5 de marzo de 2013

TUCUMÁN: LA JUSTICIA ALLANO AYER QUINCE PROPIEDADES DE LOS HERMANOS ALE A RAIZ DE UNA DENUNCIA POR LAVADO DE ACTIVOS

LA SAGA DE MARITA
Por Fernando Krakowiak
Un ejército de 300 gendarmes y 30 inspectores de la UIF allanaron en Tucumán 15 empresas del clan Ale, conocido por las acusaciones que lo ligan con la desaparición de Marita Verón. Es la primera intervención de la flamante procuraduría contra el crimen económico. Los investigadores descubrieron armas e indicios de trata de personas.


LA JUSTICIA ALLANO AYER QUINCE PROPIEDADES DE LOS HERMANOS ALE A RAIZ DE UNA DENUNCIA POR LAVADO DE ACTIVOS
Una redada contra los negocios oscuros en Tucumán
La primera intervención de la Procelac puso en jaque a una organización presuntamente vinculada con la trata de personas.
Por Fernando Krakowiak
Angel “El Mono” Ale, tras una reja en su casa, a punto de ser allanada, en la capital tucumana.
El juez federal Fernando Poviña allanó ayer en la provincia de Tucumán quince propiedades de Rubén “La Chancha” Ale, un empresario vinculado con el mundo del fútbol y la política provincial, sindicado como integrante de la red de trata que secuestró y mantuvo cautiva a Marita Verón. La causa se inició en diciembre a partir de una denuncia que la Unidad de Información Financiera (UIF) presentó ante la flamante Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) luego de haber detectado una serie de movimientos de dinero por parte de Ale que no se correspondían con sus ingresos declarados. La Procelac, en la primera intervención desde su creación, hizo la denuncia ante el juez Poviña, quien luego de analizar las pruebas comisionó a cerca de trescientos gendarmes para llevar adelante un operativo que anoche todavía continuaba. Durante el procedimiento, se secuestró dinero, armas y una serie de documentos que podrían estar relacionados con el juego clandestino y la trata de personas.

Rubén Ale y su hermano El Mono Angel comenzaron como puesteros en el mercado de abasto de San Miguel de Tucumán, luego se vincularon con el negocio del juego y en la década del ’80 adquirieron notoriedad al pasar a liderar la barra brava de San Martín de Tucumán, club que La Chancha Rubén terminaría presidiendo. “La banda de los Ale” gestó por entonces estrechos lazos con la política provincial que les terminaron sirviendo como escudo frente a las denuncias por tráfico de drogas, trata de personas y otros hechos delictivos. Al mismo tiempo, comenzaron a montar una serie de negocios legales, como la empresa de juegos de azar y apuestas Point Limits y la agencia de remises Cinco Estrellas. Esa firma llegó a tener una flota de más de 500 autos y durante la gobernación de Julio Miranda se la designó como veedora de la ciudad, lo que en los hechos significó que los remiseros podían denunciar sospechosos y sintonizar la frecuencia policial en sus autos. Las casas de juego y la agencia de remises fueron dos de las propiedades que ayer allanó la Gendarmería.

Los Ale eran intocables en la provincia, pero luego del secuestro de Marita Verón, el 3 de abril de 2002, esa situación comenzó a cambiar. Susana Trimarco, la mamá de Marita, los denunció en reiteradas ocasiones por su supuesta responsabilidad en la venta de drogas y el negocio de la prostitución (ver aparte). Incluso los señaló como los responsables de la desaparición de su hija. En la causa estuvieron imputadas las ex parejas de Rubén Ale, María Jesús Rivero y Daniela Milhein. También el ex esposo de Milhein, Alejandro González. Sin embargo, La Chancha logró permanecer al margen. Trimarco denunció incluso que Ale habría sobornado a los jueces para que sus ex mujeres fueran absueltas, como finalmente ocurrió, pero esa acusación tampoco prosperó. El juicio por el secuestro y la desaparición de Marita Verón terminó sin detenidos, pero la investigación de los movimientos financieros de Ale podría finalmente llevarlo a la cárcel por lavado de dinero.

La Unidad de Investigación Financiera que encabeza José Sba-ttella recibió el año pasado reportes de operaciones sospechosas que involucraban a Ale emitidos por entidades financieras. Este organismo avanzó con la investigación y corroboró las irregularidades. “No hay ninguna explicación lógica de la acumulación de riqueza que logró Ale en los últimos años”, señaló ayer Sbattella a Página/12. Apenas la fiscal general Alejandra Gils Carbó creó en diciembre la Procelac para combatir el lavado de activos, Sbattella se presentó ante ese organismo con la denuncia. Su titular, el fiscal Carlos Gonella, completó la investigación e hizo la denuncia ante el Juzgado Federal Nº 2, a cargo de Fernando Poviña. El magistrado reaccionó rápido y ayer ordenó los allanamientos en un operativo que incluyó el despliegue de 300 gendarmes, 30 inspectores de la UIF y el uso de camiones y helicópteros. Las autoridades justificaron el despliegue como forma de neutralizar cualquier intento de resistencia que pudiera ejercer Ale o la gente que le responde, fundamentalmente los integrantes de la barra brava de San Martín de Tucumán.

Además de allanar la empresa de juegos Point Limits y la agencia de remises Cinco Estrellas, los gendarmes fueron a la casa de Ale, la de su hermano El Mono, la de su ex pareja Daniela Milhein y la de la actual pareja de María Jesús Rivero. También estuvieron en el club San Martín, donde Ale sigue pisando fuerte
Durante las horas previas, el operativo se manejó con un fuerte hermetismo para evitar filtraciones. Los vínculos de Ale con políticos y policías provinciales llevaron a extremar los cuidados para que nadie le advirtiera lo que venía. De hecho, los inspectores que fueron llegando a la provincia se hospedaron en distintos hoteles para no llamar la atención y recién se reunieron a la mañana temprano, minutos antes del comienzo de los allanamientos. “El operativo fue un éxito porque logramos trabajar de manera coordinada y evitando filtraciones. Fue muy importante el rol del juez y del fiscal federal Carlos Brito, la predisposición de la UIF y del comandante principal de Gendarmería, Fabio Benegas”, declaró ante este diario el titular de la Proselac, Carlos Gonella.

En los allanamientos se secuestraron dinero y armas aparentemente no declaradas, junto con una serie de documentos que anoche el juez estaba analizando para decidir si ordenaba la detención de los hermanos Ale. El enriquecimiento que registró esta familia durante los últimos años está a la vista en la provincia, tanto en las viviendas ostentosas como en los autos de alta gama que utilizan y nunca se preocuparon por disimular. Hasta ahora, el movimiento del dinero de los Ale no había sido objeto de una investigación judicial, pero si no logran justificar el origen de los fondos podrían terminar en la cárcel por lavado de activos.


LOS ALE, SOSPECHADOS POR NEGOCIOS DE PROSTITUCION, ARMAS Y JUEGO
Una familia asociada con actividades turbias
Durante el juicio por la desaparición de su hija, que finalizó en diciembre del año pasado y en el que terminaron absueltos todos los imputados, Susana Trimarco los había señalado como “los responsables del secuestro de Marita”. Ante el mismo tribunal y por el mismo caso, Daniela Milhein, una de las 13 personas absueltas, acusó, a su vez, a uno de ellos como la persona que la había obligado a ejercer la prostitución: “Nunca he cobrado plata. El la cobraba (...) El me hacia trabajar”. Ambas declaraciones tuvieron el mismo destinatario. La madre de Marita Verón, por un lado, y Milhein, una de las imputadas por el otro, apuntaron aquella vez a la misma familia: “los Ale”. Conocidos en la provincia de Tucumán por sus vinculaciones con la política y el fútbol, la historia de la familia Ale está plagada de acusaciones y sospechas que incluyen casos de prostitución, drogas, armas de procedencia ilegal, usurpación de tierras y muertes no esclarecidas. A esta larga lista se le suma ahora el presunto lavado de dinero realizado en empresas de la familia y por el cual ayer la Unidad de Información Financiera allanó unas quince propiedades.

La denominada “banda de los Ale”, liderada por los hermanos Rubén “La Chancha” Ale y Angel “El Mono” Ale, comienza su acumulación de poder cuando en los ’80 se impone frente a otro grupo en la interna por la conducción de la barra brava del club San Martín de Tucumán. Por ese entonces, tanto Angel como Rubén ya tenían antecedentes con la Justicia. Habían logrado salir absueltos en varios casos por amenazas, asociación ilícita y homicidio. El crecimiento del poderío de la familia en la provincia se traduciría en la adquisición de campos, casas de juego, el boliche bailable Five Stars, la remisería Cinco Estrellas y otras empresas de transporte.

El caso Marita Verón daría a “los Ale” trascendencia nacional. Las acusaciones y sospechas que caían sobre esta familia empezaban a cruzar la frontera provincial. Al menos dos de las imputadas y luego absueltas por el tribunal tucumano en el caso Verón tuvieron relación con Rubén “La Chancha” Ale. María Jesús Rivero era, junto a él, la dueña de la remisería Cinco Estrellas en uno de cuyos autos habrían secuestrado a María de los Angeles Verón. Por ese entonces Rivero y Ale eran pareja, y de esa relación tuvieron un hijo. Fue también un auto de la misma agencia de remises que ambos administraban el que intentó en el año 2002 atropellar a Susana Trimarco. Poco antes, Rubén Ale había citado a su empresa al esposo de Trimarco para cuestionarlo por las insistentes denuncias públicas que realizaba su mujer y recomendarle que le pegara una cachetada en la boca para que se detuviera.

La otra mujer vinculada con Ale, Daniela Milhein, acusada de haber mantenido cautiva en su casa a la hija de Trimarco, y luego absuelta, al igual que el resto de los procesados, fue también señalada como una de sus ex parejas. Sin embargo, durante el juicio, Milhein negó haber sido su pareja y lo denunció por haberla obligado a ejercer la prostitución. Al igual que con Jesús Rivero, La Chancha tuvo un hijo con Milhein.

El ex presidente del club San Martín de Tucumán fue señalado en reiteradas ocasiones por Susana Trimarco como la persona que maneja la prostitución en la provincia.

Algunas horas antes de la lectura del fallo que absolvería a los trece acusados por la desaparición de Verón, Trimarco recibió una carta anónima en la que una persona que decía ser funcionario del Poder Judicial de Tucumán le advertía que La Chancha Ale estaba intentando sobornar a la Justicia. Finalmente, los jueces Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lescano sostuvieron que en contra de los trece acusados sólo había testimonios, pero no pruebas contundentes. A su vez, indicaron que Rubén Ale nunca fue citado a declarar en la causa “ni como testigo ni como imputado” y remarcaron que tampoco la querella lo pidió en el juicio como testigo.

Los abogados de Susana Trimarco apelaron el fallo a la Cámara de Casación Penal. La querellante también presentó un pedido de juicio político contra los integrantes del tribunal oral. Ambas demandas están pendientes. El caso, después de tantos años, aún no está cerrado. Y el poder invisible que hizo desaparecer a Marita Verón se mantiene, al menos, hasta ahora.


EL OPERATIVO, LOS ALE Y LO QUE DIJO TRIMARCO
“Ya estaban en foco”
Durante el juicio, Susana Trimarco acusó a “la mafia de los Ale” por el secuestro de su hija. Su abogado cree que el operativo surgió de los datos aportados en el juicio.
Susana Trimarco dijo a los medios que “no sabíamos que se iba a realizar el operativo de la UIF”.

“Fue una sorpresa, nadie sabía que se iban a tomar estas medidas desde la UIF de la Nación”, dijo Susana Trimarco a Página/12, en relación con los allanamientos que realizara ayer la Unidad de Información Financiera, sobre el grupo de empresas de los hermanos Ale, en Tucumán. Los Ale habían quedado en el centro de las acusaciones durante el juicio por Marita Verón. “Es probable que la causa de Marita haya influido para que la UIF pusiera el foco en las empresas del grupo Ale”, dijo por su parte Carlos Garmendia, el abogado que representa a la familia de Marita Verón y que llevó adelante el juicio por el secuestro de la joven.

Desde hace once años, Susana Trimarco, madre de Marita, denuncia públicamente los vínculos entre el secuestro de su hija y las mafias nocturnas. Durante el extenso juicio que se llevó a cabo contra los trece acusados por el secuestro de Marita, Trimarco repitió las mismas denuncias en las que señalaba los negocios de la droga, de la prostitución, las líneas de transporte de su propiedad, campos, propiedades.
Ayer, Garmendia aclaró que los procedimientos que realizó la UIF fueron de oficio y en el marco de una investigación por lavado de dinero y negó que la Fundación María de los Angeles, creada por Trimarco, haya iniciado alguna actuación al respecto. De todas maneras, Garmendia aclaró que “es probable que la causa de Marita haya influido para que la Unidad de Información Financiera (UIF) pusiera el foco en las empresas del grupo Ale”.

Durante el juicio, Susana Trimarco había afirmado que en la desaparición, ocurrida en 2002, estaba implicada “la mafia de los Ale, quienes (entonces) fueron protegidos desde la Casa de Gobierno” provincial, que ocupaba Julio Miranda. “Ellos son los responsables del secuestro de Marita”, afirmó en esa ocasión Trimarco ante el tribunal de Tucumán, que finalmente absolvió a los trece imputados en la causa.
Durante los operativos de ayer en las empresas de los Ale, situadas en San Miguel de Tucumán, Concepción, Aguilares y Alberdi, se encontraron “armas y dinero sin declarar y documentación vinculada con el juego clandestino y la trata de personas”, informaron las autoridades, tal como señalara en la acusación durante el juicio Susana Trimarco.

“Todo Tucumán sabe cómo se manejan con la droga y la prostitución esos empresarios de la nada. Tienen empresas de remises, son dueños de campos, de líneas de colectivos, todos los negocios turbios, todos les tienen terror, miedo... Intentaron dos veces matarme, la semana pasada antes de viajar recibí amenazas de que me iban a matar. No puedo decir quiénes fueron, pero estoy segura”, sostuvo Trimarco.

En la prensa tucumana se describe a los Ale como un grupo con fuertes lazos con la prostitución y la trata, la política y el fútbol, liderados por Rubén “La Chancha” Ale y su hermano Angel “El Mono”, y el hijo de éste, Eduardo “El Monito”. La Chancha dirigió al club San Martín de Tucumán entre el ’99 y 2011. Desde agosto pasado está detenido por usurpación a mano armada y venta de una cosecha de 600 mil pesos en el mercado negro. La Chancha adujo problemas de salud, por lo que permanece bajo custodia en una clínica.

Los Ale también fueron mencionados en torno del caso de Paulina Lebbos (asesinada en 2006), relacionado con la trata. También los medios asociaron a los Ale con los casinos y las tragamonedas, además del narcotráfico. El único negocio en el que los Ale están vinculados en blanco es la gran remisería Cinco Estrellas, cuya dueña, María Jesús Rivero, ex esposa de Rubén Ale, estaba acusada como autora intelectual de la desaparición de Marita.

“Si ellos son inocentes –se preguntó Trimarco–, ¿por qué no la hicieron aparecer y quedarían como héroes? Si ellos saben todo, conocen a toda la mafia nocturna, saben todo lo que pasa, ¿por que no la hicieron aparecer?”

“Creían que en el juicio yo estaba interesada en la parte civil –dijo Trimarco a Página/12–. No quiero el dinero sucio de esos delincuentes que venden drogas, que matan mujeres. Yo quería que aparezca mi hija, y cuando fueron los alegatos, mi abogado me dijo cuánto íbamos a pedir y le dije: ‘No vamos a pedir nada’. Por eso Garmendia pidió un peso. Mi hija no vale ningún peso de éstos, quiero que me la devuelvan como sea. Ellos creen que voy a bajar los brazos, que no voy a salir... que me hagan amenazas... Yo sigo luchando por todas las chicas que se sentaron en el juicio y quedaron a la deriva, sin custodia. Les pedí seguridad a la señora Cristina, a la señora Garré. Voy a seguir poniendo la bandera adelante en la lucha contra la trata, voy a seguir luchando, no me importa que me maten.”
Fuente:Pagina12

05.03.2013
al cierre de esta edición se lo buscaba para apresarlo 
Ordenan detener a "La Chancha" Alé tras varios allanamientos en Tucumán 
A partir de las revelaciones hechas en la causa por la desaparición de Marita Verón, el juez federal Proviña dispuso profundizar la investigación sobre el clan señalado por varios testigos. Se habría encontrado documentación clave. 
Por: Ramiro Rearte

En un megaoperativo que contó con la presencia de más de 300 efectivos uniformados de Gendarmería Nacional, camionetas, vehículos livianos, perros rastreadores de estupefacientes y hasta un helicóptero, se llevaron a cabo 15 allanamientos simultáneos en las propiedades de la familia Ale, vinculadas entre otras causas en la desaparición de María de los Ángeles Verón en abril de 2002.

La orden fue dada por el juez federal N° 2 de Tucumán, Fernando Poviña, quien alrededor de las 20 firmó la orden de detención de Rubén Alé, tras analizar el material encontrado. Al cierre de esta edición se lo había intentado localizar en dos propiedades, sin éxito.

En los diversos inmuebles allanadas estuvo presente el jefe de la Unidad de Información Financiera (UIF) José Sbatella, quien al término del operativo dijo a los periodistas que los allanamientos fueron exitosos, ya que se encontraron "armas, dinero sin declarar y documentación vinculada al juego clandestino y a la trata de personas". Entre los lugares requisados se destacan, la remisería Cinco Estrellas" (según testigos Marita Verón habría subido a uno de estos remises el día que desapareció) y el Club San Martín, donde hasta el día de hoy tanto Rubén "La Chancha" Ale y Ángel "El mono" tiene vinculaciones a través de la barrabrava.
La información y el material incautado fueron a las manos del fiscal titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), Carlos Gonella, quien remarcó a este diario el "trabajo mancomunado de diversos estamentos del Estado".

Por su parte, la abogada Silvia Furque, defensora de los Ale, (además es esposa de otro letrado, Cergio Morfil, quien defendió a los hermanos Rivero en la causa Marita Verón) quien estuvo presente en los operativos, trató por todos los medios de dejar en claro, que la familia Ale, "son perseguidos".

"Estos son los coletazos de la sentencia en el caso Marita Verón, por eso se llevaron a cabo éste tipo de medidas. Además, están tratando de buscar documentación vinculada con el lavado de dinero", aseveró Furque. Otros de los abogados, Víctor Taleb, señaló que "El Mono" Ale tiene tres casas de juegos "legales", dijo.

Cabe destacar, que María Jesús Rivero, una de las imputadas y luego absuelta por los jueces, en el juicio por la desaparición de Marita Verón, estuvo vinculada sentimental y empresarialmente con "La Chancha" Ale, es más, ese vínculo la llevó a tener el manejo de la remisería Cinco Estrellas allanada ayer. Como también era la gerenciadora del club de fútbol, donde también fueron denunciados por comprar árbitros.
Cuando se requisó la remisería, se habría encontrado documentación clave en la vinculación de los Ale con la trata de personas. Como por ejemplo una carta escrita por una de las víctimas de la prostitución, a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, contándole sus padecimientos. La misiva fue retenida y guardada y se la encontró junto a documentación vinculada con Marita Verón.

Durante las audiencias del juicio del caso Verón, muchas veces fue nombrado Ale por las testigos, mujeres recuperadas de las redes de trata de personas, pero quién más insistió fue Susana Trimarco que dijo: "Quienes manejan la droga, la prostitución y el lavado son los Ale, en Tucumán todos los saben". «



elogios de trimarco

Susana Trimarco, la madre de María de los Ángeles "Marita" Verón, aseguró ayer que le "encantó" que la presidenta haya hablado sobre democratización de la justicia en su discurso ante la Asamblea Legislativa.
"Me encanta que Cristina haya dicho esto, era lo que quería escuchar", aseguró la titular de la Fundación María de los Ángeles.

Asimismo, aseguró que sigue "sufriendo la justicia. Los jueces son unos sinvergüenzas, están sentados en ese sillón porque le pagamos nosotros y se creen dueños de la verdad. Y han venido a decirme a mí como echándome la culpa. Me deben a mi hija nada menos."

Susana Trimarco agregó, al hablar con radio La Red, que el 3 de abril se cumplirán 11 años del secuestro de su hija, y opinó que los jueces le dijeron "que se ha hecho mal la investigación, y yo la hice como madre, como pude. Estos atorrantes no hacen nada. Es importante recuperar a las víctimas."

"Acá en Tucumán es una mafia que no podes creer. Me encanta que la Cristina haya dicho esto, era lo que quería escuchar. Que el pueblo elija, que estos sinvergüenzas presenten sus curriculums, que se democratice. Se trata de la vida de las personas, acá todo queda impune. Estos me están amenazando, me dicen 'puta dejate de joder sino te vamos a matar y a tu nieta'. Y a ella (Micaela, su nieta) también le dicen", finalizó.
Sobre los allanamientos de ayer no brindó opinión, pero se supo que estuvo al tanto de lo acontecido.

Fuente:TiempoArgentino

No hay comentarios: