecen montones de elementos y es necesario que se extraigan testimonios y se investiguen en instrucción, con lo cual es una fuente inagotable. En esta etapa del juicio nos manejamos con 204 víctimas, pero hay muchas más y con el tiempo y a partir de la sucesión de estas causas lo que pasa es que la gente empieza a aportar sus datos, a dar testimonio y estos juicios en algún sentido son inagotables. No tienen plazos, con lo cual puede haber un tercer Vesubio, un cuarto… Por otro lado, esto puede ocurrir también en la medida en que se pueda deconstruir quiénes fueron los represores, porque lo que pasa es que tenemos que estar con una caña de pescar tratando de ubicarlos, no es fácil”.

Sin embargo, la fiscal destacó que es importante que se sepa el espacio simbólico que tienen los juicios por delitos de lesa humanidad como dimensión de construcción de realidad: “sobre todo para las nuevas generaciones; hay datos nuevos que constantemente van apareciendo y que implican la necesidad imperiosa de reconstruir la historia y uno permanentemente se sorprende, y estas causas son reveladoras en ese sentido porque la historia no la conocemos y estos juicios lo que hacen es deconstruir y reconstruir esa historia”.

Tras el alegato de la fiscalía, sigue el turno de las querellas y luego de las defensas, por lo que Sosti cree que es posible que el Tribunal Oral Federal 4, compuesto por los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández, dé a conocer el veredicto a mediados de diciembre de este año.
Fuente:Argenpress

8 de noviembre de 2014

EL VESUBIO: PIDEN PERPETUA POR GENOCIDIO A CINCO REPRESORES.

07/11/2014
Dos de ellos fueron jefes del cuartel de La Tablada, del que dependía el campo
El Vesubio: La fiscalía pidió prisión perpetua por “genocidio” para cinco represores

Cuatro candidatos a la perpetua por "genocidio". 
La Fiscalía pidió que se condene a prisión perpetua por "genocidio" a cinco acusados de crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención "El Vesubio", en el partido de La Matanza. El pedido fue hecho en el alegato final ante el Tribunal Oral Federal 4 por los fiscales Alejandro Alagia y Gabriela Sosti en el juicio oral que se desarrolla en los tribunales federales de Retiro contra los coroneles retirados Federico Antonio Minicucci, Faustino José Svencionis , Jorge Raúl Crespi y Gustavo Adolfo Cacivio y el ex guardia penitenciario Néstor Norberto “Castro” Cendón. Los dos primeros fueron jefes del Regimiento de Infantería 3 de La Tablada, de quien dependía funcionalmente El Vesuvio, y el cuarto, apodado “El Francés” estuvo a cargo del campo en 1978.

La Fiscalía concluyó su alegato con el pedido de pena, en el cual acusaron a todos por "genocidio" a raíz de su actuación en ese centro clandestino que funcionó bajo la órbita del Primer Cuerpo del Ejército.

Todos fueron juzgados por privaciones ilegales de la libertad, tormentos, abusos sexuales y homicidios.

Durante el alegato, la Fiscalía sostuvo que en El Vesubio se torturaba para "la obtención de información" y para ello se daba "rienda suelta al empleo de todos los medios en lo que se consideraban zonas candentes" .

En ese centro clandestino se hacía el "análisis y decisión sobre si debía seguir interrogando al cautivo o se lo trasladaba", argumentó la Fiscalía.

"Fue uno de los centros clandestinos más emblemáticos de la provincia de Buenos Aires y tenía un manejo directo central en la reunión de información de inteligencia" y desde allí eran llevados secuestrados a otros centros clandestinos de detención, añadió.

"Evaluaban estado de situación para secuestros, asesinatos", sostuvo además.

El Tribunal continuará con los alegatos de todas las partes, en la etapa final del debate.
Fuente:Telam






7-11-2014
Juicios
Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°4
Juicio El Vesubio: fiscales pidieron perpetua por genocidio

El juicio por los crímenes cometidos en uno de los centros clandestinos más grandes del conurbano entró en su recta final. Los acusados son cinco: cuatro ex oficiales del Ejército y un agente del Servicio Penitenciario Federal, por delitos contra 204 víctimas.
Sol Vazquez
Los fiscales Alejandro Alagia y Gabriela Sosti pidieron al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°4 que condene a prisión perpetua como coautores penalmente responsables de genocidio a los cinco acusados en el segundo juicio por los crímenes cometidos en el centro clandestino de detención El Vesubio, que funcionó en el partido de La Matanza bajo el comando del Cuerpo I del Ejército.

