ANIVERSARIO DE LA TRAGEDIA DE ONCE
Emotivo homenaje a las víctimas de la tragedia de Once
22 DE FEBRERO 2017
Hoy se cumplen cinco años del fatídico día. Se realizó un acto en la estación de tren.
Emotivo homenaje a las víctimas de la tragedia de Once
Los familiares de las víctimas de la tragedia de Once realizaron un homenaje a las 8.23, hora exacta en la que sucedió la tragedia. Hubo testimonios de familiares de las víctimas, de Nora Cortiñas
Tomó la palabra el padre de una de las víctimas, Leonel, quien sostuvo: "No se pueden tomar los servicios públicos como un botín de guerra para el beneficio de algunos vivos como quedó determinado en la Justicia". Y luego agregó:"Siempre traté de cuidar a mi hijo, más teniendo el cargo de consciencia de haberlo llevado a la estación de Morón de la que nunca regresó"
Mónica, quien perdió a su hija sostuvo: "Hoy en el andén 2, 52 corazones vivos estarán latiendo para que nunca más pase un hecho como este".
Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, también estuvo presente en el acto: "Nos comprendemos y sentimos a la par de todos ellos, es un compromiso que además tengo personalmente porque es mi tren, mi línea, ese día yo podía haber estado en ese tren. Estuve en un juicio en Lomas de Zamora y me vinieron a buscar en mi auto. Mi familia se desesperó hasta que los atendí por teléfono. Sentí cómo estarían todos los familiares que estaban en su casa cuando se enteraron de esta tragedia", dijo.
Finalmente, los familiares se dirigieron al andén 2 donde alzaron la bandera pidiendo justicia.
Fuente:ElTribuno
Porque tenemos memoria y sabemos la verdad luchamos por la justicia
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22 de febrero de 2017
22 de febrero de 2016
A CUATRO AÑOS DE LA TRAGEDIA DE ONCE.
Reclamo
Acto a cuatro años de la tragedia de Once
Familiares de las víctimas de la tragedia de Once encabezaron en el día de hoy un nuevo acto en el andén 1 de la estación ferroviaria. Paolo Menghini reclamó: ''penas implacables y cárcel común para los responsables de Once''.
Lunes 22 de febrero de 2016
Este aniversario es diferente, ya que es el primero tras conocerse el fallo judicial que condenó a 21 responsables del coque entre los trenes en once, el 22 de febrero de 2012. En dicho accidente murieron 51 personas, una de ellas estaba embarazada.
Con el largo sonido de una sirena, el recuerdo de cada una de las víctimas fatales y con la palabra de Paolo Menghini, se dio comienzo a la conmemoración.
El padre de Lucas Menghini Rey remarcó: "Queremos delitos imprescriptibles, penas implacables y que les incauten todos los bienes mal habidos, cárcel común desde la condena en primera instancia para todos los responsables".
Cabe recordar que entre los acusados están los ex secretarios de Transporte Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, condenados a 8 y 6 años de prisión, el motorman Marcos Antonio Córdoba a 3 años y medio de cárcel y además entre 8 y 3 años de prisión a otros 17 ex directivos de TBA.
Para que las condenas queden firmes, resta la instancia de difusión de los fundamentos del veredicto y, una vez cumplido ese paso, previsto por el Tribunal para el 30 de marzo próximo, se abrirá la instancia de las apelaciones, ante la Cámara Federal de Casación Penal y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Fuente:DiarioRegistrado
Acto a cuatro años de la tragedia de Once
Familiares de las víctimas de la tragedia de Once encabezaron en el día de hoy un nuevo acto en el andén 1 de la estación ferroviaria. Paolo Menghini reclamó: ''penas implacables y cárcel común para los responsables de Once''.
Lunes 22 de febrero de 2016
Este aniversario es diferente, ya que es el primero tras conocerse el fallo judicial que condenó a 21 responsables del coque entre los trenes en once, el 22 de febrero de 2012. En dicho accidente murieron 51 personas, una de ellas estaba embarazada.
Con el largo sonido de una sirena, el recuerdo de cada una de las víctimas fatales y con la palabra de Paolo Menghini, se dio comienzo a la conmemoración.
El padre de Lucas Menghini Rey remarcó: "Queremos delitos imprescriptibles, penas implacables y que les incauten todos los bienes mal habidos, cárcel común desde la condena en primera instancia para todos los responsables".
Cabe recordar que entre los acusados están los ex secretarios de Transporte Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, condenados a 8 y 6 años de prisión, el motorman Marcos Antonio Córdoba a 3 años y medio de cárcel y además entre 8 y 3 años de prisión a otros 17 ex directivos de TBA.
Para que las condenas queden firmes, resta la instancia de difusión de los fundamentos del veredicto y, una vez cumplido ese paso, previsto por el Tribunal para el 30 de marzo próximo, se abrirá la instancia de las apelaciones, ante la Cámara Federal de Casación Penal y la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Fuente:DiarioRegistrado
Etiquetas:
Juicio Tragedia de Once
30 de diciembre de 2015
TRAGEDIA DE ONCE: LA JUSTICIA CONDENO A 21 DE LOS 28 ACUSADOS POR EL CHOQUE DE ONCE. LOS FUNDAMENTOS, EN MARZO DE 2016.
Veintiuna condenas por la tragedia de Once
EN EL NOMBRE DE LAS VICTIMASEl tribunal oral sentenció a la mayoría de los 28 acusados por el choque que causó 51 muertos. Las penas principales fueron para el empresario Cirigliano (9 años) y el ex secretario de Transporte Schiavi (8 años). También fueron condenados otros 17 directivos empresarios, Jaime (6 años) y el maquinista (3 años y medio)
LA JUSTICIA CONDENO A 21 DE LOS 28 ACUSADOS POR EL CHOQUE DE ONCE. LOS FUNDAMENTOS, EN MARZO DE 2016
Una tarde de justicia en la sala de Retiro
Tras 22 meses de proceso, el juicio por el accidente en el que murieron 51 personas finalizó con sentencias de entre 9 y 3 años de prisión. Hubo 7 absoluciones. Las penas mayores, para Cirigliano y Schiavi. También fueron condenados Jaime y el maquinista.
Algunos familiares siguieron la audiencia desde una pantalla gigante en la calle, porque el tribunal autorizó la transmisión.Imagen: DyN
Poco después de las 4 de la tarde, la Justicia condenó a 21 de los 28 imputados por el choque del tren “Chapa 16” contra el andén de la estación Once que, el 22 de febrero de 2012, terminó con la vida de 51 personas “más una por nacer” y causó heridas de distinto tipo a 789 personas. Tras los nombres de todas las víctimas fatales, en la sala Amia de los tribunales de Comodoro Py sonaron las condenas, que recayeron sobre el dueño de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) Claudio Cirigliano (9 años de prisión), los ex secretarios de Transporte Juan Pablo Schiavi (8 años) y Ricardo Jaime (5 años, a los que se sumó uno más de otro proceso, por lo que quedó condenado a una “pena única” de 6), para quienes además pesa “inhabilitación especial perpetua”, el maquinista Marcos Córdoba (3 años y seis meses, además de “inhabilitación especial para desempeñarse como conductor de cualquier clase de formación ferroviaria por el término de 7 años”), 13 funcionarios de TBA y 4 de Cometrans. El veredicto (ver aparte) deslindó responsabilidades (autoría o coautoría) en cargos de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública y estrago culposo agravado, y en todos los casos señaló que la pena es “por haber causado la muerte de cincuenta y una personas, más una por nacer, y lesiones en setecientas ochenta y nueve personas”. Los imputados, devenidos condenados, se encontraban en la sala. Tras escuchar el fallo, los familiares de las víctimas realizaron un pequeño acto frente a los tribunales, que empezó y terminó con la misma frase: “¡Compañeros, justicia por los muertos y heridos de Once!” (ver aparte). Hacia el final de la tarde, el fiscal Fernando Arrigo solicitó al tribunal la inmediata detención de Jaime, Cirigliano y Ricardo Pafumi por considerar que existe “peligro de fuga”.
Poco después de las 4 de la tarde, la Justicia condenó a 21 de los 28 imputados por el choque del tren “Chapa 16” contra el andén de la estación Once que, el 22 de febrero de 2012, terminó con la vida de 51 personas “más una por nacer” y causó heridas de distinto tipo a 789 personas. Tras los nombres de todas las víctimas fatales, en la sala Amia de los tribunales de Comodoro Py sonaron las condenas, que recayeron sobre el dueño de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) Claudio Cirigliano (9 años de prisión), los ex secretarios de Transporte Juan Pablo Schiavi (8 años) y Ricardo Jaime (5 años, a los que se sumó uno más de otro proceso, por lo que quedó condenado a una “pena única” de 6), para quienes además pesa “inhabilitación especial perpetua”, el maquinista Marcos Córdoba (3 años y seis meses, además de “inhabilitación especial para desempeñarse como conductor de cualquier clase de formación ferroviaria por el término de 7 años”), 13 funcionarios de TBA y 4 de Cometrans. El veredicto (ver aparte) deslindó responsabilidades (autoría o coautoría) en cargos de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública y estrago culposo agravado, y en todos los casos señaló que la pena es “por haber causado la muerte de cincuenta y una personas, más una por nacer, y lesiones en setecientas ochenta y nueve personas”. Los imputados, devenidos condenados, se encontraban en la sala. Tras escuchar el fallo, los familiares de las víctimas realizaron un pequeño acto frente a los tribunales, que empezó y terminó con la misma frase: “¡Compañeros, justicia por los muertos y heridos de Once!” (ver aparte). Hacia el final de la tarde, el fiscal Fernando Arrigo solicitó al tribunal la inmediata detención de Jaime, Cirigliano y Ricardo Pafumi por considerar que existe “peligro de fuga”.
En la sentencia, los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOCF) 2 también dieron indicaciones para remitir copias de testimonios y actuaciones a otros juzgados y organismos, de modo que procedan a investigaciones y, en algunos casos, se sirvan de lo tramitado en esta causa para resolver otros procesos en curso. Entre esas más de diez instrucciones, los jueces Jorge Alberto Tassara, Rodrigo Giménez Uriburu y Jorge Luciano Gorini ordenaron investigar “la posible responsabilidad penal” del ex ministro Julio De Vido, el secretario ejecutivo de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos Jorge Gustavo Simeonoff, el perito de TBA Julio César Pastine, el jefe de Tráfico de TBA Ernesto Ianni y la contadora de TBA Silvia Emilse López. Además, pidieron investigar la “posible comisión de un delito de acción pública en el marco del otorgamiento de la concesión a las empresas Trenes de Buenos Aires S.A. y Cometrans S.A. de los servicios ferroviarios conocidos como ‘Tren Misionero’ o ‘El Gran Capitán’ y el ‘Tren Binacional’ o ‘Tren de los Pueblos Libres’”. También pidieron remitir copia de la sentencia a comisiones de Diputados y el Senado, el Ministerio de Transporte, la Auditoría General de la Nación y el Ministerio de Justicia “para que, dentro de la órbita de competencia, se tome conocimiento de las graves falencias e irregularidades por parte de los componentes del sistema público ferroviario y de las empresas prestatarias que fueron advertidas en el transcurso del debate”. Por otra parte, el fallo ordenó remitir testimonios del proceso a la Dirección General Pericial de la Corte Suprema, para “poner en su conocimiento las consideraciones” referidas a “la aptitud del perito ingeniero oficial Raúl Díaz para ejercer tal función” y que se evalúe su “exclusión” del listado de peritos habilitados por la Justicia.
La última audiencia del juicio, que concluyó tras 22 meses de debate oral, comenzó poco después de las 9.30 de la mañana, en la sala Amia, de los tribunales de Comodoro Py. Los familiares de las víctimas, munidos de carteles con fotos y nombres de sus seres queridos y también carteles que reclamaban justicia, habían comenzado a llegar al lugar poco después de las 7. El primer tramo de la jornada estaba destinado a que dijeran sus últimas palabras ante el tribunal los cuatro acusados que todavía no lo habían hecho, Antonio Sícaro, Sergio Tempone, Antonio Suárez y Miguel Werba. Sin embargo, los imputados desistieron de hacer uso de ese derecho, que antes sólo había sido declinado por Schiavi y los hermanos Claudio y Mario Cirigliano. Ante la negativa, el tribunal ordenó un cuarto intermedio hasta la tarde, cuando se leería la resolutiva del fallo (los fundamentos serán dados a conocer el 30 de marzo al mediodía).
Al comienzo de esa espera, María Luján Rey, madre de Lucas Menghini, señalaba que tenía “mucha expectativa” por la decisión que pudieran tomar los jueces. “Me costó dormir por la ansiedad, pero estoy convencida de que el tribunal tiene una enorme cantidad de pruebas para valorar y dictar sentencias condenatorias, y estoy confiada”, declaró en diálogo con Radio Belgrano. “Lucas, que tenía 20 años y toda la vida por delante, dejó una nena de cuatro años que sabe que su papá fue víctima de la corrupción, que hay responsables de su muerte y me acompaña en cada acto”, agregó. El padre de Lucas, Paolo Menghini, advertía, a su vez, que también contemplaban la posibilidad de que la Justicia no cumpliera con sus expectativas: “Si el fallo no es lo esperado, si dicen algo que no queremos escuchar, seguiremos luchando como hasta hoy”.
Apenas pasadas las 4 de la tarde, en la sala del tribunal, los imputados se encontraban en la sala Amia, junto con sus abogados. También estaban presentes familiares de las víctimas, quienes se ubicaron en un área destinada al público, separada por un vidrio del espacio destinado a la audiencia. Desde allí, mantuvieron en alto los carteles con las fotos, los nombres, las edades de sus seres queridos fallecidos en el choque, como lo habían hecho por la mañana y en jornadas anteriores. En la calle, otro gran grupo de familiares y amigos se preparaba para seguir en una pantalla gigante las alternativas de lo que sucediera en el tribunal, habida cuenta de que –por primera vez– los jueces del TOCF 2 permitieron que se transmitiera en directo, para lo cual también el sitio web del Centro de Información Judicial.
