7 de Septiembre de 2012
El juicio: ¿quiénes eran los buchones de la UTN durante la dictadura?
Archivo/Tribunales
Morales también declaró en el juicio pasado.
Hoy declaró Alicia Morales, esposa de Juan José Galamba, desaparecido desde mayo de 1978.
Con su testimonio complicó aun más la situación de un “estudiante crónico” de la UTN que fue denunciado por Mario Camín antes de que lo secuestraran. “Lo tengo presente por la violencia con la que se manejaba”, dijo.
por Santiago Montiveros
Manuel Seijo, estudiante de la UTN y funcionario de la Facultad durante la Dictadura, fue mencionado nuevamente como informante de los represores por una testigo que declaró hoy en el juicio por delitos de lesa humanidad. “Recuerdo su prepotencia. Lo tengo presente por su violencia en las asambleas”, relató Alicia Morales, esposa de Juan José Galamba, secuestrado el 26 de mayo de 1978.
Morales y Galamba estudiaban ingeniería en la UTN desde 1972. Durante su declaración, la mujer recordó que a partir de 1975 las asambleas universitarias eran “batallas campales” y, dentro de ese panorama, recordó a Seijo como un “estudiante crónico”. En ese sentido, aclaró: “Era mucho más mayor que nosotros. Después me enteré que de repente fue funcionario dentro de la facultad”.
El testimonio de Morales se sumó al de Alberto Monserrat, Raúl Infuso y Rafael Bonino, amigo de Mario Camín (secuestrado el 22 de mayo de 1978), quien recordó a Seijo como “el loco” y agregó que Camín le había advertido que tuviera precaución con esta persona. “En aquel tiempo Mario ya lo denunciaba”, declaró el testigo durante este juicio. Además, dejaron en claro que era el líder de uno de dos grupos de derecha.
El líder del otro grupo de derecha que operaba dentro de la UTN, según la declaración de uno de los testigos, era Jean Paul Burlot (cónsul de Francia), y agregó que el ex concejal de Las Heras Roberto Lucas era el segundo dentro de esta organización. Durante el juicio que finalizó el año pasado, el nombre de Lucas también surgió de un testimonio.
El juicio se reanudará el jueves.
Otro compañero de Camín en la UTN, Ricardo Díaz, declaró recientemente que conocía a Burlot del Liceo Agrícola, y reveló que la intención de esta persona era “despolitizar la Universidad e impedir las asambleas y toda actividad política”. Además, durante su declaración de la semana pasada, Díaz mencionó a “Puleo, Guiñazú, Molinari y Amstutz” como integrantes de una corriente peronista de ultraderecha.
Lucas y Guillermo Amstutz, senador de Unidad Popular, fueron mencionados en el juicio anterior por Eugenio París. “En la UTN operaba la CNU (Concertación Nacional Universitaria). Creemos que un ex funcionario y un ex intendente de Las Heras la integraban. Estoy hablando de Roberto Lucas y de Guillermo Amstutz”, declaró.
Esto motivó una respuesta del propio Amstutz. “En ningún momento y bajo ningún concepto, he sido informante (avisador o datero) de ninguna persona, grupo o entidad relacionadas con la dictadura militar”, contestó a través de un comunicado. Además, el legislador y ex candidato a gobernador en 2003 se lamentó porque se lesionó su honor y se afectó su imagen sin argumentos veraces.
“Si le robaron el auto no va a aparecer”
Durante la jornada de hoy, también declaró Ricardo Blanco, amigo de Mario Camín, y mencionó a un policía que trabajaba en el D2. “Era vecino mío y le pedí que me averigüe por Mario. Me dijo ‘si le robaron el auto no va a aparecer’. Se fue al exterior después”, contó, antes de precisar el nombre de esta persona: Sergio Lier.
“Él trabajaba en el D2 y se ufanaba de ser poderoso por estar en ese grupo de elite. De un día para otro, se fue del país, nunca supimos por qué. Al tiempo me enteré de que estuvo en Canadá y que posteriormente volvió a Mendoza para vender una casa. Nunca más supe de él”, completó Blanco.
Por otra parte, ayer declaró una escribana que vivía en el edificio donde los Camín tenían un departamento, y complicó la situación de un militar que le tomó declaración en el VIII Comando de Infantería de Montaña, en 1986. Según precisó Estela Pérez, Hugo Soliveres le advirtió que su declaración ya estaba lista y que debía firmarla para no correr la misma suerte que Gustavo y Mario Camín. Automáticamente, la Fiscalía realizó una compulsa por coacciones agravadas.
FuentedeOrigen:Mdz.online
Fuente:Agnddhh
7 de Septiembre de 2012
La advertencia de los represores: "A donde vas no necesitás documentos"
Pachy Reynoso/MDZ
Testimonio de la esposa de una de las 28 víctimas.
La esposa de Víctor Hugo Herrera, desaparecido, contó los detalles del secuestro de su marido. Dijo que lo golpearon mientras preguntaron insistentemente por el paradero de Juan José Galamba. Cuando quiso recoger su cédula de identidad, le advirtieron: “A donde vas no necesitás documentos”.
por Santiago Montiveros
El 25 de mayo de 1978, semanas antes del inicio del Mundial, un grupo de tareas irrumpió durante la madrugada en el domicilio de Víctor Hugo “Toño” Herrera y, después de golpearlo en reiteradas ocasiones, lo secuestraron. Hoy, 34 años después, su esposa recordó los detalles de aquel episodio, que concluyó con una intimidante advertencia: “A donde vas no necesitás documentos”.
Según recordó Miriam Astorga, quien se casó con Herrera semanas antes de la desaparición (5 de mayo), los secuestradores –armados, encapuchados, con camperones y borseguíes - preguntaron insistentemente por Juan José Galamba. “Le gritaban ‘decinos dónde está Josesito, vos sabés dónde está’, era lo único que decían”, manifestó esta mañana ante el Tribunal.
La referencia a Galamba coincide con los testimonios de otros casos, como el de Juan Carlos Romero, secuestrado el 28 de mayo de 1978. Allí, según las declaraciones de sus hijos, los policías y militares que encabezaron el operativo preguntaron insistentemente por “el rubio” (a Galamba lo apodaban “el ruso”).
“Entraron unas seis personas con armas y rodearon la cama, cerca de las cinco de la mañana. Lo hicieron levantar a Víctor y le pegaban mucho, yo pedía que lo dejaran vestir, Me dejaron atada en la cabeza con una sábana para que no gritara, mientras a él se lo llevaron”, contó Astorga, que en aquel momento tenía 16 años.
Asimismo, la mujer recordó que durante los días previos al operativo en el que secuestraron a su marido, fue vigilada desde un vehículo particular. “Los días previos me seguían en auto cuando iba a tomar el colectivo, era un auto chiquito, un Fiat rojo, mal pintado. Eso ocurrió durante muchos días. Siempre había una sola persona a bordo.
Después de la desaparición de Víctor, no lo vi más”, señaló.
Después de casarse, Herrera se mudó a la casa de sus padres en el Barrio Suárez, de Godoy Cruz, junto con su joven esposa. De allí, fue secuestrado a los pocos días de la boda y, hasta el momento, no hay novedades de su paradero. Sin embargo, Astorga contó que posteriormente llamaron a la madre avisándole que su hijo estaba internado en el Hospital Militar. “Una enfermera se lo dijo a mi suegra, pero era información falsa”, completó.
Una vez concluido el testimonio de Astorga, comenzó la declaración de Alicia Morales, esposa de Juan José Galamba, quien preside la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de San Rafael.
FuentedeOrigen:Mdz.online
Fuente:Agnddhh




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