27 de mayo de 2012

NEUQUÉN: ENTREVISTA A LA FISCAL FEDERAL CRISTINA BEUTE.

27-05-2012
“Las agresiones sexuales formaron parte del ataque sistemático de exterminio” 
Lo aseguró la fiscal federal Cristina Beute, quien reveló que al menos diez personas detenidas en la región durante la última dictadura militar sufrieron este tipo de ataque.
Por Pablo Montanaro 
Neuquén-La fiscal federal María Cristina Beute aseguró que existen más de diez testimonios de mujeres y hombres víctimas de violencia sexual por abusos cometidos cuando estaban detenidos ilegalmente durante la última dictadura militar en la región. Consideró de gran importancia la declaración de Dora Seguel, quien fue violada durante su secuestro en Cutral Co, para calificar las agresiones sexuales como delitos de lesa humanidad.

¿Cuáles son los argumentos para considerar a 36 años del golpe militar que los abusos sexuales cometidos durante la dictadura sean calificados como delitos de lesa humanidad? 
Más allá de que todos son actos aberrantes, la agresión sexual tiene una connotación propia vinculada con la afectación de la sexualidad, al pudor. Si bien había muchas afectaciones a la sexualidad en el acto de tortura mismo, por ejemplo las personas estaban desnudas, había ciertas agresiones y ataques dirigidos específicamente contra la sexualidad.


¿Por qué estos ataques no quedaron identificados como delitos de lesa humanidad al comienzo de los juicios en el país? 
Hay un fenómeno que es el tema de la invisibilización. En general esto se produce porque hay un componente de mayor dificultad de las víctimas para hablar de esto. Si bien a una víctima le cuesta hablar del tema de la tortura, muchísimo más le cuesta contar la agresión sexual. Ponerlo en palabras es muy difícil para estas personas que lo han sufrido.


Habla de agresión sexual en cambio de violación... 
Utilizo el término agresión sexual como un género en el que uno puede hablar de violaciones, abusos sexuales, manoseos, etcétera. Si estamos hablando de delitos de lesa humanidad como una caracterización de un ataque sistemático contra una población civil. La palabra agresión es un sinónimo de la palabra ataque, y en este caso las agresiones sexuales forman parte del ataque sistemático. Por eso es que se considera delito de lesa humanidad. El primer problema fue el de la invisibilización, con la dificultad de las víctimas de hablar de esto y quizás de no tomar conciencia de esos ataques. Acaso, en un principio en la práctica, los operadores judiciales no indagaron suficientemente a las víctimas sobre este tipo de agresiones. Además es muy difícil preguntarle a una víctima si fue agredida sexualmente; genera mucha incomodidad si no lo ha querido contar.

¿Han podido relevar a partir de las declaraciones de las víctimas y testigos de la causa la cantidad de agresiones sexuales que hubo durante la dictadura militar en la región? 
Desde que la Procuración General de la Nación emitió un dictamen sobre los abusos sexuales cometidos contra personas secuestradas en los centros clandestinos de detención, en octubre de 2011 empezamos a revisar todas las declaraciones porque teníamos el registro de que mucha gente hablaba de abusos sexuales y violaciones. Antes no se los investigaba en forma individual porque se los consideraba parte de los tormentos. Y además existía una falta de análisis desde la dogmática sobre la posibilidad de que estos hechos fueran parte de los delitos de lesa humanidad. Cuando se avanzó en la teoría respecto de esto se llegó a esta conclusión: sí, son delitos distintos a los tormentos, por ende son delitos de lesa humanidad. A partir de ahí empezamos a ubicar todas las declaraciones y el trabajo que comenzamos a hacer es preguntarle a las víctimas si quieren instar la acción porque son delitos de acción privada. Las víctimas son las que deciden si quieren que esto sea objeto de investigación o no. Tenemos la sospecha de que la mayoría de las víctimas han sufrido algún tipo de agresión sexual. No todos lo cuentan, hay algunos que lo dicen concretamente y otros lo dejan entrever en sus declaraciones. Tenemos una mujer, víctima de este segundo tramo del juicio, que ha dicho que la amenazaban con violarla; otras dos mujeres denunciaron haber sido violadas, de las cuales una es Dora Seguel y la otra es su hermana (Argentina), que está muerta; y de acuerdo a las instrucciones de la Procuración General de la Nación, cuando la víctima ha fallecido se debe proceder de todos modos. Además hay un hombre que denunció violación en el centro clandestino de detención La Escuelita, este hecho está requerido desde el año 2008, se trata de una víctima que en el momento de los hechos vivía en Río Negro. Tenemos también dos hombres que manifestaron haber recibido intentos de violación en La Escuelita. Una mujer dijo que había sido manoseada con tactos anales y vaginales durante las requisas en la cárcel. Cuatro mujeres que dijeron haber recibido durante su cautiverio abusos sexuales consistente en manoseos y agresiones verbales. Y hay cuatro víctimas más que durante su cautiverio escucharon cómo violaban a otras personas. Y por último tenemos el testimonio de una guardiacárcel de la U9 que refiere que a comienzos del golpe de marzo de 1976 ingresó a esa unidad penal un grupo de mujeres provenientes del interior de la provincia y que todas habían sido violadas. La guardiacárcel contó que pudo observar que llegaban a la U9 lastimadas y que le llamaba la atención que todas estuvieran menstruando, en realidad habían sido violadas.

¿Tienen identificadas a esas mujeres? 
Lamentablemente no. El hecho de que la víctima no lo haya denunciado en su momento y que lo denuncie ahora cambia en algo el proceso que se sigue en este juicio. Esto constituye un nuevo hecho de investigación y de imputación en la causa. A partir de ahora las personas responsables de estos hechos van a ser imputadas por el delito de violación, y no importa si participaron directa o indirectamente, si son ellos los que hicieron la agresión o si estaban en la estructura de poder, se los va imputar como se les imputan los tormentos, por ejemplo.

Entre los veintidós imputados que tiene este segundo tramo del juicio ¿a alguno le corresponde el delito de violación?
En este tramo que se está juzgando por ahora no tenemos ningún caso. Son pocas víctimas las que denunciaron violaciones, hasta el momento son dos: Dora Seguel y su hermana que está fallecida.

¿Estas violaciones las realizaban los interrogadores, los jefes militares, o quienes estaban a cargo de aplicar los tormentos como picana eléctrica, etcétera? 
Cómo saberlo… El centro clandestino de detención La Escuelita era muy pequeño, había mucho control, los detenidos estaban permanentemente tabicados, con vendas en los ojos que les impedía espiar. Por otra parte, nos gustaría que quienes fueron víctimas de estos aberrantes hechos se acerquen a la fiscalía a contarlo. Es un momento propicio porque se van abriendo nuevas etapas en este proceso.

¿Qué significado tuvo la declaración de Dora Seguel en este sentido? 
Previo a la declaración de Dora Seguel desde la Fiscalía ya habíamos realizado los requerimientos por los hechos, habíamos hablado con ella en cuanto al aspecto procesal que ya estaba encaminado. Pero me parece que la novedad fue que Dora Seguel fue la primera persona que se animó y tuvo la valentía de decirlo en la audiencia. Ni siquiera era necesario que ella lo dijera porque declaró por otros hechos de esta causa. El hecho de haberlo expresado en una audiencia pública es muy importante desde el punto de vista del avance de este juicio. La importancia de su testimonio radica en la visibilización de las agresiones sexuales como parte del plan represivo.
Fuente:LaMañanaNeuquen

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