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21 de agosto de 2016

ROSARIO: APELARON LA RESOLUCION DEL JUEZ POR EL CASO PICHON ESCOBAR.

APELARON LA RESOLUCION DEL JUEZ POR EL CASO PICHON ESCOBAR
¿Cómo llegó muerto al río?
Es la pregunta que se hace el fiscal federal tras la decisión del magistrado de dejar en libertad a los cinco imputados por el asesinato a la salida de una disco del empleado municipal Gerardo Escobar. Las pericias confirmaron que fue arrojado muerto al Paraná.
La familia de Pichón sigue pidiendo justicia tras el golpe que significó la liberación de los detenidos.Imagen: Alberto Gentilcore

El fiscal general a cargo de la Fiscalía Federal N°3 de Rosario, Federico Reynares Solari, apeló la resolución del juez Marcelo Bailaque que sobreseyó a los cinco detenidos por el crimen de Gerardo Escobar.

"¿Cómo pudo llegar un cuerpo sin vida, por asfixia, al río sin la intervención de una tercera persona?, se preguntó el fiscal. Reynares Solari usó los informes forenses para criticar el sobreseimiento: "El juez afirma que no está demostrado que el cuerpo haya sido arrojado al Río Paraná sin vida. Tenemos por un lado una pericia -citada por el juez en sus considerandos que señala como alta probabilidad de que la muerte de 'Pichón' Escobar se haya producido por asfixia- como también otro examen técnico que determina la ausencia de material biológico en los pulmones, con lo cual no existe un cauce lógico que seguir para arribar al lugar al que llegó el razonamiento del magistrado".

Bailaque dispuso el sobreseimiento de Cristian Jesús Vivas, César Darío Ampuero y José Luis Carlino y de los policías Luis Alberto Noya y Maximiliano Amiselli, acusados de la privación ilegal de la libertad y posterior muerte de Gerardo Escobar, ocurrida en la madrugada del 14 de agosto de 2015. "Consideramos que, al menos, existe probabilidad para sostener que existía a la fecha de los hechos, un grupo mixto público privado que ejercía la gestión de la seguridad no sólo en el boliche 'La Tienda' sino en sus adyacencias, el que actuaba no sólo con la aquiescencia sino en coordinación con la Comisaría tercera, el que 'señalaba' personas que eran acreedores de diferentes 'castigos'", indicó el representante del Ministerio Público en su presentación del miércoles.

"¿Cómo pudo llegar un cuerpo sin vida, por asfixia, al río sin la intervención de una tercera persona? Las conclusiones a las que se arribó en el resolutorio aquí en crisis lucen arbitrarias y despojadas de las constancias de la causa", expresó Reynares Solari.
El texto recuerda que "Gerardo Escobar fue visto por última vez luego de que fuera golpeado por miembros" del "grupo mixto"; que "en la Comisaría tercera existió un ingreso no registrado de una persona, que no puede descartarse que se trate de Gerardo Escobar", y que el joven "no volvió a ser visto y encontró la muerte de un modo tal que tuvo que haber sido producida por terceras personas".

El fiscal planteó que el juez Bailaque incurrió en "dos graves falencias" al decretar el sobreseimiento de los acusados: "La primera de ellas es que se apartó sin motivo alguno que lo justificara de estándares de interpretación probatoria que habían sido establecidos por el tribunal de alzada en una intervención anterior a la causa (...) y la segunda es que la misma no supera el test mínimo para que pueda considerarse como tal dado que (...) el señor juez ha realizado una desajustada interpretación de los elementos existentes en la causa y de aquellos disponibles jurídicamente, y al intentar dar apoyatura a su decisión ha echado mano a argumentos sin fundamentos, contradictorios , sólo aparentes y arbitrarios".

Así las cosas, Reynares Solari puntualizó en que la decisión cierra definitivamente la posibilidad de continuar con la investigación respecto de los imputados. "Tal circunstancia se da de bruces con la manda que la alzada había dispuesto: profundizar la investigación en torno a la hipótesis que habilitó la competencia federal, es decir la circunstancia de que en el hecho hayan intervenido estructuras creadas y disciplinadas por el derecho público, en el caso particular al menos estructuras de la Policía de la Provincia de Santa Fe", analizó en otro tramo del escrito.

La familia de Escobar sostiene que el joven de 23 años fue detenido ilegalmente a la salida del boliche "La Tienda" en al madrugada del 14 de agosto del año pasado. En su indagatoria, José Luis Carlino manifestó que el grupo de seguridad se ocupaba de cuidar los automóviles estacionados en la cuadra y hasta de las personas que por ella pasaban. El fiscal concluyó que la declaración "evidencia que dicho grupo participaba de la gestión de la seguridad pública, mucho más allá de lo que su función en el boliche lo requería. Ello resulta imposible sin al menos la anuencia de la autoridad pública de prevención". El cuerpo de "Pichón" fue hallado recién el 21 de agosto, una semana después, en las aguas del Río Paraná.

Sobre la muerte, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario sostuvo que "los informes realizados al cuerpo de la víctima determinaron que 'es un cadáver rescatado o recuperado del agua, es decir, un cadáver sumergido por un espacio de tiempo entre cinco y siete días' y que 'no presentaba agua en los pulmones', que 'del examen interno surgen como relevantes: pulmón 'seco', no hiperinsuflado' y que 'los hallazgos histopatológicos, en especial el concluyente de La Plata, sumados a los propios de autopsia, sugieren que la muerte está relacionada con un mecanismo asfístico'". Los peritajes citados por el tribunal de alzada afirman que "el cuerpo de Escobar puede haber ingresado sin vida al medio líquido".
Fuente:Rosario12

18 de agosto de 2016

ROSARIO-CASO ESCOBAR: REPUDIO y APELACIÓN AL FALLO BAILAQUE.

Caso Escobar 
Repudio y apelación al fallo de Bailaque
18/08/2016
Familiares, amigos y diversas organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, marcharon este miércoles desde los tribunales provinciales a los federales para reclamar justicia por Gerardo Pichón Escobar, el joven trabajador municipal que fue visto con vida por última vez mientra lo golpeaban patovicas del bar La Tienda, y cuyo cadáver fue encontrado en el río Paraná tras estar desaparecido una semana. El miércoles pasado el juez federal Marcelo Bailaque sobreseyó a los cinco imputados. Los abogados de la familia apelaron el fallo.

Familiares, amigos y diversas organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, marcharon este miércoles desde los tribunales provinciales a los federales para reclamar justicia por Gerardo Pichón Escobar, el joven trabajador municipal que fue visto con vida por última vez mientra lo golpeaban patovicas del bar La Tienda, y cuyo cadáver fue encontrado en el río Paraná tras estar desaparecido una semana. El miércoles pasado el juez federal Marcelo Bailaque sobreseyó a los cinco imputados. Los abogados de la familia apelaron el fallo.

“Hoy es un día de bajón, que cuesta, pero también tengo mucha bronca e impotencia, de que estos papeles que tengo acá en la mano (por la resolución de Bailaque), escritos por este juez, que tiraron por la borda todo el trabajo que venimos haciendo con los abogados”, dijo Luciana Escobar al llegar a la sede de los tribunales federales este miércoles.
La joven señaló a Bailaque como un “juez cagón”, porque “no tuvo los huevos para encarar la investigación del asesinato y desaparición de mi hermano”.

“Para él (Bailaque) nunca fue una desaparición forzada, cuando hay pruebas suficientes”, dijo Luciana a través de un megáfono, y repasó las principales pruebas del expediente: “Tenemos el video donde se ve que sale mi hermano y lo siguen estas personas; tenemos en la otra cuadra donde se ve cómo (Cristian) Vivas le pegaba; tenemos el testimonio del conocido de mi hermano que apunta directamente contra Viva”.

La joven también destacó que se detectó que la “señal del celular en el radio donde vivía esta persona (Vivas)” y recordó la existencia del testimonio de un detenido de la comisaría tercera que dice haber visto cómo llevaron a un pibe en la madrugada del 14 de agosto. “Se comprobó que mi hermano fue arrojado al río sin vida”, indicó Luciana y remarcó: “Teníamos tantas cosas y ahora no tenemos nada”.

Con el compromiso de “seguir en la lucha y no bajar los brazos”, Luciana confirmó que continuarán realizando movilizaciones y actos para que el crimen no quede impune.
La marcha, que comenzó pasadas las 18.30, fue convocada por la Multisectorial por Justicia para Pichón Escobar. La movilización estuvo encabezada por los familiares y amigos de Escobar y seguida por una larga fila (unas dos cuadras de gente) entre las que hubo referentes de organizaciones gremiales, sociales, políticas y de derechos humanos.
Participaron además organizaciones como el Centro de Estudiantes de Sociales (Ceso), el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ceprodh), Causa Popular, Patria Grande y el PTS entre otros. También estuvieron presentes las edilas Fernanda Gigliani (Iniciativa Popular) y María Eugenia Schmuck (UCR).

Fein pidió por Pichón
La intendenta de Rosario Mónica Fein, también sumó su voz al reclamo por justicia para el joven trabajador municipal. Este miércoles, previo a la movilización realizada por la Multisectorial. “La verdad que el caso Escobar duele. La impunidad nos hace pensar que no hay justicia”, dijo la mandataria local.
Fuente:RedaccionRosario

1 de agosto de 2016

ROSARIO: CASO ESCOBAR.

La Justicia indagó a los acusados por la muerte de Gerardo Escobar: tres patovicas y dos policías Patopolis
31/07/2016
Por Luciano Couso
Foto: Franco Trovato Fuoco.
Foto: Franco Trovato Fuoco.
Tres testigos sin conexión entre sí concuerdan en haber escuchado esa madrugada, la del viernes 14 de agosto de 2015, el grito de una chica: “No le pegués”. Otros vieron al receptor de la paliza agazapado entre unos autos estacionados, perseguido por patovicas y policías hasta una cuadra del lugar, donde se lo tragó la tierra. Ya nadie más lo vio. Un preso en la seccional tercera escuchó esa madrugada que entraban a un supuesto detenido, también oyó gritos y golpes. En el libro de guardia no quedó registro de ese ingreso, si es que se produjo. Los presos no tuvieron patio ese día. Había “quilombo” con un pibe desaparecido. Al chico que “se lo tragó la tierra”, una semana después, lo devolvió el agua del río Paraná. Su cuerpo apareció flotando a la altura del Puerto de Rosario, pero la autopsia determinó que no tenía líquido en los pulmones. Las pericias posteriores indicaron, con alto grado de probabilidad, que murió por asfixia seca. El cruel método, tal vez, de una bolsa envolviendo la cabeza de la víctima hasta dejarla sin oxígeno. El submarino seco. De los cuatro patrulleros asignados a la seccional tercera solo dos informaron sobre el itinerario guardado en su GPS, dos meses después de aquella madrugada. De los otros dos nada se sabe, aún. A una cámara de videovigilancia que captó al chico en el lugar donde “se lo tragó la tierra” se le borraron, al parecer, 20 minutos de grabación. Al que le gritaban “no le pegués” le encontraron en su teléfono celular trece contactos de policías. En su casa, allanada, dos chalecos tácticos que utilizan las fuerzas de seguridad. El registro de las antenas de telefonía móvil lo ubican, tres días después, en la zona del Puerto de Rosario.

La causa por la presunta privación ilegítima de la libertad de Gerardo Ezequiel Escobar, Pichón, se desperezó esta semana tras seis meses de siesta –por un conflicto de competencia– con las indagatorias de los cinco acusados, tomadas por el juez federal Marcelo Bailaque, que unos meses antes había desechado la competencia federal de la causa al entender que los hechos investigados no constituían un caso de secuestro seguido de muerte. Sino, un homicidio común cuya verdad histórica debía ser revelada y, en caso de hallar responsabilidades penales, sancionada con una condena en la Justicia ordinaria de la provincia de Santa Fe. La Cámara Federal no lo entendió así y el caso comenzó a moverse.

Los testigos
Al menos tres personas testimoniaron, mientras la causa estuvo en la Justicia provincial, haber oído lo mismo la madrugada del 14 de agosto. Una joven que gritaba “no le pegués”. Uno de los tres posee un recuerdo apenas más vago. En sede judicial dijo haber oído algo así como “no le pegués” o “no le pagués”. La escena, al parecer con antecedentes en el mismo sitio, transcurrió alrededor de las 5.45 en Tucumán y Sarmiento.

El que estaba en el piso era Gerardo Escobar, Pichón, un empleado municipal de Parques y Paseos de 23 años. El que lo miraba desde arriba, de pie, Cristian Vivas. Un custodio de 37 años perteneciente a la seguridad mixta entre policías adicionales y patovicas que tenía por entonces el after hour La Tienda, ubicado a media cuadra de la esquina por calle Tucumán.

Escobar había llegado al bar esa madrugada tras pasar por el Casino. Una cámara de seguridad del boliche lo muestra saliendo alrededor de las 5.45, aparentemente mareado por las bebidas alcohólicas que había tomado. Un presunto incidente con el automóvil de la encargada de La Tienda alertó a los tres patovicas del lugar y a los dos policías provinciales que prestaban servicios adicionales.

A Vivas lo acompañaban, esa noche, los patovicas José Luis Carlino –un ex barra de Newell’s–, y César Ampuero. El policía del Comando Radioeléctrico, Luis Noya, que mejoraba sus ingresos a través de adicionales, completaba el equipo mixto de seguridad de La Tienda junto a Maximiliano Anselmi, integrante también de la fuerza de seguridad pero con carpeta médica.

Lo siguieron por Tucumán hacia Sarmiento. Un chico que esa noche había ido al bar declaró que Escobar salió en el mismo momento que él y sus amigos.

“Este flaco (Escobar) se adelanta y se va para la calle (Sarmiento) y se para cerca de un auto oscuro Peugeot y pensé que se iba a subir pero siguió y ahí en la calle se da vuelta para frenar un taxi que no paró”, relató.

“Ahí vuelve al auto y se escucha un ruido –siguió–, no sé si algo roto. Nosotros cruzamos Sarmiento y ahí vemos que empieza a venir la gente de seguridad del bar que lo viene siguiendo, el flaco corre hasta mitad de cuadra por Tucumán, entre Sarmiento y San Martín”.

El testigo, cuya identidad se acredita en el expediente pero se mantendrá en reserva, es uno de los que indica que el patovica Vivas golpea a Escobar.

“Uno de los de seguridad llega caminando hasta donde está el pibe. Cuando vuelvo a mirar, el flaco estaba en el piso apoyado con los brazos hacia atrás mirando hacia arriba al de seguridad, que estaba junto a él. Siento un ruido como a golpe y se escucha una chica que grita «no le pegués»”, testimonió.

“En el mismo sentido declararon”, dijo la Cámara Federal, otros tres testigos, “respecto de la secuencia de los hechos y los supuestos golpes recibidos” por Escobar.
También Matías G., “quien se encontraba trabajando en calle Tucumán 1047, manifestó que escuchó gritos de una chica diciendo «no le pegués» y escuchó pasos fuertes y corridas”, señala el expediente.

Otro eventual testigo, independiente de los restantes, oyó lo mismo: “Edmundo B., vecino de la misma calle a la altura del 1060 dijo que vio que había diez o doce personas y que escuchó decir «pará, no pegués», o «no pagués»”.

De acuerdo a los testimonios, Escobar corrió por Sarmiento hacia Catamarca y se escondió, agazapado, entre vehículos estacionados. Finalmente, siguió con dirección a Catamarca, el último lugar donde se lo vio.

En la comisaría
Vecinos de la zona del bar declararon que existía una suerte de “acuerdo de seguridad ampliada” entre los dueños de La Tienda, que proporcionaban sus patovicas, y la seccional tercera, con jurisdicción en esa parte del centro de la ciudad. El entendimiento consistiría en que el boliche se hacía cargo, también y aunque no le correspondía, de garantizar la armoniosa convivencia en toda la cuadra, para evitar la queja de los vecinos.

Otros testimonios sumados a la causa señalan que era más o menos habitual que llevaran pibes desde el boliche a la comisaría. Un detenido en esa seccional declaró: “Siempre pasaba que se llevaban a los chicos que salían de los boliches y les pegaban, al rato los largaban y si estaban con causas los arreglaban con unos pesos”.

El paso de Escobar por la tercera es materia de discusión en el expediente. La teoría del caso elaborada por el abogado querellante de la familia de Pichón, Salvador Vera, expuesta a el eslabón, señala que “es levantado en Sarmiento y Catamarca y llevado a la comisaría tercera”.

“No se registró el ingreso, pensamos que Escobar muere en la tercera, luego es trasladado desde ahí, no sabemos si directamente hasta el río o a otro lugar y, de ser así, cuánto tiempo estuvo en ese otro lugar”, explicó.

Entre el 13 y el 16 de agosto, el libro de guardia de la comisaría no registra el ingreso del empleado municipal. Su presunto paso por la seccional de Dorrego al 100, en cambio, se sustenta en la declaración de un joven que en ese momento estaba detenido allí.

“Recuerdo que la noche del jueves entró un chico, pude ver el movimiento de gente pero no vi ninguna cara. Vi el personal de negro que llevan a este chico incomunicado a un lugar que no es el penal transitorio. Se escuchaban gritos, siempre le pegan a los que ingresan”, detalló. Y explicó, mediante un croquis, las barreras arquitectónicas que impiden ver al que llega: “Cuando ingresa un detenido al incomunicado lo ves entrar y escuchás los movimientos, pero no se pueden distinguir las caras”.

Cuando en la declaración testimonial le preguntaron cómo se entera de la desaparición de Escobar, respondió: “En la comisaría me entero escuchando una conversación entre los policías, quienes decían que había desaparecido este chico y que la familia lo estaba buscando. (…) Los policías decían que la familia estaba haciendo quilombo”.
Algo inhabitual ocurrió esa jornada para los detenidos en la tercera. Los “engomaron”. No hubo salida a ver el sol en el patio del penal. “Ese día cuando volví del (test) psicológico me dijo un policía que no iba a darme patio ese día porque había quilombo con un pibe desaparecido”, testimonió.

También le preguntaron al preso cómo eran los golpes que escuchaba. “Parecían de puños”. ¿Después de esa noche el trato del personal policial cambió? “Sí, cambió.

Quedamos engomados (encerrados). Se cortó la salida al patio”, se explayó el joven, que por esos días iba ser trasladado a la unidad penal de Coronda.

Las defensas de los acusados señalan que de los 18 detenidos que había en ese momento en el penal de la tercera, sólo uno refiere haber escuchado el ingreso de un Pichón, al que no pudo ver. De ese modo procura rechazar que Escobar haya pasado por la seccional.

El punto no es menor. Para que el caso sea considerado como privación ilegal de la libertad es necesario demostrar la participación estatal en el asunto. Dos policías, uno con carpeta médica, estaban esa noche en el boliche y corrieron a Escobar. La querella particular busca probar que, además, fue levantado por un patrullero de la comisaría tercera y que estuvo en sus dependencias.

Dos de cuatro
Una de las medidas solicitadas para determinar si, efectivamente, un móvil policial llevó a Escobar hasta la seccional de Dorrego al 100 aquella madrugada, es la información de los GPS de las patrullas asignadas a la tercera. Que, esa noche, eran cuatro.
Recién dos meses después del requerimiento de la información por parte de la Fiscalía provincial que intervino en un primer momento en la investigación, el gobierno de Santa Fe envió la data, de modo parcial.

De los cuatro móviles se informó sobre la georeferenciación de dos. Uno estuvo en Funes, otro parado toda la noche en la puerta de la comisaría. De los dos restantes, nada se sabe aún.

Según los defensores, en los patrulleros cuyo derrotero es una incógnita, los GPS no funcionaban. Razón por la cual no se puede conocer sus reportes de ubicación. Los querellantes, en cambio, señalan que eso no está acreditado y están convencidos que uno de ellos levantó a Escobar de Catamarca y Sarmiento.

En los próximos días, explicó a el eslabón el abogado de la familia Escobar, espera poder reunirse con el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, para tratar esa cuestión, crucial para la investigación.

Al apelar la decisión del juez Bailaque de rechazar la competencia federal de la causa –luego revocada por la Cámara– la querella se refirió a la ausencia de los reportes de ubicación de los móviles policiales como una reticencia estatal a resolver la causa.

Señaló que “la falta de reportes de datos de dos de los cuatro móviles policiales pertenecientes a la Comisaría 3º de Rosario, sin expresión de motivo o justificación de tales falencias, o fallas de funcionamiento que impidan su lectura, sumado a la incorporación de dicha información luego de dos meses de su requerimiento formal, constituye una reticencia del Estado a brindar información relevante sobre la investigación, constituye un elemento más que importante dentro de las múltiples evidencias que integran la presente causa”.

Contactos
Mientras el expediente del caso Escobar estuvo en la Justicia provincial, el patovica Vivas fue imputado como presunto autor del homicidio, mientras que a sus consortes de causa –los otros dos personal de seguridad y los dos policías adicionales– les achacaron el encubrimiento del asesinato.

Ahora, el fiscal federal Federico Reynares Solari los acusa, a todos, de privación ilegal de la libertad.

En la pericia del teléfono de Vivas los investigadores encontraron datos que refuerzan la hipótesis de la participación policial.

En el móvil del patovica se encontraron más de 13 contactos telefónicos policiales, entre los que figura la seccional tercera. La querella sostiene que el vínculo entre el personal de seguridad de La Tienda y la policía era fluido, tal vez como consecuencia del acuerdo de seguridad ampliada señalado por los vecinos del boliche.

Otro elemento llamativo del caso es que cuando la policía allanó el domicilio particular de Vivas, secuestró dos chalecos tácticos “sin revestir éste la calidad de agente policial”.
Tras la misteriosa desaparición de Pichón la madrugada del 14 de agosto, sus amigos activaron una aplicación para teléfonos móviles llamada Phone Tracker con el fin de tratar de ubicar su equipo.

El resultado del rastreo indicó que el teléfono de Escobar habría estado en inmediaciones de la vivienda de Vivas, lo que motivó su posterior allanamiento.

“Los dos teléfonos complican a Vivas. El de Escobar porque la búsqueda del Phone tracker lo plantea cerca de su casa”, dijo el abogado Vera. Y “la llamada que recibe él a las 20 o 21 (del domingo siguiente a la desaparición) y las dos que hace alrededor de la medianoche en la zona del Puerto”, donde cuatro días después apareció flotando el cuerpo del joven asesinado.

La defensa de Viva asegura que el patovica estaba demorado ese día, por lo tanto el rastreo de su teléfono no podría ubicarlo en el área portuaria. Vera contrapone, sin embargo, que “eso no está acreditado en la causa”.

Una de las medidas adoptadas por la investigación fue solicitar un informe al FBI sobre el derrotero del teléfono de Escobar. Y determinar si estuvo una semana en el agua junto a su cuerpo, o fue colocado cuando lo encontraron, como presume la querella.

Medidas pendientes
Entre las pruebas que debería comenzar a producir el juzgado federal de Bailaque, para avanzar en la dilucidación del caso, hay una pedida por la parte querellante. Se trata de la pericia de una cámara de videovigilancia ubicada en Catamarca y Sarmiento, el último lugar en que testigos vieron con vida a Escobar.

Las grabaciones fueron incorporadas al expediente judicial por solicitud de la fiscal provincial. Pero para la querella faltan 20 minutos, justo en el momento en que el joven está allí. Según Vera, “evidentemente hubo una manipulación, hay 20 minutos borrados. Por eso pedimos que se haga una pericia y se solicite el disco duro” de la cámara, a los efectos de determinar si efectivamente existen más imágenes que las hasta ahora aportadas.
Se trata de una cámara de videovigilancia privada, perteneciente a un estudio jurídico ubicado en la zona.

Otra pericia que aún resta producir en la causa por la muerte de Pichón es la relacionada con las presuntas lesiones que sufrió antes de morir por asfixia seca. “Quedan pericias por golpiza que sufrió, edema en los testículos, en el pene, desprendimiento de las partes blandas del tabique nasal”, enumeró Vera.

“Y la gran inflamación –continuó– que tenía en la masa encefálica”. Esos estudios se habían encargado al cuerpo forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, pero mientras la causa estuvo parada por el conflicto de competencia entre las Justicias provincial y federal los exámenes se detuvieron. A un año de la muerte de Pichón todavía no se pudo establecer, por medios científicos, si fue golpeado y, en tal caso, si quedaron huellas. Por ahora están los testimonios que ubican a Vivas en la esquina de La Tienda, pegándole.

Mientras se aguarda la producción de esas medidas de prueba, el juez Bailaque les tomó esta semana declaración indagatoria a los cinco implicados. El martes fue el turno del policía Noya; el miércoles declaró Vivas. El jueves el ex barra leproso Carlino y el custodio privado Ampuero. Mientras que el viernes ejerció su defensa Anselmi, el integrante de la fuerza de seguridad santafesino que, al momento de los hechos, estaba con carpeta médica. El juez tiene ahora diez días hábiles para resolver la situación procesal de los acusados.

Un barra como patovica
A los pocos días del asesinato de Gerardo Escobar el defensor general de Santa Fe, Gabriel Ganón, reveló que uno de los patovicas imputados por el caso integró la barra de Newell’s Old Boys. Se trata de José Luis Carlino, alias Tarta, quien en septiembre de 2010 fue incluido en una lista judicial conformada por un centenar de barras Leprosos con prohibición de ingresar al Coloso del Parque Independencia, en la que también aparece el nombre de Monchi Cantero, el hermano de crianza de Los Monos, cuyo nombre es Ramón Machuca.

Esa restricción fue el resultado de una denuncia efectuada por el líder de la barra, Diego Panadero Ochoa, luego de que un grupo de hinchas liderado por Maximiliano Quemadito Rodríguez y Matías Pera lo bajara a trompadas de un paravalancha el sábado 4 de septiembre de 2010, lo dejara en calzoncillos y lo obligara a abandonar el estadio.

El Tarta Carlino, referente del barrio Saladillo en la barra leprosa, quedó afuera del estadio por participar del grupo que intentó desplazar al Panadero Ochoa, quien en su denuncia dijo que sus rivales querían vender estupefacientes en la barra. “Lo que ellos quieren es agarrar a esos referentes para venderles droga… Hay más negocios, como tener relación con los policías”, denunció el humillado barrabrava.

De Yamper a La Tienda
El dueño del after hour La Tienda –rubro que no existe en la legislación de la actividad nocturna de Rosario– es el comerciante Bautista Yassogna, titular de Event Sur SRL, la firma que explotó la conocida bailanta Yamper de la zona sur de la ciudad.
En la puerta de ese boliche de Ovidio Lagos 4564 hubo varias balaceras y en junio de 2013 murió tiroteado un policía que, otra vez, realizaba servicios adicionales. Finalmente fue clausurado por el municipio.

El 25 de febrero de 2008, Bautista Yassogna, que tiene 80 años, constituyó la sociedad Event-Sur SRL junto a un socio con el que se repartió la mitad de las acciones. Esa sociedad que se inició con un capital de 40 mil pesos –y con el tiempo fue cambiando de accionista pero siempre mantuvo a Yassogna como socio– es la que explotó la bailanta Yamper y el fatídico after hour La Tienda.

En el boliche de calle Tucumán se recicló como personal de seguridad el ex barra de Newell’s, José Luis Tarta Carlino. A Yamper solían ir los cabecillas de Los Monos hasta la muerte de Claudio Cantero, el Pájaro, que la noche que fue asesinado a la entrada de un boliche de Villa Gobernador Gálvez había visitado, antes, la bailanta Yamper.




Entrevista a Luciana Escobar, hermana de Gerardo“Aprendimos a transformar el dolor en lucha”
31/07/2016
Por Juane Basso
Foto: Andrés Macera.
Foto: Andrés Macera.
Luciana es la hermana de Gerardo Pichón Escobar, el pibe de 23 años que tras ser visto por última vez en el boliche La Tienda, la madrugada del 14 de agosto pasado, estuvo desaparecido una semana hasta que su cadáver fue encontrado en el Paraná. Por su cercanía en el tiempo, y la mecánica del hecho, la historia remitió rápidamente a un caso ocurrido meses antes, el de Franco Casco, de quien para ese entonces ya se sabía que previo a ser hallado sin vida en el río, había estado en la comisaría séptima de Rosario con claros signos de golpes, tal cual permitió ver una fotografía tomada por el propio titular de la dependencia policial y revelada en este periódico. Esta semana, en que comenzaron las declaraciones indagatorias a los policías y patovicas acusados de la muerte y ocultamiento del cuerpo de Escobar, Luciana se encontró con el eslabón para hablar de los avances y obstáculos de la causa, de la lucha por el pase del expediente al fuero federal y de cómo le cambió la vida todo este proceso de marchas, reclamos frente a tribunales, construcción de multisectoriales y encuentros con familiares de jóvenes asesinados por la violencia institucional. “Si todo funcionara como debiera –dirá–, yo tendría que estar en mi casa, con mi vida, y esperando que me digan que se está haciendo tal cosa, que se va a hacer tal otra. Como aprendí que no funciona, sé que tengo que ir detrás de esa Justicia”.

Su testimonio se asemeja a las historias que todavía cuentan las Madres o los familiares de desaparecidos sobre los primeros tiempos de búsqueda de sus seres queridos, y de Memoria, Verdad y Justicia, después. “Tuvimos que aprender a plantarnos ante fiscales, policías y autoridades para que nos digan algo de Gerardo, al tiempo que lo buscábamos por los hospitales, las calles y entre las personas, pensando que lo podíamos encontrar en algún lugar”, contó en la entrevista.

“Fueron siete días de desaparición. Por eso también digo, aunque pueda sonarte raro, que el encontrarlo fue para mi, en cierta manera, un alivio”, explicó la hermana de Gerardo, y amplió la idea: “Esa semana se me aparecía en todos lados, en las calles, en las personas, como que lo encontraba, lo veía. Pero el día del velorio, yo sabía que después de eso comenzaba otra etapa, que era el pedido de justicia y de saber qué pasó con mi hermano”.

—¿Cómo te enteraste lo que pasó con tu hermano?
—Para mi todo comienza el 13 de agosto del año pasado, que fue la última vez que mi hermano sale de la casa donde vivíamos entonces, que es la de mi mamá. «Mantenete al tanto de la puerta por si golpeo, así me abrís», fueron las últimas palabras que me dijo. El entraba a las seis de la mañana a laburar. Al otro día me levanto, con los chicos, y como me había llamado la atención que no lo había oído llegar, voy a su pieza y golpeo la puerta. Estaba abierta. Entro y estaba todo como había quedado la noche anterior. No había rastro de que hubiera vuelto. Me pareció normal, porque era un pibe de 23 años que salía a bailar, quizás conoció una piba y se fue con ella. Llevé mis chicos a la escuela, arranqué mis actividades y al mediodía, cuando volví y no había aparecido, ni se sabía nada en casa, lo empecé a llamar. El celular de él sonaba pero no me atendía. Todo el día estuve llamando.

A la tarde comenzamos a preguntar a los amigos y nadie sabía nada. Ahí salimos con mi padrino a recorrer hospitales, inclusive fuimos a la morgue esa noche. Y nada. Ya nos resultaba muy sospechoso porque él no hacía eso. Me acuerdo que el celular sonó todo ese viernes. Sonaba pero me agarraba el contestador. Y a la noche ya no sonó más, como si estuviera apagado.

—¿Cuándo fueron a denunciar su desaparición?
—Ese mismo viernes, mi mamá fue a hacer la denuncia. Pero no se la tomaban porque no habían pasado 48 horas. Y el sábado iniciamos una búsqueda más general. Los amigos por un lado, nosotros por otro. Ahí nos llega la información de un conocido, que había salido esa noche con él, que nos tira la información de que vayamos a la casa de Cristian Vivas, el patovica del bar La Tienda, que vivía a siete cuadras de donde vivíamos nosotros, cosa que no sabíamos.

Después uno de los amigos de mi hermano hace esa búsqueda por el GPS del celular, que nos tira que el celular de mi hermano aparecía alrededor de la casa del patovica.
Vino la policía y ese mismo sábado se hizo una inspección en la casa de Vivas, donde se encontraron celulares. No el de mi hermano, pero ya teníamos un dato.

Fueron pasando los días. Salieron a declarar los tipos de seguridad de La Tienda y empezaron a hacer correr versiones.

Las primeras informaciones, surgidas de los patovicas y los que trabajaban en La Tienda, decían que mi hermano había hecho quilombo fuera del boliche, que quiso abrir la puerta al auto de la encargada y que se fue para el río. Los medios dieron versiones que decían que mi hermano había ganado un montón de plata en el casino, que podía ser un ajuste de cuenta, que era un loquito drogado que se podría haber tirado al río.

El 21 de agosto, a las tres de la tarde, me llaman de la fiscalía para decir que había aparecido un cuerpo en el río, que no había nada confirmado de que fuera mi hermano, que espere un próximo llamado. Yo le aviso a mi padrino y le digo «tenemos que ir allá. Vamos al puerto, no esperemos». Llegamos y ya estaban los amigos, que me decían: «Luciana, es él, tiene su ropa». Yo les dije que hasta que no lo vea no lo iba a creer. Después me tocó esa parte que nunca hubiese querido, que fue reconocerlo. Estaba muy afectado por la descomposición. Por eso, mi último recuerdo es de esa noche que nos despedimos.

—¿Cómo describís la etapa que arrancó luego de que encontraran a tu hermano?
—Fue de ir aprendiendo en el camino. Yo me veo un año atrás y no soy la misma persona. Crecí muchísimo como mujer. Vi otras cosas que antes no veía. Estoy desentrañando una parte de la Justicia, de la Policía, de cómo funciona la noche, del rol de los patovicas. El recuerdo de mi hermano me da la fuerza para seguir. Hoy tengo este trabajo en la municipalidad por él.

Ahora puedo enfrentarme a fiscales. Antes no te podía responder o plantarme, golpear puertas y exigir como hago ahora, para que me digan qué pasó con mi hermano. Siento que algo despertó en mí, que quizás sea algo que todos tenemos adentro, que es esa decisión de ponerse enfrente de algo, de pararse y luchar ante el sentimiento de que robaron una parte tuya. A veces pienso: «si yo estoy haciendo todo esto por mi hermano, no me quiero imaginar lo que haría por mis hijos». Hay días que no me siento bien, pero sé que si no me levanto y yo misma no lo hago, nadie lo va a hacer y esto va a quedar todo ahí, en la nada.

—¿Por qué pensás que tienen que hacer todo esto para que se mueva la Justicia?
—Si todo funcionara como debiera, yo tendría que estar en mi casa, con mi vida, y esperando que me digan que se está haciendo tal cosa, que se va a hacer tal otra. Como aprendí que no funciona, sé que tengo que ir detrás de esa Justicia. Estuvimos casi un año reclamando que el caso pase al fuero federal, hasta que nos dieron la razón, de que este era un caso de desaparición forzada. Hay dos policías involucrados. Tenemos testigos que dicen que mi hermano pudo estar en la Comisaría 3ª. Que el Estado es responsable y cómplice. Que lo que hicieron es un trabajo de policías. Tenemos el dato de que mi hermano fue torturado con el submarino seco, una práctica que se hacía en la dictadura y que se sigue haciendo.

A los cinco detenidos les encontraron los contactos con la 3ª. Sabemos que La Tienda se manejaba con esa comisaría. Siempre en la esquina de La Tienda había un patrullero. En esa dependencia policial no pueden explicar con claridad dónde estuvieron dos patrulleros esa noche. Los GPS de esos patrulleros misteriosamente desaparecieron, igual que las grabaciones de muchas de las cámaras. A pesar de eso hubo una filmación que nos permitió ver cómo le pegaban a mi hermano, gracias a la cual tenemos a estos cinco detenidos en la causa.

En medio de todo lo que fuimos averiguando, nos encontramos con relatos y testimonios que plantean que sería una práctica habitual que cuando alguien tenía algún problema en La Tienda, lo seguían, lo golpeaban, y terminaban detenidos en la 3ª. Nos hemos contactado con gente que no ha hecho denuncias por miedo, pero que les ha pasado esto que te cuento.

Nosotros, hoy, también somos amenazados. Yo sigo recibiendo amenazas por diferentes vías, como en las audiencias, de estos barra bravas que aparecieron.
Con mi hermano quizás pensaron que iban a poder hacer lo mismo. Que se iba a creer el cuento de que estaba drogado y se tiró al río. Tal vez pensaron que era un loquito que no tenía una familia.

—Ante el inicio de las indagatorias a los acusados, ¿qué cosas destacás que te parece que colaboraron para llegar a esta instancia?
—El acompañamiento de los compañeros de la municipalidad, del sindicato, los que estuvieron todos los miércoles en la fiscalía. Fue todo un conjunto, siempre doy gracias a todos ellos. También a los abogados que conocí, que ya son parte de mi vida. Y a todo el grupo que hemos armado con familiares de otros casos. Es que en este camino conocí esas historias que antes veía por televisión y decía: «pobre familia» y cambiaba el canal. Ahora me tocó estar de este lado. Y nos apoyamos con familiares que vivieron situaciones similares. Y cuando se cae uno, entre todos lo levantamos. Porque aprendimos a transformar el dolor en lucha.

La meta que tengo es la Justicia. Quiero de acá a un tiempo poder explicar a mis hijos que si alguna vez no pude estar en tal ocasión, fue por conseguir justicia por su tío, mi único hermano.

Flores para Gerardo
Luciana se ha convertido en la principal referente de la Multisectorial que reclama justicia por su hermano, y que por estos días se encuentra preparando una gran movida para el aniversario de su desaparición y asesinato. “Comenzaremos el próximo jueves 11, en la escuela donde iba mi hermano, donde se va a pintar un mural para que se recuerde su paso por ahí”, indicó la joven, y continuó: “El viernes 12 vamos a hacer algo en Parques y Paseos, donde trabajaba él, y desde ahí vamos a caminar hasta la rotonda (de Pellegrini y Oroño) que lleva su nombre. Vamos a marchar repartiendo flores, que era lo a lo que se dedicaba él”.

Por último, Luciana contó que el domingo 14 se va a hacer una jornada cultural en la plaza frente a los tribunales provinciales. “Desde el mediodía haremos un almuerzo popular, luego habrá varios paneles sobre violencia institucional de Rosario y Buenos Aires, otro con hijos y nietos de desaparecidos, y por último otro con las Multisectoriales que se formaron alrededor de estas luchas, para finalizar con bandas y murgas”, concluyó.
Fuente: El Eslabón
Fuente:RedaccionRosario                        

26 de julio de 2016

ROSARIO-CASO ESCOBAR: ESTE MARTES COMIENZAN LAS INDAGATORIAS.

Caso Escobar
Este martes comienzan las indagatorias

25/07/2016
Foto: Andrés Macera.
Foto: Andrés Macera.
Los cinco acusados por la presunta desaparición forzada de un joven visto por última vez al salir de un boliche, cuyo cuerpo fue encontrado flotando en el río Paraná siete días después, serán indagados por la Justicia Federal, según informaron fuentes judiciales.
Las indagatorias solicitadas por el fiscal federal 3 de Rosario, Federico Reynares Solari, fueron dispuestas para el martes, miércoles y jueves próximos por el juez Marcelo Bailaque, añadieron los informantes.

Se trata de tres “patovicas” y dos policías que prestaban servicios adicionales en el after hour “La Tienda”, ubicado en el centro rosarinos, donde fue visto por última vez Gerardo Escobar (23), un empleado municipal apodado “Pichón”.

Escobar, empleado municipal de la Dirección de Parques y Paseos, desapareció la madrugada del 14 de agosto del año pasado tras salir del boliche.

De acuerdo a la investigación, su cuerpo sin vida apareció flotando el 21 de agosto por la tarde en el río Paraná, a la altura de la costanera central.

Para la Fiscalía, Escobar fue perseguido, capturado y golpeado el 14 de agosto de 2015 y “estuvo cautivo en forma clandestina en la comisaría tercera” de Rosario.

Reynares Solari consideró acreditado, en principio, que el grupo conformado por patovicas y policías que realizaban adicionales en el boliche había “señalado” a Escobar, a quien persiguió durante la madrugada del 14 de agosto.

De acuerdo con testigos que declararon en el caso, la joven víctima fue vista por última vez escapando de sus perseguidores, informó el Ministerio Público Fiscal. Agregó que “las pruebas indican que Escobar Fue víctima de distintos hechos de violencia que le produjeron la muerte”.

“Una vez que el mismo falleció, en principio por asfixia mecánica, sin que esto implique que no haya padecido otras violencias sobre su cuerpo como consecuencia de los accionares violentos desplegados por dicho grupo, su cuerpo sin vida fue arrojado por ellos al Río Paraná”, explicó Reynares Solari en el pedido de indagatoria.

Los peritajes indicaron que la causa de la muerte podría ser la asfixia y que falleció entre 4 y 6 horas después de que salió del boliche.

Antes del pase al fuero federal, la Justicia ordinaria de Rosario dictó la prisión preventiva al patovica Cristian Viva (36), acusado de haber matado al joven “con golpes de puño y de la rodilla en distintas partes del cuerpo”.

Además, fueron imputados por el presunto encubrimiento agravado los policías Luis Alberto Noya (32) y el efectivo con carpeta psiquiátrica Maximiliano Anselmi (32), quienes realizaban servicio adicional.

La misma acusación recibieron los patovicas César Darío Ampuero (30) y José Luis Carlino (33) por “haber ocultado el cuerpo” para luego “arrojarlo a la orilla del río Paraná”.
Fuente:RedaccionRosario

23 de julio de 2016

ROSARIO-MUERTE DE GERARDO ESCOBAR: INDAGAN A LOS ACUSADOS POR LA DESAPARICION.

INDAGAN A LOS ACUSADOS POR LA DESAPARICION
Paso adelante en la causa Escobar
Tienen fecha en la justicia federal las indagatorias a los acusados por el crimen de Gerardo "Pichón" Escobar y su encubrimiento. El martes, miércoles y jueves próximos, los cinco acusados deberán declarar ante el juez Marcelo Bailaque. Los tres patovicas y los dos policías que integraban el grupo de seguridad del boliche bailable "La Tienda" de Rosario serán indagados la semana próxima imputados por la desaparición forzada de "Pichón", que fue visto por última vez el 14 de agosto pasado y, según los datos recogidos en la investigación, estuvo cautivo en forma clandestina en la comisaría 3ª. El cuerpo apareció siete días después flotando en el Río Paraná.

Las indagatorias fueron dispuestas por el titular del Juzgado federal número 4, quien hizo lugar a la petición formulada por el titular de la Fiscalía Federal N°3, Federico Reynares Solari, luego de una primera actuación en el caso de su colega Marcelo Degiovanni y del fiscal general de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Miguel Palazzani.

"Nosotros pedimos que los indaguen de nuevo porque si bien ya prestaron declaración por el delitos comunes, hay que ponerles el contexto de la desaparición forzada, que es lo que hace que la causa esté en el fuero penal", explicó Reynares Solari a Rosario/12.

Al momento de requerir la indagatoria, el fiscal señaló que los cinco imputado eran miembros de un "grupo mixto", es decir "público-privado", del que también formaban parte efectivos de la Policía de la provincia de Santa Fe. El fiscal consideró acreditado, en principio, que ese grupo había "señalado" a Escobar, a quien persiguió durante la madrugada del 14 de agosto de 2015. De acuerdo con testigos que declararon en el caso, la joven víctima fue vista por última vez escapando de sus perseguidores.

Por el hecho está detenido quien era patovica de La Tienda, Cristian Vivas, acusado de propinarle una paliza en Sarmiento y Tucumán. Las sospechas apuntan a que el boliche tenía contacto con la comisaría 3ª, adonde Pichón fue trasladado y golpeado. Unos días después de la detención de Vivas, y cuando la causa todavía se tramitaba en el fuero provincial, fueron detenidos los policías Luis Alberto Noya y Maximiliano Amiceli, como así también los patovicas César Darío Ampuero y José Luis Carlino, todos por encubrimiento.

"Una vez que Escobar falleció, en principio por asfixia mecánica, sin que esto implique que no haya padecido otras violencias sobre su cuerpo como consecuencia de los accionares violentos desplegados por dicho grupo, su cuerpo sin vida fue arrojado por ellos al Río Paraná", explicó Reynares Solari en el pedido de indagatoria.
Fuente:Rosario12

1 de marzo de 2016

ROSARIO: EL CASO ESCOBAR PASA AL FUERO FEDERAL.

Cambio de carátula
El caso Escobar pasa al fuero federal
01/03/2016
El reclamo de la familia de Pichón surtió efecto. Foto: Andrés Macera.
El reclamo de la familia de Pichón surtió efecto. Foto: Andrés Macera.
El homicidio de Gerardo “Pichón” Escobar, el joven hallado muerto tras haber sido visto por última vez en el boliche La Tienda, pasó a la justicia federal. Fue clave la presunta participación de policías provinciales.

La nueva carátula de la causa es “Desaparición forzada de persona”. La medida fue adoptada por la jueza a cargo de la causa, Georgina Depetris, quien tomó la decisión luego de que la defensa de los cinco detenidos por el caso, apelará la determinación del entonces juez a cargo, Luis María Caterina.

En aquella oportunidad, Caterina hizo lugar a los pedidos de la defensa del joven desaparecido, para que se juzgue el caso como “desaparición forzada de persona”, y no como “homicidio y encubrimiento”, como se encontraba caratulado hasta fines del 2015.

El cambio de carátula se debe a que la justicia considera que hubo participación de agentes del estado en la muerte de Escobar.

Es que según la investigación, se sospecha que la noche que desapareció el muchacho en un after hour céntrico, fue golpeado por “patovicas” del lugar, que a su vez fueron ayudados por policías que se encontraban en el bar.

Gerardo Escobar (23), era un empleado municipal que trabajaba en parques y paseos, fue visto con vida por última vez el pasado 14 de agosto a la salida del boliche “La Tienda”.
Una semana después, su cuerpo fue hallado en aguas del río Paraná, y por el homicidio acusaron a uno de los patovicas del local al que había asistido, luego se pudo comprobar que en el boliche había dos oficiales.
Fuente:RedaccionRosario

27 de diciembre de 2015

ROSARIO: SEGUIRÁN PRESOS LOS INVOLUCRADOS EN EL HOMICIDIO DE PICHÓN ESCOBAR.

Seguirán presos los involucrados en el homicidio de Pichón Escobar 
 Así lo decidió el juez Luis María Caterina, quien consideró que los argumentos de los defensores que pidieron la libertad de los imputados, no descartan la hipótesis de homicidio con encubrimiento. Por otro lado, los familiares de Jonatan Herrera, víctima del gatillo fácil de la Policía de Acción Táctica, realizaron una conferencia de prensa para repudiar la posibilidad de concretar la causa con un juicio abreviado.
Por Martín Stoianovich 

Los tres patovicas y los dos policías imputados por el homicidio de Pichón Escobar seguirán detenidos en la cárcel de Piñero. Así lo decidió, en una audiencia realzada en la mañana de este lunes, el juez de primera instancia Luis María Caterina, quien consideró que no están dadas las condiciones para otorgar la libertad de los acusados. Los abogados defensores continúan hablando de incidente e intentando despegar a los que hasta el momento están implicados en la desaparición, homicidio de Gerardo y su posterior encubrimiento. Mientras tanto se espera a que se confirme definitivamente la incompetencia en la causa, para que sea investigada en el fuero federal como desaparición forzada de persona, puesto que hay pruebas que conducen a la participación de la Comisaría 3era en el hecho.

