14 de septiembre de 2012

VENEZUELA.

JUEVES, 13 DE SEPTIEMBRE DE 2012
Denuncias confirman divisiones en oposición venezolana 
PL 
Los rumores de una oposición fragmentada se confirman hoy en Venezuela, luego de que cuatro partidos de ese sector decidieran retirar su apoyo al candidato a la presidencia Henrique Capriles. 

El anunciado temporal vino, primero, de la mano del político y exgobernador del estado de Anzoátegui David de Lima, quien develó un documento titulado Primeras ideas de acciones económicas a tomar por el gobierno de la Unidad Nacional (2013). 

De ese texto, desconocido hasta entonces, se desprende que un supuesto mandato de Capriles propiciaría, entre otros elementos, una disminución del gasto público, el recorte de pensiones y la incorporación del sector privado en áreas medulares para la generación de electricidad. 

Pocos días después, el diputado opositor William Ojeda rechazó esos "paquetes de medidas con pretensiones de ajuste macroeconómico, que dejan de lado a la gente", ante lo cual su partido, Un Nuevo Tiempo, lo expulsó en cuestión de horas. 

A esas fracturas se sumó el martes último el retiro del apoyo al aspirante de la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), por parte de dirigentes de los partidos Unidad Democrática, Piedra, Manos por Venezuela y Cambio País.  

A juicio del secretario general de Piedra, Leonardo Chirinos, el programa económico de Capriles, considerado por políticos y economistas como un verdadero paquetazo neoliberal, lesiona a los sectores más necesitados de Venezuela. 

Tenemos una duda razonable sobre el proyecto de país presentado en ese documento, es como ir en un autobús sin saber hacia qué rumbo se dirige, dijo Chirinos, quien resaltó que su partido no comparte muchos elementos incluidos allí.

De acuerdo con el dirigente, otro de los motivos que propiciaron la decisión resultó la exclusión padecida por su partido y los demás que se retiraron, así como algunos aún en la MUD y organizaciones políticas "incluso grandes". 

Para muchos en este país, las expresiones de rechazo hacia el modelo que infructuosamente intenta ocultar Capriles, se harán sentir con más fuerza en los próximos días, a solo semanas de las presidenciales del 7 de octubre. 

Con respecto a esa cita ante las urnas, la gran mayoría de las encuestas continúan arrojando el mismo vaticinio: el presidente Hugo Chávez ganaría, con una ventaja de más de 15 puntos, frente al candidato de la MUD, su principal contrincante. 

JUEVES, 13 DE SEPTIEMBRE DE 2012 
Venezuela, ¿realidad o ficción? 
Por Sergio Rodríguez Gelfenstein (BARÓMETRO INTERNACIONAL)
Mucho se ha hablado de Hugo Chávez y su gobierno en los últimos años. Me impresiona la superficialidad con la que se analiza la situación de Venezuela, pero lo que más me sorprende es el desconocimiento, la ignorancia y el análisis del país a partir de ideas preconcebidas que desde uno u otro lado del espectro político ya tienen un diagnóstico antes de comenzar a examinar los hechos. Asumen posturas basadas en posiciones ideológicas que sólo admiten como ciertos los enfoques extremos, los cuales no dejan espacio a un estudio más o menos objetivo de las realidades que se pretenden investigar. 

No es un secreto que ningún científico social es absolutamente imparcial. Todos asumimos posiciones frente a un objeto de estudio tan complejo como el que tenemos. El cuestionamiento de la sociedad con sus múltiples dimensiones obliga al analista a ser lo suficientemente profundo para no caer en apasionamientos extremos que confundan la toma de posición con la investigación seria. 

Uno de los más profundos, exhaustivos e informados estudios sobre la situación de Venezuela que he leído en los últimos años fue el escrito bajo el título de “El trágico mundo de Chávez o la democracia que nunca fue” de Gema Santamaría egresada de Relaciones Internacionales del ITAM de México y que fue publicado en la revista Foreign Affairs en español en el número 4 del año 2004. A la luz de lo que se dice de Venezuela y su presidente, sobre todo cuando se viven tiempos electorales, he recordado ese trabajo y lo he leído nuevamente. Más allá que me surgen diferencias –algunas de fondo- con el trabajo de Santamaría, creo que hay un buen esfuerzo para entender lo que está pasando en Venezuela. Su lectura me ha motivado a tratar de exponer algunas reflexiones acerca del tema. 

