18 oct, 2012
Hace 10 años, en barrio Tablada, abría la Biblioteca Popular Pocho Lepratti. Un día como hoy, con toda su experiencia, Rubén Naranjo acomodaba en los estantes de la casona de Virasoro 39 bis los primeros 200 libros; hoy hay más de 17 mil ejemplares, diferentes talleres, y una radio cooperativa, La Hormiga FM 104.3. “Somos la hermana menor de la Vigil”, dice con orgullo su director Carlos Núñez, quien desde 2000 trabajaba en el centro de capacitación de ATE junto a trabajadores desocupados. Núñez, además, compartió el trabajo social con Claudio Pocho Lepratti. “Cuando lo asesinaron, en diciembre de 2001, junto a otras organizaciones y espacios colectivos decidimos abrir un sitio en su homenaje, y trabajar sobre los puntos que tanto le preocupaban, sobre todo con chicos y adolescentes, que tenían que ver con la educación popular. La idea fue multiplicar su trabajo, como las hormigas… por eso decimos ‘Pocho vive’”.
Núñez recuerda los días que se hacían peñas para obtener el dinero que sería destinado al alquiler del local; en junio de aquel 2002, las muertes de Darío Santillán y Maximiliano Kosteky eran una nueva herida sobre las 38 muertes del Diciembre Negro, sin embargo no fue impedimento para seguir soñando con abrir la biblioteca popular. “Los padres de Pocho nos dieron mucho impulso; elegimos Tablada por la experiencia que ya había con la Biblioteca Vigil y convocamos a quien fue el primer director, Rubén Naranjo, quien nos transmitió su experiencia y capacidad en un momento muy duro. Había mucha desocupación, con un condimento represivo altísimo, y existía un deseo colectivo de participar que ya había comenzado con las asambleas populares”, explicó Núñez.
Una de las primeras cosas que hicieron en la flamante “biblio” (como la llaman los chicos) fue reeditar los talleres con trabajadores desocupados. Armaron un “roperito” y se hizo apoyo escolar para los alumnos del barrio. “La idea era centrarnos en una práctica socio-educativa-cultural, todo un desafío en medio de la devastación”, agregó el director, quien admitió que siguen haciendo malabares para hacer frente a los gastos: el subsidio de 1.800 pesos que envía Promoción Social de la Municipalidad no es suficiente.
La biblioteca cuenta con talleres de canto y guitarra, apoyo escolar, ajedrez, pintura en tela y alfabetización para adultos; también hay cursos en capacitación en oficios en serigrafías y sostiene el jardín de infantes Las Hormiguitas. “Este año incorporamos la radio FM Comunitaria La Hormiga 104.3, así nos inscribimos con la nueva ley de medios y a partir de ahí estamos haciendo una campaña que tiene que ver con la convivencia en barrio Tablada, en plantear otra alternativa. Los medios se centran en la violencia que el barrio manifiesta, pero también hay mucha solidaridad que no se conoce. Aquí, como dice el padre Edgardo Montaldo sobre Ludueña, ‘hay milagros todos los días’. La idea es abrir espacios de encuentro, de participación, pensar que hay posibilidades distintas, que hay salida, que no hay un destino marcado o un estigma, sino que hay esperanza, que hay que revalorizar los logros de cada uno”, apuntó Núñez.
Una década después aquellos niños de 2000 son los adolescentes y jóvenes de hoy: “Es muy grato, con el paso del tiempo encontrarse con aquellos chicos que aún vienen a la biblioteca a colaborar, a dar una mano, a estudiar o a consultar determinados temas; también nos golpea cuando nos enteramos de que uno de ellos cayó en alguna situación violenta. La idea de Pocho fue siempre el trabajo de hormiga; ¿de qué manera?, ante las adversidades se siguen poniendo fuerza y convicción”.
Hay en el país más de dos mil bibliotecas populares, y 49 en Rosario, reconocidas por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip). “Hay un trabajo que desmitifica la idea de que la biblioteca es un ámbito de silencio y lectura, donde se camina en puntas de pie para no molestar al otro, que podrá ser válido para las bibliotecas académicas o universitarias, que poco tienen que ver con las bibliotecas populares, que datan de las bibliotecas anarquistas y socialistas de principios del siglo pasado, donde se juntaban para replantear cosas que tenían que ver en el mundo en que vivían y de construcción de cultura popular”, apuntó Núñez, quien reivindicó la política de la Conabip, que cada año destina un subsidio para la compra de textos en la Feria del Libro y permite que “cada biblioteca popular renueve, anualmente, cerca de 300 libros, que a su vez son donados a otras bibliotecas nuevas”.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente
Núñez recuerda los días que se hacían peñas para obtener el dinero que sería destinado al alquiler del local; en junio de aquel 2002, las muertes de Darío Santillán y Maximiliano Kosteky eran una nueva herida sobre las 38 muertes del Diciembre Negro, sin embargo no fue impedimento para seguir soñando con abrir la biblioteca popular. “Los padres de Pocho nos dieron mucho impulso; elegimos Tablada por la experiencia que ya había con la Biblioteca Vigil y convocamos a quien fue el primer director, Rubén Naranjo, quien nos transmitió su experiencia y capacidad en un momento muy duro. Había mucha desocupación, con un condimento represivo altísimo, y existía un deseo colectivo de participar que ya había comenzado con las asambleas populares”, explicó Núñez.
Una de las primeras cosas que hicieron en la flamante “biblio” (como la llaman los chicos) fue reeditar los talleres con trabajadores desocupados. Armaron un “roperito” y se hizo apoyo escolar para los alumnos del barrio. “La idea era centrarnos en una práctica socio-educativa-cultural, todo un desafío en medio de la devastación”, agregó el director, quien admitió que siguen haciendo malabares para hacer frente a los gastos: el subsidio de 1.800 pesos que envía Promoción Social de la Municipalidad no es suficiente.
La biblioteca cuenta con talleres de canto y guitarra, apoyo escolar, ajedrez, pintura en tela y alfabetización para adultos; también hay cursos en capacitación en oficios en serigrafías y sostiene el jardín de infantes Las Hormiguitas. “Este año incorporamos la radio FM Comunitaria La Hormiga 104.3, así nos inscribimos con la nueva ley de medios y a partir de ahí estamos haciendo una campaña que tiene que ver con la convivencia en barrio Tablada, en plantear otra alternativa. Los medios se centran en la violencia que el barrio manifiesta, pero también hay mucha solidaridad que no se conoce. Aquí, como dice el padre Edgardo Montaldo sobre Ludueña, ‘hay milagros todos los días’. La idea es abrir espacios de encuentro, de participación, pensar que hay posibilidades distintas, que hay salida, que no hay un destino marcado o un estigma, sino que hay esperanza, que hay que revalorizar los logros de cada uno”, apuntó Núñez.
Una década después aquellos niños de 2000 son los adolescentes y jóvenes de hoy: “Es muy grato, con el paso del tiempo encontrarse con aquellos chicos que aún vienen a la biblioteca a colaborar, a dar una mano, a estudiar o a consultar determinados temas; también nos golpea cuando nos enteramos de que uno de ellos cayó en alguna situación violenta. La idea de Pocho fue siempre el trabajo de hormiga; ¿de qué manera?, ante las adversidades se siguen poniendo fuerza y convicción”.
Hay en el país más de dos mil bibliotecas populares, y 49 en Rosario, reconocidas por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip). “Hay un trabajo que desmitifica la idea de que la biblioteca es un ámbito de silencio y lectura, donde se camina en puntas de pie para no molestar al otro, que podrá ser válido para las bibliotecas académicas o universitarias, que poco tienen que ver con las bibliotecas populares, que datan de las bibliotecas anarquistas y socialistas de principios del siglo pasado, donde se juntaban para replantear cosas que tenían que ver en el mundo en que vivían y de construcción de cultura popular”, apuntó Núñez, quien reivindicó la política de la Conabip, que cada año destina un subsidio para la compra de textos en la Feria del Libro y permite que “cada biblioteca popular renueve, anualmente, cerca de 300 libros, que a su vez son donados a otras bibliotecas nuevas”.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente

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