22 de marzo de 2012

URUGUAY: Colocaron placa en homenaje a María Claudia de Gelman- Presidente José Mujica reconoció la responsabilidad del Estado uruguayo en el caso Gelman.

DERECHOS HUMANOS
"Es demoledor, sobran palabras"
Así describió Macarena Gelman el descubrimiento de la placa en memoria de los detenidos clandestinos en la ex sede de la SID
21.03.2012
© N. Garrido
"Es muy emotivo, es muy conmovedor. Estoy realmente emocionada además por la gente que vino, por el significado además de estar en este lugar que realmente hace unos años era impensable que esto pudiera pasar". Así se refirió Macarena Gelman al descubrimiento de una placa en homenaje a María Claudia García Iruretagoyena de Gelman y a ella, así como a todas las personas que estuvieron privadas de su libertad en el centro clandestino de detención del ex Servicio de Información de Defensa (SID). La misma fue descubierta este miércoles.
"Esto queda abierto para que la gente pueda verlo y que se sepa lo que pasó acá y para mí, particularmente, es la única conexión física con la historia, es el único lugar donde estuve con mi mamá", añadió.
Por su parte, el canciller Luis Almagro señaló que éste es un paso muy importante para el país. "Es la afirmación institucional de la protección y plena vigencia de los Derechos Humanos, es muy fuerte desde el punto de vista del derecho, desde el punto de vista politico y obviamente que también tiene un componente emotivo porque tiene una dimensión humana profunda. Todo esto les pasó seres humanos cuyos derechos más básicos fueron violados", sentenció.
Sobre las críticas de la oposición por la realización de este acto, Almagro dijo que este caso era "un acto de responsabilidad del Estado sobre violaciones de derechos humanos referidas a un caso específico" y que así está contemplado en la declaración y en la sentencia de la Corte Interamericana.
Además, aseguró que "decir que es sólo el FA el que recoge los conceptos sería excesivo" y que el Partido Nacional y el Partido Colorado deberían "ser contestes con ese fallo y esa decisión judicial porque en eso estamos: respeto de los tratados, las convenciones internacionales de que el país forma parte y de los dictámenes de las mismas".
El homenaje se realizó en el marco del acto de reconocimiento de la responsabilidad del Estado por el caso Gelman, en cumplimiento del fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a realizarse en el recinto de la Asamblea General este miércoles a la hora 16, donde el presidente José Mujica será el orador.
La coordinadora ejecutiva de la Secretaria de Seguimiento de la Comisión para la Paz, Graciela Jorge, fue la encargada de abrir el acto esta mañana en la casona de Bulevar Artigas. "Quiero compartir con ustedes, como ex presa política y por haber dado a luz en prisión a mi hija Gabriela, un sentimiento de compenetración total con María Claudia, tu mamá (dirigiéndose a Macarena Gelman), en el momento que debió ser el más doloroso de su vida, cuando en la celda que está debajo de esta habitación los militares quitaron para siempre de su lado a su pequeña hija".
Luego, Graciela Jorge y Macarena Gelman descubrieron la plaqueta, la cual tiene un texto en el que se señala: “En memoria de María Claudia García Iruretagoyena de Gelman y de Macarena Gelman, y de todas las personas víctimas del terrorismo de Estado que estuvieron privadas de su libertad en este lugar, sede del Servicio de Información de Defensa (SID) y centro clandestino de detención, y en cumplimiento de la sentencia de la CIDH (…) del caso Gelman vs. Uruguay”.
Agrega que "María Claudia, ciudadana argentina que estaba embarazada, había sido secuestrada junto a su esposo, Marcelo Gelman, en Buenos Aires el 24 de agosto de 1976. Trasladada a Uruguay en el marco del Plan Cóndor, permaneció detenida desparecida y dio a luz a Macarena en Montevideo, presuntamente el 1º de noviembre de 1976".
La placa recuerda que Macarena fue separada de su madre y privada de su identidad, permaneciendo desparecida hasta conocer su historia 24 años después, "como consecuencia de la búsqueda incansable realizada por su familia con la colaboración de organizaciones y personas de la sociedad civil".
Tras el descubrimiento de la plaqueta, el poeta Juan Gelman fue llamado a tomar la palabra y recitó un poema de su hijo Marcelo de cuando tenía 17, según indicó. "Parece que presentía cosas", comentó antes de leer uno de los textos: "La oveja negra, pace en el campo negro, sobre la nieve negra, bajo la noche negra, junto a la ciudad negra, donde lloro vestido de rojo".
Por su parte, el secretario de Presidencia, Alberto Breccia, también se refirió al acontecimiento. "Tiene un profundo contenido simbólico que la familia Gelman ha querido darle, yo creo que acertadamente un contenido más íntimo que el acto público de reconocimiento de responsabilidad institucional que se llevará a cabo en la tarde de hoy", dijo.
Sobre el acto que se llevará a cabo en la tarde de este miércoles, Breccia opinó que será "un acto en el cual todos entramos con determinada disposición de ánimo. Seguramente vamos a entrar conmovidos y vamos a salir mejores, conociendo un poco más de la verdad", expresó.
Fuente:ElObservador


DESAPARECIDOS
Colocaron placa en homenaje a María Claudia de Gelman
En la mañana de hoy se realizó el primero de los homenajes con los cuales se recordará a los desaparecidos por la dictadura y que culminarán esta tarde cuando el Estado asuma la responsabilidad por la desaparición en 1976 de María Claudia García de Gelman y por la usurpación de identidad de su hija, Macarena Gelman. De esta forma, el gobierno de José Mujica cumplirá con una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Homenaje. Macarena Gelman mira la placa junto a su abuelo, el poeta Juan Gelman. Foto: Presidencia
En la mañana de hoy se descubrió una placa en la antigua sede del Servicio de Información y Defensa (SID) del Ejército, en Bulevar Artigas y Pouey, donde hasta poco funcionó el Centro de Altos Estudios Nacionales (Calen), una institución universitaria de las Fuerzas Armadas.

La frase grabada en la lámina dice: "En memoria de María Claudia García de Gelman y de todas las personas victimas del terrorismo de Estado que estuvieron privadas de su libertad en este edificio, que fue sede del Servicio de Inteligencia de la Defensa y en cumplimiento de la sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos".

"María Claudia se encontraba embarazada y había sido secuestrada junto a su esposo en 1976. Fue trasladada a Uruguay en el marco del Plan Cóndor donde dio a luz a Macarena, presuntamente el 1º de noviembre de 1976".

Tras la lectura de la placa, el abuelo de Macarena, el poeta Juan Gelman, leyó un poema, informó hoy Subrayado.

ACTO. El Estado asumirá hoy responsabilidad formal por el caso Gelman por mandato de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La mayoría de blancos y colorados reniega del acto, aunque asistirán muchos dirigentes y legisladores de la oposición.

El "acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional", como lo define el propio presidente José Mujica en la carta de invitación que cursó a dirigentes políticos y legisladores, se hará esta tarde en la sala de sesiones de la Asamblea General sin que ello signifique un involucramiento institucional del Parlamento.

Por el contrario, fue "el mejor lugar que se encontró" para el acto, dijeron a El País fuentes de la comisión oficial que organiza el evento.

Desde las 16 horas, las alternativas del acto serán trasmitidas por cadena nacional de radio y televisión, según un decreto emitido el lunes 19 por el Poder Ejecutivo.


DECLARACIÓN. El presidente leerá una declaración donde se reconoce la responsabilidad del Estado uruguayo en el caso Gelman, como dice la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El documento que leerá Mujica tiene cinco carillas. En las dos primeras habla de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Más adelante se declara específicamente la responsabilidad del Estado en los delitos de secuestro, desaparición forzada y supresión de identidad con relación a María Claudia y su hija. Luego, alude a la coordinación internacional para la represión en varios países latinoamericanos bajo la forma de la llamada Operación Cóndor.