Desde el exterior, a Chávez se le critica –entre otras cosas– por algo que en América Latina es muy común: haber sido miembro de las Fuerzas Armadas y todavía más, haber irrumpido por las armas para derrocar el poder constituido para después llegar al poder en el marco de la ley. Hay otros casos, algunos recientes en nuestro continente. Basta recordar a Hugo Banzer, uno de los dictadores más sanguinarios de la historia boliviana y Lucio Gutiérrez, Presidente de Ecuador. La diferencia entre Chávez y ellos es el manejo de su relación con Estados Unidos y la defensa irrestricta de la soberanía de Venezuela por encima de cualquier otra consideración y, eso no tiene que ver con el origen político del gobernante. 

En otros lugares del mundo, podemos recordar a Oleasegun Obasanjo de Nigeria y Pervez Musharraf Primer Ministro de Pakistán –por mencionar algunos– que fueron militares y que mantuvieron una excelente relación con Estados Unidos, a pesar de su dudosa credibilidad democrática y/o de respeto a los derechos humanos. El problema no es el haber pertenecido a la institución armada para medir el talante democrático de un gobernante, sino el apego a sus valores en la aplicación de la política. Hay que recordar además que la Constitución Nacional de Venezuela consagra que en nuestro país la democracia además de ser representativa, es participativa y se ejerce a través del protagonismo popular, incluyendo la posibilidad del referéndum revocatorio como poder supremo del pueblo para destituir a un gobernante cuando se cumplen los términos de ley para ello. 

También se acusa a Chávez que no es democrático y habría que revisar cuáles son los parámetros de evaluación para hacer esta afirmación. Si la medida de la democracia es la realización de elecciones, durante los doce años del período chavista se han efectuado más de una anual, incluyendo tres referéndum y una votación para relegitimar todos los cargos incluyendo el de presidente y de esa manera acogerse a los parámetros de la nueva Constitución aprobada en 1999. No ha sido Chávez quien inventó la pobreza, ni el racismo, ni las cúpulas políticas y sindicales corruptas, tampoco la polarización y el conflicto social. Santamaría en el artículo mencionado señala que “El problema empezó cuando en la década de los ochenta, a partir de la crisis económica del país y la aplicación de medidas de ajuste neoliberal, se cortaron casi de tajo las concesiones que hacía el gobierno. La pobreza y la polarización social aumentaron dramáticamente, de tal forma que tan sólo en una década el porcentaje de la población pobre pasó de 33 a 66%, y el que vivía en pobreza extrema se triplicó (de 11 a 36%)”. 

Se ha dicho que Venezuela será una nueva Cuba. Veamos. La Constitución cubana define al país como un estado socialista de trabajadores. La carta magna venezolana aprobada el 15 de diciembre de 1999 establece en su artículo 2 que Venezuela se constituye en un Estado Democrático Social de Derecho y de Justicia. 

En cuanto al sistema económico, mientras el cubano es de “economía basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción...”, Venezuela acepta según el artículo 297 de su constitución que “El régimen socioeconómico... se fundamenta en los principios de justicia social democratización, eficiencia, libre competencia...” entre otros y que “El Estado conjuntamente con la iniciativa privada promoverá el desarrollo armónico de la economía nacional con el fin de generar fuentes de trabajo...” 

En referencia al sistema político mientras Cuba establece que “El partido Comunista de Cuba... es la fuerza dirigente superior de la sociedad... ” Venezuela asume como uno de los valores superiores de su ordenamiento jurídico el pluralismo político según el mismo artículo 2. Así, podríamos seguir comparando. 

En Venezuela no hubo una insurrección armada para tomar el poder y, por tanto no se destruyó el aparato político del pasado. Ese será un proceso de largo plazo que ocurrirá cuando el protagonismo popular se pueda desplegar en toda su dimensión. El gobierno del Presidente Chávez, eso sí, ha creado condiciones para que ello ocurra, pero lo ha hecho en el marco del respeto a la institucionalidad creada por la Constitución de 1999, garantizando para toda la sociedad paz y estabilidad. Las mismas sólo han sido alteradas por las intentonas golpistas, los sabotajes y los asesinatos de dirigentes populares organizados y ejecutados por la derecha fascista que no acepta que Venezuela ya no se puede seguir manejando como una hacienda propiedad de unos pocos. 

El sistema económico se diferencia del pasado en que el Estado ha asumido el control real del petróleo y de otras áreas estratégicas de la economía, y por tanto de la parte más sustancial, pero la empresa privada tiene una participación exitosa en la misma como lo demuestran de sobra las estadísticas. Incluso, en las relaciones económicas internacionales no se ha limitado la participación, al contrario, se ha ampliado para que las empresas estadounidenses no tuvieran el monopolio de la presencia en el país como en el ocurría hasta 1999. Sólo que ahora se hace a partir de las reglas de funcionamiento que el Estado venezolano ha establecido de forma soberana, sin presiones ni imposiciones 

En el futuro, se deberán establecer las condiciones para que funcione a plenitud el Estado de derecho el cual intenta ser vulnerado por oscuras fuerzas de ultra derecha con fuertes vinculaciones internacionales que pretenden llevar el país a un clima de caos y confrontación. Estas fuerzas no deben ser confundidas con cierta oposición democrática que en el marco de la Constitución y las leyes ejercen su función política, pero que hoy han sido desplazados por los medios de comunicación que han pasado a ser los verdaderos decisores políticos de la derecha. 

Los partidos políticos deben jugar el papel de correas de transmisión de los objetivos de la sociedad y, las organizaciones sociales y populares, especialmente las de los trabajadores, deben luchar por hacer valer los intereses de sectores y grupos, a partir de realidades particulares, pero sin olvidar que el combate fundamental debe ser por el bien colectivo. En la medida que no haya partidos políticos ni organizaciones sociales fuertes, se debilita el funcionamiento político de la sociedad. Venezuela necesita de instituciones sólidas que proyecten en el tiempo lo positivo de las transformaciones y que destierren para siempre los vicios del pasado, la corrupción, el clientelismo y el paternalismo que hicieron pobre a un país que no tiene porque serlo, habida la gran riqueza de su tierra, su subsuelo y su gente. 

Serán las tareas a abordar en el próximo período presidencial. Si llegara al gobierno, la derecha neoliberal y antidemocrática, de mente colonial subordinada a Estados Unidos jamás podrá abordarlas. Lo más probable es que después de octubre siga intentando desestabilizar el país apoyada en la gran desinformación que los grandes medios de comunicación construyen como realidad de una ficción que sólo existe en sus mediocres cerebros alquilados. 

JUEVES, 13 DE SEPTIEMBRE DE 2012
Elecciones en Venezuela: Ocurra lo que ocurra... ¡el crimen llevará sus huellas!     
Por Jean Guy Allard 
Roger Noriega, el alto funcionario norteamericano de George W. Bush que aplaudió prematuramente el golpe de estado de 2002 en Venezuela; que “reveló” al mundo el “programa nuclear secreto” venezolano; y que anunció en noviembre de 2011 que “Chávez no vivirá más de seis meses”, está sospechosamente silencioso. 

Y a pocos días de las elecciones venezolanas, esto no puede indicar otra cosa que Noriega, ex Secretario de Estado adjunto, que a finales de los años 80 trabajaba en la desestabilización del gobierno sandinista de Daniel Ortega; que fue del complot para secuestrar al presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide; y que organizó en Washington el “lobby” del golpista hondureño Roberto Micheletti, se encuentra en alguna nueva operación sucia contra la Revolución Bolivariana. 

Este funcionario con perfil claramente fascistoide, actuó de asesor de la misión yanqui ante la OEA de 1990 a 1994, antes de convertirse en miembro del “staff” del Senador ultraderechista Jesse Helms, ídolo de la mafia cubanoamericana. 

Ahí contribuyó a maquinar la ley asesina Helms-Burton destinada a sofocar definitivamente a la Revolución cubana enfrentada a las dramáticas consecuencias del derrumbe del campo socialista europeo. 

La ética, algo sui generis de Noriega, se demostró en Haiti donde enseñó las particularidades de su concepto de la “democracia”. En el país más desfavorecido del continente, con su socio Caleb McCarry - él mismo del Plan Bush contra Cuba - traficó por cuenta de la CIA una operación sucia celebrada luego por los círculos de extrema derecha más fanáticos del Partido Republicano. 

Para llegar a su objetivo, el team McCarry-Noriega utilizó con indiscutible cinismo un “activista” vinculado a los Duvalier, Stanley Lucas, cuya familia es famosa en Haití por una masacre de campesinos ocurrida en 1987 cuando una turba de delincuentes armados de machetes mató a unos 250 pequeños agricultores que reclamaban una redistribución de tierras. 

En un artículo titulado ‘The other regime change’ (El otro cambio de régimen) publicado en julio del 2004 por el sitio web salon.com (1), el periodista norteamericano Max Blumenthal revela cómo el International Republican Institute’s (IRI), una fundación subsidiada por la USAID financió el golpe de estado. 

Justo antes del Referéndum Revocatorio de Agosto 2004 en Venezuela, Noriega declaró descaradamente que “los Estados Unidos han invertido muchísimo dinero en este proceso electoral”, confirmando el financiamiento USA ilegítimo a la campaña de la oposición para revocar al Presidente Chávez.  