Durante los alegatos en el debate oral, la fiscalía había solicitado penas para los 28 imputados, en una demanda que terminaba unificando los pedidos realizados, a su turno, por las cuatro querellas. Mientras que las querellas 1 (representada por Gregorio Dalbón, Virginia Marta Cassola y Antonio Jesús García) y 2 (representada por Javier Moral) acusaron sólo al motorman Córdoba, para quien pidieron 22 años de prisión, la querella 4 (representada por Patricia Anzoátegui, quien en mayo de este año se separó de la encabezada por Moral, por diferencia de criterios) pidió entre 9 y 10 años de prisión para todos los imputados excepto el maquinista. Por su parte, la querella 3 (integrada por Leonardo Menghini –tío de Lucas Menghini Rey–, Lelia Leiva, Damián Cardillo y María Eugenia Visconti) había pedido condenas para todos los acusados, porque “por su acción o por omisión” todos ellos tuvieron “dominio del hecho ocurrido el 22 de febrero de 2012”.
Pedido del fiscal
Luego de que se conociera el fallo que condenó a 21 de los 28 acusados a penas de prisión efectiva, el fiscal de la causa por el choque de tren en Once, Fernando Arrigo, consideró que “este juicio y este veredicto son una verdadera bisagra para los juicios por corrupción en la Argentina”, y advirtió que “los condenados van a continuar en libertad hasta que quede firme la sentencia; los tiempos para eso dependerán de Casación y de la Corte Suprema, si es que llega ahí”.
El funcionario del Ministerio Público añadió que “es probable que se presenten apelaciones, porque parte de las querellas y la fiscalía pidieron otras penas, pero habrá que esperar a que se conozcan los fundamentos del fallo y poder analizarlos”, admitió.
Asimismo, el fiscal solicitará ante los miembros del Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 la inmediata detención de los condenados Ricardo Jaime, Sergio Cirigliano y Ricardo Pafumi por existir “peligro de fuga”.
En el caso de Jaime, ex secretario de Transporte, Arrigo consideró que tiene poderío económico, contactos en el exterior y dos condenas anteriores, por lo que se podría llegar a fugar. Jaime fue condenado a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
En cuanto a Cirigliano y Pafumi, sentenciados a 9 y 5 años, respectivamente, Arrigo argumentó que también tienen poder económico y contactos laborales y de negocios fuera del país que podrían facilitarles una posible fuga.
El Tribunal, en su fallo, detalló que todas las condenas no estaban firmes hasta tanto no finalicen los recursos de apelación, por lo que ninguno de los condenados fue a prisión.
LOS CONDENADOS, UNO POR UNO
Las penas y los cargos
- Claudio Cirigliano, dueño de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA): 9 años de prisión. Considerado coautor del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública y autor de estrago culposo agravado.
- Juan Pablo Schiavi, ex secretario de Transporte: 8 años de prisión e inhabilitación especial perpetua. Considerado partícipe necesario en el delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Ricardo Raúl Jaime, ex secretario de Transporte: 5 años de prisión e inhabilitación especial perpetua. Considerado partícipe necesario en el delito de administración fraudulenta, absuelto por el de estrago culposo. El tribunal unificó esta pena con la dictada en otra causa por “aceptación de dádivas”, por lo que quedó condenado a seis años e inhabilitación.
- Marcos Antonio Córdoba, maquinista del “Chapa 16”: 3 años y 6 meses de prisión e “inhabilitación especial para desempeñarse como conductor de cualquier clase de formación ferroviaria por el término de 7 años”. Considerado autor de estrago culposo agravado.
- Daniel Guido Lodola, gerente de la línea Sarmiento: 3 años de prisión pero de ejecución condicional. Autor del delito de estrago culposo agravado, absuelto por el de administración fraudulenta.
- Jorge Alvarez, funcionario de TBA: 8 años, por coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Sergio Daniel Tempone, gerente de operaciones de TBA: 7 años, como partícipe necesario del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Carlo Michele Ferrari, presidente de TBA: 6 años, coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Jorge Alberto De Los Reyes, vicepresidente de TBA: 6 años, coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Carlos Esteban Pont Verges, funcionario de TBA: 6 años, coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Víctor Eduardo Astrella, Laura Aída Ballesteros, Guillermo Alberto D’Abenigno, Francisco Adalberto Pafumi y Antonio Marcelo Ricardo Suárez, funcionarios de TBA: 5 años, coautores del delito de administración fraudulenta y autores de estrago culposo agravado.
- Roque Angel Cirigliano, jefe de Material Rodante y Nuevos Servicios de TBA: 5 años, partícipe secundario del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado. No tiene vínculo familiar con los otros dos imputados del mismo apellido.
- Pedro Roque Raineri, director de TBA: 4 años, autor delito de estrago culposo agravado.
- José Doce Portas, director de la firma Cometrans (empresa dueña de TBA): 4 años, considerado partícipe necesario del delito de administración fraudulenta.
- Marcelo Alberto Calderón, director de Cometrans: 8 años, coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Oscar Alberto Gariboglio, vicepresidente de Cometrans: 4 años, partícipe necesario del delito de administración fraudulenta.
- Alejandro Rubén Lopardo, director de Cometrans: 4 años, partícipe necesario del delito de administración fraudulenta.
Además, todos los condenados deberán comparecer ante el tribunal los primeros 5 días hábiles de cada mes y pesa sobre ellos la prohibición de salir del país.
- Ricardo Raúl Jaime, ex secretario de Transporte: 5 años de prisión e inhabilitación especial perpetua. Considerado partícipe necesario en el delito de administración fraudulenta, absuelto por el de estrago culposo. El tribunal unificó esta pena con la dictada en otra causa por “aceptación de dádivas”, por lo que quedó condenado a seis años e inhabilitación.
- Marcos Antonio Córdoba, maquinista del “Chapa 16”: 3 años y 6 meses de prisión e “inhabilitación especial para desempeñarse como conductor de cualquier clase de formación ferroviaria por el término de 7 años”. Considerado autor de estrago culposo agravado.
- Daniel Guido Lodola, gerente de la línea Sarmiento: 3 años de prisión pero de ejecución condicional. Autor del delito de estrago culposo agravado, absuelto por el de administración fraudulenta.
- Jorge Alvarez, funcionario de TBA: 8 años, por coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Sergio Daniel Tempone, gerente de operaciones de TBA: 7 años, como partícipe necesario del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Carlo Michele Ferrari, presidente de TBA: 6 años, coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Jorge Alberto De Los Reyes, vicepresidente de TBA: 6 años, coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Carlos Esteban Pont Verges, funcionario de TBA: 6 años, coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Víctor Eduardo Astrella, Laura Aída Ballesteros, Guillermo Alberto D’Abenigno, Francisco Adalberto Pafumi y Antonio Marcelo Ricardo Suárez, funcionarios de TBA: 5 años, coautores del delito de administración fraudulenta y autores de estrago culposo agravado.
- Roque Angel Cirigliano, jefe de Material Rodante y Nuevos Servicios de TBA: 5 años, partícipe secundario del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado. No tiene vínculo familiar con los otros dos imputados del mismo apellido.
- Pedro Roque Raineri, director de TBA: 4 años, autor delito de estrago culposo agravado.
- José Doce Portas, director de la firma Cometrans (empresa dueña de TBA): 4 años, considerado partícipe necesario del delito de administración fraudulenta.
- Marcelo Alberto Calderón, director de Cometrans: 8 años, coautor del delito de administración fraudulenta y autor de estrago culposo agravado.
- Oscar Alberto Gariboglio, vicepresidente de Cometrans: 4 años, partícipe necesario del delito de administración fraudulenta.
- Alejandro Rubén Lopardo, director de Cometrans: 4 años, partícipe necesario del delito de administración fraudulenta.
Además, todos los condenados deberán comparecer ante el tribunal los primeros 5 días hábiles de cada mes y pesa sobre ellos la prohibición de salir del país.
LOS SIETE ABSUELTOS
Sin culpa ni cargo
El fallo del TOCF 2 resolvió absolver a siete de los 28 imputados, que habían llegado a la última audiencia con pedidos de condena formulados por dos de las cuatro querellas (la 3 y la 4) y por la fiscalía integrada por Fernando Arrigo, Estela León, Stella Maris Scandura y Juan Patricio García. Los beneficiados por absoluciones fueron:
- Luis Alberto Ninoná, ex jefe de Material Rodante de las líneas Sarmiento y Mitre.- Daniel Fernando Rubio, ex gerente de Administración y Finanzas de TBA.
- Miguel Werba, ex director de Cometrans.
- Carlos Alberto Lluch, abogado y apoderado TBA.
- Mario Francisco Cirigliano, empresario vinculado a la gestión de su hermano Claudio al frente de TBA.
- Pedro Ochoa Romero, ex interventor de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y ex subsecretario de Regulación Normativa del Transporte.
- Antonio Eduardo Sícaro, ex interventor de la CNRT.
CON MATICES, LOS FAMILIARES DE LAS VICTIMAS DE LA TRAGEDIA DE ONCE SE MOSTRARON CONFORMES CON EL FALLO
“Siento que el país hoy es un poco más justo”
Los familiares consideraron que la sentencia fue “un broche de oro” para el trabajo que vienen realizando. “Sentimos que los jueces esta vez actuaron sin mirar apellidos ni rostros”, dijeron. Destacaron el apoyo de organizaciones de otras víctimas.
“No se celebra la muerte de 52 personas inocentes, lo que sí se celebra es tener una sociedad que nos acompaña.”
Luego de la lectura del fallo, en el que el Tribunal Federal condenó a 21 de los acusados por la tragedia de Once, familiares y sobrevivientes se manifestaron conformes frente a los Tribunales de Comodoro Py, donde desde un escenario dirigieron algunas palabras. Allí, Paolo Menghini, padre de Lucas Menghini Rey –uno de los jóvenes que murieron en la tragedia de febrero de 2012–, agradeció el acompañamiento recibido y consideró que “la Justicia le dio una lección a la corrupción”. En el mismo sentido, María Luján Rey, la madre del joven, agradeció a otras organizaciones que los respaldaron desde que comenzó el proceso judicial y señaló que continuarán su pedido de Justicia en esta y “todas las luchas que sea necesario dar”. Además, los familiares consideraron que la sentencia fue “un broche de oro” para el trabajo que vienen realizando y que a pesar de que “todavía hay mucho para hacer”, este paso los llenó “de alivio y tranquilidad”. Por su parte, el abogado de la familia Menghini consideró que se trató de un fallo positivo y que evaluarán los fundamentos del fallo “para apelar cuestiones relacionadas al monto de cada pena y los sobreseimientos”.
Luego de la lectura del fallo, en el que el Tribunal Federal condenó a 21 de los acusados por la tragedia de Once, familiares y sobrevivientes se manifestaron conformes frente a los Tribunales de Comodoro Py, donde desde un escenario dirigieron algunas palabras. Allí, Paolo Menghini, padre de Lucas Menghini Rey –uno de los jóvenes que murieron en la tragedia de febrero de 2012–, agradeció el acompañamiento recibido y consideró que “la Justicia le dio una lección a la corrupción”. En el mismo sentido, María Luján Rey, la madre del joven, agradeció a otras organizaciones que los respaldaron desde que comenzó el proceso judicial y señaló que continuarán su pedido de Justicia en esta y “todas las luchas que sea necesario dar”. Además, los familiares consideraron que la sentencia fue “un broche de oro” para el trabajo que vienen realizando y que a pesar de que “todavía hay mucho para hacer”, este paso los llenó “de alivio y tranquilidad”. Por su parte, el abogado de la familia Menghini consideró que se trató de un fallo positivo y que evaluarán los fundamentos del fallo “para apelar cuestiones relacionadas al monto de cada pena y los sobreseimientos”.
“No se celebra la muerte de 52 personas inocentes, lo que sí se celebra es tener una sociedad que nos acompaña, estar juntos desde el primer día.
Se celebra que le pusimos el cuerpo y que ganamos”, sostuvo Paolo Menghini luego de que se conociera la sentencia que condena a 21 de los acusados a penas de entre de 3 y 9 años. “No nos va a alcanzar la vida para agradecer tanto amor, tanto acompañamiento”, concluyó Menghini, rodeado de muchos otros familiares que se reunieron a escuchar la sentencia. Además aseguró que el grupo de familiares quedó conforme con la decisión del Tribunal. “Quien quiera manchar este proceso es un mentiroso, se dieron todas las garantías de defensa y no vamos a permitir que ningún abogado manche este proceso en el que todos tuvieron su oportunidad de defensa”, agregó Menghini, que consideró que se trató de “un fallo histórico”.
María Luján Rey sostuvo que “vamos a seguir hasta que queden presos. Nunca tuvimos dudas. No nos permitimos el lugar a la duda porque dudar nos hubiera imposibilitado a llegar adonde estamos”. Además, Rey recordó que el trabajo continúa: “Cuando se hagan las apelaciones será el momento de seguir luchando para que las sentencias queden firmes y las condenas sean de cumplimiento efectivo”, apuntó. Por otra parte, la madre de Menghini vinculó el trabajo de los familiares de Once con la de otras organizaciones como las de familiares de víctimas del atentado a la AMIA, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y familiares de Cromañón, a quienes agradeció por haberlos acompañado “desde el primer día”. “Seguiremos acompañando cada una de las luchas que sea necesario dar”, añadió Rey, que luego cedió el micrófono a Nicolás Oviedo, sobrino de una de las víctimas. “Cada familia que perdió a un ser querido era una familia incompleta, rota.