Para los abogados de Luis Alberto Noya, Maximiliano Amiselli, César Ampuero y José Luis Carlino, los cuatro imputados por encubrimiento, hasta el momento la investigación no presentó elementos que acrediten esa acusación. Volvieron a insistir en que aún no está esclarecida la causa de la muerte de Gerardo e incluso pusieron en duda que haya existido un homicidio. Hacen hincapié en que Gerardo fue visto caminando luego de que el patovica Cristian Vivas, imputado por homicidio, lo golpeara a unos metros de la esquina del boliche La Tienda. Por su parte, Leopoldo Monteil, defensor de Vivas, argumentó que Gerardo no murió producto de los golpes de su defendido. La misma línea siguió el abogado José Luis Giacometti, quien además volvió a remarcar que la víctima estaba alcoholizada, sugiriendo que su estado pudo haber influido en su muerte. Este mismo defensor incluso arriesgó a mencionar a un tercero como posible involucrado en los hechos. Habló una persona apodada “Pelado”, que aquella noche estaba adentro de La Tienda y que cuando vio ingresar a Gerardo comentó que le gustaba y se lo quería llevar. Por el contrario, para la querella que representa a Luciana Escobar, hermana de Gerardo, es fundamental el resultado de los estudios que indican que el joven no murió ahogado en el río, sino que fue arrojado sin vida. Volvieron a destacar los golpes en la zona genital, en la nariz y en el cerebro, que también presentó hemorragias, para considerar la gravedad de la golpiza recibida. Asimismo, para argumentar la negativa a que se les otorgue libertad a los detenidos, hablaron del vínculo de los patovicas de La Tienda con la policía santafesina, y los elementos secuestrados en allanamientos, que incluyen chalecos antibalas y varios celulares con distintos contactos policiales.

En tanto, para la Fiscalía, que continuó con la decisión de solicitar que se mantenga la prisión de los imputados, también resulta de importancia la relación entre los imputados y la institución policial, para suponer el peligro de fuga y entorpecimiento probatorio. Además, indicaron que la conclusión de la autopsia, que descartó la muerte por ahogamiento, sumó a la teoría de la Fiscalía de que Pichón fue asesinado. También hicieron referencia a la falta de voluntad de los imputados para prestar declaraciones en los días en los que todavía se buscaba con vida a Gerardo, puesto que fueron a declarar sólo cuando fueron citados por la Fiscalía. Por parte de los patovicas, consideraron que por las repercusiones públicas que tuvo la búsqueda de Gerardo podrían haber aportado cualquier tipo de información al ser trabajadores del boliche en el que se supone que la víctima pasó su última noche. Por parte de los policías, argumentaron que faltaron a su deber puesto que como funcionarios públicos están obligados a brindar información.

Como conclusión, el juez Caterina decidió que los imputados continúen con prisión preventiva. “Es evidente que en este estado de la investigación hay indicios concordantes de que ha habido realmente un homicidio”, explicó. Si bien mencionó la importancia de los argumentos de la defensa, dijo que aún así no alcanzan a descartar las otras pruebas que hasta el momento fortalecieron la hipótesis de homicidio con encubrimiento. La salida del bar, los golpes del patovica Vivas a Gerardo, el arrastre del cuerpo a un sector que no alcanza a captar la cámara que filmó la golpiza, la mujer que grita que dejen de pegarle que lo iban a matar, son aspectos que el juez consideró que “no se pueden descontextualizar” con la posterior aparición del cadáver en el río. “Hay indicios fuertes de que han tenido que ver una cuestión con la otra”, aclaró. De esta forma, los cinco imputados continuarán en prisión mientras se espera que se confirme el cambio de fuero de la investigación.

Un grito por Jonatan Herrera 
Por otro lado, en la misma mañana se realizó una conferencia de prensa por el caso de Jonatan Herrera, joven víctima del gatillo fácil de la policía de la provincia. Herrera fue asesinado con un disparo de la Policía de Acción Táctica el 4 de enero de 2015, mientras lavaba su auto en la puerta de su casa en barrio Tablada. El motivo de la conferencia fue el rechazo de la familia Herrera a la solicitud de cerrar la causa en el marco de un juicio abreviado, que propuso el fiscal Adrián Spelta y la abogada de tres de los imputados por el hecho. El disgusto de la familia Herrera surge porque esta decisión podría dejar en libertad a los acusados.

María Elena, mamá de Jonatan, expresó a los medios de comunicación su repudio ante la posibilidad de concretar el abreviado, y pidió que la muerte de su hijo se investigue y se condene a los responsables en el marco de un juicio oral y público para que realmente se esclarezca lo sucedido aquel día. Distintas organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos están acompañando a la familia Herrera junto a la de Gerardo Escobar y otras víctimas de violencia institucional, entendiendo que se trata de hecho ocurridos en un contexto represivo ejecutado por las fuerzas de seguridad.

El acuerdo presentado por la defensa de tres de los imputados, que no incluye al sindicado como homicida, indica que “los policías se harían penalmente responsables de haber cometido un delito menor como lo es el abuso de arma agravado por el abuso de su función o cargo como miembro de las fuerzas policiales”, según expresó un comunicado difundido por estas organizaciones.

En el mismo escrito sostienen: “Desde un primer momento el Fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Adrián Spelta, nos prometió que iba a investigar a fondo el homicidio de Jonatan. Sin embargo, pasado casi un año del terrible suceso, nos encontramos con que no sólo no se le atribuye la tentativa de homicidio a los efectivos policiales imputados por la que venimos luchando desde un primer momento de manera incansable, sino que también ante la posibilidad de juicio abreviado, los imputados quedarían en la calle. Al igual que en el caso de Pichón Escobar, nos encontramos denunciando el pésimo accionar de la fiscalía que deja a las claras que encubre a la policía que asesinó con más de 20 disparos a Jonatan Herrera y la responsabilidad estatal en los hechos. Los seguiremos enfrentando no sólo en el plano legal, sino también manifestándonos en las calles junto a otros familiares víctimas de la violencia institucional, como ya lo venimos haciendo”
Fuente:enREdando.org.ar

22 de diciembre de 2015

ROSARIO: DOS POLICIAS Y TRES PATOVICAS INVOLUCRADOS EN LA MUERTE DE ESCOBAR.

LA CARCEL, EL LUGAR
Por Lorena Panzerini

A cuatro meses del hallazgo del cuerpo sin vida de Gerardo Escobar en el río Paraná, el juez Caterina ordenó ayer que sigan detenidos dos policías y tres patovicas acusados de la muerte.


DOS POLICIAS Y TRES PATOVICAS INVOLUCRADOS EN LA MUERTE DE ESCOBAR
Mejor que sigan presos
Los imputados son Cristian Vivas, acusado de haber "dado muerte con golpes de puño y de la rodilla" a Escobar; los policías Noya y Amiceli y los patovicas Ampuero y Carlino, imputados de encubrimiento. Para el fiscal Coria "sigue habiendo peligro de fuga".
Por Lorena Panzerini

El juez Luis María Caterina ordenó que sigan detenidos los policías y tres patovicas.
Imagen: Andrés Macera
A cuatro meses del hallazgo del cuerpo sin vida de Gerardo Escobar en el río Paraná, el juez Luis María Caterina ordenó que sigan detenidos los dos policías y tres patovicas acusados. La resolución se dio a conocer ayer tras una audiencia de tres horas; y enojó a los familiares de los imputados. Incluso una mujer fue echada de la sala. "No, no, no, presos no", empezó a gritar. El debate por la continuidad de las prisiones preventivas se dio en medio de la espera de una nueva audiencia, en la Cámara Penal, ya que el pase de la causa a la Justicia Federal -resuelto hace diez días- fue apelado por los abogados de los acusados y aún no está firme que la causa sea investigada como desaparición forzada, tal como pidieron la Fiscalía y los querellantes.

"Pichón" era empleado municipal y fue encontrado muerto en el Paraná la tarde del 21 de agosto pasado, tras estar desaparecido una semana, desde que salió de bailar del boliche La Tienda, de Tucumán al 1100.

Antes de la feria judicial, que comienza la semana que viene, los defensores intentaron una vez la libertad o prisión domiciliaria de sus clientes. Para ello, empezaron con críticas a la investigación. Consideraron que la continuidad de las detenciones es "irrazonable", y hablaron de "escaso material probatorio" en contra de los acusados.

En tanto, los fiscales Marisol Fabbro y Rafael Coria volvieron a detallar los puntos por los que aparece "razonable" la detención de los acusados. En ese sentido mencionaron el video de una cámara de seguridad de la zona, que filmó a Escobar mientras era golpeado por el patovica Cristian Vivas, según indicó Fabbro. También enumeró los testimonios de quienes salieron del boliche con Escobar, y dijeron que una mujer (la encargada del local) le gritaba al personal de seguridad que "no le peguen más, porque lo van a matar"; la declaración del joven que salió aquella noche con Pichón, hasta que lo perdió dentro del boliche, pero que "insistía con que le pregunten al patovica"; el relato de personas que pasaron por hechos "demasiado similares" (con respecto a golpizas fuera del boliche), pero "con diferente final"; los dichos de los vecinos que hablaron de un acuerdo entre la comisaría 3ª y los encargados del boliche para que se extienda la seguridad a toda la cuadra; y el informe médico de Escobar, que "abona a la teoría fiscal". Por ello, Coria consideró que "sigue habiendo peligro de fuga", ya que se siguen reuniendo pruebas.

Por su parte, el querellante Salvador Vera coincidió en esos puntos con la fiscalía y agregó que en el informe de junta médica, además de indicar que el joven no murió ahogado, da cuenta de golpes. Por ello, pidieron nuevos informes médicos sobre los genitales, que "estaban inflamados"; y sobre el cráneo, ante un "desprendimiento nasal y un hematoma en la zona frontal del cerebro". Para los querellantes, Escobar fue golpeado a la salida del boliche por el personal de seguridad, luego fue levantado por un móvil policial o auto que lo trasladó a la comisaría, donde también sufrió violencia, antes de morir por "asfixia seca". En ese sentido, los estudios médicos indicaron que no murió ahogado, sino que fue arrojado al río ya sin vida.

Ahora, la causa continuará con la audiencia de apelación sobre el pase a la Justicia Federal, ya que hace diez días Caterina se declaró incompetente, luego de que la Fiscalía y los querellantes presentarán pruebas que hablan de "serias sospechas" de intervención policial en el caso, por lo que ordenó que sea investigado como desaparición forzada. Lo que no está resuelto aún es si esa audiencia se podrá realizar antes de la feria.
Los imputados son Vivas, acusado de haber "dado muerte con golpes de puño y de la rodilla" a Escobar; y de los policías Luis Alberto Noya y Maximiliano Amiceli; y los patovicas César Darío Ampuero y José Luis Carlino, imputados de encubrimiento.
Fuente:Rosario12

15 de diciembre de 2015

ROSARIO: APELAN EL PASE DE LA CAUSA ESCOBAR AL FEDERAL.

APELAN EL PASE DE LA CAUSA ESCOBAR AL FEDERAL
Los imputados no quieren saber nada
La defensa de los cinco imputados por la muerte de Gerardo Escobar, hallado sin vida en el río Paraná tras haber estado desaparecido una semana, apelaron el pase de la causa a la Justicia Federal. La semana pasada, luego de tres intentos frustrados, el juez Luis María Caterina declaró la incompetencia de la Justicia provincial y ordenó que la investigación vaya al fuero Federal, como una desaparición forzada de persona, ante sospechas de intervención policial en el hecho. Al término de la audiencia oral y pública del viernes pasado, los imputados se quejaron y adelantaron que irían a la Cámara Penal para que revise el fallo de Caterina, tal como hicieron ayer. Ahora, se espera que la Alzada ponga fecha para la nueva y definitiva audiencia. Pichón fue hallado en aguas del Paraná la tarde del 21 de agosto pasado tras estar desaparecido una semana, desde que salió de bailar del boliche La Tienda, de Tucumán al 1100.

La teoría de la Fiscalía y los abogados querellantes es que tras ser golpeado por uno de los patovicas detenidos (hay un video de ese momento), fue subido a un auto y trasladado a la comisaría 3ª, donde también hubo hechos de violencia.

La muerte, según la autopsia, se produjo por una asfixia seca; es decir, que Escobar no murió ahogado en el río, sino que fue arrojado ya sin vida.

Por eso, desde el inicio de la investigación, los abogados que representan a la familia de Escobar reclaman el cambio de fuero, pero el planteo fue rechazado tanto en primera instancia como en la Cámara Penal, meses atrás. Pero la semana pasasa la Justicia provincial determinó que el caso Escobar pase al fuero federal, como habían solicitado la Fiscalía y la querella al considerar que hay elementos que infieren la "posible participación de agentes policiales".

El cuerpo de Pichón fue encontrado la tarde del 21 de agosto pasado en el río Paraná, luego de haber estado desaparecido por una semana.
Fuente:Rosario12

2 de diciembre de 2015

ROSARIO: LA QUERELLA DEL CASO ESCOBAR DARA HOY SU INFORME SOBRE LA NUEVA AUTOPSIA

LA QUERELLA DEL CASO ESCOBAR DARA HOY SU INFORME SOBRE LA NUEVA AUTOPSIA
La violencia dejó sus signos
Los abogados de la familia de Pichón refutan las conclusiones del Instituto Médico Legal. Aseguran que el joven fue llevado a la comisaría 3 3ª, donde lo torturaron, y que lo tiraron sin vida al río. Reclaman que vaya al fuero federal.
Por Lorena Panzerini

Los abogados de la querella califican la muerte de Pichón Escobar como desaparición forzada.Imagen: Andrés Macera
La junta médica que analizó los estudios realizados durante la investigación por la muerte de Gerardo Escobar, el joven hallado sin vida en el río Paraná, en agosto pasado, emitió una conclusión que ya tuvo diferentes interpretaciones. Si bien el informe llegó recién ayer al mediodía a manos de los fiscales Marisol Fabbro y Rafael Coria, la directora del Instituto Médico Legal adelantó a otros medios que el cuerpo del joven de 23 años no presenta golpes ni heridas. Ante ello, el abogado querellante Salvador Vera discrepó. "Lamentamos esas declaraciones, porque desde la perspectiva de la querella y de nuestros médicos de parte es falso lo que dice, ya que los signos de violencia son varios", dijo. Según pudo saber este diario, las conclusiones de la junta médica hablan de que "no se constataron signos de lesiones internas o externas". Y agrega que "la muerte tiene relación con el mecanismo de asfixia, lo que permite, en un alto grado de certeza, descartar la asfixia por sumersión (ahogamiento)", dato con el que sí coincidieron los querellantes que hace tiempo apuntan a que Pichón fue arrojado sin vida al Paraná, luego de haber ido a bailar al boliche La Tienda, de Tucumán al 1100. La Fiscalía dará a conocer hoy su apreciación sobre la pericia.

El estudio de los análisis fue realizado por el conjunto de médicos forenses de cada una de las partes. Antes de que el informe llegara a la Fiscalía, Cadierno adelantó algunos de los resultados, pero al menos uno de los puntos no es coincidente con lo interpretado por los abogados de la familia de Pichón, quienes hablan de lesiones que deben ser reanalizadas por profesionales de la Corte Suprema de la Nación.

"Hay tres cuestiones muy serias que ameritaron la solicitud de nuevas pruebas, a pedido de la querella y que fueron ordenados por el Ministerio Público de la Acusación. Por eso nos parecen extrañas las declaciones de Cadierno", dijo Vera, quien se refirió a las tres zonas del cuerpo que requieren de nuevos estudios para determinar qué sucedió. "Se solicitó la extracción del cráneo de Escobar y la zona genital para que se remitan al laboratorio del cuerpo forense de la Corte de la Nación. Lo que pedimos es que se analice la zona del cráneo, porque nuestro médico dice que en la zona nasal hay fractura, por el desprendimiento que tenía, y eso tiene conexión con la hemorragia que presentaba en la zona frontal del cerebro: si se precionaba la zona nasal hacia arriba se producía una hemorragia que generaba una inflamación de la masa encefálica con aumento de peso de más de 50 gramos del máximo promedio. Eso se veía a simple vista", expresó.

Acerca de los genitales, Vera recodó que "tenía fractura peneana y una inflamación muy grande de la zona. Cuando se extrajo esta parte, no expidió gases, lo que habla de que la inflamación y el traumatismo se produjeron en vida", dijo Vera sobre lo que les informó el médico de parte, Victor Moglia, que estuvo en las pericias.

El abogado sí coincidio con el dato que confirma la muerte de Escobar por asfixia seca. "Por un lado, los estudios de La Plata dieron cuenta de que Escobar cayó al agua ya sin vida, por eso no se encontraron diatomeas (algas del río) en el cuerpo. También habla de pulmones y estómago seco, lo que refiere a signos de asfixia".

Por ello, la querella insiste con que los nuevos elemento incorporados a la causa, que ubican a Escobar en la seccional 3ª aquella madrugada, con amplio grado de certezas, permiten decir que fue muy golpeado antes de llegar a la comisaría y adentro de ésta: fue golpeado, torturado, muerto y arrojado al río Paraná", señaló.

En tanto, los fiscales darán a conocer hoy su interpretación sobre las conclusiones a las que arribó el equipo médico, que habla de un alto grado de probabilidad, pero no de certezas, en el informe.

Mientras tanto, esta semana se presentará un nuevo pedido para que la causa pase a la Justicia Federal y sea investigada como desaparición forzada ﷓a pedido de querella y fiscalía﷓ ante los testimonios que apuntan a la aparente presencia de Escobar en la comisaría 3º; el supuesto "acuerdo" de personal del boliche La Tienda, donde se lo vio por última vez, con la seccional, y otros elementos que hacen cuanto menos "sospechar" de la participación policial en la causa. La nueva audiencia podría realizarse la semana próxima.
Fuente:Rosario12

1 de diciembre de 2015

ROSARIO: AVANCE EN LA CAUSA ESCOBAR.

Lunes 30 de Noviembre de 2015
Parte de prensa

Avance en la causa Escobar

El Fiscal General ante la Cámara Federal de Apelaciones, Dr. Claudio Palacin, adhirió al recurso de apelación presentado por Luciana Escobar con el patrocinio letrado de los Dres. Salvador Vera y Guillermo Campana en la causa que investiga la desaparición forzada y posterior muerte de Gerardo Escobar.

Esta decisión se desarrolla en consonancia con lo expuesto desde un primer momento por el Defensor General de la Provincia de Santa Fe, Dr. Gabriel Ganón, quien solicitó en diversas presentaciones que la mencionada causa pase inmediatamente al fuero federal por tratarse la misma de una desaparición forzada de persona.

En este caso, Palacin toma como base las imputaciones realizadas por el Ministerio Público de la Acusación contra dos agentes policiales. Sumado a ello, en la última audiencia donde se planteó la excepción de incompetencia de la Justicia Provincial en esta causa, los Fiscales señalaron que existen indicios de que efectivos de la Comisaría 3° habrían participado en los hechos.

El Fiscal General expresa que “dichos funcionarios públicos representan al Estado”. Agrega el escrito que “sólo se requiere el apoyo o la aquiescencia del Estado de cualquier forma” y que “basta solamente con la protección, auxilio o favor de parte del funcionario público involucrado; y/o su consentimiento o la simple permisión”.

A su vez plantea que la causa pase al fuero federal de manera urgente “en pos de la obtención y de la presentación de los nuevos elementos de juicio que se pudiesen recabar”.

Por último, solicita que se declare la inhibitoria para que la Cámara de Federal de Apelaciones se expida cuanto antes sobre la competencia en razón de que la causa gira en torno a una cuestión de “orden público” y que la misma “puede ser declarada aún de oficio en cualquier momento del proceso”.

Prensa Servicio Público Provincial de Defensa Penal



ADHIERE AL RECURSO
Excma. Cámara: 
Claudio Marcelo Palacin, Fiscal General, en los autos caratulados: “SRIO. AV. INF. ART. 142 TER (DESAPARICIÓN FORZADA DE PERSONA-GERARDO ESCOBAR), ante V.E. se presenta y dice:

I – Que viene por el presente y en cumplimiento con lo dispuesto por el art. 453, 2do. párrafo del C.P.P.N., a poner en conocimiento de V.E. que esta Fiscalía General ADHIERE al recurso de apelación deducido a fs. 19/25 vta. por LUCIANA ESCOBAR, hermana de la víctima, con el patrocinio letrado de los Dres. Salvador Vera Roda y Guillermo Juan Campana, contra la resolución de fecha 28.10.2015, dictada por el Juzgado Federal N° 4 de Rosario, que rechazó la intervención de este fuero de excepción. 

II – Si bien formalmente es aceptable lo señalado por el Fiscal Marcelo Degiovanni (fs. 13/15) y lo resuelto por el juez federal Dr. Marcelo Bailaque (fs. 16/17), en este caso concreto comparto la opinión del Dr. Fernando Lorenzo Barbará en autos “Casco, Franco Ezequiel s/ privación libertad agravada (…)”, expresada en el auto de fecha 15.12.2014. 

En efecto, el mencionado juez de cámara, al votar en disidencia, sostuvo que: “No concuerdo en esta oportunidad con la salida que para el presente caso y situación proponen adoptar mis colegas de Sala. Mas habida cuenta de que –interpreto- urge elucidar lo antes posible si es esta justicia federal la competente para intervenir o bien lo es la ordinaria, sólo diré que considero que deberíamos resolver el recurso planteado por el Ministerio Público Fiscal contra la Resolución (…), bien que teniendo en cuenta al hacerlo las constancias agregadas luego de que la jueza Bernardelli se declarara incompetente (…)”. 

III – La recurrente a fs. 19/25 vta. invoca un gravamen de imposible reparación ulterior; denuncia que la decisión contiene fundamentos aparentes. Señala que en la justicia provincial sólo formalmente se está llevando a cabo una investigación y que nos encontramos ante el delito tipificado en el art. 142 ter del Código Penal y Convenciones Internacionales en la materia. Cita jurisprudencia nacional e internacional. 

Agrega que existe una intervención comprobada y directa de agentes estatales de la provincia de Santa Fe. Cita pruebas que avalarían su postura.

Expresa que: “(…) el juez no puede desentenderse del tratamiento del presente, invocando argumentos que implican exceso ritual manifiesto, teniendo en cuenta que –aún si la petición formulada fuera contraria- el juez queda obligado de oficio a resolver sobre el fondo de la cuestión, es decir, si en el caso concreto efectivamente nos encontramos ante un delito de desaparición forzada de personas. Esta falta de calificación del delito como desaparición nos genera un gravamen irreparable”. 

Es muy útil y aplicable el precedente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la causa “Avalos” del 13 de marzo 2007 y demás precedentes que se aluden en el recurso de apelación. 

Se cita doctrina que avala la superación de las barreras formales aducidas por el juez federal y mi colega de baja instancia. 

Debe primar la verdad jurídica objetiva por sobre el exceso ritual manifiesto. Se encuentra comprometida la responsabilidad internacional del Estado argentino. 

IV - Esta Fiscalía General comparte la sólida postura de la recurrente. 

Entendemos que en este caso se verifican prima facie las circunstancias previstas en el artículo 142 ter del Código Penal. 

En efecto: hay, por lo menos, dos funcionarios policiales imputados.

Dichos funcionarios públicos representan al Estado.

Sólo se requiere el apoyo o la aquiescencia del Estado de cualquier forma. No es menester el dictado de orden expresa, ni menos aún la materialización de ningún acto que revista alguna característica determinada.

Basta solamente con la protección, auxilio o favor de parte del funcionario público involucrado; y/o su consentimiento o la simple permisión. 

Estamos ante un caso gravísimo y muy urgente. 

Según lo publicado en el diario La Capital on line del 27 ppdo., el Ministerio Público de la Acusación provincial se ha sumado al pedido de traspaso de la causa a este ámbito federal. 

Los Fiscales provinciales Marisol Fabbro y Rafael Coria sostienen que han aparecido nuevas evidencias que harían sospechar de la participación de personal de la Policía de la provincia de Santa Fe, y la configuración del delito de privación ilegítima de la libertad y desaparición forzada de personas; “elementos trascendentes que torcerían el rumbo de la causa”.

El Fiscal provincial Rafael Coria afirma que se configura el delito de desaparición forzada de personas, y remarca: "Es cierto que no hay certeza, no obstante, la mera sospecha habilita para que el hecho sea caratulado de esa manera". 

Agregó: que a ello se suma "ocultamientos de datos y de la persona en la muerte de Escobar". 

"El fiscal -dice la publicación- describió además que se recabó el testimonio de personas detenidas en la comisaría 3ª el día del hecho, informe de médicos forenses y estudios científicos sobre el cuerpo de Pichón Escobar, datos de los GPS de móviles policiales, el secuestro de libro de guardia de la comisaría, informe del personal de servicio, nómina de detenidos, y detalle de llamadas entrantes y salientes de los números de la seccional". 

Remarca la publicación de referencia que, a su turno la Fiscal Dra. Marisol Fabbro expuso que hay "(...) evidencias que modificarían la original calificación del hecho de 'homicidio doloso y encubrimiento agravado'".

Y que la Fiscal enumeró como fundamental el testimonio de vecinos que vieron cuando un patovica "sometió a golpes' a Escobar, la inusual y recurrente presencia de patrulleros de la policía en la puerta de La Tienda, el testimonio de personas detenidas en la comisaría 3ª el día del hecho, antecedentes de agresiones a personas y la sugestiva ausencia de datos oficiales acerca del posicionamiento de por lo menos dos patrulleros". 

Por su parte, en dicha audiencia, el abogado de la querella, Dr. Gustavo Vera, "mantuvo su postura inicial y adhirió a la fiscalía. Pero agregó que hay dos medidas pendientes que también pueden ser importantes para el caso: estudios forenses sobre la zona genital y el cráneo de la víctima, y los informes del mantenimiento del servicio de GPS de los móviles policiales". 

Más allá del ritualismo procesal, entiendo que ante la gravedad y trascendencia del caso debe primar, sin dilación alguna, la cuestión sustancial, atento a que se verifican, con el grado de convicción que corresponde aplicar en el subexamen, los extremos previstos en el artículo 142 ter del Código Penal.

Y la cuestión sustancial a la que me refiero, es la correcta, rápida y eficaz investigación, por ante esta sede judicial, de los gravísimos delitos que sufriera el joven Gerardo "Pichón" Escobar.

La urgencia está dada, no sólo porque ya con los elementos provisorios con los que se cuenta se avizora la competencia federal, sino también y fundamentalmente para que la prosecución de la investigación sea dirigida, a la mayor brevedad posible, por la Justicia Federal, encomendando la pesquisa a fuerzas federales en pos de la obtención y de la preservación de los nuevos elementos de juicio que se pudiesen recabar.

V - En consecuencia, solicito tenga presente la ADHESIÓN de este Ministerio Público Fiscal y se haga lugar al recurso de apelación. 

VI – Subsidiariamente, esta Fiscalía General, teniendo en cuenta los intereses que debe tutelar (art. 120, C.N., arts. 1, siguientes y concordantes, de la Ley Orgánica del Ministerio Público Fiscal de la Nación) plantea INHIBITORIA, con el fin de que esa Excma. Cámara Federal de Apelaciones declare en el presente la competencia de la justicia federal, a tenor de los artículos 33 inc. e), 45 y 35 del Código Procesal Penal, en razón de que estamos frente a una cuestión de orden público; máxime que la competencia federal puede ser declarada aún de oficio en cualquier momento del proceso. 

Por tal motivo, peticiono que se tenga por promovida INHIBITORIA, y al resolver se haga lugar a la misma, declarando la competencia federal para intervenir en la presente causa.
Envío:PrensaDefensaPública