En los tres últimos párrafos del documento que leerá Mujica se encuentra lo que los partidos consideran como el punto neurálgico, que es la referencia a la ley de Caducidad.

"La interpretación y aplicación de la ley de Caducidad han obstaculizado la investigación y el esclarecimiento del caso Gelman", dice.
Fuente:ElPaísDigital

miércoles 21 de marzo de 2012
En ex centro clandestino de detención
Con la presencia de Juan Gelman y la madre de su hijo Marcelo, se descubrió este miércoles la placa conmemorativa sobre el caso Gelman en el Servicio de Información y Defensa, donde estuvo detenida María Claudia García. Juan Gelman leyó un poema escrito por su hijo a los 17 años. Macarena Gelman dijo que ahora "empieza un nuevo período".


Texto de la placa:
“En memoria de María Claudia García Iruretagoyena y Marcarena Gelman y de todas las personas víctimas del terrorismo de Estado que estuvieron privadas de libertad en este lugar, sede del Servicio de Información de Defensa (SID) y centro clandestino de detención, y en cumplimiento de la sentencia dictada de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el 24 de febrero de 2011, en el caso ‘Gelman vs Uruguay’.

En este lugar, estuvieron detenidas María Claudia García Iruretagoyena, nacida el 6 de enero de 1957, y Macarena Gelman.

María Claudia, ciudadana argentina que se encontraba embarazada, había sido secuestrada junto a su esposo Marcelo Gelman en Buenos Aires, el 24 de agosto de 1976. Trasladada a Uruguay en el marco del Plan Cóndor permaneció detenida desaparecida y dió a luz a Macarena en Montevideo, presuntamente el 1 de noviembre de 1976.

Separada de su madre, Macarena fue sustraída y privada de su identidad permaneciendo desaparecida hasta conocer su historia 24 años después como consecuencia de la búsqueda incansable realizada por su familia con la colaboración de organizaciones y personas de la sociedad civil.
Montevideo, 21 de marzo de 2012”.

A continuación, Juan Gelman recordó a su hijo: "Empezó a escribir desde muy niño, recuerdo que los fines de semana los pasabamos juntos en mi departamento de separado y ahí hacíamos ediciones manuales de sus poemas, tendría 10 u 11 años”.

También hizo referencia a un día en el que se reunió con sus dos hijos “en un boliche de Villa Crespo" donde Marcelo escribió un poema, el mismo que Juan Gelman leyó en este acto, "y parece que presentía cosas”, sostuvo.

"Esta ceremonia no marca el principio o fin de nada pero hace más fácil el camino"

Presidente José Mujica reconoció la responsabilidad del Estado uruguayo en el caso Gelman
En un acto público en la sala de la Asamblea General del Parlamento, el Presidente de la República, como jefe de Estado y de Gobierno, dio cumplimiento a la sentencia de la Corte Interamericana de DD.HH. y reconoció la responsabilidad institucional del Estado uruguayo en los hechos de violación de los derechos humanos de María Claudia García Iruretagoyena de Gelman, su hija María Macarena Gelman Iruretagoyena, y de Juan Gelman.

En el acto estuvieron presentes, además, el vicepresidente de la República, Danilo Astori; el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Daniel Gutierrez, Macarena y Juan Gelman.

De esta manera, se dio cumplimiento al punto número 12 de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 24 de febrero de 2011 en el caso "Gelman vs. Uruguay", que dispuso la realización del acto público de reconocimiento de responsabilidad del Estado uruguayo. En ese sentido, el Presidente José Mujica expresó que de acuerdo al fallo de la CIDDHH, el Estado debía realizar en el plazo de un año un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional por los hechos del presente caso.

“Así comparezco entonces ante ustedes, en representación del Estado uruguayo en mi carácter de Presidente de la República, jefe de Estado y jefe de Gobierno de la República Oriental del Uruguay y mando superior de las Fuerzas Armadas de este país”, manifestó y agregó que la presencia de ministros, integrantes del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial intenta reflejar la manifestación más global posible del Estado uruguayo.

Mujica explicó que de acuerdo a la sentencia de la CIDDHH quitaron los obstáculos jurídicos que impedían la investigación y se adoptaron las medidas necesarias para impulsarla, lo cual no cesará hasta la ubicación definitiva de María Claudia García y la individualización de los responsables de los hechos.

En ese sentido, informó que también se afectó el local donde funcionó el Servicio de Información de Defensa y que es sede del Instituto Nacional de Derechos Humanos, y que dando cumplimiento a lo dispuesto en la sentencia se colocó una placa en memoria de María Claudia García y otras víctimas y sobrevivientes que permanecieron, fueron interrogados o desaparecidos en ese centro clandestino de detención.

Sobre estas bases jurídicas y éticas, enfatizó que el Estado reconoce su responsabilidad por los hechos del presente caso y reconoce que en el pasado se cometieron en el país acciones violatorias de los DDHH al amparo de la doctrina de la seguridad nacional se implementó una política sistemática de represión a las organizaciones sociales, sindicales y políticas, así como la persecución de sus integrantes y control de la sociedad civil.

Mujica reconoció que bajo esa doctrina, el Estado integró el Plan Condor, en coordinación con Argentina, Brasil, Chile, Bolivia y Paraguay para desplegar la persecución por razones ideológicas a los habitantes de esos países, procediendo a la detención y traslado clandestino, o decidir el asesinato y desaparición de los detenidos.

En nombre de la República Oriental del Uruguay como entidad colectiva y en el marco de los principios de continuidad y sucesión del Estado, independientemente del ámbito temporal y material en el que sucedieron los hechos, el Estado uruguayo reconoce la responsabilidad institucional por la desaparición forzada de María Claudia García Iruretagoyena de Gelman por lo cual violó sus derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica a la vida, la integridad personal y la libertad.

Asimismo, el Estado es responsable de la supresión y sustitución de la identidad de María Macarena Gelman García Iruretagoyena, desde su nacimiento hasta que se determinó su verdadera identidad, y expresada como una forma de desaparición forzada por lo cual violó sus derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica a la vida, la integridad personal, la libertad, la familia, al nombre, a los derechos de los niños y niñas, a la nacionalidad y por haber puesto en riesgo su supervivencia y desarrollo afectando su proyecto de vida.

También el Estado es responsable por la violación de los derechos a la integridad personal y protección a la familia en perjuicio de Juan Gelman, como consecuencia de los sufrimientos ocasionados por estos hechos y su búsqueda de justicia.

El Estado reconoce su responsabilidad por la violación a las garantías judiciales y a la protección judicial por la falta de investigación efectiva de los hechos del caso y el juzgamiento y sanción de los responsables en perjuicio de Juan y Macarena Gelman, como consecuencia de la interpretación y aplicación que el Estado dio a la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado respecto de graves violaciones a los Derechos Humanos.

“Con este fin el Estado ha dado y seguirá dando pasos firmes a efectos de reparar el daño”, puntualizó.
Fuente:http://www.presidencia.gub.uy/

FUE SECUESTRADA EN 1976, A LOS 19 AÑOS, CON SEIS MESES DE EMBARAZO
El martirio de María Claudia
Junto a su marido Marcelo Gelman, hijo del poeta, fue trasladada al centro clandestino de tortura y exterminio Automotores Orletti, sede del Plan Cóndor. Fue llevada a Uruguay en un avión clandestino.
Por Mercedes López San Miguel

Juan Gelman y su nieta Macarena en el final de un largo camino.

Una foto en blanco y negro muestra a una chica de cara redonda y mirada serena. Así se veía María Claudia García Iruretagoyena a sus 19 años y seis meses de embarazo cuando fue secuestrada el 24 de agosto de 1976 en Buenos Aires, junto a su esposo Marcelo Gelman, de 20 años. Eran alrededor de las dos de la mañana cuando un comando militar irrumpió en el departamento de la pareja mientras dormía.

Ambos fueron trasladados al centro clandestino de detención Automotores Orletti, ubicado en un garaje abandonado de Buenos Aires y que sirvió de casa de tortura y exterminio a cargo de unidades conjuntas de oficiales y militares de Argentina y Uruguay. Orletti fue una sede del Plan Cóndor, la coordinación del aparato represivo de las dictaduras del Cono Sur. A Marcelo Gelman lo asesinaron y su cuerpo fue recuperado en 1989 gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense. María Claudia, embarazada, fue llevada a Uruguay en un avión clandestino por José Nino Gavazzo, según arrojaron las investigaciones periodísticas que permitieron la apertura de la causa. En el ’76, Gavazzo era el segundo jefe del Departamento III del Servicio de Información y Defensa (SID) con sede en la calle Bulevar Artigas, Montevideo. Allí estuvo secuestrada la chica de cara redonda.

De acuerdo con la investigación que realizó Gabriel Mazzarovich para el diario La República, junto al trabajo que hicieron Juan Gelman y su mujer, Mara, María Claudia fue vista en la sede del SID por soldados que hacían guardia y por datos indirectos de otros presos, como Sara Méndez. Mazzarovich contó a este diario que María Claudia fue sacada del centro clandestino para dar a luz en noviembre de 1976. “Las versiones, tanto de detenidos en el SID como de las fuentes militares, señalaron lo mismo: la orden fue llevar a la joven al Hospital Militar.”

Después, madre e hija fueron trasladadas de nuevo al SID y allí estuvieron al menos hasta el 22 y 23 de diciembre de 1976. Mazzarovich dijo que en esa fecha la nuera del poeta fue retirada por el entonces mayor Ricardo Arab y el coronel Rodríguez Buratti, quienes le comentaron al soldado de guardia: “A veces hay que hacer cosas jodidas”. Y ese fue el último momento en que se la vio. María Claudia llevaba a su beba en un canasto, el mismo en el que la pequeña fue dejada tiempo después en la puerta de la casa de un policía.

Con los años, la desaparición de María Claudia García se convertiría en emblema de la lucha contra la impunidad de sus familiares y de las organizaciones de derechos humanos a ambos lados del Plata. Fue recién en octubre de 2011 cuando fueron procesados cinco militares retirados acusados de homicidio especialmente agravado. Y fue posible tras un largo y difícil trabajo de investigación del escritor argentino y los aportes de La República. En 1999 las pistas eran concluyentes respecto de la identidad de la hija de María Claudia, cuyo nombre era Macarena. En esa búsqueda sin aliento, Juan Gelman no tuvo ninguna ayuda oficial: estaba cerrado el camino de la Justicia en Uruguay por la vigencia de la Ley de Caducidad, una amnistía que impedía que se juzgue a militares y policías acusados de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985). La norma fue aprobada en 1986 y ratificada en un primer referéndum tres años después. Si bien no contaron con el apoyo de la Justicia, los Gelman sí contaron con la solidaridad de escritores e intelectuales de la talla de José Saramago y Günter Grass, quienes llevaron a cabo una campaña de difusión.

El reencuentro se hizo esperar hasta el 2000, cuando Macarena tenía 23 años. Juan Gelman dijo sentir una emoción inimaginable. El abuelo quería encontrarse con su nieta en secreto, según contó Eduardo Galeano. Pero Jorge Batlle, que llevaba pocos días en la presidencia, quería que el poeta anunciara el hallazgo de su nieta desde la Casa de Gobierno. La noticia fue anunciada el 31 de marzo de ese año y recorrió el mundo. Después la prueba de ADN confirmaría el lazo sanguíneo.

Según fue reconstruyendo la propia Macarena, los militares la entregaron de bebé a un policía, que la crió junto con su mujer. Tiempo atrás, Macarena contó a esta cronista que durante su niñez no tuvo indicios de que había sido adoptada. “Nunca se me ocurrió. Fue una infancia linda, normal, lo único distinto era que mis papás eran un poco mayores.” En ningún momento mencionó la palabra apropiación.

Poco a poco, Macarena asimiló su verdadera identidad, y en ese proceso tuvieron que ver los amigos de sus padres biológicos. “Fueron un aporte fundamental para reconstruir la historia de mis padres.” Al mismo tiempo que iba armando el rompecabezas de su historia, la joven se fue involucrando en la lucha que encabezaba su abuelo para que se pudiera romper el bloque de impunidad en Uruguay.

Fue así como en 2009 Macarena Gelman hizo campaña por la anulación de la Ley de Caducidad en una segunda consulta popular. Pero el referéndum fracasó. Ante ese impedimento legal, la familia Gelman demandó al Estado uruguayo en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La contundencia del fallo de la Corte hizo acelerar los tiempos y las voluntades: se culpó al Estado del asesinato y la desaparición de María Claudia García Iruretagoyena y se lo exhortó a no obstaculizar la investigación y juzgamiento de los responsables. El procesamiento con prisión de José Nino Gavazzo, Ricardo Arab, Valentín Vázquez, Jorge Silveira y Ricardo Medina como coautores penalmente responsables del homicidio en el caso de la mamá de Macarena habló por sí solo. El Congreso sancionó una ley que dejaba sin efecto la impunidad. Y se reanudaron las excavaciones para dar con los restos de María Claudia. Coincidencias de la historia, se acaban de encontrar restos óseos en el Batallón 14 en el marco de la causa de María Claudia. Abuelo y nieta no pierden las esperanzas. Ahora menos que nunca.
Fuente:Pagina12



MUJICA RECONOCIO LA RESPONSABILIDAD DEL ESTADO POR LA DESAPARICION DE MARIA CLAUDIA GARCIA IRURETAGOYENA
“Algo que estábamos necesitando los uruguayos”
Así definió la senadora Lucía Topolansky al acto que encabezó su marido, el presidente José Mujica, en cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Gelman, delante del gran poeta y su nieta recuperada.
Por Mercedes López San Miguel
Desde Montevideo
El presidente José Mujica lee el texto de cinco carillas en la Legislatura uruguaya reconociendo la responsabilidad del Estado en el caso Gelman.

Con gesto adusto y tono pausado, José Mujica leyó un texto memorable en la sala de la Asamblea General del Parlamento, ante las miradas vidriosas de Juan Gelman y de su nieta Macarena, que estaban sentados en un palco. “El Estado uruguayo reconoce la responsabilidad institucional por la desaparición forzada de María Claudia García Iruretagoyena de Gelman en 1976”, dijo como frase tan directa como esperada el mandatario que, vaya vueltas de la historia, fue él víctima del terrorismo de Estado.

El acto público lo encabezó Mujica enfundado en un traje oscuro sin corbata, acompañado a cada lado por el vicepresidente Danilo Astori y el presidente de la Corte Suprema, Daniel Gutiérrez. Mujica recordó que estaba allí en cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Gelman. Por eso, el ex guerrillero tupamaro dijo que a partir del fallo se quitaron los obstáculos jurídicos que impedían la investigación y se adoptaron las medidas necesarias para impulsarla, lo cual no cesará hasta la ubicación definitiva de los restos de la nuera del poeta. Y es que hasta no hace tanto regía en el país la Ley de Caducidad, que impedía que se juzgue a los policías y militares acusados de violaciones a los derechos humanos. Desde octubre pasado, el Congreso con mayoría del gobernante Frente Amplio aprobó una ley que deja sin efecto la amnistía.

El presidente responsabilizó al Estado de su país por la desaparición de María Claudia y el secuestro y asesinato de su esposo, Marcelo Gelman, delitos cometidos en el marco del Plan Cóndor, la coordinación de las dictaduras del Cono Sur. Mujica, siempre ceñido al texto que les había mostrado a los dirigentes de la oposición, dijo que el Estado también es responsable de la supresión de la identidad de Macarena Gelman, desde su nacimiento hasta que se determinó su verdadera identidad, que sucedió recién en 2000. Estaban presentes en el recinto el comandante en jefe del Ejército, el general Pedro Aguerre, y los de la Fuerza Aérea, Washington Martínez, y de la Armada, Alberto Caramés. No asistieron los tres presidentes que tuvo Uruguay tras la restauración de la democracia en 1985: Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), Luis Alberto Lacalle (1990-1995) y Jorge Batlle (2000-2005). Sí se lo vio al primer mandatario del Frente Amplio y antecesor de Mujica, Tabaré Vázquez.

Con las últimas palabras del discurso, uno a uno los invitados se fueron poniendo de pie y se escuchó un aplauso cerrado que se fue prolongando con el entusiasmo y las miradas aprobatorias de familiares de las víctimas de la dictadura.

La senadora y primera dama, Lucía Topolansky, quien iba directo a abrazar a Juan Gelman como “a un compañero”, accedió a unas palabras con Página/12:

–¿Cómo vive este momento?
–Siento como un alivio, un respiro, porque era algo necesario que estábamos necesitando como uruguayos. Estuvo bien que estuvieran presentes los tres Poderes del Estado y todos los partidos políticos, aunque incontempleto.

–¿Qué opina de que ex presidentes como Lacalle y Sanguinetti rechazaran asistir al acto?
–Cada uno sabe lo que debe hacer, la ciudadanía sabrá medir qué significa políticamente ponerse en el lado equivocado. Considero que es un error político. A mí me hubiera gustado que estuvieran todos presentes. Era un paso necesario, que siempre los dan los gobiernos de izquierda como (Mauricio) Funes en El Salvador.

–¿Qué sintió usted en lo personal, que fue víctima del terrorismo de Estado?
–(Se emociona.) Soy una militante política, tomé decisiones en mi vida, en el acierto y en el error; pero cuando un niño es secuestrado, se le cambia la identidad, y ese niño no puede decidir por sí mismo y paga ese precio que es terrible. Por eso no puedo pensar en mí.

A pocos metros, en otra parte del edificio legislativo, Macarena respondía a los periodistas expectantes de sus palabras. “Este es un día sumamente importante y que no marca ni un principio ni un fin de nada. Podemos empezar a construir algo mejor. Sentimos cumplidos los puntos simbólicos y reparadores de la sentencia, queda un camino por delante porque faltan muchas personas desaparecidas sin encontrar. Hay muchas madres que esperan encontrar a sus hijos e hijos que quieren encontrar a sus madres. Seguimos atentos a la disposición del Estado de que cumplirá la sentencia en su totalidad.”

A su lado, como estuvo durante todo el día, su abuelo Juan señaló una paradoja de este acontecimiento inédito en Uruguay: “Por esas paradojas históricas el presidente de la República, que fue víctima de la dictadura, tuvo que reconocer en el nombre del Estado la responsabilidad de sus victimarios. Para esto hace falta coraje moral”. El poeta dijo estar muy emocionado y que durante la mañana tuvo muy presente a su hijo Marcelo cuando leyó dos de sus poemas.

En la ceremonia de la mañana, con motivo de la colocación de una placa en la antigua sede del Servicio de Información y Defensa (SID) en la calle Bulevar Artigas, Juan Gelman dijo que Marcelo empezó a escribir desde muy niño. A continuación, leyó un poema que escribió a los 17 años. “La oveja negra pasa en el campo negro/ sobre la nieve negra/ bajo la noche negra/ junto a la ciudad negra/donde lloro vestido de rojo.”

Estaban allí presentes ex presos de ese centro de detención, así como amigos de la familia. Juan Salinas y Leonardo Rojzman fueron compañeros de militancia de Marcelo Gelman en la escuela secundaria. Tuvieron tiempo para sacarse juntos una foto con la placa transparente y en tipografía blanca, que decía en una parte: “En Memoria de María Claudia García Iruretagoyena y Macarena Gelman; y de todas las personas víctimas del terrorismo de Estado que estuvieron privadas de su libertad en este lugar, sede del Servicio de Información y Defensa y en cumplimiento de la sentencia de la CIDH del 24 de febrero de 2011”.

El ex soldado Julio César Barboza, que hizo guardia en ese centro clandestino y aportó su testimonio para la investigación de la causa de María Claudia, hizo de guía de los visitantes, agregando más simbolismos al encuentro. Para los sobrevivientes de la dictadura que ayer recorrieron el lugar, la emoción fue incontenible. Como la de Alicia Raquel Cadenas, que recorrió las habitaciones hablando a borbotones, con una necesidad de decir, contar, pisar las mismas baldosas antiguas. Raquel Cadenas fue trasladada de Orletti a Montevideo junto a 20 personas en un vuelo el 24 de julio de 1976. Se queda quieta en una habitación vacía y la reconoce. “Aquí estuvimos 24 personas sentadas en bancos, con los ojos vendados y las manos esposadas por la espalda. Nos daban algo de comer, nos llevaban al baño. Tiraban colchones a la noche. Cuando pedías para ir al baño te sacaban, pasabas por un pasillo –señaló el pasillo angosto que hace como una L–. Había caños de agua gruesos en los que colgaban a compañeros y te los chocabas. Ibas viendo como podías. Al fondo había una sala de interrogatorio.”

Cadenas dijo que supo de la presencia de María Claudia. “Cerca de octubre empezamos a escuchar que había una embarazada en el piso de arriba. Tiempo después los guardias pidieron por teléfono a un médico porque la embarazada iba a dar a luz. Un día nos pidieron haber quién podía preparar la mamadera. Otro día nos sacaron a tomar sol al patio. Una mujer del piso de arriba salió al balcón con un bebé en brazos. Me acuerdo de que tenía pelo negro y que quería que la vieran”, dijo Cadenas, que muchas veces pensó que esa imagen podía ser una alucinación. Hoy, después de todo lo acaecido, esa imagen es más nítida que nunca.
Fuente:Pagina12


Carta del CELS al Pepe Mujica
El Centro de Estudios Legales y Sociales, con la firma de su presidente, Horacio Verbitsky, le expresó al mandatario uruguayo su “satisfacción” por el acto de reconocimiento de responsabilidad en el caso Gelman en cumplimiento de la sentencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Fuente:Pagina12

Víctima del Cóndor
Por Mercedes López San Miguel
Valentón Enseñat, cuyo padre, el activista Miguel Angel Ríos Casa, está desaparecido desde 1977 y podría haber sido trasladado de Argentina a Uruguay en el marco del Plan Cóndor, participó en la ceremonia de colocación de la placa en la casona que fuera centro de detención. “Para nosotros los actos de hoy (por ayer) son importantes desde el punto de vista simbólico y esperamos que a partir de esta asunción de responsabilidades del Estado, que llega de manera muy tardía, se pueda avanzar en la justicia. Es, además, una obligación jurídica. El cumplimiento de uno de los puntos del fallo de la Corte Interamericana es una excusa para que se dé este reconocimiento de la responsabilidad de los hechos acontecidos durante la dictadura. Es un mensaje que se particulariza en el caso Gelman, pero tiene una doble dimensión, personal y colectiva, ya que las desapariciones se dieron en el marco de una política de Estado”, señaló.
Fuente:Pagina12

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