En estos años nos fuimos uniendo cada vez más y ahora somos una familia enorme. Eso también hay que celebrarlo, porque salimos adelante usando en positivo algo que era negativo”, sostuvo el adolescente, que acompaña el pedido de Justicia de los familiares desde el comienzo.
En diálogo con este diario, Leonardo Menghini, tío de Lucas y abogado de la familia, señaló que “en un primera lectura, estamos muy conformes con el fallo, nuestra valoración es positiva”. Menghini consideró valioso que el Tribunal entendiera, igual que lo hacen sus defendidos, “que la tragedia no comenzó el 22 de febrero de 2012, sino antes, ya que el desmantelamiento del sistema ferroviario es de larga data, por eso se condena a funcionarios y empresarios”. En tanto, aclaró que hay cuestiones menores cuyos fundamentos se encargarán de revisar: “Aquello que tiene que ver con los sobreseimientos y con la duración de cada pena, tendremos que ver si lo apelamos. Por supuesto, seguimos exigiendo que se investigue al ex ministro Julio De Vido”.
En la misma línea se manifestó Vanesa Toledo, hija de Graciela Díaz, otra de las víctimas del choque. “Estamos muy conformes con estas condenas”, sostuvo Toledo a Página/12.
“Fue muy importante que la Justicia condene a los culpables sin que le tiemble el pulso. Sentimos que los jueces esta vez actuaron sin mirar apellidos ni rostros”, agregó la hija de Díaz. En tanto, Vanesa recordó que el 30 de marzo próximo los condenados presentarán sus apelaciones, por lo que “el trabajo no termina, todavía hay mucho para hacer y estaremos presentes en cada instancia hasta conseguir condenas firmes y que ellos queden presos”.
En tanto, Elisa Ojeda (tía de Carlos Garbuio, víctima de la tragedia), manifestó que el grupo de familiares estará “al pie del cañón” para seguir de cerca la apelación. “También nos parece importante que se lo investigue a Julio De Vido, que fue señalado por Schiavi como su jefe directo. Si es responsable o no tiene que determinarlo la Justicia, pero para eso se lo debe investigar”, agregó la mujer. Para Ojeda, “es un broche de oro a toda nuestra lucha ver que estas personas sean condenadas, lo consideramos un logro. Además, nos dio una fuerte sensación de sosiego y tranquilidad que veníamos necesitando después de tanta angustia”. “No podemos llamarlo triunfo porque todos perdimos a seres que amábamos, así que ninguno de nosotros ganó. De todas maneras, siento que el país hoy es un poco más justo”, añadió la mujer.
TRES MIRADAS SOBRE UN FALLO DE CARACTERISTICAS INEDITAS
El veredicto y sus implicancias“Un fallo previsible”
Dos juristas y un sociólogo analizan la sentencia por la tragedia de Once. Las condenas a funcionarios y empresarios.
Por María Laura Garrigós de Rebori *
* Presidenta de la Cámara de Casación Penal y titular de Justicia Legítima.
Por Sergio De Piero *
“Una nueva lógica”
“El fallo, aun esperando que existan apelaciones y ver qué se resuelve en otras instancias, tiene características muy importantes, no sé si darle la entidad de históricas, pero son muy relevantes si miramos hacia atrás. Esas características están dadas por las condenas a varios miembros de la empresa con capacidad decisoria en el funcionamiento de la misma y a dos ex funcionarios, con capacidad de control y regulación. En ese sentido, aquí ha sucedido algo que frente a otras tragedias (LAPA, Austral, Fábrica Militar de Río Cuarto, AMIA, Embajada de Israel, etc.) el Poder Judicial no había actuado y es probable que el Poder Ejecutivo no haya facilitado, e incluso entorpecido la acción del primero. Aquí sucedió otra cosa. Se explica por un proceso de años en donde el Poder Judicial ha debido dar algún tipo de respuesta, y a su vez un Poder Ejecutivo que no entorpeció la investigación. Decir ‘la corrupción mata’ es una presentación muy simplificada de una trayectoria extensa de tragedias sucedidas en nuestro país, y es también el modo de señalar a ‘la política’ como la responsable sin ver las tramas que explican lo sucedido. La conducción política del Estado tiene un rol central, y dos condenas van en esa dirección, pero cuando en estos días volvemos a leer que ‘el ferrocarril le genera mucho gasto al Estado’ es también parte de la trama que destruye la construcción de un transporte seguro y de calidad. La idea es que las condenas cumplen esa doble función: castigar a quien delinque y ejemplificar al resto para desalentarlo a llevar adelante prácticas similares. Pero esto es solo una pequeña parte de lo que implica evitar nuevas tragedias de este tipo; que el gobierno anterior, y es de esperar que el actual la continúe, haya reformulado su política ferroviaria, es el marco necesario para evitar de modo estructural (y no poniendo por delante el derecho penal como disciplinador) que este tipo de tragedias vuelvan a suceder. Llegamos a una instancia en donde la sociedad dejó de aceptar que los accidentes son una ‘desgracia inevitable’. Hace 30, 40 años, era muy poco probable pensar así. Nació una nueva lógica de la responsabilidad que aún estamos procesando. Cromañón expresó algo de esto; este fallo avanza sobre esta perspectiva.”
* Politólogo, investigador de Flacso Argentina.
Por Lisandro Teszkiewicz *
“Sienta un precedente”
“La sensación, sin los fundamentos y con las condenas, es que el fallo responde más a la presión social y mediática que a la causa en sí. El tribunal no tenía espacio social, político ni mediático para resolver alguna absolución. Hasta tanto no se den a conocer los fundamentos será difícil establecer si el fallo se sustenta en responsabilidades concretas o si responde a un clamor que exige que paguen ciertos funcionarios. El fallo condensa la idea que se construyó mediáticamente (con parte de verdad) acerca de las falencias del sistema ferroviario, que inevitablemente iban a terminar en tragedia. Pero que, en principio, se desentiende de las causas concretas de este accidente concreto. Si se mira en lo fino, han sido condenados dos secretarios de transporte de dos períodos diferentes, por determinación de organización. Lo cual claramente sienta un precedente: los funcionarios políticos con responsabilidad sobre ciertas áreas tienen incluso una responsabilidad mediata sobre deficiencias en los controles y en la gestión, lo cual es muy interesante. En abstracto, es positivo; en la práctica es una herramienta peligrosa en manos de los jueces. El monto de las penas es un tema complejo, pero si se tiene en cuenta que la pena máxima para los genocidas es de 25 años, siempre la graduación tiene que ir para abajo. En principio las penas son duras, no hay muchos antecedentes en que se condene funcionarios con nueve años de prisión efectiva. No es habitual este grado de dureza. Sobre todo cuando a ninguno de ellos se los acusó de haber sido los autores materiales, sino de haber tenido responsabilidad indirecta. Es esperable que el fallo esté inscripto en un clamor que exigía condenas ejemplificadoras. Si se compara por ejemplo con la tragedia de LAPA, las penas resultan esta vez mucho más duras. En el juicio por Lapa, las penas fueron muy blandas con las responsabilidades indirectas, que pesaron sobre empresarios, lo que también es una muestra de cómo el poder judicial tiene distinta vara respecto de distintos sectores sociales. A los imputados en las empresas privadas se les da penas fuertes, pero con los funcionarios políticos con los que el poder judicial ha tenido enfrentamientos durante estos doce años se le han dado las penas mas ejemplificadoras que se recuerden. Y tampoco es casualidad que hayan absuelto al presidente Mauricio Macri en la causa por las escuchas ilegales. Claramente el poder judicial ha tomado partido y lo está demostrando con sus fallos”.
* Consejero directivo de la Facultad de Derecho y miembro de Abogados por la Justicia Social.
Fuente:Pagina12
29-12-2015
Juicio oral
En la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py
Tragedia de Once: condenan a Schiavi, Jaime y Cirigliano
También recibieron penas otros 18 acusados, incluido el motorman Marcos Córdoba que recibió una pena de tres años y seis meses. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 dio a conocer la sentencia del juicio por el accidente ferroviario en el que murieron 52 personas y 789 resultaron heridas. Los ex funcionarios recibieron una pena de 8 y 6 años respectivamente, mientras que el ex titular de TBA fue condenado a 9 años de prisión.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 dio a conocer su veredicto en el juicio oral y público por la tragedia ferroviaria de Once que, en febrero de 2012, terminó con la vida de 52 personas y dejó heridas a 789. Los jueces los jueces Jorge Alberto Tassara, Jorge Luciano Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Ana D'Alessio – jueza suplente– condenaron, entre otros, a los ex secretarios de Transporte Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime a 8 y 6 años de prisión respectivamente. Además conderaron a Sergio Claudio Cirigliano, titular de TBA a 9 años de prisión por administración fraudulenta y estrago culposo. Su hermano, Mario Francisco, fue absuelto. El motorman de la formación siniestrada, Marcos Córdoba, fue condenado a tres años y seis meses de prisión. Los fundamentos serán ventilados el próximo 30 de marzo de 2016.
Veintiún meses de debate, más de 120 audiencias, 28 imputados, cuatro querellas, tres jueces y una en calidad de sustituta, un fiscal junto a un equipo que trabajó a destajo y familiares de las víctimas y sobrevivientes que acompañaron desde el primer día son datos que pueden describir lo ocurrido hasta ahora en el juicio. Los jueces leyeron en poco más de media hora los más de cincuenta puntos de la parte resolutiva del fallo –cuyos fundamentos se conocerán el año que viene- y destacaron las “graves falencias del sistema ferroviario”.
Los familiares de las víctimas estaban tanto afuera del tribunal, en medio del calor, como en la sala de audiencia AMIA y escucharon atentamente la voz del juez Rodríguez Uriburu, encargado de leer la parte resolutiva de un debate que comenzó en marzo de 2014. Entre el público también estaba el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj.
El motorman Marcos Córdoba.
Desde temprano, la expectativa se reflejó en la gran cantidad de medios acreditados para cubrir los momentos finales del proceso. El inicio se retrasó unos minutos de la hora pautada pero finalmente los jueces se sentaron en sus lugares y le dieron a los imputados que no lo habían hecho, la posibilidad de decir sus últimas palabras. La madre de una de las víctimas, María Lujan Rey, contaba mediante su twitter las horas que faltaban para escuchar el veredicto.
Sin embargo, Antonio Sícaro, Antonio Suárez, Miguel Werba y Sergio Tempone les dijeron a los magistrados que no tenían nada para decir, aunque agradecieron la oportunidad. Tras su intervención, los jueces convocaron a las partes y decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta el momento en que den a conocer el veredicto
Las condenas
Veintiocho son los imputados pero no todos recibieron penas y algunos de ellos fueron absueltos. Para los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi la suerte fue dispar. Jaime en una condena que unifica otras dos causas que tiene fue condenado en “pena única” a 6 años de prisión. “Quiero dejar absolutamente en claro que no tuve absolutamente ninguna responsabilidad en el hecho trágico del 22 de febrero de 2012”, había dicho Jaime, fue condenado. En el caso de Schiavi la condena trepó a 8 años de prisión. Ambos por el delito de defraudación contra la administración pública por administración fraudulenta aunque en el caso de Schiavi se le agregó el estrago culposo agravado.
En tanto que el motorman de la formación siniestrada, Marcos Córdoba; fue condenado a tres años y seis meses de prisión e inhabilitado por siete años para conducir profesionalmente. A Córdoba se le ebndilgó también el estrago culposo agravado, “hice todo lo posible por frenar el tren. Yo no tengo la culpa de que no haya frenado”, había dicho días atrás en un intento por disculparse con los familiares. Hoy cuando terminó de leerse la sentencia gritaron bien fuerte tres veces Justicia. Afuera de Comodoro Py también hubo festejos.
El ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, con los familiares de las víctimas detrás del blíndex.
En el caso de los titulares de Trenes de Buenos Aires (TBA), Mario y Sergio Cirigliano, ex concesionaria del ferrocarril Sarmiento, Sergio fue condenado por defraudación contra la administración pública por administración fraudulenta en concurso real con estrago culposo agravado pero su hermano fue absuelto.
Otras condenas del tribunal fueron las de Marcelo Calderón (ocho años), Carlos Michele Ferrari (seis años, Sergio Tempone (siete años), Jorge Álvarez (ocho años), Guillermo D'abenigno (cinco años), Jorge de los Reyes (sesi años), Alejandro Lopardo (cuatro años), Carlos Pont Vergés (seis años), Víctor Astrella (cinco años), Oscar Gariboglio (cuatro años), Francisco Pafumi (cinco años), Pedro Rainieri (cuatro años), Roque Cirigliano (cinco años), José Doce Portas (cuatro años), Laura Ballestero (cinco años), Antonio Suárez (cinco años), Miguel Werba (absuelto), Daniel Lodola (tres años).
La lista de absueltos, por su parte, incluye a los ex titulares de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Pedro Ochoa Romero (absuelto) y Antonio Sícaro (absuelto) y a Carlos Lluch (absuelto), Daniel Rubio (absuelto) y Luis Ninoná (abuselto). La lista de acusados que llegaron a juicio era de 29 pero, en mayo de este año, falleció el ex subsecretario de Transporte Ferroviario, Guillermo Antonio Luna. La lista de acusados que llegaron a juicio era de 29 pero, en mayo de este año, falleció el ex subsecretario de Transporte Ferroviario, Guillermo Antonio Luna.
Durante la etapa de alegatos, las dos primeras querellas pidieron sólo la condena de Córdoba. Las otras dos, en cambio, pidieron la absolución del motorman y condenas de 15 años para Jaime y Schiavi y 18 años para el ex titular de Trenes de Buenos Aires (TBA), Sergio Cirigliano. También solicitaron penas de entre 10 y 16 años para el resto de los imputados a excepción de Córdoba.
Otro de los imputados: el ex secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.
Investigación, calor y fondos en la mira
El calor marcó la historia de la tragedia de Once y su juicio. Bajo un sol abrasador y un calor infernal se produjo el choque cuando habían pasado 32 minutos de las ocho de la mañana de ese miércoles 22. Rescatistas, médicos, policías, paramédicos y bomberos trabajaron toda la jornada para salvar las vidas de los pasajeros de ese tren del ferrocarril Sarmiento que venía del oeste bonaerense. También bajo un calor intenso comenzó el debate en marzo de 2014, en el que una multitud de familiares y sobrevivientes llegó hasta los tribunales federales de Comodoro Py. Y bajo un fuerte calor se conoció hoy el veredicto.
En las sucesivas audiencias del juicio, que se realizaron los lunes y martes de cada semana, se escucharon los testimonios de sobrevivientes, rescatistas, médicos, policías, bomberos y peritos técnicos y contables. También prestaron declaración indagatoria varios de los imputados, en tanto que otros se negaron a hacerlo y, en esos casos, se leyó lo que habían declarado en la etapa de instrucción.
Los titulares de TBA, Mario y Sergio Claudio Cirigliano.
Lo que pasó en las audiencias también le sirvió al tribunal para extraer testimonio y pedir la investigación de por ejemplo el ex ministro de Planificación Julio De Vido, Jorge Simeonoff, Julio César Pastine, Ernesto Ianni y Silvia Emilse Lopez, para que se investiguen irregularidades en concesiones. Además se extrajeron testimonios de otros testigos, se pidió se revise la actuación del perito Raul Diaz y se enviaronb copias de la sentencia a distintos juzgados Federales donde se investiga, por ejemplo, el coche de una formación en Flores, las irregularidades de subsidios a TBA y hasta el juzgado civil encargado que lleva adelante la causa por los pedidos indemnizatorios.
Fuente:Infojus
Veintiún meses de debate, más de 120 audiencias, 28 imputados, cuatro querellas, tres jueces y una en calidad de sustituta, un fiscal junto a un equipo que trabajó a destajo y familiares de las víctimas y sobrevivientes que acompañaron desde el primer día son datos que pueden describir lo ocurrido hasta ahora en el juicio. Los jueces leyeron en poco más de media hora los más de cincuenta puntos de la parte resolutiva del fallo –cuyos fundamentos se conocerán el año que viene- y destacaron las “graves falencias del sistema ferroviario”.
Los familiares de las víctimas estaban tanto afuera del tribunal, en medio del calor, como en la sala de audiencia AMIA y escucharon atentamente la voz del juez Rodríguez Uriburu, encargado de leer la parte resolutiva de un debate que comenzó en marzo de 2014. Entre el público también estaba el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj.
Desde temprano, la expectativa se reflejó en la gran cantidad de medios acreditados para cubrir los momentos finales del proceso. El inicio se retrasó unos minutos de la hora pautada pero finalmente los jueces se sentaron en sus lugares y le dieron a los imputados que no lo habían hecho, la posibilidad de decir sus últimas palabras. La madre de una de las víctimas, María Lujan Rey, contaba mediante su twitter las horas que faltaban para escuchar el veredicto.
Sin embargo, Antonio Sícaro, Antonio Suárez, Miguel Werba y Sergio Tempone les dijeron a los magistrados que no tenían nada para decir, aunque agradecieron la oportunidad. Tras su intervención, los jueces convocaron a las partes y decidieron pasar a un cuarto intermedio hasta el momento en que den a conocer el veredicto
Las condenas
Veintiocho son los imputados pero no todos recibieron penas y algunos de ellos fueron absueltos. Para los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi la suerte fue dispar. Jaime en una condena que unifica otras dos causas que tiene fue condenado en “pena única” a 6 años de prisión. “Quiero dejar absolutamente en claro que no tuve absolutamente ninguna responsabilidad en el hecho trágico del 22 de febrero de 2012”, había dicho Jaime, fue condenado. En el caso de Schiavi la condena trepó a 8 años de prisión. Ambos por el delito de defraudación contra la administración pública por administración fraudulenta aunque en el caso de Schiavi se le agregó el estrago culposo agravado.
En tanto que el motorman de la formación siniestrada, Marcos Córdoba; fue condenado a tres años y seis meses de prisión e inhabilitado por siete años para conducir profesionalmente. A Córdoba se le ebndilgó también el estrago culposo agravado, “hice todo lo posible por frenar el tren. Yo no tengo la culpa de que no haya frenado”, había dicho días atrás en un intento por disculparse con los familiares. Hoy cuando terminó de leerse la sentencia gritaron bien fuerte tres veces Justicia. Afuera de Comodoro Py también hubo festejos.
En el caso de los titulares de Trenes de Buenos Aires (TBA), Mario y Sergio Cirigliano, ex concesionaria del ferrocarril Sarmiento, Sergio fue condenado por defraudación contra la administración pública por administración fraudulenta en concurso real con estrago culposo agravado pero su hermano fue absuelto.
Otras condenas del tribunal fueron las de Marcelo Calderón (ocho años), Carlos Michele Ferrari (seis años, Sergio Tempone (siete años), Jorge Álvarez (ocho años), Guillermo D'abenigno (cinco años), Jorge de los Reyes (sesi años), Alejandro Lopardo (cuatro años), Carlos Pont Vergés (seis años), Víctor Astrella (cinco años), Oscar Gariboglio (cuatro años), Francisco Pafumi (cinco años), Pedro Rainieri (cuatro años), Roque Cirigliano (cinco años), José Doce Portas (cuatro años), Laura Ballestero (cinco años), Antonio Suárez (cinco años), Miguel Werba (absuelto), Daniel Lodola (tres años).
La lista de absueltos, por su parte, incluye a los ex titulares de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Pedro Ochoa Romero (absuelto) y Antonio Sícaro (absuelto) y a Carlos Lluch (absuelto), Daniel Rubio (absuelto) y Luis Ninoná (abuselto). La lista de acusados que llegaron a juicio era de 29 pero, en mayo de este año, falleció el ex subsecretario de Transporte Ferroviario, Guillermo Antonio Luna. La lista de acusados que llegaron a juicio era de 29 pero, en mayo de este año, falleció el ex subsecretario de Transporte Ferroviario, Guillermo Antonio Luna.
Durante la etapa de alegatos, las dos primeras querellas pidieron sólo la condena de Córdoba. Las otras dos, en cambio, pidieron la absolución del motorman y condenas de 15 años para Jaime y Schiavi y 18 años para el ex titular de Trenes de Buenos Aires (TBA), Sergio Cirigliano. También solicitaron penas de entre 10 y 16 años para el resto de los imputados a excepción de Córdoba.
Investigación, calor y fondos en la mira
El calor marcó la historia de la tragedia de Once y su juicio. Bajo un sol abrasador y un calor infernal se produjo el choque cuando habían pasado 32 minutos de las ocho de la mañana de ese miércoles 22. Rescatistas, médicos, policías, paramédicos y bomberos trabajaron toda la jornada para salvar las vidas de los pasajeros de ese tren del ferrocarril Sarmiento que venía del oeste bonaerense. También bajo un calor intenso comenzó el debate en marzo de 2014, en el que una multitud de familiares y sobrevivientes llegó hasta los tribunales federales de Comodoro Py. Y bajo un fuerte calor se conoció hoy el veredicto.
En las sucesivas audiencias del juicio, que se realizaron los lunes y martes de cada semana, se escucharon los testimonios de sobrevivientes, rescatistas, médicos, policías, bomberos y peritos técnicos y contables. También prestaron declaración indagatoria varios de los imputados, en tanto que otros se negaron a hacerlo y, en esos casos, se leyó lo que habían declarado en la etapa de instrucción.
Lo que pasó en las audiencias también le sirvió al tribunal para extraer testimonio y pedir la investigación de por ejemplo el ex ministro de Planificación Julio De Vido, Jorge Simeonoff, Julio César Pastine, Ernesto Ianni y Silvia Emilse Lopez, para que se investiguen irregularidades en concesiones. Además se extrajeron testimonios de otros testigos, se pidió se revise la actuación del perito Raul Diaz y se enviaronb copias de la sentencia a distintos juzgados Federales donde se investiga, por ejemplo, el coche de una formación en Flores, las irregularidades de subsidios a TBA y hasta el juzgado civil encargado que lleva adelante la causa por los pedidos indemnizatorios.
Fuente:Infojus
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Juicio Tragedia de Once
29 de diciembre de 2015
TRAGEDIA DE ONCE: VEREDICTO EN EL JUICIO.
29-12-2015
Juicio oral
En la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py
Veredicto en el juicio por la tragedia de Once
Juicio oral
En la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py
Veredicto en el juicio por la tragedia de Once
Se prevé que el tribunal dé a conocer esta tarde la sentencia del juicio por el accidente ferroviario en el que murieron 52 personas y dejó heridas a 789. Hay 28 imputados, entre ellos los ex secretarios de transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, el mortoman, Marcos Córdoba y los empresarios Mario y Sergio Cirigliano.
Veintiún meses de debate, más de 120 audiencias, 28 imputados, cuatro querellas, tres jueces y una en calidad de sustituta, un fiscal junto a un equipo que trabajó a destajo y familiares de las víctimas y sobrevivientes que acompañaron desde el primer día. Así se puede resumir en números el juicio oral y público por la tragedia ferroviaria de Once que, en febrero de 2012, terminó con la vida de 52 personas y dejó heridas a 789. Hoy, el debate llegará a su fin. Está previsto que por la mañana el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 escuche las palabras finales de parte de los imputados y a la tarde, tras un cuarto intermedio, dé a conocer su veredicto.
Entre los imputados en el debate, que comenzó en marzo de 2014, están los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, el motorman de la formación siniestrada, Marcos Córdoba y los titulares de Trenes de Buenos Aires (TBA) Mario y Sergio Cirigliano, ex concesionaria del ferrocarril Sarmiento. Junto a ellos, en el banquillo de los acusados, también están varios miembros de TBA y la empresa encargada de supervisarla, Cometrans: Marcelo Calderón, Carlos Michele Ferrari, Carlos Lluch, Sergio Tempone, Jorge Álvarez, Guillermo D'abenigno, Jorge de los Reyes, Alejandro Lopardo, Carlos Pont Vergés, Daniel Rubio, Víctor Astrella, Oscar Gariboglio, Francisco Pafumi, Pedro Rainieri, Roque Cirigliano, Mario Cirigliano, José Doce Portas, Laura Ballestero, Antonio Suárez, Miguel Werba, Daniel Lodola y Luis Ninoná. Y los ex titulares de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) Pedro Ochoa Romero y Antonio Sícaro. La lista de acusados que llegaron a juicio era de 29, pero en mayo de este año falleció el ex subsecretario de Transporte Ferroviario, Guillermo Antonio Luna.
En las sucesivas audiencias del juicio, que se hizo realizaron los lunes y martes de cada semana, se escucharon los testimonios de sobrevivientes, rescatistas, médicos, policías, bomberos y peritos técnicos y contables. También prestaron declaración indagatoria varios de los imputados, en tanto que otros se negaron a hacerlo y en esos casos se leyó lo que habían declarado en la etapa de instrucción del proceso, a cargo del juez Claudio Bonadío.
En algunos casos, como el de Schiavi, también hubo ampliación de indagatoria.
Córdoba, que manejaba la formación del tren Sarmiento que aquella mañana se estrelló contra el andén N° 2 de la terminal, fue otro de los que habló durante el juicio y dio su versión de los hechos. En la última audiencia del debate, visiblemente conmocionado, expresó sus últimas palabras. “Hice todo lo posible por frenar el tren. Yo no tengo la culpa de que no haya frenado”, dijo dirigiéndose a los familiares de las víctimas que estaban en la sala. “Veo la lucha día a día. Sé que no es igual. La vida de todos los que están detrás de ese vidrio no es igual”, dijo Córdoba señalando a los familiares detrás del blindex de la sala.
“Entiendo porque mi vida cambió también a partir de esa fecha”, dijo y no pudo seguir hablando. Le acercaron un vaso agua para que tomara y tras varios minutos continuó: “No puedo sacar de mi mente los recuerdos, los sonidos, los gritos, las imágenes. Es algo muy feo. Tres años que vengo padeciendo esto, pero para mí es como si lo hubiese vivido ayer”.
Jaime fue otro de los que habló. Lo hizo para deslindarse de responsabilidad en la tragedia.
“Quiero dejar absolutamente en claro que no tuve absolutamente ninguna responsabilidad en el hecho trágico del 22 de febrero de 2012”, afirmó. “No estoy dispuesto a llevar en mi conciencia algo que no tuve absolutamente nada que ver, que es la tragedia y la pérdida de 52 personas".
Calificaciones, alegatos y pedidos de penas
Según el requerimiento fiscal de elevación a juicio, todos los imputados, a excepción de Córdoba, llegaron acusados por los delitos de defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo. Que tienen una escala de pena de 2 a 6 años de prisión y de 1 a 5 años de prisión, respectivamente. Córdoba, por su parte, sólo está imputado por el delito de descarrilamiento culposo.
Durante la etapa de alegatos, las dos primeras querellas pidieron sólo la condena de Córdoba. Las otras dos, en cambio, pidieron la absolución del motorman y condenas de 15 años para Jaime y Schiavi y 18 años para el ex titular de Trenes de Buenos Aires (TBA), Sergio Cirigliano. También solicitaron penas de entre 10 y 16 años para el resto de los imputados a excepción de Córdoba.
Después de alegar durante cinco jornadas, el fiscal Fernando Arrigo pidió 3 años y 8 meses de prisión para Córdoba, mientras que para los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, pidió 11 años y 10 años y 10 meses, respectivamente. En el comienzo de los alegatos, Arrigo afirmó que los imputados tenían “absoluto y cabal” conocimiento del deterioro que tenían las formaciones de la Línea Sarmiento y remarcó que las conductas de los acusados “evidenciaron la falta de ocupación e inversión en materia de seguridad ferroviaria”.
El fiscal explicó que el desenlace de ese 22 de febrero fue una consecuencia de aquellas normas, entre otras variables, que fueron violadas por los acusados. “Si los imputados hubieran cumplido debidamente con sus funciones, como asimismo con los objetivos propuestos tanto en el contrato de concesión y demás convenios celebrados, y con la normativa vigente, no se hubieran producido fallas advertidas sobre le chapa 16 –como se identificaba a la formación-, no se hubiera configurado la tragedia ni se hubieran causado tantas muertas y lesiones en las víctimas”, aseguró.
Una tragedia y una sentencia bajo el calor del verano
El calor marcó la historia de la tragedia de Once y su juicio. Bajo un sol abrasador y un calor infernal se produjo el choque cuando habían pasado 32 minutos de las ocho de la mañana de ese miércoles 22. Rescatistas, médicos, policías, paramédicos y bomberos trabajaron toda la jornada para salvar las vidas de los pasajeros de ese tren del ferrocarril Sarmiento que venía del Oeste bonaerense. También bajo un calor intenso comenzó el debate el 18 de marzo de 2014, en el que una multitud de familiares y sobrevivientes llegó hasta los tribunales federales de Comodoro Py. Y bajo un fuerte calor se conocerá el veredicto de los jueces Jorge Tassara, Jorge Gorini, y Rodrigo Giménez Uriburu.
La lectura se producirá en la sala AMIA del edificio, donde se realizó gran parte del juicio. Estarán presentes los tres miembros del TOF 2 y la cuarta jueza –en calidad de sustituta- Ana María D’Alessio. La mujer, hija del recordado ex fiscal Andrés José D'Alessio, viajó semanalmente para el juicio desde Tierra del Fuego, donde tiene asiento. Cuando no pudo hacerlo, D’ Alessio siguió las audiencias vía Skype. En todas las oportunidades se mostró atenta y tomando notas tanto a mano como en su laptop.
1.El horror en primera persona
En abril del año pasado, un mes después de comenzado el debate, llegó el momento de la primera declaración de una sobreviviente. Se trató de Natalia Meza quien, paradójicamente, fue la última de las víctimas en ser rescatada viva del tren Sarmiento el 22 febrero de 2012. Meza, de 30 años, subió al estrado con sus muletas y se acomodó con dificultad. Arrastra problemas serios en sus piernas, producto de las heridas y, por eso, estuvo internada más de cinco meses. Con voz tranquila, describió el día de la tragedia. Explicó que tomó el tren en la estación de Merlo –adonde llegó muy demorado– y que, para no llegar tarde a su trabajo, tuvo que subirse a pesar de la cantidad de gente que había.
En rehabilitación todos los días, y bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico, contó que no tuvo ayuda de Trenes de Buenos Aires (TBA), excepto un pase de dos meses para viajar gratis, destinado a su papá. “Se acercaron a mi papá desde TBA, creo que un señor que se llamaba Marcelo, para que no los criticara por radio. Decían que los hacía quedar mal a ellos. Le quisieron dar un departamento. Yo no confiaba en ellos”, contó la chica que, a 26 meses de la tragedia, todavía no había podido volver a trabajar.

Tras ella, declaró Norma Barrientos, que viajaba en la formación junto a su hija de 14 años, Karina, fallecida en el accidente. Llegaron a la estación Moreno y “de prepo”, por la multitud que había en el andén, terminaron subiendo en el primer vagón. Una estación después, una mujer les dejó el asiento. Norma quiso que se sentara Karina. Parada cerca de la cabina, alcanzó a escuchar “al motorman diciendo que los frenos no le andaban, que no le respondían. Eso fue pasando Morón. Después no escuché más nada”, contó. La sala enmudeció cuando la mujer recordó cómo en los momentos posteriores al impacto gritó desesperadamente el nombre de su hija y no obtuvo respuesta. Varias horas después, internada, supo que la adolescente falleció en el acto.
Nicolás Aráozviajó durante 14 años en el Sarmiento y lo sigue haciendo. La mañana del accidente también iba en el primer vagón. “Subí como pude”, declaró. “El tren me pareció que venía normal, en Caballito me pareció que el tren salió rápido”, contó. “Cuando estaba llegando a Once dije: ‘Gracias a Dios estamos llegando’ y no terminé de decirlo: fue como una bomba. Tuve varias personas arriba mío, traté de no desesperarme. Vi gente colgada en los asientos, muerta. Fue una pesadilla, no se veía nada por la tierra del tren. Cada vez, era peor”.
Lo sacaron los bomberos al mediodía. Hasta entonces, desde afuera les “tiraban aceite porque estábamos todos muy apretados. Los bomberos nos tapaban con camperas por el humo. Cada minuto que pasaba se moría gente”, compartió en el juicio.
2. El rescate en palabras del director del SAME
Como un “gran scrum de rugby”. Así recordó Alberto Crescenti, director general del SAME, lo primero que vio cuando entró a unos de los vagones de la formación accidentada. La gente apilada en el fondo del vagón es una de las imágenes de la tragedia que este hombre –que dirige el sistema de emergencias médicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se sentó a declarar con su ambo verde y su chaleco, sin mangas, rojo–, no logra olvidar. “Los que estaban en ese scrum eran los más críticos”, explicó frente al TOF N° 2, en junio de 2014.
Su testimonio fue intenso desde el primer momento, por lo que el presidente del tribunal lo interrumpió y advirtió a los familiares de las víctimas que lo que iban a escuchar podía afectarlos. Luego, dio unos minutos para que se retiraran de la sala.
La calurosa mañana del 22 de febrero, Crescenti estaba en el puerto de Buenos Aires con varias unidades del SAME, “esperando un crucero que tenía personas con un virus desconocido”, explicó. Fue entonces cuando le avisaron que había “colisionado” un tren en Once. “Nos vamos a Once”, contó Crescenti que le dijo al ministro de Salud, Juan Manzur, que estaba ahí con él. En los siete minutos que duró el trayecto hasta Once, Crescenti declaró “el alerta roja a todos los hospitales de la ciudad, sin saber con qué nos íbamos a encontrar. Cuando llegamos, ya había ambulancias del SAME trabajando”, explicó.
Entró al hall central de la terminal ferroviaria y vio una escena “dantesca”. Había “víctimas desparramadas sobre la derecha del andén –dijo e hizo un silencio–. Yo lo lamento mucho por los familiares”, aclaró y continuó: “Había muertos, veíamos brazos, cuerpos, sangre. Había gente fallecida mirando con los ojos abiertos a los que estaban vivos. Fue una escena muy dura para nosotros”.
Crescenti recordó el diálogo con un comisario, que le pidió que mandara a buscar “vaselina a los hospitales de la ciudad, para poder ‘desenganchar’ a la gente”.
“Yo he estado en el atentado de la embajada, pero lo que vi en ese vagón fue muy fuerte”, dijo Crescenti. “De la última puerta hacia el fondo estaban todos comprimidos. Sabíamos que había muertos y que por ellos no se podía hacer nada”, agregó.
3.Un detenido por falso testimonio
El testimonio del guarda Miguel Gerónimo era esperado por todos. Gerónimo era el guarda de la formación conocida como “chapa 16”. Pero, finalmente, se trató de uno de los testimonios más decepcionantes: sus respuestas fueron monosilábicas, no aportó detalles y ni siquiera pudo reconocer lo que podría ser su voz en una grabación del tren.
“Sí, en Once”, dijo cuando le preguntaron si el tren se había pasado en alguna estación y la sala estalló. Los familiares se retiraron y los jueces pidieron un cuarto intermedio para responder a la solicitud de una de las querellas, respecto a la detención inmediata de Gerónimo, quien durante la hora previa sólo había contestado con evasivas.

“Pasó un tiempo muy largo y no me acuerdo”, argumentó ante varias preguntas que le hicieron. Y volvió a la carga: “Sé olvidar las cosas”, repitió en otro momento. Junto al motorman Marcos Córdoba, Gerónimo era la otra persona que podía aclarar qué pudo haber pasado con el tren.
El guarda trabajaba en el ferrocarril Sarmiento desde el año 1981, con esa tarea o como “jefe del tren” –como también se lo llama–. Ante el tribunal, dijo que el día de la tragedia “fue especial por la cantidad de gente (que iba en el tren). Se viajó toda la mañana con las puertas abiertas”.
Sus inconsistencias hicieron que, tras más de una hora de declaración, lo hicieran salir de la sala. “Creo que el testigo está siendo reticente”, expresó el fiscal Fernando Arrigo y pidió que se le volviera a recordar el delito de “falso testimonio” al que estaba expuesto al no responder o faltar a la verdad.
Cuando volvió a la sala, le reiteraron la importancia de que dijera la verdad. Entonces, su primera respuesta fue en referencia a que el tren se había pasado en Once. Luego de un breve cuarto intermedio, llegó la noticia de su detención; la primera en casi tres meses de debate.
4.La presencia de los familiares
Desde el primero hasta el último día de audiencias, los familiares y amigos de las víctimas de la tragedia de Once estuvieron presentes en los tribunales federales de Comodoro Py. Unidos, apoyándose unos a otros, hicieron del respeto al proceso judicial, un culto. Con sus remeras con los rostros de sus familiares y sus carteles exigiendo justicia, escucharon los testimonios de los sobrevivientes y algunos tuvieron que salir de la sala cuando se daban a conocer detalles de aquella jornada trágica. Su presencia y su compromiso fueron uno de los elementos distintivos de estos casi dos años de juicio. Su comportamiento contrastó con el del abogado querellante, Gregorio Dalbón –que los provocó en diversas oportunidades– y con la de la defensora Valeria Corbacho, que representó a Córdoba. Dalbón fue echado por el tribunal tras ser apercibido por sus comportamientos impropios en varias ocasiones.
5.Palabras finales
“Hice todo lo posible por frenar el tren. Yo no tengo la culpa de que no haya frenado”, dijo Córdoba dirigiéndose a los familiares de las víctimas que estaban en la sala y se quebró, en la jornada que tuvieron los imputados para expresar sus últimas palabras.
Ricardo Jaime también habló: “Quiero dejar absolutamente en claro que no tuve absolutamente ninguna responsabilidad en el hecho trágico del 22 de febrero de 2012”. Lejos de toda emoción, el ex secretario de Transporte de la Nación agregó: “No estoy dispuesto a llevar en mi conciencia algo que no tuve absolutamente nada que ver, que es la tragedia y la pérdida de 52 personas”.
Fuente:Infojus
Entre los imputados en el debate, que comenzó en marzo de 2014, están los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, el motorman de la formación siniestrada, Marcos Córdoba y los titulares de Trenes de Buenos Aires (TBA) Mario y Sergio Cirigliano, ex concesionaria del ferrocarril Sarmiento. Junto a ellos, en el banquillo de los acusados, también están varios miembros de TBA y la empresa encargada de supervisarla, Cometrans: Marcelo Calderón, Carlos Michele Ferrari, Carlos Lluch, Sergio Tempone, Jorge Álvarez, Guillermo D'abenigno, Jorge de los Reyes, Alejandro Lopardo, Carlos Pont Vergés, Daniel Rubio, Víctor Astrella, Oscar Gariboglio, Francisco Pafumi, Pedro Rainieri, Roque Cirigliano, Mario Cirigliano, José Doce Portas, Laura Ballestero, Antonio Suárez, Miguel Werba, Daniel Lodola y Luis Ninoná. Y los ex titulares de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) Pedro Ochoa Romero y Antonio Sícaro. La lista de acusados que llegaron a juicio era de 29, pero en mayo de este año falleció el ex subsecretario de Transporte Ferroviario, Guillermo Antonio Luna.
En las sucesivas audiencias del juicio, que se hizo realizaron los lunes y martes de cada semana, se escucharon los testimonios de sobrevivientes, rescatistas, médicos, policías, bomberos y peritos técnicos y contables. También prestaron declaración indagatoria varios de los imputados, en tanto que otros se negaron a hacerlo y en esos casos se leyó lo que habían declarado en la etapa de instrucción del proceso, a cargo del juez Claudio Bonadío.
En algunos casos, como el de Schiavi, también hubo ampliación de indagatoria.
Córdoba, que manejaba la formación del tren Sarmiento que aquella mañana se estrelló contra el andén N° 2 de la terminal, fue otro de los que habló durante el juicio y dio su versión de los hechos. En la última audiencia del debate, visiblemente conmocionado, expresó sus últimas palabras. “Hice todo lo posible por frenar el tren. Yo no tengo la culpa de que no haya frenado”, dijo dirigiéndose a los familiares de las víctimas que estaban en la sala. “Veo la lucha día a día. Sé que no es igual. La vida de todos los que están detrás de ese vidrio no es igual”, dijo Córdoba señalando a los familiares detrás del blindex de la sala.
“Entiendo porque mi vida cambió también a partir de esa fecha”, dijo y no pudo seguir hablando. Le acercaron un vaso agua para que tomara y tras varios minutos continuó: “No puedo sacar de mi mente los recuerdos, los sonidos, los gritos, las imágenes. Es algo muy feo. Tres años que vengo padeciendo esto, pero para mí es como si lo hubiese vivido ayer”.
Jaime fue otro de los que habló. Lo hizo para deslindarse de responsabilidad en la tragedia.
“Quiero dejar absolutamente en claro que no tuve absolutamente ninguna responsabilidad en el hecho trágico del 22 de febrero de 2012”, afirmó. “No estoy dispuesto a llevar en mi conciencia algo que no tuve absolutamente nada que ver, que es la tragedia y la pérdida de 52 personas".
Calificaciones, alegatos y pedidos de penas
Según el requerimiento fiscal de elevación a juicio, todos los imputados, a excepción de Córdoba, llegaron acusados por los delitos de defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo. Que tienen una escala de pena de 2 a 6 años de prisión y de 1 a 5 años de prisión, respectivamente. Córdoba, por su parte, sólo está imputado por el delito de descarrilamiento culposo.
Durante la etapa de alegatos, las dos primeras querellas pidieron sólo la condena de Córdoba. Las otras dos, en cambio, pidieron la absolución del motorman y condenas de 15 años para Jaime y Schiavi y 18 años para el ex titular de Trenes de Buenos Aires (TBA), Sergio Cirigliano. También solicitaron penas de entre 10 y 16 años para el resto de los imputados a excepción de Córdoba.
Después de alegar durante cinco jornadas, el fiscal Fernando Arrigo pidió 3 años y 8 meses de prisión para Córdoba, mientras que para los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, pidió 11 años y 10 años y 10 meses, respectivamente. En el comienzo de los alegatos, Arrigo afirmó que los imputados tenían “absoluto y cabal” conocimiento del deterioro que tenían las formaciones de la Línea Sarmiento y remarcó que las conductas de los acusados “evidenciaron la falta de ocupación e inversión en materia de seguridad ferroviaria”.
El fiscal explicó que el desenlace de ese 22 de febrero fue una consecuencia de aquellas normas, entre otras variables, que fueron violadas por los acusados. “Si los imputados hubieran cumplido debidamente con sus funciones, como asimismo con los objetivos propuestos tanto en el contrato de concesión y demás convenios celebrados, y con la normativa vigente, no se hubieran producido fallas advertidas sobre le chapa 16 –como se identificaba a la formación-, no se hubiera configurado la tragedia ni se hubieran causado tantas muertas y lesiones en las víctimas”, aseguró.
Una tragedia y una sentencia bajo el calor del verano
El calor marcó la historia de la tragedia de Once y su juicio. Bajo un sol abrasador y un calor infernal se produjo el choque cuando habían pasado 32 minutos de las ocho de la mañana de ese miércoles 22. Rescatistas, médicos, policías, paramédicos y bomberos trabajaron toda la jornada para salvar las vidas de los pasajeros de ese tren del ferrocarril Sarmiento que venía del Oeste bonaerense. También bajo un calor intenso comenzó el debate el 18 de marzo de 2014, en el que una multitud de familiares y sobrevivientes llegó hasta los tribunales federales de Comodoro Py. Y bajo un fuerte calor se conocerá el veredicto de los jueces Jorge Tassara, Jorge Gorini, y Rodrigo Giménez Uriburu.
La lectura se producirá en la sala AMIA del edificio, donde se realizó gran parte del juicio. Estarán presentes los tres miembros del TOF 2 y la cuarta jueza –en calidad de sustituta- Ana María D’Alessio. La mujer, hija del recordado ex fiscal Andrés José D'Alessio, viajó semanalmente para el juicio desde Tierra del Fuego, donde tiene asiento. Cuando no pudo hacerlo, D’ Alessio siguió las audiencias vía Skype. En todas las oportunidades se mostró atenta y tomando notas tanto a mano como en su laptop.
29-12-2015
Juicio oral
En Comodoro Py
Tragedia de Once: cinco momentos del histórico juicio
Juicio oral
En Comodoro Py
Tragedia de Once: cinco momentos del histórico juicio
El debate, que comenzó en marzo de 2014, culminará hoy con las últimas palabras de los imputados y el veredicto por parte del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2. Infojus Noticias realiza un recorrido por el proceso judicial que acumuló 21 meses de discusión y más de 120 audiencias.
En abril del año pasado, un mes después de comenzado el debate, llegó el momento de la primera declaración de una sobreviviente. Se trató de Natalia Meza quien, paradójicamente, fue la última de las víctimas en ser rescatada viva del tren Sarmiento el 22 febrero de 2012. Meza, de 30 años, subió al estrado con sus muletas y se acomodó con dificultad. Arrastra problemas serios en sus piernas, producto de las heridas y, por eso, estuvo internada más de cinco meses. Con voz tranquila, describió el día de la tragedia. Explicó que tomó el tren en la estación de Merlo –adonde llegó muy demorado– y que, para no llegar tarde a su trabajo, tuvo que subirse a pesar de la cantidad de gente que había.
En rehabilitación todos los días, y bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico, contó que no tuvo ayuda de Trenes de Buenos Aires (TBA), excepto un pase de dos meses para viajar gratis, destinado a su papá. “Se acercaron a mi papá desde TBA, creo que un señor que se llamaba Marcelo, para que no los criticara por radio. Decían que los hacía quedar mal a ellos. Le quisieron dar un departamento. Yo no confiaba en ellos”, contó la chica que, a 26 meses de la tragedia, todavía no había podido volver a trabajar.
Tras ella, declaró Norma Barrientos, que viajaba en la formación junto a su hija de 14 años, Karina, fallecida en el accidente. Llegaron a la estación Moreno y “de prepo”, por la multitud que había en el andén, terminaron subiendo en el primer vagón. Una estación después, una mujer les dejó el asiento. Norma quiso que se sentara Karina. Parada cerca de la cabina, alcanzó a escuchar “al motorman diciendo que los frenos no le andaban, que no le respondían. Eso fue pasando Morón. Después no escuché más nada”, contó. La sala enmudeció cuando la mujer recordó cómo en los momentos posteriores al impacto gritó desesperadamente el nombre de su hija y no obtuvo respuesta. Varias horas después, internada, supo que la adolescente falleció en el acto.
Nicolás Aráozviajó durante 14 años en el Sarmiento y lo sigue haciendo. La mañana del accidente también iba en el primer vagón. “Subí como pude”, declaró. “El tren me pareció que venía normal, en Caballito me pareció que el tren salió rápido”, contó. “Cuando estaba llegando a Once dije: ‘Gracias a Dios estamos llegando’ y no terminé de decirlo: fue como una bomba. Tuve varias personas arriba mío, traté de no desesperarme. Vi gente colgada en los asientos, muerta. Fue una pesadilla, no se veía nada por la tierra del tren. Cada vez, era peor”.
Lo sacaron los bomberos al mediodía. Hasta entonces, desde afuera les “tiraban aceite porque estábamos todos muy apretados. Los bomberos nos tapaban con camperas por el humo. Cada minuto que pasaba se moría gente”, compartió en el juicio.
2. El rescate en palabras del director del SAME
Como un “gran scrum de rugby”. Así recordó Alberto Crescenti, director general del SAME, lo primero que vio cuando entró a unos de los vagones de la formación accidentada. La gente apilada en el fondo del vagón es una de las imágenes de la tragedia que este hombre –que dirige el sistema de emergencias médicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se sentó a declarar con su ambo verde y su chaleco, sin mangas, rojo–, no logra olvidar. “Los que estaban en ese scrum eran los más críticos”, explicó frente al TOF N° 2, en junio de 2014.
Su testimonio fue intenso desde el primer momento, por lo que el presidente del tribunal lo interrumpió y advirtió a los familiares de las víctimas que lo que iban a escuchar podía afectarlos. Luego, dio unos minutos para que se retiraran de la sala.
La calurosa mañana del 22 de febrero, Crescenti estaba en el puerto de Buenos Aires con varias unidades del SAME, “esperando un crucero que tenía personas con un virus desconocido”, explicó. Fue entonces cuando le avisaron que había “colisionado” un tren en Once. “Nos vamos a Once”, contó Crescenti que le dijo al ministro de Salud, Juan Manzur, que estaba ahí con él. En los siete minutos que duró el trayecto hasta Once, Crescenti declaró “el alerta roja a todos los hospitales de la ciudad, sin saber con qué nos íbamos a encontrar. Cuando llegamos, ya había ambulancias del SAME trabajando”, explicó.
Entró al hall central de la terminal ferroviaria y vio una escena “dantesca”. Había “víctimas desparramadas sobre la derecha del andén –dijo e hizo un silencio–. Yo lo lamento mucho por los familiares”, aclaró y continuó: “Había muertos, veíamos brazos, cuerpos, sangre. Había gente fallecida mirando con los ojos abiertos a los que estaban vivos. Fue una escena muy dura para nosotros”.
Crescenti recordó el diálogo con un comisario, que le pidió que mandara a buscar “vaselina a los hospitales de la ciudad, para poder ‘desenganchar’ a la gente”.
“Yo he estado en el atentado de la embajada, pero lo que vi en ese vagón fue muy fuerte”, dijo Crescenti. “De la última puerta hacia el fondo estaban todos comprimidos. Sabíamos que había muertos y que por ellos no se podía hacer nada”, agregó.
3.Un detenido por falso testimonio
El testimonio del guarda Miguel Gerónimo era esperado por todos. Gerónimo era el guarda de la formación conocida como “chapa 16”. Pero, finalmente, se trató de uno de los testimonios más decepcionantes: sus respuestas fueron monosilábicas, no aportó detalles y ni siquiera pudo reconocer lo que podría ser su voz en una grabación del tren.
“Sí, en Once”, dijo cuando le preguntaron si el tren se había pasado en alguna estación y la sala estalló. Los familiares se retiraron y los jueces pidieron un cuarto intermedio para responder a la solicitud de una de las querellas, respecto a la detención inmediata de Gerónimo, quien durante la hora previa sólo había contestado con evasivas.
“Pasó un tiempo muy largo y no me acuerdo”, argumentó ante varias preguntas que le hicieron. Y volvió a la carga: “Sé olvidar las cosas”, repitió en otro momento. Junto al motorman Marcos Córdoba, Gerónimo era la otra persona que podía aclarar qué pudo haber pasado con el tren.
El guarda trabajaba en el ferrocarril Sarmiento desde el año 1981, con esa tarea o como “jefe del tren” –como también se lo llama–. Ante el tribunal, dijo que el día de la tragedia “fue especial por la cantidad de gente (que iba en el tren). Se viajó toda la mañana con las puertas abiertas”.
Sus inconsistencias hicieron que, tras más de una hora de declaración, lo hicieran salir de la sala. “Creo que el testigo está siendo reticente”, expresó el fiscal Fernando Arrigo y pidió que se le volviera a recordar el delito de “falso testimonio” al que estaba expuesto al no responder o faltar a la verdad.
Cuando volvió a la sala, le reiteraron la importancia de que dijera la verdad. Entonces, su primera respuesta fue en referencia a que el tren se había pasado en Once. Luego de un breve cuarto intermedio, llegó la noticia de su detención; la primera en casi tres meses de debate.
4.La presencia de los familiares
Desde el primero hasta el último día de audiencias, los familiares y amigos de las víctimas de la tragedia de Once estuvieron presentes en los tribunales federales de Comodoro Py. Unidos, apoyándose unos a otros, hicieron del respeto al proceso judicial, un culto. Con sus remeras con los rostros de sus familiares y sus carteles exigiendo justicia, escucharon los testimonios de los sobrevivientes y algunos tuvieron que salir de la sala cuando se daban a conocer detalles de aquella jornada trágica. Su presencia y su compromiso fueron uno de los elementos distintivos de estos casi dos años de juicio. Su comportamiento contrastó con el del abogado querellante, Gregorio Dalbón –que los provocó en diversas oportunidades– y con la de la defensora Valeria Corbacho, que representó a Córdoba. Dalbón fue echado por el tribunal tras ser apercibido por sus comportamientos impropios en varias ocasiones.
5.Palabras finales
“Hice todo lo posible por frenar el tren. Yo no tengo la culpa de que no haya frenado”, dijo Córdoba dirigiéndose a los familiares de las víctimas que estaban en la sala y se quebró, en la jornada que tuvieron los imputados para expresar sus últimas palabras.
Ricardo Jaime también habló: “Quiero dejar absolutamente en claro que no tuve absolutamente ninguna responsabilidad en el hecho trágico del 22 de febrero de 2012”. Lejos de toda emoción, el ex secretario de Transporte de la Nación agregó: “No estoy dispuesto a llevar en mi conciencia algo que no tuve absolutamente nada que ver, que es la tragedia y la pérdida de 52 personas”.
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Juicio Tragedia de Once
16 de diciembre de 2015
TRAGEDIA DE ONCE: EL VEREDICTO SE CONOCERÁ EL 29 DE DICIEMBRE.
15-12-2015
Juicio oral
El veredicto se conocerá el próximo 29 de diciembre
Tragedia de Once: últimas palabras de los imputados
Juicio oral
El veredicto se conocerá el próximo 29 de diciembre
Tragedia de Once: últimas palabras de los imputados
El juicio por el accidente ferroviario en el que murieron 52 personas y hubo 789 heridos, llega a su fin. En la anteúltima audiencia hicieron uso de las últimas palabras cuatro de los 28 acusados, entre ellos el motorman Marcos Córdoba y el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime.
Charo Larisgoitía
“Veo la lucha día a día. Sé que no es igual. La vida de todos los que están detrás de ese vidrio no es igual”, dijo Córdoba visiblemente conmocionado. “Entiendo porque mi vida cambió también a partir de esa fecha”, dijo y no pudo seguir hablando. Le acercaron un vaso agua para que tomara y tras varios minutos continuó. “No puedo sacar de mi mente los recuerdos, los sonidos, los gritos, las imágenes. Es algo muy feo. Tres años que vengo padeciendo esto, pero para mí es como si lo hubiese vivido ayer”, agregó. Para finalizar Córdoba dijo que se solidarizaba con los familiares de las víctimas.
Tras llamar a varios imputados que declinaron de expresar sus últimas palabras, llegó el turno de Jaime. Su descargo fue el más extenso de la jornada que se realizó hoy en la sala AMIA de los tribunales federales de Comodoro Py.
En sus “primeras palabras luego de prácticamente más de 20 meses de que se iniciara este juicio”, como dijo él mismo, Jaime agradeció al tribunal y “principalmente a las familiares de las víctimas, la querellas, la fiscalía y a todos los que participaron”. Después, el ex funcionario, que estuvo ausente en gran parte del debate, pareció hacer uso de la táctica de que no hay mejor defensa que un buen ataque. Señaló que cuando el juez Claudio Bonadío, que instruyó la causa, lo citó “hacia prácticamente tres años que me había alejado de la función pública”. Y agregó que por eso “fue una sorpresa muy grande” cuando quedó imputado. “Aclaré que nada tenía que ver con el hecho que se produjo en 2012”, dijo.
Después se dedicó a hablar de lo que se hizo en los seis años que estuvo en la Secretaría de Transporte. “Y del estado en el que estaba todo en 2003”, cuando fue designado en el cargo. También aseguró que no podía decir lo que pasó después de su alejamiento e insistió: “No entiendo de que se me está acusando”. Y luego completó: “no puedo dejar pasar que se me acuse de cosas que no estaban dentro de mis facultades. No era facultad de un secretario de Transporte cortar el contrato de concesión”.
Jaime también aseguró que “desde el primer día –que asumió- la prioridad era la seguridad”. Y agregó “nunca tuve que sufrir lo que pasó a partir del año 2011”.
El ex funcionario hizo referencia al encuentro que al comienzo del debate tuvo “con uno de los familiares de un joven –Lucas Menghini Rey- que había viajado no un coche –remarcó- sino en una cabina”. Y agregó “una víctima más de alguien que no sabemos porque motivo no frenó y produjo un hecho tan trágico como la muerte de 52 personas. Solo él y su conciencia” sabrán que pasó dijo cargando la culpa contra Córdoba.
“Han sido tan contundentes todos los peritajes que nos cuesta entender por qué el señor fiscal llegó a las conclusiones que llegó”, completó en referencia a Fernando Arrigo. Sobre el final aseguró “quiero dejar absolutamente en claro que no tuve absolutamente ninguna responsabilidad en el hecho trágico del 22 de febrero de 2012”. “No estoy dispuesto a llevar en mi conciencia algo que no tuve absolutamente nada que ver, que es la tragedia y la pérdida de 52 personas".
El descargo de otros imputados
Luego hablaron Carlos Alberto Lluch, abogado de Trenes de Buenos Aires (TBA), quien se solidarizó con familiares y habló del sufrimiento de su propia familia. Tras él llegó el turno de Luis Alberto Ninoná, ex jefe de Material Rodante de las líneas Sarmiento y Mitre. “No estaba el mantenimiento de los trenes entre mis funciones. Se quiso tergiversar en los alegatos a lo que yo me dedicaba”, afirmó. Ninoná agradeció a los familiares de las víctimas, por el respeto. “A pesar de su dolor siempre me han saludado, han respondido a mis saludos”, dijo y se quebró. “Considero que estoy injustamente sentado acá”, dijo y aseguró que “quedó demostrado que soy una persona íntegra y honesta”. Después llegó el turno de Pedro Ochoa Romero, ex titular de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), quien también hizo su descargo.
La audiencia continuará el próximo 29 de diciembre a las 9 de la mañana. Primero terminarán de expresar sus últimas palabras los últimos imputados y tras un cuarto intermedio se conocerá la sentencia.
Fuente:Infojus
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Juicio Tragedia de Once
15 de diciembre de 2015
EL JUICIO POR LA TRAGEDIA DE ONCE TENDRÁ VEREDICTO EL 29 DE DICIEMBRE.
15-12-2015
JUICIO
A cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2
El juicio por la tragedia de Once tendrá veredicto el 29 de diciembre
JUICIO
A cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2
El juicio por la tragedia de Once tendrá veredicto el 29 de diciembre
Así lo informó el triibunal en la audiencia de hoy. Los imputados por el choque que se cobró la vida de 52 personas y dejó a 789 heridas, tienen la oportunidad de decir sus últimas palabras. El juicio comenzó en marzo de 2014, acumuló más de 130 audiencias y más de un centenar de testigos. Entre los acusados, se encuentran los ex secretarios de Transporte, Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime.
Leo Vaca
Entre los imputados por el choque, ocurrido la mañana del 22 de febrero de 2012, están los ex secretarios de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime; el motorman de la formación siniestrada, Marcos Córdoba; y los ex titulares de Trenes de Buenos Aires (TBA), Mario y Sergio Cirigliano.
Desde el 18 de marzo de 2014, cuando se abrió el debate, hasta ahora se realizaron más de 130 audiencias y desfilaron más de un centenar de testigos frente a los jueces Jorge Tassara, Jorge Gorini y Rodrigo Giménez Uriburu y Ana D’ Alessio, en calidad de jueza sustituta. D´Alessio, jueza en Tierra del Fuego, viajaba especialmente para el debate, que se realizó durante los lunes y martes de cada semana, desde la mañana hasta bien entrada la tarde. En las oportunidades que no pudo viajar, D’ Alessio siguió la audiencia vía teleconferencia.
A lo largo del debate, que siempre tuvo mucha presencia de los familiares de las víctimas, declararon desde sobrevivientes y miembros del operativo de rescate hasta guardas –tres de los cuales terminaron detenidos por falso testimonio–, peritos contables y técnicos, médicos y funcionarios de diversas áreas.
La causa fue instruida por el juez Claudio Bonadío y el fiscal Federico Delgado. De acuerdo al requerimiento de elevación a juicio, Córdoba llegó imputado por el delito de descarrilamiento culposo, que tiene una escala de pena de 1 a 5 años de prisión. En tanto que los demás imputados, llegaron acusados por este delito y también por el de defraudación contra la administración pública que, según el Código Penal, tiene una escala de pena de 2 a 6 años de prisión.
Entre los imputados, hay miembros de TBA y Cometrans (la empresa encargada de supervisarla), y funcionarios de distintas dependencias. La lista, además de los hermanos Cirigliano, Schiavi, Jaime y Córdoba, se completa con: Marcelo Alberto Calderón, Carlos Michele Ferrari, Carlos Alberto Lluch, Sergio Daniel Tempone, Jorge Álvarez, Guillermo Alberto D’Abenigno, Jorge Alberto de los Reyes, Alejandro Rubén Lopardo, Carlos Esteban Pont Vergés, Daniel Fernando Rubio, Víctor Eduardo Astrella, Oscar Alberto Gariboglio, Francisco Adalberto Pafumi, Pedro Roque Rainieri, Roque Ángel Cirigliano, José Doce Portas, Pedro Ochoa Romero, Laura Aída Ballestero, Antonio Marcelo Ricardo Suárez, Miguel Werba, Daniel Guido Lodola, Luis Alberto Ninoná, Antonio Eduardo Sícaro y Mario Francisco Cirigliano. Guillermo Antonio Luna, imputado por haber sido subsecretario de Transporte Ferroviario al momento del choque, murió en mayo pasado.
Los pedidos de pena
La etapa de alegatos se dividió en tres grandes partes. En la primera, expusieron las querellas I y II, que apuntaron contra el motorman y pidieron una pena de 22 años de prisión para él. En la segunda, las querellas pidieron la absolución de Córdoba y penas de 15 años para Jaime y Schiavi; y 18 años para el ex titular de Trenes de Buenos Aires (TBA), Sergio Cirigliano. En ese caso, además, solicitaron entre 10 y 16 años para el resto de los imputados, a excepción de Córdoba.
Después llegó el turno del fiscal del juicio, Fernando Arrigo, quien tras cinco jornadas de alegatos pidió 3 años y 8 meses de prisión para Córdoba, mientras que para los ex secretarios de Transporte, Jaime y Schiavi, pidió 11 años y 10 años y 10 meses, respectivamente. La de Jaime fue la pena más alta que pidió para los 28 imputados.
Tras el pedido de penas de Arrigo, comenzaron los alegatos de los defensores, que pidieron la absolución de sus defendidos. El 29 de diciembre se conocerá el veredicto.
11-12-2015
Juicio
En Comodoro Py
Juicio de Once: últimas palabras de los acusados
El debate había entrado en cuarto intermedio y se retomará. Los 28 imputados tendrán la oportunidad de hablar ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2. Dos de las querellas pidieron que se condene sólo al motorman y las otras dos solicitaron su absolución y penas de prisión para Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi y ex titular de Trenes de Buenos Aires, Sergio Cirigliano.
Los jueces Jorge Tassara, Jorge Gorini y Rodrigo Giménez Uriburu y Ana D’ Alessio, en calidad de jueza sustituta, reanudarán este martes el debate que había entrado en cuarto intermedio la semana pasada luego del fin de los alegatos y las réplicas de dos de las querellas a los defensores de los imputados.
En la etapa de alegatos dos de las querellas solo pidieron que se condene al motorman, en tanto que las otras dos pidieron su absolución y penas de 15 años para Jaime y Schiavi y 18 años para el ex titular de Trenes de Buenos Aires (TBA), Sergio Cirigliano. También solicitaron penas de entre 10 y 16 años para el resto de los imputados a excepción de Córdoba.
El fiscal del juicio, Fernando Arrigo, pidió, tras las cinco jornadas de alegatos que usó para exponer sus fundamentos, 3 años y 8 meses de prisión para el motorman Marcos Córdoba, mientras que para los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, pidió 11 años y 10 años y 10 meses, respectivamente. La de Jaime fue la pena más alta que pidió para los 28 imputados.
El debate
El debate comenzó el 18 de marzo de 2014, dos años y un mes después del choque que la mañana del 22 de febrero se produjo en la terminal de Once. Durante los 21 meses de juicio se escucharon los testimonios de decenas de sobrevivientes que dieron cuenta tanto del horror que se vivió en los momentos posteriores como del pésimo estado en el que funcionaba el ferrocarril Sarmiento desde hacía muchos años. También testificaron peritos técnicos, contables, médicos y rescatistas que intervinieron en el operativo que se desarrolló desde el momento del impacto hasta el atardecer de ese día.
Entre los testimonios más conmovedores del debate estuvo el del director del SAME, Alberto Crescenti. Su relato de aquel día llegó en junio del año pasado y a poco de empezar fue interrumpido por el presidente del tribunal. Tassara advirtió a los familiares presentes en la sala AMIA, que lo que iban a escuchar podía afectarlos, por los que les dio unos minutos para que se retiren de la sala.
Como un “gran scrum de rugby”, así recordó Crescenti lo primero que vio cuando entró a unos de los vagones de la formación accidentada. La gente apilada en el fondo del vagón es una de las imágenes de la tragedia que este hombre, que dirige el sistema de emergencias médicas de la Ciudad y se sentó a declarar con su ambo verde y su chaleco sin mangas rojo, no logró olvidar. “Los que estaban en ese scrum, eran los más críticos”, explicó.
Crescenti recordó que aquella calurosa mañana estaba en el puerto de Buenos Aires con varias unidades del SAME “esperando un crucero que tenía personas con un virus desconocido”, explicó. Fue entonces cuando le avisaron que había “colisionado” un tren en Once. “Nos vamos a Once”, contó Crescenti que le dijo al ex ministro de Salud, Juan Manzur, que estaba ahí con él. En los siete minutos que duró el trayecto hasta Once, Crescenti declaró “el alerta roja a todos los hospitales de la ciudad, sin saber con qué nos íbamos a encontrar. Cuando llegamos ya había ambulancias del SAME trabajando”, explicó.
Entró al hall central de la terminal ferroviaria y vio una escena “dantesca”. Había “víctimas desparramadas sobre la derecha del andén”, dijo e hizo un silencio. “Yo lo lamento mucho por los familiares”, aclaró y continuó “había muertos, veíamos brazos, cuerpos, sangre.
Había gente fallecida mirando con los ojos abiertos a los que estaban vivos. Fue una escena muy dura para nosotros”.
Crescenti recordó el diálogo con un comisario que le pidió que mandara a buscar “vaselina a los hospitales de la ciudad, para poder `desenganchar’ a la gente”.
“Yo he estado en el atentado de la embajada, pero lo que ví en ese vagón fue muy fuerte”, dijo Crescenti. “De la última puerta hacia el fondo estaban todos comprimidos. Sabíamos que había muertos y que por ellos no se podía hacer nada”, agregó.
Los imputados y las penas pedidas
En el banquillo de los acusados, junto a Schiavi, Jaime y Córdoba, también están Sergio Claudio Cirigliano, Marcelo Alberto Calderón, Carlo Michele Ferrari, Carlos Alberto Lluch, Sergio Daniel Tempone, Jorge Álvarez, Guillermo Alberto D’Abenigno, Jorge Alberto de los Reyes, Alejandro Rubén Lopardo, Carlos Esteban Pont Vergés, Daniel Fernando Rubio, Víctor Eduardo Astrella, Oscar Alberto Gariboglio, Francisco Adalberto Pafumi, Pedro Roque Rainieri, Roque Ángel Cirigliano, José Doce Portas, Pedro Ochoa Romero, Laura Aída Ballestero, Antonio Marcelo Ricardo Suárez, Miguel Werba, Daniel Guido Lodola, Luis Alberto Ninoná, Antonio Eduardo Sícaro y Mario Francisco Cirigliano. Al debate llegaron 29 imputados, pero uno de ellos, Guillermo Antonio Luna, ex subsecretario de Transporte Ferroviario, murió en mayo pasado.
Según el requerimiento fiscal de elevación a juicio, todos, a excepción de Córdoba, se encuentran acusados por los delitos de defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo. Según el Código Penal, esos delitos tienen una escala de pena de 2 a 6 años de prisión y de 1 a 5 años de prisión, respectivamente.
Córdoba sólo está imputado por el delito de descarrilamiento culposo, que tiene una escala de pena de 1 a 5 años de prisión.
Fuente:Infojus
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2 de diciembre de 2015
TRAGEDIA DE ONCE: PIDEN ABSOLUCIÓN DE SCHIAVI.
1-12-2015
JUICIO
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2
Tragedia de Once: piden la absolución de Schiavi
JUICIO
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2
Tragedia de Once: piden la absolución de Schiavi
En la jornada de hoy, la defensa del ex secretario de Transporte terminó su alegato. Además, tuvieron lugar las réplicas y rechazos de nulidades por parte de la fiscalía y dos de las cuatro querellas. Ahora, el juicio oral y público pasó a cuarto intermedio. En la próxima audiencia, con fecha a definir, los acusados podrán expresar sus últimas palabras antes de la sentencia.
En este debate, que se realiza desde el 18 de marzo de 2014 y que lleva el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2, hay 28 imputados. Entre ellos, se encuentran los ex secretarios de Transporte, Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime; el motorman de la formación siniestrada, Marcos Córdoba; y los ex titulares de Trenes de Buenos Aires (TBA), Mario y Sergio Claudio Cirigliano. La cifra original de imputados era de 29 pero, en mayo pasado, falleció Guillermo Antonio Luna, ex subsecretario de Transporte Ferroviario.
La primera parte de la jornada de hoy la utilizaron los abogados de Schiavi, Claudio Lamelas y Jorge Sandro, para concluir con sus alegatos que comenzaron la semana pasada. Tal como había adelantado, Sandro pidió la absolución de Schiavi e insistió en que el ex funcionario no tenía responsabilidad directa en el control del servicio del ex ferrocarril Sarmiento, que estaba concesionado a TBA. Y, tal como lo hizo Lamelas, insistió en la responsabilidad del conductor, Córdoba, por el choque que también dejó heridas a 789 personas.
Luego de ese descargo, y tras un breve cuarto intermedio, comenzó la etapa de réplicas y rechazos. El fiscal del juicio, Fernando Arrigo, fue el primero: rechazó los planteos de nulidad que presentaron las defensas de los imputados y no hizo réplicas. Después, fue el turno de Menghini, de la querella III, quien rechazó las nulidades pedidas por las defensas y replicó con contundencia los puntos marcados por los defensores.
A Menghini le siguió Patricia Anzoategui, que comenzó el debate en la querella II y la terminó de forma independiente, en la IV. La abogada explicó parte de los cambios que se sucedieron y respondió hechos marcados por las defensas.
A lo largo de la jornada, algunos representantes de las defensas se opusieron e hicieron planteos a los que no se hizo lugar.
El juicio
La jornada de hoy fue presidida por Jorge Tassara, miembro del tribunal que se completa con Jorge Gorini y Rodrigo Giménez Uriburu, y la jueza de Tierra del Fuego, Ana D’ Alessio en calidad de sustituta.
Desde el 18 de marzo de 2014, ellos fueron los responsables de llevar adelante el debate. En la causa, que comenzó a investigarse el mismo día de la tragedia, intervinieron el juez Claudio Bonadío y el fiscal Federico Delgado. De acuerdo al requerimiento fiscal de elevación a juicio, todos, a excepción de Córdoba, se encuentran acusados por los delitos de defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo. Según el Código Penal, esos delitos tienen una escala de pena de 2 a 6 años de prisión y de 1 a 5 años de prisión, respectivamente. Córdoba, que es defendido por la abogada Valeria Corbacho, sólo enfrenta el delito descarrilamiento culposo.
La lista de imputados se completa con Marcelo Alberto Calderón, Carlo Michele Ferrari, Carlos Alberto Lluch, Sergio Daniel Tempone, Jorge Álvarez, Guillermo Alberto D’Abenigno, Jorge Alberto de los Reyes, Alejandro Rubén Lopardo, Carlos Esteban Pont Vergés, Daniel Fernando Rubio, Víctor Eduardo Astrella, Oscar Alberto Gariboglio, Francisco Adalberto Pafumi, Pedro Roque Rainieri, Roque Ángel Cirigliano, José Doce Portas, Pedro Ochoa Romero, Laura Aída Ballestero, Antonio Marcelo Ricardo Suárez, Miguel Werba, Daniel Guido Lodola, Luis Alberto Ninoná y Antonio Eduardo Sícaro,.
Fuente:Infojus
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Juicio Tragedia de Once
10 de noviembre de 2015
TRAGEDIA DE ONCE: PIDIERON LA ABSOLUCIÓN DE SIETE EX DIRECTORES DE TBA
9-11-2015
ALEGATOS
Ya alegaron las cuatro querellas, el fiscal y varios defensores
Tragedia de Once: pidieron la absolución de siete ex directores de TBA
En el juicio hoy alegó el abogado de Martín Clemente, que defiende a siete ex directores de Trenes de Buenos Aires.
El defensor aseguró que el impacto de la formación se debió a "un problema humano" y "no a un problema técnico". Y reclamó la “absolución total y completa” de sus asistidos. En el impacto -ocurrido en 2012- murieron 52 personas y hubo 789 heridos. Foto: Infojus Noticias.
El juicio oral y público por el choque ferroviario de Once continuó hoy con los alegatos de las defensas de parte de los 28 acusados.
En el debate, que se realiza frente al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 y comenzó en marzo de 2014, ya alegaron las cuatro querellas, el fiscal y varios defensores. Durante la mañana de hoy fue el turno del abogado Martín Clemente, que defiende a Carlos Michele Ferrari, Laura Ballestero, Víctor Astrella, Francisco Pafumi, Carlos Pont Vergés, Guillermo D’Abenigno y Jorge de los Reyes, todos ex directores de Trenes de Buenos Aires (TBA).
Clemente aseguró que el impacto de la formación, conocida como "chapa 16", se debió a "un problema humano" y "no a un problema técnico". Tras su exposición pidió la “absolución total y completa” de sus asistidos.
En el impacto de la formación del ferrocarril Sarmiento contra el andén N° 2, ocurrido el 22 de febrero de 2012, murieron 52 personas y 789 resultaron con heridas de diferente consideración.
En el banquillo de los acusados están sentados, entre otros, los ex secretarios de Transporte, Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, y el motorman, Marcos Córdoba. Los jueces Jorge Tassara, Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Ana D'Alessio -en calidad de jueza sustituta- escucharon desde temprano la exposición de Clemente, que había comenzado la semana pasada.
Clemente aseguró que ninguno de sus defendidos "tenía conocimiento de que las formaciones podrían representar un riesgo para la vida de las personas".
Para ejemplificarlo contó que D’ Abenigno viajaba todos los días en ese servicio y que el mismo 22 viajaba en el tren siniestrado Olivia, la hija de Ballesteros. “Ni ella (por Ballesteros), ni los demás miembros del directorio tuvo conocimiento del daño que podía ocasionar el tren”, afirmó.
Clemente también habló del “paso fugaz por TBA” de Pont Vergez y que “a diferencia de otros no ha desempeñado cargo gerencial ni operativo, sino que obró de director-empleado”.
También habló de los recibos de sueldo que el imputado aportó durante la instrucción y que daban cuenta de su rol. “No se advierte tono de intervención del señor Pont Vergez”, afirmó.
En varias ocasiones Clemente se refirió al alegato del fiscal del juicio, Fernando Arrigo, quien pidió penas de diez años para todos sus defendidos. “Un gaf podemos entender que haya tenido, pero hay que entender que hay determinadas situaciones que no han pasado en la realidad”, aseguró.
“La única dama imputada en la causa”
Sobre Estrella aseguró que su función estaba vinculada al funcionamiento del material rodante de TBA, pero de la flota automovilística. “Siempre se dedicó a la reparación mecánica de los coches de TBA” y agregó que “era una persona de confianza del accionista de TBA y por eso ocupaba función en el directorio”.
Explicó que era quien se encargaba de firmar los cheques que TBA preparaba para abonar los costos de la explotación y que “los firmaba en la confianza que se trataba de pagos correctos” para la explotación ferroviaria.
A Ballesteros se refirió como “la única dama imputada en esta causa”. Y agregó “qué puedo decir de esta señora que hasta el propio juez de instrucción –Claudio Bonadío- con toda su omnipotencia había dictado una falta de mérito y que la Cámara de Apelaciones sin entrar a hacer ningún tipo de consideración para decirlo concretamente, ‘metió a todos en la misma bolsa’, revocó la falta de mérito de la señora Ballesteros y dijo que se arreglen en el debate y sacó a dos directores, que ahora tienen un sobreseimiento firme”, detalló.
Según el requerimiento de fiscal de elevación a juicio, todos los imputados, a excepción del motorman Marcos Córdoba, se encuentran acusados por los delitos de defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo, que tienen una escala de pena de 2 a 6 años de prisión y de 1 a 5 años de prisión, respectivamente.
Córdoba sólo está imputado por el delito de descarrilamiento culposo, que tiene una escala de pena de 1 a 5 años de prisión. El debate continúa con la exposición del defensor Juan Bidonde y seguirá durante mañana.
Fuente:Infojus
ALEGATOS
Ya alegaron las cuatro querellas, el fiscal y varios defensores
Tragedia de Once: pidieron la absolución de siete ex directores de TBA
En el juicio hoy alegó el abogado de Martín Clemente, que defiende a siete ex directores de Trenes de Buenos Aires.
El defensor aseguró que el impacto de la formación se debió a "un problema humano" y "no a un problema técnico". Y reclamó la “absolución total y completa” de sus asistidos. En el impacto -ocurrido en 2012- murieron 52 personas y hubo 789 heridos. Foto: Infojus Noticias.
El juicio oral y público por el choque ferroviario de Once continuó hoy con los alegatos de las defensas de parte de los 28 acusados.
En el debate, que se realiza frente al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 y comenzó en marzo de 2014, ya alegaron las cuatro querellas, el fiscal y varios defensores. Durante la mañana de hoy fue el turno del abogado Martín Clemente, que defiende a Carlos Michele Ferrari, Laura Ballestero, Víctor Astrella, Francisco Pafumi, Carlos Pont Vergés, Guillermo D’Abenigno y Jorge de los Reyes, todos ex directores de Trenes de Buenos Aires (TBA).
Clemente aseguró que el impacto de la formación, conocida como "chapa 16", se debió a "un problema humano" y "no a un problema técnico". Tras su exposición pidió la “absolución total y completa” de sus asistidos.
En el impacto de la formación del ferrocarril Sarmiento contra el andén N° 2, ocurrido el 22 de febrero de 2012, murieron 52 personas y 789 resultaron con heridas de diferente consideración.
En el banquillo de los acusados están sentados, entre otros, los ex secretarios de Transporte, Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, y el motorman, Marcos Córdoba. Los jueces Jorge Tassara, Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Ana D'Alessio -en calidad de jueza sustituta- escucharon desde temprano la exposición de Clemente, que había comenzado la semana pasada.
Clemente aseguró que ninguno de sus defendidos "tenía conocimiento de que las formaciones podrían representar un riesgo para la vida de las personas".
Para ejemplificarlo contó que D’ Abenigno viajaba todos los días en ese servicio y que el mismo 22 viajaba en el tren siniestrado Olivia, la hija de Ballesteros. “Ni ella (por Ballesteros), ni los demás miembros del directorio tuvo conocimiento del daño que podía ocasionar el tren”, afirmó.
Clemente también habló del “paso fugaz por TBA” de Pont Vergez y que “a diferencia de otros no ha desempeñado cargo gerencial ni operativo, sino que obró de director-empleado”.
También habló de los recibos de sueldo que el imputado aportó durante la instrucción y que daban cuenta de su rol. “No se advierte tono de intervención del señor Pont Vergez”, afirmó.
En varias ocasiones Clemente se refirió al alegato del fiscal del juicio, Fernando Arrigo, quien pidió penas de diez años para todos sus defendidos. “Un gaf podemos entender que haya tenido, pero hay que entender que hay determinadas situaciones que no han pasado en la realidad”, aseguró.
“La única dama imputada en la causa”
Sobre Estrella aseguró que su función estaba vinculada al funcionamiento del material rodante de TBA, pero de la flota automovilística. “Siempre se dedicó a la reparación mecánica de los coches de TBA” y agregó que “era una persona de confianza del accionista de TBA y por eso ocupaba función en el directorio”.
Explicó que era quien se encargaba de firmar los cheques que TBA preparaba para abonar los costos de la explotación y que “los firmaba en la confianza que se trataba de pagos correctos” para la explotación ferroviaria.
A Ballesteros se refirió como “la única dama imputada en esta causa”. Y agregó “qué puedo decir de esta señora que hasta el propio juez de instrucción –Claudio Bonadío- con toda su omnipotencia había dictado una falta de mérito y que la Cámara de Apelaciones sin entrar a hacer ningún tipo de consideración para decirlo concretamente, ‘metió a todos en la misma bolsa’, revocó la falta de mérito de la señora Ballesteros y dijo que se arreglen en el debate y sacó a dos directores, que ahora tienen un sobreseimiento firme”, detalló.
Según el requerimiento de fiscal de elevación a juicio, todos los imputados, a excepción del motorman Marcos Córdoba, se encuentran acusados por los delitos de defraudación contra la administración pública y descarrilamiento culposo, que tienen una escala de pena de 2 a 6 años de prisión y de 1 a 5 años de prisión, respectivamente.
Córdoba sólo está imputado por el delito de descarrilamiento culposo, que tiene una escala de pena de 1 a 5 años de prisión. El debate continúa con la exposición del defensor Juan Bidonde y seguirá durante mañana.
Fuente:Infojus
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