Se trata de cuatro ex oficiales del Ejército y un agente del Servicio Penitenciario Federal, que están siendo juzgado en la Ciudad de Buenos Aires por delitos contra 204  víctimas. 

Ellos son el ex coronel de Inteligencia y jefe del CCD, Gustavo Adolfo Cacivio; el ex agente penitenciario federal Néstor Norberto Cendón (enviado por el Batallón de Inteligencia 601 del Ejército); los ex teniente coronel y ex jefes del área militar, Federico Antonio Minicucci y Faustino José Svencionis; y el ex jefe de la Central de Reunión de Inteligencia (CRI), ex teniente coronel Jorge Raúl Crespi. 

Los representantes del Ministerio Público Fiscal acusaron a los cinco por genocidio, "delito en el que subsumieron las conductas reprimidas por el Código Penal de la Nación que les fueron atribuidas en la acusación: privación ilegal de la libertad, tomentos, abusos sexuales y homicidios en 27 casos", informó el sitio fiscales.gob.ar. "La imputación por este último delito -que habilita el pedido de la pena máxima- se dio jornadas atrás en el marco del debate oral, luego de que los fiscales impulsaran la ampliación y de que el tribunal receptara su pedido. Los asesinatos no habían formado parte de la elevación a juicio. Sosti y Alagia asimismo solicitaron que el tribunal revoque la prisión domiciliaria que viene gozando Minicucci, en tanto consintieron que Crespi y Svencionis, que tienen problemas de salud, continúen con esa modalidad de detención", informó el mismo sitio.

El juicio lleva nueve meses (empezó en febrero pasado) y con los alegatos entró en su recta final. En las próximas audiencias los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández escucharán los alegatos de querellas y defensas.
Fuente:Infojus





PARA LOS REPRESORES DE EL VESUBIO
Un pedido de perpetua
Los fiscales federales Alejandro Alagia y Gabriela Sosti reclamaron ayer que se condene a la pena de prisión perpetua a cuatro militares retirados y un ex miembro del Servicio Penitenciario Federal que actuaron en el centro clandestino El Vesubio durante la última dictadura. Los representantes del Ministerio Público Fiscal pidieron además que se revoque el arresto domiciliario del que goza el ex teniente coronel Federico Antonio Minicucci. El juicio continuará con los alegatos de las querellas y las defensas.

Los pedidos de penas alcanzan al coronel Gustavo Adolfo Cacivio, que era jefe del centro clandestino; al ex agente penitenciario Néstor Norberto Cendón, destinado allí por el Batallón de Inteligencia 601 del Ejército; a los ex jefes de área militar, Minicucci y Faustino José Svencionis, y al ex jefe de la Central de Reunión de Inteligencia (CRI) que funcionó en el regimiento de La Tablada, Jorge Raúl Crespi.

Los fiscales acusaron a los cinco imputados por genocidio, delito en el que subsumieron las conductas reprimidas por el Código Penal que se les habían atribuido en la acusación: secuestros, tormentos, abusos sexuales y homicidios en 27 casos. La imputación por este último delito (que permite pedir la pena máxima) se produjo en el marco del debate oral, luego de que los fiscales impulsaran la ampliación, ya que los asesinatos no habían formado parte de la elevación a juicio.

El juicio comenzó el 13 de febrero. El tribunal está compuesto por los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández. Los fiscales Alagia y Sosti les reclamaron que revoquen la prisión domiciliaria de la que disfruta Minicucci, en tanto consideraron que Crespi y Svencionis, ambos con problemas de salud, continúen con esa modalidad de detención.
Fuente:Pagina12






Sábado 08 de Noviembre de 2014
Piden perpetua para cinco represores por "genocidio" cometido en El Vesubio
Los fiscales apuntan a cuatro ex altos oficiales del Ejército y un agente del Servicio Penitenciario Federal por la privación ilegítima de la libertad, tormentos, abusos sexuales y homicidios en 27 casos en ese centro clandestino.



Los fiscales Alejandro Alagia y Gabriela Sosti requirieron al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°4 de la Capital Federal que condene a prisión perpetua como responsables de "genocidio" a cuatro ex altos oficiales del Ejército y a un agente del Servicio Penitenciario Federal por los crímenes contra 204 víctimas durante la última dictadura cívico militar en el Centro Clandestino de Detención (CCD) "El Vesubio", que funcionó en el partido de La Matanza bajo el comando del Cuerpo I del Ejército, informó el sitio fiscales.gob. Los procuradores basaron su solicitud en la incorporación de los homicidios que habían quedado fuera de la instrucción del caso, adelantó Tiempo Argentino.

La solicitud de la pena máxima que realizó la procuraduría el jueves recayó sobre el ex coronel de Inteligencia y jefe del centro clandestino de detención, Gustavo Adolfo Cacivio; el ex agente penitenciario federal Néstor Norberto Cendón, quien actuó en el lugar como funcionario operativo del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército; y sobre los ex militares Federico Antonio Minicucci y Faustino José Svencionis, quienes se desempeñaban como jefes del área militar. La acusación también apuntó contra el ex jefe de la Central de Reunión de Inteligencia (CRI) que funcionó en el regimiento de La Tablada, ex teniente coronel Jorge Raúl Crespi.

Los representantes del Ministerio Público sindicaron a los acusados como coautores penalmente responsables de genocidio por la privación ilegal de la libertad, tomentos, abusos sexuales y homicidios en 27 casos. Los asesinatos no habían formado parte de la elevación a juicio pero los fiscales impulsaron la ampliación de la acusación y el tribunal, compuesto por los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández, hizo lugar al pedido.

"El trabajo de la fiscalía fue incorporar al debate y a la acusación los homicidios que se cometieron en el centro clandestino de detención, las matanzas sistemáticas que no fueron incorporadas en la instrucción de este juicio", explicó a Tiempo Argentino el fiscal Alagia. "El trabajo consistió en incorporar la dimensión homicida. Hasta nuestro aporte, era un campo de concentración sin muertos", añadió.

El procurador afirmó que "los jueces y fiscales se resisten a incorporar los muertos y asesinatos en los proceso judiciales cuando no se encontraban cuerpos de las víctimas. El razonamiento es bastante difícil de entender". "En La Plata se logró aplicar el criterio que replicamos nosotros. En Tucumán también. Nuestro interés fue orientar la acusación. Queremos que la condena califique los delitos como genocidio", señaló el procurador. Y agregó que en la acusación también sumaron los delitos sexuales.

Además, en su presentación, Alagia y Sosti pidieron la revocación de la prisión domiciliaria de la que goza Minicucci. Mientras que consintieron que Crespi y Svencionis, que tienen problemas de salud, continúen con esa modalidad de detención.
El juicio por los crímenes en el Vesubio comenzó el 13 de febrero pasado. En las próximas audiencias se escucharán los alegatos de las querellas y las defensas. El centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en La Matanza fue uno de los más grandes del Conurbano bonaerense. Estuvo situado en el cruce de la Autopista Richieri y Camino de Cintura.
Fuente:TiempoArgentino

31 de octubre de 2014

ARRANCARON LOS ALEGATOS POR JUICIO POR DELITOS EN EL CCD EL VESUBIO.

Viernes, 31 de octubre de 2014 
Lesa humanidad: arrancaron los alegatos en un juicio por delitos en “El Vesubio”
Comenzaron este jueves, ante el Tribunal Oral Federal N° 4 de la Capital. Son cinco los imputados. Se investigan los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio, en perjuicio de 204 víctimas. CIJ TV transmite en vivo 
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4 de la Capital dio inicio este jueves a las audiencias de alegatos en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en el centro clandestino de detención “El Vesubio”. CIJ TV transmite en vivo.

Los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández comenzaron a escuchar la exposición de la representante del Ministerio Público Fiscal. El debate continuará el 6 de noviembre próximo, a las 9.30.

En el proceso se juzga a Gustavo Adolfo Cacivio, Néstor Norberto Cendón, Jorge Raúl Crespi, Federico Antonio Minicucci y Faustino José Svencionis.
Se investigan los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio, en perjuicio de 204 víctimas.
Fuente:CIJ.Gov.ar





30/10/2014
Refiriéndose al interrogatorio bajo tortura de todos los prisioneros
En El Vesubio "se daba rienda suelta al empleo de todos los medios", afirmó el fiscal
Una obra artística exhibida a principios de los '70, donde ya se marcaba la picana eléctrica como un instrumento al servicio "de la explotación y el coloniaje"
En el centro clandestino de detención conocido como El Vesuvio se utilizaban todos los medios de tortura para quebrar a los prisioneros, tras lo cual se determinaba si se los asesinaba o no, sostuvo hoy la Fiscalía al iniciarse la etapa final del juicio con los alegatos de la acusación. El TOF 4 juzga a cinco acusados de 204 privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos y homicidios. Para la fiscalía, en El Vesubio se torturaba para "la obtención de información" dándose "rienda suelta al empleo de todos los medios en lo que se consideraban zonas candentes" tras lo cual decidía si se "debía seguir interrogando al cautivo o se lo trasladaba".

El segundo juicio por delitos de lesa humanidad cometido en El Vesubio comenzó el 13 de febrero y en el banquillo de los acusados están sentados el coronel (RE) Gustavo Adolfo Cacivio, el penitenciario Néstor Norberto Cendón, el coronel Jorge Raúl Crespi y los generales de brigada Federico Antonio Minicucci y Faustino José Svencionis.

Crespi, bajo el apodo de 'Teco' (teniente coronel), fue jefe de inteligencia de la X Brigada de Infantería a cargo de la subzona 11, de la que dependía El Vesubio, ubicado en autopista Riccheri y Camino de Cintura.

Minicucci Y Svencionis fueron jefes del Regimiento III General Belgrano con asiento en La Tablada, mientras que Cacivio actuó como jefe del centro clandestino de detención con el apodo de "El Francés" y el penitenciario Cendón fue operativo bajo el apodo de "Castro".

Entre los casos que se ventilaron están los de los detenidos desparecidos Roberto Luis Cristina, máximo dirigente del partido Vanguardia Comunista, María Teresa Trotta, Roberto Castelli y Laura Isabel Feldman.

El Vesubio funcionó en Camino de Cintura y Riccheri, en el partido bonaerense de La Matanza, bajo dependencia operacional de la Brigada de Infantería Mecanizada X con asiento en el barrio de Palermo.

En el primer juicio, el 14 de julio de 2011 fueron condenados a prisión perpetua por crímenes en "El Vesubio" el general retirado Héctor Gamen y el coronel Hugo Idelbrando Pascarelli. Ambos fueron condenados junto a cinco agentes penitenciarios retirados, cuyas penas oscilaron entre 18 y 22 años de prisión. Se calcula que por "El Vesubio" pasaron 1.500 detenidos-desaparecidos, entre ellos el guionista Héctor Germán Oesterheld, el cineasta Raymundo Gleyzer y el escritor Haroldo Pedro Conti.
Fuente:Telam

15 de octubre de 2014

COMIENZAN LOS ALEGATOS POR CRÍMENES EN EL VESUBIO.

Martes 14 de Octubre de 2014
Lesa Humanidad
Comienzan alegatos en juicio por crímenes en “El Vesubio”

El próximo 30 de octubre, el Tribunal Oral comenzará a escuchar los alegatos finales tras ocho meses de debate en los que se juzgaron 204 casos de secuestros y desapariciones.

BUENOS AIRES - El Tribunal Oral que juzga a cuatro represores por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención "El Vesubio" comenzará a escuchar los alegatos finales el próximo 30 de octubre, tras casi ocho meses de debate en los que se juzgaron 204 casos de secuestros y desapariciones.

Los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Fernández, del Tribunal Oral Federal 4, convocaron para esa fecha como inicio de los alegatos finales, el primero de los cuales estará a cargo de la fiscalía, luego seguirán las querellas y por último los defensores de todos los acusados.

En este segundo juicio por lo ocurrido en ese centro clandestino fueron juzgados Gustavo Cacivio, Néstor Cendón, Federico Minicucci y Faustino Svencionis por privaciones ilegítimas de la libertad, tormentos y homicidios en perjuicio de 204 víctimas durante la última dictadura cívico militar.

El Vesubio operó en el partido bonaerense de La Matanza, en el cruce de autopista Richieri y Camino de Cintura entre abril de 1976 y septiembre de 1978.

En total se calcula que por El Vesubio pasaron unas 2.500 víctimas de la represión ilegal, entre ellos el historietista Héctor Oesterheld, creador de "El Eternauta" y el escritor Haroldo Conti.

A lo largo del juicio, el fiscal Alejandro Alagia pidió ampliar la acusación a tres homicidios y por tres abusos sexuales a raíz de testimonios escuchados en las audiencias que se realizan en los tribunales federales del barrio porteño de Retiro.

Uno de los juzgados, el ex oficial de Inteligencia del Ejército Gustavo "Francés" Cacivio fue reconocido en la sala de audiencias por varios sobrevivientes como ex jefe del centro clandestino de detención, cargo que asumió según la acusación a los 34 años.
Fuente:LaMañanaCdba

27 de septiembre de 2014

LOS DELITOS SEXUALES EN LOS CCD.

Los delitos sexuales en los centros clandestinos de detención
“Las mujeres sufrían un plus de violencia signada por la discriminación y el uso de sus cuerpos”

26.09.2014
El fiscal Federico Delgado pidió la indagatoria de militares y penitenciarios que actuaron en El Vesubio. El dictamen pone de relieve la autonomía de los crímenes sexuales respecto de los tormentos y su carácter de lesa humanidad, y extiende la responsabilidad a los autores mediatos.
Por:Lucas Miguel

"La víctima expuso que cuando fue secuestrada tenía 12 años y que en una oportunidad la pusieron en una cama, le taparon la cabeza y le pellizcaron los pezones. Recordó que en ese momento estaba viviendo su segunda menstruación y estaban abusando de ella". La cita corresponde al pedido del fiscal Federal porteño Federico Delgado, quien en el marco de un extenso escrito pidió la indagatoria de siete jerarcas militares y de otros cinco militares y miembros del Servicio Penitenciario Federal (SPF) por los delitos de violación y abuso deshonesto cometidos contra catorce mujeres en el centro clandestino de detención El Vesubio entre 1976 y 1978.

El dictamen de Delgado remarca la autonomía de los delitos sexuales como otro crimen diferente en los centros clandestinos de detención, teniendo en cuenta que de forma frecuente los operadores judiciales utilizan la figura de tormentos para calificar aquellos crímenes. "Si no reconocemos la dimensión de género que contienen las violaciones y abusos sexuales, estaríamos ayudando a perpetuarlas", citó el fiscal a la jurista Rhonda Copelon.

Ceñido por la legislación vigente en la época de los hechos, Delgado distinguió la violación sexual del abuso deshonesto. La primera está definida por el acceso carnal con el uso de violencia. La segunda figura incluye el resto de las conductas, incluidos los "manoseos" y el sexo oral.

Delgado abogó por "visibilizar las prácticas ocurridas en los centros de detención clandestinos (CDC) contra las mujeres, a enfatizar que aún en una situación degradante para el género humano las mujeres sufrían un 'plus' de violencia, signada por la discriminación y el uso de sus cuerpos como un instrumento de los 'amos y señores' de esas vidas que regenteaban los CDC y a postular una traducción jurídica autónoma de esos comportamientos que, desde nuestra posición, debería recibir una sanción también autónoma de parte de los jueces".

Al respecto, Delgado explicó que si, tal como ha considerado la jurisprudencia, "el solo hecho de ingresar a un centro clandestino de detención implica padecer tormentos porque cuando las personas ingresaban allí se desplazaban desde la condición humana hacia una cosa, hoy podemos afirmar que ese horror admite una distinción ya que las mujeres eran 'cosas' que sufrían más violencia que los hombres, pues sus cuerpos fueron un instrumento de los 'señores' para satisfacer sus deseos".

En este contexto, el fiscal hizo hincapié en los delitos sexuales como parte de los crímenes de lesa humanidad que formaron parte del "ataque generalizado y sistemático" implementado durante la época del terrorismo de Estado, "en la medida en la que fueron replicados en todos y cada uno de los niveles de mando y ejecución del plan, a lo largo y ancho del territorio nacional".

Entre los catorce casos puntualizados en el dictamen, Delgado citó el de una sobreviviente.

El fiscal describe el relato de la víctima: "Cuando estaba en la sala de torturas, escuchó que alguien 'mugía' (sic), quien la violó y eyaculó sobre su uniforme del colegio, motivo por el cual la hizo ir al baño a asearse para luego volver a engrillarla a la camilla y golpearla. Identificó a su agresor como un hombre gordo, de gran contextura, muy rústico, moreno, pelado, sin bigote y menor de 40 años".

"No se trató de algún hecho aislado o acción individual y excepcional producto lascivo de una persona -o siquiera de una práctica local-, sino que fue una modalidad sistemática, uniforme, continua, reiterada y masiva establecida verticalmente, y que formaba parte del conjunto de prácticas criminales que integraron el dispositivo represivo", remarcó Delgado.

Al respecto, citó la tipificación de este tipo de crímenes en instrumentos internacionales. Invocó el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, los Convenios de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales de 1977, los estatutos para los Tribunales Penales Internacionales ad hoc para los crímenes en Ruanda y la ex Yugoslavia y un pronunciamiento del Comité del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. El fiscal recordó que en un informe de 2010 ese órgano sostuvo que la "Argentina debía continuar desplegando un esfuerzo riguroso a fin de garantizar que las violaciones graves de derechos humanos, incluidas aquéllas con contenido sexual, no queden impunes".

También, puso de relieve las consideraciones del Comité de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), que en 2010 recomendó al Estado argentino que “adopte medidas proactivas para hacer públicos, enjuiciar y castigar los incidentes de violencia sexual perpetrados durante la pasada dictadura”.

Violan el violador y también sus jefes
Con este pedido, presentado ante el juez Federal Daniel Rafecas en la causa que tiene por objeto los crímenes en el ámbito del Cuerpo I del Ejército, el fiscal Delgado reimpulsó la postura que venía manteniendo desde 2007 en su interpretación sobre este fenómeno criminal cuando requirió la elevación a juicio de la causa por el circuito represivo de los centros clandestinos El Atlético, el Banco y el Olimpo.

"Desde entonces se potenció un debate que comenzó a remover los obstáculos técnicos y dogmáticos que, anclados en patrones socioculturales en algún sentido discriminatorios, impedían visibilizar estas agresiones y atribuirles un significado jurídico", indicó Delgado en su presentación.

El pedido del fiscal en esta causa se da luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°4 ordenara la extracción de testimonios del primer debate por los crímenes en El Vesubio para que se investiguen las violaciones y otros graves delitos de abuso sexual que surgieron de testimonios durante el juicio. En aquella sentencia dictada en septiembre de 2011, los jueces indicaron que a esos delitos "no corresponde considerarlos incluidos dentro de las agravantes de las privaciones ilegítimas de la libertad que fueron traídas a juicio, adquiriendo por su relevancia y gravedad autonomía propia, con conexión directa con los delitos de lesa humanidad aquí juzgados”.

El fiscal desmenuzó en su escrito la cadena de mando del Cuepo I del Ejército, desde su fallecido jefe Carlos Suárez Mason hasta los autores directos de alta o baja graduación que actuaron en El Vesubio, que funcionó en el cruce de la Autopista Ricchieri y Camino de Cintura, en la localidad bonaerense de La Matanza.

Los jefes del lugar fueron, en diferentes momentos, el fallecido teniente coronel Pedro Alberto Durán Sáenz, alias “Delta”, y el Capitán Gustavo Adolfo Cacivio alias “El Francés”, actualmente juzgado en La Plata por los crímenes en La Cacha.

"Viola el violador y viola quien ejerce un señorío sobre las decisiones de cuanto ocurría en un cdc y viola todo aquel que de algún modo fue un eslabón en la cadena de vejámenes", postuló Delgado en base al modelo sobre participación elaborado por el doctrinario alemán Claus Roxin.

De esa forma, el fiscal cuestionó la tradicional dogmática penal que considera a estos crímenes como "delitos de propia mano". "La idea que subyacía detrás de la concepción parecía ser que la relevancia del hecho estaba dada por la satisfacción sexual o el placer que el autor podía obtener al realizar la conducta", cuestionó. "Esos límites son propios de la formalidad positivista liberal que entraña la renuncia a conocer, ya que el foco no puede ponerse en el autor, cuando quien sufre el daño es la víctima", agregó.
Fuente:Fiscales.gob.ar