Megacausa Zona 5: se reanuda hoy en Bahía Blanca el juicio con las últimas declaraciones de imputados
Se reanudarán hoy jueves 1 de febrero las audiencias del juicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar en el marco de la denominada Megacausa Zona 5. Son 38 los genocidas que están siendo juzgados y más de 300 las víctimas.
El procesocontinuará con ampliaciones indagatorias de los imputados.
“Seguimos en la etapa que tendría que haber terminado en diciembre, pero se truncaron algunas fechas de audiencias por el temporal. Ahora vamos a terminar con la etapa de ampliación de las declaraciones de los imputados”, precisó esta mañana en Radio Altos de Bahía Blanca desde la agrupación H.I.J.O.S Alejandra Santucho.
Remarcó que la particularidad que se dio en este extenso juicio que ya lleva 78 audiencias es que “muchos de los imputados han querido hablar y de manera extensa, algunos durante dos o tres audiencias”.
Una vez que finalicen las declaraciones de los acusados, comenzará la etapa de alegatos. “Nos meteremos en la parte importante de juicio que es la demostración de todo lo que se transitó en este juicio, de todas las pruebas”, adelantó.
Al ser consultada sobre las expectativas que tienen sobre el juicio, remarcó que siempre son las mismas: “Llegar a la mejor justicia posible”.
“Siempre teniendo en cuenta cómo llegamos, 47 años tarde. Más allá de las reparaciones a las víctimas, a los sobrevivientes y a las familiares, lo importante de estos juicios es dejar sentado qué fue lo que cometió el terrorismo de estado, en este caso, en nuestra ciudad”, subrayó.
Y en ese sentido, insistió en que los juicios permiten reconstruir y dejar plasmado el accionar del terrorismo de estado que “hundió a la Argentina en un conflicto que hasta hoy no lo hemos terminado de superar”. (Frente a Cano). (01-02-24).
Se llevó adelante una nueva audiencia en laMegacausa Zona 5, en la que continuaron ampliando susdeclaraciones los imputados. En la jornadafueron seis los reos que pidieron la palabrapara su ampliación de declaración.
Eljueves 7 de diciembrese realizó una nueva audiencia en laMegacausapordelitos de Lesa Humanidadde Bahía Blanca, en la que el Tribunal compuesto por los juecesSebastián Foglia, Ernesto Sebastián y Marcos Aguerrido continuaron recibiendo declaración a los acusados que así lo habían solicitado con anterioridad.
En la jornadafueron seis los reos que pidieron la palabrapara su ampliación de declaración, conforme al derecho a defensa que les asiste.
En la semana entrante se cumplirán otras dos jornadas, que serán elmiércoles 13 y jueves 14 de diciembre.
Cabe recordar que Etchart era Jefe de sección de la Compañía Comunicaciones y Comando del Batallón de Comunicaciones 181 y, de acuerdo con la acusación, participó en operativos de secuestros de personas durante la dictadura genocida,particularmente en el que se realizó en el partido de Villarino en septiembre de 1976.
Además, permaneció prófugo durante varios años hasta que pudo ser capturado y, mientras es juzgado, permanece en la Unidad Penitenciaria de Campo de Mayo.
Ernesto Emilio Etchart
El segundo imputado en declarar fueJosé Marcelino Casanovas. Como ya había declarado en audiencias anteriores, tomó la palabra solamente paradesmentir la acusación de haber participadocomo guardia delCentro Clandestino de tortura y Exterminio "La Escuelita", instigando a la Fiscalía a que le digan "de dónde sacaron" que fue parte de los guardias de dicho centro.
Según su legajo y documentación existente,Casanovas integró la comisión que arribó a Bahía Blanca el 24 de marzo de 1976.
Estuvo en "operaciones" hasta abril del mismo año en su carácter deCabo 1° Baqueano,siendo dichas comisiones de baqueanos, destinados especialmente acubrir la función de guardias de las personas secuestradasen el mayorcentro clandestinode nuestra ciudad, en predio del Ejército.
José Marcelino Casanovas
En tercer lugar, tomó la palabraJorge Horacio Granada, para culminar la declaración que comenzódos audiencias atrásy que consistió endesacreditar las acusaciones que pesan sobre él.
Granada cuenta contres condenas previas a prisión Perpetua:dos en Bahía Blanca y una en Neuquén.
El genocida revestía en el destacamento de Inteligencia 181 de calle Chiclana al 500 de nuestra ciudad, en la sección “Actividades Sicológicas Secretas”llegando al grado de Capitán.
Tenía bajo sus órdenes,entre otros, al torturador de "La Escuelita" más reconocido por las víctimas y el más emblemático: Santiago Cruciani, alias “Mario Mancini” y “El Tío”.
En esta causa, al igual que en las anteriores, se lo acusa de violación de domicilio, secuestros, torturas, asesinatos, desaparición forzada y, además, Abusos sexualeshacia víctimas mujeres.
El rol de Granada, al igual que el de otros miembros de lo que fue la Inteligencia de la Dictadura, ya fue juzgado y condenado en nuestra ciudad en los anteriores juicios.
Jorge Horacio Granada
Posteriormente declaróDesiderio Andrés González, quien también ya cuenta con una condena aprisión perpetua en la causa “González Chipont”de nuestra ciudad.
El genocida, al igual que Casanovas, formó parte delgrupo de Baqueanos del RIM 26que vino desde Junín de los Andes y les asignaron la infame tarea de vigilar gente que era secuestrada y torturada en ese centro.
Según se comprobó en el juicio anterior en base a testimonios de testigos y víctimas, Gonzálezutilizaba el alias de “Perro”y está acusado por losdelitos de secuestros, torturas, asesinatos y desaparición forzada.
Desiderio Andrés González
En quinto lugar, usó su derecho a declarar el genocidaEnrique José Del Pino, quien cuenta con una profusa experiencia en juicios, ya queposee tres condenas a prisión PERPETUA.
La primera en el año2010, en el marco de lacausa ABOen la ciudad de Buenos Aires, y lasotras dos en el año 2017. Una en la provincia deTucumán, en la causaOperativo Independenciay la otra en nuestra ciudad, en el marco de la causa“González Chipont”.
Del Pino,quien vino desde Tucumán en carácter deayudante personal del general Acdel Vilas, además desplegó una profusa tarea de:
"Inteligencia que permitió objetivar blancos para retroalimentar el circuito de informaciónque necesariamente debían poseer las fuerzas armadas para lograr el objetivo deeliminar a todo un grupo nacional por sus convicciones ideológicasy su consecuente accionar".
Según detalla la acusación del fiscal, suparticipación fue fundamentalen la:
"Órbita de inteligencia yejecutando operativos de ultimación de víctimasy operativos deacción psicológica, como lo son losfalsos enfrentamientosen que eran hechos aparecer los cuerpos de las víctimas previamente cautivas".
El multi-condenado genocida está acusado, una vez más,por los delitos de secuestros, torturas, asesinatos y desaparición forzada.
A pesar de todo lo expresado, y lo ya juzgado,Del Pino pidió declarar para nombrarse inocente y que nunca tuvo participaciónalguna en lo que las fuerzas llamaron “Lucha contra la subversión”.
Enrique José Del Pino
El último en pedir ser escuchado fueAlejandro Lawless,otro viejo conocido en los juicios de Lesa Humanidad bahienses, donde cuenta condos condenas, una a 8 años en la causa “Fracassi” y la restante aprisión Perpetuaen la causa “González Chipont”.
Lawless, con el grado de teniente, estuvo destinado en 1976 en elBatallón de Comunicaciones 181de Bahía Blanca, donde fue jefe de la compañía “Comunicaciones y comando”.
Tuvo a su cargo lacustodia de personas cautivas en el edificio del gimnasioy en unacuadra de soldados de ese Batallóny participó en “operativos antisubversivos” en la ciudad y la región.
Estuvo prófugodurante once meses en 2010 yvolvió a escaparseel 12 de noviembre de 2013, horas después de ser detenido, mientras la policía lo trasladaba a la alcaidía de los tribunales porteños.Interpol lo capturó ocho meses después.
Está acusado, una vez más,por secuestros y torturas, todos delitos de Lesa Humanidad.
Alejandro Lawless
Al término de la jornada, el Tribunal dispuso la reproducción de la declaración del genocida ya fallecido,Jorge Mansueto Swendsena pedido de la defensa oficial.
Como sucedió con las declaraciones de los imputados en las jornadas anteriores, ninguno de ellos aportó datos sobre eldestino de los bebes robados, nacidos en el centro clandestino,como deldestino final de los cuerposde las y los desaparecidos que pasaron por “La Escuelita”.
A 47 años de los hechos,los genocidas conservan su pacto de silencio y la sociedad se sigue preguntando ¿Dónde están las y los desaparecidos?
Septuagésima sextaaudiencia de la Megacausa Zona 5 (7 de diciembre de 2023)
¿Cuándo continúan las audiencias?
Las próximas audiencias se realizarán los días miércoles 13 y jueves 14de diciembre,según se informó, en la sede del Tribunal Oral de Chiclana y Lavalle, desde las 9 horas.
Los juicios sonorales y públicos, ypuede concurrir cualquier personaque así lo deseecon su DNI.
También se pueden observar a través de los canales de YouTube de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires y del Poder Judicial, así como en el micrositio de la Megacausa Zona 5 en El Ágora Digital.
Escándalo en el juicio de lesa humanidad que termina en Bahía Blanca
La fiscalía pidió sanción pecuniaria y de disciplina para un acusado que, ejerciendo la autodefensa, blandió groserías de contenido sexual en la última audiencia de septiembre. Los imputados se afeitan y apuntan la cámara a la ingle durante las audiencias mixtas -presenciales y por zoom- que preside el Tribunal Oral Federal.
El juicio por la Megacausa de la Zona 5 comenzó en febrero de 2022 (gentileza)
«Jamás vi un tribunal como este, es sorprendente. Atento a su actitud, no espero nada”, dijo la querellante de H.I.J.O.S en la megacausa 5 de Bahía Blanca, Mónica Fernández Avello. Se refiere a los jueces Marcos Aguerrido, Ernesto Sebastián y Sebastián Foglia. Son de la jurisdicción de La Pampa y de Bahía Blanca, con actuación en otros juicios de lesa humanidad.
“No preguntan a los testigos y permanecen impávidos, permiten exabruptos tanto de los abogados defensores como de los genocidas y no intervienen”, con el poder disciplinario que cuenta el tribunal, destacó Fernández Avello.
En la última audiencia de septiembre, Enrique Stel, uno de los imputados que cuenta con asistencia técnica, pero además, se defiende (es abogado) activó el micrófono en la sala del zoom y se escuchó una comunicación donde festejaba que “se lo culió con la poronga muerta”.
Ante la protesta de las partes en la audiencia que llegaba a su fin mientras todos seguían conectados al zoom, dijo que no hablaba de alguien del juicio.
“Con esas expresiones de violencia sexual, festejaba el rechazo del Tribunal a un recurso de casación que interpuso la fiscalía por la ampliación de casos de abuso sexual y violaciones a mujeres en cautiverio”, sostuvo el fiscal del juicio, Pablo Fermento.
Las audiencias son mixtas: presenciales en la sala del TOF y por zoom.
El fiscal dijo que exigió una sanción pecuniaria y la remisión de las actuaciones a la fiscalización disciplinaria, porque si bien el imputado (Enrique Stel) es un ex oficial en ejercicio de la autodefensa, como abogado “le alcanzan los deberes y normas éticas de la profesión”.
Fermento coincidió en que el juicio contó con situaciones de faltas de respeto, insultos y humillaciones hacia terceros que ameritaron un llamado de atención de los jueces de “atenerse a la buena fe de las partes”. Agregó que “no es suficiente y estas actitudes deben cesar, dejar de ser habilitadas y naturalizadas en el juicio”.
El fiscal ejemplificó que el médico militar que iba al centro clandestino “La Escuelita”, Humberto Adalberti tuvo expresiones agraviantes como el trato de “viejo zurdito” a un querellante, o de afeitarse durante una audiencia o apuntar la cámara a su entrepierna.
Consideró que las expresiones de desprecio hacia el proceso o el desdén a las víctimas deben cesar por el interés de la comunidad y “los compromisos estatales asumidos ante el mundo en cuanto al juzgamiento de los delitos más graves» que existen, dijo.
Para la querellante Fernández Avello, los jueces ni reaccionaron para sancionar la grosería de Stel. “Los abogados de los genocidas destratan a profesionales acusadoras porque son hijas de desaparecidos y los jueces están como si nada. Tienen el poder de disciplina durante las audiencias, pero con una actitud anodina, nunca vi algo así en audiencias”, insistió Fernández Avello.
Más de 300 testigos ya se presentaron en la causa de mayor envergadura (por cantidad de imputados y de acusaciones) que se produjo en la Patagonia por delitos de lesa humanidad.
El debate llegó a la etapa testimonial de las defensas (fiscalía y querellas presentaron sus pruebas) y antes de fin de año se prevé la realización de una inspección ocular.
Para el primer trimestre de 2024, se encontraría el proceso en etapa de alegatos y últimas indagatorias.
De los 38 acusados que iniciaron el juicio hace 2 años, 34 siguen en audiencias porque hubo desvinculaciones por senilidad o fallecimientos.
Hace dos audiencias, el tribunal rechazó la ampliación de imputaciones que solicitó Fernández Avello. Pidió que se sumaran cargos por el delito de abandono de personas, por los 33 niños en este juicio que según se acreditó en testimonios, padecieron violencia y que con pocos meses o a corta edad fueron dejados a su suerte en la calle, en viviendas sin adultos o descampados durante los operativos de los grupos de tarea. El tribunal negó la ampliación y rechazó también el planteo de sumar 8 violaciones de mujeres con relatos que ya habían sido descriptos, pero los abusos no fueron sumados a los cargos por secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas. La fiscalía acompañó el planteo y apelará a Casación para que se sumen los cargos.
Abandonados y maltratados por los militares
Una niña de 9 años quedó sola en la madrugada y en la vereda luego de que el grupo de tareas secuestró a sus padres; una bebé de meses fue llevada al centro clandestino con su madre; dos niños fueron testigos de los golpes a su padre durante el secuestro y la tortura de su mamá cuando un grupo de militares acampó tres días en la casa: las descripciones son de algunos de los 33 casos de abandono de persona que describió la querellante de HIJOS, para solicitar la ampliación de cargos contra los militares en este juicio.
Pero el tribunal no hizo lugar al pedido, que se hizo en las audiencias de septiembre.
La fiscalía apelará a Casación y de prosperar el pedido, deberán hacer indagatorias y ampliar la acusación antes de que finalice el debate, como en otros juicios.
El Tribunal lo rechazó por entender que había “introducción de un nuevo sujeto” y se vulneraba el derecho de defensa. La abogada Mónica Fernández Avello analizó hacer la presentación en instrucción, para que “haga todo el caminito”, con una demora de años. En este juicio, 3 de los 38 acusados no llegaron a la sentencia por senilidad o por fallecimiento.
“No quisieron hacer la ampliación, con los mismos argumentos, están ampliando en todo el país, no tienen excusa”, lamentó Fernández Avello.
La ampliación incluyó acusar por la violación de 8 mujeres. En este juicio, se juzga por 2 casos de abusos. Los otros 8 fueron descriptos por las víctimas, pero no se formularon cargos durante la instrucción. “Aquí no hay un nuevo sujeto, son los mismos acusados y la misma descripción de la víctima, no quisieron ampliar, pero hay antecedentes”, dijo la abogada.
Está en la etapa de testimoniales presentados como prueba por parte de los imputados.
Habrá una inspección ocular en los lugares de secuestros y se estima que a fines de este año o en el primer trimestre del año que viene, comenzarán los alegatos finales luego de las indagatorias.
En una nueva audiencia de la Megacausa Zona 5, en la que se juzgan delitos de Lesa Humanidad en Bahía Blanca, se escuchó el testimonio de un ex conscripto y dos exmilitares reivindicadores del Terrorismo de Estado, todos convocados por la defensa de los genocidas.
Durante la jornada del jueves 14 de septiembre se pudieron ver y escuchar saludos, elogios, y camaradería entre los defensores de los genocidas y los ex militares testigos ante el sostenimiento pasivo del Tribunal Oral Federal bahiense.
Se trata de la audiencia número 67 del octavo juicio que se realiza en la ciudad, que tiene 38 imputados y 333 víctimas, siendo el más grande de la provincia de Buenos Aires.
La estrategia de la desmemoria
El primero en declarar, el ex colimba Juan José Gerk, lo hizo de manera presencial en la sede del Tribunal de Chiclana y Lavalle. Gerk no realizó ningún aporte sustancioso a la causa que se ventila, ya que no acreditó haber visto detenidos ni supo de la existencia de operativos o de grupos antiguerrilla.
Juan José Gerk
La estrategia de la defensa oficial pareciera consistir en convocar a ex soldados que no ofrezcan datos relevantes y no recuerdan demasiado lo sucedido en los años de dictadura, para contrarrestar a los soldados que sí han hecho grandes aportes sobre el accionar del Ejército durante el Terrorismo de Estado, y cómo sus instalaciones fueron utilizadas para tener personas secuestradas, entre otras acciones represivas.
Carapintadas, negacionismo y camaraderia
El segundo testigo, el coronel retirado Juan José Gatti, declaró en defensa del imputado Roberto Brunello, a quien conocía de la fuerza, siendo convocado por la defensa oficial.
Brunello, quien estuvo 8 años prófugo escapado de la justicia, era el jefe de la compañía a cargo de los secuestros llamada Compañía Combate Mayor Keller del Batallón de Comunicaciones 181, y está acusado de variados delitos de Lesa Humanidad, entre ellos, abusos sexuales hacia mujeres secuestradas.
Juan José Gatti
El testigo Gatti fue militar durante todo el periodo de la dictadura genocida y también fue parte de los militares de rango que fueron a Malvinas bajo las órdenes del ex-carapintada Aldo Rico.
Sin embargo, sobre los delitos de los que se acusa a Brunello en esta causa, Gatti no dijo ni esclareció ningún dato.
Posteriormente, el tercer y último testimonio en este juicio fue el del ex carapintada Hugo Reinaldo Abete,compañero de egreso del Colegio Militar de Brunello, por quien se lo convocó a declarar.
Hugo Reinaldo Abete
El testigo Abete, además de haber estado en la Provincia de Tucumán cuando se desató el aniquilamiento a militantes en esa región, y ser parte de las fuerzas durante toda la dictadura, llegada la democracia fue parte de los alzamientos carapintadas perpetrados a ordenes de Mohamed Seineldin.
Por esto fue condenado a 18 años de reclusión por los delitos de Motín agravado por el derramamiento de sangre (muertos y heridos) y por su condición de militar, en contra de la democracia de nuestro país.
Cabe recordar que los alzamientos carapintadas fueron cuatro, sucedieron entre los años 1987 y 1990, y su finalidad fue conseguir la impunidad para los responsables de los delitos aberrantes de la dictadura, que llegada la democracia comenzaban a juzgarse y que Abete los sindica como una “venganza” hacia las fuerzas armadas que torturaron, asesinaron y desaparecieron personas.
Estos alzamientos e intentos de nuevos golpes militares dieron resultado cuando el gobierno de Alfonsín claudica ante los militares, sancionando las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, conocidas como las “Leyes de Impunidad”, evitando así futuros juzgamientos a los genocidas.
Posteriormente, en los años 90, el gobierno de Carlos Menem selló la impunidad de los crímenes cometidos a través de los Indultos a militares.
El levantamiento en el cual participó el testigo convocado por la defensa, Hugo Abete, dejó un saldo de 14 personas muertas -5 eran civiles-, y unas 200 personas heridas, y fue catalogado como el más sangriento de los alzamientos carapintadas. Tras 20 horas de enfrentamientos, los sediciosos se rindieron, entre ellos Abete y Seineldin.
Camaradas y lamebotas
Abete dedicó innumerables elogios para otros genocidas ya condenados, como Gandolfo y también para Bernardo Cabezón, quien es juzgado nuevamente en la Megacausa, a quien catalogó como un “hombre puro, destacadísimo y una institución dentro del Ejercito”. “Es tremendamente sano e inocente, un caballero de la montaña”, indicó, y agregó que no cree en nada de lo que se lo acusa.
Bernardo Artemio Cabezón actuaba como guardia del Centro Clandestino de Torturas y Exterminio “La Escuelita”, es decir era parte de los que más cerca de secuestrados y secuestradas estaban. Dicha actuación, absolutamente comprobada, juzgada y condenada, le valió una pena a prisión perpetua en un juicio anterior, el cual se halla firme ante la justicia.
Para el final de su arenga pro-militar genocida disfrazada de testimonio, Abete, quien se alzó en contra de la democracia durante y después de la dictadura, se refirió a los genocidas que cometieron delitos de Lesa Humanidad como “prisioneros de guerra, de alguien que decidió no terminar esta guerra y continuarla por otros medios”.
Ya cerrando su declaración, los defensores particulares no se privaron de repartir elogios de ida y vuelta con el testigo carapintada, en algunos casos pidiendo la palabra solamente para saludarse con largas glorificaciones mutuas.
Todo esto ocurrió ante el silencio- y por lo tanto la aprobación- del Tribunal presidido por el Juez Ernesto Sebastián, quien a pesar de ser quien “modera” el debate, tal como lo expresa siempre, permite permanentemente todas estas acciones de tinte bizarro, fuera de toda lógica dentro de un juicio, sobre todo de las características de un Juicio de Lesa Humanidad.
Para finalizar, se dispuso la reproducción del audio de Edith Carmen Delgado, escribana, quien declaró el 15 de noviembre de 2011 en la denominada causa “Bayón”.
sexagésima séptima audiencia de la Megacausa Zona 5 (14 de septiembre de 2023)
¿Como continúan las audiencias?
La semana venidera no habrá audiencias, por lo que continuarán el día Jueves 28 de septiembre, en la sede del Tribunal Oral de Chiclana y Lavalle, desde las 9 horas. Los juicios son Orales y Públicos, y puede concurrir cualquier persona que así lo desee con su DNI.
Las audiencias también se emiten de manera virtual por los canales de YouTube de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires y del Poder Judicial, así como en el micrositio de la Megacausa Zona 5 en El Ágora Digital.