18 de junio de 2012

Se presentó en Concordia "Reencuentro, Crónicas de la restitución de una identidad"

Entre Rios| Lunes 18.06.2012 
Se presentó en Concordia "Reencuentro, Crónicas de la restitución de una identidad" 
Con gran presencia de jóvenes, se presentó en el teatro Auditorium de Concordia la presentación del libro "Reencuentro - Crónicas de la restitución de una identidad", del periodista Alfredo Hoffman, que narra el proceso de restitución de la identidad de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, nacida en el Hospital Militar de Paraná en 1978.

SUBSECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS DE ENTRE RÍOS 
Se presentó en el teatro Auditorium de Concordia la presentación del libro "Reencuentro - Crónicas de la restitución de una identidad", del periodista Alfredo Hoffman, que narra el proceso de restitución de la identidad de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, nacida en el Hospital Militar de Paraná en 1978. Muchos jóvenes asistieron a la actividad organizada por Familiares de Detenidos - Desaparecidos y ex-presos políticos de Concordia, junto a la Delegación Regional de la Subsecretaría de Derechos Humanos y la Oficina Municipal de DDHH. 


El autor del libro y periodista concordiense, Alfredo Hoffman, quien actualmente vive en Paraná y trabaja en el diario UNO de Entre Ríos, estuvo acompañado en la presentación del libro por la abogada querellante en la Causa Hospital Militar, doctora Florencia Amore; la abogada querellante en la Causa Harguindeguy que actualmente se lleva adelante, doctora María Isabel Caccioppoli; y el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Julián Froidevaoux. También estuvieron presentes el delegado regional de la subsecretaría, Rubén Bonelli; el primer vocal de Cafesg, Ángel Giano; y el secretario de Producción de la Municipalidad local, Néstor Loggio, entre otros. 


El subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Julián Froidevaoux, luego de expresar su pésame por el "triste fallecimiento del compañero secretario de Gobierno de la Municipalidad, Guillermo Canaglia", señaló que el título del libro sintetiza lo que cuenta. “Narra múltiples reencuentros, una historia que nos reencuentra a nosotros en este teatro Auditorium compartiendo la inquietud de cómo continuamos la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, la lucha por reencontrarnos con el melli varón hijo de Raquel y de Tucho”, resaltó. 


“Es también un reencuentro con la posibilidad de tomar conciencia de que la historia puede cambiarse. Ese es el gran valor que tiene el libro de Alfredo", expresó el funcionario provincial a la vez que destacó el valor del periodista “en asumir el desafío de contar una historia que cuenta que la historia se puede cambiar". 


Reencuentro de una identidad 
"Este libro surgió como idea de Guillermo Germano, que era el Coordinador del Registro Único de la Verdad, hasta su fallecimiento", comenzó contando Hoffman. 


Resaltó luego la importancia de contar esta historia, dado que “es la primera vez que en Entre Ríos se llega a conocer la verdad en cuanto al robo de bebés y a restituir la identidad de un niño nacido en la provincia y expropiado al nacer". Hoffman subrayó que fue la primera causa por delitos de Lesa Humanidad que llegó a juicio en la provincia. 


Recordó que la causa se inició en el 2005, estuvo seis años en la etapa de instrucción y luego 40 días corridos en la instancia de juicio oral. “Raquel Negro estaba detenida en un centro clandestino en Rosario y había sido trasladada a Paraná para dar a luz, esto lo cuenta el libro Recuerdos de la Muerte, de Miguel Bonasso, que cuenta como fue aquel operativo", relató el periodista. 


Reflejo de las instancias
"El libro de Alfredo es un claro reflejo de las instancias que atravesaron Sabrina y Sebastián y un impecable relato de lo que fue la instancia del Juicio Oral", manifestó la abogada Amore, querellante en el juicio. 


"A Raquel Negro y Tulio 'Tucho' Valenzuela los secuestran con Sebatián, el hijo de dos años que Raquel tuvo con una relación anterior. Tucho hace un acuerdo, entre comillas, con la poca libertad que tenía para acordar y bajo tortura, para hacer una operación en México y entregar a la cúpula de Montoneros a cambio de que a Sebastián lo lleven a la casa de sus abuelos maternos. 


Por esa razón es que Sebastián se crió con sus abuelos. Raquel ya estaba embarazada de mellizos. Esto fue en los primeros días de 1978 y estimamos que los mellizos nacieron en marzo del 78", narró. Raquel da a luz en la capital entrerriana. Los mellizos "nacieron en el hospital Militar de Paraná, eso está probado en el Juicio", puntualizó Amore. 


Luego la niña es abandonada en la puerta de un hogar en Rosario, y muchos años después, ya siendo mayor de edad es que teniendo dudas de su identidad decide hacerse análisis de sangre y acude a Abuelas de Plaza de Mayo y se reencuentra con su historia recuperando su identidad. Mientras, de su hermano mellizo aún no hay noticias sobre su paradero. 


Justicia y delito permanente
"El juicio nos dejó un sabor amargo porque las sentencias fueron muy bajas para el delito que estábamos juzgando", confesó Amore.


"La sentencia hoy está en la Cámara de Casación y fue apelada por la querella", agregó. Aseguró que el delito de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años cometido por el Estado y utilizando los recursos del Estado, “es lo que lo convierte en un delito de Lesa Humanidad". Sostuvo a su vez, que " en los delitos de Lesa Humanidad, no sólo hay víctimas individuales, sino que además somos víctimas toda la sociedad. 


El delito de desaparición tiene la característica que es un delito de ejecución continuada, porque mientras no sepamos qué pasó con el mellizo, dónde está, el delito se sigue cometiendo. El delito hoy se está ejecutando", enfatizó. 


La vinculación civil y el silencio 
"En el juicio por la causa Hospital Militar lo que se vio fundamentalmente es la complicidad de un sector de la sociedad, que fue expresada en este caso por los médicos", refirió Hoffman. "Médicos que en el caso de algunos de ellos, hasta fueron mi pediatra o el de mis hermanas", agregó la abogada. El parto de Raquel Negro fue en el Hospital Militar y luego la atención a los bebés en un nuevo instituto pediátrico privado de la capital entrerriana, recientemente inaugurado por aquellos años. 


El periodista señaló que "un hecho con semejantes características, dos bebés sin nombres, sin padres, que nadie iba a ver, y en una institución que era nueva y con muchos médicos que estaban atravesando sus primeros años de profesión, no es un hecho fácil de olvidar". 


No obstante los médicos citados a declarar insistieron con no recordar nada de lo ocurrido, "mientras que las enfermeras sí se acordaban de lo sucedido y tenían presente el hecho", afirmó. Indicó que también en la Causa Harguindeguy “pasa lo mismo”, dijo relacionando los dos juicios por delito de Lesa Humanidad, el ya juzgado y el que se está llevando a cabo actualmente en los tribunales de Paraná. 


"Aunque se han superado ciertos límites", subrayó, añadiendo que "lo que hay (en los testimonios de los testigos convocados por la defensa) ya es apoyo explícito a los autores de estos delitos. Pasó esta semana", aseguró en referencia a los testimonios de Caminal e Ildarraz, que "apoyaron a quien se autodenominaba el dueño de la vida y la muerte en Concordia por aquellos años, el por entonces coronel Dasso". 


En este sentido señaló que los juicios orales y públicos sirven "para saber cuáles eran los sectores, en este caso la Sociedad Rural, que apoyaban y eran aliados de los militares que estaban en el gobierno, y que sostienen este muro de silencio", que no permite saber dónde están los cuerpos de Sixto Salazar, Jorge Emilio Pappetti y Julio Solaga. "Porque él, Dasso, sabe, no puede no saberlo", sentenció. 


Fin al pacto de silencio 
Al respecto, la doctora María Isabel Caccioppoli, abogada querellante en la causa Harguindeguy - Area Concordia, expresó que "es difícil la complicidad civil cuando hay gente que piensa que esto fue una guerra, como lo relatan los testimonios de los miembros de la Sociedad Rural". 


Solicitó luego que termine "ese pacto de silencio en la policía, en las fuerzas de seguridad". "Se que hay mucha gente que sabe, hoy es el momento de hablar", dijo Caccioppoli haciendo un llamamiento al conjunto de la sociedad concordiense. "Si no quiere hablar en Tribunales, acercarse a las organizaciones de Derechos Humanos de la ciudad y decir 'yo sé algo', colaborar con lo que se puede, con un dato", replicó. 


Comentó en este sentido, la importancia del testimonio del doctor Bernardo Salduna "que contó que el vecino de Julio Solaga, el señor Jorge Wilson (hoy fallecido), le había comentado a Salduna dos días después del secuestro de Solaga, que estaba aterrorizado por lo que había presenciado". Todos los datos, cualquier dato es importante para llegar a la verdad”, sostuvo.
Fuente:DiarioUnoER

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