17 de octubre de 2012

VENEZUELA.

MARTES, 16 DE OCTUBRE DE 2012 
Elecciones en Venezuela. 
Entrevista a Ricardo Napurí y Renán Vega Cantor: Chávez es un baluarte de la resistencia al imperialismo 
Por Mario Hernandez. 
Mario Hernandez (MH): Estamos en compañía de Renán Vega Cantor, como se ha hecho habitual los martes y hoy con un invitado especial, Ricardo Napurí, ex diputado constituyente y senador peruano, un viejo conocido de FM La Boca, con quienes voy a analizar las elecciones en Venezuela el pasado domingo. También vamos a aprovechar la presencia de Ricardo, quien formó parte del proyecto político del Che a comienzos de los ’60, para recordarlo en el 45º aniversario de su asesinato y acercar su pensamiento a este presente político latinoamericano. Las elecciones venezolanas arrojaron un triunfo importante de Hugo Chávez por 54.84% contra 44.55%. 

Ricardo Napurí (RN): Chávez subió un poquito más. 

MH: Estos datos son del lunes a las 3 de la mañana. Triunfaba en 21 estados y en el distrito capital, mientras Capriles lo hacía solo en Mérida y Táchira. 

Renán Vega Cantor (RVC): Por estos días se han escuchado 2 posiciones extremas y parciales. Una que dice que ha sido un triunfo aplastante y otra que fue pírrico. Las 2 están equivocadas. Para mí fue un triunfo muy importante por todo lo que pasó en el proceso electoral previo y el crecimiento en votos del candidato de la derecha. También por el ambiente internacional creado por la mayor parte de las clases dominantes de los países de América Latina, sobre todo de sus fracciones más derechistas, en anunciar el triunfo del candidato opositor. 
Chávez ya lleva 14 años en la presidencia y todo gobierno sufre un proceso de desgaste. Si el triunfo hubiera sido apabullante hubiera convocado a mayor cantidad de electores. Si seguimos los distintos procesos electorales encontramos que hubo una disminución relativa de votos aunque en términos absolutos haya aumentado. La disminución ha sido no solo de su caudal electoral sino con respecto al propio censo porque tenían la posibilidad de votar mayor cantidad de personas. 
Creo que se trata de examinar las razones para que esto haya sucedido y qué va a hacer el proceso bolivariano en esta coyuntura para avanzar más. Ese es el elemento que deberíamos examinar. 

RN: Considero el triunfo importante tanto por el problema político en Venezuela como sus alcances internacionales, sobre todo en América Latina. 

El candidato de la oposición apoyado por 27 partidos es el candidato de EE. UU., que no solo montó la maquinaria como lo hicieron contra Jacobo Arbens en Guatemala, Allende en Chile o Goulart en Brasil. EE. UU. siempre que ha tenido un gobierno latinoamericano que no le gustaba, lo ha tratado de terrorista, comunista y ahora de populista, que equivale a comunista respecto a los viejos tiempos. Por ese motivo la victoria es inmensa, pero a mí me preocupa lo mismo que vengo diciendo desde hace años: en Venezuela existen 2 peligros. Si desaparece Chávez quién será la alternativa. En Rusia había soviets, otra cosa es el devenir de esa revolución, en Bolivia estaba la COB (Central Obrera Boliviana), para dar 2 ejemplos donde los trabajadores se habían organizado como doble poder. De tal manera, que eran una alternativa y de hecho lo fueron en esos momentos históricos. Pero si matan a Chávez o se enferma gravemente ¿Quién es la alternativa? 

También he hecho hincapié que hay que considerar que estos gobiernos son mediaciones entre las masas que representan y dirigen, de su voluntad de autoorganizarse y hacerse poder y el poder real de las patronales. Sino fueran mediaciones serían gobiernos de tipo socialista o de los trabajadores. Son mediaciones progresivas en relación a lo conservador, a lo liberal, pero este tipo de gobiernos en algún momento han capitulado. El primero que no lo hizo fue Cuba que dio un salto cualitativo y terminó expropiando al capital. Chávez hoy es un baluarte de la resistencia al imperialismo como lo fue Allende pero, a pesar que su partido planteaba la Asamblea Popular, el cambio del sistema parlamentario-institucional, el régimen no cambió y todo quedó en manos del poder establecido, incluso la tradición conservadora de los votantes. 

Chávez tuvo que dar una batalla inmensa desgastando su vida para ganar por el 10%. No hay proporción entre lo que se ha creado por abajo en Venezuela, los organismos autoorganizados, las distintas expresiones populares y la expresión electoral. El voto tiene otros mecanismos. Aunque resuelvas el problema de las relaciones sociales, incluso del poder popular, por la vía del voto tradicional te jodiste. Eso le pasó a Ortega cuando fue derrotado por Chamorro y siempre existe ese peligro porque a través del voto no hay correspondencia con el quehacer popular, con la dinámica que se ve, con la voluntad de la gente de cambiar, de crear poder y el voto tiene otros mecanismos. La incidencia de la televisión, del poder económico, de los temas que instalan, son elementos que juegan en la conciencia de la gente. La conciencia pre-revolucionaria o revolucionaria no se puede expresar a través de la intermediación del voto en los términos tradicionales. 

¿Por qué solo el 10% de diferencia si lo que se ha hecho debería reflejarse en una ventaja mayor? Porque las mediaciones múltiples de la sociedad no favorecen a los nuevos procesos sociales, la nueva conciencia no se expresa en la tradición democrático-institucional, incluso la cultura de la gente no es favorable al voto a los combatientes sociales que hoy son mayoría en Venezuela. 

Esa es mi preocupación después de hacer el canto a la victoria. 

MH: Renán, te dejaron la pelota picando. 

RVC: Estoy de acuerdo en gran parte con el análisis de Ricardo. Creo que hay que agregarle que en la sociedad venezolana gran parte del poder real sigue en manos de las clases dominantes de siempre, por ejemplo, el poder económico de las empresas sigue en manos de sus propietarios, lo mismo sucede con el poder mediático, la información privada sigue siendo hegemónica a pesar que se han creado canales oficiales, incluso internacionales como Telesur. 

En términos culturales la hegemonía que proviene de EE. UU. vía Miami es indiscutible. Cuando uno está en Venezuela no percibe que en términos de la vida cotidiana estén cambiando los valores hacia la construcción de otro tipo de sociedad, por ejemplo, toda la cuestión del consumo que hoy es un elemento cultural central en términos de la hegemonía capitalista. 

Se han dado pasos importantes, no hay que desconocerlos. En estos 14 años ha habido modificaciones muy importantes que ponen en presente que en América Latina, que es el continente más desigual del mundo, cualquier reforma por modesta que sea, adquiere un carácter revolucionario, por ejemplo, que la salud y la educación sean servicios públicos que favorecen a las mayorías populares, que hayan hospitales en los barrios pobres y los pueblos, cosas que el capitalismo central conquistó hace mucho tiempo y que ahora han comenzado a desaparecer, conquistas elementales frente a las cuales se levanta la oposición de una clase dominante absolutamente miserable que no quiere que se repartan ni un centímetro de su riqueza y poder. 

En ese sentido Venezuela ha hecho aportes significativos, ha puesto nuevamente sobre el tapete la necesidad de una alternativa al sistema capitalista, no solo al neoliberalismo, ha avanzado en términos de un sistema distinto, pero habría que ver si ha sucedido lo mismo en términos de un sistema no capitalista. Estos son algunos de los retos que enfrenta el gobierno de Chávez hacia el futuro. Si se van a radicalizar, como debería ser, las medidas hacia otro tipo de sociedad o si se va a contemporizar. Cuando la derecha tiene un programa y gana, así sea por un estrecho margen, impone sus medidas pero, por qué en el caso de la izquierda no implantar el proyecto que se presentó y ganó, en términos convencionales, por una ventaja notable: diez puntos en términos de un proceso revolucionario. La postura de la oposición al reconocer el triunfo es porque está pensando en las elecciones que se vienen en diciembre para gobernadores y alcaldes. En estas elecciones quedó claro que una cosa es Chávez y otra los alcaldes y gobernadores chavistas. 

Vamos a ver si tienen apoyo en diciembre, tendrá que ver con la correlación de fuerzas políticas. Si el proceso se radicaliza a la izquierda, como debería ser, porque electoralmente ganó con lo difícil que es eso, porque Chávez hizo campaña en los últimos 15 días, el último mes, día a día, hora a hora, poniendo en riesgo su salud. Ahora se trata de concretizar un programa. Hay que volver a pensar en un modelo que tenga que ver con otro tipo de sociedad, con tocar los intereses estructurales de las clases dominantes, su propiedad y en término de las relaciones internacionales ¿se va a seguir contemporizando con el gobierno colombiano, se va a seguir entregando a miembros de la insurgencia al gobierno de Santos? Todas esas cosas hay que plantearse hacia el futuro inmediato. 

MH: ¿Ricardo, sobre este tema, querés agregar algo más? 

RN: Vega lo ha dicho casi todo, solo voy a acotar un detallito. En una aparición por TV, Pedro Brieger estaba acompañado por el editor Vadell quien preguntó ¿qué es el socialismo del siglo XXI? No para Chávez sino ¿cómo lo toma la gente? Sino es un eslogan propagandístico, una distorsión, porque mientras estaba instalada la idea del socialismo, no existía como tal en la conciencia de la gente. Eso lo asocio con mi paisano José Carlos Mariátegui quien en 1930 sostuvo que el problema central no era derribar a la burguesía sino a su cultura, entendiendo por eso los valores sociales, terminar con la conciencia que han creado durante generaciones va a demandar mucho tiempo. Eso que parece ideología pura hay que traducirlo en cada realidad concreta. No basta la propaganda sino darle contenido porque tenemos ejemplos históricos reales, no solo construcciones teóricas de Marx para el futuro, sino experiencias revolucionarias para saber realmente qué cosa es gestar el socialismo que en última instancia es el poder de los de abajo.

Yo no pondría tanto el acento en la expropiación absoluta como hizo Cuba, sino directamente en quién detenta el poder. Sino lo hacen las mayorías populares siempre van a andar a media agua, con peligros, contradicciones y retrocesos profundos. 

El mensaje más importante del Che no es su muerte 

MH: En el suplemento especial de Clarín dedicado al Che Guevara del domingo pasado, aparece una foto de un joven Ricardo Napurí conversando con él. Hoy se cumplen 45 años de su asesinato ¿qué puede aportar el Che a esta discusión? 

RN: He vuelto a releer, a pesar que conozco bastante sobre Cuba y el Che, la biografía de Paco Taibo II, que me gusta mucho. Hay un aspecto de la vida del Che que no lo trabajamos porque nos ocupamos de su heroicidad, del proceso por el cual se construye como un gran hombre, pero no lo hacemos del proceso donde se da la interacción entre el hombre y la realidad.

Lo de Cuba es una enseñanza formidable, no porque hayan expropiado al capital, eso es casi episódico, sino por las enseñanzas que deja Cuba como un proceso tan singular y Fidel y el Che están metidos en él. Sino no se entendería cómo un hombre totalmente desinformado políticamente, no culturalmente, tanto es así que en Sierra Maestra dijo que si hubiera hecho política en Argentina hubiera sido de derecha, pero ese hombre sensible, por supuesto, se va motivando y va asumiendo posiciones empíricas respecto de la realidad, su antiimperialismo y anticapitalismo empíricos. 

El salto cualitativo lo da en Guatemala donde vive un proceso de revolución democrática y la agresión norteamericana que lo ilumina. Eso tiene que ser trabajado como enseñanzas importantes, por ejemplo, cuando Hilda Gadea cuenta que se encuentra con Fortuny, el dirigente comunista Secretario General del Partido Guatemalteco del Trabajo y le pregunta por qué entregaron el poder, porque los comunistas capitularon y se fueron primero que nadie, a pesar que eran el sostén del gobierno, y le contestó que creían que la situación era difícil y era mejor entregar el poder para combatir desde el llano. 

Entonces el Che le dice: ‘Oiga, no joda, si Uds. estaban en el poder, no lo podían entregar, tenían que luchar’. El Che va dejando a cada paso lecciones como ésta que son útiles en la actualidad. Allende es terriblemente querible, pero yo estuve en Chile en el momento que la derecha pasó totalmente a la ofensiva y las masas salían a pedir armas no solo para resistir sino para hacer cumplir su programa de poder popular. 

Allende pasó simbólicamente a la historia pegándose un tiro pero no llama a la resistencia y después vino Pinochet. Todos los líderes políticos latinoamericanos que se han comportado de esa manera, que no pelearon porque decían que no querían derramar sangre, no han impedido la llegada de la contrarrevolución y los genocidios. Cada etapa de la vida del Che deja un mensaje importante. 

El otro tema es que compañeros como eran los del 26 de Julio, jóvenes de la pequeño-burguesía, casi desinformados políticamente, sin tradición marxista ni socialista ni partidaria, porque en Cuba era muy difícil, en una situación particular, coyuntural, excepcional terminan enfrentados al imperialismo, hechos un sándwich entre la acción revolucionaria de las masas que aparecieron en la escena política y la agresión norteamericana. 

El salto cualitativo que significa, y el rol de punta que juega el Che, que entre capitular o ponerse al frente de las masas, opten por lo último. Ese es un mensaje terrible en América Latina porque los personajes intermedios que mencioné tienen dos opciones: saltan como Cuba para expropiar al capital y defenderse o retroceden. 

Yo tengo temor con las victorias absolutas por mi propia experiencia. Izquierda Unida en Perú podía detentar el poder por la fuerza que tenía, tuvo un éxito extraordinario y luego pactaron con el orden existente porque tuvieron temor a lo que venía. Los revolucionarios reales no tienen temor sino los que están a la izquierda del sistema y no dan el salto cualitativo, lo que pedía Vega, se da o no, porque hay un momento en que tienen que ser consecuentes. 

Si afirmás que el sistema no da, no hay posibilidad de desarrollismo, de cepalismo, no hay estado de bienestar, el sistema no puede ser humanizado, tienes que decir vamos directamente a otro sistema. Si no te gusta el socialismo, tendrá que ser otro sistema alternativo porque la opción histórica queda abierta. Ese salto cualitativo lo dieron los cubanos y el Che se puso al frente. 

El mensaje más importante del Che no es su muerte, no es el simbolismo, sino el hecho que fue un personaje que fue dando respuestas, a su modo y estilo, en cada momento contra la agresión imperialista y por las demandas que la propia revolución le reclamaba. Eso es lo rico del Che, todavía inexplorado y por eso es más el hombre que el mito, el símbolo del guerrillero que parece Jesucristo y que es tomado como mito por los atributos universales que se le ponderan. 

Esa es reduccionista y sucintamente lo que te podría decir después de tratarlo personalmente entre 1959 y 1961, cuando el Che estaba en su transición a ser el gran hombre que fue. Esa cercanía y los compromisos políticos que asumí me han permitido hacer después esta reflexión a la luz de las necesidades de la lucha política posterior, de hacer un análisis mucho más fino, no solo de su lugar en el proceso político-histórico en la revolución cubana sino también en sus mensajes que son útiles en este presente latinoamericano. 

MH: Tienen un minuto cada uno para cerrar. Lamentablemente nos quedaron temas sin tocar. 

RVC: Nos quedó el tema de Perú. A mí me parece interesante hacer un contraste entre el proceso venezolano y el peruano porque algunos ilusoriamente pensaron que en Perú se iba a dar una reproducción de Venezuela. Los procesos no se puede reproducir, pero lo que ha pasado en Perú ha sido lamentable y Ricardo nos podría comentar aunque sea un poco. 

MH: Apelo a tu capacidad de síntesis porque nos queda un minuto nada más.  

RN: Los personajes cuentan, una cosa es Chávez y otra Ollanta. Los dos son militares, pero Chávez es un militar atípico, devenido un combatiente profundamente social y antiimperialista. 

Humala es un militar orgánico, que se siente parte de la institución, que cree que esa es la institución, que cree en la autoridad, en la obediencia debida, es decir, orgánico por todos lados, que de casualidad, por la gran crisis social y política del país, se volcó a la política y llegó a la presidencia pero metiéndose en un terreno que no domina.

No es un representante orgánico del capital, pero se encontró con el poder real y tuvo que optar y ese hombre no formado políticamente, mal estructurado porque la vida militar no te hace un gobernante y con vocación de poder, se recostó en las Fuerzas Armadas. 

Ellos no ven el poder popular porque es un poder en gestación, abstracto para ellos, pero sí ven el poder real, de las multinacionales, de las grandes inversiones mineras, de EE. UU., del Frente del Pacífico que heredó del gobierno anterior, y optó rápidamente por ese poder real y hoy tenemos un régimen tirado a la derecha, con un Presidente que ha violado prácticamente todos los compromisos con los de abajo que lo llevaron al poder.

Los está traicionando y los ha traicionado. Ya tienen casi 30 muertos. Ahí tenemos otra lección más que nos da América Latina. 

MARTES, 16 DE OCTUBRE DE 2012 
El pueblo venezolano firmó un programa, ojalá se le incluya la sostenibilidad 
Por Rómulo Pardo Silva
Perdieron los imperialistas y sus seguidores internacionales, entre ellos los izquierdistas remodelados. 

El pueblo trabajador fue decisivo. Aprobó una alternativa de acción estatal que le fue claramente explicada, el socialismo del siglo 21. Rechazó la opción vieja que se le ocultó deliberadamente pero que Chávez develó en qué consistía, el capitalismo dependiente. 

El 55% de los ciudadanos aprobó lo que ya vive. Disminución de la pobreza, educación gratuita, salud de calidad, construcción de cientos de miles de viviendas dignas, participación ciudadana, solidaridad hacia los pueblos vecinos, liderazgo de la unidad latinoamericana caribeña, independencia soberana, amistad y apoyo a todos los pueblos que resisten al imperio occidental, Rusia, China, Cuba, Bolivia, Ecuador, Irán, Siria, Bielorrusia, Nicaragua… 

Fue un rechazo firme a ser apéndice de Estados Unidos, a las privatizaciones de la riqueza común, a ser enemigos de Cuba, a la inseguridad alimentaria, a la entrega como antes de sus recursos. El pueblo participó en un combate político ideológico con el voto. 

Se declaró libre negándose a ser el tradicional voto útil de los empresarios y pequeños burgueses acomodados internos. Pero la realidad del planeta y de todas las formas de vida obliga a la República Bolivariana de Venezuela asumir una lucha que está pendiente en su proceso, la sostenibilidad. 

Transitar al socialismo ecológico es difícil en este momento porque choca con una parte de la naturaleza humana, el deseo de consumismo. Sin embargo ante un futuro inédito de destrucción y agotamiento de recursos naturales es vital empezar a construir una civilización solidaria para millones de años de historia posible. 

Venezuela hoy se incluye entre los países que van tras las metas insostenibles del crecimiento permanente de la economía y el consumo. No se aparta en eso del paradigma de los países desarrollados. 

Así se propone una explotación intensiva y agotadora de su petróleo en función del mercado. Chávez es símbolo de antiimperialismo y unidad del sur pero no de la doctrina de conservación, planificación y racionamiento de los recursos naturales, de un modelo de vida ajustada a lo necesario. 

De lo que la humanidad necesita. El pueblo venezolano venció en su batalla por el socialismo 21, pronto debe iniciar la del socialismo ecológico con Chávez a la cabeza. La amenaza objetiva del colapso en el medio ambiente solo se puede enfrentar con mujeres y hombres nuevos que con una bandera política rompan las reglas imperantes. 

MARTES, 16 DE OCTUBRE DE 2012 
¿Pasos al encuentro? 
Por Jorge Gómez Barata 
Si Capriles Radonski no estuviera tan a la derecha ni Hugo Chávez tan a la izquierda, después del enfrentamiento electoral que con una participación superior al 80.72 por ciento del padrón mostró un electorado fracturado casi a mitades iguales (55-44), pudiera especularse con que ambos dieran pasos al costado para explorar la posibilidad de cohabitar en el centro de gravedad del más complejo evento político latinoamericano del momento. 

Al celebrar su victoria el presidente Chávez ha tenido el valor de sugerir la posibilidad de un “diálogo institucional” con la oposición cuya sola mención es de por si trascendental. 

La idea ha sido alimentada por la correcta actitud del candidato perdedor quien acató la voluntad popular y saludó al adversario frente al cual, hasta la víspera no ahorró armas, argumentos ni invectivas. 

La probabilidad, normal en cualquier país convencional es ahora trascendental dado la naturaleza del proceso político venezolano donde tiene lugar una revolución que ha llenado con nuevos contenidos las estructuras de la democracia electoral tradicional y plantea el cambio revolucionario en términos diferentes. 

La venezolana es la única revolución en toda la historia que al realizarse y consolidarse en democracia conlleva costos sociales y políticos mínimos. En Venezuela donde no ha corrido la sangre, no existen presos políticos, nadie ha sido fusilado, no ha dejado de regir la Constitución ni de efectuarse las elecciones que en cada período han correspondido; sin fracturas institucionales trascendentales, tienen lugar profundos cambios políticos, económicos y sociales que avanzan al llamado Socialismo del Siglo XXI. 

Bajo ese programa se ha ampliado el sector social de la economía, se adoptan políticas sociales de enorme trascendencia, se conquista la justicia social y distributiva y se eleva el protagonismo del Estado con las mismas fuerzas armadas y los mismo partidos políticos, sin suprimir la propiedad privada, el parlamentarismo liberal y sin dañar sensiblemente el poder mediático de la burguesía local.

Allí aunque muchas cosas son iguales, todo es a la vez diferente. Aunque difícilmente alcanzable debido a la polarización existente, la aproximación entre el gobierno y la oposición sería más viable para el presidente que para su adversario. Para Chávez con una renovada capacidad de convocatoria, un discurso unitario no es sólo una muestra de generosidad y de altura, sino también un ajuste estratégico que sus bases comprenderían y apoyarían mientras que para Capriles significaría la ruptura con el núcleo duro de la derecha, la burguesía y la oligarquía que no admite otra táctica que la restauración. 

Es probable que Estados Unidos no endose una maniobra de semejante calado. De todos modos Chávez ha dado el primer paso, planteando un curso en el que reconoce que es preciso hacer ajustes y rectificaciones al proceso revolucionario. Si la oposición, también legitimada electoralmente, se aviniera al dialogo, se abriría un interesante paréntesis. 

De atrincherarse y rechazar el ramo de olivo que se le ha extendido, Capriles y sus seguidores darán nuevos argumentos a la Revolución y cederán terreno. En cualquier caso a ellos corresponde mover fichas: Chávez sugiere y aguarda. Allá nos vemos. 

MARTES, 16 DE OCTUBRE DE 2012 
La oposición no tiene claro cuál será el destino de la “unidad” 
Por Nancy Masgronardi (CORREO DEL ORINOCO) 
José Vicente Rangel: Todavía hay sedimentos de irracionalidad contra la democracia. 

En los últimos días se han visto las mismas caras de odio del 11 de abril de 2002, la misma frustración tatuada en el rostro y la misma capacidad para mentir, alertó el comunicador social. Los dirigentes Julio Borges y Armando Briquet “fueron claves a la hora de disuadir a grupos que querían lanzarse a la aventura”, sostuvo. 

Pese a que el excandidato opositor, Henrique Capriles, y otros sectores de la oposición aceptaron los resultados de la elección presidencial del 7 de octubre, hay un fenómeno en la sociedad venezolana: continúa un peligroso sedimento de irracionalidad que obliga a estar alerta para impedir que los fantasmas del 11 de abril de 2002 cobren vida nuevamente, denunció el periodista José Vicente Rangel durante la sección Confidenciales de su programa dominical José Vicente Hoy, transmitido por Televén. 

Rangel enfatizó que estos sectores ven la democracia como una coartada y “una manera de engañar al pueblo; para ellos el respeto a las reglas de luego es una banalidad, es algo que carece de importancia. Lo que cuenta es la trampa, la viveza de mala ley”. 

Alertó que los nostálgicos del 11 de abril y del golpe petrolero han salido de nuevo a la calle, “en ridícula proporción, a protestar por los resultados del pasado domingo 7. 

Son las mismas caras de odio, la misma frustración tatuada en el rostro; la misma capacidad para mentir, para causar molestias a los ciudadanos con su grosera gestualidad y condición para insultar y calumniar”. 

En principio, y aparentemente, arremeten contra Hugo Chávez y el chavismo, apelando a la terminología de albañal que los motiva, expresó. "Pero en el fondo lo hacen contra su propia gente, al acusar a su excandidato Capriles Radonski de vendido al Gobierno y de hacer otro tanto contra el rector del CNE Vicente Díaz, solo por el hecho de que ambos adoptaron una conducta cívica, democrática y honesta; es decir, porque aceptaron que no hubo fraude, que las elecciones fueron impecablemente limpias, como lo confirman todos, nacionalmente e internacionalmente”. 

“El fenómeno, en apariencia despreciable por la temeraria ridiculez de los promotores y protagonistas, indica que aún hay en la sociedad venezolana, pese a los avances logrados, un peligroso sedimento de irracionalidad que obliga a estar alertas para impedir que los fantasmas pudieran materializarse más adelante por culpa de errores y desaciertos.”, alertó el comunicador social. 

Rangel sostuvo que la respuesta a los aventureros debe ser más democracia y más atención a las ciudadanas y los ciudadanos. 

Actitud deplorable 
La actitud de buena parte de los medios de comunicación durante el proceso electoral presidencial fue deplorable, aseveró el periodista venezolano.

“En lugar de orientar, desorientaron, algunos medios se comportaron como partidos políticos, dieron cabida a agravios e insultos; sustituyeron a los partidos, ocupando escenarios que no les correspondían”. Enfatizó que dicha actuación es una materia que se debe resolver, no mediante acciones punitivas que puedan afectar la libertad de expresión, pero sí con decisiones que sirvan para racionalizar sus funciones. 

Calificó como insólita la actuación de algunas personas durante los comicios. Mencionó en especial la actitud asumida por parlamentarios de la derecha argentina, que incluso violaron disposiciones legales y enviaron “exit poll” a sus países que daban como ganador a Capriles.

“Esa comisión ligaba al triunfo de la oposición para golpear a Cristina Fernández”, refirió. Manifestó que el cacerolazo que intentó un sector de la oposición en la noche del lunes 8 de octubre, y las guarimbas que fracasaron, fueron motivados “por la guerrilla derechista” que también lanzó el panfleto de supuesto fraude: 

“Esos grupos acusaron a Capriles de haberse vendido, igual a Vicente Díaz”. Alertó que esa misma “guerrilla derechista” daba resultados contradictorios y reclamaba la calle para generar violencia. “Julio Borges y Briquet fueron claves a la hora de disuadir a grupos que querían lanzarse a la aventura”, expresó Rangel. 

Golpe más duro 
Lo que más ha golpeado a la oposición, a juicio del periodista, fue la barrida que hizo el chavismo en los estados: ganó en 22; recuperó entidades como Miranda, Amazonas, Lara, Monagas y también dos bastiones de la oposición como Zulia y Carabobo. 

Adelantó que en la oposición no se tiene claro cuál será el destino de la unidad para competir en los próximos comicios, ya que esperaban que Primero Justicia, el partido cuna de Henrique Capriles, obtuviera fuerza hegemónica. “¿Quien comandará la alianza a partir de ahora? ¿Se disolverá en las gobernaciones?”, se preguntó el comunicador. 

Se conoció que el dirigente de Acción Democrática Henry Ramos Allup se guardó –por ahora– una crítica en el bolsillo: que el sectarismo con que se manejó la campaña y el maltrato a los aliados determinó que no se alcanzaran las metas propuestas por la oposición. 

Victoria y derrota perfectas 
Para Jose Vicente Rangel, el 7 de octubre se registraron dos hechos: la victoria perfecta de Hugo Chávez y la derrota perfecta de la oposición. 

Explicó que el triunfo de Chávez fue perfecto, ya que luego de 14 años mantiene una elevada cuota de apoyo popular. La oposición, pese a contar con grandes recursos económicos y mediáticos, y con equipos bien entrenados para la acción electoral, no alcanzó la victoria. 

“La falla estuvo en un liderazgo que no contó con el tiempo necesario para cuajar, y para enfrentar a un líder como Chávez, que tiene dotes y experiencia”. Agregó: “El programa de Capriles naufragó en un mar de contradicciones, lo cual confundió al electorado”.
Fuente:Argenpress

No hay comentarios: