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8 de agosto de 2023

Realizan una inspección ocular en el ex centro clandestino de detención “Pozo de Quilmes”.

JUICIOS POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD
Realizan una inspección ocular en el ex centro clandestino de detención “Pozo de Quilmes”

8 de agosto de 2023
El Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de La Plata, que juzga a 15 represores, realiza este martes una inspección ocular en el excentro clandestino de detención conocido como “Pozo de Quilmes”, según informaron fuentes judiciales.

El presidente del TOF 1, Ricardo Basílico, encabeza desde las 9 la inspección junto a las querellas y las defensas y varios sobrevivientes en el excentro ubicado en las calles Alison Bell y Garibaldi, donde funcionó la Brigada de Investigaciones de Quilmes durante la última dictadura militar.

Los delitos de lesa humanidad cometidos allí son juzgados desde octubre de 2020 por el TOF 1, en forma conjunta con las graves violaciones cometidas en otros centros de detención, como los llamados Pozo de Banfield, El Infierno de Lanús y la Brigada de San Justo.

“Desde el 1° de enero de 1977, el mencionado edificio -ubicado en Allison Bell y Garibaldi de la localidad de Quilmes- permaneció a disposición de la autoridad militar”, según consta en la elevación a juicio.

Se precisó que “las víctimas alojadas allí a partir de enero de 1977 describieron el funcionamiento del mismo y aseguraron que los encargados de hacer las guardias siguieron siendo policías, aunque era el Ejército el que se encargaba de realizar controles y practicar interrogatorios”.

La investigación demostró que al Pozo de Quilmes “ingresaban miembros del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas del Ejército Uruguayo -O.C.O.A.- que eran los encargados de tratar con un numeroso grupo de detenidos de nacionalidad uruguaya, a quienes, entre otras cosas, interrogaban”.

En cuanto a las condiciones de detención, las víctimas revelaron que sufrieron torturas “bajo la aplicación de la picana eléctrica, submarino, golpes, simulacros de fusilamiento”, además de haber sido “obligadas a escuchar el sufrimiento de otros y otras compañeras de cautiverio”.

También, según la investigación, fueron denunciados hechos de violencia sexual en ese centro clandestino.

Con información de agencias.

Fuente:ElDiaro.ar

29 de octubre de 2022

Estudiantes se reunieron en el ex Pozo de Quilmes.

 

Estudiantes se reunieron en el ex Pozo de Quilmes

Estudiantes de escuelas secundarias participaron del encuentro que se realizó en el Sitio de la Memoria Ex Pozo de Quilmes, dónde tuvieron charlas y conservatorios con sobrevivientes y familiares de víctimas de la última dictadura militar.

La jornada que de realizó el día jueves fue organizada por el Colectivo Quilmes Memoria, Verdad y Justicia, la Comisión Provincial por la Memoria y la municipalidad local.

La misma se realizó por los dos años del comienzo de las audiencias del juicio de las Brigadas, una megacausa que investiga los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar en los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio conocidos como Pozo de Quilmes, Pozo de Banfield y El Infierno, en Avellaneda,

.Colectivo Quilmes Memoria, Verdad y Justicia, la Comisión Provincial por la Memoria (CMP) y la Secretaría de Derechos Humanos de la Municipalidad de Quilmes se reunieron con lo estudiantes para seguir pidiendo verdad y justicia y cárcel común para los genocidas.

“Las declaraciones de estos dos años sirvieron para esclarecer muchas cosas, por lo menos acá en el Pozo de Quilmes”, señala Hugo Colaone, secretario de Derechos Humanos de Quilmes. “Se comprobó que algunos compañeros que intuíamos que habían estado en el Pozo de Quilmes, estuvieron realmente secuestrados acá, y que también pasaron por el Pozo más compañeras embarazadas. De los dieciocho imputados, fallecieron tres que quedaron impunes en esta causa y la mayoría de ellos, excepto uno, está con prisión domiciliaria. Más allá de que hayan pasado 47 años, decimos que es preferible una justicia lenta a una injusticia eterna”.

Fuente:ElSol

27 de octubre de 2022

Desgarrador testimonio de una víctima de la Dictadura secuestrada en el Pozo de Quilmes.

 

Desgarrador testimonio de una víctima de la Dictadura secuestrada en el Pozo de Quilmes

Pozo de Quilmes

Una mujer denunció las violaciones de las que fue víctima durante su cautiverio en el Pozo de Quilmes, al declarar ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de la ciudad de La Plata en el marco del juicio a 16 represores por delitos cometidos en tres ex centros clandestinos de detención durante la dictadura cívico militar.

Se trata de María Teresa Serantes Lede, quien declaró ante el tribunal que desde octubre de 2020 juzga a 16 represores, entre ellos el ex médico policial Jorge Bergés.

Durante la audiencia también brindó testimonio, como testigo de contexto, la médica psiquiatra y psicoterapeuta Lucila Edelman. La especialista expuso su investigación sobre los efectos psicológicos y psicosociales del terrorismo de Estado, y en especial las secuelas producto de las violaciones y los daños en el psiquismo de los hijos e hijas de desaparecidos.

«Estuve en el Pozo de Quilmes, no tengo dudas»

Serantes Lede relató su secuestro junto a su esposo Alberto, el 21 de abril de 1978 en Lanús, cuando se encontraban junto a su hija Amaranta, de 2 años y medio, a quien el grupo comando dejó con una vecina.

«Estuve en el Pozo de Quilmes, no tengo dudas», dijo la mujer al comenzar a relatar su cautiverio de un mes en ese lugar. Dijo que sufrió «golpes, manoseos de todo tipo de parte de varias personas y violaciones».

Asimismo, denunció que «en los interrogatorios siempre me desnudan; en algunos me quitaron las ataduras, en otros no». Además, agregó que «me preguntaban apodos de personas que no sabía quiénes eran. Y hubo violaciones».

La mujer precisó que en esos interrogatorios «estaba presente una mujer, su rol era azuzar a los hombres para que me hicieran más vejaciones, más violaciones».

«No voy a repetir las palabras, son muy bajas, pero todo el tiempo estaba azuzando: ´hagan, hagan, hagan´. Creo que ella nunca me tocó, más que trompadas o cachetadas. Ella estaba ahí para azuzar y crear situaciones muy violentas», afirmó Serantes Lede.

Luego de estas torturas, contó, volvía a la celda «donde tratamos que nos afecte lo menos posible. Dejamos nuestros sentimientos afuera y de alguna manera resistimos».

«Nuestra vida anterior no existía. La vida posterior tampoco existía», dijo con pesar.

Remarcó que «uno bloquea todo tipo de sentimientos y puede llegar a ponerse a cantar, jugar al Veo Veo entre los interrogatorios. Uno lo ve absurdo y da hasta verguenza pero fue una realidad. Cerrás, bloqueás, tratás de que las cosas no hagan daño y que ellos (los represores) no te hagan daño».

Serantes Lede recordó que todas las tardes «empezaban a escucharse llantos de niños, gritos de dolor de niños, llantos de desconsuelo». Al mismo tiempo, dijo que «traté de pensar que era parte de la tortura, que eran grabaciones, así no me hacía daño. Las escuchaba como escuchábamos la radio».

Liberación y exilio

La mujer recordó que fueron liberados un mes después, y que fueron los últimos en ser retirados de ese excentro clandestino y que cuando pudo reencontrarse con su hija, ésta expresaba su extrañeza y rechazo.

«Mi hija fue entregada a mi hermano cuatro días después de nuestro secuestro pero nunca pude saber dónde estuvo esos cuatro días. Al cuarto día de mi secuestro dejan a mi hija solita en la vereda de la casa de mi hermano, con dos años y medio», detalló.

Destacó que Amaranta tardó una semana en aceptar que su padre se acercara a ella. Y ella debió mostrarle una herida en su estómago que le habían producido en el Pozo de Quilmes y que la niña habría interpretado como el motivo por el que no estuvo con ella ese mes.

Contó que cuando se fueron al exilio «después de que llegamos a Madrid, al día siguiente Amaranta había bloqueado todo lo vivido en Argentina, nunca supo nada, no recordaba nombres, nada. Bloqueó todo».

Tras su testimonio, declaró Lucila Edelman, quien desde su experiencia de años de atender a sobrevivientes de la última dictadura, detalló las secuelas psicológicas que presentan tras haber atravesado esa situación.

«Esa situación traumática incide en la persona que la sufre y en el cuerpo social en su conjunto, a lo largo de varias generaciones, por eso decimos que es multigeneracional, intergeneracional y transgeneracional», afirmó.

Violaciones en cautiverio

Tras hablar sobre lo que implicó la tortura, como una experiencia extrema «donde está presente el fantasma de la muerte», se explayó sobre las violaciones sufridas por hombres y mujeres durante su cautiverio.

«La violación no es un fenómeno originado en una patología o conducta individual muy aislada, no es un enfermo mental solamente, Tiene carácter social y fue una práctica habitual en esa época, solo que se demoró en ser denunciada», precisó.

Aseguró que «todas las formas de abusos sexual tienen efecto traumático, se puede elaborar o se puede quedar enquistado. Tiene efecto en la psiquis y en las relaciones interpersonales».

Detalló que quien ha sufrido violaciones puede presentar depresión, ideación suicida y desorden de la personalidad. También afectación de identidad de género en el caso que la víctima sea un hombre.

«Hay afectación en las relaciones sexuales. Algunas mujeres que recibieron picana en sus genitales creen que no podían tener hijos», señaló y consideró que «la desnudez es parte de la tortura sexual, el desnudo como deshumanización».

Con respecto a los hijos e hijas de desaparecidos relató las dificultades que afrontan para hacer el duelo; cómo la ambigüedad sobre el destino crea situación de hecho psicotizante y restricciones en la capacidad del yo».

Finalmente, consideró que para los sobrevivientes «los testimonios en los juicios son reparatorios» y conllevan para ellos y ellas «el sentimiento de responsabilidad por dar testimonio».

Delitos juzgados

El TOF 1, presidido por Ricardo Basilico, juzga por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield, el Pozo de Quilmes y El Infierno al exministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; el exmédico policial Jorge Antonio Bergés y a los imputados Federico Minicucci; Carlos María Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale.

También empezó a juzgar a Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti.

Fuente:PeriodicoElProgreso

Abusos en el Pozo de Quilmes.

 

Abusos en el Pozo de Quilmes

El debate oral en el juicio por los crímenes de lesa humanidad cometidos en Banfield, Quilmes y Lanús durante la última dictadura cívico-militar, conocido como Juicio Brigadas, continuó esta semana con la declaración de la sobreviviente María Teresa Serantes Lede, la médica psiquiatra Lucía Edelman y Raúl Olivera. Serantes Lede brindó detalles de los abusos sexuales a los que era sometida en cada interrogatorio.
Declaró la sobreviviente María Teresa Serantes Lede, quien fue secuestrada el 21 de abril de 1978, en Lanús junto a su esposo Alberto Illarzen. “Entraron a golpear, no preguntan ni nada. Yo siento que hay como 12 personas y otros coches. Siento que está Alberto, pero ya no puedo ver nada. Ahí partimos y llegamos a un lugar que es el Pozo de Quilmes”, contó.
“Este viernes estuve ahí y lo reconocí, a pesar de que siempre estuve encapuchada”, insistió la mujer, quien describió la situación como “muy violenta” y “caótica”.
“Se escucha gente quejándose y llorando”, apuntó sobre sus primeras sensaciones en el centro clandestino de detención, tal como informó Tiempo Argentino.
Denunció que fue abusada y describió todas las situaciones, que incluyeron un episodio de violación.
Comentó que al llegar al Pozo, uno de los represores le tomó las manos, las posó sobre sus genitales y tuvo una erección, al tiempo que señaló que en todos los interrogatorios fue desnudada, golpeada y manoseada. Y precisó que había una mujer, cuyo “rol era azuzar para que los varones hicieran más y más”. “Cuando volvía a la celda, no decía lo que había pasado”, explicó María Teresa.
Fuente:ElSol

7 de agosto de 2022

Martiniano y un nuevo papelón en el Pozo de Quilmes.

 Sábado, 6 de agosto de 2022

Martiniano y un nuevo papelón en el Pozo de Quilmes
Se trata de Martiniano Molina, el jefe comunal de Cambiemos en Quilmes. Después del papelón en que confundió al centro clandestino de detención con un pozo en la calle, ahora pegó el faltazo a la consagración del lugar como sitio de la Memoria, y en su lugar mandó a su subsecretario de Derechos Humanos.

 A menos de una semana de la masiva marcha contra el 2x1 de la Corte Suprema a genocidas, decisión enmarcada desde diversos sectores en un "clima de época" propiciado por el macrismo, Cambiemos sigue dando gestos que indican su embestida contra los Derechos Humanos. En este caso, el intendente PRO de Quilmes, Martiniano Molina, faltó al acto de consagración como sitio de la Memoria del Pozo de Quilmes, el mismo centro clandestino de detención de la última dictadura que el jefe comunal había confudido el año pasado con un bache.

El cocinero

mandó en su lugar al subsecretario de Derechos Humanos del distrito, José Estevao

, que ensayó en diálogo con el portal Letra P una suerte de explicación del faltazo de su jefe:

"Martiniano siempre señala que estando yo está representado el municipio en esta materia"

.

Emplazado en la sede de la Brigada de Investigaciones quilmeña, conocido durante la pasada dictadura militar como el Pozo de Quilmes, es el centro clandestino de detención que Molina confundió, en el inicio de su gestión, con un bache.

 El año pasado, con motivo de conmemorarse un nuevo Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, Molina fue consultado por el entonces proyecto de transformar el Pozo de Quilmes en un Sitio por la Memoria. Pero el jefe comunal de Cambiemos confundió el centro clandestino con un bache callejero, al que prometió tapar: "La verdad es que nosotros estamos trabajando fuertemente para solucionar todos los problemas en Quilmes, ya sea los servicios o el bacheo"."Pero en las próximas actividades, cuando sea necesario que él este presente, va a estar. Porque Martiniano está al tanto de todo lo que ocurre", insistió el funcionario -hermano de Ana María Estevao, una joven periodista detenida desaparecida en 1975- jaqueado por el antecedente de su jefe.A fines de 2016, la Legislatura bonaerense aprobó la ley que cedía por 99 años a la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) el comodato del Pozo de Quilmes. Y, a su vez, constituía un consejo integrado por representantes de la CPM, por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, el Municipio y el Colectivo de Verdad Memoria y Justicia de Quilmes para desarrollar la gestión pertinente. 
Fuente:24CN

10 de febrero de 2022

Pozo de Quilmes: se reanudó el juicio por los delitos de Lesa Humanidad en centros clandestinos de detención.

Pozo de Quilmes: se reanudó el juicio por los delitos de Lesa Humanidad en centros clandestinos de detención

9 de febrero 2022

Se reanudaron ayer las audiencias del Juicio que investiga los delitos de Lesa Humanidad cometidos en los ex centros clandestinos de detención Pozo de Quilmes, Pozo de Banfield e Infierno de Avellaneda.

En la mañana tuvo lugar la audiencia número 54 con el testimonio de Pedro Cerviño, quien compartió cautiverio con Nélida Azucena Sosa de Forti durante su paso por un centro clandestino de detención en Tucumán.

En diciembre pasado prestaron testimonio Alfredo, Renato y Guillermo Forti, hijos de Nélida, quienes fueron secuestrados junto a ella cuando tenían 16, 13 y 8 años.

Por sus declaraciones y la de otros sobrevivientes se sabe que estuvieron secuestrados en el Pozo de Quilmes entre el 18 y el 23 de febrero de 1977. Los niños fueron liberados y Nélida fue trasladada a Tucumán.

Permanece desaparecida desde entonces.El juicio continuará de manera virtual y puede seguirse a través del Canal de Youtube de La Retaguardia https://www.youtube.com/user/laretaguardia o las redes sociales de la Comisión Provincial por la Memoria.

El recuerdo a un militante  El sábado 22 de enero y luego de una penosa y larga enfermedad, sumado a su contagio con COVID, falleció en Italia el ex detenido por la dictadura cívico militar, Jorge Allega.

El Colectivo Quilmes Memoria, Verdad y Justicia expresó “una profunda tristeza ante la pérdida de un integrante del espacio. Jorge estuvo secuestrado en el Pozo de Quilmes en dos oportunidades entre los meses de octubre de 1977 y febrero de 1978. Su cautiverio duró más de un año y medio atravesándolo, a su vez, por otros centros clandestinos de detención”, se informó en un comunicado.

“Comenzó a dar testimonio del horror vivido apenas regresó la democracia en nuestro país, en el Juicio a las Juntas Militares en 1985. De ahí en más, en cada juicio donde se denunciaran las violaciones a los derechos humanos y fuera llamado, él estaba presente. Su entereza y su solidaridad lo llevaron a visitar a las familias de las víctimas con quienes había compartido cautiverio y continuaban desaparecidas para contarles vivencias compartidas, sabiendo que con aquellos relatos se aplacaría por algún instante la ausencia del ser querido”.

“Jorge Allega debía testimoniar este año en el juicio de las Brigadas por su secuestro en el Pozo de Quilmes, pero no pudo hacerlo. Su vida se apagó lejos de aquí. Para este entrañable compañero la Justicia llegó tarde y es responsabilidad de un poder judicial extremadamente lento con los delitos de Lesa Humanidad.

El péndulo del tiempo hace que la justicia se convierta en impunidad. Acompañamos a su familia y a su hermano Luis (también sobreviviente) en este triste desenlace, sabiendo que donde esté su alma seguirá reclamando justicia por los 30.000 detenidos desaparecidos”, agregó el Colectivo.

Fuente:InfoSur







27 de diciembre de 2021

Pozo de Quilmes: Reclamaron "pena máxima" para los represores.

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Pozo de Quilmes: Reclamaron "pena máxima" para los represores

La esposa y la hija de un hombre desaparecido durante la última dictadura militar reclamaron "pena máxima" para 17 represores, entre ellos Miguel Etchecolatz, y pidieron la apertura de todos los archivos de la época en la que se aplicó terrorismo de Estado en el país, al declarar en el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y El Infierno de Lanús.

"Esta es la punta del iceberg; hubo mucha más gente, no solo militares, también la Iglesia; por eso pedimos que se abran los archivos", expresó hoy Florencia Chidichimo, hija de Ricardo Chidichimo, militante peronista secuestrado y desaparecido en noviembre de 1976, al declarar ante el Tribunal Oral Federal 1 (TOF) de La Plata.

Desde octubre último, el TOF 1 juzga a 17 represores por los delitos cometidos contra casi 500 víctimas secuestradas, torturadas y desaparecidas en los centros clandestinos conocidos como Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes y "El Infierno" de Lanús.

"Desde lo más profundo de mí, a 45 años (de los crímenes), les pido la máxima pena para estas personas (los represores)", reclamó Florencia Chidichimo, quien expresó su dolor por no haber podido, ni siquiera, recuperar el cuerpo de su padre, 45 años después de su secuestro y crimen.
Fuente:LaNoticiadeQuilmes

11 de noviembre de 2021

Pozo de Quilmes: el día en que la patota militar violó a una mujer delante de su hijo de 3 años.

 

Pozo de Quilmes: el día en que la patota militar violó a una mujer delante de su hijo de 3 años

10 noviembre, 2021

Juan Manuel Borzi relató los abusos sexuales que vio sufrir a su madre por parte de los integrantes de una patota militar que irrumpió en su casa para secuestrar a su padre, quien aún permanece desaparecido, durante otra audiencia del juicio que se sigue en el Tribunal Oral Federal (TOF) número 1 de La Plata, en el que se investigan los delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en los centros clandestinos de detención de Pozo de BanfieldPozo de Quilmes e «Infierno» de Lanús.

«Aún lo estoy viendo, disculpen si cierro los ojos pero esa escena sigue vívida aún», se excusó Borzi al comenzar a declarar ante el TOF 1 que desde octubre juzga a 17 represores, entre ellos el multicondenado genocida Miguel Etchecolatz y el ex médico policial Jorge Bergés, por crímenes perpetrados en perjuicio de 500 víctimas.

El testigo es uno de los hijos de Oscar «Cacho» Borzi, quien fue secuestrado el 30 de abril de 1977 de su casa en Lanús, donde vivía junto a su esposa y sus tres hijos.

Juan Manuel tenía tres años y esa madrugada se despertó sobresaltado por los gritos del grupo de más de diez personas que se identificaron como efectivos del Ejército e ingresaron en la vivienda.

Al advertir la presencia de los integrantes de esta patota, el niño corrió hasta donde estaban sus padres y fue tomado bruscamente por un militar que lo tiró sobre una cama e hizo que se golpeara contra una pared.

«Mis gritos me impedían oír lo que pasaba, pero vi a mi madre tendida en el suelo, cubierta por una sábana y a mi padre a su lado, cubierto por una frazada. Mi madre lloraba y decía ‘¿qué buscan? ¡no le hagan nada a los nenes, no le hagan nada a los nenes!’ y lloraba», relató.

Contó que, en un momento, su madre, Ada, les rogó a los represores que la dejaran ir al baño, donde uno de los integrantes del grupo de tareas le bajó la bombacha para obligarla a sentarse en el inodoro.

«Mi mamá tenía los brazos atados con el cable de un alargue. Había dos personas mientras mi mamá estaba en el baño. Llega uno y le robó las pulseritas finitas que llevaba en sus brazos y que tenían un tintineo especial y me hacían dormir de noche, me tranquilizaban en esos días de angustia. Mi papá sabía que lo iban a buscar y mi mamá le proponía irse. Él no quería por nosotros y sus padres», precisó.

Borzi recordó que luego otro militar entró en el baño y acercándose a la mujer le dijo: «´A ver qué tenés escondido? y le baja una mano a la zona de las genitales mientras le dice ´dale, a vos te gusta la poronga, dale´».

«Yo no le podía ver la cara pero veía que mi mamá estaba llorando, por acá le caían las lágrimas», dijo Juan Manuel con voz quebrada mientras señalaba su mentón y dijo que cuando los hombres se retiraron del baño, su madre vio que él atisbaba de un costado y le dijo «´Juancito quedate tranquilo, mamá, quedate tranquilo, ya salgo'».

La mujer, con dificultad, logró levantarse del inodoro y se sentó en el bidet para higienizarse, momento en que volvió a irrumpir en el baño otro de los militares que había copado la casa a quien tuvo que explicar que «estoy con el período, necesito limpiarme».

«´A ver, a ver, no escondas nada…a ver….si a vos te gusta la poronga, dale´», se mofaba el militar observando los genitales de la mujer.

Juan Manuel remarcó que «yo estaba mirando y a este tipo le importó tres carajos que yo estuviera mirando, le decía ´limpiate bien, limpiate bien´».

El testigo contó que, luego, quiso saber dónde estaba su papá y logró dirigirse hasta el garage-lavadero de la casa donde, relató «siento olor a carne quemada, como cuando uno cocina un churrasco, pero en casa nadie estaba cocinando».

«Ahí veo a dos hombres agachados, que en un momento se levantan y veo a mi papá en el piso, de cara al piso, mirando hacia donde estaba. Esa fue la última vez que vi a mi papá con vida», observó Juan Manuel, quien años más tarde sabría que esos hombres estaban aplicando «picana eléctrica» a su padre.

Lo sacaron del garage y volvió a ver su madre que todavía estaba en un baño y a quien un militar le levantaba la bombacha mientras le preguntaba con sorna: «´¿Qué te pasa?, ¿no te gustó?’ .

Oscar «Cacho» Borzi estuvo secuestrado en el centro clandestino conocido como «El Infierno» que funcionó en la Brigada de Lanús y hasta el momento continúa desaparecido.

Consultado sobre las secuelas que le dejó el secuestro y desaparición de su padre, Juan Manuel reflexionó: «¿Cómo hago para resumir 45 años, cómo hilvanar cómo fue crecer sin mi viejo, llegar a la mayoría de edad sin mi viejo?», lamentó.

«Quiero agradecer esta oportunidad de que se difunda lo que pasó a Cacho Borzi, a mi familia y los otros compañeros y compañeras y quiero pedir que en las elecciones del próximo fin de semana votemos con memoria», remarcó.

También declaró en esta jornada Luis Alejandro Borzi, hermano de Juan Manuel, quien tenía seis años al momento del secuestro de su padre: «Hemos vivido un horror terrible. La noche para mi es un infierno. No descanso, puedo dormir pero no descanso. He roto todos los arreglos de mi boca por la situación de estrés permanente que paso», explicó.

Fuente:infoSur

25 de agosto de 2021

Mayra Mendoza recibió de Provinciala maqueta del ex Pozo de Quilmes.

 Mayra Mendoza recibió de Provinciala maqueta del ex Pozo de Quilmes

Fuente:PerspectivaSur


La jefa comunal de Quilmes, Mayra Mendoza, estuvo este martes en la Casa de la Cultura local, donde recorrió la muestra Sitios y Memoria, y luego recibió por parte de la subsecretaría de Derechos Humanos (DDHH) de la Provincia, la maqueta del ex Centro Clandestino de Detención (CCD) Pozo de Quilmes, que será llevada al actual Sitio de la Memoria de Quilmes, en la esquina de Garibaldi y Allison Bell, del centro de la ciudad.

“Con profundo sentimiento, recibimos la maqueta del Pozo de Quilmes. Esta entrega forma parte de la muestra de maquetas de sitios de la memoria en la Provincia de Buenos que pusimos en marcha en la Casa de la Cultura y mantiene viva la memoria de este espacio que durante la última dictadura cívico-militar funcionó como un Centro Clandestino de Detención. A pocos días de conmemorarse el Día Internacional del Detenido Desaparecido continuaremos hasta el lunes 30 inclusive, con la muestra de las personas que pasaron por este ex centro clandestino de detención. Desde el Estado Municipal seguimos reivindicando la lucha por los derechos humanos y levantando las banderas de Memoria, Verdad y Justicia”, sostuvo Mayra Mendoza.



Por su parte, el subsecretario de DDHH de la Provincia, Matías “El Gitano” Moreno, expresó: “Hoy, en el marco del Día Internacional del Detenido Desaparecido, que es el 30 de agosto, desde la Subsecretaría donamos para el Espacio para la Memoria el Pozo de Quilmes, una maqueta que es una reconstrucción de lo que era el centro clandestino de detención. Desde la Subsecretaría estamos promoviendo este tipo de actividades para la transmisión de la memoria; la maqueta representa la reconstrucción de lo que pasó en esos años, desde un lugar más didáctico, y que sea un insumo para que las nuevas generaciones sepan cómo era inicialmente ese lugar, y de esa manera poder trabajar en la transmisión de la memoria para lo que queremos todos”.

CONSTRUYENDO CONCIENCIA
En esta línea, el secretario de DDHH de Quilmes, Hugo Colaone, indicó que “esta es la exhibición de las maquetas de los distintos ex Centros Clandestinos de Detención, entre ellos el Pozo de Quilmes, Arana y otros más, junto con la exhibición de los rostros de aquellos desaparecidos que pasaron por el Pozo de Quilmes. Vino la intendenta Mayra Mendoza a recibir la maqueta que fue donada por la fundación Construyendo Conciencia para que quede para el Municipio y para el Pozo de Quilmes”.



La exposición que se puede ver hasta el lunes 30, de 9 a 17, en Rivadavia 383, de Quilmes Centro, consta de maquetas, además de la del Pozo de Quilmes, de diferentes ex Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio de la región, como La Cacha, en Olmos, partido de La Plata; Comisaría 5ª y Destacamento Arana (ambos de La Plata), y el Pozo de Banfield, todas ellas construidas por Gustavo González, secretario de la Fundación Construyendo Conciencia. En la muestra están expuestas las imágenes fotográficas de las personas que estuvieron detenidas en el ex Pozo de Quilmes.

También participaron de la actividad el presidente de la Fundación Construyendo Conciencia, Rubén López (hijo del desaparecido Jorge Julio López); el secretario de Educación, Culturas y Deportes de Quilmes, Mario Lozano; el director general de DDHH comunal, miembro del Colectivo Quilmes, Memoria, Verdad y Justicia, y exdetenido en el Pozo de Quilmes, Rubén Schell; la directora de la Casa de la Cultura, Marisol Vecchi, y el director de Políticas Reparatorias, Martín Fiorenza.


16 de marzo de 2020

El Pozo de Quilmes fue transferido al Estado por 99 años.

16 de marzo de 2020 
En la última dictadura militar fueron secuestradas 250 personas 
El Pozo de Quilmes fue transferido al Estado por 99 años 
La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) recibió del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires el inmueble de Garibaldi y Allison Bell en el que funcionó como centro clandestino de detención. La palabra de los sobrevivientes. 
Por Laura Rosso
La firma del acta contó también con la presencia de la intendenta Mayra Mendoza y el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, entre otros. 
Imagen: Iván Addur Acosta
El chalet de la esquina de Garibaldi y Allison Bell, donde funcionó el centro clandestino de detención (CCD) conocido como Pozo de Quilmes durante la última dictadura cívico militar, fue desafectado en su totalidad y transferido a la Comisión Provincial por la Memoria por 99 años para su conservación y preservación, tal como lo indica la ley provincial 14.895. En el interior del Sitio se realizó la firma del acta donde se formalizó la desafectación total del lugar, luego de que la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) completara la mudanza a una nueva sede. “La lucha, la voluntad política, la unidad y la prepotencia de trabajo de un conjunto de compañeras y compañeros, hizo posible este momento histórico”, dijo Hugo Colaone, Secretario de Derechos Humanos del Municipio de Quilmes y miembro del Colectivo Quilmes Memoria, Verdad y Justicia.
En diciembre de 2016, todos los bloques de la Legislatura bonaerense aprobaron la ley 14.895 de creación del Sitio, que fue presentada por la entonces diputada Eva Ramírez, y disponía transformar ese ex centro clandestino de detención en Sitio de Memoria y recuperar el espacio para la promoción y defensa de los derechos humanos. Durante estos tres años, el Sitio funcionó parcialmente en el sector donde estaba ubicado el garaje por el que ingresaban los autos con los detenidos y detenidas y las celdas donde permanecían secuestrados. Esos mismos calabozos de la dependencia policial, siguieron funcionando después de la dictadura como lugar de alojamiento de personas detenidas y en el sector del chalet funcionaban las oficinas donde continuaba trabajando la policía. Desde que la CPM tomó posesión del lugar, comenzaron tareas de conservación y puesta en valor del edificio.
Colaone también señaló: “Esta recuperación es el resultado del esfuerzo, trabajo y compromiso de muchas organizaciones. La entrega de llaves es como un respiro de vida y una reivindicación. Hay detrás una larga lucha de compañeros y compañeras para que esto sucediera”. A partir de ahora, se continuará trabajando con el Consejo del Sitio, órgano de conducción del espacio para impulsar iniciativas que tengan que ver con la memoria de Quilmes, con los pueblos originarios, con investigaciones, talleres y muestras artísticas.

La Brigada que fue Pozo

En esa esquina de un barrio residencial de Quilmes, funcionaba la Brigada de Investigaciones de Quilmes, perteneciente a la Policía de la provincia de Buenos Aires. Entre 1975 y 1979, el chalet se utilizó como centro clandestino de detención, donde estuvieron secuestradas más de 250 personas.
Imagen de 1984, del Archivo Nacional de la Memoria/Fondo CONADEP
“Esta es una reivindicación de la justicia y la memoria trabajada y militada paciente pero tenazmente por el enorme esfuerzo de muchxs compañerxs. Y se da a 80 días de nuestro gobierno”, dijo Colaone emocionado al momento de la firma del acta, que contó también con la presencia de la intendenta Mayra Mendoza, el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, Sandra Raggio y Roberto Cipriano García, de la Comisión Provincial por la Memoria, Gustavo Moreno, director de sitios de la provincia, Viviana Buscaglia del Colectivo Quilmes, Memoria, Verdad y Justicia, concejales y vecinos. El comisario mayor Ariel Silva, titular de la Delegación Departamental de Investigaciones hizo entrega de las llaves que faltaban para recuperar el edificio en su totalidad. “Después de mucho tiempo de espera, hemos recuperado este lugar que está cargado de una historia oscura. Se va a poder reconstruir esta historia para que se conozca, para que los y las jóvenes sepan lo que sucedió aquí y para que no se vuelva a retroceder. Donde hubo muerte y oscuridad, habrá luz y vida”, subrayó Mayra Mendoza. 
Luego de que algunos sobrevivientes del Pozo recorrieran el lugar y brindaran una vez más sus testimonios, el Secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, expresó: “Estamos acompañando esta lucha de tantos años que hoy se hace efectiva con la entrega por parte de miembros de la Policía Bonaerense, del Pozo de Quilmes, un emblema de la tortura en esta zona sur de la provincia de Buenos Aires, que ya era hora que pasara a ser un Sitio de Memoria. Hoy transformamos estos espacios en vida”. 
Viviana Buscaglia recordó que “fueron cuatro años en los que el Estado local nos ignoró, por eso, la visita de la Intendenta y del Secretario de Derechos Humanos de la Nación que participaron de la ceremonia fue altamente emocionante. Nos lo merecíamos como pueblo quilmeño. Esto nos va a encontrar por muchísimos años a todes juntes”. Luciano Grassi, miembro del Colectivo y docente de la Universidad Nacional de Quilmes dijo: “Es un hito más en este proceso que comenzó con marchas y movilizaciones hace más de 40 años. Nació un Sitio y nació una forma de gestionar un Sitio, con múltiples instituciones intervinientes: el Estado provincial y municipal, un organismo autárquico como es la Comisión Provincial por la Memoria, el Colectivo Quilmes, Memoria, Verdad y Justicia, representaciones territoriales, universidades, sindicatos y escuelas. La desafectación total es un hito más en un camino que es largo y pretende construir un espacio de memoria y verdad que sea un faro de derechos humanos en la región”.
Entre 1975 y 1979, el Pozo de Quilmes fue utilizado como centro clandestino de detención, fue depósito de prisioneros y lugar de tortura para obtener información. Formó parte de la red represiva que desplegó la Policía Bonaerense dentro del Circuito Camps como uno de los tantos dispositivos para concretar el plan de exterminio, la deshumanización, el vaciamiento de toda subjetividad y la muerte. Entre las personas secuestradas hubo por lo menos siete mujeres embarazadas, estudiantes de La Noche de los Lápices, como Emilce Moler, también jóvenes platenses como Nilda Eloy, Walter Docters, Gustavo Calotti y Cristina Gioglio. Estuvo secuestrada la familia Forti, con su madre Nélida y sus cinco hijos de 16, 13, 12, 11 y 8 años, además de prisioneros uruguayos, paraguayos y chilenos.
Walter Docters fue secuestrado el 20 de septiembre de 1976 y después de pasar por el Pozo de Arana y el Pozo de Banfield, lo llevaron al Pozo de Quilmes. Respecto de la desafectación total del lugar, dijo: “A mí me restablece una tranquilidad y una paz interior. Esto tiene que servir para que las nuevas generaciones sepan lo que efectivamente pasó, lo que atrozmente hicieron los militares y lo que una clase social permitió, que es la misma clase social que nos gobernó los últimos cuatro años. Recuperar este Sitio de Memoria me produce alegría y satisfacción. Es ver que el lugar donde estuvieron tantos compañeros y compañeras que después no fueron vistos nunca más, sea finalmente convertido en Sitio de Memoria”. 
Rubén Schell estuvo secuestrado en el Pozo de Quilmes entre el 12 de noviembre de 1977 y el 21 de febrero de 1978, sobre lo que representa la recuperación de este espacio para las nuevas generaciones, destacó: “En un espacio como este se pueden hacer muchísimas cosas, queremos vida y queremos seguir hablando de lo que pasó. Estoy feliz por el logro conseguido”.
Fuente:Pagina12

5 de marzo de 2020

Recuperación del ex Centro Clandestino de Detención “Pozo de Quilmes”.

Recuperación del ex Centro Clandestino de Detención “Pozo de Quilmes” 
4 marzo, 2020
La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, participaron de la firma de actas y entrega de llaves del edificio de Allison Bell y Garibaldi, donde funcionó el ex Centro Clandestino de Detención (CCD) conocido como “Pozo de Quilmes”, durante la última dictadura cívico-militar.
“Después de mucho tiempo de esperarlo, hoy estamos recuperando este lugar que está cargado de una historia oscura. Se va a poder reconstruir la historia para que se conozca, para que los jóvenes sepan lo que sucedió acá y para que no se vuelva a retroceder. Donde hubo muerte y oscuridad, hoy habrá luz y vida”, aseguró Mayra Mendoza sobre el nuevo sitio para la Memoria.
La Jefa comunal indicó que el espacio se transfiere a la Comisión Provincial de la Memoria, como especifica la Ley 14.895/17, y se articulará el trabajo con los colectivos locales y el Municipio de Quilmes. “Nosotros acompañaremos y apoyaremos cada iniciativa y todas las necesidades que tenga el espacio”, afirmó.
En el acto, integrantes del Colectivo Quilmes, Memoria, Verdad y Justicia, junto a miembros de la Comisión Provincial por la Memoria y la Subsecretaría de Derechos Humanos Bonaerense, recibieron las llaves del lugar de manos del comisario mayor Ariel Silva, titular de la Delegación Departamental de Investigaciones de Quilmes (DDI).
Luego de recorrer las instalaciones y escuchar algunos testimonios de sobrevivientes del ex CCD, el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, expresó: “Estamos acompañando esta lucha de tantos años que hoy se hace efectiva con la entrega por parte de miembros de la Policía Bonaerense, del Pozo de Quilmes, un emblema de la tortura en esta zona sur de la provincia de Buenos Aires que ya era hora de que pasara a ser un espacio de Memoria. Hoy transformamos estos sitios en vida”.
Sobre la transformación del “Pozo de Quilmes” en un Sitio para la Memoria, Defensa y Promoción de Derechos Humanos, el secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Quilmes, Hugo Colaone, señaló que fue el resultado de un gran esfuerzo, trabajo y compromiso de muchas organizaciones: “Esta entrega de llaves es como un respiro de vida y una reivindicación. Hay detrás una larga lucha de compañeros y compañeras para que esto sucediera. Ahora comenzaremos a trabajar con el Consejo, que es el órgano de conducción del espacio. La idea es impulsar iniciativas que tengan que ver con los pueblos originarios, la memoria, la investigación, una biblioteca, cuestiones artísticas, todo lo que sea vida. Como dijo la intendenta Mayra Mendoza, seguimos pensando en esto: donde hubo muerte y tortura, habrá vida”.
Estuvieron presentes Gustavo Moreno, por la Subsecretaría de Derechos Humanos; Roberto Cipriano García y Sandra Raggio, por la Comisión Provincial por la Memoria; Viviana Buscaglia, del Colectivo Quilmes, Memoria, Verdad y Justicia; el jefe de Gabinete, Alejandro Gandulfo, el secretario de Seguridad y Ordenamiento Urbano, Gaspar De Stéfano y concejales de Quilmes, entre otros.
El ex Pozo de Quilmes está ubicado en la esquina de Garibaldi y Allison Bell, donde funcionó la Brigada de Investigaciones y luego la DDI de Quilmes. Entre 1975 y 1979 fue utilizado como Centro Clandestino de Detención para el “depósito de prisioneros”, lugar de tortura y de maternidad clandestina. En ese lugar hubo al menos 250 personas secuestradas, entre ellas niños y niñas, por lo menos siete embarazadas y extranjeros. Formó parte de la red represiva que desplegó la Policía Bonaerense dentro del circuito de centros clandestinos de Buenos Aires conocido como Circuito Camps.
Fuente:Info135