Cuando Luis Posada Carriles se aparece en Miami en el 2005, Noriega empezó por negar el hecho antes de sugerir que pudiera ser un invento “de Fidel Castro”. Luego, el funcionario fue el ingeniero, por cuenta de la CIA, que llevó a Posada Carriles a un juicio farsa en Texas y permitió la liberación aparentemente definitiva del terrorista más mediatizado del continente. 

Noriega que había sucedido al cubanoamericano de origen austriaco Otto Reich, fascista de pura sepa, como Secretario de Estado adjunto, se retiró de las altas esferas del régimen de George W. Bush en 2005. 

Al Servicio del "Gobierno Oculto" 
Noriega es este mismo fanfarrón fascista quien pidió, en junio 2006, a la OEA y a la Union Europea de no mandar observadores en las elecciones presidenciales venezolanas “mientras este país no haga cambios significativos en las reglas del juego”. 

Lo que no impidió al candidato bolivariano triunfar con 62% del voto en unas elecciones reconocidas como, impecablemente democráticas, por unos 700 observadores internacionales.

A penas diez días después del golpe de estado de Micheletti en Honduras, Noriega ya abría las puertas del Congreso a los representantes del régimen asesino, con la ayuda de la congresista cubanoamericana-sionista Ileana Ros-Lehtinen y su clan. Una tarea que para colmo, se hizo pagar y no en lempiras. 

En el 2010, Noriega atiende de nuevo Venezuela, obsesión de la ultraderecha yanqui: “El dictador venezolano Hugo Chávez está perdiendo altura rápidamente”, escribe en la revista Forbes. 

En otra de sus elucubraciones propagandísticas, en el 2011, ante el subcomité de Seguridad Interna de la Cámara de Representantes, Noriega que desarrollaba entonces el tema de Hezbolá, declaraba sin reír: “La isla de Margarita [en Venezuela] hace que la zona de la Triple Frontera luzca como un jardín de infancia”. 

Este mismo año, el Nuevo Herald, de Miami, citando al mismo bufón, anuncia que según reporta el periodista Antonio María Delgado, "el presidente Hugo Chávez fue el anfitrión de una cumbre de terroristas realizada en Caracas y en la que estaba presente la máxima cúpula de Hamas, Hezbolá y el Jihad Islámico Palestino", 

En su edición del 20 de marzo de 2011, el Washington Post publicaba un articulo de Noriega, titulado: “¿Existe una red de terror de Chávez a las puertas de Estados Unidos?” en el cual el ex funcionario llamaba al presidente Barack Obama a vigilar una supuesta “conspiración entre Venezuela y Irán” que perpetuó luego la prensa de Israel. 

Noriega es el socio y el asesor de la brocheta de delincuentes - asesinos y estafadores, prófugos de la justicia venezolana, que conspiran en Miami, Nueva York y Washington a favor del candidato opositor Henrique Capriles Radonski. 

En abril de este año, Noriega fue hasta proponer que el exmagistrado venezolano Eladio Aponte, reclamado por corrupción, colabore a investigaciones de Estados Unidos sobre "los capos del narcotráfico" en Venezuela. 

Oficialmente, Noriega dice ser un investigador visitante en el American Enterprise Institute y es director gerente de la consultora Visión Américas LLC, “que representa a clientes extranjeros y de Estados Unidos”. 

La verdad es otra 
En otro artículo difamatorio publicado por la revista Foreign Policy, este Goebbels de segunda mano, escribía: “No está claro lo que Venezuela esconde, pero definitivamente esconde algo”. 

Desde ya décadas, Noriega esconde algo. Sigue en sus subterfugios, como parte visible de este “gobierno oculto” dirigido por los elementos más recios de la llamada comunidad de inteligencia, que se burla de cualquier autoridad legítima, a menudo desde el “sótano” mismo de la Casa Blanca. 

Pase lo que pase en Venezuela, - como se insinuó o amenazó recientemente desde la embajada yanqui en Caracas - las primeras huellas digitales , habrá que compararlas con las de este latinoamericano de pacotilla, nacido en Wichita, estado de Kansas, y criado en las universidades reservadas a las elites anglosajones dueñas del imperio. 

Hace años que Noriega dedica la mayor parte de su energía a predicar el odio. Y su pasado indica que carece totalmente de escrúpulos. Que es capaz de apadrinar los peores excesos, cualesquiera que sean las consecuencias. Cualesquiera que sean sus proporciones. Esto dicho, sin excluir la tragedia de Amuay.
Fuente:Argenpress

No hay comentarios: